LA FRASE

"¿QUÉ PARTE DE QUE EL SALARIO MÍNIMO ES MÍNIMO NO SE ENTIENDE?" (JORGE TRIACA)

jueves, 6 de abril de 2017

DEFLACTÁME Y CONTEXTUALIZÁME UN CACHO, NENE


Leemos al ministro Saglione en el diario del Loco Lindo: "En el primer año de la gestión de gobierno, incrementamos, en la comparación interanual, el gasto de capital en un 50%; y de obra pública en más del 80%en relación a un informe de una consultora privada publicado recientemente, que destaca que en la única provincia que tuvo un comportamiento interanual positivo en 2016 fue Santa Fe, hay otras tres que tuvieron una leve caída, y el resto con una caída significativa.

"La única con comportamiento interanual positivo fue Santa Fe", indicó el funcionario, quien además agregó que "desde nuestra lectura, eso se atribuye la performance económica a dos elementos: por un lado, que tiene que ver con la propia estructura económica de la provincia, que refiere a su diversificación, que ha permitido que la rentabilidad y la performance del sector primario y del sector agropecuario haya sido trasladada a la industria, a la construcción y al comercio; y un segundo elemento, que tiene que ver con el aporte desde el sector público provincial, a través de la fuerte apuesta de la inversión pública, que tiene un efecto dinamizador sobre la actividad económica." (las negritas son nuestras)

Lo primero para decir es que el gobierno de Lifschitz se compara con el de Bonfatti (¿un palito en la incipiente interna del socialismo?), y el ministro suscribe a la teoría del derrame, en éste caso del crecimiento del sector agropecuario, hacia el conjunto de la economía. Tampoco puntualiza que los recursos provinciales crecieron (de 2015 a 2016) un 45,44 %, como consecuencia del fallo de la Corte Suprema por el descuento de la coparticipación que se destinaba a la ANSES. 

Pero vamos a los números, apelando para eso a los propios datos oficiales (los últimos disponibles son los de diciembre del año pasado, por lo cual es imposible corroborar lo de "duplicación" de la obra pública en el primer trimestre de éste año).


Como se puede ver, los gastos de capital crecieron efectivamente un 50,82 % respecto al 2015, y específicamente dentro de ellos "Construcciones" (es decir la obra pública), un 82,66 %.

Ahora bien, si la comparación se toma respecto al anterior período interanual (es decir de 2014 a 2015), vemos que los porcentajes de crecimiento fueron incluso mayores. Concretamente del 61,32 % para los gastos de capital, y del 105,60 % para "Construcciones", como se ve acá:


Lo cual supone que los incrementos deben relativizarse siempre en función de la base o punto de partida de la comparación, y el efecto inflacionario: con una inflación del 2015 que rondó en torno al 24 % de acuerdo al IPC Provincias y el promedio de las consultoras privadas, el gasto público provincial creció respecto a 2014 un 37,45 %, o sea por encima del promedio.

Sin embargo el año pasado tomando el mismo parámetro, el gasto del Estado provincial creció un 37,25 % (o sea casi lo mismo que el año anterior), contra una inflación superior al 40 % según las mismas fuente. La conclusión es bastante clara, y no apoya la euforia del ministro al atribuirse el hecho de que la economía provincial haya tenido un módico crecimiento: entre 2014 y 2015 el gasto público creció por encima de la inflación, y el año pasado por debajo, o sea en forma contra-cíclica y sin estimular la demanda agregada.

Y también está la cuestión de la calidad del gasto, o como se distribuye: los gastos de capital pasaron (en términos porcentuales) de ser el 7,75 % del gasto público provincial en 2015, al 8,53 % el año pasado; o sea una suba de la participación del 0,78 %, casi marginal. Lo que sí hubo fue una mayor participación de "Construcciones" (obra pública) dentro del gasto de capital, en desmedro de "Maquinarias y Equipo", por ejemplo: las obras fueron el 3,74 % del gasto en 2015, y el 4,98 % en 2016.

Claro que si el gasto público subió porcentualmente lo mismo en las dos últimas comparaciones interanuales, ese poco menos de un punto porcentual que crecieron los gastos de capital, de algún lado salieron; más concretamente de los sueldos de los empleados públicos: así "Remuneraciones" representó el 41,40 % del gasto en 2015, y 40,56 % el año pasado (un 0,84 % menos de participación)

El gasto en "Remuneraciones" creció entre 2015 y 2016 un 34,46 %, o sea tres puntos menos que el crecimiento general del gasto público provincial, y cinco o seis puntos menos que la inflación general del año pasado. Y éste año pintaba (antes de los paros de los gremios estatales) para lo mismo: mientras el Presupuesto 2017 tiene un aumento del 24,44 % respecto al ejecutado del año pasado, "Remuneraciones" tenía un aumento proyectado de apenas el 9,49 %. Raras las "paritarias sin techo ni piso ¿no?

En términos procentuales y de no mediar los paros y movilizaciones de los distintos gremios, los sueldos que fueron el año pasado el 40,56 % del gasto del Estado santafesino pasarían a ser (según el presupuesto)  el 35,68 %: un retroceso equivalente a 3,93 veces el aumento porcentual de la obra pública: ¿se puede decir con esos números que el Estado santafesino empuja la actividad económica provincial?

Para finalizar, el aumento de lo gastado en "Construcciones" el año pasado por encima de la inflación hay que buscarlo más bien por otro lado. Por ejemplo en el régimen de "redeterminaciones de precios" de la obra pública establecido por la Ley 12.046; cuyo artículo 1 dispone que "Los precios de las obras públicas que se encuentren en trámite de adjudicación, de aquellas que habiendo sido adjudicadas o contratadas no tuvieron principio de ejecución, de los contratos de obra pública por la parte de obra faltante de ejecutar y de las que se contraten en el futuro, regidas por la Ley 5188 y modificatorias, podrán ser redeterminados cuando se acredite una variación de los costos de los factores principales que lo componen."

Y el artículo 2 establece cuales pueden ser los factores principales de la variación de los costos: "a) El precio de los materiales y de los demás bienes incorporados a la obra. b) El costo de la mano de obra de la construcción. c) La amortización de equipos y sus reparaciones y repuestos. d) Todo otro elemento que resulte significativo a criterio del comitente.". (las negritas son nuestras) Capaz que la devaluación, la quita de retenciones a las exportaciones industriales (como el acero) y los tarifazos, algo hayan tenido que ver.

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