LA FRASE

"LE DIJIMOS AL GOBIERNO QUE NO CONTARAN CON NUESTRO VOTO PARA VENDER TIERRAS A EXTRANJEROS O QUEMAR BOSQUES, NOSOTROS ESTAMOS PARA DESALOJAR INQUILINOS O IMPEDIR QUE SE EXPROPIEN EMPRESAS PRIVATIZADAS." (FLAVIA ROYÓN)

jueves, 27 de septiembre de 2012

ASÍ FUNCIONA EL PERIODISMO MILITANTE SANTAFESINO


La captura de pantalla corresponde a ésta excelente nota del periodista Nicolás Lovaisa en el portal Redacción Santa Fe; en la que da cuenta de la cobertura que tuvo en los principales medios santafesinos el hallazgo (allá por enero de éste año) de una camioneta con droga, con inscripciones presuntamente pertenecientes al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

Además de recomendar desde ya la nota de Lovaisa, en éste video (al que pueden acceder en la nota) se brinda un resumen de como fueron cubriendo los medios locales y provinciales la noticia, siempre intentando vincular con el hecho al gobierno nacional y sus funcionarios:



Pero además el periodismo militante santafesino (en éste caso, de la causa del Frente Progresista Cívico y Social que gobierna Santa Fe) coordinó perfectamente su cobertura (que ponía en tapa todos los días el tema cuando se asociaba a la camioneta con el gobierno nacional) con la hiperactividad de los funcionarios socialistas en los medios exigiendo a la Nación "explicaciones por el hecho.

Tarea en la que se anotaron todos: Binner, Bonfatti, el diputado Zabalza y el por entonces Ministro de Seguridad Leandro Corti; como pueden ver en éste otro video que resume las declaraciones de los funcionarios provinciales:



Y como se da cuenta en la nota de Lovaisa, a medida que la investigación iba avanzando y demostraba que Desarrollo Social de la Nación no tenía naada que ver con la camioneta, el hecho desaparecía de la tapa de los medios (y del interior también), y los funcionarios provinciales no volvieron a hablar más del asunto: de hecho hace poco en Radio Nacional Santa Fe en el programa "Entre el ruido" Gustavo Castro y Sebastián Demarco entrevistaron al Ministro de Seguridad Lamberto y al preguntarle por el tema, manifestó "no tener información sobre el estado de la causa".

¿Raro no?, porque hace apenas meses esa misma causa los tenía a todos muy pero muy ocupados, todo el día, queriendo saber que pasaba.

Y la conducta de los medios santafesinos y de los funcionarios del gobierno provincial no pasó desapercibida para la justicia, porque vean lo que dice el fiscal federal que interviene en la causa (tratándose de un caso de narcotráfico, es competente la justicia federal) al elevar la causa a juicio oral:


El domingo pasado Santa Fe fue noticia nacional en el programa de Lanata por el caso ProFrut, un presunto caso de defraudación cometido con fondos aportados por la Nación como subsidios para una cooperativa de productores de frutilla, que presuntamente habrían sido desviados para financiar actividades de Kolina, la agrupación que conduce en el orden nacional Alicia Kirchner.  

Lo que probablemente muchos no sepan es que el caso se inicia en una investigación de las TOE (Tropa de Operaciones Especiales), un cuerpo de élite de la policía Santafesina, que fue inmediatamente reflejada en el portal santafesino Notife, que conduce Osvaldo "Coni" Cherep, el periodista mimado del socialismo (con Binner y Bonfatti); y presidente de la filial del lanatismo bobo santafesino.

Acá tienen en el propio portal los detalles del asunto:


Las "notas relacionadas" de las que habla el artículo fueron publicadas en Notife a partir de los primeros días de agosto, aprovechando el acceso privilegiado que el portal tiene a la información de la Policía provincial, de las propias TOE y del Ministerio de Seguridad; especialmente cuando la causa (como en éste caso y en de la camioneta con droga) puede salpicar al gobierno nacional.

