LA FRASE

"SOMOS COMPLETAMENTE AJENOS A LAS EXPLOSIONES EN EL METRO DE NUEVA YORK, HACE RATO QUE EL SOCIALISMO DESISTIÓ DE LA LUCHA ARMADA." (MIGUEL LIFSCHITZ)

lunes, 8 de febrero de 2016

GUIÑOS


En un gobierno afecto a la gestualidad, Macri no se ahorró gestos en su paso por Jujuy: en el lugar donde Milagro Sala sigue presa, apareció rodeado por el que la puso en la cárcel, el que lo acompañó a Davos y el que hubiera querido ir; y el que después de perder cinco elecciones en un año denunció "fraude por clientelismo"; anametizando a todos los gobernadores peronistas de la región como señores feudales.

Aunque Urtubey no lo supiera, Macri le estaba mostrando su propio futuro que no es precisamente el que él imagina: en caso de dudas, preguntar a Fellner (que perdió) y a Manzur (que ganó) como se las gastan los muchachos (ambos: Macri y su mellizo Massa). 

Como parte del decorado, la promesa del "Plan Belgrano", una supuestamente vigorosa inyección de fondos para obras de infraestructura, que fortalecerían a los oficialismos locales en su intención de permanecer en el poder y no ser barridos por el avance de "Cambiemos"; o de algunos a título personal de proyectar sus ambiciones al plano nacional, como Urtubey. 

Plan Belgrano que no tiene hoy financiamiento concreto, sino que lo tendría como consecuencia directa de la "vuelta a los mercados", que sería a su vez el fruto benéfico del arreglo con los fondos buitres: para eso se impulsó la fractura del bloque de diputados (desde sectores del peronismo, y desde el propio gobierno); y por eso de golpe el macrismo le levanta al cepo al Congreso, y convoca a extraordinarias, para derogar las "leyes cerrojo".

De hecho, el mismo Urtubey decía exactamente lo mismo en plena campaña electoral (había que arreglar con los buitres para obtener financiamiento, y no arreglar era perjudicial para el país); saboteando así el discurso de Scioli, que sostenía que el arreglo con los buitres no era prioridad, ni necesario para obtener financiamiento.

La promesa de endeudamiento "obras de infraestructura" (que ni siquiera podría plantearse como tal sin el desendeudamiento kirchnerista) es para algunos gobernadores del PJ el equivalente a los cambios en Ganancias para el sindicalismo; cambios que no se dan en el marco de una reforma tributaria integral de carácter progresivo, sino como caramelo para planchar las paritarias; junto con el manejo de los fondos de las obras sociales.

Por eso Macri aprovechó el carnaval jujeño para pedir -rodeado de los que se rodeó- a los sindicatos "prudencia" en los reclamos salariales en las paritarias, ahorrándose la brutalidad de Prat Gay de amenazar con el canje de salario por empleo. Tampoco hubiera sido necesario reiterarla: ya la están poniendo en práctica desde el propio Estado, y por efecto espejo, en el sector privado.

Pero el punto es qe a "los mercados" ya volvimos y mal: primero con el ruinoso Megacanje II pergeñado por Prat Gay y Sturzenegger, y ahora con la generosísima propuesta de pago a los buitres, que se instrumentaría "cash" y se solventaría con nueva deuda contraída con los bancos; y hasta -como no- con los propios buitres. 

Por estos días Standard & Poors subió la calificación de los títulos de la deuda argentina, y el FMI celebra que el gobierno esté a punto de acordar con los buitres. Sin embargo, ambos coincidieron en destacar que la economía caerá éste año; lo que debería dejarles claro a los que se ilusionan con el "endeudamiento sano" que no necesariamente es una condición necesaria para el crecimiento.

Por el contrario, y tal como lo señalábamos acá, nuestra experiencia histórica como país demuestra exactamente lo contrario: reiniciado el ciclo del endeudamiento sus consecuencias gravosas se terminan proyectando sobre las cuentas del Estado, las posibilidades de despegue del país y su propia estructura social y desarrollo productivo.

Nos preguntábamos el porqué del salto de parte del peronismo para tender líneas de acuerdo con el gobierno, y suponemos que es por puro pragmatismo. Pues bien, la eficacia de la movida (condición sine qua non del pragmatismo: debe exhibir resultados) está condicionado a la viabilidad del modelo macro-económico de Macri; en términos no solo económicos sino políticos y sociales.

Plan económico que es indisoluble del resto de su propuesta: necesita la represión de la protesta, la baja del salario y el alza del desempleo, la retirada del Estado y el realineamiento internacional.

No es divisible como -podemos suponer- piensan algunos en la política y el sindicalismo para "tomar lo bueno y descartar lo malo"; y del mismo modo que la Alianza fracasó estrepitosamente en su intento de hacer un "menemismo prolijo", el peronismo "competitivo y funcional" de Massa y Urtubey fracasará en hacer "macrismo con sensibilidad social".

A menos que lo sepan perfectamente, y en realidad donde queremos ver puro pragmatismo hay coincidencia ideológica; y por eso están cómodos, en la foto con Macri y en sus posturas frente a su gobierno.

Y quizás por eso ponen tanto o más empeño que el propio Macri en dar por sepultado al kirchnerismo, interpretado (aunque no lo digan) como un capítulo más del largo ciclo peronista.

Porque como decía Moreno en su paso por Santa Fe, el proyecto de Macri no es volver a los 90', sino a la Argentina pre-peronista: por su cosmosivión cultural, por su modelo de país, por el núcleo duro de sus apoyos sociales y económicos, por su rumbo general que involucra -obviamente- determinados ganadores y concretos perdedores.

Algo así como recomponer los "equilibrios" rotos por el peronismo; para volver al "país normal" que voló en pedazos aquél 17 de octubre, con la emergencia de los postergados; y sobre cuyos restos (los del largo ciclo de políticas neoliberales) Néstor empezó a reconstruir el 25 de mayo del 2003 lo más parecido al primer peronismo, desde el propio Perón.

Y ahí la cosa es más complicada porque la primera pelea a fondo habrá que darla adentro del peronismo, más allá incluso del cronograma electoral y del cierre de la interna nacional; sea con competencia o con "lista de unidad".

3 comentarios:

Juan Guillermo Cocina dijo...

De estos sinvergüenzas no podíamos esperar otra cosa. Pero cómo hacer para perdonar a los compatriotas que votaron esto...se me hace imposible.

Anónimo dijo...

Eso de la lista de unidad...mmm...tiene el tufillo horrendo de los acuerdos entre bambalinas, dps se quejan de que la gente no banque o desprecie al peronismo, no pueden convivir la rancia y despreciable derecha extrema con el socialismo puro y la tercera posición en una misma fuerza, se es todo y nada al mismo tiempo??, bah, que se yo, me parece a mi

Anónimo dijo...

Compañeros, paso MM por la zona y despues la catastrofe.... Sera el sindrome Piñera... Por las dudas tocarse el izquierdo.
Rickyelmono