LA FRASE

"EL FLIPPER DE "LOS LOCOS ADDAMS" ME LO COMPRÉ PARA ENTRENARME PARA LAS REUNIONES DE LA MESA POLÍTICA." (MANUEL ADORNI)
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miércoles, 25 de enero de 2017

DURANBARBISMO TROSCO


martes, 22 de diciembre de 2015

TRIVIA TROSCA


1) Trató de marcar diferencias entre el marxismo y el trotskismo, que estaría en contra de los despidos 

2) O por el contrario, se considera marxista pero si los despidos fueran selectivos, estaría en contra

3) Se fue de mambo tomando champán, y se mandó a la PC estando en pedo 

4) La artritis le jugó una mala pasada

5) Le hackeó el teclado un comando formado por Parkinson y Alzheimer

sábado, 28 de noviembre de 2015

EL GABINETE DE MACRI, VISTO CON OJOS TROSCOS

jueves, 19 de noviembre de 2015

VAN POR LA DERROTA DIGNA


Proponen y militan el voto en blanco, porque "los dos candidatos son lo mismo: la expresión del modelo de ajuste y devaluación que quiere hacer caer el peso de la crisis sobre los trabajadores".

En éste contexto, una expresión de impotencia política, funcional al que termine ganando (ni hablar si es Macri), porque hace más de 30 años vienen planteando que "la salida de la crisis (la misma y eterna "crisis terminal del capitalismo") es por izquierda".

O la crisis terminal del capitalismo está demorando más de lo previsto, o la señalización vial para salir de ella no es muy clara, o son unos nabos atragantados de libros mal digeridos.

Piden autorización para "fiscalizar el voto en blanco" y espacios audiovisuales gratis para propagandizarlo, lo que comprobaría que en realidad son subnormales.

Tratan de apropiarse de antemano de los votos en blanco del domingo que viene, como si todos les pertenecieran por tratarse de electores que obedecieron su orden de batalla; siendo que esos votos en blanco pueden ser más o menos que los que obtuvo Del Caño como candidato a presidente.

Si son menos, será un fracaso: quedará comprobado que ni siquiera todos sus propios votantes les dan pelota: pavada de vanguardia.

Si son más, el fracaso será rotundo: quedará comprobado que les dan más pelota cuando llaman a no votar por nadie, que cuando piden el voto para ellos. 

Algo así como el famoso "todos prometen, nadie cumple, vote a nadie"; o poner adentro del sobre una feta de salame, en lugar del salame entero; como cuando votaron al FIT.

Y se pudo comprobar que no es un problema generacional: Del Caño ha disipado rápidamente las esperanzas que pudo suscitar al vencer en las PASO a Altamira; demostrando fehacientemente que es capaz de habitar sin inconvenientes la misma nube de pedos que él.

Si propiciando el voto en blanco terminan siendo funcionales al triunfo de Macri, no van a tener mucho tiempo para vanagloriarse, porque serán parte de la derrota popular; no de la victoria de un grupito de esclarecidos.

Y si se concreta el ajuste que ellos mismos anuncian y salen a la calle a protestar, la "revolución de la alegría" los cagará bien a palos, sin miramientos. Van a extrañar a Berni.  

O sea que por donde se lo mire estos -que se reían de Stolbizer- ya perdieron.

Pero seguramente dirán que fue una derrota digna.

lunes, 14 de septiembre de 2015

TROSCOLUDECES


 Mirá vos que casualidad: justo lo mismo dijeron los EEUU, Inglaterra, Japón, Alemania, Israel y Canadá para votar en contra de la propuesta argentina: "Es una boludez esto, no lo podemos apoyar". 

viernes, 14 de agosto de 2015

PAPELONES: EN LAS PASO, CAÑAZO


Pobre don Wermus, la pendejada es así: ya no respeta las trayectorias.

Seis candidaturas presidenciales en el lomo, toda una trayectoria en el rubro (desde 1989), para que venga cualquiera y te plantee una interna.

Habráse visto tamaña falta de respeto, cuando uno es "el candidato natural del espacio".

Y para colmo, va y te la gana. Donde iremos a parar

Así estamos, si siguen jubilando gente de prepo van a fundir la ANSES.

