Leemos en Redacción Santa Fe: "Mariana Robustelli asumió como diputada provincial. La joven militante del Movimiento Evita ocupa la banca que perteneciera a la fallecida Silvia De Césaris. Hubo 19 votos positivos, 5 negativos y 7 abstenciones. La asunción se produjo luego de varios días de polémicas entre diferentes sectores del PJ santafesino.
De esta manera la pretensión de Julio López (perteneciente al sector de María Eugenia Bielsa) quedó desestimada ya que los diputados provinciales decidieron que la banca corresponde a Robustelli por interpretar que debe cumplirse con la Ley de Cupo Femenino.".
Hace un tiempo acá nosotros fijamos postura en la discusión respecto a quien debía ocupar la banca que dejara vacante el fallecimiento de Silvia De Césaris.
También dijimos entonces lo que pensábamos del cupo femenino, en tanto herramienta legal para garantizar un piso mínimo de representación de las mujeres en los espacios político-institucionales; y a lo dicho nos remitimos.
Celebramos que la decisión de los diputados (incluyendo un par de diputadas del oficialismo provincial) haya saldado el debate en el sentido que postulábamos, que -entendemos- respeta el espíritu de la norma, así como celebramos la incorporación de Mariana a la Cámara, por sus cualidades y condiciones como militante política; más allá del género.
Terminada la discusión al respecto, estaría bueno que todos los sectores que representan al PJ provincial en la Legislatura redoblen esfuerzos para hacer su aporte en la campaña electoral que se avecina para octubre, y que desde ya no será sencilla en Santa Fe.
La asunción de Robustelli (haciendo prevalecer el criterio de respetar el cupo femenino) se produce justo hoy, cuando ciertos personajes antediluvianos pretenden retrotraernos en el tiempo para discutir si las mujeres pueden o no participar en política:
Una discusión que -por lo menos para los peronistas- desde Eva Perón para acá está saldada hace rato.
Raro que gente tan ortodoxa no se haya enterado.

