LA FRASE

"ME RAJARON PORQUE ME NEGUÉ A ENTREGARLES LA GUITA DEL BANCO NACIÓN, POR AHÍ SI ME PEDÍAN ESTATIZAR DEUDA PRIVADA LA COSA ERA DISTINTA." (CARLOS MELCONIÁN)

jueves, 29 de julio de 2021

LA PREGUNTA INCÓMODA

 


El sábado en el acto de presentación de los candidatos del FDT en la provincia de Buenos Aires y la CABA Cristina volvió a insistir con una pregunta que viene haciendo no desde la campaña presidencial del 2019, sino de la de las elecciones legislativas del 2017, cuando armó "Unidad Ciudadana" y fue candidata a senadora: ¿cómo se va as pagar la deuda contraída por el macrismo, y quiénes la van a pagar? 

Y si bien lo hizo apelando -como lo hizo hace poco Máximo Kirchner en el Congreso- a la oposición que, cuando fue gobierno, contrajo esa deuda, hemos dicho acá que pensar que el mensaje fue solo para ellos sería pecar de simplistas. Precisamente en la entrada en la que comentábamos el discurso de Máximo, dijimos "Pero volvamos -para concluir- a los dichos de Máximo, cuando traslada lo que pasó con Pfizer, a lo que puede pasar con la negociación con el FMI: si bien es cierto que les está preguntando retóricamente a los opositores como resolverían ellos ese problema, ¿por qué no pensar que también está formulando la pregunta al interior del gobierno, considerando que cada vez que el país acordó algo con el Fondo vinieron pegadas -como la sombra al cuerpo- las famosas "condicionalidades", con sus efectos conocidos?".

En el mismo discurso explicaba Cristina que el gobierno no usará los 4350 millones de dólares que aportará el FMI en DEG (Derechos Especiales de Giro, la "moneda" del Fondo) para reactivar la economía o compensar los efectos de la pandemia, porque serán invertidos en atender los vencimientos de deuda con el propio organismo, que caen éste año. Después Alberto explicó -sin mayores detalles- que eso respondió a una gestión del gobierno ante el FMI, seguida por otra en curso para que acepten rebajarnos los intereses o recargos aplicables al megapréstamo otorgado a Macri.

Acá explica Burgueño en Ámbito que si la gestión prospera, el país se ahorraría unos 10.000 millones de dólares en intereses, y los vencimientos -si se cierra la negociación para reprogramarlos- comenzarían a cancelarse recién en 2026. Claro que para eso y como advertíamos antes, el país debe dar algo a cambio: ahí es donde entran a jugar las famosas "condicionalidades", que suelen recomendaciones/órdenes de política económica o reformas estructurales que el FMI aplica en todos los casos, en todos los países y en todos los tiempos.

Lo cual permite responde una parte de los dos términos de la pregunta de Cristina (como se pagaría la deuda), y solo en relación al FMI. Resta la renegociación con el Club de París, y los vencimientos con los acreedores privados (lo que incluye a los fondos buitres con los que acordó el macrismo en el inicio de su gestión) que fueron reprogramados a partir del acuerdo alcanzado el año pasado.

En estos meses de mandato el gobierno ordenó una investigación del Banco Central sobre la fuga de capitales durante el gobierno de Macri, el bloque de senadores del FDT cuestionó las condiciones en que se le otorgaron a Macri 57.000 millones de dólares por el FMI, hay causas en la justicia por ello y el Procurador del Tesoro (Zannini) se constituyó en querellante en representación del Estado, por los perjuicios producidos al país al haber acordado el préstamo violando nuestras leyes, y el propio estatuto del Fondo. También se aprobó una "ley de sustentabilidad de la deuda pública", que no terminamos de saber bien como se come.

Sin embargo, la deuda no fue cuestionada, al igual que la acordada con los fondos buitres, aprobada a libro cerrado en el 2016 sin saber siquiera la nómina total de los acreedores a los que se le estaba pagando, y no sabemos que curso de acción se siguió con la información aportada por la investigación del Banco Central sobre la fuga; todo lo cual arroja sombras de duda sobre el "cómo" vamos a pagar la deuda, y seguimos sin saber "quienes" la van a pagar.

Relacionado a ello, ya vimos el derrotero que tuvo el llamado "impuesto a las grandes fortunas", planteado primero en el bloque de Diputados del FDT, sin conseguir consenso interno durante bastante tiempo, con reticencias iniciales de Alberto y Guzmán a impulsarlo, aprobado "por única vez" y luego judicializado por algunos de los que debían pagarlo.

Todo lo cual le da otro contexto a la pregunta de Cristina, que sigue sin respuesta, y parte de esa respuesta es que el gobierno diga claramente no sólo "quiénes" van a pagar la deuda (acorde a las promesas de campaña, y lo que el pueblo votó), sino que moneda de cambio se negocia -por ejemplo- con el FMI para conseguir alivio en los intereses, y reprogramación de los vencimientos.

Es allí entonces donde nosotros entendemos que cobra sentido la insistencia de Cristina en la pregunta, que -nos parece- interpela más al interior de la coalición oficialista, que a una oposición de la que, si algo demostró la pandemia, es que ninguna actitud de colaboración puede esperarse. Lejos de eso, salieron a decir (Prat Gay por ejemplo), que en realidad el gobierno actual aumentó la deuda, y que la que ellos contrajeron fue para pagar deudas contraídas durante los gobiernos kirchneristas.

La pregunta de Cristina (que en realidad tiene dos partes, inseparables entre sí) sigue siendo "la" pregunta del debate político nacional, y sigue sin respuesta, clara y contundente. Y de su respuesta depende no sólo el futuro del Frente de Todos y su gobierno, sino del país en su conjunto, por unos cuantos años por delante. 

4 comentarios:

canalla dijo...

Muy buen planteo compañeros. Sería interesante que muchos de los nuestros, públicamente, expresen claramente que no volverán a votar por los buitres, no ?

Mi nombre es Mucha dijo...

La deuda sera pagada por uds con dinero pedido al mundo entero Un placer leerte Te mando mi blog Un abrazo desde Miami

La Corriente Kirchnerista de Santa Fe dijo...

Hay un error ahí, Canalla: ya se votó de nuevo a favor de los fondos buitres, cuando el Congreso ratificó el acuerdo de Guzmán con Blackrock y los demás fondos, en éste gobierno. Porque en ese acuerdo se aceptó no discutir la deuda contraída por Macri, hacer una quita mínima del capital (del 5 %), un poco mayor de los intereses, y reprogramar los vencimientos. Y la discusión ahora es como se paga eso, y esa discusión solo pasa por el Congreso, en el presupuesto y cuando el gobierno decida con qué recursos lo hará. De eso está hablando Cristina,y nadie le responde. Ahora el problema no son los que votaron en 2016 a favor de los fondos (buena parte, miembros del actual gobierno), sino que éste gobierno aceptó eso, casi a libro cerrado, y ahora hay que pagarlo. Como y quiénes es la discusión, pero nadie plantea no pagarlo, ni está discutiendo cuanto es la deuda, es momento ya pasó, y se dejó pasar la oportunidad.

canalla dijo...

Tomo nota. Sólo que en aquel momento faltaba un 7 % tras haber conseguido en la ONU un apoyo extraordinario. No hablo de discutir toda la deuda a lo trosco. Fue el general el que le encargó al abuelo de Cafierito que averiguara lo del FMI y no entramos. Reitero, son (creo) dos momentos diferentes con montos incomparables. Abrazo peronista.-