En éste país no hay respeto para los pobres viejos. 

viernes, 7 de noviembre de 2014

ALTAMIRA, CONTRA EL USO DEL MAMELUCO


Nadie decide por fuera del Frente de Izquierda (*)

Como es ampliamente conocido, el Frente de Izquierda se constituyó y se desarrolló sobre la base de un acuerdo programático y sobre un método de representación política. (y una ayudita de la ley de reforma política a la que se opusieron, porque si no se unían perdían la personería electoral por no llegar al 1,5 % de los votos) En las elecciones del año pasado, fue la única fuerza política que se presentó munida de un Manifiesto Político. Opuso al carrerismo electoral que caracteriza a los partidos o etiquetas tradicionales, (es verdad: si hay algo que no podés hacer en la izquierda es carrera. Llegás a un punto en el que invariablemente te chocás con Altamira, que te tapona todo posible ascenso); una alternativa política homogénea. El Frente de Izquierda es un frente único de un sector de los trabajadores (¿vos decís que hay trabajadores que no están ahí? ¿no le tendrían que cambiar el nombre al partido entonces? Algo así como "Partido de un Pedacito de los Obreros" ponéle) en el terreno político y electoral. Lo distingue la unidad de fuerzas contra los representantes de las patronales y el capital. Como expresión de esta homogeneidad política, estableció la rotación de los cargos electos y la gestión colectiva de las bancadas parlamentarias. Esta metodología, con independencia de su aplicación no siempre consecuente, (o sea que entonces no había taaaaanta "homogeneidad política", digamos) apuntó a solidificar ese frente único en la acción cotidiana.

La proclamación reciente de ‘precandidatos’ que se arroga la representación del Frente de Izquierda constituye una usurpación política, (¡okupas, llamen a Berni para que los desaloje!) por la simple razón de que se trata de una decisión unilateral, que solamente compromete a quien la ha asumido, dado que el método establecido del Frente de Izquierda es el acuerdo común sobre las candidaturas. (la rosca, digamos. Pero eso sí: "sin el "carrerismo electoral de las etiquetas radicionales") Esa proclamación no ha sido avalada por el conjunto de los partidos que integran el Frente. Choca abiertamente con los métodos y objetivos del Frente de Izquierda, pues lo convierte, sin consulta, en un campo de disputas, (por supuesto, si hasta acá la izquierda era un lecho de rosas de coincidencias, nunca un sí ni un no, jamás un cisma o división donde cada uno acusaba al otro de reaccionario o funcional a las patronales, nada de eso) cuando se trata, más que nunca, de fortalecer su carácter de frente único de los trabajadores. (de algunos, acordáte de lo que pusieron más arriba) Si el propósito de esa proclamación unilateral es plasmar una disputa en las Paso, (es todo con mayúscula por ser una sigla: así parece el apellido del que estaba en el Triunvirato) debería ser calificada como un ultimátum, pues incluso esta posibilidad de seleccionar las candidaturas en las Paso debe contar antes con el acuerdo de la totalidad del Frente de Izquierda. Rechazamos el ultimátum como método político admisible en el seno de la izquierda y en el socialismo. (cuando Trotsky y Lenin armaron la revolución rusa opinaban un poco distinto, te cuento) 

De todos modos, las Paso (¿son hermanas de Juan José?) son, como ya se ha probado, una primera ronda de las elecciones generales; no representan estrictamente ninguna interna. Convertirlas en tales, dentro de la izquierda, es desplazar la luchas contra los adversarios capitalistas hacia una pelea interna faccional. (y empiojar la rosca, de paso) Debilita (y mucho) el propósito de presentar al Frente de Izquierda como una alternativa de poder de los trabajadores. Destruiría el método de candidaturas comunes, rotación de cargos y gestión colectiva, (¿y la división de los tres diputados en tres monobloques a qué se debería entonces, al cambio climático?) esto porque entrega el binomio presidencial entero a la fuerza que haya obtenido el primer lugar, (o sea: Altamira tiene cuiqui que Del Caño le gane y lo deje afuera de su candidatura vitalicia a presidente) y porque la aplicación de la representación proporcional podría dejar sin representación a una o dos de las fuerzas del Frente de Izquierda en diferentes distritos. (siempre y cuando el que gane la interna le de una paliza electoral al otro; lo cual confirma que los troscos línea fundadora que escribieron estos lo que tienen es -básicamente- cagazo de perder a lo perro) Hemos advertido, en 2013, que el recurso a una interna iría acompañado por una distribución de candidaturas proporcional a los votos conseguidos. (de acuerdo con la ley de las PASO, depende de las reglas que cada alianza pacte, así que si firmaron eso al formar el FIT ¿cuál sería el problema?) Es claro que método del faccionalismo pone en peligro al Frente de Izquierda. En definitiva, admitir el ultimátum y el faccionalismo en perjuicio del acuerdo político desnuda un propósito liquidacionista.(¿como las ventas por fin de temporada, algo por el estilo?, que manera de escribir en "dificilionismo")

