LA FRASE

"EL INFORME DE NAVARRO DEMUESTRA QUE ESTÁBAMOS EN LO CORRECTO AL HACER EL PARO SIN MOVILIZACIÓN: ESTE GOBIERNO ES CAPAZ DE BOMBARDEAR LA PLAZA DE MAYO EN PLENO ACTO." (JUAN CARLOS SCHMID)

viernes, 24 de febrero de 2017

ARGENTINA, UNA OPORTUNIDAD DE NEGOCIOS...PARA LOS MACRI


Con todo y su trascendencia política, el escándalo del Correo implicaba para la familia Macri el torpe intento de cerrar un tema de negocios viejos que salieron mal, no pagando la deuda que contrajeron con el Estado y buscando el modo de evitar la quiebra de la sociedad; ante el peligro de que se hiciera extensiva a SIDECO, o al conjunto del grupo SOCMA.

En cuanto a la venta de Macair Jet, la empresa de aviación de los Macri, decíamos nosotros en ésta entrada allá por diciembre del año pasado que era muy posible que existiera delito de tráfico de influencias o uso indebido de información privilegiada; creando o preparando desde el Estado condiciones del mercado aeronáutico (la "política de cielos abiertos") que les permitieran a los Macri mejorar las condiciones de venta de la empresa, y obtener un mejor precio por ella.

Hace una semana atrás nos encontrábamos en el Boletín Oficial con el decreto (firmado por Macri) por el cual rechazaba la recusación del ministro Dietrich intentada por los distintos gremios aernáuticos, para que se abstuviera de intervenir en la asignación de nuevas rutas aéreas; por sus "vinculos notorios y familiaridad de trato" con al menos dos de las empreas presentadas: Avianca (a través de su presuntamente controlada Avian Líneas Aéreas S.A.) y Fly Bondi. Sospechábamos que la recusación era rechazada porque había otro curro en puerta:

Pero tal parece que nos quedamos cortos: en ésta investigación de Gabriela Cerrutti publicada en el portal "Nuestras Voces" se afirma que la venta en realidad fue simulada y nunca existió; y por lo tanto los Macri siguen siendo los dueños de Macair Jet, ahora llamada Avian Líneas Aéreas S.A. O sea que los gremios no andaban muy errados: tanta "familiaridad de trato" tenía Dietrich con los dueños de la empresa, que se los encontraba  a menudo, en las reuniones de gabinete.

Según dice la nota de Cerrutti, la supuesta venta o transferencia de las acciones nunca se publicó en el Boletín Oficial ni se comunicó a la Inspección General de Justicia que lleva el Registro de Sociedades por Acciones (para que tuviera eficacia respecto de terceros); y solo constan un cambio de denominación (de Macair Jet a Avian Líneas Aéreas) y de domicilio, y la renovación del directorio.

Un directorio en el que figura como vicepresidente Carlos Colunga (empleado de los Macri durante años, piloto personal de Franco y presidente del directorio de Macair), el ex ministro de Justicia de Menem, Elías Jassan, como director suplente y el presunto comprado (Germán Efromovich) también como director suplente. No hay información oficial de Avianca o su controlante Sinergya (propiedad, dicen, de nada menos que Paul Singer) sobre la supuesta compra de Macair Jet.

Recordemos que desde poco antes de mediados del año pasado el grupo Macri retiró a SOCMA y SIDECO (controladora la primera de la segunda, y la segunda de Macair Jet) de la cotización de sus acciones en la bolsa; con lo cual quedaron afuera del régimen de fiscalización estatal permanente de sus actos que establece la Ley 19.550 de sociedades comerciales en sus artículos 299 y 304; y del control de la Comisión Nacional de Valores (CNV) de acuerdo con la Ley 26.831 que regula los mercados de capitales.

Sin embargo como empresa que explotaba concesiones (en rigor permisos) estatales para la prestación de un servicio público (el transporte aéreo), Macair Jet (ahora Avian Líneas Aereas) debería estar sujeta a la fiscalización estatal permanente (inciso 5) del artículo 299 de la Ley de Sociedades Comerciales), al igual que sus controlantes SIDECO y SOCMA (mismo inciso y artículo).

Claro que sería mucho pedir que los organismos de control cooptados por el macrismo (empezando por la Administración Nacional de Aviación Civil -ANACA- que debe resolver la adjudicación de las rutas) extremen los cuidados tratándose de los negocios del presidente y su familia: desde el mismo inicio del gobierno el Banco Central, la Oficina Anticorrupción (ese engendro concebido por Menem en su estertor a pedido de la Alianza), la UIF, la AFIP, la propia CNV y la Inspección General de Justicia (que Macri busca afanosamente traspasar a la CABA, para montar un Panamá criollo) abundaron en "interpretaciones amigables" de las normas para -en general- "favorecer el clima de negocios en el país"; y -en particular- allanarle el camino a los negocios de la familia presidencial. Al blanqueo nos remitimos, sin ir más lejos.

En el gobierno de los conflictos de intereses, el presidente se ofusca cuando se los señalan porque "no entiende" el problema: toda su vida entendió que no hay fronteras entre los intereses privados de su familia y los públicos que debe tutelar, como que unos crecieron a expensas de los otros, en una "simbiosis" despareja donde una parte obtuvo casi todo, y la otra casi nada.

Allí, en ese gobierno interior y más o menos secreto de las "puertas giratorias" que es el verdadero corazón de su gobierno, Macri no tiene socios más o menos molestos o exigentes como en "Cambiemos", con los que discutir decisiones o estrategias: allí son todos socios, parientes, amigos y cómplices, y juegan de memoria.

Si lo que afirma Gabriela Cerrutti en su investigación es cierto, sería mucho -pero muchísimo- más grave que lo del Correo; porque en éste caso significaría que el Macri presidente diseñó y llevo adelante una política pública (los "cielos abiertos", la apertura a las "low cost") que no solo le genera una competencia ruinosa a la aerolínea de bandera (¿acaso el pretexto ideal para luego volverla a privatizar'), sino hecha exclusivamente para beneficiar los negocios del Macri empresario: Avian Líneas Aéreas solicitó 26 rutas en las audiencias públicas, y de acuerdo a lo dictaminado por la ANAC, las obtendría todas (única empresa en esas condiciones).

Pensemos además que todo esto pasó mientras el gobierno le condonaba al grupo Macri la deuda del Correo y aun después, cuando el escándalo estalló, tuvo repercusión en el Congreso (con pedido de juicio político incluido) y la justicia y el propio Macri tuvo que aparecer diciendo que "volvía todo a foja cero".

Leopoldo Moreau suele decir que Macri más que un plan de gobierno, tiene un plan de negocios; y desde esa óptica por momentos pareciera que el estropicio social, económico y productivo que está generando en 14 meses de gestión es para tapar el saqueo del Estado, que está llevando a cabo en su beneficio y el de sus familiares, parientes, socios y amigos

Quizás sea más acertado decir que los negocios que Macri se autogenera desde el Estado son el precio que le cobra a su clase por ejecutar un programa económico, social y político con el cual -además- coincide conceptualmente, y por razones de estrictos intereses. Un "bonus" que se le otorga a un CEO eficiente, que hace crecer las ganancias de todos los accionistas, digamos.

Sin embargo, la voracidad con la que los Macri ejecutan el saqueo y su poca prolijidad para ir borrando las huellas los debe hacer ver (en la perspectiva de otros pesos pesados de los negocios, tal vez un Paolo Rocca) como una especie de ladronzuelos de poca monta; apurados por rapiñar el botín como si las circunstancias fueran excepcionales, y la oportunidad de hacerlo no fuera a durar mucho. 

Y si bien les sobran "campanas" para alertarles del peligro (a cambio de un precio, como acaba de hacer Clarín con Nextel y el 4G), ciertamente  su "modus operandi" es demasiado llamativo, y hace que aun con blindaje mediático, los negocios familiares queden puestos en los ojos del escrutinio público; y eso no es algo que al poder económico (que se mueve mejor en las sombras, tras las bambalinas) le agrade mucho.

El Procurador del Tesoro (Balbín, el señor ausente en el entuerto del Correo, y mudo en el arreglo con los fondos buitres) dice que el gobierno trabaja en un proyecto de ley para regular los conflictos de intereses, y establecer un "protocolo" para tramitar los asuntos en los que el presidente puede verse envuelto en ellos: así dicho y sin que se conozca aun como sería, parece una forma de proscribirlo a Macri, o amputarle buena parte de su plan de negocios o de gobierno; que a esta altura ya es cada vez más difícil distinguir una cosa de la otra.

1 comentario:

Anónimo dijo...

LA CONSTITUCION ES EL CONTRATO QUE TIENE QUE RESPETAR MASCRI.

SUS DNU SON LAS CHICANAS LLEGALES PARA NO CUMPLIR CON EL CONTRATO HACIA TODOS LOS ARGENTINOS ,LIZA Y LLANAMENTE ESTAFANDOLOS!!!!!!!!!
LOS MASCRI NUNCA CUMPLENCON LOS CONTRATOS, MENOS CON PROMESAS DE CAMPAÑAS QUE SON COSAS DE PALABRA.

MAURICIO MASCRI NO TIENE PALABRA, NI FIRMA, NADA EN EL TIENE VALIDEZ.