LA FRASE

"PRIMERO LA ARMADA NO ME AVISA DE LA EXPLOSIÓN EN EL SUBMARINO, AHORA ME ENTERO QUE ESTAMOS EN GUERRA CON IRÁN POR BONADÍO; ¿QUÉ SOY, CARTÓN PINTADO YO?" (OSCAR AGUAD)

sábado, 12 de septiembre de 2015

EL PROGRESISMO CIERRA FILAS EN DEFENSA DE LA GORRA ASESINA Y TORTURADORA


Que el Defensor General Gabriel Ganón no les cae nada bien a Bonfatti y los funcionarios de su gobierno no es ninguna novedad: hace poco más de un año atrás impulsaban su destitución en la Legislatura, con la complicidad -para variar- de los mismos senadores de la Fapnelco que ahora les están haciendo la gamba picando en punta con las reformas al sistema jubilatorio provincial para sanear el déficit de la Caja. 

Y como lo dice el propio Ganón en la nota a la cual corresponde la imagen de apertura (completa acá), tampoco es ninguna novedad que si los acusados de un delito son policías, socialistas y radicales se ponen -en modo Lanata- "del lado del más débil", o sea de la policía: así fue en el caso de Franco Casco, y así es también ahora en el de Gerardo Escobar; ambos muertos previo a haber sufrido torturas, casi con certeza (o con certeza plena) de parte de personal policial, dentro o fuera de una comisaría.

El mismo reflejo tuvieron en su momento para salir a bancar a Tognoli, hasta que el escándalo fue creciendo y no les quedó más remedio que soltarle la mano; y lo mismo hicieron con Qubertoque, Sola , Arismendi, la cúpula de la URI en el caso del camión con marihuana y tantísimos casos más: el principio pareciera ser en esos casos "si las gorras dicen que son inocentes, así debe ser". 

Si hasta dudan que hacer con el policía de Puerto General San Martín que fusiló a quemarropa a un joven, y al padre de Paula Perassi (en cuyo secuestro y desaparición hay involucrados policías) le dijeron que perseguía fines políticos con sus denuncias; y tiene que andar por la calle con chaleco de seguridad porque está amenazado.

Y ahí no tienen fisuras entre socialistas y radicales, "progresistas" o votantes de "Cambiemos": mírenlo si no a Henn para el cual el principal problema del caso Escobar no es averiguar quien lo mató y bajo que circunstancias, sino pedir la renuncia de Ganón por haber pedido que la causa pase a la justicia federal, como desaparición forzada de personas seguida de muerte. Matar al mensajero, en lugar de interpretar el mensaje.

Si la opinión de Ganón les merece o no respeto a los funcionarios provinciales es irrelevante: lo interesante sería saber que piensan hacer respecto a los 187 casos de torturas que en solo cuatro meses (los primeros de éste año) involucran a funcionarios policiales en toda la provincia. 

A menos que -como se dijo acá- la sensibilidad por la plena vigencia de los derechos humanos se les despierte exclusivamente por cosas que pasan en otras provincias, pero nunca en Santa Fe.

O que la policía santafesina los tenga bien agarrados de las pelotas, y los extorsione amenazándolos con dar a conocer cosas que no les conviene que se sepan.

No hay comentarios: