LA FRASE

"ESTAMOS A FAVOR DEL VOTO ELECTRÓNICO PORQUE ES PREFERIBLE QUE EL ESCRUTINIO YA VENGA HECHO POR UNA MÁQUINA, ANTES QUE TENER A UN MONTÓN DE EMPLEADOS PÚBLICOS COBRANDO HORAS EXTRAS POR MIRAR UNA PANTALLA SIN HACER NADA." (ADRIÁN PÉREZ)

jueves, 11 de febrero de 2016

DESMIENTEN QUE EL MAGO SIN DIENTES VAYA A REEMPLAZAR A PRAT GAY


El Secretario de Comercio (el único ñoqui que a Macri no le preocupa despedir) nos pide que caminemos buscando precios, mientras hace un "seguimiento on line" de los supermercados; e insta a los "emprendedores" a desarrollar aplicaciones para encontrar cosas más baratas. 

Para reafirmar en público su compromiso con bajar la inflación, Macri hace un acto en un Coto; que es más o menos lo mismo que reafirmar el compromiso contra la violencia de género, tomando mate con Barreda en su casa.

Después de prometer en campaña "pobreza cero" y mientras la gilada lo ovacionaba al grito de "Sí, se puede" (sin tomarse la molestia mínima de preguntarle como), y de sostener que el origen de la inflación es el excesivo gasto público y la elevada emisión monetaria (mientras el BCRA seca la plaza y disminuye el crecimiento de la masa monetaria, en sentido inverso al aumento de los precios); ahora parece que descubrieron que las que aumentan los precios son las empresas y no el gobierno, cuando en el kirchnerismo sostenían exactamente lo contrario.

No obstante, le siguen echando la culpa de la inflación al kirchnerismo y la "pesada herencia recibida", (aunque en campaña decían que los precios ya estaba alineados con un dólar a 16) sin la más mínima mención (no pidamos ya autocrítica) sobre las medidas que ellos tomaron, y alimentaron la inflación: devaluación, eliminación de retenciones, apertura irrestricta de las exportaciones, desmantelamientos de los controles de precios, reducción de "Precios Cuidados" a la más mínima expresión.

No solo que ya no hablan más de "retrotraer los precios a noviembre" (¿se acuerdan? pasó tanto tiempo, como un mes o dos), sino que "amenazan" con poner en marcha los mecanismos de defensa de la competencia; cuando lo que corresponderían son las sanciones de la ley de abastecimiento, sin pestañear. 

Ante tamaña inacción concreta, Coto se desmarca, diciendo que ellos no son formadores de precios ni los culpables de la inflación; que vendría entonces a ser causada por el Gran Bonete. Agrega además que para bajar la inflación tenemos que esperar 3 o 4 años más, en los que él y los demás que son como él, seguirán llenándose los bolsillos a costilla nuestra. Una pena que no se haya generado un contrapunto "ao vivo" entre él y Macri, sobre las causas de la inflación.

Con parecida visión de futuro, el presidente Mau nos aconseja que gastemos menos de lo que ganamos, (ya otros esclarecidos como Etchevehere y Arangueren nos habían pedido que no comamos carne y ahorremos luz); lo cual para muchas familias argentinas significa hoy dejar de comer una semana al mes, más o menos.

¿Creerá en serio que a todos les queda resto todos los meses para ahorrar, de ahí vendrá lo de "a partir de ahora podés comprar dos millones de dólares al mes"?

En medio de todo esto, proponen paritarias teniendo en cuenta las "metas de inflación futura", y haciendo borrón y cuenta nueva con la pasada ("de lo contrario ¿para qué sirvió la devaluación?" acotarían Paolo Rocca y Rattazzi); mientras Macri le baja la orden a Vidal de que sí o sí les ofrezca menos del 30 % a los docentes bonaerenses, y pide que los trabajadores "pongan el hombro", porque él se lo dislocó jugando con Antonia.


Mientras leemos en Clarín de hoy:  "Arranquemos por los motivos, que son varios: falta de regulación del mercado por parte del Estado, inexistencia de un parámetro para fijar precios; levantamiento del cepo al dólar, dos devaluaciones del peso, suba de precios en los alimentos y en el servicio eléctrico; escaso acceso al crédito para vivienda propia, alta demanda para alquiler y baja para operaciones de compra–venta; dueños especuladores, inmobiliarias que no se atañen a la ley." (las negritas son nuestras).

Impresionante: ni que hubieran leído blogs, claro que con posteos escritos hace tres meses, cuando muchas advertencias sobre lo que se venía eran descalificadas como parte de la "campaña del miedo".

Pero guarda: nos contaba ayer nomás Van Der Kooy en Clarín que las encuestas marcan que Macri es cada día más popular, y que la inmensa mayoría de los argentinos (un 108 %, proyectando indecisos) confían en que a la economía le espera un futuro próspero. 

¿Somos solamente nosotros o ustedes también perciben como que hay una especie de "boludómetro" que les marca a estos tipos cuantas veces nos pueden tomar por boludos por día, y con qué intensidad?

Algo así como "metéle, que estamos en luna de miel y estos se tragan cualquier cosa".

Eso, o de tanto leer los diarios de Yrigoyen (y las radios, y los canales de televisión) que les arman, se los terminan creyendo.

5 comentarios:

Q dijo...

MM en cualquier momento se manda su Estamos mal, pero vamos bien y carton lleno.

Juan Guillermo Cocina dijo...

Que terrible va a ser cuando se reviente la burbuja de pedo macrista. Por lo visto los va a tomar por sorpresa; acaban de dinamitar la represa, el tsunami viene en camino y estos actúan como si nada pasara.

Chily dijo...

Es real estamos mal (nosotros), pero vamos bien (ellos)

Anónimo dijo...

Dejen de protestar. Aprovechen y compren 2 millones de dólares por día y listo.

El Cacique dijo...

Lo peor del boludómetro es que hay quienes se lo creen sin ningún problema. Y no se quieren dar cuenta de que el cambio de los comió crudos, por no decir que se los está c u l e a n d o.