LA FRASE

"RECIBÍ UNA AMENAZA DE BOMBA EN LA BASE MILITAR DONDE VIVO; AL FINAL ESTOY MÁS SEGURA CUANDO VOY A COMER SOLA AL MC DONALD'S." (MARÍA EUGENIA VIDAL)

miércoles, 24 de febrero de 2016

¿PAUL SINGER, EL PILOTO DEL HELICÓPTERO?


Sobre las implicancias del arreglo con los buitres leíamos ayer en Infobae: "El Congreso probablemente derogará las leyes que impidieron al país poner fin a la disputa legal. Un acuerdo en el litigio permitiría al gobierno de Mauricio Macri acceder al mercado de bonos globales y reactivar la economía sin imponer el tipo de ajuste fuerte que erosionó el poder de otros gobiernos en el pasado, incluso causando su salida antes de término." (las negritas son nuestras)

¿Se entiende no?: la secuencia es 1) el Congreso sí o sí debe derogar la ley cerrojo y la de pago soberano local, 2) si no lo hace no hay acuerdo posible con los buitres, ni posibilidad de salir al mercado de capitales a endeudarse para pagarles, 3) si no solucionamos el diferendo con los buitres, no podremos acceder a los mercados de deuda para "financiar el crecimiento", 4) si no logramos endeudarnos, la economía no se pondrá en marcha, 5) si la economía no arranca, el gobierno se verá forzado a imponer un ajuste salvaje y 6) si lo hace, corre riesgo la continuidad del mandato de Macri. 

De donde se seguiría que si uno se opone a derogar las leyes que impiden arreglar con los buitres en los términos propuestos por el gobierno (pagándoles el 75 % de lo que reclaman, de contado y con toma de nueva deuda), estaría siendo poco menos que un golpista, que quiere que Macri se vaya antes.

También sobre las implicancias del arreglo con los fondos buitres, leíamos en El Cronista: "Pese a tomar deuda, las reservas no van a crecer demasiado, porque el financiamiento se usará para pagar vencimientos y para que el nivel de consumo no caiga de forma drástica."

Tomar deuda nueva para pagar deuda vieja y para sustentar un consumo insostenible con los recursos propios, previamente deprimidos por las medidas que tomó el propio gobierno: devaluación, eliminación de retenciones, piso a las paritarias, desempleo disciplinador de los reclamos salariales y tarifazos. 

Nada nuevo o que no se haya ensayado antes en el país, y que no haya fracasado estrepitosamente cada vez que se intentó: pocas veces tan cierto aquello de Einstein de que "locura es hacer lo  mismo una vez tras otra, y esperar resultados diferentes".  

Sin embargo, eso es exactamente lo que están planteando Macri y su gobierno, como única opción para salir del atolladero. Y no parece que tengan disponible a la mano un "Plan B", por si el "A" falla.

Si poner en manos de Paul Singer y los fondos buitres más reacios al acuerdo la llave para el despegue de la economía es -como estrategia negociadora- un completo disparate, como prospecto de horizonte futuro del país y su economía es -lisa y llanamente- para preocuparse.

El gobierno que se autodenominó "la revolución de la alegría" pretende extorsionar al Congreso y al conjunto de la sociedad para que le deje las manos libres para cerrar un acuerdo ruinoso para los intereses del país y que lo endeudará por 20 años o más (además del funesto precedente que sienta para futuras reestructuraciones de deuda).

Y la alternativa que ofrece es un ajuste aun más salvaje, como única salida para volver a crecer: otra idea novedosa.

Espanta comprobar como a menos de tres meses de gobierno y con un formidable respaldo mediático y del poder económico detrás, a Macri y su "mejor equipo de los últimos 50 años" se les quemaron los papeles, y las opciones solo serían taba (arreglo con los buitres, a como dé lugar) o culo: ajuste y helicóptero.

Lo que supone admitir que todos los "regalitos" que hicieron en este tiempo (devaluación, eliminación de retenciones, tarifazo, liberación de controles de capitales, desregulación del mercado financiero, eliminación de la ley de medios) no bastaron para "liberar a las fuerzas productivas" y que la economía despegue.

En todo caso, sirvieron para cagarnos a todos, no resolver ninguno de los problemas del país y por el contrario, empeorarlos y crear otros donde no los había.

Llegamos así al punto en el que nos preguntamos que mete más miedo: si tener un gobierno que tiene el rumbo claro y definido pero que nos lleva directo al iceberg; o uno al que se le perdió la brújula y ni siquiera sabe como evitarlo. 

5 comentarios:

Maria Elisa Gil dijo...

Que buen blog chicos!!!! No lo conocía! Comenzaré a seguirlos y a chorear material como loca! Jajajaja! Gracia!

El hijo de Arrostito dijo...

Entonces, nuestro objetivo es uno solo: ese helicóptero no tiene que despegar, que no se escape, y hacer la gran partisana en Plaza de Mayo.

Q dijo...

Yo no creo que siquieran tuvieran un Plan A,alguien durante la campaña o antes (no me acuerdo) dijo algo asi como: Votenos y despues vemos.

Trix dijo...

Lo peor es que el "Plan B" es un discurso de Macri hablando (balbucenado) pestes del Kirchnerismo en el Congreso.

Anónimo dijo...

Macri tiene adelante el precipicio y cada vez acelera más.
El tema es que en colectivo vamos todos.