LA FRASE

"EL GOBIERNO DE LA CIUDAD TIENE QUE ENCONTRAR UNA SOLUCIÓN INTELIGENTE AL PROBLEMA DE LOS CORTES DE CALLE; Y A VECES NO HAY NADA MÁS INTELIGENTE QUE UN BUEN GARROTAZO POLICIAL." (GERMÁN GARAVANO)

viernes, 25 de noviembre de 2016

¿SE TERMINA LA ESCRIBANÍA DE MACRI?


Rumbo a cumplir su primer año de gobierno, Macri no podrá quejarse que en el Congreso le han puesto palos en la rueda, o piedras en el camino. Pese a no contar con mayoría propia -ni estar siquiera cerca de lograrla- en ninguna de las dos Cámaras, en menos de doce meses le aprobaron:

* El arreglo con los fondos buitres en condiciones desdorosas para el interés nacional, que abrió además las puertas del proceso de reendeudamiento.

* El proyecto “ómnibus” que incluía el blanqueo de capitales más generoso de que se tenga memoria, las herramientas para desguazar el fondo de garantía de la ANSES, la moratoria impositiva y la engañosa “reparación histórica” a los jubilados.

* El presupuesto del ajuste y el endeudamiento (falta la aprobación del Senado, pero tiene dictamen favorable).

* La “participación pública privada” que privatiza y extranjeriza los contratos del Estado y la obra pública, dejando abierta la puerta para hacer lo propio con los servicios públicos y los desarrollos científicos y tecnológicos liderados por el Estado. 

* Los pliegos de los dos mismos jueces de la Corte que Macri -en un procedimiento inédito en la transición democrática post dictadura- había designado “en comisión” por decreto.

* Proyectos presentados como la panacea y que luego se revelaron inocuos, como la “ley Pyme” y la devolución del IVA  a los jubilados y beneficiarios de planes sociales.

* Otros para la gilada o que obraron como inofensiva moneda de canje de los que realmente le interesaban al gobierno; como el acceso a la información pública, la ley del arrepentido, está en las gateras la regulación de la pauta oficial, y de no mediar la torpeza de Michetti en el Senado podría contar ya con la "ley del emprendedorismo".

Pero además no le rechazaron todavía ninguno de los DNU que dictó estando el Congreso en receso (porque se negó a convocar a extraordinarias) o cuando comenzó a sesionar; entre ellos el que establece las pautas de la “participación público privada” para las licitaciones de las energías renovables, el que fijó un nuevo régimen de redeterminación de precios para los contratos de obra pública, el que se cargó los artículos de la ley de medios que le molestaban a Clarín (que fue incluso aprobado) y el que le adjudicó 45.000 millones de pesos a la obra de soterramiento del Sarmiento que ejecutará su primo Calcaterra (el dictamen de rechazo de la comisión bicameral nunca llegó al recinto).

Vetó la ley anti despidos y los legisladores que la impulsaron ni siquiera intentaron insistir en la sanción rechazando el veto, para lo cual necesitarían menos votos que los que aportaron -por ejemplo- para aprobar el arreglo con los buitres el blanqueo o el presupuesto.

Envalentonado por tantos éxitos en fila (acaso la única excepción sea la ley del “empleo joven”, por la resistencia sindical), Macri acaba de enviar al Congreso para tratar en extraordinarias la reforma a la ley del mercado de capitales, y el nuevo régimen de riesgos del trabajo (ART), con un previsible recorte de los derechos de los trabajadores.

Nada habría que objetar al respecto si “Cambiemos” tuviese mayoría propia en ambas Cámaras, como consecuencia de que la voluntad popular decidió darle más legisladores para imponer su agenda política propia. Quizás ni siquiera en ese caso los medios hablasen de “la escribanía macrista”, porque tanto así han cambiado los tiempos y lo que ayer estaba mal, hoy es perfectamente lógico y normal.

Pero no son así las cosas: la menguada representación parlamentaria del oficialismo no podría haber llegado a tanto sin el decisivo concurso de todos los sectores de la “oposición responsable y constructiva”, encarnada en Massa, Pichetto, Bossio y Urtubey; y buena parte de los gobernadores del PJ y los partidos provinciales.

Que por supuesto hicieron en cada caso la pantomima de “negociar para introducir cambios” en los proyectos que eran de interés relevante para Macri, cambios que luego se revelarían puramente cosméticos e insustanciales: ¿o acaso alguien puede recordar un puñado de diferencias sustantivas entre las iniciativas que el gobierno envió al Congreso  y las que éste terminó sancionando?

Sin desconocer cierto pragmatismo hijo de la necesidad (como en el caso de algunos gobernadores), lo real es que muchos opositores no tenían demasiadas ganas de oponerse al avance de los proyectos de Macri en el Congreso, porque comparten su fondo y su esencia; aunque después (como pasa ahora con el Frente Renovador) se asombren o se quejen de sus efectos.

