LA FRASE

"EN ÉSTE PAÍS NO SE PUEDE TENER MENTALIDAD EMPRENDEDORA Y ARRIESGARSE EN LA BÚSQUEDA DE NUEVAS OPORTUNIDADES DE NEGOCIOS PORQUE ENSEGUIDA TE DESTRUYEN CON LA MÁQUINA DE IMPEDIR." (JOAQUÍN BENEGAS LYNCH)
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jueves, 19 de septiembre de 2019

NO LO CUIDAN


Es bastante común decir que si el macrismo le dedicara tanto tiempo a gobernar y resolver los problemas del país como le dedican a hacer campaña, a lo mejor les iba un poco mejor en las elecciones. Vaya uno a saber, si algo demostraron es que lo del "mejor equipo de los últimos 50 años" no era muy cierto que digamos.

Como fuere, la impresión generalizada (adentro y afuera del país) es que no hay gobierno, desde hace rato (algunos pensamos que desde que fueron a pedir la escupidera al FMI), y menos aun después de la paliza que sufrieron en las PASO: la inflación sigue incontenible, los despidos y cierres de empresas están a la orden del día, la fuga de capitales y el drenaje de reservas del Banco Central continúan con "cepo" y todo, y no hay señales de que Macri o su gobierno hagan algo al respecto.

Por eso no es de extrañar que nadie los tome ya demasiado en serio: en la city inventan todos los días una maniobra nueva para fugar divisas, los exportadores se pasan por el forro de las pelotas la obligación de liquidarlas, cualquiera se les para de manos o los amenaza con juicios, desabastecimientos o cosas peores, y ellos nada: sin respuestas. O dando marcha atrás con las medidas ante el primer apriete, como pasó con las petroleras y el congelamiento del precio de los combustibles.

Macri se dedica a boludear en las redes sociales y delega toda la responsabilidad de gobierno en Lacunza y Sandleris, porque es sabido ya que Marcos Peña (al fin y al cabo el responsable general de la administración del país, como Jefe de Gabinete) lo único que hace es estar todo el tiempo pensando en estrategias electorales.

Todos los factores de poder que verdaderamente importan (empresarios, embajadas, fondos inversores, bancos, medios) dan la elección por resuelta, y quieren hablar con AF o esperar a ver que hace. Y todos son todos, hasta los acreedores externos o la jueza neoyorquina Loretta Preska, que debe resolver el pleito por la expropiación de YPF.

Al interior del propio oficialismo, todos le escapan a Macri como a la peste: Larreta, los gobernadores que tienen pendiente su elección provincial (como Cornejo en Mendoza), los intendentes que lo borran de los afiches, cortan el tramo de la boleta presidencial o directamente reparten la del "Frente de Todos".

Y sin embargo el círculo áulico que rodea a Macri planifica estrategias, sueña con dar vuelta la elección, le tira postas sobre esas "nuevas estrategias" al periodismo ensobrado, y ahora -dicen- planifica una campaña con Macri haciendo recorridos en caravana, por 30 ciudades del país, de acá a las elecciones.

Dejando de lado que no se entiende que tantas ganas tiene de ser reelecto y para que un tipo que en su mandato actual como presidente no hace más que rascarse las bolsas (para seguir haciendo eso, lo puede hacer en otro lado, como hizo toda su vida), tampoco está muy claro cuan "públicos" pueden ser los actos de campaña de alguien que no puede andar libre y tranquilo por la calle porque lo putean; y que cuando sale debe hacerlo rodeado de un impresionante dispositivo de seguridad.

¿Cuál es la idea entonces de sacarlo de caravana ahora, fidelizar al núcleo duro para que no caiga en el desaliento ante la previsible derrota, disuadir la idea del "pato rengo" demostrando que está dispuesto a dar pelea hasta el final y morir con las botas puestas, evitar la fuga de fiscales, o que la derrota sea catastrófica, ciudar las bancas legislativas y los quioscos anexos como los lugares en la AGN y el Consejo de la Magistratura?

¿O simplemente lo tienen engañado a Macri haciéndole creer que es posible revertir la derrota, porque ya es completamente incapaz de reconocer la realidad y aceptarla tal cual es?

Para colmo volvió Durán Barba, igual que siempre, o sea peor: ya parece un personaje de Landrú, recitando el compendio de los lugares comunes del gorilismo vernáculo, insultando a los que no lo votan, ensayando teorías inverosímiles sobre la "modernidad" del voto macrista; que tiene su reducto más confiable en el electorado sub 75. 

Ahora es cuando es necesaria su magia (si es que la tiene), cuando vienen gobernando como el orto hace cuatro años, destrozando todo a su paso, sin hacer nada para resolver los problemas que ellos mismos crearon o agravaron, y quieren convencer a la gente que les renueve el crédito por cuatro años más, para seguir haciendo lo mismo. Ahí te quiero ver que conejo sacás de la galera.

¿Así la van a dar vuelta, con ese mensaje naftalinoso modelo 1955 o Guerra Fría, y exponiéndolo a Macri al papelón público, a la puteada, al meme, piensan acortar distancias y estirar la definición hasta un balotaje? Al final lo cuidamos más nosotros que ustedes, muchachos.

viernes, 2 de agosto de 2019

Y ERA EL DURÁN BARBA SOCIALISTA, NOMÁS


¿Se acuerdan que hace un tiempo les contamos acá de Mario Riorda, el "Durán Barba" contratado por el socialismo para la diseñar la "comunicación institucional" del gobierno provincial?

El vínculo databa del 2016, y fue renovado el año pasado, pero con un pequeño retoque en sus honorarios.

Que este año se los mantuvieron, como pueden ver en el decreto que encabeza el post.

Decreto que nos permite confirmar lo que pensábamos: el amigo Riordano trabajaba en la comunicación "institucional" del gobierno de Lifschitz, sino en la electoral: su último contrato duró entre dos meses antes de las PASO, y dos semanas después de las elecciones generales.

