LA FRASE

"MIS DIFERENCIAS CON EL PRESIDENTE SON PÚBLICAS Y NOTORIAS, PERO QUIERO AGRADECERLE QUE ME HAYA DADO ESTA OPORTUNIDAD DE ORDENAR PERSONALMENTE UNA REPRESIÓN." (VICTORIA VILLARRUEL)
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viernes, 5 de julio de 2019

DEFINÍME "SANEADA" Y "EQUILIBRADA"


Porque en el presupuesto dijeron que ester año iban a tener un superávit de algo más de 3512 millones de pesos (al menos eso le hicieron aprobar a la Legislatura), y acá dice que al 31 de mayo el déficit es de algo más de 7898 millones: le erraron por apenas 11.410 palos, en cinco meses.

El mismo presupuesto en el que prometieron que el IAPOS tendría equilibrio entre sus gastos y sus recursos, y acumula un déficit de más de 2712 millones de pesos, en los primeros cinco meses del año. Proyectado anual daría más o menos 6509 millones de pesos de déficit, lo cual sería un récord histórico.

O que la Caja de Jubilaciones tendría un déficit de casi 7588 millones de pesos, y en esos cinco primeros meses ya era de 4444 millones; lo cual anualizado y contando los aguinaldos serían unos 11.554 millones. Y de los aportes de la ANSES para financiarlo (excusa con la cual firmaron el pacto fiscal), ni noticias.

Es raro que digan que el déficit del primer semestre (o sea, el período inmediatamente previo a las PASO y las elecciones generales) es por el extraordinario gasto en obra pública; cuando al 31 de mayo lo invertido en "Construcciones" en total eran 8765 millones (el 7,57 % del gasto total): sería como decir que para tener equilibrio presupuestario, no deberían haber gastado un peso en obra pública.

De todos modos, si ese es el problema, lo que podrían hacer es -ponéle- aflojar un poquito la mano con las redeterminaciones de precios de los contratos.

Eso, sin contar los vencimientos de la deuda en dólares (el 99 % del total), que en su mayoría le caerán a Perotti, en los dos últimos años de su gobierno; y los calcularon con un dólar a $ 21,20.

martes, 29 de enero de 2019

CASI UN AÑO DE SANATA


El cuadro de apertura muestra los gastos por rubro del Estado provincial al 30 de noviembre pasado, último dato disponible en la página web del gobierno santafesino. No incluye a las empresas y Sociedades del Estado, pero si al resto de la Administración Provincial.

* El primer indicador relevante que arrojan los datos oficiales es que, contra lo dicho por el gobernador y sus funcionarios, el año pasado el socialismo ejecutó en la provincia un ajuste: contra una inflación del 47,6 % medida por el INDEC para todo el 2018, entre noviembre del 2017 y el mismo mes del año pasado el gasto público provincial creció solo un 25,17 %, es decir poco más de la mitad.

* Analizando la evolución del gasto en "Remuneraciones" (los sueldos de los empleados públicos santafesinos) el ajuste es aun mayor: pese a la publicitada "cláusula gatillo", el gasto en salarios del Estado provincial conducido por el Frente Progresista creció solo un 21,38 %, menos de la mitad de la inflación. 

* Como consecuencia del ajusta salarial, las "Remuneraciones" representaban a noviembre del año pasado el 37,90 % del total del gasto del Estado santafesino; cuando al mismo mes del 2017 eran el 39,08 %: el mayor peso del ajuste provincial recayó entonces sobre los trabajadores estatales. 

* Aunque el gobierno socialista propagandiza un ambicioso plan de inversiones, los gastos de capital no escaparon al ajuste: crecieron interanualmente un 26,36 %, o sea más de 20 puntos por debajo de la inflación; y como consecuencia de haber crecido apenas unos puntos por encima del promedio de aumento del gasto global, su participación en el total de gastos pasó del 10,90 % (2017) al 11 % (2018).

*  La partida "Construcciones" (es decir, las obras públicas propiamente dichas) crecieron un 35,58 % interanual, por encima del promedio de aumento del gasto, pero siempre por debajo de la inflación. La proyección anual del ítem llevaría para todo el 2018 a un gasto en obras del orden de los 14.881 millones, contra unos 19.847 millones comprometidos en el presupuesto: una subejecución del 25,02 % menos de lo previsto, medida en términos nominales y sin considerar la inflación. 

* Hace un mes atrás en esta entrada comparábamos los datos de la ejecución del año pasado (disponibles por entonces hasta el 30/9) con las proyecciones contenidas en el presupuesto para este año, en materia de gastos de capital y obra pública. Dos meses después (con los datos de la ejecución presupuestaria de octubre y noviembre), las obras mermaron su participación relativa en el total del gasto público provincial (del 7,73 % al 7,44 %), y las proyecciones anualizadas del gasto en ese rubro caen, de 15.132 millones de pesos, a los ya señalados 14.881, datos que indican que el ritmo de obra se viene frenando.

* Recordemos que para este año el presupuesto promete gastos de capital por $ 42.577.616.000, el 15,4 % del gasto total, o sea más de cuatro (4) puntos porcentuales por encima de lo ejecutado en ese rubro el año pasado, hasta el 30 de noviembre. Si se cumpliera la previsión, ¿la diferencia volvería a salir del bolsillo de los agentes estatales santafesinos?