Y no se trata acá de defender a nadie: si alguno se quedó con un vuelto en el manejo de los subsidios a la cooperativa, o los usaron para otra cosa (incluyendo financiar actividades de una agrupación política kirchnerista) y tiene que ir en cana, que vaya; lo que queremos puntualizar es otra cosa.

Que es como funcionan de manera aceitada los vínculos entre el gobierno provincial y sus organismos de seguridad, y el periodismo militante local, para tener los radares puestos en detectar éste tipo de cosas (que pueden tener efecto político concreto, dañando en forma directa o indirecta al gobierno nacional), darles rápidamente prensa y difusión y ahora (en el medio de las excursiones a los indios ranqueles que organiza semanalmente Lanata) revolearlas nacionalmente, sabiendo que le van a servir a la estrategia de Clarín que corporiza el fundidor de Crítica de la Argentina: nada de todo esto es casual.

Porque si no habría que preguntarse que tienen que hacer las TOE de la policía santafesina (que tiene otros problemas bastante más graves y acuciantes que atender en materia de seguridad) investigando una maniobra defraudatoria que se habría cometido con fondos nacionales, pagaderos a través del Banco Nación y que, de haber una defraudación contra la Administración Pública (que es el delito que se está investigando), lo sería contra el Estado nacional; y por ende el caso es competencia de la justicia federal.

Como ya se ha planteado y lo tiene que resolver la Corte nacional:


Un par de casos interesantes para tener en cuenta cuando desde los medios hegemónicos nacionales se habla de "periodismo militante" y de como el kirchnerismo utiliza los organismos del Estado para la persecución de los opositores y los "que se animan a pensar distinto".  

miércoles, 26 de septiembre de 2012

NO ES POR EL DÓLAR, ES POR LAS LIBERTADES


Esta imagen corresponde a este portal, y anda circulando por las redes sociales (sobre todo enviado por los cacerolos) con la invitación a suscribir un petitorio que supuestamente se dirigiría a los 3 Poderes del Estado (a Clarín, no, al Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial); como ven en lo recuadrado en verde.

Al petitorio pueden acceder acá; y lo que piden está extractado en ésta imagen:


Pero, ¿quiénes son o quiénes dirigen "Proyecto Argentina"?

Un tal Pablo Galloni, como pueden ver acá.  

¿Y quién es Pablo Galloni?

El director de "Inversor Global", un "newsletter" de supuesta información económica posta para inversores y financistas, donde escribe gente como Federico Tessore.

¿Y quién catzo es Federico Tessore?

El autor del famoso informe sobre "El fin de la Argentina" que circuló el año pasado pronosticando catástrofes varias para la economía en vísperas mismas de las elecciones; acá pueden ver el informe grabado y hecho con la misma estética y argumentos del "petitorio" de "Proyecto Argentina".  

Un informe difundido obviamente por "Inversor Global", como pueden ver acá:


A tres días de las elecciones presidenciales, la crisis estaba "cada vez más cerca", sería "fulminante" y tendría un "fuerte impacto sobre el dinero y los ahorros de los argentinos".

Para medir la seriedad de ésta gente, extractamos un parrafito del diagnóstico:


Entre los males que se descargarían sobre el país (acelerando la inminente crisis) estaba la baja del precio de los commodities, lo cual es bastante raro si consideramos lo que dice el propio "Inversor Global" en su tapa de septiembre de éste año:


En fin, gente muy seria por lo que se ve, pero recuerden: todo esto no es por los dólares, es por las libertades.

EL DISCURSO COMPLETO DE CRISTINA EN LA ONU Y LAS ÚLTIMAS IMÁGENES DEL NAUFRAGIO



Y mientras ella hablaba como hablaba (y de lo que hablaba), y decía lo que decía, afuera pasaba ésto:





En serio chicos, de onda, si pretenden que los tomen en serio, "que el gobierno los escuche", traten al menos de ser un poco menos patéticos, son gente grande ya, crezcan.

A ver si ahora aparecen Binner o Macri a decir que "hay que escuchar a los argentinos que viven en Nueva York" (porque de acá no habrá ido ninguno, porque el gobierno les retiene los pasaportes y no les vende dólares para viajar, ¿o no?), que reclaman por la inseguridad...en la Argentina, y porque la presidenta no da conferencias de prensa.

