LA FRASE

"DEMORAMOS UN MONTÓN EN FIRMAR EL FALLO PARA QUE LOS JUECES CESEN A LOS 75 AÑOS PORQUE TENÍAMOS MIEDO QUE SE NOS APARECIERA EL FANTASMA DE FAYT PARA HACER QUILOMBO." (RICARDO LORENZETTI)

miércoles, 29 de marzo de 2017

FALLIDO EXTRA LARGE


Flashean golpes y maniobras desestabilizadoras por todos lados, todo el tiempo.

Dicen que hay grupos interesados en que Macri no termine su mandato.

Lanzan/no lanzan una marcha en apoyo al gobierno disfrazada como "en defensa de la democracia".

Y para convocarla largan la remera que muestra la imagen, donde nos piden que nos hagamos cargo nosotros.

Hay como un "...ustedes..." que se impone lógicamente como complemento de la frase estampada en la remera.

Estaría habiendo como un fallido talle XXL, o algo por el estilo.

En todo caso manéjenlo con el analista.

MAJUL SIEMPRE ESTÁ AL CAER


(*)

Pregunta: ¿por qué razón el cristinismo y los partidos de izquierda troskistas sumados (¿Saben los troscos que los estás sumando a nosotros, Luis? porque ellos siguen con “sontodolomismo”) a otros dirigentes tenidos como loquitos sueltos, (Ojo Luis, mirá que Avruj, Lopérfido, Massot y González Fraga son oficialistas) se empeñan en comparar al gobierno de Mauricio Macri con una dictadura, (No tanto como el gobierno se empeña en parecerse a una) le desean lo peor (¿qué trabaje?) y agitan el fantasma del helicóptero? (¿de cuál, el de De La Rúa, o los que fueron a compras “donados” a EEUU?) Respuesta: porque si la economía empieza a crecer, aunque sea en cuentagotas (pinta difícil lo del 3,5 % ¿no?) y Cambiemos gana las próximas elecciones de octubre, (o sea, si mi tía además de tener ruedas y ser una patineta, tuviera bigotes y se convirtiera en mi tío) el peronismo, en cualquiera de sus variantes, (¿incluyendo al “Momo” Venegas, que está en el poder?) podría "no volver" a ser gobierno hasta 2023. (Ah, Macri pasó del helicóptero a la reelección asegurada en un renglón, y solo con hacer crecer la economía “en cuentagotas”, el famoso optimismo de la voluntad) Es decir: en términos de su propia lógica de poder, una eternidad. (Y sí, su fueran radicales les parecería demasiado pronto)
Otra pregunta: ¿por qué los peronistas considerados racionales no salen a cruzar a Hebe de Bonafini, (¿por temor a los que los cague puteaando?) el sindicalista docente de apellido Feo (¿se apellida así el tipo o a vos no te gusta el apellido verdadero?) que gritó que quiere que a Macri le vaya mal (Pasa que no lo escuchó bien, porque cien mil tipos gritaban lo mismo, todos juntos) y los manifestantes que agitaban pequeños helicópteros amarillos como si fueran un gracioso souvenir? (Es que están esperando que los dirigentes radicales y del PRO “racionales” salgan a cruzar a los tipos que llevaban pancartas con Cristina colgando de una horca a los cacerolazos, viste) Respuesta: por dos razones básicas. Una: no desean contribuir a la polarización entre Cambiemos y la ex presidenta. (Claro, sobre todo si quedan pegados con el gobierno, como sería si salen a pegarles a los que vos querés) Y dos: porque quieren ver cómo termina la película; no vaya a ser cosa de que Macri tuviera que irse de verdad y ellos quedaran descolocados para la etapa que sobrevendría. (Resumiendo: porque podrán ser cualquier cosa, menos boludos. Como vos, ponéle, que les pedís que salgan)
Para que se entienda bien: la etapa de empezar a repartir cargos por anticipado en el medio del hipotético naufragio. (Ahora vamos rápido, pero marcha atrás: a Macri no lo reeligieron, se cayó, volvió el peronismo y se reparten los cargos. Y todo por un helicóptero de cartón. Apilando inferencias disparatadas son un campeón, Luis) Para probar que Cristina tuvo desde el mismo momento del traspaso de mando una actitud golpista o destituyente no hace falta escribir un tratado de Ciencias Políticas. (Lo cual te exime siquiera de intentar hacerlo, gracias a Dios) Solo con leer la trascripción de las escuchas que acaba de publicar Infobae.com y agregarlas a las que fueron reveladas en #Majul910 y @lacornisaok cualquiera puede obtener un panorama completo del pensamiento vivo de de la ex jefa de Estado. (No nos animamos Luis, no queremos contribuir a agravar un delito como es pinchar teléfonos al voleo y difundir conversaciones que un juez ordenó destruir pero los servicios filtraron a los medios) Ella piensa de verdad que Macri se va a caer antes de tiempo. (Lo concreto es que más allá de lo que piense ella, el propio gobierno agita los fantasmas del golpe)
Pero, además, Ella, su mayordomo político, Oscar Parrilli y otros, como el dipuespía y dipuñoqui Rodolfo Tailhade (soltá Luis, el tipo lo único que quiere saber es por quéte pagaron un palo por un video de un minuto con la plata de nuestrosimpuestos, no es delito eso ¿O sólo Stolbizer puede denunciar?) y la procuradora general Alejandra Gils Carbó trabajan a tiempo completo (¿en qué quedamos, no eran ñoquis?) para debilitar al presidente y sacarlo de la cancha. (¿le sacan sangre sin que se de cuenta, se colaron en los picaditos de Olivos?) ¿El diagnóstico apocalíptico de Cristina es correcto? No. (¿Y entonces, cuál es el problema con que los ñoquis trabajen a tiempo completo para debilitarlo a Mau?) Ya sabemos que no es una gran analista política. (Obvio, no vas a compararla con vos) Si lo fuera, no hubiera convalidado la candidatura de Aníbal Fernández como gobernador de la provincia de Buenos Aires ni hubiese combatido a Daniel Scioli hasta vaciarlo de contenido (ah, porque venía rebosando) y hacerle perder las elecciones presidenciales. (igual, algo repuntó cuando dijo al despedirse que iba a haber paros por despidos en lugar de Ganancias, y cuando hace meses hablando con Parrilli dijo que Macri era un mafioso sostenido por los medios)
Esas decisiones siempre tuvieron un único motor: su enorme ego político y personal. (Bueno Luis, sé comprensivo, apenas llevaba dos elecciones ganadas en primera vuelta sin pestañear y hace 16 meses que se fue del gobierno y todos ustedes siguen todo el tiempo hablando de ella, no todos manejan tan bien el éxito como vos) Y ahora su nuevo diagnóstico tiene otro incentivo personalísimo: su temor real de que no solo ella sino también su hijo Máximo, su hija Florencia y otros, terminen en la cárcel. (ah, esto es novedoso, nunca te lo habíamos escuchado antes) Y no como "presos políticos", sino como integrantes de una asociación ilícita montada para cobrar coimas, robar plata al Estado y hacer ricos a sus empresarios amigos. (¿Así está caratulada la causa? Con razón no avanza, ya los va a agarrar alguna Cámara Federal ordenándoles como a Casanello con los Panamá paper`s que concreten el objeto de investigación) Cristina y sus muchachos y muchachas, incluido Roberto Baradel, (Que lo metemos acá porque...se te canta) están forzando la máquina ahora porque quizá mañana o pasado (nuestra realidad es así de trepidante: en uno o dos días pasamos de la recesión al crecimiento a tasas chinas, si no fijáte como viene declarando Dujovne) no tengan la oportunidad de hacerlo con el más mínimo nivel de éxito. El tiempo los apremia. (claro, no tienen tanto resto como el gobierno para que despegue la economía) Entre la primera y la segunda semana de abril Cristina Fernández y sus dos hijos, su sobrina, Romina Mercado, Lázaro Baéz y tres de sus hijos, Cristóbal López y Fabián de Sousa, el contador de la familia Kircchner Víctor Manzanares, y otros, serán procesados en la causa Los Sauces por el juez Claudio Bonadio. (lo tuyo es tremendo Luis, ni que hubieras hablado con el juez y te fuera anticipando lo que piensa hacer. Igual, un procesamiento de Bonadío a esta altura es como una denuncia de Monner Sans: no se le niega a nadie, a menos que sea funcionario del gobierno)
