LA FRASE

"DONALD, SOY EL NÚMERO UNO, DONALD, CUANDO PUEDA TE VACUNO." (VLADIMIR PUTIN)

miércoles, 30 de octubre de 2013

¿AL PROYECTO O A LOS NEGOCIOS?


Leemos en el diario del Loco Lindo como los dueños de la ciudad (que de buenos que son, nos la prestan para que vivamos) quieren tapar el árbol con el bosque, y salen supuestamente en defensa del proyecto de traslado del puerto al Paraná; cuando en realidad están hablando de otra cosa, que es la denuncia que se tramita en los tribunales por numerosísimos delitos presuntamente cometidos por Marcelo Vorobiof; el presidente del Ente Administrador.

De lo cual dábamos cuenta acá, recogiendo la investigación de Tercer Mundo On Line; y que tuviera su origen incluso en un par de auditorías ordenadas por el propio gobierno provincial; pese a lo cual Bonfatti -tal cual da cuenta la nota- ha decidido sostener a Vorobiof en su cargo.

Dicen los de la "Mesa Productiva que expresan su deseo de que "cualquier hecho, circunstancia o situación de orden personal, que en el curso del extenso proceso llevado adelante pudiera ser motivo de objeción, discusión o reproche, tenga un rápido esclarecimiento y que se dirima en los pertinentes ámbitos institucionales", pero el problema es que -conforme surge de los avances de la investigación; las denuncias contra el presidente del Ente ya no son algo personal, sino institucional: el propio Bonfatti dice en la misma nota que "Cada cual responde por sus actos y hay un colectivo, porque es un directorio integrado por siete miembros, que representan a distintas instituciones o sectores de la ciudad".

Instituciones que -no casualmente- son las que están representadas en la Mesa Productiva; y que lo primero que tendrían que hacer (antes que intentar confundir a la opinión pública sobre que es lo que está en discusión), es aclarar que hicieron sus representantes en el Ente Administrador cuando se consumaban cada una de las irregularidades que se le imputan a Vorobioff.

Porque no se trata (como dice la nota) de meras objeciones o reproches a su gestión y la del resto del directorio del Ente, sino de delitos; de los que Vorobiof se defendió en tribunales (solicitando el archivo de la causa) con el argumento de que el ente es público pero no estatal (lo cual es cierto: lo dice su ley de creación); y por ende ni él es un funcionario público (aunque sea el Gobernador el que lo nombra y eventualmente lo puede remover de su cargo), ni el Ente está obligado a seguir los procedimientos del Estado para contratar (por ejemplo hacer licitación pública), o someterse al control del Tribunal de Cuentas; no obstante que Bonfatti lo habría mandado a auditar por la Sindicatura General. 

Con lo cual no queda claro si lo mantiene en el cargo a Vorobiof porque entiende que no lo puede controlar, o porque no encontró irregularidades en su gestión: ¿se apelará en éste caso a argumentos similares a los de la designación de Tognoli como jefe de policía, o el envío del pliego de Sirio a la Legislatura?

¿Dirá el gobernador que Vorobiof fue designado por Binner y ratificado por él, pero era porque le correspondía por escalafón o carrera, o surgió de un concurso o algo por el estilo organizado por las "fuerzas vivas" o -como decía Perón- los vivos de la fuerza?

Si es cierto que el ente portuario es "público no estatal", también es cierto que para que el proyecto de traslado del puerto al Paraná (que tiene sus propios problemas y cuestionamientos, según lo indicado acá) que tanto preocupa a la Mesa se concrete, el Estado provincial tuvo que contraer una deuda por 45 millones de dólares, que originariamente debía pagar el Ente; pero luego fue traspasada a la provincia.    

Porque sepámoslo reiterando lo dicho: toda esta buena gente tan preocupada por el proyecto del nuevo  puerto no ha puesto un mango para concretarlo; aunque seguramente cuando funcione facturará sus buenos negocios en él.

Que no son excluyentes de los que vienen haciendo en el actual emplazamiento del puerto, por derecha o por izquierda.

Consolidando un modelo originado en el menemismo y no modificado desde entonces, en el cual el Estado es el socio bobo que tiene que poner la infraestructura y la plata, para después mirar al costado mientras los privados hacen sus negocios, y no se puede meter. 

Lo que nos lleva a preguntarnos que es lo que verdaderamente apoya y defiende la Mesa de Entidades Productivas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Negocios privados con bienes públicos.
Llámese Puerto de Santa Fe emplazado en terrenos nacionales.
Llámese Plaza Alberdi (cocheras)emplazada en terrenos municipales.
En todo lo que es público necesariamente el Estado debe estar omnipresente. Más si los que están en el negocio o negociado son representantes de organismos públicos y muchas erogaciones de las obras "contratadas" son asumidas por las arcas del Estado Nacional, Provincial o Municipal.
Don Vorobiof tiene un escritorio redondo, en el lugar que se siente siempre está en algún lado.