LA FRASE

"ME SIENTO CON GANAS DE TENER OTRO MANDATO, ESTE CARGO ES MAGNÍFICO, SOBRE TODO POR EL RÉGIMEN DE LICENCIAS QUE TIENE." (MAURICIO MACRI)

martes, 11 de agosto de 2015

PAPELONES: LA ESCASA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ERNESTO


El domingo cayó otra de las grandes supersticiones electorales argentinas, en la que -a fuer de ser sinceros- sólo creía realmente el, y algún CEO de Techint: habrá que investigar alguna vez cuáles razones -más allá de las estrictamente económicas- llevaron a lo más granado del establishment vernáculo a invertir plata en sostener a semejante paquetazo electoral; contra toda evidencia. 

Con apenas 756.777 votos en todo el país (el 3,45 %, apenas un punto por encima de Carrió) Ernesto "Canaleta" Sanz en compañía de un inverosimil tuitero cazador de guanacos como compañero de fórmula, redondeó la segunda peor perfomance de la UCR en elecciones presidenciales, desde aquél 2 % de Lepoldo Moreau en el 2003 tras la caía del gobierno de De la Rúa.

En su propia provincia (Mendoza) apenas superó los 90.000 votos, y perdió también allí ante Macri: un dato a tener en cuenta para los que dicen (empezando por él mismo) que su problema era el bajo nivel de conocimiento. Todo indicaría -por el contrario- que cuanto más lo conocen, menos lo votan.

De resultas de tan magra perfomance, en octubre no habrá boleta presidencial radical en los cuartos oscuros, y los afiliados de la UCR decidirán si acatan la orden de las autoridades partidarias de subirse al submarino amarillo, conforme los términos del acuerdo que llevó a "Cambiemos"; la estrategia trazada y defendida por el propio Sanz en Gualeguaychú.

Una estrategia cuyas ventajas para la UCR aun están por verse: quedó afuera de la competencia presidencial, la promesa de "gobernar 10 provincias a partir de diciembre" parece muy lejos de poder concretarse y la exigencia (pactada al inscribir la alianza en la justicia electoral) de superar el 15 % de los votos para acceder al reparto dejará a los radicales sin posibilidad de conseguir bancas en distritos claves como la CABA o la provincia de Buenos Aires.

Aun si ganara Macri (la posibilidad a la que por éstas horas se aferra el fervoroso antiperonismo de Sanz y buena parte de la conducción de la UCR), ganan él y el PRO: el propio Macri dejó en claro hace un tiempo que en un eventual gobierno suyo la UCR sería furgón de cola; y los correrán prolijamente a patadas de los lugares claves de la administración.

Amén de estrictas razones numéricas para que así sea (los votos que aportó cada uno, bah) no pueden correr el riesgo de que la gestión se les desmadre por exceder el cupo de inútiles; siendo a su vez que bastante ya tienen con los propios.

Menos cuando los radicales vienen de mojarles la oreja en la mismísima CABA con la candidatura de Lousteau, poniendo en riesgo el triunfo de Larreta y la principal base de operaciones del despliegue político del PRO.

Es posible que en ese caso los contenten con cargos menores que les compensen la floja cosecha de bancas propias en el Congreso; algo parecido vienen aceptando en Santa Fe de parte del socialismo, desde que en el 2007 gobiernan la provincia.

La posibilidad de ser "parte del triunfo" sobre el kirchnerismo es el nuevo placebo que agita Sanz ante la feligresía radical, tal como hasta el domingo sostenía la fábula de la posibilidad de ganar la interna de Cambiemos.

Y algunos se prenden casi gustosos, como por ejemplo Corral que ya anticipó lo que no quiso decir antes de las elecciones provinciales (cuando decían encarnar "al progresismo contra la derecha neoliberal"): va a votar a Macri.

Habrá que ver si con eso logra evitar las previsibles críticas a su liderazgo partidario; o éstas estallan antes y se manifiestan en fugas de votos hacia otras opciones, como Stolbizer.

Desde luego que si "todo falla" y el FPV vuelve a ganar, la cola para pasarle facturas a Sanz llegará hasta su casa en San Rafael, Mendoza.  

1 comentario:

Anónimo dijo...

Corral y asociados.Gorilas incurables.
Si pudieran bombardear otra vez la Plaza de Mayo,lo harían con gusto,pintando de nuevo en los aviones Cristo Vence y agregando la foto de Macri.
El Colo.