LA FRASE

"DONALD, SOY EL NÚMERO UNO, DONALD, CUANDO PUEDA TE VACUNO." (VLADIMIR PUTIN)

miércoles, 3 de octubre de 2012

COMUNICADO DE LAS GORRAS BLANCAS


Penoso, no hay otra palabra para calificar el comunicado del Comité Nacional de la UCR que en la imagen que captura el post.

A fuer de ser justos, reconozcamos que hay radicales como Gil Lavedra que suscribieron hoy la declaración de Diputados, instando a las fuerzas de seguridad a canalizar su reclamo por las vías institucionales, respetando a las autoridades constitucionales a las que deben obediencia.

Así como hay otros (como Leopoldo Moreau) que tienen memoria, y llaman a las cosas por su nombre: detrás del reclamo salarial de prefectos y gendarmes, están agazapados los mismos de siempre, que quieren tomar por asalto las instituciones.

Como hizo Rico en la Semana Santa de 1987, sin ir más lejos.

Pero este comunicado del Comité Nacional de la UCR (presidido por Bareltta, con la firma de Casella, que era funcionario justamente en el gobierno de Alfonsín cuando el motín carapintada) deja en claro las razones por las cuáles el bloque de senadores del radicalismo se negó a suscribir una declaración igual a la de los diputados.

Porque los gorilones derechosos que integran el bloque (como Sanz, Morales, Vera y otros tantos) representan, hoy por hoy, la fracción mayoritaria y dominante de la UCR; como el "Milico" Aguad y otros tantos.

Y no es que Ricardito Alfonsín y su sector sean el "Che" Guevara ni mucho menos: simplemente ocurre que el radicalismo marcha inexorablemente a convertirse en un partido conservador de las clases medias, para evitar que su electorado sea absorbido por la derecha del PRO.

El partido del descuento del 13 % a los jubilados y trabajadores reclamando porque el Estado "es un empleador explotador" (que) "rebaja salarios indiscriminadamente y niega una jubilación digna": insólito.

El partido echado del poder por un escuadrón de la Guardia de Infantería de la Federal en 1966, y jaqueado por la rebelión carapintada de 1987, negando el carácter protogolpista de una situación que, a caballo de un reclamo salarial, busca socavar a un gobierno elegido por el pueblo, con el 54 % de los votos.

Y le atribuye a ese gobierno la responsabilidad del asunto, acusándolo de cínico e irresponsable; endilgándole además haber autogenerado el conflicto por una disputa de poder interna, o para promover deliberadamente una purga en las cúpulas de las fuerzas de seguridad.

El partido que claudicó después del levantamiento carapintada dictando las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, está diciendo (basándose simplemente en versiones, lo dicen ellos mismos en el texto) que el gobierno que comenzó su mandato (con Néstor Kirchner, aquél 25 de mayo del 2003) decabezando las cùpulas de las FFAA y la Federal, e impulsando los juicios por los crímenes de la dictadura (tras derogar justamente las leyes de la impunidad) necesita provocar un conflicto, para meter mano en las cúpulas de la Prefectura o la Gendarmería.

¿Se puede ser tan poco serio, sobre todo cuando estamos hablando de la principal fuerza opositora medida en términos de representación parlamentaria y presencia territorial en todo el país? 

Dejemos ya de lado las oportunidades históricas en que los radicales (que se autoatribuyen el rol de custodios de la democracia, la república y las instituciones) fueron parte de la pata civil de los golpes de Estado, o aceptaron participar de elecciones viciadas de ilegitimidad por la proscripción de la indiscutible mayoría electoral, incluso accediendo al gobierno en esas condiciones.

Concentrémonos simplemente en aquélla Semana Santa de 1987, en el balcón de la Casa Rosada con Alfonsín hablando a la multitud, y su lado Antonio Cafiero y Saúl Ubaldini; haciendo lo que había que hacer: poniéndole el cuerpo a la democracia, dejando de lado sus diferencias con el gobierno.

Y ahora confrontemos esa actitud con éste lamentable texto, emanado de una aun más lamentable dirigencia de un partido que parece decidido a hacer todo lo posible por extinguirse, abdicando en el camino hasta de sus propias banderas históricas.

Aunque en el camino sigan levantando todos los días el dedito acusador, y apelando falsamente a la convivencia republicana, y a la salvaguarda de las instituciones.

Acá tenían a la mano una oportunidad bien concreta para demostrar que eso es cierto, y no pura cháchara; y la dejaron pasar.

Lo bueno de esto es que, si las cosas se complicaran, al menos ya sabemos con quiénes no podemos contar.

6 comentarios:

Rucio dijo...

A cuál partido te referís? al mismo que, cunado estaba en el gobierno todos salimos a la calle a bancar cuando se le rebelaron los carapintadas? Hoy Rico, el mismo jefe de la asonada contra Alfonsín, se paseaba por los medios expresando su solidaridad con los desacatados.
Mala memoria Barletta y Casella, o excedidos de hijaputez.

A.C.Sanín dijo...

Sí, obviamente es el mismo partido al que se refiere Rucio. Todos salimos a la calle, incluso quienes no lo habíamos votado. Barletta y Casella sólo procuran capitalizar el odio cacerolero. Y, como dice el post, parece que su defensa ante la absorción de sus votantes por el PRO no es plantear una visión propia, alternativa, sino competir por la captura del voto conservador.

Anónimo dijo...

El Comité Nacional del Radicalismo, presidido por un enano ladrón (fundió la ciudad de Santa Fe)e inescrupuloso, no debe asombrarnos que actúe como lo está haciendo. No son dirigentes, les queda grande esta calificación, son un rejuntadero de fachos y gorilas destituyentes.
Aunque cuidado, en la represión y tortura también participaron prefectos y gendarmes. Que el arbol no nos tape.

Anónimo dijo...

Nil nobus sub sole... amigos, no hay nada nuevo. En los momentos críticos es cuando desnudamos lo que realmente somos, pero no hay que sorprenderse, este viejo partido en descomposición que es la ucr sigue dando muestras penosas de la podredumbre que encierra en sus filas. SON ASI, ASI FUERON Y ASI SERAN PARA SIEMPRE. NO NOS ENGAÑEMOS.
Pero agrego algo. Para desazón de algunos, no creo que esto pase a mayores. El problema es muy viejo, es real y el reclamo salarial es justo, como bien se explica en este blog (excelente blog, por cierto) y tiene que solucionarse razonablemente.

Anónimo dijo...

MUY BUENO LO DE LOS "GORRAS" BLANCAS, es así, una sutileza que merece remarcarse. No perdamos la alegría ni aún en momentos difíciles.

Daniel dijo...

Todo se atomiza, no?
Al frente de los cacerolazos la Chechu Pando. Y atrás los radicales, cagones y sometidos como en toda su historia.