LA FRASE

"YO USO LA METÁFORA DEL FLAN PARA EJEMPLIFICAR SOBRE ALGO QUE NO HAY PARA TODOS; Y EL PRESIDENTE SUBE UNA FOTO SUYA COMIENDO FLAN, SIN CONVIDAR, UN POCO PELOTUDO ME SIENTO, PARA QUE VOY A MENTIR." (ALFREDO CASERO)

lunes, 9 de julio de 2018

NO HAY ORO EN EL BARRO


Muchos se sorprenden de que Gabriela Michetti, a quien en su momento nos vendieron como “el rostro humano del macrismo”, o la figura que “sensibilizaba” a Macri haya dicho las barbaridades que dijo sobre el aborto en los casos de violación, olvidando por ejemplo que al asumir su cargo cesanteó a personas discapacitadas que trabajaban en el Senado, y luego se negaba a reincorporarlas; tal como también justificó que el gobierno diera de baja pensiones sociales a discapacitados y otros grupos vulnerables.

Una medida que precisamente ejecutó y aun hoy defiende otro “rostro sensible” del PRO, Carolina Stanley, apelando los fallos judiciales que le mandan a restituir las pensiones sacadas por las vías de hecho, es decir, sin acto expreso ni notificación a los afectados.

No faltan tampoco quienes se sorprenden (o desconocen) que María Eugenia Vidal, “la leona”, reparte su tiempo entre beboteadas, caritas angelicales y luchas contra “mafias” innominadas, y cierre de escuelas rurales o en el Delta, recortes a las jubilaciones de empleados públicos bonaerenses (como los bancarios del BAPRO), reducción de la cobertura del IOMA (la obra social provincial), negativa a inaugurar nuevos hospitales o recorte de fondos a los que ya existen, como el de El Cruce de Florencio Varela. Y con declaraciones como aquellas de que la universidad no es para los pobres, o pagándoles el sueldo fraccionado a los docentes.

Acaso sean los mismos que se horrorizan con las justificaciones inverosímiles de Carrió (la autodesignada fiscal moral de la república) a todos y cada uno de los negociados que salpican al gobierno, del presidente y los ministros para abajo; o que no pueden creer lo que oyen cuando dice lo que dijo sobre el aborto en casos de violaciones de menores por gente de su familia o entorno íntimo, o sus más recientes disparates sobre changas y propinas.

Que decir de la "hormiga" Ocaña, otrora adalid de la lucha contra la corrupción, y hoy emporcada hasta los ejes en una oscura trama de lavado de guita, financiamiento ilegal de campaña y aprovechamiento de gente humilde a la que hicieron pasar como aportantes a la campaña de "Cambiemos". 

Pero para que no se diga que solo les caemos a las muchachas del PRO, hay también quienes están “conociendo” a Pinedo, ese conservador gentil, pluralista y de buenos modales que hasta canta la marcha peronista, al que nos vendieron como “el macrista pensante”; y descubren que en realidad es un dinosaurio que presenta un proyecto alternativo al del aborto que consagra una injerencia del Estado en la vida de las mujeres que no se vio ni en la Unión Soviética, donde por cierto el aborto era legal ya en 1920.

Los ejemplos podrían seguir: Monzó, el presidente de la Cámara de Diputados reivindicado por algunos de los propios como un “distinto”, olvidando -por ejemplo- que fue pieza principalísima en la maniobra oficialista para imponer la reforma previsional con dos diputados truchos aportando al quórum, o del levantamiento de la sesión en forma intempestiva cuando la oposición estaba a punto de rechazar el mega DNU “desburocratizador” de Macri. 

Los casos de les “sorores”Lipovetzky y Lospennatto ya fueron tratados acá al hablar de lo que pasó el miércoles pasado en Diputados; cuando fue precisamente Lospennato la que trató de colar de camulina en la sesión la aprobación de la designación de "Niky" Caputo como cónsul honorario de Singapur en el país.

En un gobierno encabezado por un presidente empresario cuyo fuerte no es el carisma ni la sensibilidad social, y con un gabinete de CEO’s o gente venida del mundo de las empresas, es natural que la maquinaria propagandística  de Durán Barba pretenda vendernos buzones de “matices” al interior de la coalición gobernante: tipos o tipas “distintos”, “que suavizan los rasgos” de la “nueva derecha moderna y democrática”, que además sería “compasiva”; gente que pondría equilibrio, censura, prudencia o límites al ajuste, la corrupción o los conflictos de intereses (curros privados armados desde el Estado, en criollo), según sea la necesidad en cada momento.

Lo que no es tan natural ni lógico es que nosotros compremos esos buzones, y creemos que existen pepitas de oro que se pueden extraer del barro macrista; cuando en rigor se trata de combo completo, coherente y consistente desde hace años, que cierra filas y elimina las disidencias (si es que existen) en lo central: cagarnos, recortar derechos, ajustarnos, vaciar el país para llenarse los bolsillos y fugar la guita del país.

La "nueva derecha moderna y democrática" con las mismas ideas enmohecidas de la vieja derecha de siempre, y defendiendo también los mismos intereses de siempre. En eso están todos juntos, codo con codo, como están en la foto de abajo los de los pañuelos verdes y los celestes.


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