Con seis meses de gobierno por delante, y una inesperada derrota electoral en el medio, parece que ya no les interesaba mejorar su "diseño comunicacional", o los consejos de su Durán Barba no sirvieron para alcanzar el objetivo buscado: quedarse otros cuatro años en la Casa Gris. 

domingo, 2 de junio de 2019

QUE DURÁN BARBA SE GANE SU SOBRE


Primero movió el PJ, que después de las elecciones en Córdoba cerró el Frente Patriótico con 18 partidos, conforme lo que se había resuelto en el congreso de Ferro.

Después movió Cristina, y como: lo eligió a Alberto Fernández para encabezar la fórmula que ella completa como candidata a vice, y les armó un despelote bárbaro, del que todavía no se recuperan.

Y finalmente se cerró la fórmula bonaerense con Axel Kicillof y Verónica Magario, para terminar de apurar las definiciones de Sergio Massa, que esperaba especular hasta último momento.

Con lo cual las principales incógnitas ya están despejadas: la arquitectura electoral, los candidatos a los cargos más importantes, las alianzas con sectores políticos, sindicales y movimientos sociales. A los queles falta definir cosas son a otros, no a nosotros.

Y lo que falta en las listas para abajo se irá resolviendo de acá al 22, en los ámbitos donde se tiene que resolver; porque no nos van a llamar a asambleas populares, ni lo van a decidir con encuestas en las redes sociales. Y donde no se acuerde, habrá PASO, y listo.

Dicho esto, y reconociendo que a todos nos gusta más o menos ir siguiendo los avatares cotidianos de la rosca política, creemos humildemente desde acá que ya está, y es momento de hablar de otras cosas.

Como por ejemplo la economía, que no aporta un solo puto indicador que ande bien: el empleo formal e informar sigue en caída libre hace un año y se acelera su destrucción, los salarios ya arrancaron éste año perdiendo frente a la inflación, cuando todavía no se pudieron recuperar de la pérdida del año pasado, las jubilaciones y la AUH perdieron un montón con la aplicación de la nueva fórmula de ajuste.

El salario mínimo medido en dólares perdió un 55 % desde el 2015, todo indica que estamos a las puertas de otra corrida cambiaria, la fuga de capitales se acelera y adquiere ribetes escandalosos; tanto es así que en unas pocas semanas se liquidaron los 11.000 palos verdes del último desembolso del FMI.

Y la inflación, lejos de aplacarse, parece tomar impulso para lanzar de nuevo a las disparadas con el impulso del traslado de los aumentos mayoristas que aun no llegaron a las góndolas, los aumentos de precios decididos o permitidos por el gobierno (como los de las prepagas o los combustibles); mientras que la recesión sigue firme, dando por tierra con toda esperanza de "brotes verdes".

En medio de todo eso, mientras los intentos del gobierno de tapar la realidad con carpetazos y operaciones judiciales ya naufragan en el hartazgo social, y los macristas hablan de logros de gestión que solo ellos ven, nosotros les facilitamos el trabajo hablando todo el tiempo de "la unidad hasta que duela", si Massa esto o aquello, si las encuestas, si se gana en primera vuelta o hay que ir al balotaje, que si los candidatos traccionan o no, y coso.

En lugar de salir a convencer gente y buscar votos diciéndoles que vamos a hacer para resolver el desastre que deja Macri (porque está claro que somos los únicos que podemos hacerlo), nos disfrazamos de Maquiavellos de cabotaje, o nos creemos  los grandes operadores políticos encargados de la rosca para armar las listas; o en sommeliers de los que arman. 

Es decir, les hacemos el trabajo gratis a Durán Barba de entretenernos y entretener (o aburrir) hablando de cosas que en el fondo no le importan a casi nadie. A ver si nos avivamos y hacemos que el tipo se gane su sobre con el sudor de su frente, en lugar de hacerle el caldo gordo.

jueves, 23 de mayo de 2019

AGENDA DE BOLSILLO


No chango, es exactamente al revés: subestimar a los argentinos es pulverizarles el salario y hacerlos cagar de hambre, para luego pedirles que se resignen a vivir peor y aguanten, porque hay otras cosas supuestamente más importantes "que estamos cambiando juntos".

Cosas que por supuesto no existen, o no están cambiando, salvo para peor: no tenemos un gobierno más honesto ni más transparente, no mejoraron las instituciones ni la República está más fortalecida. Ni siquiera hay más gente que tiene cloacas ahora que antes. Todo lo contrario.

En todo caso, hay que agradecerte que nos digas de que les molesta que se hable, para hacer exactamente lo contrario, y hablar justamente de eso. Sobre todo de eso.

No solo porque -como decía uno que sabía bastante del tema- la víscera más sensible del hombre sigue siendo el bolsillo, sino porque lo que ustedes buscan es que hablemos de otras cosas, para poder seguir metiéndonos impunemente la mano en el bolsillo, y llevárserla toda. Que es ni más ni menos que lo que han venido haciendo estos cuatro años.

El recurso del "prefiero comer polenta, pero que no vuelvan", o el "ahora hay pobreza, pero es más digna porque tienen asfalto y cloacas" podrá funcionarles con la caterva de descerebrados que todavía les creen, que afortunadamente cada vez son menos. Pero con el resto, no.

El resto está preocupado -muy preocupado- justamente por esas cosas de las que ustedes no quieren que se hable, porque los subestiman: siguen pensando que los conejos de la galera de Durán Barba tienen la misma eficacia que antes. Raro, porque parece que ya ni el mago -que se rajó sin que se sepa si vuelve- cree en sus propios trucos.

Así que justamente porque no subestimamos a la gente (no como ustedes, a la que les chupa un huevo), vamos a hablar de lo que no quieren que hablemos: del salario y las jubilaciones que siguen perdiendo por goleada frente a la inflación, de los empleos que se pierden, las empresas que cierran y la industria que tiene la mitad de sus fierros parados. De que no van a prorrogar la moratoria para la jubilación del ama de casa y una economía que cae al 6,8 % interanual, en picada.