* La proyección anualizada de los gastos de capital de la provincia en el 2018 daría unos 22.010,91 millones, lo que supone que para cumplir con las metas del presupuesto de éste año, deberían crecer un 93,43 % interanual; cuando el conjunto del presupuesto está contemplando un ajuste real, al hacer crecer el gasto un 29 % contra una inflación proyectada del 34,5 %.

jueves, 17 de enero de 2019

PROBLEMAS DE CAJA



El déficit de la Caja de Jubilaciones es uno de los motivos que aduce el socialismo cada vez que tiene que acompañar alguna decisión antipática (o sea, todas) del gobierno de Macri: lo hacen porque la nación se los va a financiar. 

Incluso ahora -cuando Lifschitz acaba de convocar a la Legislatura a extraordinarias- uno de los temas a tratar es la ratificación del enésimo convenio donde la ANSES se compromete a hacerlo.

Sin embargo, lejos está de cumplir: veíamos acá como la mayor parte de ese déficit es solventada por el propio Estado provincial, con recursos de Rentas Generales; como lo prevé por otro lado el artículo 81 de la Ley 6915, desde hace décadas. 

Y el decreto cuya imagen encabeza el post demuestra que la cosa sigue igual: incrementa en más de 837 millones de pesos los aportes del Tesoro a la Caja, para enjugar su déficit; que al 30 de noviembre pasado (último dato disponible) era de 5941 millones, y se proyecta en el presupuesto 2019 a los casi 7586 millones.

Sin embargo, eso no significa que a la Caja le falten recursos propios, como se puede ver en éste otro decreto de abajo, dictado por el gobernador el mismo día que el primero:


Para que se entienda: la Caja incorpora a sus recursos propios (aportes personales de los empleados públicos provinciales, y la contribución patronal del Estado empleador) por casi 1007 millones de pesos; como resultado de los aumentos salariales otorgados a los activos, que deben ser trasladados a los pasivos. Sin embargo, para poder pagar normalmente las jubilaciones y pensiones necesita cada vez más aportes del Tesoro.

Ambos decretos coinciden en algo: las mayores erogaciones de la Caja son consecuencia de dos factores: el traslado a los pasivos de los aumentos salariales otorgados a los activos (o sea, la movilidad), y la incorporación de más beneficiarios al organismo, o sea, se jubila más gente.

Y en éste rubro nos queremos detener: hace poco las propias autoridades de la Caja decían que este año había un aumento del 40 % del número de gente que culmina el trámite y obtiene su jubilación, y lo atribuían al temor de la gente por un cambio del régimen jubilatorio en paralelo con el que alienta el gobierno de Macri en el orden nacional, que les represente tener que trabajar más años para jubilarse, hacerlo con un haber menor, o las dos cosas juntas.

Un temor -diremos por nuestra parte- que el propio gobierno provincial no ha hecho más que alimentar, insistiendo una y otra vez con que el gobierno nacional financie el déficit de la Caja, siendo que éste pone invariablemente como condición que para eso Santa Fe "armonice" su régimen previsional con el nacional. Un tiro en el dedo gordo del propio pie, digamos.

A menos que el tiro sea deliberado, para poder cumplir con la meta prevista en el presupuesto provincial para este año, de eliminar 6590 cargos de la planta de personal en lugar de cubrirlos; conforme a los compromisos que asumió Lifschitz cuando firmó los pactos fiscales con el gobierno de Macri. 

domingo, 23 de diciembre de 2018

NADA PERSONAL


Varias veces nos ocupamos acá del abultado plantel político de los gobiernos socialistas en Santa Fe, que fuero batiendo récords en la materia, de un mandato a otro: veíamos en ésta entrada como pese a su promesa de reducir en un 30 % los cargos políticos, Lifschitz había batido holgadamente la marca de Bonfatti en la materia, al designar 1077 funcionarios políticos; que hoy ya son 1081, fruto de sumar los 593 Autoridades Superiores (funcionarios propiamente dichos) y los 488 Personal de Gabinete (asesores). 

Y al parecer piensa batir su propia marca: al presentar el proyecto de presupuesto provincial para el año que viene que ya se aprobó, los ministros Saglione y Farías dijeron que en esta ocasión "el ajuste lo va a hacer la política", pero al menos en cuanto a la planta de cargos, eso no es lo que surge de los números remitidos a la Legislatura.

En efecto, analizando el detalle analítico de la planta de cargos de personal, vemos que se suman 679 cargos de Autoridades Superiores y 537 de Personal de Gabinete 537; es decir un total de 1216 cargos políticos. Dentro de ese total, hay casos que llaman la atención, a saber: 

* La Secretaría de Estado de Hábitat tiene 21 cargos políticos sobre 42 cargos totales: el 50 % de su planta de personal son funcionarios políticos.

* La Secretaría de Estado de Energía cuenta con 19 cargos políticos sobre un total de 49 cargos en su planta: el 38,77 % del total, son cargos políticos.

* El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva tiene 28 cargos de funcionarios políticos sobre 92 empleados, el 30,43 % de su planta total.

* Los otros días contábamos acá que Radio y Televisión Santafesina Sociedad del Estado (RTS SE) gastará el año que viene 50 millones de pesos, en 10 empleados; con un costo salarial mensual promedio de casi 385.000 pesos, que no es el de los sueldos de los miembros del directorio (que figuran como personal político en la planta del Ministerio de Gobierno y Reforma del Estado, sino de los 3 Gerentes, los 5 Coordinadores y los 2 Productores Generales; o sea, no tiene empleados de categorías inferiores.

