La semana pasada se conoció la renuncia a su cargo del fiscal regional Ricardo Fessia (foto), sin que trascendieran en lo inmediato los motivos de su alejamiento.
A poco que se supo que Fessia (niño mimado de lo medios locales, y figurita de recambio electoral para la UCR a futuro) renuncia, se tejieron diferentes conjeturas sobre las razones de la renuncia; que el propio Fessia atribuyó en una conferencia de prensa al "cansancio físico y mental" que le provocaba el ejercicio de las funciones.
Cansancio que seguramente no debe provenir de la eficiencia con la que las venía ejerciendo: veíamos acá hace unos meses como la fiscalía a su cargo ostentaba el triste récord de contar con apenas 3 elevaciones a juicio oral (no hablemos ya de condenas firmes) sobre un total de 33.261 causas recibidas en el área a su cargo, desde la entrada en vigencia del nuevo sistema de la justicia penal santafesina.
Y que tampoco le impediría al parecer seguir ejerciendo su caro de fiscal común, dentro del propio Ministerio Público de la Acusación; al que -por lo menos hasta acá- no se sabe que haya renunciado.
Se habló y se habla de denuncias judiciales contra Fessia (incluso de miembros del propio Poder Judicial) por diferentes motivos; y hasta de la reactivación de una causa que se viene siguiendo desde 2012 en los tribunales de Vera por pedofilia y abuso de menores, que podría llegar a involucrarlo (ver al respecto acá). Concretamente se mencionan tres denuncias vinculadas a su desempeño funcional, y una cuarta sobre hechos de su vida privada.
En el día de hoy tomó estado público una de esas denuncias, a través de una investigación periodística de los amigos Gustavo Castro y Maximiliano Ahumada; que se hizo pública en el programa "Entre el ruido" de Radio Nacional Santa Fe.
Se trata de una denuncia por tráfico de influencias que instauró hace unos meses contra Fessia una fiscal de Esperanza, porque Fessia se habría comprometido a desplazarla de su cargo en connivencia con Cristian Cammisi; quien es concejal y presidente del Concejo Municipal de la ciudad, y fuera candidato a intendente de esa ciudad por la UCR y el FPCyS y en las pasadas elecciones provinciales; y que se atribuye haber intercedido ante Fessia para la remoción de la fiscal en sus funciones.
La misma fiscal fue separada por Fessia del manejo de una sonada causa de abuso de menores en la misma ciudad de Esperanza; haciendo suyos los argumentos de la defensa de los imputados. siendo que ejerce la representacion del Ministerio Público Fiscal.
Siguiendo éste enlace pueden acceder a la grabación de una conversación telefónica sostenida por Cammisi, presentada por la fiscal denunciante como prueba en la causa; conversación que quedara registrada con una cámara oculta hecha por un funcionario policial (con quien hablaba Cammisi) luego fallecido; y que le fuera entregada a la denunciante por su viuda.
Sabedor de que la causa avanzaba con pruebas contundentes en su contra (y vaya uno a saber si es la única o la más grave que está en condiciones de hacerlo), Fessia cortó por lo sano y renunció.
Habrá que ver ahora como sigue la cosa en un escándalo que salpica a la justicia santafesina, al radicalismo y por complicidad al socialismo, que conociendo el calibre del personaje lo promovió a tan importantes funciones dentro del marco del "loteo" que hicieron los socios mayoritarios de la coalición que gobierna Santa Fe, de cargos en la justicia provincial.
Un escándalo que salpica además al nuevo sistema que se presentó como la panacea para todos lo problemas de inseguridad de los santafesinos (algo que como sabemos y marcan las propias estadísticas oficiales, está muy lejos de ser); y que tanto radicales y socialistas publicitan como un modelo a seguir, en todo el país.
De confirmarse la denuncia contra Fessia (público, notorio y reconocido militante de la UCR, con cargos en la UNL antes de su salto a la justicia) habrá que poner por lo menos en entredicho que eso también sea cierto.