Respiren hondo como les enseñó el gurú, paren un cachito la pelota y piensen mejor los pasos a seguir, porque si siguen por éste camino, si esto es lo que tienen para decir y el modo de decirlo, si ésta es la alternativa,  hay kirchnerismo hasta el 2036, por lo menos.

Después no digan que no les avisamos, y se sorprendan cuando se vuelvan a abrir las urnas, o empiecen otra vez a hablar de fraude y clientelismo; o se nieguen a aceptar los resultados esperando que lleguen las mesas de Nueva York.

TODOS JUNTOS, MENOS QUE UNO


El peronismo de mausoleo reunido ayer frente a los tribunales porteños para exigir la reapertura de la causa Rucci involucró en una misma postal a Moyano, De Narváez, Busti, De La Sota, Amadeo, el "Momo" Venegas, Cariglino y hasta Luisito Barrionuevo; que si bien no consta en las crónicas que haya estado personalmente, aportó a su muchachada para la juntada.

Todos (excepto quizás Moyano) tienen en común su completa irrelevancia política actual, medida en términos de mover el amperímetro en términos electorales, y hacia el interior del propio peronismo, y en este caso no porque no haya dirigentes que los miren con algo de simpatía; sino porque no mascan vidrio y saben que los votos estuvieron con Cristina en octubre del año pasado, y lo siguen estando hoy.

Dejamos aparte a Moyano porque por un lado es el que puede tener detrás suyo cierta representatividad social genuina (bastante menguada desde que decidió confrontar legitimidades con el 54 % y los 12 millones de votos de Cristina); y porque en estos años al frente de la CGT y acompañando el proceso abierto el 25 de mayo del 2003 (al que originariamente no adhirió, porque bancaba la candidatura de Rodríguez Saá), hizo el esfuerzo de sacudir en el sindicalismo peronista tradicional el maccartismo para abordar la problemática de los derechos humanos, y acercarse incluso a alguno de los organismos como fue el caso de Estela Carlotto y las Abuelas de Plaza de Mayo.

Sin embargo es también cierto que fue Moyano el motor de esta absurda convocatoria (discutir hoy si el crímen de Rucci fue o no de lesa humanidad es ciertamente risible, y los argumentos esgrimidos, poco menos que lamentables, lo que no quita la torpeza política del hecho original), que tienen por exclusivo objeto justamente agitar el espantajo del maccartismo en la esfera pública, justo cuando los cacerolos quieren que se vaya "el gobierno montonero".

No es entonces una convocatoria ingenua ni una desinteresada búsqueda de la justicia y la verdad histórica, y todos los que fueron a dar el presente ayer a tribunales lo saben: lo que quieren hacer es limar a Cristina y al gobierno blandiendo un mohoso y mal calibrado peronómetro, contra el gobierno más genuinamente peronista que hubo en el país desde la muerte del propio Perón.

Y esa es la razón por la que los trabajadores no estuvieron ayer allí, ni acompañan a este peronismo derechoso por convicción, aunque algunos lo disfracen (como De La Sota con el neologismo del "cordobecismo"), y otros lo exhiban sin pudores como Amadeo.

Porque eso es lo otro que tienen en común, además de su irrelevancia electoral y su casi nulo peso político: expresan una versión del peronismo nostálgica de los 70' (tanto que acusan de setentismo al gobierno) pero en clave de Brito Lima, el CDO, la juventud sindical de entonces y el Navarrazo; y se les nota, aunque intenten disimularlo.

Y por que no (aunque de éste cargo corresponda relevarlo a Moyano) también nostálgica del menemismo y su versión de un peronismo que pudiera enamorar a los antiperonistas; como los cacerolos con los que Amadeo pretendió los otros días darse un baño de masas.

Pero dejemos de lado el revisionismo histórico y los muertos en el placard de ésta gente (porque los hay también advenedizos y cultores del peronismo de subastas, como De Narváez), para concentrarnos en lo que representan hoy políticamente, y en la alternativa que ofrecen a futuro, desde su oposición al kirchnerismo.