Cristina, la dueña de Los Sauces S.A., con un 45% de las acciones, (o sea la dueña de menos de la mitad) está sospechada de ser la jefa de una organización criminal. (¿cómo Al Qaeda o el ISIS decís vos?) Entre otros delitos, se la acusa de retirar anticipos de dividendos de manera irregular (uy, si van por ese lado avísale a Mau y al gabinete porque no queda uno sin causa penal) y de haber declarado fechas y montos incorrectos sobre la compra de la casa donde vive en Río Gallegos. (lo mal que se va a poner el escribano Arribas cuando se entere que pasan ese tipo de cosas) Máximo Kirchner, dueño del 35% de las acciones, es el administrador de la Sociedad Anónima y apoderado de la sucesión. Además es quien firmó todos los papeles. Y lo hizo porque su padre, en su momento, y su madre, lo dispusieron así. Solo un milagro podría evitar su procesamiento. (ya empezamos a abrir el paraguas, no sea cosa que pase como con Parrilli y el encubrimiento) Florencia Kirchner, a quien ya le incautaron casi $ 6000 millones de una caja de seguridad, (¿6000 palos? Ha visto que se habían robado un PBI. Igual, con ese tamaño de caja no se entiende como Lanata no la encontró) figura como gerente y posee el 22.5% de las acciones de Los Sauces. (y claro, si sumás a los tres te da el 102,5 %, ahí ya se nota que todo es trucho, no se te escapa nada Luis. Igual ¿está enterado Mau que la mano en la justicia viene de investigar empresas familiares donde hijos y padres figuran en el directorio? Tratemos de evitarle sorpresas desagradables) Su situación es mejor que la de su madre y su hermano pero no tan buena como para evitar el procesamiento. Lázaro, sus hijos Martín Luciana y Leandro Báez, Cristóbal, De Sousa, Romina Mercado, Manzanares y otros aparecen como responsables de pagar cifras de alquileres por encima de los valores de mercado (determinados por...Adrián Mercado, su asesor en temas inmobiliarios, consultas al 155...) y de registrar y administrar los pagos de lo que sería considerado cohecho. (¿vos decís que les encontraron un cuadernito con los recibos de las coimas?)
La causa Los Sauces se inició en abril de 2016 a partir de una documentada denuncia de la diputada nacional Margarita Stolbizer y con el asesoramiento de Silvina Martínez. (que era funcionaria pública y se llevó documentación reservada para utilizarla cuando la rajaron, haciendo denuncias en venganza, pero bueno, son detalles) Es, según fuentes muy cercanas a la investigación, (Stolbizer y Bonadío, así de cercanas) el expediente contra la ex presidenta que avanza más rápidamente, porque las pruebas están a la vista y los delitos parecen evidentes. (ah, o sea que en los otros que vienen más lentos ni hay pruebas ni hay delitos. A veces conviene no entrar en tantos detalles, Majul) Aunque la estrategia de la principal sospechosa y su estrambótico abogado, Gregorio Dalbón, (era él o Burlando, Luis, imagínate que no cambiaba mucho la cosa, porque Stinfale estaba ocupado con la Timewrap y Pierri con lo de Mangeri) es plantarse en el lugar de víctima, como Milagro Sala, los datos que la condenan son abrumadores. (¿tanto como los que condenan a Milagro, o menos?) Y, como si esto fuera poco, Cristina Fernández acumulará su tercer procesamiento. El primero es el del expediente "dólar futuro", causa que se acaba de elevar a juicio oral. (ajá, algo que ella pidió hace meses y Bonadío le negó, y donde ofreció como testigos a los funcionarios del gobierno que devaluaron luego de haber comprado contratos de dólar futuro) El segundo es el que investigan Gerardo Pollicita y Julián Ercolini. Allí a pesar de que el fiscal, en su impecable dictamen, (ni un mancha de mate cocido tiene, vea señora) la colocó como presunta jefa de una asociación ilícita, el juez cambió el concepto de jefa por el de miembro, ya que consideró que el presunto "jefe original", Néstor Kirchner, ya no está entre nosotros. (no es que “consideró”, Luis, lamentablemente y como es público y notorio, ya no está entre nosotros) De cualquier manera, la dinámica de la lógica procesal pondría a los fiscales y los jueces entre la espada y la pared, y ante la duda cierta de dictarle la prisión preventiva. (ah, la “dinámica de la lógica procesal”, claro, no los tiempos políticos, los aprietes de los medios y las necesidades electorales del gobierno. Contános más Luis)
Los que aman a Cristina de manera incondicional (¿como vos a Mauricio, Luis, o menos?) se anticiparán con el argumento clásico de que ella siempre estuvo a derecho y nunca intentó fugarse. (es tan clásico que lo contemplan todos los códigos de procedimiento, desde hace más de un siglo) Pero los que leen con detenimiento el código penal y no la quieren también podrán explicar que no es necesaria la sospecha del intento de fuga para interrumpir la libertad ambulatoria de un procesado. (van a necesitar leerlo con mucho detenimiento Luis, porque la prisión preventiva está en el Código Procesal, no en el Penal. Sos igual de burro que Massa, lo cual ya es mucho decir) Que con la acumulación de tres procesamientos y la capacidad objetiva de la ex presidenta de interrumpir la investigación, la prisión preventiva y efectiva estaría plenamente justificada. (lo cual comprobaría que la acumulación de procesamiento y el encuadre en la “asociación ilícita” tiene que ver exclusivamente con meterla presa, y no con lo que pase en cada una de las causas. La idea era que no se notara, Luis) En la mesa chica de Cambiemos, la posibilidad de una foto de Cristina esposada, con un casco como el que tuvieron puesto Lázaro Báez y José López (los humedece) sería considerada la peor de las noticias. (sí, claro, por supuesto ¿quién podría dudarlo?) Prefieren que la viuda de Néstor compita sin ninguna limitación, (salvo que le pinten los dedos, la armen causas todo el tiempo y la procesen por cualquier cosa, por lo demás puede hacer campaña sin problemas) se defienda como pueda de las acusaciones de ladrona y coimera y pierda frente a la módica propuesta del oficialismo. (¿vos decís entonces que no podemos esperar que el gobierno repunte y por eso apuestan todo al descrédito de Cristina? Que feo Luis, que poca confianza en la muñeca del “mejor equipo de los últimos 50 años”) Es decir: somos lo menos peor. (mirá vos en que vino a terminar la “revolución de la alegría”: en “es esto, o vuelve el horror”. Parecen Pinky Lavié)
Confían en que la batería de anuncios como el Plan Procrear, (anunciado por el kirchnerismo...en 2012) los créditos para viviendas de los bancos públicos, (ah, debe ser por eso que lo rajaron a Melconián) el aumento del consumo, (de sustancias peligrosas, como lo comprobaría ésta nota) el módico crecimiento de empleo y la leve baja del próximo índice de la pobreza; (el crecimiento del empleo será “módico”, la baja de la pobreza será “leve” y la economía “podría empezar a crecer en cuenta gotas”, y aun así esperan ganar. Después se enojan con Mirtha Legrand cuando les dice que no ven la realidad) la liquidación de los dólares por la venta de la soja y otros productos del campo (¿no te avisaron Luis? no están liquidando nada porque les dieron 10 años para que liquiden los jeños éstos. Te están tirando al medio) y el incremento de la plata en el bolsillo que van a tener los jubilados y los sectores de menores recursos (claro, por la “emergencia social” que viene como piña. Ah, no, pará...) llenen a los diarios de buenas noticias (ojo, La Nación de los domingos ya arrancó hacer rato, eh. ¿No te suscribiste y no te llega?) y se opere un cambio de clima alentador. Dicen que ya no hay manera de evitar el recrudecimiento de la grieta. Que el clima de campaña preelectoral se instaló, y no bajará su intensidad hasta que se conozca el resultado de los comicios. (o sea que piensan hacer campaña con la grieta y profundizándola, porque la economía seguirá andando como el orto. A veces terminás siendo más sincero de lo que vos mismo te das cuenta, Luis)
(*) Las negritas son nuestras, el original acá. 