O de las pensiones por discapacidad que dan de baja, de como están regalando nuestros recursos naturales y entregando la soberanía, de las futuras turradas que están planeando hacer; como la reforma previsional o laboral. Y de las que están haciendo ahora, a la vista de todos, como fugarse todos los dólares de la deuda que nos encajaron, para que la tengan que pagar hasta nuestros nietos. Miren si hay cosas para hablar.

Y además de hablar, nos vamos a encargar de organizarnos para darles esperanza, y que esa esperanza tenga fundamento, y una alternativa. Cosa que ustedes ya no pueden hacer, desde hacer rato, porque sus promesas valen menos que el peso.

Ustedes mientras tanto sigan en lo suyo: fomentando el odio, alentando las cacerías judiciales de opositores, alimentando la indignación de los cacerolos; porque no tienen nada más que ofrecer. Y no esperen que nos prendamos en esa, y nos olvidemos de lo que tenemos que hacer.

Se van a tener que acostumbrar a que, aunque tengan todos los fierros mediáticos y judiciales a su disposición, ya no marcan la agenda, porque están de salida. Cosa que por supuesto ya saben, y por eso apelan a estos manotazos de ahogado.

sábado, 13 de abril de 2019

ERA LA ECONOMÍA, ESTÚPIDO


Acuerdos de precios con los empresarios y supermercadistas, ampliación del programa “Precios Cuidados” y controles para verificar que los productos estén en las góndolas a los precios pactados, créditos de la ANSES y descuentos con la tarjeta de débito para los jubilados, relanzamiento de los préstamos PROCREAR, diferimiento de los aumentos en las tarifas de los servicios públicos, cuotas fijas en pesos para la compra de electrodomésticos con el “Ahora 12”.

Preocupación por la inflación, medidas para intentar contenerla, aliento al consumo para dinamizar la economía, salir de la recesión y contrarrestar el malestar social: no, no volvió el kirchnerismo y no nos avisaron. Son las medidas que -dicen- tiene en carpeta el gobierno para intentar detener la caída vertical de Macri en las encuestas, y la sucesión de desastres electorales que disimulan festejando las derrotas del kirchnerismo en algunas provincias.

No es cuestión de entrar a discutir acá si el combo (de confirmarse) puede funcionar, o terminará en otro fiasco de los que nos tienen habitualmente acostumbrados con sus anuncios. Tampoco de dilucidar si les alcanza, o el daño a la economía, al bolsillo de los argentinos y a las chances electorales del gobierno ya es irreversible; o sentarnos a reírnos del fracaso absoluto de los supuestos teóricos del plan económico, porque de sus resultados concretos hay poco que mueva a risa.

Menos se trata de saber como se conjugan esos presuntos anuncios en carpeta con los draconianos compromisos de ajuste asumidos por el gobierno con el FMI, que está pidiendo más sangre: generalización del IVA al 21 % para todos los productos y servicios, más tarifazos y recortes del gasto públicos, aumentos en Ganancias y recortes en el monotributo. Y ojo: más allá de sus urgencias electorales, el gobierno tiene que prestarle atención a su único salvavidas, sin el cual se hubiera hundido hace rato.

No vamos a entrar a analizar ahora las señales que dan los “mercados”, nerviosos ante la debacle electoral del oficialismo, y la perspectiva cada vez más cierta de un default: suba del riesgo país, disparada de los seguros de default, caída en picada de los bonos de la deuda, aceleración de la fuga de capitales.

Todo eso es relevante y cuenta, pero ya es sabido, y forma parte del paisaje. Acá el dato relevante es que parece que a partir de ahora, la economía cuenta, sus indicadores pesan electoralmente, y la gente “volvió” a votar con el bolsillo; y el gobierno no puede desatender esas, cuestiones, bajo el riesgo si lo hace, de sufrir una paliza electoral.

Hasta acá, el mago ecuatoriano venía sacando un conejo tras otro de la galera, y convenció a muchos (incluso a unos cuantos de este lado de la grieta) de que la gente vota por otras cuestiones, más importantes que “la víscera más sensible”: las emociones, los miedos, los gustos, las fobias, la expectativa, la idea del cambio.

Eso le permitía al gobierno echarle la culpa de todo al pasado y apelar al esfuerzo y el sacrificio con la promesa de que de ese modo se construye un futuro venturoso, salteándose así un presente de oprobio, en el que no tiene nada para mostrar.

Al parecer, esos tiempos ya pasaron, y es el propio mago de los Andes el que está advirtiendo que si la agenda del gobierno no desciende a preocupaciones más mundanas y hace algo (o intenta hacerlo) para resolverlas, tienen el boleto picado en octubre. Como diría Cristina “no fue magia”, y agregamos nosotros, fue Macri, fue su gobierno, lo que los llevó a este punto.

Veremos ahora como se las apañan para administrar la escasez: de recursos ,de resultados de gestión, de expectativas; porque hasta acá todo fueron rosas. Ahora vamos a ver si el mago es realmente un mago, o simplemente otro chanta más, que se tendrá que tragar sus libros: después de tantas “encuestas cualitativas”, “focus group” y “coaching electoral”, es increíble lo que puede lograr una recorrida del tipo por un supermercado de Recoleta, para asombrarse porque el kilo de duraznos estaba a 95 pesos. Poca calle, che.

domingo, 10 de marzo de 2019

FOCUS GROUP


"-  ¿Has visto lo que aumentó todo?

Así no hay cuadernos que alcancen, yo me voy a la mierda y que a Mauricio lo salve Clarín." 

lunes, 25 de febrero de 2019

¿QUÉ TE PASA, JAIME, ESHTASH NERVIOSHO?


"Las que cometen los asesinatos masivos en Venezuela son guardias revolucionarias paramilitares. Si Cristina gana las elecciones, cambia la Constitución, como anuncia, y arma a los barras bravas, a su Vatayón Militante de presos comunes, a los motochorros y a grupos de narcotraficantes para que maten a sus opositores tendríamos una guardia semejante. Si radicaliza su posición revolucionaria podría participar directamente del negocio del narcotráfico como lo hace la cúpula militar venezolana, apresar a los jueces que combaten el delito como anunció uno de sus voceros y dictar una amnistía preventiva para todos los asesinos y narcotraficantes. Sería una iniciativa revolucionaria novedosa del garantismo al frente del Ministerio de Justicia.". (Duranbarbaridades sacadas de acá).