* El CEMAFE cuenta con una planta de personal propio de solo 2 Directores médicos (designados por el Poder Ejecutivo) y 1 empleado administrativo; con un costo mensual en salarios de $ 101.256 sobre un presupuesto total de $ 78.108.000. En "Personal" gastaría el año próximo solo $ 3.949.000; y no tiene asignados médicos, ni personal de enfermería o auxiliar, ni administrativos.

lunes, 17 de diciembre de 2018

SANATA FE Y FE


Leíamos en el mensaje que acompañó el proyecto de presupuesto provincial 2018 remitido a la Legislatura: “El Gasto de Capital, con un monto presupuestado de $ 29.369.179.000, alcanza una incidencia del 15,4% sobre el Gasto Total de la Administración Provincial, guarismo que se posiciona entre los más altos de los registros históricos.

Dentro de los Gastos de Capital se destaca, por su magnitud y por su potencial transformador socio-productivo, el rubro Construcciones, ascendiendo a la suma de $ 19.847.408.000 en el presente proyecto de presupuesto.” (las negritas son nuestras)

La imagen de apertura corresponde a la ejecución presupuestaria provincial al 30 de septiembre pasado, último dato oficial disponible.

Vemos allí que los gastos de capital alcanzaron 16.334,97 millones de pesos, el 11,13 % del gasto total en los primeros nueve meses del año. Si se proyectara la tendencia hasta fin de año, el gasto de capital debería oscilar en los 21.779,96 millones de pesos; o lo que es lo mismo, el 74,16 % de lo presupuestado.

Dentro de los gastos de capital, “Construcciones” (la obra pública propiamente dicha) representó 11.349,16 millones hasta el 30 de septiembre, el 7,73 % del gasto total. Del mismo modo que hicimos con el total de los gastos de capital, anualizando la ejecución de la partida “Construcciones” para los primeros nueve meses del año, tendríamos una inversión del orden de los 15.132,21 millones de pesos.

Veamos ahora lo que dice sobre estas cuestiones el mensaje que acompañó el proyecto de presupuesto provincial para el año que viene, que ya tiene media sanción del Senado: “De esta forma, y como política prioritaria de este Poder Ejecutivo se ha decidido reforzar el plan de obras públicas, el cual en los últimos años ha sido récord en la Provincia de Santa Fe en cuanto a su ejecución.

Esta decisión se evidencia claramente cuando se analiza el esfuerzo de rentas generales (que son los recursos de libre disponibilidad) que se han asignado para lograr este objetivo, mostrando un incremento del 82% de las mismas en Gasto de Capital y un incremento del 117% específicamente en Construcciones, en relación al 2018.

Con esto, el Gasto de Capital Total en todas las fuentes alcanza el monto de $ 42.577.616.000, creciendo un 45,0% en relación 2018 (más que el crecimiento del Gasto Corriente ya comentado), y alcanzando una incidencia del 15,4% sobre el Gasto Total de la Administración Provincial, guarismo que iguala el de 2018, siendo uno de los más altos registros históricos.

Esta decisión del Gobierno Provincial de sostener la inversión pública mayormente financiada con Ahorro Económico, contrasta fuertemente con la que se proyecta en el Presupuesto Nacional 2019, que muestra una fuerte caída en los recursos reales que se estiman invertir en nuestra provincia.” (Las negritas otra vez son nuestras) Y lo ratifica el propio Lifschitz:



Al no precisarse (a diferencia del año pasado) cuanto de los gastos de capital se destinaría a “Construcciones” (obra pública), es complicado saber si el incremento del 117 % con respecto al gasto de éste año en el rubro que se señala, es sobre lo presupuestado, o sobre lo efectivamente ejecutado. En el primer caso, significaría que el año que viene se planifican obras por 46.442,93 millones de pesos, lo cual es un absurdo, porque superaría el total de los gastos de capital.

Si, en cambio, la promesa (porque hasta ahora es eso) se calcula sobre lo ejecutado este año en “Construcciones”, no se puede determinar como hicieron el cálculo cuando aun no terminó el año. Utilizando el mismo método que nosotros (proyectando anualmente los primeros nueve meses del año) el 117 % de aumento de la obra pública para el año que viene daría un gasto total en el rubro de 35.409,17 millones de pesos; o sea el 83,16 % del total del gasto de capital previsto.

En el presupuesto de este año “Construcciones” era el 67,58 % del gasto total de capital, y en el ejecutado hasta el 30 de septiembre fue el 69,48 %: parece lejos de los números que ahora se prometen, ¿no?

Sobre todo considerando que el mensaje del proyecto de presupuesto 2019 dice que se “igualaría” el presunto récord en gastos de capital de éste año, que habría representado el 15,4 % del gasto total provincial; cuando los propios números oficiales disponibles indican que fue el 11,13 % del gasto (si se consideran el total de los gastos de capital), o el 7,73 % (si solo se tienen en cuenta las obras públicas). 

sábado, 15 de diciembre de 2018

EL AJUSTE SOCIALISTA



El jueves pasado y solo dos semanas después de haber ingresado a la Legislatura, fue aprobado el presupuesto provincial 2019, con el voto del bloque oficialista en la Cámara de Diputados; donde hubo 16 abstenciones y 8 votos negativos, entre ellos el de Leandro Busatto (FPV-Unidad Ciudadana), que lo fundamenta en el discurso al cual corresponde el video de apertura.

Señala allí "Quico" que, contra lo que sostiene públicamente el gobierno provincial, es un presupuesto de ajuste: no hay políticas contracíclicas para morigerar los efectos de la crisis generada por el macrismo (frenando por ejemplo los tarifazos de la EPE o ASSA, o financiando políticas activas desde el Ministerio de la Producción), y los gastos del Estado -incluso en las áreas críticas- sufrirán un ajuste real porque se incrementarán muy por debajo de los propios índices inflacionarios oficiales.