Nosotros, el Partido Obrero (Altamira bah, porque toda esta sanata la despertó el lanzamiento de otra candidatura presidencial, ya dijeron que les preocupa que otros "se queden con el binomio completo"), hemos advertido contra estas tendencias negativas en varias ocasiones. Luego de las elecciones de 2011, hubo un intento de suplantar al Frente de Izquierda por un “partido de trabajadores”. (pero cómo ¿no eran eso desde siempre? ¿o sea que la izquierda va por un lado, y los trabajadores por el otro? nos perdimos te cuento) Hicimos la misma advertencia ante distintos “encuentros sindicales” que incorporaban, sin acuerdos políticos claros, a fuerzas hostiles al Frente de Izquierda. (¿vos lo decís porque rosquearon con Moyano y Barrionuevo para hacer paros, o por otra cosa?) Esos “encuentros” fueron afectados enseguida por esas contradicciones (¿cuáles, la de ser trabajador y al mismo tiempo de izquierda?) y no cumplieron ninguno de los objetivos de “coordinación de las luchas” que se adjudicaron. Hemos denunciado también la usurpación de la banca por Mendoza, (¿la de Cobos? mirá que entró como vice cuando votó "no positivo", no era una banca, eh) que fuera conquistada por el Frente de Izquierda colectivamente (ah, esa banca), pero que no funciona de esa manera. (y viste, le propusieron a Del Caño sentarse un rato cada uno en la banca pero parece que en la Cámara no lo pelaron, por aquél viejo tema del diputrucho en los tiempos del menemismo) Semanas atrás, y en el marco de un intercambio de cartas entre nuestras organizaciones, (¿intercambio de cartas, todavía no llegaron al correo electrónico?) propusimos una reunión de la mesa del Frente de Izquierda, con una amplia agenda política. Esta propuesta no fue aceptada, y como toda respuesta tenemos ahora esta proclamación unilateral. Existe una línea de ruptura de los acuerdos políticos del Frente de Izquierda y de su metodología. Reiteramos esta caracterización, que fuera señalada ya varias veces. (¿antes o después de la "homogeneidad política"?)

En diversas ocasiones, la misma corriente que hoy se refugia en el ultimátum presentó como caballito de batalla un obrerismo infantil (¿postulan a un Casey Wonder, pero trosco y con mameluco?), que insistía en privilegiar las candidaturas de sindicalistas por sobre los constructores políticos y clasistas de los partidos de izquierda, ("constructores políticos" que en su vida agarraron un balde y un fratacho, como Altamira) y hasta se empeñó en que esos candidatos obreros fueran en ropa de trabajo a los estudios de televisión. (en una clara maniobra proscriptiva contra Altamira y Pitrola, que hubieran tenido que salir urgente a comprarse un mameluco porque no lo tenían disponible en su vestuario habitual. Además imagináte tomar champagne con Chiche Gelblung o ir a contestar al programa de Sofovich en mameluco, una grasada, por favor) Ahora asistimos a un volantazo: se buscan candidatos que tengan el perfil de los profesores universitarios de la española Podemos. (otra clara maniobra proscriptiva contra Altamira, que más bien podría dar para abuelito de los profesores) En la misma línea, tenemos que recordar que el Partido Obrero fue calificado de “electoralista” cuando propuso iniciar la campaña electoral de 2013 en el verano de ese año, y ahora resulta que nuestros críticos se lanzan a su propia campaña auto proclamatoria incluso antes de que empiecen las vacaciones. (¿qué pasó, les cagó las vacaciones en Buzios, algún campamento con panes rellenos y croquetas de acelga, ya tenían la autorización de la AFIP para comprar dólares y ahora lo tendrían que suspender?) El anuncio de “precandidatos” 96 horas antes de la realización del Congreso del movimiento obrero y la izquierda (¿van Moyano y Barrionuevo o ya se enfrió eso?) es una maniobra confusionista burda. Razón de más para pelear por el éxito de la convocatoria al Luna. (¿arman "100 % Lucha" pero trosco?)