En cuestión de pocos días tuvimos el institucional de clara inspiración nazi del Ministerio de la Producción, el que unos pocos y esforzados rubios de traje sostienen con sus hombros (y con su trabajo, y con sus impuestos, según se dice) el peso de una multitud de morochos sin rostro, que al parecer no trabajan ni aportan nada útil al país; y los videos inspiradores de Vidal con una pobre puntera del PRO a la que- al parecer- apelan con frecuencia para demostrar que no son -como se supone- unos chetos garcas, sin empatía con los sectores populares y sus padecimientos.

Si bien el apestoso tufillo ideológico que destilan ambas cosas no puede sorprender a esta altura a (casi) nadie, hay gente asombrada porque la asumida como infalible maquinaria comunicacional duranbarbiana estaría perdiendo la precisión de relojería, o para decirlo mejor, la sintonía fina: se sacaron los guantes, y están operando los controles a garfio abierto, digamos.

Casi al mismo tiempo, como para descreer de las casualidades, nos encontramos con este largo vómito de catilinarias antiperonistas del mismísimo JDB en Perfil de ayer. Un refrito de todos los lugares comunes transitados y trillados del gorilismo vernáculo, con bastante del discurso de la Guerra Fría: raro en un hombre de mundo moderno, abierto y transgresor, como se presentaba a sí mismo don Jaime, que incluso se jactaba de haber militado en la JP en sus tiempos, con canto de la marcha incluido.

En realidad, de raro no tiene nada, y en todo caso lo que ¿sorprende? es la escalada en virulencia del discurso anti peronista del númen intelectual de la "nueva derecha moderna y democrática" versión argenta. Casi como si necesitara repetir las formulaciones catequéticas al gorila promedio que forma parte sustancia de la base electoral propia, para que la fe no decaiga, en medio de las tribulaciones mundanas, como pagar la luz o el gas, o tratar de evitar el telegrama de despido o tener que bajar la persiana del local.

No crea, don Jaime, que su astucia es infinita, y no se ven las patas a la sota; tampoco que vamos a morder el anzuelo como peces inexpertos, y enzarzarnos en las discusiones a las que usted nos quiere llevar, para distraernos del presente. No señor, acá, de éste lado de la grieta, estamos lo más tranquilos, viendo como se desenvuelven los acontecimientos.

Tal como se ven las cosas desde acá, todo indica que están nerviosos, y es lógico que lo estén: gobernando no se  caracterizan por su destreza (en todo lo que no sea asegurar los negocios propios y la defensa de sus intereses de clase, claro está), los socios radicales se les paran de manos, la socia que les aportaba la pátina de moral y decencia de la que carecía un gobierno y un partido (el PRO) ese sí, de contrabandistas, mafiosos, evasores, fugadores y lavadores de dinero (es decir, Carrió), empantanada en un lodazal de celulares pinchados o intervenidos, llenos de llamada inconvenientes con personajes marginales.

Y si tuviéramos que apostar, a juzgar por su prosa descompuesta, tendríamos que decir que eso de que Cristina es la candidata que más les conviene porque les resulta funcional, es otro globo de los que usted acostumbra a vender, y compran los propios, y a veces los extraños.

De otro modo no se entiende tanto enojo, que más que nada no parece ser con el peronismo, sino con la realidad: ¿dónde quedaron aquéllos tiempos en los que nos prometían a los argentinos "la revolución de la alegría", un Apple Store en cada esquina, que íbamos a estar cada día un poco mejor, o que no íbamos a perder nada de lo que nos habían dado?

Lo que se puede ver hoy (y no solo en la calle, en la gente común) son caras de orto, un presidente avejentado por una experiencia desconocida en su vida (trabajar, asumir responsabilidades), un gobierno cuyos funcionarios no soportan el contacto con el hombre o la mujer comunes, y por eso deben apelar a montajes escenográficos cada vez más burdos, a una espesa red de blindaje mediático (sin la cual, nos permitimos aventurar, sus alabadas dotes de estratega no serían tan apreciadas como fulgurantes) y a la complicidad de una patota -esta sí- armada por jueces, fiscales y servicios e inteligencia, disciplinados en la persecución de adversarios políticos.

Debería calmarse, don Jaime, porque vienen por delante meses difíciles. Para los argentinos, pero sobre todo para ustedes. Meses en los que vivirán experiencias desconocidas, como afrontar una elección desde el gobierno, aplicando un ajuste feroz que causa una recesión sin piso ni fondo, y sin poder prometer luces al final del túnel, ni segundos semestres, ni crecimientos invisibles. Todos esos conejos ya los sacaron de la galera, y fueron a parar a la olla de la recesión.

Y para sortear ese desafío (intuimos) necesitará bastante más que recitar de memoria el "Manual del Antiperonista Argentino". Porque seguramente a usted (tan conocedor de estas cuestiones) no se le escapará que, si apuesta todas sus fichas a una sola movida y le sale mal, es posible que no solo no termine aniquilando al adversario como propone en sus libros, sino que lo termine agigantando. ¿Acaso no conoce el dicho ese que reza "lo que no te mata, te fortalece"?

¿Cómo dice, qué opinamos de lo que escribió en su nota de Perfil de ayer? Es irrelevante, don Jaime, tenemos cosas más importantes de las que ocuparnos, como ganar una elección, y volver a gobernar. En todo caso trátelo con su analista. Tuit relacionado:

lunes, 21 de enero de 2019

NO DA PARA MÁS


El proyecto de "extinción de dominio" que se discutía en el Congreso nacional es un completo mamarracho jurídico, que viola groseramente la Constitución Nacional: ver al respecto más detalles acá y acá.

El presidente no puede emitir decretos de necesidad y urgencia (DNU) en materia penal, bajo pena de nulidad insanable (Constitución Nacional, artículo 99 inciso 3).

Lo que anunció Macri es -además de completamente inútil- una cortina de humo para la gilada que lo vota, tendiente a contener los daños electorales que le puedan causar marginales como Olmedo o Espert.

