LA FRASE

"LA DEMORA EN LA APROBACIÓN DEL NUEVO ACUERDO CON EL GOBIERNO ARGENTINO TIENE QUE VER CON LOS PROCEDIMIENTOS INTERNOS DEL FMI; NO ESTÁ RELACIONADA EN MODO ALGUNO A LA CARTA DE ESE TAL MORENO." (CHRISTINE LAGARDE)

domingo, 4 de marzo de 2018

FUNCIONA PERFECTAMENTE



En varias ocasiones nos ocupamos acá del "plan de reconversión productiva" lanzado por el gobierno para posibilitar que los trabajadores de las "industrias no viables" que sean despedidos encuentran lugar en las "industrias competitivas", o algo por el estilo, la última de ellas acá explicando sus detalles.

En ésta otra entrada decíamos que "En cierta medida la “reconversión” planteada en el plan ya comenzó, tanto que tuvo como punto de partida el nuevo contexto emergente de las políticas del gobierno de “Cambiemos”, con la salida del cepo y la consiguiente devaluación que significó una brutal transferencia de ingresos a favor de los sectores exportadores (incluyendo a los industriales), que les abarató el costo salarial medido en dólares; mientras subía considerablemente los costos de producción para muchos sectores de la industria vinculados al mercado interno.


Y comenzó también con una apertura indiscriminada de las importaciones que, en combo fatal con los aumentos de tarifas, la suba de las tasas de interés y la caída del mercado interno por la merma en el consumo ante la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, está haciendo estragos en la mayoría de las industrias "a reconvertir".

Tal como está diseñado el “Plan” no plantea una estrategia de integración del país para reducir asimetrías de desarrollo entre provincias y regiones; y tal como lo hiciera en la cuestión de los subsidios a las tarifas de los servicios públicos, se saltea por completo la discusión social sobre el perfil del modelo industrial y los costos asociados al que se escoja sobre el empleo, el salario y el consumo.

De hecho, los sectores definidos como “competitivos” y que serían los pivotes del entramado industrial a partir de su inserción exportadora, por regla general son poco demandantes de mano de obra, y en no pocos casos (como el complejo agropecuario, salvo quizás el polo aceitero) está además mal remunerada, o percibe salarios por debajo de la media."

Sobre el tema leíamos en El Cronista esta nota, que bien podría calificar para aportar datos al “crecimiento invisible” del que habló Macri en su mensaje en el Congreso; porque no aportan un solo puto dato respecto al grado de avance del “plan de reconversión”.

Excepto quizás esta parte: “Sica admite que "en todos los casos no tuvieron un 100 por ciento de relocalización de personal, pero en muchos se cubrió del 70 al 80 por ciento de la gente que salía y que pudo encontrar en el transcurso de los tres meses siguientes actividades o puestos laborales, en empresas en general de la misma zona"”.

O sea, para que se entienda: para el gobierno y los “consultores privados” como Sica, el éxito” del programa consiste en que en la mayoría de los (pocos casos) en que alguna empresa ingresa al mismo, logra desembarazarse de personal; y que a su vez entre un 20 y un 30 % de ese personal, no vuelve a conseguir empleo en otra industria, “viable” o “no viable”, según las califica el programa.

Lo que supone que pasan  engrosar el ejército de reserva de los desocupados, que opera como un formidable disuasor de los reclamos salariales o por condiciones de trabajo de los trabajadores que aun conservan sus empleos; sean en empresas “viables” o no.

Que es justamente lo que persigue el gobierno de los CEO’s, bajo el eufemismo de “bajar el costo argentino”: pagar salarios menores, o flexibilizar a la mano de obra.

Es decir que evaluado desde ese óptica, el programa funciona perfectamente, para el fin para el que fue concebido.

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