Señaló también que -a imagen y semejanza del presupuesto de Macri- uno de los pocos rubros del presupuesto provincial que crece por encima de la inflación son los pagos de los servicios e intereses de la deuda, y ejemplificó fundamentando su rechazo en otros gastos superfluos y discutibles decididos por el gobierno de Lifschitz, que significan priorizar cuestiones que no son esenciales, postergando en la asignación de recursos otras que sí lo son, como las políticas para prevenir y erradicar la violencia de género, o para la rehabilitación de los que tienen consumos problemáticos.

Lo dicho por Busatto va en línea con lo señalado por el informe del CESO que veíamos acá, y con lo que nosotros mismos dijimos acá y acá; por lo que es poco lo que se puede agregar al respecto.

Nos interesa sí destacar la actitud política de votar en contra de ese presupuesto, con esas características: aunque Lifschitz aun guarda bajo siete llaves el cronograma electoral provincial del año que viene, Santa Fe entrará en competencia de cara a las urnas antes que la nación, muy posiblemente en abril (PASO) y junio (elecciones generales); lo que supone que alrededor de febrero se cerrarán las listas y las alianzas.

Dentro del peronismo varios han manifestado su intención de competir por la candidatura a gobernador, entre ellos el propio Busatto; y el reciente Congreso provincial del PJ ratificó la estrategia de conformar un amplio frente opositor, a ambos gobiernos: el nacional de Macri, y el provincial que conduce Lifschitz, y que está en manos del Frente Progresista desde el 2007.

Sin embargo, ser opositor es mucho más que un deseo, y se demuestra con hechos concretos, como el que acaba de hacer Busatto al rechazar el presupuesto del ajuste socialista, y explicitar sus razones, un gesto que en el peronismo provincial no todos tuvieron.

Por el contrario, el proyecto ingresó por el Senado como dijimos hace apenas dos semanas, y los cultores provinciales de la estrategia pichettista de "aportar gobernabilidad" (es decir, los senadores del PJ) lo aprobaron a mano alzada, sin discusión y en trámite veloz. Incluso algunos de ellos (Calvo, senador del Departamento Castellanos) lo elogiaron.

Un dato a tener en cuenta cuando esos mismos senadores están todo el tiempo a la búsqueda de un candidato a gobernador capaz de ganarle al socialismo: la semana pasada le levantaron la mano a Perotti, ahora están viendo si no les conviene más María Eugenia Bielsa.: siempre y cuando no sea algún kirchnerista o alguien asociado con Cristina (que al parecer "no suma" en la provincia, según dicen), cualquiera les viene bien.

Capaz que si lo que quieren en serio (recalcamos: en serio) es ganarle al FPCyS, podrían probar siendo opositores, aunque sea un rato. Es -nos parece, en nuestra humilde opinión- lo que espera la gente que no quiere votar más al oficialismo provincial.

lunes, 10 de diciembre de 2018

PROGRESISMO AJUSTADOR


"El gasto provincial aumenta 29% en términos nominales, menos que a la inflación del 34,8% proyectada para 2019. En términos reales se proyecta una caída interanual de 4,2% del gasto. El próximo año el Gobierno Provincial prevé realizar un ajuste de sus gastos en torno a los $ 7.187 millones. Desde 2015 que el resultado financiero de las cuentas públicas provinciales vienen siendo negativas, a pesar de que Santa Fe es la segunda provincia en cuanto a crecimiento de coparticipación desde el año 2015 tras el Fallo de la Corte Suprema."

"Se tomará deuda por $8.738 millones. Se solicita la autorización para tomar deuda con la Agencia Francesa de Desarrollo por €100 millones y con el Ministerio del Interior, Obras Pública y Vivienda de la Nación por hasta US$70 millones para proyectos de inversión en infraestructura. Se recibirá $1.417 millones de Fondo Abu Dhabi. El Ministerio de Infraestructura y Transporte dispondrá de $121 millones provenientes del Fondo de Kuwait para el Desarrollo Económico Árabe."

"El Poder Ejecutivo presentó el Proyecto de Presupuesto de la provincia de Santa Fe para 2019 con un aumento de los recursos totales del 46,8% y un aumento de gastos totales de 44,9% con respecto al presupuesto 2018. Cabe mencionar que estas variaciones, que son señaladas por el Ejecutivo provincial como indicadores de un presupuesto expansivo para el próximo año, están proyectadas en base a la Ley de Presupuesto 2018 sancionada en 2017, que a lo largo del año ha sufrido modificaciones. Si comparamos con el Presupuesto 2018 vigente, entonces vemos que los incrementos tanto en recursos como en gastos resultan mucho menores y hasta se observa una caída real al considerar el efecto precios."

"En el siguiente cuadro se presenta la comparación entre el gasto presupuestado para el año 2019 y el presupuesto vigente para el año 2018. Los gastos aumentan 29% en términos nominales, una proporción menor a la inflación promedio del 34,8%. Al deflactar los $ 219.350 millones por dicha inflación, se obtiene un valor de $ 162.723 millones, lo que se traduce no ya en un aumento sino en una caída interanual de 4,2% del gasto en términos reales. Es decir, en términos reales el próximo año el Gobierno Provincial prevé realizar un ajuste de sus gastos en torno a los $ 7.187 millones."