Y es allí donde Moyano (reiteramos: el único que tiene hoy por hoy algún peso propio relevante) resulta cómico reivindicando el programa de Huerta Grande (y Facundito leyendo y citando al "Bebe" Cooke) rodeado del "Momo" Venegas, Rodríguez Saá, De La Sota y Amadeo.      

Con esas compañías, con esos ejes convocantes (la revisión de los 70' en clave maccartosa), ¿a quién quieren convencer de que pueden construir y representar una alternativa al kirchnerismo desde el peronismo, que lo supere con un programa de gobierno que dé cuenta de las principales asignaturas pendientes?

¿Se lo imaginan al "Momo" Venegas peleando en serio por la reconquista de más derechos para los trabajadores, a De Narváez preocupado por sacar de la pobreza y la indigencia a los argentinos que todavía están en esa condición o a De La Sota empeñado por la extranjerización de la economía?

Porque sería la única forma en la cual podrían correrla a Cristina con el peronómetro; y no parece que lo puedan hacer.   

TECNOLOGÍA AL ALCANCE DE TODOS


martes, 25 de septiembre de 2012

LA COHERENCIA HISTÓRICA DE LA TRIBUNA DE DOCTRINA


Hace poco en este editorial (al que corresponde la imagen) llamaban veladamente a interrumpir el mandato de un gobierno elegido por el 54,11 % de los votos hace menos de un año, demostrando su histórico desprecio por la voluntad popular.

Cuando se instaló la discusión por el voto a partir de los 16 años, salieron a decir de inmediato que se trataba de una medida puramente demagógica y electoralista del gobierno, para captar con clientelismo a sectores del electorado sin plena conciencia política: una variante más del desprecio por la expresión política de la mayoría.

Esta misma semana (como veíamos acá) volvían a agitar el fantasma del fraude electoral.

Pero esta línea de pensamiento no es nueva.

Vean si lo que decía la edición de la tribuna de doctrina del 15 de agosto de 1911:

"Sobre la imparcialidad del Presidente de la República reposa todo el complicado y caviloso mecanismo sin más garantía que la personalísima del primer mandatario erigido en curador del sufragio. Como siempre los gobernadores dispondrán del votante, que actuará bajo coacción.

Toda esa profusa y cavilosa urdimbre excogitada para que el sufragio no sea falsificado, no conseguirá extirpar el dominio de los oficialismos subordinando las legiones de votantes, ni adobar los escrutinios. A pesar de la primacía que se arroga  el Presidente no podrá, con todo, ni impedir ni reprimir en forma alguna la coacción y la superchería oficial que sojuzga electores, ni tampoco asegurar que los escrutinios sean respectados; no hará sino solemnizar el más pernicioso fraude...".

Estaba hablando, ni más ni menos, que del proyecto de voto secreto y obligatorio remitido al Congreso por el presidente Roque Sáenz Peña como consecuencia de la lucha del radicalismo, y que terminaría siendo la Ley 8871 inmortilizada con su nombre.

Cuando se discutió el proyecto en la Cámara de Diputados, en la votación en particular se rechazó el voto obligatorio, y la edición de La Nación del 2 de diciembre de ese mismo año 2011 decía en su editorial: "Gran sorpresa la de ayer, el voto obligatorio es un recurso subalterno y forzado, demasiado mecánico y demasiado violento...".

Y como Sáenz Peña lograra que el Senado aprobara el voto obligatorio, y así quedara en el texto de la ley definitiva, en su edición del 7 de febrero de 1912, el editorial del diario fundado por Mitre decía: "La lista incompleta, el voto obligatorio y las otras reformas a la legislación electoral recientemente sancionadas, no tendrán mayor influencia en los comicios, el proyecto adoptado a empeñosa influencia del Poder Ejecutivo no podrá aplicarse...".  

Con lo que queda claro que, además de su ancestral elitismo antipopular, ya desde entonces le erraban a las peras a la hora de formular pronósticos a futuro.    