Un gobierno que no puede exhibir ningún logro de gestión, y ni siquiera prometerlos porque ya nadie le cree (en especial en materia económica) apela a pases de magia para distraer, y no perder el control de la agenda.

Nada nuevo bajo el sol. Fin del comunicado.Tuits relacionados:

martes, 2 de octubre de 2018

SALPICÓN


Hueca, o llena de mierda.

Siguiente pregunta. 


Viene bien que lo digas, Nico.

Para terminar de una buena vez con la incertidumbre y las polémicas que había al respecto.


Pero, ¿qué decís, Christine, te volviste kirchnerista y querés que se desendeuden todos?

¿O es tu particular manera de decirle a Mauricio que después de los 57.000 palos verdes se cerró el grifo y no hay más, porque se va él y te rajan a vos?


"No tenemos nada que ver con ese señor, no lo conocemos ni jamás hemos tenido relación con él, y jamás hemos hecho campaña sucia contra nuestros adversarios, ni la volveríamos a hacer."

"Igual, la justicia debería investigar sus denuncias, es más: el doctor Bonadío y el fiscal Stornelli deberían estar tomando cartas en el asunto, y llamarlo a declarar." 


¿Cómo es, Nico, ni una LELIQ chiquita hay para los pobres viejos?

Mirá que son todo voto de ustedes, eh.

¿En serio nos espera un momento difícil y duro, uno sólo?

Puta madre, con lo bien que la estábamos pasando, aguafiestas.

lunes, 23 de julio de 2018

DESAFÍO PARA DURÁN BARBA


Hace unos días se conocieron los detalles de la “letra chica” del acuerdo que el gobierno negoció con el FMI, y no es que sorprendieran muchos sus términos, suma de las medidas que siempre aconseja el Fondo en todo lugar y circunstancia, con las que el propio Macri estuvo dispuesto a aplicar desde el inicio de su mandato; y en muchos casos ya vino aplicando, y se profundizarían: recortes en el Estado, suba de las tasas de interés, liberalización de los mercados financieros, recortes de derechos, flexibilización laboral, suba de las tarifas y eventualmente venta de activos públicos.

El martes de la semana pasada leíamos en esta nota de Maximiliano Montenegro en Infobae las previsiones de los economistas del staff del FMI sobre los escenarios posibles para la Argentina a partir del cumplimiento del acuerdo y la ejecución de las medidas de política económica que son su consecuencia; de las que el Fondo se empezó a despegar trasladándole la responsabilidad íntegramente al gobierno argentino.

Un desmarque que poco importa porque existiendo -como existe- absoluta afinidad de criterios entre las partes respecto al rumbo que debe seguirse, porque importan las autorías intelectuales, y de todos modos será el gobierno de Macri y la alianza “Cambiemos” los que paguen los costos políticos y electorales de la aplicación del ajuste.

El informe evalúa dos escenarios posibles, uno más optimista que el otro, pero también hay coincidencias en ciertos puntos: se espera una recesión para la segunda mitad de este año (que ya se está manifestando) y se discute de cuanto será su profundidad (una caída del PBI de entre el 0,4 % y el 1,5 %) y su traslado por arrastre al año próximo, para el cual el crecimiento -según sea el escenario que se adopte- sería entre nulo y escaso (un 1,5 %, en el mejor de los casos. Otro tanto pasa con la inflación, de la que ya se puede decir que estará por encima incluso del pronóstico más pesimista del FMI (31,7 % para todo este año), y si fuera menor, es porque la caída de la actividad es mucho más abrupta.

Como si no fuera poco que el gobierno de Macri encare el año en el que se jugará en las urnas su permanencia en el poder con un escenario de estanflación (es decir, alta inflación más recesión y caída de la actividad), el informe, aun entre líneas, siembra dudas respecto a la sustentabilidad del endeudamiento y la capacidad de la Argentina de hacer frente a los pagos de intereses y capital de su deuda externa.

La semana pasada también Morgan Stanley aconsejaba a los inversores “bonos cortos” argentinos, porque no se sabe que puede pasar, y si Macri será reelecto o no; sumando el riesgo político al ya existente riesgo económico que genera un programa absolutamente insustentable, por donde se lo mire.

Sabido es que si algo caracteriza al FMI (además de su obcecación en aplicar políticas que fracasan siempre que se ensayan) es pifiarla sistemáticamente en sus proyecciones macroeconómicas a futuro, cosa que ha venido pasando también en lo que va del gobierno de Macri: comparten con los analistas y consultores del “mercado” el dudoso privilegio de tener que recalcular siempre sus predicciones, para peor si el gobierno es "del palo"; para mejor, si es de los "populismos" que detestan.

Si se sabe leer, en el informe y en los documentos que el Fondo ha venido dando a conocer sobre el caso argentino el pesimismo se cuela por todos lados, y abren constantemente el “paraguas” por si la cosa termina mal, como todo indica que lo hará. Un panorama en el que todo está atado con alfileres y depende de circunstancias que el gobierno de Macri no maneja (como el humor de los mercados, o el contexto internacional), y otras que ha venido manejando desastrosamente; como el control de la inflación o los flujos de capitales.

Y un panorama en el cual, aun en la perspectiva más optimista de las que refleja el informe del FMI, habría un crecimiento muy moderado si todo juega a favor, pero incapaz de compensar la profunda recesión de la segunda mitad de éste año, y de absorber la demanda de empleo que genera el propio crecimiento vegetativo de la población, o de recomponer el salario jaqueado por la inflación. De hecho en el caso de los trabajadores del Estado es el propio Fondo el que está exigiendo un ancla salarial para contener la inflación, o para ser más precisos, para generar recursos presupuestarios excedentes que se destinen al pago de la deuda.

Lo que nos deja con la última referencia económica de esta entrada: el informe no acierta a precisar en que factores del proceso se basaría un eventual crecimiento (con demanda agregada reprimida y gasto público ajustado), ni la generación de la capacidad de repago de la deuda (principal preocupación del FMI), a punto tal que ensayan escenarios de refinanciación de vencimientos, para evitar el defáult.

