LA FRASE

"RECIBÍ UNA AMENAZA DE BOMBA EN LA BASE MILITAR DONDE VIVO; AL FINAL ESTOY MÁS SEGURA CUANDO VOY A COMER SOLA AL MC DONALD'S." (MARÍA EUGENIA VIDAL)

martes, 17 de enero de 2017

CADENA DE FAVORES


13 meses lleva Macri en el gobierno, y 13 meses lleva el Grupo Clarín obteniendo beneficios, en retribución por su apoyo durante la campaña electoral, y el blindaje mediático ya en el gobierno.

Leíamos ayer acá en La Nación que el año pasado el Grupo obtuvo publicidad oficial del gobierno nacional por más de 519 millones de pesos, casi un 82 % más que en el 2015, durante el último año del gobierno de Cristina. Como reza el informe, sus medios se llevan más del 21 % de la torta publicitaria del Estado nacional.

Pero eso no es todo, y los "beneficios" empezaron bastante antes, desde la asunción misma de Macri; con el DNU 267 que desguazó la ley de medios mutilando con precisión quirúrgica aquéllos artículos que le molestaban al hólding comandado por Magnetto: los que ponían tope a las licencias y limitaban su transferibilidad, y los que fijaban una cuota máxima del mercado de la televisión por cable. 

También logró Clarín la aprobación de la compra de Nextel y de otras operadoras menores para poner un pie en el mercado de la telefonía celular para poder brindar servicios 4 G, mientras conseguía sobre el inicio de éste año y con Macri de vacaciones, el decreto que la protegía al menos por un año más de la competencia de las telefónicas en el cable. 

Recordemos además que el mismo DNU que se cargó la ley de medios también toqueteó los artículos de la Ley 27.078 (Argentina Digital) que obstaculizaban la ampliación de los negocios del Grupo en el campo de la telefonía y la provisión de servicios de Internet.

Por todos esos motivos, no es de extrañar que las acciones del hólding siguieran un rally ascendente durante todo el 2016, llegando en la última rueda de cotizaciones del año pasado a $ 189 cada una. cuando estaban en $ 87 antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 2015. 

Recordemos que hace menos de una semana Ralph Booth se desprendió de sus acciones en el hólding, como consecuencia de lo cual los accionistas principales (Magnetto, Ernestina de Noble, José Aranda y Lucio Pagliaro) controlan ahora más del 80 % del paquete de las dos sociedades en las que se dividió, una para gestionar los medios propiamente dichos y la otra para manejar Cablevisión, Nextel y Fibertel; o sea televisión por cable, telefonía e internet: los fierros mediáticos para presionar, las empresas "rentables" para levantarla con pala.

Y ahora tal como han hecho otros sectores económico favorecidos por las políticas de Macri (como el campo, las petroleras o las mineras) lejos de apostar a generar empleo, despide a 380 operarios de una de las plantas de AGR (Artes Gráficas Rioplatenses), donde antes se imprimía "el gran diario argentino".

Ante la previsible reacción de los trabajadores que pierden sus empleos, el Grupo liderado por Magnetto decidió pedirle al gobierno otra gauchada (en éste caso es difícil aseverar que se cumpla aquéllo de "una más, y no jodemos más): el despliegue de un enorme operativo de Gendarmería para amedrentar a los trabajadores, y reprimirlos, llegado el caso.

Quizás Macri no entienda aquéllo de que si uno se encierra con un león en una jaula y tiene carne para calmarlo, no es bueno agotar rápidamente las existencias. mientras todavía tenga, podrá evitar ser comido.

O dicho de otro modo: cuando ya no tenga favores que hacerle se volverá prescindible, y ser presidente volverá a ser un "puesto menor". 

PD: El sobreseimiento de Magnetto y Ernestina en la causa Papel Prensa no se lo deben al gobierno sino a sus propios méritos; gracias a la red de complicidades que llevan construyendo en el Poder Judicial desde los tiempos en que Macri ni pensaba dedicarse algún día a la política.

1 comentario:

claudio Maxl dijo...

Con toda esa guita volcada en pautas a medios se financiaba FPT. Cambiamos....