El aporte opositor en ese sentido fue mucho más que una contribución a la gobernabilidad: le dieron al gobierno herramientas esenciales para consolidar este modelo de exclusión social, destrucción del tejido industrial, valorización financiera y fuga de capitales: por si todo lo apuntado fuera poco, el Senado se apresta a aprobar los pliegos de Sturzenegger y los demás miembros del directorio del Banco Central.

A medida que se le allanaba el camino en el Congreso, los indicadores de la gestión de Macri (en especial los económicos y sociales) fueron empeorando cada vez más, y sin embargo eso no produjo ninguna alteración de la dinámica con la que viene funcionando el Congreso: encapsulado en su propia lógica, no procesa los conflictos de la sociedad ni los expresa; y la disociación del microclima que allí impera con la realidad social es cada vez más profunda.

Hasta que sucedió una de dos cosas, o quizás las dos: el gobierno mordió más de lo que podía masticar apurando la sanción del voto electrónico, o el bloque de senadores del FPV-PJ (y buen parte de los gobernadores que se expresa por su intermedio) leyeron que Macri gastó rápidamente su crédito social a partir de los pésimos resultados de la gestión, y decidieron no darle un cheque en blanco que hoy no estarían dispuestos a darle ni siquiera todos sus votantes.

Como fuere y por lo que fuere, decidieron -afortunadamente- no dar despacho favorable al voto electrónico, por entender que el proyecto además de tener serias objeciones de los expertos por vulnerar la transparencia y confidencialidad del sufragio, atentaba contra sus propios intereses políticos.

Para el gobierno, una sonora derrota política en un tema que el propio Macri personalmente convirtió en prioritario, más allá incluso de la voluntad de algunos de sus socios, como la UCR y su estructura territorial.

El futuro dirá si se trata de un hábito que no termina haciendo al monje (se verá pronto, en las extraordinarias recién convocadas), o marca un cambio de tendencia en la relación entre el gobierno y algunos sectores de la "oposición responsable" en el Congreso, cuyas cabezas visibles (como Pichetto) sufrieron una brusca desautorización.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

SI NO SE TERMINA Y MANDAN A JUICIO POLITICO Y COMUN AL QUE TENGAN QUE MANDAR.

VAN HA SER CULPABLES EN EL MEJOR DE LOS CASOS DE TRAICION A LA PATRIA POR NEGLIGENCIA CRIMINAL, Y SI HAN VOTADO EN CONTRA DEL SECTOR QUE REPRESENTABAN MAS VALE QUE NO SE LES COMPLIQUE, TODAVIA ESTAN A TIEMPPO , NADIE LOS HA DENUNCIADO CREO.

Anónimo dijo...

Como siempre, excelente la nota muchachos. Eso sí, los noto demasiado optimistas: creen realmente que "de golpe" los senadores se dieron cuenta lo mal que están haciendo las cosas los macrimassistas?. Simplemente, no les importa que le metan la mano al bolsillo al pueblo, pero, parafraseando a la progresista (???) sarlo: "con nosotros no, mau".

La Corriente Kirchnerista de Santa Fe dijo...

Algo de eso hay. Y bastante de que son expertos en olfatear el olor a nardo y a cala

Anónimo dijo...

DENUNCIA A LA CORTE SUPREMA POR TRAICION A LA PATRIA POR NEGLIGENCIA CRIMINAL, QUEDANDO EN CONFLICTO LA JUSTICIA ARGENTINA SOLO SERA VALIDO UN JUICIO INTERNACIONAL PASARIAS OFICIALMENTE A SER UNA PESSEGUIDA POLITICA. NO PUEDE SER QUE NO ACEPTEN LAS CAUSAS EVIDENTES CONTRA LOS FUNCIONARIOS MACRISTAS.
INCLUSO QUIZAS HASTA EL HECHO QUE EL PRESIDENTE TENGA NACIONALIDAD ITALIANA PONE EL LITIGIO EN UN PUNTO MAS CERCANO A LO INTERNACIONAL.

Anónimo dijo...

Los senadores le van a hacer abrir la billetera a Macri en cada ley que se trate en extraordinarias. Y lo van cagar igual. Salvo que se quieran suicidar junto con el gobierno que se hunde día a día.

Anónimo dijo...

TRAICION A LA PATRIA POR NEGLIGENCIA CRIMINAL, y QUE PAGUEN EL DINERO PERDIDO EN ESTE DESASTRE DE ENDEUDAMIENTO.

DEMANDA A JUECES DIPUTADOS Y AL AUDITOR GENERAL DE LA NACION PORTRAICION A LA PATRIA POR NEGLIGENCIA CRIMINAL.