En ese marco, las restricciones económicas le crean al gobierno restricciones políticas, y electorales: varias hemos dicho acá que buena parte de la eficacia de la maquinaria de ganar elecciones diseñada y operada por Durán Barba se basab en administrar la riqueza de un distrito rico, y con muchos problemas resueltos, como la CABA. Y en el 2015, en administrar con eficacia las quejas sociales contra el gobierno de Cristina, y las expectativas de un futuro más promisorio. 

Bien, así las cosas, todo indica que en las presidenciales del año que viene no gozará de ninguna de esas ventajas, y por primera vez el gurú ecuatoriano deberá dotar de un discurso creíble a los candidatos del ajuste, la recesión, la inflación y los salarios deprimidos; siempre y cuando a su vez no sean también los del default, la crisis de la balanza de pagos y -si no retocan algunas ideas alocadas de “Toto” Caputo” y Dujovne que se están aplicando por estos días, como el toqueteo de los encajes- de una corrida bancaria. 

A ver como se las apaña con esas dificultades, cuando además las dudas sobre la transparencia de su financiamiento de campaña también hacen mella (en un contexto socioeconómico complicado) en su propia base electoral.

miércoles, 9 de mayo de 2018

DURÁN BARBA AL BANCO CENTRAL



Los 29 meses transcurridos del mandato de Macri comprueban cuan cierto es aquello de lo diferente que es estar en campaña de gobernar, más aun habiendo llegado al gobierno siendo oposición.

La eficacia de la maquinaria montada por Barba para leer el humor social (e influir en él, con el inestimable apoyo del complejo de medios hegemónicos), diseñar la campaña en consecuencia y ganar elecciones está fuera de discusión; pero arroja un fuerte contraste con la desastrosa gestión del gobierno, aun medida bajo sus propios términos de “éxito”, como lo comprueba la actual crisis cambiaria.

Dando por sentado que el gobierno está “haciendo lo que vino a hacer” (no seremos nosotros, que lo advertimos en campaña, los que neguemos los propósitos y prioridades centrales de Macri y “Cambiemos”), los niveles de chapucería con los que encaran problemas estructurales serios y previsibles bajo el modelo en curso no dejan de sorprender: la inflación no cede y tiene a espiralizarse, las inversiones esperadas no llegaron y las alentadas se están yendo, el rojo fiscal se agrava por los pagos del endeudamiento. 

Todo eso sin considerar las consecuencias sociales del modelo sobre el empleo, los salarios y el consumo, simplemente porque no entran entre las prioridades del plan sino para reducirlo, deprimirlo y plancharlo, respectivamente.

Basta ver las reacciones de lo economistas del mainstream y la cada vez más indisimuladas soltadas de mano de los hasta ayer incondicionales, o el fuego amigo de consultoras, calificadoras de riesgo y fondos de inversión, para advertir que las cosas no están resultando como fueron planeadas en el laboratorio; algo que si bien es común a los experimentos neoliberales en cuanto lugar del capitalismo periférico (y aun central) han sido ensayados, en el caso argentino lo que sorprende es la velocidad del deterioro.

En campaña y para ganar elecciones, cualquiera fuerza política necesita intuición, sutileza y capacidad de percepción para captar quiebres en las tendencias del comportamiento social, cambios, expectativas, humores coyunturales o más profundos, e incluso sutiles disociaciones entre los intereses concretos de cada sector, y sus percepciones subjetivas acerca de como cree que son las cosas.

Una vez en el gobierno, se trata de administrar intereses, arbitrar conflictos, determinar el espacio de autonomía de la política, conducir las lógicas corporativas, y perfeccionar las rutinas de gestión para poner en marcha aquello que se diseñó en la teoría; tomando nota de las rispideces de la realidad, que es problemática por definición.

Es de lógica elemental tomar nota (y la reflexión nos parece especialmente pertinente aplicada al gobierno de Macri) que todo aquello que se debe ocultar en campaña porque “pianta votos”, si se ejecuta desde el gobierno resta adhesiones, aunque no se vote: aquello de la víscera más sensible de la que hablaba Perón no será en estos tiempos la única razón que determina las opciones electorales o los apoyos políticos de una sociedad como antes, pero tampoco ha desaparecido por completo como factor determinante.

Por el contrario, todo indica que en la medida que las crisis se profundizan afectando más gravemente las condiciones objetivas y materiales de existencia, se vuelve otra vez -en razón de proporcionalidad directa a la velocidad y magnitud de aquellas- un elemento de primer orden en la configuración de las percepciones sociales, y sus proyecciones políticas y electorales.

Eso en la estricta teoría comprobada en el país y en todos lados en un sinnúmero de casos, pero en la práctica y desplegando un modelo de valorización financiera con las fragilidades que tiene el actual y han sido abundantemente descritpas, se hace más difícil aun, como lo comprueba la crisis actual, el sueño neoliberal de desplumar a la gallina sin que grite; y excluir el conflicto social mientras se crean las condiciones objetivas para que crezca y se reproduzca.

La crisis es económica, pero sobre todo es política: la denostación contra la “vieja política” que es el sello de agua del PRO y está en el corazón del discurso duranbarbista, oculta que hay cuestiones que solo la política (en el sentido más profundo y genuino del término) puede resolver, o intentar resolver. Ni nueva ni vieja, entonces, política, simplemente.

Si se ve en medio de la bruma, queda claro que Macri y su equipo están resolviendo todo a los bandazos, convocando para resolver una crisis económica provocada claramente por la desconfianza en la fragilidad del modelo y en la capacidad del gobierno para lidiar con los problemas, a los radicales y a Carrió; que representan en la memoria social la hiperinflación, el derrumbe de la convertibilidad, el mesianismo y la nula experiencia de administración, en ese orden.

O apelar a la eterna benevolencia del peronismo dialoguista (¿no se han cansado de decir acaso que es una máquina de perseguir el poder?) o del sindicalismo conciliador, obligado a representar los intereses de sus afiliados bajo pena de perder sus sillones: ¿no han dicho miles de veces que se aferran a los mismos desde hace años?

