LA FRASE

"¡POR FAVOR, COMO VAN A DECIR QUE EL GOBIERNO DE MACRI ES FASCISTA, CON MUSSOLINI LOS TRENES FUNCIONABAN PERFECTAMENTE Y LLEGABAN SIEMPRE A TIEMPO!" (ALEJANDRO BIONDINI)

viernes, 13 de mayo de 2016

DE LOS FRACASOS TAMBIÉN SE APRENDE


Nos cargan el fracaso a nosotros y está bien: por peso numérico y por iniciativa, fuimos los que tomamos la delantera en el tema para lograr sancionar la ley. Pero ojo, no se pasen de rosca; porque por ahí alguien puede pensar que somos los únicos que estamos realmente preocupados por la pérdida de puestos de trabajo. Y quien sabe si eso les conviene.

Por votos, dijimos, que son las que al fin y al cabo en democracia determinan la presencia institucional, es decir la cantidad de bancas que cada uno tiene en el Congreso; una aclaración que parecería obvia pero no lo es: buena parte de la oposición al gobierno nacional parece haber quedado atrapada en la lógica de la "grieta" kirchnerismo versus anti-kirchnerismo, y se resiste a aceptar que la oposición a Macri se articule en torno al FPV. "Tienen que aceptar que perdieron las elecciones", nos dicen, como si ellos las hubieran ganado, o hubieran sacado más votos que nosotros.

Y desde esa lógica plantean permanentemente "problemas de cartel" para protagonizar y -sobre todo- coronar iniciativas en el Congreso que le pongan freno a las políticas de Macri, y a sus efectos. Analizábamos acá el caso de Massa y el Frente Renovador, pero no fue el único: sin ir más lejos los diputados del socialismo -que transitaron los medios en la previa manifestando su apoyo al proyecto de ley anti-despidos- tampoco dieron el presente a la hora de sumar para el quórum.

A menos que en realidad las razones sean otras, y así como en la década pasada (siendo opositores nuestros) a muchos los corrían con la tapa de un diario, hoy día los espantan con un papelito de seis párrafos, en el que los empresarios se "comprometen" a no despedir gente, o -para ser más precisos- "a mantener los planteles".

Con lo cual a la cuestión numérica elemental en la evaluación del fragmentado espectro opositor (¿quién si no el FPV va a ser el eje de la construcción allí, Libres del sur?), hay que sumarle -como diría Fito- una cuestión de actitud: si decís que nadie te va a llevar a las patadas al recinto para votar una ley que prohíbe los despidos, pero no dudaste en bajar a sumar quórum y votos para aprobar el acuerdo con los fondos buitres, es porque muchas ganas de ser realmente opositor no tenés, o por lo menos tenés distorsionadas las prioridades. Que sugestivamente vienen a coincidir -como dos gotas de agua- con las del gobierno.  

Claro está que lo dicho no nos exime a nosotros de la obligación de seguir tratando de ser abiertos y buscar acuerdos en el Congreso, justamente porque al ser la principal oposición (así lo definió la gente con su voto) somos los que tenemos la mayor responsabilidad. Acuerdos, dijimos, no boludeos para dilatar las cosas, como parece ser el caso de algunos planteos que se han hecho en torno a la ley anti-despidos.

Porque resulta que nosotros -que somos los inflexibles, incapacitados para el diálogo y que seguimos redoblando la apuesta como si gobernáramos- nos "acomodamos" al proyecto del Senado que era más "light" que los que había en Diputados, privilegiando que saliera. Si hasta la mayor parte de los sectores del PJ cerraron sus fisuras internas para sumar su apoyo al proyecto.

Y de ese modo también nos plegamos a la movida del sindicalismo, que llenó las calles en una movilización multitudinaria reclamando -entre otras cosas- por el cese de los despidos. Un sindicalismo con algunos de cuyos sectores nosotros tenemos los puentes rotos pero eso no nos impidió ponerle número al proyecto anti-despidos; mientras parte de esa misma dirigencia sindical no garantizó poner orden en la propia casa: al tiempo que Moyano padre movilizaba y reclama la sanción de la ley (amenazando con un paro si Macri la veta), Moyano hijo no bajó a dar quórum. 

Que lo digan desde el gobierno (donde acostumbran a hablar de la política y los políticos en sentido peyorativo y despectivo), vaya y pase. Pero que algunos opositores descalifiquen la movida para lograr la ley anti-despidos por "perseguir fines políticos" es directamente un disparate. Chocolate por la noticia que se persigue un objetivo político (¿no dijo acaso Felipe Solá que se trataba de "un cachetazo a la política económica de Macri"?), pero enhorabuena que así sea, y en torno al empleo. 

¿No les parecieron antes "descartables" como ejes movilizadores de la oposición la designación de los jueces de la Corte, las cesantías en el Estado o el desguace de la ley de medios? Si no es ahora y en defensa de los puestos de trabajo amenazados por las políticas del gobierno de Macri ¿cuándo y en torno a qué la oposición va a intentar converger y hacer algo?

Los que no fueron y no vayan a dar quórum -cualquiera sea la razón que aduzcan- terminan coincidiendo objetivamente con el oficialismo, y sus planes; y se van a tener que esforzar para que no los pongan en la misma bolsa. Los despidos que vengan a partir de ayer y en lo sucesivo ya no serán culpa nuestra, pero muchos no podrán decir lo mismo.

Nos decían que apostábamos a perder para que ganara Macri, hiciera un desastre y nos pidieran que volviéramos: "cuanto peor mejor", o algo por el estilo. Por el estilo trosco. Bueno, eso es justamente lo que están haciendo los que se comportan como rueda de auxilio de Macri, lo sepan o no.

Si algo deja claro el fracaso de la sesión de ayer es que nosotros solos no podemos, pero sin nosotros tampoco se puede articular nada para ponerle un freno a Macri.

3 comentarios:

Leandro dijo...

Hay que decirlo y repetirlo en todos lados para que quede claro. Todo despido que haya de acá en adelante es CULPA de los que ayer no dieron quórum. Que cada despedido en su desazon sepa quienes son los responsables de su situación.

GISOFANIA dijo...

Va a hacer falta mucha conciencia, mucha inteligencia, mucha unidad en la diversidad, mucha claridad en el posicionamiento, mucha resistencia con proyecto y mucha difusión y convencimiento para enfrentar este momento político nacional y latinoamericano.

Los tibios, cobardes e hipócritas serán vomitados por la historia y por las generaciones formadas en la consigna "la patria es el otro"

Nando Bonatto dijo...

Y dale con el puto cepo,,.a esta altura soy cepista