"Al analizar el gasto por entidad, observamos que el gasto de “Ministerio de Economía” es el que más crece (80% en términos reales), seguido por “Servicio de la Deuda Pública” (57%). El gasto más importante del Ministerio de Economía es el Programa Municipal de Inversiones (PROMUDI) por $7.031 millones de los cuales $6.031 millones serán financiados por la Corporación Financiera Internacional del Grupo Banco Mundial. Por otro lado, el crecimiento de los Servicios de la Deuda Pública implicará que su participación aumente a 1,7% de los gastos de la Administración Central."

"Las entidades más afectadas son Ministerio de Infraestructura y Transporte (posiblemente relacionado con eliminación de transferencias por parte de nación) (*) el cual se prevé que gaste un 59% menos en términos reales, Fiscalía del Estado 52% menos, Ministerio de Medio Ambiente y Ministerio de Obra Pública ambos con una caída de 37% en el gasto y Ministerio de Innovación y Cultura con una contracción nominal en el gasto de 30%. Por otro lado, los únicos entes con crecimiento del gasto en términos reales serán el Ministerio de Economía (80%), los Servicios de la Deuda (57%) y las Obligaciones a Cargo del -Tesoro (8%)."

"Por otra parte, los Gastos Corrientes se fijaron en $ 234.605 millones, mientras que los Gasto de Capital Total en todas las fuentes alcanza el monto de $ 42.578 millones, manteniendo la incidencia de 2018 del 15,4% sobre el Gasto Total de la Administración Provincial. Sin embargo, tanto la Inversión Real Directa como las Transferencias de Capital han disminuido su participación en el gasto, y la Inversión Financiera triplicó su participación."

"En cuanto al personal, no hay creación neta de cargos, el número de cargos y de horas cátedras estipulado para el próximo año es sensiblemente menor al del corriente año. Se presupuesta para el próximo año un total de 131.012 cargos; 129.630 permanentes y 1.382 temporarios. Esto se traduce en 6.590 cargos menos que lo presupuestado para el corriente ejercicio. Resulta interesante preguntar sobre la pauta salarial establecida, ya que si está subestimada podría generar un gasto mayor al estimado."

"De los $3.723 millones que la Administración Central destinará el pago de Servicios de Deuda, $1.250 (34%) corresponden a vencimientos de letras de corto plazo emitidas tras la autorización de la Ley 13.5015. Por otro lado, llama la atención el compromiso de pago por $1.000 millones por amortizaciones e intereses de largo plazo donde no se encuentra especificada la Ley que les dio origen. El tercer rubro de mayor importancia entre los servicios de deuda pública tiene un valor de $867 millones originado tras la Ley 13.5436."

(*) Lo cual confirma lo dicho acá: desaparecieron los subsidios nacionales al transporte automotor de pasajeros, y pese a las promesas del gobierno provincial, no fueron reemplazados con fondos propios.

sábado, 8 de diciembre de 2018

POR UN TRANSPORTE LIBRE DE HUMO



Ahora resulta que extrañan los subsidios nacionales al transporte público, después de 12 años de quejarse que a Santa Fe la discriminaban, en relación con la Capital Federal y el conurbano bonaerense.

Y también extrañan el fondo sojero, creado con el 30 % de las retenciones a las exportaciones de soja, que votaron en contra en el Congreso, tal como tampoco votaron el DNU 206/09 de  Cristina que lo creóPero eso sí: durante los 9 años que duró, no se privaron de adherir, y recibir la guita, hacer obras con ella y sacarles fotos; sin aclarar de donde venía la mosca.

Ahora quieren poco menos que plantear que están haciendo la reforma agraria, porque les van a cobrar más de Inmobiliario Urbano en sus inmuebles a los bancos y a las cerealeras. O sea: por sus propiedades, no por sus negocios. De hecho, a los bancos les rebajaron Ingresos Brutos para -por ejemplo- promover los sensacionales créditos hipotecarios ajustados por UVA.

Ni hablemos de cobrarle -ponéle- más de Inmobiliario Rural al campo, no señor: por el contrario, en el mismo video se jactan de que seguirá sin pagar Ingresos Brutos como pasa desde 1992, por los pactos fiscales firmados durante el menemismo. Impuesto que sí le cobran a la industria.

Ah, no, pará: cierto que les van a subir la alícuota de Ingresos Brutos a las cerealeras, pero por las ventas en el mercado interno; porque por su facturación de exportaciones se comprometieron a mantenerlas exentas, al firmar el pacto fiscal con el gobierno de MacriEl mismo en el cual el gobierno nacional ya les advertía que iba a eliminar el fondo sojero, a reducir los subsidios al transporte y a modificar la fórmula de ajuste de los haberes de jubilados y pensionados.

Se enojan porque dicen que de cada 100 pesos de impuestos que paga el sector agropecuario, 90 se los queda el Estado nacional; cosa que no pasaría si no hubieran eliminado el fondo sojero (reiteramos: formado con las retenciones que apoyaban no pagar), y si ellos les cobraran Ingresos Brutos y un Inmobiliario Rural acorde al valor de mercado de los campos, ponéle.  

En realidad, las retenciones (a las que, no nos vamos a cansar de reiterarlo, ellos se oponían) las pagan las malvadas cerealeras exportadoras, y se las descuentan a los productores del precio que les pagan por la cosecha: en otros tiempos, esto el socialismo te lo solucionaba proponiendo crear una Junta Nacional de Granos, o algo por el estilo. Ah, no, pará: cierto que Juan B. Justo y Palacios estaban en contra de toda intervención del Estado en el manejo de la economía, porque -decían- terminaba encareciendo los precios para los consumidores. 