O -para redondear- apelar al consejo de Cavallo y al salvataje del FMI, cuando fue precisamente el haber seguido a pie juntillas su hoja de ruta lo que nos ha llevado hasta este punto en que estamos.

El mejor equipo de los últimos 50 años ha demostrado ser bastante chambón en economía (no para sus negocios y los del “círculo rojo ampliado”, sí para mantenerse a flote sin hacer olas), y por lo visto, también en política, aunque gane elecciones.

O precisamente por eso: a apenas seis meses de haberse revalidado en las urnas pese al ajuste descargado sobre buena parte de la sociedad argentina, están metidos en un quilombo del que no se pude vislumbrar si podrán salir. Acaso podrían probar convocando a Durán Barba para conducir el Banco Central.

Ni hablemos de las penosas escenas de absoluta desorientación discursiva, delirios paranoides y teorías conspirativas que estamos viendo por estas horas, que por sí solas ameritarían un post.

miércoles, 7 de febrero de 2018

LOS DAÑOS COLATERALES DE LA DOCTRINA CHOCOBAR


A las pocas horas de que Patricia Bullrich enunciara la doctrina Chocobar para las fuerzas de seguridad de todo el país, ya se pueden ver las consecuencias prácticas de su aplicación: la Metropolitana se agarró a los tiros con unos cacos en pleno microcentro, con el saldo de civiles heridos (entre ellos una jueza) y otros que escaparon de milagro de una masacre.
Es hermoso todo lo que estamos haciendo juntos, o un tema menos que ponerse a discutir. Vean ustedes que hacen con el monstruo que crearon, mientras tanto. Eso sí: no le carguen los muertos "a los derechos humanos".

Confirmando que todo esto se trataba simplemente de un gobierno que gobierna en base a los resultados de focus group o encuestas telefónicas a 100 tipos, Durán Barba sale a decir que la inmensa mayoría de la gente está de acuerdo con la pena de muerte, lo que es posible que sea cierto. Bueno, esa discusión es mucho más sencilla de darla:

Así que si lo que están proponiendo es una reforma constitucional para denunciar el Pacto, adelante, plantéenla, y como se necesitan los dos tercios de los votos de los miembros de cada Cámara para declararla necesaria (artículo 30 CN), nosotros a cambio planteamos volver a la Constitución del 49'; con la nacionalización de la banca y el comercio exterior, el amplio derecho del Estado a intervenir en la actividad económica, la función social de la economía, el capital y la propiedad privada, la nacionalización de las fuentes de energía y los derechos del trabajador, la niñez y la ancianidad, para empezar. 

Algo tienen que ceder a cambio de poder discutir la pena de muerte (¿estamos hablando de la dictada en una sentencia judicial, o quieren llevar las ejecuciones por la espalda a rango constitucional?, para estar seguros de que hablamos de lo mismo, vieron), a menos que lo piensen mejor y les parezca un daño colateral de llevar al extremo la doctrina Chocobar demasiado grande como para aceptarlo.

Y ahora que captamos toda su atención con el título de la entrada y la discusión de los temas que a ustedes les interesan, hablemos un poco de los que nos interesan a nosotros.

Por ejemplo de como quieren plantear la discusión por el cepo a las paritarias y la reforma laboral flexibilizadora como una disputa personal entre Macri y Moyano, porque el camionero no quiere resignar sus privilegios, ni rendir cuentas en la justicia y coso: desde acá estamos de acuerdo en que no puede haber dirigentes sindicales reelegidos indefinidamente frente a sus organizaciones, aunque pensamos que eso lo deben decidir los propios trabajadores.

También acordamos en que todos ellos deberían poder justificar sus patrimonios, y se nos ocurrió pensar por qué razón no son acosados por ese mismo motivo tipos como Andrés Rodríguez de UPCN, o Cavallieri de los empleados de comercio: ¿será acaso porque sus representados ganan sueldos más bajos que los camioneros, y entonces la perpetuación en el poder y la corrupción no molestan? 

Pero discutamos -si quieren- cambios flexibilizadores a los convenios colectivos "para mejorar la productividad": ¿nos podrían explicar por qué sigue cayendo la producción de gas y petróleo pese al convenio flexibilizador con resignación de los derechos de los trabajadores que firmaron para Vaca Muerta y los yacimientos de Chubut Cassia y Pereyra (otros dos sindicalistas atornillados a sus sillones hace mil años, pero que no molestan) con las petroleras, bajo los auspicios de Macri y Aranguren? 

La misma pregunta vale para el SMATA, Pignanelli y la caída de la producción automotriz, en medio de un récord de patentamientos sustentado en un 71 % de autos importados, sobre el total de los que se venden en el país.

Podemos hablar también -si lo prefieren- a la ola de despidos que hay en el Estado, mientras la "depuración" de la parentela pasó a un segundo plano, de la rebaja de 1000 cargos políticos en el gobierno ya no hay noticias, y la lucha contra el nepotismo se reduce a menos de 40 giles que tuvieron que servir de ejemplo; de lo cuáles no renunció aun ni la mitad.

O de como lo que hasta ayer nos vendían como un indicador de la fortaleza de la economía (la suba del Merval) se desplomó ante la suba de tasas en EEUU y la caída de la bolsa en Wall Street: no sabemos ustedes, pero a nosotros nos preocupa la extrema vulnerabilidad de un modelo de valorización financiera atado con el alambre de la deuda, en ese contexto.

Pero si la macroeconomía los aburre, podemos hablar de asuntos más cercanos "al primer metro", como les gusta decir a ustedes: por ejemplo de como siguen fracasando en bajar la inflación ("lo más fácil que vamos a tener que hacer, cuando lleguemos al gobierno"), o de como la rebaja de la alícuota del IVA a la mitad para la carne de cerdo y pollo no se tradujo en una baja de los precios, y la diferencia se la quedaron los supermercados y el resto de la cadena de producción y comercialización; o de como la Argentina es el país de la región en el que cayó más el Salario Mínimo Vital y Móvil medido en dólares y su poder de compra, en los últimos dos años.

