LA FRASE

"ES FALSO QUE YO HAYA ACOSADO SEXUALMENTE A UNA FUTBOLISTA, LO ÚNICO QUE HICE DURANTE TODA MI GESTIÓN AL FRENTE DE LA FIFA FUE APOYAR PERMANENTEMENTE AL FÚTBOL FEMENINO." (JOSEPH BLATTER)

lunes, 6 de noviembre de 2017

RECOMENDACIÓN DE CRISTINA


"Es necesario una primera etapa de acumulación opositora y para eso necesitás identidad ideológica, doctrinaria, filosófica. A la luz de la realidad: ¿cuántos peronistas comulgan con Macri? Caló está con Macri, Moyano por lo menos no expresa oposición, gran parte de la CGT son adherentes al modelo. Urtubey, ¿en qué se diferencia cualitativamente? Y lo digo con buena leche: el peronismo como expresión política no es el que define la contradicción. Si hay una centroderecha neoliberal conservadora, entonces la contradicción es con una centro izquierda de base popular y/o progresista. La contradicción es inmanente a la política. Y la oposición no puede hacer lo mismo que el oficialismo, porque si no no existe democracia representativa.

Yo planteo que no hay política sin contradicción, y no hay contradicción sin discurso. El problema central es que el discurso precisa un actor como exponente, por eso la matriz hegemónica te va a insultar, agravia y descalifica al actor que enuncia. Nosotros tenemos un problema serio de comunicación, porque atacan al actor y descalifican el discurso. Pero la sociedad es cada vez más volátil. Cuando sean más los que pierdan, entonces habrá una redefinición desde el punto de vista electoral. Hoy la contradicción es pasado contra futuro, corrupción contra honestidad, lo cual te impide hablar del tarifazo o del endeudamiento.