Y todo este circo es para -dicen- recaudar unos 900 millones de pesos para compensar la caída de los subsidios nacionales al transporte público, que este año deberían ser unos 3700 millones, o sea: tres empanadas para dos.

De esos 900 millones, 385 deberían venir (según el mismo proyecto que propagandizan) de aumentar del 5 al 10 % el porcentaje de la recaudación del Impuestos de Sellos (que el campo no paga) que se destina al Fondo Provincial del Transporte. Sí, ese fondo que subejecutan, mientras aumentan el boleto de colectivo interurbano dentro de la provincia, dos o tres veces por año, todos los años, desde el 2007.

Lo raro es que un proyecto tan maravilloso no lo haya incluido Lifschitz en el presupuesto que el Senado le acaba de votar por unanimidad y casi a libro cerrado, sin incluir en ningún lado los prometidos 1500 millones de pesos de subsidios al transporte automotor que anunció el ministro Saglione, y no aparecen por ningún lado.

¿No será una venta de humo de cara a la interna socialista por la candidatura a gobernador todo esto, no? 

miércoles, 5 de diciembre de 2018

PREPAGA MUNICIPAL


Hace uno años atrás explicábamos en ésta entrada como funciona el convenio por el cual la provincia financia el funcionamiento de los hospitales municipales de Rosario, firmado en la época de Binner y sin intervención de la Legislatura.

Decíamos entonces que los hospitales municipales eran "...eran contratados (por la provincia) como si fueran empresas de medicina prepaga, con una cuota o cápita fija a abonar por la provincia mensualmente, presuntamente para la atención de la población que no contara con cobertura de salud, así como para los casos denominados genéricamente "de gran complejidad"."

Tal como da cuenta el decreto cuya imagen encabeza el post, el convenio fue sucesivamente ampliado, hasta incluir a la totalidad de los hospitales municipales, en las mismas condiciones; y en este caso se agregarían dos más, para atender casos de mediana y escasa complejidad; con una inversión por parte de la provincia de más de 300 millones de pesos al año, solo para esos dos.

Esta misma semana decíamos acá que el proyecto de presupuesto 2019 enviado por el gobierno provincial a la Legislatura contemplaba fondos para sostener a los hospitales rosarinos por casi 2584 millones de pesos, el 11,08 % del total del presupuesto del Ministerio de Salud; sin que se pueda saber si incluye o no estos 300 millones adicionales que demandarán los dos hospitales que se incorporan.

Pero vean lo que dicen estas cláusulas del convenio que van abajo: 


Primero, queda confirmado lo que decíamos: el convenio alude a la Municipalidad de Rosario y sus hospitales como "la prestadora", es decir como si fuera una empresa privada de medicina prepaga.

Segundo, el monto del dinero a transferir por la provincia no está vinculado a las prestaciones efectivamente realizadas, sino a "la ejecución presupuestaria mensual promedio de cada uno de los efectores" municipales (cláusula quinta), ya que debe transferirse un monto equivalente a esa ejecución; es decir se les financia su funcionamiento, incluso para atender a pacientes que no sean derivados por el sistema público provincial de salud.

Tercero, la provincia asume el compromiso de otorgar -en determinadas circunstancias- adelantos transitorios de fondos a los hospitales municipales (cláusula sexta), sin que se hayan atendido personas; lo cual confirma definitivamente -por si hiciera falta- que en realidad lo que se convino es que el sistema municipal de salud de Rosario sea íntegramente costeado por todos los santafesinos.

Y finalmente (cláusula décimo sexta) el importe mensual a transferir por la provincia a todos los hospitales municipales queda sujeto a la misma pauta de aumento de fondos que ésta adopte para sus propios efectores de salud, tenga o no relación con los costos de atención efectivos.

Ya que el convenio originario nunca fue discutido en la Legislatura, ni ésta se expidió tampoco sobre el decreto de insistencia de Binner cuando fue observado por el Tribunal de Cuentas, ¿no sería una buena oportunidad para que el tema sea analizado por los diputados al discutir el presupuesto provincial del año que viene, ya que los senadores lo aprobaron en trámite express y sin discusión?

martes, 27 de noviembre de 2018

¿Y LOS SUBSIDIOS, DÓNDE ESTÁN LOS SUBSIDIOS?


Continuamos en ésta entrada con el análisis de los números más relevantes que arroja el proyecto de presupuesto provincial 2019 remitido a la la Legislatura la semana pasada. Estas son algunas de las perlas más interesantes para el análisis:

* Pese a las reiteradas manifestaciones en contrario de los principales funcionarios del gobierno provincial en contrario, no hay ninguna partida asignada en el presupuesto del año próximo para subsidiar el precio del boleto de colectivo tanto urbano como interurbano de jurisdicción provincial, que reemplace a los subsidios nacionales del SISTAU que se caerán. Se habló de más de 1500 millones de pesos asignados con ese fin, pero los únicos fondos disponibles a ese fin son 385,5 millones de pesos contemplados en las partidas del Ministerio de Infraestructura y Transporte en cumplimiento de la “ley Rubeo”, que afecta una parte de la recaudación del impuesto de Sellos a subsidiar las tarifas del transporte interurbano. (*) 

* Lo que si hay son subsidios para ser repartidos por los senadores y el vicegobernador (249 millones de pesos), los diputados (203 millones) y el gobernador (193,2 millones). El monto mensual a repartir en subsidios por cada senador y el vicegobernador (en un año de elecciones) es de $ 1.037.500, y el de cada diputado (incluyendo a Bonfatti, el presidente de la Cámara) es bastante menor: apenas $ 383.333,33 cada uno, por mes.

Parecen pocos comparados con los $ 16.100.000 pesos que podrá repartir en cada mes Lifschitz (¿el presupuesto lo armaron cuando pensaban que salía la reelección?) en un año -como se dijo- de elecciones, para cuya organización la provincia piensa gastar $ 815.271.000 (bastante menos que la publicidad oficial).

* En una provincia cuya estructura productiva está sufriendo como el resto las consecuencias de la crisis causada por las políticas del gobierno de Macri, el Ministerio de la Producción tendrá asignados apenas el 0,40 % de los fondos totales del Presupuesto, una participación irrelevante casi en línea con la de otras áreas creadas en las gestiones socialistas: la Secretaría de Estado de Hábitat representará el 0,33 %, la de Energía el 0,19 %, y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, apenas el 0,08 %. En éste último caso, de un presupuesto de 240 millones, el 14,81 % ($ 35.555.000) están destinados al acuario de Rosario.

* Radio y Televisión Santafesina (RTS) tendrá un presupuesto de 132,2 millones de pesos, de los que el 57,79 % se destinará a contratos de locación de servicios. 50 millones de pesos (el 37,82 % del gasto total) se destinarán al pago de sueldos del personal, pero a repartir solos entre 10 empleados(los miembros del directorio y gerentes), lo que supone un costo salarial promedio por cargo (incluyendo cargas sociales y aguinaldos) de $ 384.615,38 mensuales.

* La EPE tendrá ingresos por tarifas del orden de los $ 25.850.970.000, y gastos por compra de electricidad de $ 12.467.000; lo que supone una relación de 2,07 pesos cobrados por distribuir luz, por cada peso gastado en comprarla. La compra de electricidad representaría el 44,86 % del total de los gastos de la distribuidora estatal provincial, menos que el 49,07 % que representaba en el 2007, último año del gobierno de Obeid, sin tarifazos y con subsidios nacionales plenos a la compra en el mercado mayoristas.

Del resto de su presupuesto, la EPE invertirá un 21,58 % en sueldos del personal, un tgastos de capital y en impuestos un 15,41 % ($ 4.283.785.000) en pagar impuestos (IVA, Ganancias, Ingresos Brutos e impuesto a la energía); casi el triple que el 5,9 % de su presupuesto que invertirá en “Bienes de Uso” (Gastos de Capital)-

* La empresa Santa Fe Gas y Energías Renovables SAPEM tiene un presupuesto de apenas $ 17.623.000, de los cuáles el 58,60 % se iría en contratos de locación de servicios, y solo el 14,88 % (2.623.000) en gastos de capital (obras, maquinarias o equipos), pese a que el gobierno había comprometido en audiencias públicas ejecutar a través de ella la obra del gasoducto de la costa. Sin embargo, y pese a que se oficializó la decisión de no construirlo por lo menos por dos años (por falta de autorización del ENARGAS), se contemplan 300 millones de pesos con destino a la obra en el presupuesto de la Secretaría de Estado de Energía, más de la mitad de la escueta asignación de fondos a esa cartera, que ronda los 524 millones.

* El oficialismo provincial está haciendo propaganda con una presunta cancelación de deudas con los municipios y comunas (para diferenciarse del gobierno nacional), y con inéditas transferencias de fondos para que hagan obras. Sin embargo, los números indican otra cosa: los 920 millones de pesos que se anunciaron se repartirán con ese fin con bombos y platillos son anticipos de coparticipación; y el mismo presupuesto contempla su recuperación en el transcurso del ejercicio, como un recurso (y no un gasto) del Estado provincial.

Además de eso, se contempla recibir $ 1.769.787.000 de la Ley 26.075 (2005) de financiamiento educativo, que deberían ser transferidos automáticamente a los municipios y comunas, pero la provincia los retiene (porque así lo pactó con la nación en el consenso fiscal), y solo los remite a ellos contra presentación de proyectos vinculados a la educación, la ciencia y la cultura.

* En "Obligaciones a Cargo del Tesoro" se contemplan $ 56.478.894.000, el 20,31 % del total del presupuesto: si fuera un ministerio, sería el más de todos, incluso más grande que el de Educación. De ese total la coparticipación de impuestos a los municipios y comunas  que se incluye allí suma $ 23.315.065.000, el 8,41 % del presupuesto total.

Descontado ese rubro y las "Contribuciones Figurativas" a organismos provinciales (por ej. los aportes para cubrir el déficit de la Caja de Jubilaciones), le quedan en ese ítem al Poder Ejecutivo $ 11.103.370.000 para gastar casi discrecionalmente, o reforzar otras partidas que se van quedando sin saldo a lo largo del ejercicio, a través del uso de los "superpoderes".

Si esos fondos con destino apenas indicativo de los que podrá disponer Lifschitz fueran un ministerio, estarían solo por debajo de los de Educación, Seguridad, Salud y Economía en tamaño; e individualmente considerados, representan más dinero que el asignado en conjunto al Poder Judicial, el Servicio Público de la Defensa y el Ministerio Público de la Acusación. 