DOS FALLOS A PEDIR DEL GOBIERNO


Cada vez que tuvimos que analizar acá un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación dijimos que se trataba de actos de natuealeza profundamente política: sin desconocer que al dicta una sentencia se trata de intepretar y aplicar normas jurídicas, la Corte es el tribunal político por excelencia (como cabeza que es de uno de los poderes del Estado), y sus decisiones son de ese tenor.

Porque además los supremos (desde los principios del funcionamiento de la Corte) se ocupan de ponderar con criterio político que causas fallan y cuáles no, cuando lo hacen y que mensaje envían a la sociedad y a los poderes políticos electivos con sus fallos. Y en ese sentido el fallo conocido ayer que se aparta de la doctrina sentada por la propia Corte en la causa "Fayt" (verlo completo acá) sobre la cláusula constitucional introducida en la reforma de 1994 sobre el cese de la inamovilidad de los jueces a los 75 años, no escapa a esa descripción, sino más bien todo lo contrario.

Comenzando desde el momento en el que fallaron sobre el tema (después de la muerte de Fayt, con el reclamo interpuesto por Highton de Nolasco para permanecer en su cargo después de cumplir en diciembre la edad tope), para seguir por el caso elegido: la acción declarativa de certeza promovida por Leopoldo Schiffrin, el camarista federal de La Plata cuyo meduloso voto destrozó con los mejores argumentos (recogidos luego solo en parte por la Corte en su propio fallo sobre la cuestión) el tarifazo del gas pergeñado por Aranguren, suspendiéndolo en todo el país.

Si bien todos los jueces coincidieron en establecer la preeminencia del poder constituyente derivado elegido por el pueblo (la convención reformadora de la Constitución) sobre el control judicial del proceso de reforma de la Constitución (que debe limitarse a controlar que no existan irregularidades en el proceso), difirieron en cuanto a si la cláusula transitoria que los constituyentes del 94' incorporaron en el artículo 99 inciso 4) que habla de las atribuciones del Poder Ejecutivo, se ajustaba o no a los temas habilitados para reformarse por la Ley 24.309; que aprobara el llamado "Núcleo de Coincidencias Básicas" negociado por Alfonsín y Menem en el Pacto de Olivos.

Para Lorenzetti, Rosatti y Maqueda sí (sobre la base de que la ley declarativa de la necesidad de la reforma planteaba "actualizar las atribuciones del presidente y el Congreso"), y para Rosenkrantz no, porque no autorizó a modificar la inamovilidad vitalicia y perpetua de los jueces que establecía el artículo 96 de la Constitución (hoy 110).

Aunque ninguno lo dijera abiertamente, sobrevoló todo el debate la discusión que viene desde tan lejos como 1853, y el texto del artículo 30 de la Constitución que habla de su reforma: la disputa sobre el carácter "soberano" o no de la Convención, en el sentido de si puede incursionar o no en materias no comprendidas en la ley declarativa de la necesidad de la reforma.

Hay sí otro aspecto muy interesante del fallo, y que sorprende por venir de miembros de la corporación judicial: se esfuerzan en distinguir la independencia de los jueces, de su perpetuidad en los cargos, señalando que la "inamovilidad" no es incompatible con un mandato acotado (en éste caso por cumplir 75 años, según la cláusula discutida); a condición que para removerlos de sus cargos se respete el mecanismo establecido por la propia Constitución.

Faltaría que extiendan tan saludable doctrina al pago del impuesto a las Ganancias, diciendo que "intangibilidad de la remuneración" que les garantiza la Constitución no equivale a no pagar impuestos como cualquier hijo de vecino, violando la igualdad ante la ley de rango constitucional; y estaríamos.

Pero una parte fundamental del carácter político de los fallos de la Corte es que no escapa a los que los firman la consecuencia que generan, más aun: cabe suponer que la han ponderado, y por eso fallaron como lo hicieron, en cada caso.

Y en éste caso la consecuencia es muy clara: generar en lo inmediato una gran cantidad de vacantes en el Poder Judicial de la nación, que se suman a las ya existentes; y que deberán ser cubiertas en base al mecanismo establecido por la Constitución: concursos del Consejo de la Magistratura, pliegos propuestos por el Poder Ejecutivo, acuerdo del Senado.

La Corte dispone notificar el fallo al Consejo de la Magistratura,sin especificar por qué: la propia cláusula constitucional que convalidaron con su fallo dispone que al cumplir los jueces los 75 años de edad solo podrán permanecer en sus cargos si media un nuevo pedido de acuerdo del Ejecutivo al Senado, y éste lo presta, por cinco años. Por no mencionar que el Consejo (ese engendro surgido también del Pacto de Olivos y la reforma del 94') se encuentra empantanado por las disputas políticas, luego del manotazo de "Cambiemos" apropiándose de una banca para tener mayoría.

Es tan cierto que el fallo le abre a Macri enormes posibilidades de nombrar nuevos jueces (y desprenderse de algunos que le resulten molestos), como que para hacerlo deberá alcanza acuerdos con la oposición: cuesta creer que no huno un guiño de los cortesanos a Pichetto "y su bandita", que retienen en el Senado muchos pliegos enviados por Macri sin tratar. ¿Se abrirá acaso la temporada de canje de vacantes, para destrabar las designaciones?

El barrido incluiría a la propia Corte, porque Highton de Nolasco debería irse en diciembre, a menos que se aferre al sillón interpretando que su caso es distinto porque su recurso fue resuelto favorablemente en instancias inferiores, y el Estado nacional decidió no apelar, y por eso la causa nunca llegará a la Corte. Por decoro, debería emprender la retirada, del mismo modo que no debió iniciar la demanda dado que sabía perfectamente cuáles eran las reglas de juego cuando aceptó el cargo.

Pero ayer los cortesanos dictaron otro fallo, menos difundido, (completo acá) por el cual ratificaron el criterio sentado en un precedente del 2007 en cuanto a que las acciones civiles derivadas de los daños causados por delitos de lesa humanidad son prescriptibles, a diferencia de las acciones penales que no prescriben en esos casos.

En éste caso la mayoría la formaron Highton de Nolasco (que por razones obvias no intervino en la otra causa), Lorenzetti y Rosenkrantz, contra los votos en disidencia de Maqueda y Rosatti, quienes dijeron -en apretada síntesis- que si las acciones penales derivadas de los delitos de lesa humanidad no prescriben, tampoco deben hacerlo las acciones civiles tendientes a obtener alguna indemnización o reparación por los perjuicios que esos delitos causan.