Si prefieren hablar de otras cuestiones, podemos hablar de la vergüenza de un presidente que recibió a los familiares de las víctimas del ARA San Juan porque se lo marcaban los focus group, y les dijo que ofrecerán una recompensa a los que aporten datos sobre su paradero; como si se pudiera esconder un submarino en un desarmadero del conurbano bonaerense. Eso, mientras el Estado argentino que él representa no dijo una palabra sobre las publicaciones de medios extranjeros que dan cuenta de la misión que llevaba a cabo la nave, y las circunstancias en las que desapareció.

O tal podríamos hablar de la causa por el encubrimiento del atentado a la AMIA (el real, no el invento de Nisman), donde el gobierno sigue encubriendo a los encubridores; tanto que ni Carrió se puede tragar (o por lo menos hace como que no puede) que quieran hacer zafar a los fiscales Mullen y Barbaccia por haber sido compañeros de trabajo de Garavano en la justicia, o porque lo pide la conducción actual de la AMIA.

Y si no, hablemos de como tuvieron que arreglar el sorteo del tribunal en la causa contra Lázaro Báez "por la ruta del dinero k" (en la que no está involucrada Cristina), haciendo tres veces el sorteo hasta que salieran los jueces que quería el gobierno: resulta que nos robamos un PBI y las pruebas son abrumadoras en nuestra contra, pero si no eligen el árbitro tienen miedo de perder el partido.

Como ven, temas de conversación sobran si uno quiere buscar, y no quedar reducido a los que nos propone Durán Barba; que parece un tipo chispeante pero quiere que hablemos sobre cosas que no dan para más de cinco minutos de charla.

miércoles, 25 de octubre de 2017

UN HOMBRE DE IZQUIERDA


Por izquierda construyó una fortuna, que por izquierda sacó del país a paraísos fiscales donde en empresas fantasmas registradas por izquierda la blanqueaban.

Por izquierda le hizo blanquear a su hermano bienes suyos, porque fueron obtenidos por izquierda, y no los podía poner por derecha en su declaración jurada.

Por izquierda manejaba las transferencias en Boca, triangulando fondos a paraísos fiscales a través de Arribas y con fondos comunes de inversiones oscuros, manejados por izquierda.

Por izquierda sacó de contrabando auto partes a Uruguay, para reimportarlas al país y cobrar por izquierda reintegros a las exportaciones.

Por izquierda hizo como que le vendía las empresas a su primo Calcaterra, así podían seguir currando con licitaciones públicas ganadas por izquierda, aprovechando que estaba en el gobierno de la CABA, o pagando coimas por izquierda.

Por izquierda controla la justicia pasando sobre de la AFI, para conseguir por izquierda que lo sobresean a él y todos sus funcionarios en tiempo récord de las causas en su contra, y aceleren las de los opositores.

Por izquierda escuchaba el teléfono de su cuñado para enterarse de los puteríos familiares.

Por izquierda arregló con Clarín facilitarle todos sus negocios, a cambio de protección y blindaje mediático.

Por izquierda está comprando empresas y ahora hasta un canal de televisión (C5N), por medio de su testaferro Marcelo Mindlin.

miércoles, 26 de julio de 2017

NO HAY QUE CONTESTARLE AL QUE NO LE ESTÁ HABLANDO A UNO


Durán Barba le aconseja a los candidatos de “Cambiemos” no hablar de economía, y los tipos cumplen a rajatabla la instrucción: de eso no se habla.

Después escribe unbrulote en Perfil sobre las características de los votantes de “Cambiemos” y del kirchnerismo, dirigido a provocar, y lo consigue, por partida doble: salen a responderle, y mientras tanto, no se habla de economía. Bien por él, se ha ganado su mendrugo.

Con todo respeto por Jorge Taiana, es como mínimo ingenuo pedirle públicamente a Macri que desautorice a su gurú, con el apercibimiento de que, caso contrario, se inferirá que comparte sus dichos: es obvio que los comparte, como casi todo el núcleo duro del voto al oficialismo. Basta repasar los discursos presidenciales en estos casi 20 meses de gobierno, para darse cuenta.

De hecho, el error está en contestarle a quien no nos está hablando a nosotros, sino a sus propios votantes, con ese discurso simplón (pero efectivo en ese auditorio) de los absolutos morales, que coloca a los buenos buenísimos de un lado, y a los malos malísimos, desechos sociales, del otro.

Ese es el ansiolítico espiritual que dispensa Durán Barba a una clase media convencida de ser “la mitad del país que trabaja y paga impuestos, para mantener a los vagos y delincuentes, que son la otra mitad”.

Ese votante de Macri en las tres instancias electorales del 2015 (PASO, primer vuelta y balotaje) que disfraza su conservadurismo social y gorilismo político en brumosas ideas de república y valores morales que no resisten el contacto con la realidad del gobierno que votaron; y cuyas certezas espirituales entran en crisis cuando pasan las boletas del gas y la luz por debajo de la puerta, llega el resumen de la tarjeta de crédito, o la cajera del supermercado termina de sumar lo que cargaron en el changuito.

Más o menos lo mismo que decía hace 70 años Ezequiel Martínez Estrada, con algo más de brillo literario.

Hace bien Durán Barba en sostenerlos espiritualmente y darle un sentido casi épico, de apelación a los valores, a su persistencia en adherir a un gobierno que a muchos de ellos también los está cagando. Posiblemente en su lugar y ante la imposibilidad de ofrecerles otra cosa (mejores perspectivas económicas, por ejemplo) nosotros haríamos lo mismo.

Los que hacemos mal en recoger el guante de los dichos del gurú ecuatoriano somos nosotros, que tenemos en todo caso que leer sus instrucciones al revés, y hablar precisamente de aquello que él les ha prohibido hablar a sus candidatos; y también hace bien en pedírselos; porque sobre eso no tienen nada bueno para decir.

Puestas las cartas sobre la mesa y como con ellas van a jugar hasta las elecciones, es cuestión de no volver a pisar el palito la próxima vez. Y concentrarnos en lo que importa: