LA FRASE

"ESTAMOS EVALUANDO QUE POSTURA ADOPTAR FRENTE A LA REFORMA LABORAL QUE PLANTEA EL GOBIERNO; PARA LO CUAL HEMOS CONSULTADO EL KAMASUTRA." (JUAN CARLOS SCHMID)

martes, 17 de febrero de 2015

¿QUÉ TE PASHA CLARÍN, ESHTASH NERVIOSHO?


En cierto sentido podría decirse que no sorprenden, porque como decíamos acá "en el hecho absurdo de fiscales que marchan "pidiendo justicia" subyace la idea de que el país vive un Estado de anomia institucional, en el que nada funciona como es debido y no existen garantías para los cuidadanos; porque no se respeta ninguno de los mecanismos establecidos por la Constitución para garantizar sus derechos.".

Crear esa idea de que todo está en discusión, que nada es creíble -salvo los medios, claro- y todo es una enorme mentira, abona el terreno para incrementar el voltaje político y caldear la temperatura en la que se ha de producir la marcha de mañana.

Pero en otro sentido no deja de soprender cuan bajo pueden caer, o hasta donde están dispuestos a llegar con tal de conseguir lo que se proponen; como por ejemplo con este magnífico ejemplo de periodismo bizarro que es la nota a la "testigo clave" del caso Nisman.

A la que -como San Pablo en el camino de Damasco- un rayo le iluminó la conciencia, y le despertó súbitamente el fervor cívico y una pasión irrefrenable porque se conozca la verdad, justo -pero justo, vea doña- un día antes de la marcha organizada por los fiscales (que dicen que "surgió de la sociedad", y ellos se sumaron) y ampliamente fogoneada por los medios.

No es que siempre hayan sido cirujanos habilidosos, pero últimamente han dejado de lado el barbijo y el bisturí, y para operar, prefieren manejarse con la motosierra.

Es notorio que están tratando de embarrar la cancha, emporcando la investigación de la muerte de Nisman, con el objeto a corto plazo de sacar de la cancha a la fiscal Fein (que comprobará así en cuero propio lo que cuesta exponerse a los medios más de lo debido); probablemente con el deseo de que la reemplace alguno más afín a los promotores de la marcha de mañana; que dicen cada vez con menos tapujos que Nisman no se suicidó, sino que lo mataron, por orden del gobierno.

O de que -por el contrario- Gils Carbó se vea forzada a reemplazarla, para ponerla en el brete de tener que designar otro fiscal al frente de la causa, sobre el que recaerán las sospechas antes de comenzar siquiera a leer el expediente.

Y con el objetivo a mediano plazo de que la causa quede raficada en el fuero federal, y descalificar de antemano cualquier conclusión de la justicia en el caso Nisman, que no sea que lo mandó a matar Cristina.

En la brutalidad y escasa sofisticación de los medios que emplea Clarín para calentar el ambiente para mañana, hay lugar para pensar que, o bien suponen que la concurrencia a la marcha no será tan contundente como esperan (aunque acá en un alarde de eficiencia la policía de Macri ya la estimó a priori en unas 300.000 personas); o dan por descontado el éxito de la convocatoria, pero quiere que todo termine pudriéndose, a como dé lugar.

Porque no hay que engañarse: Clarín no trata tanto de sumar nuevos adeptos para su causa (que desde luego serán bienvenidos si se arriman), como comerles el coco aun más a los que ya tiene, y que con certeza nutrirán la asistencia de la marcha de mañana.

Ponerlos en un estado de efervescencia tal que cualquier cosa pueda pasar, que termine provocando un cimbronazo institucional; de imprevisibles derivaciones.

Se suele decir que desde el kirchnerismo se exageran las movidas desestabilizadoras, y con cierto cinismo se ríen de expresiones como "golpe blando" y similares; aduciendo que no hay riesgo institucional en todo esto. No lo habrá por otras razones (justamente la solidez de las instituciones, y la firmeza del gobierno), pero no porque falten las intenciones.

Para que nos entendamos: si estos tipos han obtenido todo tipo de beneficios en toda su historia, de todos los gobiernos (incluyendo a los kirchneristas) en situaciones de "normalidad", muchos mayores son los que han logrado en contextos de zozobra institucional, o excepcionalidad lisa y llana.

Y si a alguno le falla la memoria, ahí están Papel Prensa, la ley de bienes culturales o la pesificación de las deudas en dólares, para comprobarlo. En esas circunstancias -creadas por ellos mismos, o aprovechadas cuando las crean otros- se mueven como pez en el agua; lo han demostrado una y otra vez.

Es la resistencia del kirchnerismo a las famosas "cuatro tapas" lo que los está obligando a redoblar la apuesta, y en el camino de la desesperación pierden la poca delicadeza que les quedaba; como con el mamarracho de la "testigo clave".

Que pareciera demostrar a su vez que tampoco tienen tan claro que la denuncia de Pollicita contra Cristina que embocaron el viernes, vaya a funcionar.

¿Será que están nerviosos los muchachos, o solamente tratan de ponernos nerviosos a nosotros?

6 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Será que están nerviosos los muchachos, o solamente tratan de ponernos nerviosos a nosotros? LAS DOS COSAS, y temo para mañana lo peor. Venezuela es un ejemplo, Matias.

Alejandro dijo...

Acuerdo con Ud., con estas idioteces de cuarta no creo que sumen a nadie, e incluso puede que espanten a algún bienintencionado que ya pensó en ir: no creo que ningún inocente "no comprometido" se quiera sumar a semejante puterío:¿Cuánto falta para que esta chica compita con Telpuk y con Belén Mosquera mostrando el cuerpo en Gente?

Acuerdo también en que esto es para asegurar el núcleo duro, esos que si se les dice que hay otras testigos que confirman esta gansada y que el kirchnetismo amenazó para que no hablen, se lo creen. Es porque ESO es lo que quieren creer, no hay manera de explicar la supervivencia de tanta mierda escrita -y emitida en radio y tv- si no fuera por las enormes ganas de creérsela de un sector grande de nuestra población.

Me parece que tratan de lograr que agredan mal a alguien, o que provoquen hasta que alguno, más enfermo que ellos, les responda a golpes, puntazos o balazos: la obvia tapa del 19. Y si no lo consiguen así, no me cabe duda de que habrán preparado "infiltrados" de cualquier grupo de matones que controlen.

Están nerviosos, como un animal con la pata rota, y "en política no se puede herir, hay que matar, porque un tipo con una pata rota hay que ver el daño que puede hacer". Por favor comprender el contexto de la palabra "matar".

Sugiero estar atentos el 19, se va a ver a gente de sectores medios sin saber qué hacer, desorientados, en la calle y en sus trabajos. Es "la gente" que no entiende cómo, si "ELLOS" estuvieron ahí, no alcanzó para que el elicóptero se lleve a la Presidenta esposada, y les saquen de una vez las casas regaladas del Procrear y los planes Descansar a los negros de mierda.

Y ojo, muy alertas siempre porque "no nos podemos confiar ni un tantito así, nada".

Julia dijo...

se acuerdan de la vigilanta del maletin de antonini wilson?
acá apareció una hija putativa de aquella estrella fugaz
siempre en ocasion de embarrar por supuesto

Julia dijo...

Ni hablar de la nota anónima de ayer preguntando por las segundas personas, ...
deben ser las que fuero a comprar las facturas ¿?
yo por las dudas en el seguro contra terceros le voy a hacer agregar , segundos, cuartos, quintos, y n a la nn

Alejandro, quien jura que sabe escribir. dijo...

Por favor, donde dice "elicóptero", hacer un esfuerzo e imaginar una ache hecha y derecha.

tatincito dijo...

Que hagan una marcha no tiene nada de peligroso en si, lo peligroso pude venir de matones pagos por Clarín, con remeras de La Cámpora que puedan agredir o matar a alguien.

Y no se crean que hablo por paranoico, algo como eso le hicieron en una elección a Lula en Brasil.

Un día antes de la elección pasaron un video por la TV en donde se veía a un muchacho con una remera del PT asaltando a una persona.

Con ese video lograron derrotar a Lula en esas elecciones. Después se supo que los dos que aparecían en el video eran actores pagados para representar esa escena.

Haya la cantidad de gente que haya, la manifestación será catalogada como "hecha por todo el pueblo argentino"

Ahí también hay un peligro.