LANATA O EL SÍNDROME DE PETER PAN APLICADO A LA POLÍTICA


Y allá va de gira por el país el gurú cacerolero, el Ravi Shankar cama adentro del Grupo Clarín, el nuevo pastor electrónico que dispensa ansiolítico social y político a la clase media en forma de talk show o stand up, con la excusa del periodismo de investigación.

Un periodismo de investigación bien pero bien berreta, que ni siquiera se detiene en constatar un mínimo de datos o fuentes (como señala acá Barricada con el caso de Alicia Kirchner), pero no importa: hay un pacto de tolerancia recíproca al taradismo entre Lanata y su público; no se sabe si se aman (por el contrario, es sospechable que en el fondo se detestan), pero claramente se necesitan.

Lanata los necesita, porque por medio de ellos consiguió por fin su lugar al sol en el kirchnerismo, ciclo histórico durante el cual vegetó en la intrascendencia y los sucesivos fracasos empresariales porque no daba con el target adecuado.

Que lo haya hecho de la mano de las urgencias y apremios de Clarín (corrido por las leyes de la democracia a desmantelar su pulpo comunicacional) es para un cultor de la superficialidad como Lanata un dato menor: tratándose de Lanata, todo lo que no sea la contemplación de su propio ombligo es un dato menor.

Y ellos (los cacerolos que replican el fuck you, los miles que lo fueron a ver a Córdoba) también lo necesitan: Lanata les proporciona un formidable anti depresivo contra la pesadumbre que les causa el rumbo de un país que no quieren y menos entienden, pero que no los ha tratado nada mal.

Esa sensación de sentirse insatisfechos no porque les vaya mal, sino porque a otros (a los que siempre les fue mal) les está yendo un poco mejor: en esa zona de desasosiego actúa Lanata calmándolos, haciéndoles ver que ellos no hicieron nada malo ni tienen la culpa de nada (ni de evadir impuestos, ni de ser racistas, u odiar); todo lo execrable que en la sociedad existe está afuera (como dicen los manuales new age de autoayuda), y proviene del Estado, de la política y de los políticos.

Les hace sentir que si se fueran todos (empezando por Cristina) el país estaría mejor, porque lo que jode es la política, lo demás anda bárbaro y sobre rieles: acá Gerardo apunta con tino que es la plataforma y el liderazgo de un partido pensado para no presentarse nunca a elecciones.  

Y ahí están desnudos los límites de esta forma de ver la sociedad y entender la política que comparten Lanata y sus viejos y nuevos seguidores: una visión sencillita de la cosa, donde puteando contra el Fútbol Para Todos (con lo cual retribuye a su vez a sus patrones mediáticos el espacio que le dan) porque esa plata hay que gastarla en educación, creen que ya está todo dicho y hecho: que una cosa sean 1300 millones de pesos y lo otro el 6,47 % del PBI (justo gracias al kirchnerismo) es un dato menor, como son siempre menores los datos relevantes para las mentes superficiales; como Lanata.

Junto a sus seguidores, todos víctimas de una especie de síndrome de Peter Pan aplicado a la política: gente que se niega a crecer y a madurar, a aceptar que los tiempos cambian, que son complejos y que no se los puede seguir explicando siempre con fórmulas sencillas y tranquilizadoras; como las que les permitían sobrevivir sin culpa al derrumbe de la Argentina integrada socialmente que ejecutó con precisión el menemismo, sobre la huella dejada por la dictadura.

Gente que prefiere seguir viviendo en una especie de eterna adolescencia política, en la que no tienen que hacerse cargo de nada (ponéle de haber votado a De La Rúa, o a Macri, quizás antes a Menem), y cuyo mayor aporte al debate político consiste en refritar brulotes de Fontevecchia en "Noticias" desde el 2006, o temas que fueron tapa de "Crítica de la Argentina" allá por el 2008; y creen que desde ahí, desde esa ristra de lugares comunes de peluquería, pueden explicar el país, interpretar al kirchnerismo y superarlo.

Lástima para ellos que la política sea una cosa bastante más compleja y (al menos mientras no cambien las reglas de juego de la democracia), se siga resolviendo en las urnas y haciéndose cargo de los problemas (como Néstor, como Cristina); sin preocuparse tanto por ver quién los generó, sino como se resuelven.