Como ambos lo recordaron en sus votos, éste es precisamente el criterio que establece el artículo 2561 del nuevo Código Civil y Comercial (ver al respecto ésta entrada), claro que esa norma no se aplicaba al caso porque el plazo de prescripción se habría cumplido mucho antes de su entrada en vigencia, tomando el criterio de la mayoría. 

La persona que reclamaba además no pudo acceder (por no reunir las condiciones) a ninguna de las leyes de reparación a las víctimas y sus familiares votadas por el Congreso desde 1983: se trata de una mujer cuyo hijo y nuera fueron secuestrados y desaparecidos, y cuyo nieto ya percibió la indemnización por haber sido privado de sus padres.

Pero volviendo al punto del contexto político de los fallos de la Corte, no se puede disociar éste último del "clima de época" donde el gobierno ha reactualizado el brulote electoral de Macri sobre el "curro de los derechos humanos"; con los ya tristemente célebres cartelitos de los diputados de "Cambiemos", las lamentables expresiones del diputado Massot (presidente del bloque del PRO) sobre un "plan sistemático para saquear el Estado con el cuento de los derechos humanos", y la decisión del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de difundir la lista de los beneficiarios de los regímenes de reparación, para estigmatizarlos.

Es como si los cortesanos (la mayoría al menos) hubieran decidido decir también que con ellos "se acabó el curro de los derechos humanos". 

martes, 28 de marzo de 2017

CON RAZÓN EL PLAN BELGRANO NO ARRANCABA...


...no se terminaban de poner de acuerdo donde queda cada provincia, que ciudades y pueblos van adentro de cada unA, cual entraba y cual no.

Y al final terminó prevaleciendo el 71 % que sacó Macri en Córdoba, que se expandió tanto que llega hasta Corrientes, Entre Ríos, Chaco y Misiones.

Eso, o son inconmensurablemente pelotudos.

Imagen capturada de acá (los recuadros son nuestros).

PRIMERO DESFONDAR ¿DESPUÉS PRIVATIZAR?


Sobre el déficit de la ANSES leíamos en El Cronista: “Según Ecolatina, "las cuentas del organismo se tensionaron fuertemente" en 2016, ya que los recursos netos (+32%) crecieron doce puntos por debajo de los gastos (+44%). Los gastos alcanzaron $ 899.613,5 millones ($ 788.796,1 corrientes y de capital y $ 110.817,4 millones de gastos figurativos), según informó Peña. "El Gobierno tomó decisiones que incrementaron más de lo habitual las erogaciones", dijo Ecolatina, al destacar el financiamiento a las cajas provinciales no transferidas, la extensión de la AUH y la Ayuda Escolar Anual para los monotributistas y el Régimen de Trabajo Temporario y permitir el cobro en simultáneo de la AUH y la pensión con otros programas provinciales y locales. También, el bono de fin de año.

En los ingresos de ANSeS impactaron la recesión y los cambios tributarios del año pasado. Los recursos corrientes y de capital alcanzaron $ 801.581,4 millones y las contribuciones figurativas, $ 138.492,9 millones. "La caída del empleo y un menor incremento salarial impactan sobre los recursos que genera ANSeS", dijo Flores, debido a le menor cantidad de empleados activos que aportan y la caída real en los ingresos previsionales por salarios que crecieron debajo de la inflación. En los ingresos tributarios, sintió la caída de la recaudación, especialmente en Ganancias, que se desaceleró al 13,5%. ” (las negritas son nuestras)

La caída de los recursos ordinarios de la ANSES ya se había notado cuando se conoció el aumento a los jubilados (la “formulita” los toma en cuenta como uno de sus componentes), y eso que no prosperó la “enmienda Dujovne”; que se basaba en que el modo de calcular de la fórmula “sobreestima” los recursos tributarios afectados a la seguridad.

Que la financiación de la seguridad social es uno de los asuntos más complejos de resolver para el Estado moderno no es ninguna novedad, así como que en ningún lugar del mundo se la solventa exclusivamente con los aportes de los trabajadores en actividad y la contribución patronal: en todo lados se apela al componente impositivo (aportes del Tesoro general) para completar los recursos que permitan atender el pago regular de los beneficios. 

En el caso del sistema argentino, con ese fin se destinaba el 15 % de la masa “precoparticipable” (o sea los impuestos nacionales coparticipables, antes de su reparto entre la nación y las provincias); pero la cuestión cambió sustancialmente tras el fallo de la Corte Suprema que favoreció a algunas provincias (entre ellas Santa Fe) en sus reclamos contra la nación: en ésta entrada escrita cuando el juicio estaba en trámite advertíamos nosotros sobre el riesgo que entrañaba en esta materia exacerbar el discurso “federalista”.

A eso hay que sumarle -como lo puntualiza la nota- la alta informalidad laboral, y medir el grado de disparate de los reclamos empresarios para bajar aun más las contribuciones patronales, como fórmula mágica para casi todo; desde crear empleo hasta reactivar la economía.

También el mayor agujero de las cuentas de la ANSES permite medir los efectos de la negociación de paritarias a la baja (con pérdida de poder adquisitivo de los salarios) o atadas a “metas de inflación” sobre la financiación genuina de la seguridad social; además de los que produce sobre el consumo, la inversión y el nivel de actividad.

Lo curioso es que el artículo menciona el alza del desempleo (o la suba de los despidos), pero no menciona las suspensiones, que están mucho más generalizadas y achican más aun la masa salarial sujeta a aportes, porque recaen entre los trabajadores que están en blanco, es decir registrados en la seguridad social.

Y representan no solo un retroceso de la participación de los salarios en la distribución del ingreso nacional, sino un retaceo de recursos propios a la seguridad social, aumentando la necesidad de aportes generales del Estado para cerrar la brecha.

No sería de extrañar que estas cifras que arrojan los números de la ANSES intenten ser aprovechadas por el gobierno para volver a la carga con alguna forma de privatización del sistema previsional, aunque sea mixta; pese a que de ese modo solo se agravaría el problema, como se demostró en la funesta experiencia de las AFJP en los 90’, que explicaba por sí misma más de la mitad del déficit fiscal de entonces.

DE ARMAS TOMAR


Intentemos racionalizar tanto como sea posible el análisis de la denuncia que hizo el domingo Roberto Navarro en su programa sobre las gigantescas compras de armamentos (más de 2000 millones de dólares) que el gobierno de Macri gestiona en los Estados Unidos; sin caer en el lugar común de “gastan en eso y no en...” (ponga cada uno lo que le parezca prioritario), aunque en un país con las carencias del nuestro ese enfoque sea perfectamente válido y legítimo.

Nadie (o casi nadie) discute la necesidad de que un país cuente con fuerzas armadas, y de hecho ningún país del mundo (o casi ninguno) prescinde de tenerlas; diríamos sin temor a equivocarnos que ninguno que tenga el tamaño y territorio del nuestro, e incluso bastante menos para defender de agresiones exteriores.

Dicho eso, tampoco nadie (o casi nadie) podría oponerse a que el instrumento militar de la defensa nacional (porque eso son las fuerzas armadas, al menos en la visión que el peronismo impuso desde aquélla célebre conferencia de Perón en la universidad de La Plata en 1944) esté convenientemente equipado; y disponga de los mejores pertrechos posibles, para poder cumplir con eficacia su rol.

Lo que hace ruido en éste caso es que la monumental operación de rearme de nuestras FFAA (la mayor en más de 40 años, mayor incluso que las que la dictadura hizo para la guerra en Malvinas) es el contexto político en el que se produce, y la total falta de precisiones del gobierno de Macri al respecto.

Se apresta a gastar más de 2000 millones de dólares en dos años (algunas compras ya se concretaron) un gobierno que se ha caracterizado hasta acá por torpedear sistemáticamente todos los organismos de integración regional,  alineándose con las acciones de política exterior del Departamento de Estado para sumar creciente tensión (como en el caso de la sobreactuación de su postura respecto a Venezuela); y que al mismo tiempo demostró con sus acciones querer borrar deliberadamente la línea que separa la defensa nacional de la seguridad interior, tan trabajosamente trazada durante más de tres décadas de construcción democrática colectiva.

Porque no está demás recordar que fue éste mismo gobierno el que al comienzo de su gestión comprometió la participación de las fuerzas armadas en tareas de seguridad interna al aprobar por decreto la “ley de derribo”, en el contexto de la “emergencia en seguridad”; que por cierto y como se ha dicho, fue también una formidable excusa para que el Estado compre pertrechos en condiciones de absoluta oscuridad, y exento de todo tipo de controles.

Inquieta pensar que el gobierno de Macri encare tan vasto proyecto de reequipamiento militar sin que los argentinos sepamos cual es la hipótesis de conflicto que se pretende atender con esos medios, descartando desde ya que se trate de disuadir la amenaza que representa la creciente militarización británica en Malvinas: la mega-compra comenzó el año pasado, mientras éste mismo gobierno de “Cambiemos” resignaba progresivamente nuestro secular reclamo a las islas como moneda de cambio del apoyo inglés a la candidatura de la canciller Malcorra a la ONU; y ya en éste año cuando se conocieron los aprestos militares ingleses en las islas (luego del vergonzoso acuerdo firmado entre ambas chancillerías que omite toda referencia a  la cuestión), la respuesta de nuestra diplomacia no pudo ser más decepcionante.

Por otro lado es poco racional suponer que los Estados Unidos accederían a equipar a nuestras FFAA si la principal hipótesis de conflicto de éstas fuera un enfrentamiento con su principal aliado y socio en la OTAN, y su más firme acompañante en cuanta aventura bélica a lo largo del planeta deciden emprender, generalmente invocando el fantasma de “la guerra contra el terrorismo”.

Lo que nos lleva a ensayar nuestra propia hipótesis al respecto: es mucho más racional en cambio -se nos antoja- suponer que la apertura yanqui a proveer a nuestras FFAA tiene que ver con compromisos del gobierno de Macri de adscribirlas a las hipótesis de conflicto que plantea para la región el Comando Sur (el terrorismo, las migraciones, el cambio climático); y eventualmente comprometerlas a participar de las aventuras militares yanquis en el exterior como hiciera Menem con aquéllas fragatas que partieron a la guerra del Golfo; con los tristes resultados conocidos en términos de atentados sufridos en el país.

Cuando las gestiones del embajador Lousteau comenzaron ante el Congreso norteamericano (mencionando explícitamente la lucha contra el terrorismo como destino posible del nuevo armamento) para que se habilitaran las compras, el gobierno de Macri vivía su luna de miel con la administración Obama, y tenía en consecuencia esperanzas de que algunas exportaciones del país (limones, carnes, biodiésel, tubos de acero sin costura) encontraran un lugar en el mercado USA, a partir de flexibilizaciones al sistema general de preferencias aduaneras.

Sería muy sugestivo enterarnos que éstas compras de equipamiento militar están atadas a las promesas que se hicieron al respecto (borradas luego de un plumazo por Trump apenas asumió), justamente por parte de los que vienen manteniendo viva la inverosímil denuncia de Nisman contra Cristina y su gobierno por el memorándum con Irán; a través del cual -dicen- se pactó canjear impunidad para los presuntos autores del atentado a la AMIA y petróleo, por granos y otras exportaciones argentinas.

Como también lo sería enterarnos de que en el medio de todo algún vuelto quedará en algún bolsillo: ¿nos vamos a sorprender por eso, conociendo los bueyes con que se ara?. Para mayor ironía, uno de los rubros más demandados de la lista son los helicópteros.

El equipamiento de las FFAA, sus características y los lugares en los que se lo adquiera son una discusión tributaria de otra más importante, que tiene que ver con su organización, sus hipótesis de conflicto y su doctrina de guerra; y merece debatirse en un ámbito más amplio como por ejemplo el del Congreso nacional, donde están representadas todas las fuerzas políticas.


No a las escondidas, en tratativas secretas y aprovechando el presunto retorno a un profesionalismo políticamente ascéptico de las instituciones armadas (por contraste con las FFAA “identificadas con un proyecto político”, que era una de las principales objeciones a Milani, más allá de sus causas judiciales), para colar la cartita a Papá Noel (en éste caso también dirigida al norte) de los jefes militares; sin ninguna otra consideración política, estratégica o de modelo de desarrollo nacional, en el cual se inserten las fuerzas armadas.


Porque en otro orden de cosas, estaríamos adquiriendo más de 2000 millones de dólares en armamento producido en el exterior, mientras en el país el mismo gobierno impulsa un recorte de los gastos del Ministerio de Defensa y las FFAA de más de un 35 % y se desmantela la industria nacional de la defensa; dejando languidecer a FADEA y Fabricaciones Militares, discontinuando el plan de radarización a cargo del INVAP o suspendiendo los contratos con Tandanor: es difícil no pensar en los casos del misil Cóndor o más atrás en el tiempo, el desguace del proyecto Pulqui que hizo la Fusiladora, para que el gobierno de Frondizi terminara comprando luego los Sabre F86 que le habían quedado de rezago a los yanquis luego de la guerra de Corea.

Por no mencionar que semejante compra de armamento sin transferencia de tecnología supone generar a futuro una clara interferencia de las fuerzas armadas de EEUU en el adiestramiento, la capacitación y la organización operativa de las nuestras.

lunes, 27 de marzo de 2017

DIOS LOS CRÍA Y LAS ESCUCHAS ILEGALES LOS AMONTONAN

COMO CAMBIAR PEAJES POR RETENCIONES A LA SOJA


La semana pasada el gobernador anunció con gran pompa el lanzamiento de un plan de obras por 2000 millones de pesos en la autopista Santa Fe-Rosario por cuenta de Vialidad Provincial; pese a que está en marcha la licitación para volver a otorgarle la concesión del corredor a un operador privado: ver al respecto acá.

Nosotros explicábamos en ésta entrada que el modelo de la nueva licitación es el ideal para los privados: no asumen ninguna de las obras importantes que demanda la ruta (las que hará el Estado, con la plata de nuestros impuestos), y se embolsan los ingresos por peajes por cortar el pasto de las banquinas, y muy poco más.

Antes de eso, y comentando acá la "rescisión de mutuo acuerdo" de la concesión anterior entre la provincia y el consorcio adjudicatario (un estruendoso fracaso), decíamos que ese esquema (ruinoso para el Estado) ya empezaba a funcionar durante el "período de transición", o sea hasta que asuman los nuevos adjudicatarios, que pueden ser incluso los mismos: cuatro de las seis empresas que formaron ARSA S.A. (la sociedad concesionaria anterior) se presentaron a la licitación, dos de ellas en UTE entre sí. 

Y el Tribunal de Cuentas busca salvarle la ropa al gobierno descargando toda la responsabilidad por el fracaso de la concesión en el órgano de control, cuando es obvio que el gobierno lo desmanteló precisamente para que no pudiera ejercer su función de control.   

Pero todavía hay más: las imágenes del decreto que ilustran el post nos muestran que Lifschitz resolvió cuáles son las obras del contrato anterior "rescindido de común acuerdo" que hará la provincia y no la concesionaria (como preveían la licitación y el contrato anteriores), y más importante aun, como se pagarán: casi en su totalidad (55 millones sobre 60) con las partidas del Fondo Solidario Federal que llegan de la nación, vulgarmente denominado "fondo soja".