Está planteada, una vez más, la defensa el Frente de Izquierda. (la de la candidatura presidencial de Altamira más bien, y a lo Caruso Lombardi: dos líneas de cinco y el colectivo adelante del arco) La transición del estadio de grupúsculo y de sectarismo, por un lado, a una fuerza revolucionaria de masas, por el otro, se desarrolla, como no podría ser de otra manera, por medio de contradicciones e incluso amenazas de retrocesos. (una valiosa autocrítica de las razones por las cuáles ustedes aun permanecen en el primer estadio, hace décadas) Para asegurar un desarrollo positivo de esta transición es necesario que cada militante y cada trabajador intervengan con una caracterización adecuada de la situación y de cada uno de los protagonistas. (algo así como: "Boludos, el candidato a presidente tiene que ser Altamira, porque mide bien en las encuestas de Berenzstein")  El núcleo de esta caracterización es que hoy, más que nunca, está a la orden del día el frente único en el campo político y electoral, (lo que está a la orden del día es que -para variar- de "único" no tienen nada, salvo el quilombo y el puterío entre ustedes) que se ha convertido en el canal de un desarrollo de la conciencia y organización de clase de los trabajadores. Advertimos que cualquier ruptura faccional del Frente de Izquierda implicará un suicidio político para quien se anime a ese despropósito. (a menos que gane la interna y se quede "con todo el binomio presidencial", que es a lo que ustedes le tienen miedo)

Es precisamente por la necesidad de reforzar el frente único que hemos luchado durante todo el año por un Congreso del movimiento obrero y la izquierda convocado por el Frente de Izquierda. (y te lo vienen a cagar 96 horas antes, lanzando una candidatura de otro a la presidencia. No podés más de gil Altamira, apagá el espiral) Es por eso también que nunca hemos proclamado “precandidatos” del Partido Obrero. Altamira recibe la calificación de "presidenciable" (desde 1983 a la fecha, cada cuatro años, antes cada seis. También recibe otras, pero menos amables) por su crecimiento en los sondeos de opinión, (esto es muy fuerte: los troscos creyendo en Poligarquía, Mandáme Fruta y el profesor Giacobbe) no por una autoproclamación de nuestra parte. (cosa que -como bien sabemos- jamás ha sucedido nunca, desde el 83' para acá) Fue, además, el candidato a presidente del Frente en 2011 (y en el 83', 89', 95', 99', 2003 y 2007) y ha cerrado todos los actos públicos, absolutamente todos, convocados u organizados por la totalidad del Frente de Izquierda. (¿o sea que todo esto es un revoleo de concheros por problemas de cartel, a ver quien cierra el acto? ¿y toda la sarasa del ultimátum, la homogeneidad poítica y todo eso adónde lo ponemos?) Es, para los trabajadores, (para algunos, lo dijeron ustedes) un constructor político de la clase (¿qué construye, la clase trabajadora? claro, ubicándose desde afuera, sin mameluco ni ropa de trabajo) y la expresión de una trayectoria infatigable (es imposible que se canse: jamás trabajó en su vida) y consecuente por alcanzar la independencia política del movimiento obrero. Su ubicación en la opinión pública popular es, incuestionablemente, una conquista política de todo el Frente de Izquierda. (¿ahora van a negar la ayudita de Rial y Chiche Gelblung para conseguir el milagro de llegar al 2,48 %? que ingratos son, eh) Es a partir de aquí que recoge el desafío de reivindicar una candidatura frente a las candidaturas ya proclamadas por los partidos patronales. ("recoge el desafío": suena a "yo no quería, pero mis amigos me obligaron a postularme", parece Ruggerito o Barceló) De diferentes modos, la mayor representatividad de nuestro partido ha sido reconocida por todos los partidos del Frente. ("de diferentes modos" no incluiría el modo más obvio y transparente: las internas, porque serían un riesgo de caer "en el faccionalismo") La autoproclamación de “precandidatos” es un claro rechazo a iniciar una campaña electoral del conjunto del Frente de Izquierda. Proclama una ruptura largamente deseada. (¿y si se daban cuenta hace rato que los otros los querían mandar a la mierda por qué se quejan de que lanzaron la candidatura 96 horas antes del acto en el Luna Park, y lo siguieron organizando igual? Se les escapa una tortuga renga con un tiro en las patas a ustedes)

El conjunto de la crisis del régimen actual -desde la economía hasta cada uno de sus partidos- anticipa que 2015 puede convertirse en un año bisagra para que la izquierda revolucionaria conquiste una base de masas. (esto ya lo leímos en algún otro lado, alguna otra vez. Ah, sí: acá mismo, desde 1917, mil veces más o menos) Sería un avance de varias dimensiones, porque más allá de la perspectiva de ascenso que supondría en Argentina, (está más fácil el ascenso de Huracán, te digo) sería una gran victoria sobre la izquierda de conciliación de clases en América Latina (epa, como quedaba feo hablar todo el tiempo de "populismo" igual que los derechosos, ahora es "izquierda de conciliación de clases en América Latina", pero una duda: ¿el enemigo de ustedes sobre el que querían triunfar no era la derecha?) y pondría fin a su hegemonía política en el movimiento obrero. (y sin necesidad de ponerse mameluco)

(*) Las negritas son nuestras, el original acá.

viernes, 4 de julio de 2014

IGUAL QUE ARAMBURU Y ROJAS, DIGAMOS


El dirigente del Frente de Izquierda, Jorge Altamira, visitó ayer Corrientes y aseguró que la fuerza se propone “reemplazar al peronismo definitivamente”.