Y ahora parece abrirse un nuevo ciclo: ¿cuál es la novedad que expresa el macrismo?
Es una coalición liderada por un partido no tradicional, que logra por elecciones la ratificación popular. Han encontrado una contradicción que consiste en estigmatizar al kirchnerismo y destruir la base territorial del peronismo, así como destruyeron la UCR, que no existe más y no va a existir más, porque lo que quedan son vestigios radicales que pueden formar parte de otra coalición. Han construido una revolución del sentido común, un predominio discursivo en base a una identificación de carácter individual y no de conciencia colectiva. Durán Barba dice que Macri es de izquierda, y así redefinen las categorías de pensamiento de izquierda o de derecha. Mi caracterización es que se trata de un nuevo partido de base territorial endeble, que podría calificarse como centro derecha de base neoliberal. Por eso mi propuesta es construir una centro izquierda de base progresista o popular. El peronismo hoy es una categoría difusa, porque hay muchos peronistas que están con Macri. Sin embargo, la contradicción no ha cambiado. Y el modelo, aunque un poco más sofisticado, tampoco: no es difícil constatar la transferencia de ingresos de los pobres a lo ricos.
Hoy parece difícil la emergencia de una oposición que logre conmover las bases de sustentación que está construyendo el macrismo.
Este gobierno tiene minoría parlamentaria pero gobierna como si tuviera mayoría, porque utiliza la extorsión por plata, extorsión por obra. De manera que lo que criticaban del gobierno anterior ellos lo reproducen pero con la anuencia de los medios de comunicación. Además, hay un aparato de fiscales y jueces con servicios de espionaje e inteligencia, que tuvo un incremento exponencial de los fondos reservados, con muchos periodistas pagos. Cuando fui Jefe de Gabinete lo llamé “la calesita”: los servicios de inteligencia arman una causa, la repotencian en los medios, le dan una vuelta de rosca judicialmente, entonces te imputan, lo cual genera otra espiral mediática, te destrozan, y después cuando la causa judicial expira ya no importa si el fallo es a favor o en contra. Yo tengo la causa de “Fútbol para Todos” por incumplimiento de deberes de funcionario público, carente de toda lógica, pero tengo procesamiento, confirmación y ahora juicio oral y la verdad no sé cómo va a terminar porque el Estado de Derecho no existe.
Esas usinas antidemocráticas que son precisamente las que sostienen el dominio de las corporaciones sobre el Estado, ¿no se pueden desmontar? Porque ustedes estuvieron doce años en el gobierno...
Para eso es necesario más tiempo. Podemos tomar tres experiencias de procesos con reforma constitucional: dos de ellas están en crisis, Venezuela y Ecuador. El proceso Bolivariano afronta serios problemas de estabilidad. En Ecuador se rompió la coalición que gobierna la Revolución Ciudadana. En Bolivia todo apunta a que Evo Morales continúe, y es el caso más sólido. Pero deberíamos tener la capacidad de que los procesos continúen independientemente de los liderazgos personalizados. Lo que todos estos ejemplos tienen es una matriz social en común, a partir del impacto de la distribución del ingreso para lograr conciencia colectiva desde el punto de vista popular. 
Perón había trabajado con la Confederación General de Trabajo, con el movimiento obrero organizado; en esta etapa que nos tocó a nosotros había que reconstruir un país destrozado, y obviamente hubo que hacerlo sobre la base de los mismos actores tradicionales. La irrupción de las corrientes juveniles que se avizoraban como fuerzas de recambio, hasta ahora no pueden sustentar un paradigma nuevo. Por último, en la estructura económica intentamos acoplar la matriz agroexportadora junto a la matriz de base industrial. 
Pero para instalar una nueva matriz industrial se necesita tiempo, treinta años de políticas sostenidas como mínimo. Y a mi modo de ver dimos muchas peleas, muy duras, en la etapa de Cristina, casi sin red: no se puede enfrentar a todos los poderes juntos, hay que administrar y dosificar la capacidad de lucha. Eran muchos frentes, muy duros y compactos, lo cual nos ponía en una situación difícil.
¿En qué lugar ves a Cristina camino al 2019?
Ella es la líder política que tiene la mayor adhesión del espacio opositor. Por lo tanto su gran contribución consiste en unir al espacio antimacrista para que cada vez seamos más en una alianza heterogénea y diversa. Hay que sumar a todos los que representen una propuesta de centro izquierda, y cuando digo todos es todos. No sé si Cristina tiene voluntad de ser candidata en 2019. Sin dudas es, hoy por hoy, la única pieza opositora competitiva, no hay otro. ¿Está decidida a ser candidata? Ella no me trasmite a mí en lo personal que tenga voluntad de ser candidata, pero puede ser una figura que sirva para unir, puede ser la constructora de un nuevo espacio para que alguien pueda emerger.
Todo parece indicar que el oficialismo tiene casi asegurado un mandato más.
Las corrientes de opinión pueden variar de manera inesperada. ¿Quién podía decir en 2014 que Macri iba a ser presidente? Nadie. ¿Alguien podía pensar que un tipo como Massa se iba a pulverizar en tan poco tiempo? La ancha avenida del medio no funciona, no se puede hacer opo-oficialismo. Por otra parte, sin territorio no es posible construir una matriz política alternativa. Son cuestiones en las que Macri no se equivocó: primero, siempre fue opositor, nunca fue opo-oficialista ni funcionó desde la avenida del medio; segundo, siempre preservó la construcción desde un territorio.
Muchos actores del peronismo se muestran indecisos. Por poner un ejemplo, algunos intendentes del conurbano que formaron parte de Unidad Ciudadana también se mostraron con Pichetto.
Miguel es el senador preferido del oficialismo. Y si el oficialismo te está indicando cuál es el opositor de preferencia, entonces deja de ser opositor. Creo que hay que ser muy claro: Pichetto tiene plazo fijo. En 2019 no tiene más territorio y no tiene más representatividad como senador. Le tengo aprecio personal, pero no puede expresar a la oposición. Y sobre los intendentes, si no hay unión opositora el drenaje de votos los va a llevar puestos a todos. Si de 135 distritos electorales creo que 115 ganaron ellos, esto quiere decir que en la próxima te pueden ganar los 135.
Entre los dirigentes con proyección es difícil encontrar alguien tan identificado con el kirchnerismo como vos.
Los más identificados están también muy cascoteados mediáticamente, el caso de Gildo por ejemplo, que tiene arraigo popular pero fue muy estigmatizado. O el caso de Zamora, que también tiene arraigo popular pero pertenece a otro armado ideológico. Son más volátiles, podríamos decir.
(El reportaje completo, acá

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