Es decir que en lugar de usar esos fondos (como lo dice el DNU 206/09 de Cristina que creó el fondo) para "obras que contribuyan a la mejora de la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda o vial en ámbitos urbanos o rurales " se emplearán en reparar una ruta en la que se paga peaje para circular; y el concesionario privado se queda con el importe recaudado.


LLUVIA DE INVERSIONES DE SENTIDO


Cada día que pasa del gobierno de Macri trae nuevos estropicios al tejido social, económico y productivo del país, lo que nos lleva a preguntarnos no ya como fue posible que ganara las elecciones (para lo que existen explicaciones, o al menos se pueden ensayar), sino como el grueso de los argentinos toleran esto.

Para uno y otro interrogante uno se remite necesariamente a aquello de la “construcción de la subjetividad”, el rol que juegan los medios en las percepciones sociales, la “posverdad” que hoy está tan de moda; y en cualquier caso a un proceso sistemático de inversión del sentido de las cosas; en el que nada es lo que parece, o lo que siempre se supuso que era, de un modo tal que anestesia los sentidos de muchos, para detectar las groseras contradicciones e imposturas. El discurso presidencial en el Congreso condensó -amplificadas- en minutos todas esas sensaciones Y si no veamos:

Hay gente que dice que para terminar con la corrupción votó a un tipo que fue procesado por contrabando para evadir impuestos y defraudar al fisco, y que una vez en el poder se comprobó (o en todo caso lo supo más gente) que tenía cuentas no declaradas en paraísos fiscales; y que después de conocido eso, decretó un blanqueo que incluyera a sus familiares (pese a que el Congreso lo rechazó), eliminó todo control  la fuga de capitales, designó nada menos que como jefe de los espías a un tipo que tiene cuentas secretas, con depósitos hechos por una empresa que admitió haber pagado coimas; le condonó deudas multimillonarias con el Estado a una de las empresas de su familia, y le adjudicó todas las rutas aéreas que solicitó, a otra.

Se podría escribir un libro reseñando los contrastes, contradicciones e incoherencia de los que dicen que la obra pública debe dejar de ser sinónimo de corrupción, cuando vienen de esa patria contratista que se viene enriqueciendo a costilla del Estado desde hace más de 40 años, dejando sobres en los bolsillos en todo el trayecto.

Venían a “unir a los argentinos” y “cerrar la grieta” y en teoría con eso sumaron votos, pero para poder mantenerlos fieles necesitan practicar sistemáticamente el revanchismo político, para ocultar que al mismo tiempo profundizan la grieta social: porque además ahora resulta que la pobreza cero es inalcanzable, es una aspiración, necesitamos 20 años para conseguirla y mientras tanto, tendremos que aceptar que haya más pobres.

Macri dice que con su gobierno “se terminó el tiempo de la ventajita”, mientras él y sus funcionaros baten los récords de conflictos de intereses y los casos de gente que está de los dos lados del mostrador al mismo tiempo, y genera negocios desde el Estado para su empresas, las de su amigos, parientes, socios y favorecedores.

Celebran que “volvimos al mundo” pero ignoran como funciona, le cierran las puertas a nuestros vecinos culpándolos de todo lo malo que nos pasa, acumulan papelones diplomáticos y comprueban amargamente que afuera, “en el mundo”, el blindaje mediático de que gozan acá, no funciona; sea con un diario alemán, una periodista mexicana o la cadena Al Jazeera.

Reemplazaron las cadenas nacionales por los “timbreos” y la “cercanía y el contacto directo con la gente, con los vecinos”, pero montados escenográficamente, rodeados de vallas y con rigurosos controles policiales y de seguridad; y el presidente no sale a ningún lado sin su micrófono de ambiente, como uno lleva el documento. Aunque últimamente parece que ni los "timbreos controlados" son seguros, y sus propios trolls están pidiendo en las redes sociales que hagan cadenas nacionales "para difundir los logros del gobierno".

Venden la promesa eterna de un futuro mejor que primero era el día siguiente, luego el segundo semestre y finalmente el día del arquero; pero cuando se impone la realidad concreta de que estamos cada día un poco peor, nos dicen -como si fueran troscos- que es necesario que toquemos fondo, para poder salir a flote; y que se están animando a hacer lo que nadie hizo, que es "construir futuro", a costa de hacer mierda el presente.

Del “Queremos un país en el que todos progresen un poquito cada día” y “No te vamos  sacar nada de lo que tenés” pasamos sin escalas a enterarnos (por boca de ellos, que nacieron con la vida resuelta) que lo que tenemos no nos lo merecemos, o es demasiado, artificial, insostenible o superfluo; y tenemos que sentir culpa por tenerlo.

Mientras espiaban con Ciro James se quejaban de Milani porque les tenía los teléfonos pinchados a todos para carpetearlos, para una vez en el gobierno entregarle los servicios llave en mano a Stiuso y sus muchachos, eximiéndolos de rendir cuenta del manejo de la guita y reciclando su basura de pinchaduras de teléfonos, para perseguir opositores.

Después de haber votado en contra de la eliminación de las AFJP y a favor de un 82 % móvil para los jubilados sin decir como lo iban a financiar, lanzan una “reparación histórica” supuestamente pagado con los fondos del blanqueo, que después fueron a parar a otro lado; mientras rifan el fondo de la ANSES, derogan la moratoria previsional, recortan la cobertura del PAMI en medicamentos e intentaron retocar para abajo la fórmula de movilidad.

Vagos consuetudinarios como Macri se quejan de que “se ha perdido la cultura del trabajo”, o quieren precarizar los convenios colectivos y los feriados convocándonos al sacrificio, mientras se toman vacaciones a razón de un día de descanso por cada dos de trabajo, o por ahí andamos.

Prometieron que en su gobierno "nadie sería perseguido por pensar distinto", pero el presidente avaló nada menos que desde el Congreso, las amenazas de muerte contra Baradel y su familia, dando un claro guiño para que los amenazadores entendieran que tienen zona liberada; y piden listas de los docentes que hacen paro mientras el periodismo servilleta hace gráficos en televisión abierta, al mejor estilo de los diagramas de Camps mostrando las "ramificaciones de las células subversivas".

Se dicen preocupados porque “hay que generar empleos de calidad” pero son insensibles a los despidos que sus políticas van dejando a su paso; y la “calidad” consiste en aceptar ser flexibilizados, precarizados o explotados; incluso con subsidio estatal para todas esas variantes, y arman campañas desde los call centers para quebrar una huelga docente con "voluntarios" ciudadanos que acepten trabajar gratis, o macartean sindicalistas díscolos.

Los que venían a “dar vuelta la hoja y no mirar más al pasado” apelan como principal argumento para excusar sus desastres a “la pesada herencia recibida”, y tienen más interés que nosotros en volver al pasado, para reconstruirlo históricamente en la memoria social de los argentinos y crear el clima que les permita garantizar la impunidad por las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.

Y si bien últimamente vienen perdiendo seguido la sonrisa fotogénica y el espíritu de estudiantina del Cardenal Newman (tal como se pudo ver a un desencajado Macri en su discurso en el Congreso), con total naturalidad segregan, marginan, maltratan, persiguen, encarcelan, censuran, hambrean, despiden, macartean, estigmatizan y recortan derechos a opositores políticos, trabajadores, inmigrantes extranjeros, menores y cualquiera que se convierta a sus ojos en un blanco móvil sobre el que disparar culpas. 

Eso mientras ponen en práctica el mismo plan económico de la dictadura y ensayan una y mil formas oblicuas de justificarla intentando llevar la teoría de los dos demonios a la estatura de doctrina oficial del Estado, pero eso sí: acusándonos a nosotros de golpistas y desestabilizadores, y convocando a sus apoyos sociales a "movilizarse para defender la democracia".

domingo, 26 de marzo de 2017

VOLVIÓ EL PACTO ROCA RUNCIMAN


DE LA SIDE DE BONFATTI A LA DEA DE LIFSCHITZ, AHORA SPADARO SERÍA UNA MEZCLA DE CIA, FBI Y CIPOL



El mismo que en las postrimerías del mandato de Bonfatti hizo designar a un equipo de "expertos en narcotráfico".

Y que ya en el gobierno de Lifschitz montó una "central de inteligencia" en los subsuelos de la delegación del gobierno de la provincia en Rosario.

Bueno, ahora parece que va por más: los "expertos" ya no se ocuparán solo de combatir el narcotráfico, sino el delito en todas sus formas, pero "por capas"; mientras capacitan a la policía provincial, pese a que existe el ISEP.

Es que cuando encontrás mano de obra calificada, le podés encomendar cualquier tarea; incluso por ahí hasta alguna de la que sepan algo. 


LOS CHAMANES EXPLICAN POR QUÉ FRACASÓ LA DANZA DE LA LLUVIA DE INVERSIONES


En la medida que la tantas veces anunciada “lluvia de inversiones” se demora, llueven por contrapartida las explicaciones de por qué no se produjo: acá por ejemplo enAmbito Financiero de ayer Aldo Abram nos dice que Macri hizo muchas reformas que “los mercados” reclamaban para poner la tarasca, pero no alcanzan, y faltan otras. Siempre corriendo el arco, digamos.

Y en la misma edición de Ambito de ayer apareció ésta otra nota, en la que se releva la opinión de distintos economistas para intentar entender por que el año pasado la inversión lejos de subir bajó, y mucho; y este año pinta igual hasta ahora. Las comillas son textuales de la nota, las negritas son nuestras:

Las inversiones extranjeras directas que tanto anheló y sedujo el Gobierno a partir de distintas medidas vinculadas a la macro (levantamiento del cepo, devaluación, reducción de subsidios, etc.) y al fortalecimiento institucional (normalización del INDEC, acuerdo con holdouts, mayor independencia del BCRA, metas fiscales y de inflación, etc.), no desembarcaron al país en la medida que esperaba el oficialismo y buena parte del consenso de analistas. (O sea que -para variar- los funcionarios del “mejor equipo de los últimos 50 años” y los sesudos catedráticos que trasegan los medios todo el tiempo la pifiaron, no obstante lo cual los vuelven a consultar para que digan que va a pasar. Y las medidas mágicas -que son las mismas que proponen siempre- no produjeron la mágica lluvia de inversiones)

Sí ocurrió lo contrario respecto a los anuncios y promesas de inversiones que el viejo Ministerio de Hacienda y Finanzas, comandado hasta fin del año pasado por Alfonso Prat Gay, se encargó de relevar a través de un contador (se detuvo en u$s 59.511 mil millones). Esto último, es cierto, muestra un cambio de clima, pero también es verdad que muchos de los anuncios ya formaban parte de planes que estaban en marcha durante el gobierno kirchnerista.(Es decir que anunciaron inversiones que ya estaban anunciadas por las empresas durante el kirchnerismo, cuando decían que no venían inversiones, porque estábamos aislados del mundo, el cepo y coso)

Donde claramente el país logró atraer el apetito inversor fue a través de las emisiones de deuda tanto en el mercado de la deuda. Según la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo, desde que asumió Macri, Argentina se endeudó - hasta febrero pasado - en u$s 102 mil millones.(Entonces las únicas inversiones que vinieron luego del acuerdo con los fondos buitres fueron...las de los fondos buitres, y la “pesada herencia” del desendeudamiento -sin la cual no hubieran podido tomar nueva deuda- fue rápidamente revertida haciendo crecer sideralmente la deuda. Y todo eso sin contabilizar la fuga de capitales, financiada por la deuda) 

En el primer año de la gestión macrista los datos sobre IED son contundentes: según el INDEC, el total ingresado por Inversión Extranjera Directa (IED) durante los primeros nueve meses de 2016 (último dato publicado) alcanza apenas los u$s 4.780 millones, un 50% menos que lo registrado en igual período de 2015. Pero además "ese nivel de IED fue un 30% más bajo que el promedio de los últimos ocho años .” (Mirá vos: después de levantar el “cepo” para que vinieran las inversiones, vino la mitad que cuando estaba el “cepo”, y meno incluso que los años en los que gobernaba el populismo, sin “cepo”. Un posible indicador que el problema no está ni en el populismo ni en el “cepo”, y que el neoliberalismo es una chantada absoluta)

Según datos del INDEC difundidos ayer, las inversiones sufrieron una caída en el 2016 del 5,5% respecto del 2015, tras descender 7,7% interanual en el cuarto trimestre del 2016. "En parte esto fue producto de la caída de la demanda interna", ..."el deterioro del poder de compra de los ingresos por la aceleración inflacionaria y la incertidumbre laboral, golpearon fuertemente el consumo elevando la capacidad ociosa de muchos sectores productivos". Cifras oficiales mostraron que la industria operó en 2016 con la mayor capacidad ociosa en los últimos 14 años (35,5% (O sea que no es como nos dicen que la inversión estimula el consumo sino exactamente al revés, y el consumo se deterioró por las medidas tomadas por el gobierno que venía a estimular la inversión pero no lo consiguió, e hizo mierda el mercado interno, tomando las medidas que le aconsejaban...para atraer inversiones)

Los analistas le asignan también una cierta responsabilidad del actual escenario doméstico al efecto de la política monetaria restrictiva que dispuso el BCRA para combatir la inflación. "La suba de las tasas de interés elevó el costo del financiamiento de los bancos (los préstamos a empresas se contrajeron 2% en términos reales en 2016), e hizo más atractiva la inversión financiera que la productiva",(Es decir que por si todas las cagadas anteriormente señaladas como el tarifazo no bastaran,  los jeños que nos gobiernan le entregaron el Banco Central “autónomo” al último monetarista vivo, un talibán que con tal de bajar la inflación que ellos mismos aceleraron, no vacila en llevarse puesto cualquier brote verde de reactivación de la economía)

Los especialistas tampoco soslayan el hecho de que el cambio de administración trajo aparejado un gran atraso en la concreción de la obra pública, que junto a la menor actividad del sector privado explican el retroceso de la construcción (-12%)(O sea que haber pisado la obra pública con la excusa de la corrupción k, y haber hecho mierda el Procrear -parte de la “pesada herencia recibida”- destinándolo solo a compra de viviendas y no a construcción, refacción y ampliación como era antes, solo contribuyó a agravar aun más las cosas

Pese a esta desfavorable coyuntura, existe un dato positivo que destacan los expertos: el fuerte aumento que se registró en 2016 respecto a fusiones y adquisiciones de empresas. "Casi que cuadruplicó lo que era en los años anteriores(Es decir que la devaluación hecha por el gobierno significó plantarles una bandera de remate a muchas empresas argentinas para que los extranjeros las compren baratas, o las empresas locales más grandes se morfen a las chicas, aumentando la concentración económica y el abuso de posición dominante -lo que se tradujo en más inflación fogoneada por los formadores de precios-, y presionando más la balanza de divisas, por los giros de multinacionales a sus casas matrices)

Las cifras de 2017 de IED publicadas por el BCRA muestran que el panorama no cambia demasiado: en el bimestre enero-febrero el monto ingresado por no residentes con algún destino productivo no supera los u$s 400 millones y se ubica por debajo del promedio de los últimos nueve años para ese mismo período (Contradiciendo entonces el optimismo de los funcionarios: lo que andaba mal sigue peor, y aunque repuntara tendría que ser muchísimo, para siquiera empatar los niveles de inversión existentes durante el kirchnerismo, cuando -según nos decían- se espantaba a los inversores) 

El estrecho ingreso de capital productivo contrasta de manera alarmante con el nivel de inversiones financieras: en el segundo mes del año solo uno de cada cinco dólares que llegaron al país fueron para la economía real, mientras que el resto se volcó hacia las colocaciones de portafolio. "No había tal relación en los últimos meses. Por un lado la buena noticia es que hay inversores extranjeros que están mirando a Argentina, pero desde otro punto de vista vemos que eso no va a repercutir en las variables que son sensibles para la sociedad, como un mayor aparato productivo, o generación de empleo(No entra guita para generar empleo, salarios y crecimiento, sino capitales golondrinas que vienen favorecidos por la apertura de la cuenta capital, la eliminación de los encajes bancarios, la desregulación del mercado financiero y el negocio redondo del “carry trade” con el dólar planchado, las tasas altas, las LEBAC’s y los bonos del Tesoro)


Las elecciones de medio término le exigen al Gobierno una recuperación del poder adquisitivo, lo que se traduciría en mayor consumo y en mayores ventas para las empresas", "la apuesta electoral también conlleva el impacto directo del sector público sobre la inversión a través del aumento del gasto de capital(O sea que el gobierno qganó las elecciones prometiendo terminar con el populismo deberá hacer populismo a full, si quiere ganar las elecciones)


Hoy el inversor extranjero está reticente, tras una evidente mayor conflictividad social". Y un dato no menor, desde su punto de vista, es que "las reformas que quieren los inversores van estar sujetas a los resultados de las elecciones. Si no gana Cambiemos, al Gobierno se le va a hacer muy complicado llevar a cabo esas reformas". Una vez que se aclare el futuro político, el economista destaca que "lo que verdaderamente va a traccionar la IED, va a ser la inversión de empresas locales: los que primeros mueven son los argentinos, con la ampliación de fábricas(Los inversores no ponen la tutuca porque no saben si el gobierno gana las elecciones, el gobierno para ganarlas tiene que hacer todo lo contrario de lo que piensa y le aconsejan, y los que van a poner la mosca si gana el gobierno -mintiendo otra vez, como en el triunfo de Macri- son los empresarios locales, y no los extranjeros)

sábado, 25 de marzo de 2017

SANTA FE: TARIFA ELÉCTRICA Y DEFENSOR DEL PUEBLO


En la Provincia de Santa, la gestión del gobierno socialista, ha implementado a través de la Empresa Provincial de la Energía (E.P.E.),sistemáticos aumentos de la tarifa eléctrica desde el año 2007, como lo hemos destacado reiteradamente en éste blog.

La E.P.E. distribuye la energía eléctrica que la Provincia adquiere a la Nación, y durante el anterior Gobierno Nacional, el precio de la energía mayorista no sufrió modicaciones. No obstante ello, en la Provincia de Santa Fe durante el período que va desde el año 2007 al 2015,  se aplicaron 12 aumentos de la tarifa eléctrica, aumentos que totalizados superan el 500% en el período 2007 / 2015, quintuplicación de la tarifa que se implmentó sin que –se reitera- la Nación incrementara a través de Cammesa el precio de la energía eléctrica.

Con la asunción del gobierno de Macri, la energía eléctrica que vende la Nación a las provincias, ha tenido incrementos en paralelo a las políticas del actual gobierno de elevar el precio de servicios como el  agua y el gas natural.  Y entonces, en Santa Fe donde se incrementaba la tarifa eléctrica cuando el precio mayorista no variaba (hasta 2015), ahora con el aumento del precio mayorista, también se aplican nuevos y fuertes incrementos.

Entre Diciembre de 2015 y Marzo de 2017, los aumentos dispuestos en la Provincia de Santa Fe, elevan la tarifa eléctrica en un 170% acumulado, porcentaje que resulta irrazonable aún frente a la elevadísima inflación generada por el Gobierno de Macri, que superó el 40% durante el año 2016. Tampoco podrá el gobierno provincial justificar semejante porcentaje de incremento tarifario en los aumentos salariales que tuvo que afrontar la E.P.E., porque durante el año pasado, el Sindicato de Luz y Fuerza que agrupa al personal de la empresa, obtuvo un 30% de incremento salarial.

Y en tanto de las obras e inversiones presupuestadas con relación a la E.P.E., el gobierno provincial solo ejecutó un 40% de lo previsto durante el año 2016, es  claro que esa gran masa de dinero producto de los aumentos tarifarios, no fué destinada mayoritariamente a inversiones en la infraestructura eléctrica.

Por lo tanto, frente a un nuevo incremento tarifario que aplicará el gobierno provincial, ésto coloca a los usuarios santafesinos en una situación de indefensión, situación agravada por el marco de una economía nacional con aumentos generalizados de precios que destruye los salarios del consumidor residencial y que eleva desproporcionadamente los costos para toda la actividad productiva, tornándola en muchos casos inviable.

En noviembre del año pasado se desarrolló una audiencia pública donde el gobierno provincial expuso las razones por las cuales pretende aplicar nuevos incrementos tarifarios en el servicio de energía eléctrica. En esa audiencia se hizo presente el Defensor del Pueblo Adjunto, quien expuso un documento del titular de la Defensoría del Pueblo de Santa Fe, Raúl Lamberto.

En el documento se reclamó contemplar las principios señalados por la Corte Suprema de Justicia de la Nación para los incrementos de las tarifas de servicios, es decir gradualidad, razonabilidad y proporcionalidad.

Y se consideró que "no parece razonable ni oportuno establecer el aumento en la forma propuesta"  solicitando el Defensor del Pueblo la revisión de la decisión de aplicar un nuevo aumento tarifario.

Por ello, desde la Defensoría del Pueblo se expresó que "Al hablar de tarifas de servicios públicos esenciales siempre debe prevalecer el usuario y el acceso a dichos servicios con carácter de universalidad, generalidad y continuidad mediante tarifas accesibles según las realidades socioeconómicas".

También se sostuvo desde el organismo, que para evaluar la gradualidad, razonabilidad y proporcionalidad,  se deben incluir en el análisis todos los aumentos tarifarios vigentes y programados en el futuro inmediato y la realidad socioeconómica de los usuarios, es decir que los aumentos de la electricidad deben analizarse en el marco de los aumentos de otros servicios, tales como el gas y el agua.

Por otra parte, la Defensoría también consideró necesario contemplar un régimen tarifario especial para Pymes, dada la directa incidencia que la tarifa tiene sobre la actividad productiva, "Ello y la importante incidencia del servicio eléctrico en la vida económica permite inferir que el Estado debe considerar a estas empresas como herramientas estratégicas de desarrollo económico y humano y en tal sentido su presupuesto y su financiación no pueden limitarse a su balance de ingresos y egresos".

Coincidimos con el Defensor del Pueblo. Por ello, como ciudadanos santafesinos, esperamos que cuando el gobierno provincial implemente en éste año 2017 los nuevos incrementos tarifarios, desde la Defensoría del Pueblo se utilizen las herramientas que la misma dispone para evitar una medida irracional.

Sobran las razones y los argumentos. Y el Defensor entre otras facultades, tiene legitimación para iniciar judicialmente una acción colectiva en resguardo de los derechos de los usuarios de la provincia, acción tendiente a suspender la aplicación de aumentos que carecen de razonabilidad y que afectan al conjunto de la población, como así también a la actividad productiva de la provincia.

El Defensor del Pueblo tiene en su manos evitar que se prolongue ésta situación de indefensión que sufren los usuarios santafesinos. Resultaría inexplicable que no lo hiciera.