LA FRASE

"LOS JUGADORES PODEMOS ESTAR UN AÑO SIN COBRAR, Y SI HICIMOS NEGOCIOS CON PARQUES EÓLICOS, HASTA DOS." (CARLOS TÉVEZ)

sábado, 16 de junio de 2018

PARTIDO CHIVO



Entre tantas "notas de color" que aparecen en los medios en la previa del Mundial de Rusia, leíamos días pasados en El Cronista un ensayo sobre como terminaría el campeonato, si en lugar de tenerse en cuenta el potencial de los seleccionados, se analizaran el desempeño de las economías de los países que participan.

Lo curioso es que la nota no dice nada de como llegó Islandia a tan privilegiada posición, cuando hace casi una década que una crisis se llevó por delante el sistema financiero islandés poniendo al país al borde de la bancarrota y obligando a sus autoridades a adoptar una serie de medidas hetedordoxas, que acá no vacilarían en considerar kirchneristas. Repasemos los hechos:

* Cuando la corona islandesa se derrumbó en el 2008, los tres bancos más grandes del país tenían activos por 10 veces el valor de su PIB. Se colapsó 85 por ciento del sistema bancario. Los bancos de Islandia se metieron en el negocio bancario internacional a lo grande, a pesar de tener poca experiencia en las transacciones internacionales, o en las regulaciones. Debido a que tenía altas tasas de interés, los operadores internacionales -y bastantes personas comunes y corrientes- pedían prestados dólares al cinco por ciento, por decir algo, los cambiaban por coronas y compraban bonos islandeses que pagaban nueve por ciento, y se benefician con la diferencia. Al momento del colapso, se estimaba que las posiciones de los fondos especulativos eran de 41 por ciento del PIB. Sin control de capitales, sacarían ese dinero con lo que se deprimiría todavía más la corona.

* No había ninguna posibilidad de que Islandia rescatara a sus bancos, así es que los dejó quebrar. Sin embargo, primero salvó a los ahorradores locales cambiándolos a nuevos bancos “buenos”. En el mes de octubre de ese año, el FMI le prestó 1.875 millones de euros (2.100 millones de dólares), cantidad que venía acompañada de un plan de estabilización con tres objetivos claros: regular los tipos de cambio, desarrollar una estrategia para reestructurar el sistema bancario y asegurar la sostenibilidad fiscal a medio plazo.

* El gobierno islandés, con el apoyo del FMI, impuso estrictos controles a los capitales, bloqueando su salida del país y prohibiendo a las personas comprar divisas o acciones extranjeras (un "cepo", digamos). Cuando los salarios reales cayeron 11 por ciento del 2007 al 2010, el gobierno no tomó una sierra de arco para reducir los servicios sociales, sino, más bien, aumentó los impuestos y también ofreció alivio a la deuda de los tenedores de hipotecas en el país. Islandia hizo lo que pareciera que ningún otro país desarrollado estuviera particularmente ansioso en hacer: encarceló a un montón de banqueros.

* De repente, se evitó que los fondos de pensiones de Islandia (las AFJP de allá) invirtieran en nuevos activos extranjeros; hoy, un gran 75 por ciento de los activos de los fondos de pensiones están en inversiones basadas en la corona. De un día para otro, se consideró que los fondos de capital privado y los inmobiliarios del país eran un lugar para invertir el dinero local en rápida expansión. A finales de 2008 se impusieron estrictos controles de circulación a los capitales (que no a los pagos de bienes y servicios en el exterior) que han estado vigentes hasta el pasado marzo. 

* El paquete se completó con condiciones a la entrada de capitales para inversores con propósitos de especulación, deberán inmovilizar en el país un 40% del capital durante un año en cuentas no remuneradas (un encaje, como el que existía acá y Macri eliminó). La liberalización es pues para la salida, no para la entrada de capitales. A Islandia no le interesa convertirse en un nuevo destino de flujos de dinero en busca de intereses lucrativos cortoplacistas que pongan en peligro su recién estrenada política monetaria. (el camino inverso al que está siguiendo hoy la Argentina)

* Los islandeses tuvieron la oportunidad de votar en dos referendos sobre estas cuestiones en 2010 y en 2011, saltando a las primeras páginas de los medios internacionales por apostar por la democracia frente a las finanzas desafiando incluso a la Unión Europea: en el primer referendo el 93 % votó en contra del rescate de los bancos, y en el segundo el porcentaje fue del 61 %. El resultado es que después de unos años de controles de capitales y medidas que acá rechazaría la ortodoxia, Islandia ya no debe dinero al Fondo Monetario Internacional (FMI): desembolsó una cantidad cercana a los 300 millones de euros para completar el pago de los tramos restantes del préstamo que le otorgó en 2008, y lo hizo antes del tiempo previsto, ya que se preveían plazos de pago hasta bien entrado el 2016.

* Islandia optó por juzgar a los implicados en la burbuja financiera. Como ejemplo están los ejecutivos del banco Kaupthing, entre los que destaca el exdirector ejecutivo Hreidar Mar Sigurdsson, que fueron condenados a penas de entre cuatro y cinco años de prisión acusados de manipulación del mercado. También fue juzgado Geir Haarde, primer ministro entre 2006 y 2009, al que se le achacó no haber realizado reuniones de gabinete ante cuestiones de estado importantes -si bien no fue condenado. Acá Sturzenegger zafó de la causa del megacanje, para volver al gobierno, y volver a destrozar nuestra economía en beneficio de los bancos y capitales especulativos.

* En los últimos años el Estado ha hecho equilibrio entre una liberalización de la economía y el control de capitales por el saneamiento de la banca. Pero por encima de todo, a pesar de que fue necesario realizar reformas en los años posteriores al estallido de la crisis, cuando Islandia inició su ascenso se rechazaron las voces que desde instituciones europeas llamaban a aplicar medidas de austeridad. Una medida que va en sintonía con su idea de mantenerse al margen de la Unión Europea, al entender que la mejor forma para salir de la crisis es "vivir con lo propio". Acá diríamos "vivir con lo nuestro", siguiendo al maestro Aldo Ferrer.

* Al estallido de la burbuja financiera en 2008 le siguió una recesión de 2009-2010 con una caída del PIB de más del 10% anual pero, tras 2012, la economía despegó de forma exponencial. En 2016, el PIB creció un 7,2%, liderando el crecimiento en Europa. De hecho, la combinación de un incremento vertiginoso del turismo y la prohibición paralela a la salida de capitales salvaron a Islandia. Si el capital extranjero y las divisas sólo entran en el país y nunca salen y el Estado recauda un 25,5% de IVA es fácil adivinar la fórmula secreta de la recuperación milagrosa del país.

Partido chivo el de hoy. No sabés por quien hinchar.

1 comentario:

Claudia dijo...

Que post excelente ! Gracias por el.
Pero lamento decir que cada vez que tomo un taxi en CABA, la inmensa mayoria de los chiferes transmite sus añoranzas por el "1 a 1" menemista. ..Y no hay forma de convencerlos de lo contrario. Como estos emblematicos individuos. ..varios millones mas que no durarían en salvar a los banqueros aún a costa de la honra de sus hijas. Saludis