(*) Por si alguno no lo cree y para despejar suspicacias, en las imágenes de abajo van las planillas correspondientes al Ministerio de Infraestructura y Transporte de este año (donde figuran los subsidios de la "ley Rubeo" y los que venían de la nación), y luego la del año que viene; donde los fondos nacionales (recuadrados en rojo en la primera, al igual que el subsidio provincial) desaparecen, sin ser reemplazados por nada:



lunes, 26 de noviembre de 2018

EL DIBUJOVNE DE LIFSCHITZ


Después del tuit de apertura, colgaron en la página web del gobierno de la provincia (verlo acá) el proyecto de Presupuesto 2019 que Lifschitz acaba de remitir a la Legislatura, y como es habitual acá, analizamos sus números más interesantes; para contrastar además algunas de las afirmaciones oficiales, como por ejemplo las que menciona Bonfatti en su tuit. Algunas de las perlas:

* Sobre un gasto total (primario, antes del pago de los servicios de la deuda) de $ 277.182.629.000, el gasto en “Personal” (es decir, el pago de sueldos y asignaciones familiares a los agentes estatales) representará el 35,73 % del total; cuando al 30 de septiembre de éste año (último dato disponible) era el 39,24 %. Como el proyecto no contempla la pauta de política salarial de cara a las paritarias, se puede ver claramente que la primera intención del socialismo es restringir los aumentos salariales, pese a que los estatales santafesinos vienen (en el mejor de los casos) empatándole sobre la hora a la inflación, vía la cláusula gatillo.

* En “Bienes de Uso” (es decir, los gastos de capital que comprenden la obra pública, las maquinarias y equipos) se gastaría el 9,97 % del total; cuando al pasado 30 de septiembre se habían invertido en ese ítem el 10,74 % del gasto total, ya subejecutando lo previsto en el presupuesto de éste año. Es falso entonces que se prevea una mayor inversión pública provincial para el año que viene, en términos reales.

* El gasto en Educación será de $ 55.498.993.000, o sea el 20,02 % del total del gasto de la Administración Provincial. El 19,13 % del presupuesto educativo ($ 10.619.451.000) estará destinado a los subsidios a la enseñanza privada para el pago de sueldos, sin incluir las partidas para comedores escolares y copa de leche de las escuelas particulares.  Se confirma así la tendencia que se viene observando desde 2007, cuando llegó el Frente Progresista al gobierno de Santa Fe: Educación pierde participación relativa en el reparto de los gastos del Estado provincial; máxime si consideramos que en 2016 fue el 23,74 % y en el 2017 el 20,16 % de lo gastado.

* El Instituto Becario tiene asignados $ 199.626.000 para otorgar becas, lo que representa el 0,36 % de presupuesto educativo, y menos de la quinta parte de lo que el socialismo gastará el año que viene en publicidad oficial; según se detalla más abajo.

* El Ministerio de Desarrollo Social  tiene asignados $ 4.006.448.000, el 1,44 % del total del presupuesto, y 6,14 veces menos que lo asignado al Ministerio de Seguridad. Sobre ese total, el 58,75 % de los fondos están asignados a “Transferencias”, es decir las partidas que llegan directamente a las personas, instituciones y sectores sociales vulnerables. También en este caso se repite la misma tendencia que en Educación: desde 2007 el área de los programas sociales destinados a los sectores más vulnerables del gobierno provincial pierde participación relativa en la asignación de los recursos: en 2016, por ejemplo, era el 1,58 %; y también crecen los gastos burocráticos en desmedro de las transferencias directas. 

* El Ministerio de Salud tendrá fondos por $ 23.307.142.000, el 8,41 % del presupuesto total, y un poco menos que el Ministerio de Seguridad, que con el 8,88 % será el segundo en importancia después de Educación. Del total de los fondos asignados a Salud, el 11,08 % son las partidas destinadas a financiar los gastos de funcionamiento de los hospitales municipales rosarinos, bajo el convenio de “prestaciones de alta complejidad”: se destinarán a ese fin $ 2.583.633.000.

* El año que viene el gobierno provincial invertirá en publicidad oficial $ 1.006.447.000, que representa el 0,36 % del gasto total, pero es 5,04 veces el monto destinado a becas del Ministerio de Educación; y si la publicidad fuera un Ministerio (el Ministerio de Propaganda ponéle) superaría en recursos a los Ministerios de Medio Ambiente, Ciencia, Tecnología e Innovación, Innovación y Cultura, y las Secretarías de Estado de Hábitat y Energía.

* El presupuesto contempla un déficit de la Caja de Jubilaciones de $ 7.587.741.000, de los que $ 2.943.824.000 (el 38,8 %) sería financiado por el Tesoro provincial, y los restantes $ 4.642.483.000 (el 61,2 %) la nación. Al 30 de septiembre de éste año (último dato disponible) el déficit era de $ 4.636.826.840,76, que proyectado a diciembre daría un déficit de $ 6.182.435.787,68, y los aportes que llegaron de nación cubren menos de la cuarta parte: veíamos acá que si se mantuvo la tendencia del primer semestre, los aportes nacionales solo cubriría el 20,52 % del déficit total de la Caja.

* Con un total de gastos de $ 13.791.827.000 de los que el 97,49 % se destinaría a prestaciones médicas y servicios complementarios, el IAPOS -según el proyecto- tendría equilibrio presupuestario: sin déficit ni superávit. Al 30 de septiembre de éste año acumulaba un déficit de $ 2.573.381.953,72, que proyectado a diciembre daría un déficit anual de $ 3.431.175.938,29; con un anticipo de aportes patronales por parte del Tesoro de más de 500 millones de pesos; lo que supone que para poder cumplir con las pautas del presupuesto enviado a la Legislatura, el año próximo debería haber brutales recortes en la cobertura a los afiliados.

En otra entrada la seguimos.