LA FRASE

"ESTAMOS EVALUANDO QUE POSTURA ADOPTAR FRENTE A LA REFORMA LABORAL QUE PLANTEA EL GOBIERNO; PARA LO CUAL HEMOS CONSULTADO EL KAMASUTRA." (JUAN CARLOS SCHMID)

sábado, 10 de diciembre de 2016

BARAÑAO Y UNA ACTITUD MUY CERCANA AL COLABORACIONISMO


Por A.C.

Lino Barañao, Ministro de Ciencia y Tecnología, es el único Ministro del actual gobierno de Macri que ocupó el mismo ministerio con Cristina Fernandez de Kirchner y que continúa en el cargo.


El presupuesto para ciencia e investigación se reduce en el año 2017 en 3.100 millones de pesos.

Barañao asentía mientras Cecatto criticaba la incorporación que hizo el gobierno anterior de 930 investigadores durante el año 2015. Barañao parece olvidar que ese número de investigadores incorporados el año pasado, obedece al Plan Argentina Innovadora 2020, que había sido diseñado durante la pasada gestión, de la cual Barañao formó parte, plan que tenía previsto un incremento presupuestario año a año para el cumplimiento de los objetivos fijados en ciencia e investigación.

El Plan fijaba como objetivo estratégico alcanzar cinco investigadores por cada mil habitantes de la población económicamente activa (PEA). Este plan fue elaborado de manera participativa por el conjunto de la comunidad científica y productiva del país y aprobado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Durante diez años y hasta el año 2015, se trabajó en forma consecuente para que se cumpla este objetivo, que significaba un paso histórico para la ciencia argentina.

Pero ahora, producto del recorte presupuestario dispuesto por Macri, habrá una reducción del 60% en el ingreso de profesionales a la carrera de investigador científico. El número de jóvenes investigadores que ingresan disminuye a 385. Es el menor número de ingresantes desde el 2003. Mientras Barañao, inexplicablemente, asiente.

Las nefastas consecuencias del gobierno de Macri ya se reflejaron durante el año 2016, por ejemplo, en la eliminación de subsidios a la investigación, en la postergación sin fecha de los planes de construcción de radares nacionales y de desarrollo de energía nuclear, en la paralización de los proyectos de satélites comunicacionales de Arsat, y en el deliberado desfinanciamiento del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae). Mientras Barañao asiente.

Al paso del gobierno de Macri y si Barañao decide continuar en el cargo, el ministro tendrá el extraño privilegio de haber pertenecido a la gestión del gobierno que más inversión realizó en ciencia y tecnología durante la historia argentina, y a su vez, de pertenecer también a la gestión de otro gobierno que planifica y ejecuta la destrucción y el abandono de la ciencia en el país.

Es claro que al gobierno de Macri no le interesa alcanzar niveles de soberanía tecnológica, porque su retrasada concepción pretende regresar al modelo del país agroexportador, donde los productos industriales se tengan que importar pagando patentes y royalties a las multinacionales, en lugar de invertir en la capacidad de investigación del país. 

La comunidad científica protesta, mientras Barañao asiente, en una actitud muy cercana al colaboracionismo en la destrucción de la ciencia y la investigación nacional. Se podrá pensar que (como el mismo ministro expresa en privado), si él se va del ministerio, el funcionario que llegue en su lugar será peor. Y es posible. Como también es posible que Barañao intente desde adentro del actual gobierno, resistir la concepción medieval macrista de negación de la ciencia.

Pero los resultados están a la vista. Y esos resultados son desastrosos.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Tengo un amigo, un conocido, que hace treinta años le pregunté:¿Qué hacés ahí?. Me respondió:"La estoy peleando desde adentro". Treinta años después, no es que participa, él es el adentro. (Elabas Ave)

Anónimo dijo...

Lino Marañon.

Néstor dijo...

No hizo nada que no hubiera sucedido antes. A falta de un país capaz de aprovecharlos, los científicos que la Argentina produce (porque los producimos entre todos), siempre están en el ida y vuelta. No olvidar que cuando fueron cagados a palos en 1966, los grandes cráneos de la Universidad "cientificista" del desarrollismo 1.0 no tuvieron demasiados problemas para salir de aquí y hacer sus carreras en el Norte próspero e industrializado. Barañao es exactamente eso.

Anónimo dijo...

Barañao es un hombre inteligente. Es imposible que no esté viendo hacia donde va el barco. Con semejante reducción presupuestaria, el final de esta historia está cantado: los científicos que se formaron en el país, tienen que abandonar sus proyectos y buscar trabajo en el extranjero,o quedarse acá a trabajar de taxistas. Barañao lo está viendo, igual que lo ve cualquiera de nosotros.