LA FRASE

"NO ENTIENDO LAS QUEJAS DE LOS HINCHAS: LES DIJE AL ASUMIR QUE TUVIERAN LISTO EL PASAPORTE Y CUMPLÍ: LOS LLEVÉ A MADRID." (DANIEL ANGELICCI)

jueves, 22 de marzo de 2018

LA ENMIENDA ROCCA-MAGNETTO





Por una amplia mayoría de 54 votos contra 10 el Senado aprobó a noche la reforma a la Ley 26.831 sancionada en 2012 y que regula los mercados de capitales, bajo el pomposo título de "Financiamiento Productivo para las Pymes". El proyecto es una verdadera obsesión para Macri, que desde que lo envió al Congreso en octubre del 20156 viene reclamando con insistencia su sanción.

Como lo señaló Cristina en la sesión (ver video de apertura) el pomposo título es otro engaña pichanga de los que habitualmente utiliza el gobierno cuando quiere colar caballos de Troya: de los 219 artículos de la norma solo 26 refieren a las Pymes, y ninguno de ellos servirá para resolver los problemas que enfrentan; derivados de la caída del mercado interno por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, las altas tasas de interés, la apertura indiscriminada de las importaciones y la suba de los costos de producción y comercialización a partir de los brutales tarifazos en los servicios públicos y la liberación del precio de los combustibles. 

Y no lleva la firma del ministro de la Producción Cabrera, sino del de Finanzas, el "orgullo nacional" Luis "Toto" Caputo: una prueba más de su objetivo no es el financiamiento a la producción, sino la instauración del viva la pepa para la especulación financiera, a través del mercado de capitales. 

Lo que sí contiene el proyecto -como también advirtió Cristina- es un serio retroceso en la regulación de los mercados de capitales, en sentido inverso a los cambios que se produjeron en muchos países del mundo que algunos acá consideran "serios", para poner freno a las maniobras especulativas de todo tipo con los derivados financieros.

Como por ejemplo las que se podrán realizar con la llamada "securitización de las hipotecas" que habilita el proyecto, por la que los bancos podrían negociar en el mercado los préstamos hipotecarios ajustados por UVAS si se convierten en "activos tóxicos" porque se tornan incobrables y dejan de ser un negocio. 

Pero hay más: cuando en el 2012 se sancionó la Ley 26.831 tuvo una amplia mayoría en Diputados (hasta Prat Gay la votó a favor), pero al pasar por el Senado la cosa cambió porque las empresas nucleadas en la AEA (en especial Techint y el Grupo Clarín) presionaron a los senadores para que modificaran los artículos 19 y 20, que refieren a las facultades de la Comisión Nacional de Valores para intervenir empresas, en defensa de los derechos de accionistas minoritarios de las empresas cuyas acciones cotizan en bolsa.  

Cuando el proyecto aprobado ayer y que debe volver a Diputados fuera presentado al Congreso advertíamos acá que "...ahora borrarían de un plumazo el artículo 20 de la Ley 26.831, que es el que molesta a las empresas donde el Estado tiene participación minoritaria a través del FGS de la ANSES (como Siderar del Grupo Techint, o el propio Grupo Clarín), porque le permite a la Comisión Nacional de Valores (CNV) designar veedores o interventores en las empresas, en representación de los accionistas minoritarios, o para garantizar sus derechos cuando son vulnerados por la mayoría.".

En ésta otra entrada explicábamos en detalle los alcances de los artículos cuestionados por algunos de los más grandes grupos económicos del país, que a su vez son en muchos casos los mismos que deben convivir en sus empresas con el Estado como socio, sea a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES o por otros medios, como es el caso de Papel Prensa.

De prosperar la reforma -y todo indica que lo hará, ya que cuenta con la anuencia de la "oposición responsable" que es a pedido de Paolo Rocca, Héctor Magnetto y los bancos, será el complemento para la derogación del artículo 27 de la Ley 27.181 (2015) introducida en el blanqueo de capitales; ley que impuso en su momento un cepo a la venta de las acciones de ANSES en algunas de las más grandes empresas del país.

Como advirtió Cristina en su discurso, más oscuridad en los movimientos financieros, más relajación de los controles para los flujos de capitales que sumarán tensión a un modelo económico estructuralmente frágil y vulnerable a los shocks externos, y a los movimientos puramente especulativos.

Y menos poder de control por parte del Estado, sea en forma directa (a través de las facultades regulatorias de la CNV), o en forma indirecta haciendo valer sus derechos como accionista minoritarios en las empresas en las que reviste esa condición.

Un paso más hacia la Argentina off shore con la que sueñan Macri y todos sus funcionarios, que tienen gran parte de sus patrimonios fuera del país en guaridas fiscales, a buen resguardo de los desastres que generan con los planes económicos que aplican. Esos resultados nos los reservan con exclusividad a nosotros, que nos quedamos acá.

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