Ese será el objetivo 2015 del Frente de Izquierda. “Consideramos que el ciclo peronista hace mucho que terminó y hay que sepultarlo. Y la esencia del cambio tiene que ver con la constitución política de la clase obrera, que inaugura una nueva fase histórica del país”, declaró extasiado el líder de masas obreras al diario El Litoral de esa provincia.

Nada es eterno. Alguna vez tenía que ocurrir. El más grande estadista que dió el país resolvió sepultar al peronismo. Y es imposible detenerlo. 

Ni lo intenten, compañeros, a olvidar la militancia y los sueños que todavía nos quedaban por cumplir. A guardar las banderas, la lucha por la justicia social, los cantos y la alegría popular.

Desde 2015, Jorge Altamira y su organización de masas se harán cargo de todo; y para sepultar al peronismo son capaces de todo, hasta de agarrar una pala, vean.

lunes, 14 de abril de 2014

LA ORIGINALIDAD AL PODER



La de arriba es de Infobae de ayer, y habla sobre Venezuela.


Letras más, comas menos, las dos notas dicen más o menos lo mismo.

Desde que lo maneja Hadad, se está repitiendo Prensa Obrera.

miércoles, 19 de marzo de 2014

jueves, 21 de marzo de 2013

RARA MEZCLA DE CACHANOSKY Y CARRIÓ


Leemos en Infobae a uno de los hermanos Wermus que habla de economía: "Los trascendidos acerca de un desdoblamiento cambiario crecen a medida que se acerca el feriado de Semana Santa. Una devaluación del peso, que beneficiaría a los que fueron acaparando divisas mediante la fuga de capitales, sería un auténtico ‘voto de pobreza’ para la mayoría de la población. Ahora que los K recibieron la bendición papal, sería una suerte de ‘agua bendita’ para exportadores industriales, como Techint y las automotrices, y para quienes compiten con productos extranjeros. El tipo de cambio se desdoblaría en tres o cuatro, para atender a las necesidades de cada sector capitalista y las urgencias fiscales del Estado. La devaluación reduciría el ‘costo laboral’ medido en dólares, y de este modo incrementaría los beneficios patronales.

En el preciso momento en que los doctrinarios del oficialismo insisten en que la inflación es una consecuencia de lo que llaman “la puja distributiva”, la devaluación inclinaría la pulseada pesadamente hacia el lado de los capitalistas. Para las mineras y para YPF, sería un maná del cielo (siempre en el espíritu de la resurrección). Un dólar alto eliminaría los obstáculos para remitir ganancias al exterior, lo cual cerraría los litigios con Vale do Río Doce, que volvería a invertir en el yacimiento de potasio, y con Chevron y otras petroleras, que se animarían a hacer lo mismo con la veta de gas no convencional en la localidad neuquina de Vaca Muerta. La exportación de soja también tendría un beneficio, precisamente en vísperas del comienzo de los despachos de la cosecha. El gobierno ganaría con un incremento de lo que cobra por retenciones y con un ingreso fuerte de dólares; sin la devaluación, correría el peligro de que ocurra lo contrario – que el ingreso de divisas por la exportación se convierta enseguida en fuga de capitales.
 
Una devaluación desvalorizaría los ahorros ‘pesificados’; como las tasas de interés ya son altas, servirían para atraer dinero del exterior, que se cambiaría por un peso devaluado.  Para ‘tranquilizar’ a los mercados, los K utilizarían el feriado largo de Cristo y el aniversario de Malvinas. Una semana para ‘meditar’.
 
La devaluación haría saltar por los aires el congelamiento de precios de Moreno y las negociaciones paritarias y pondría al país ante un nuevo ‘rodrigazo’. Por ‘necesidad y urgencia’, los salarios se ajustarían por decreto. El gobierno supone que la recesión industrial que desataría la devaluación ayudaría a poner en caja la llamada “presión gremial”, incluso si es por poco tiempo, dado que los precios de la exportación argentina siguen altos.
 
El abandono más o menos completo del cepo cambiario, que acompañaría a la devaluación, debería provocar una suba de los bonos de la deuda pública de Argentina, tanto en pesos como en dólares. Sería un buen ‘incentivo’ para llegar a un arreglo con los ‘fondos buitres’ que litigan en Nueva York, precisamente cuando un tribunal de apelaciones de esa ciudad debe fallar sobre una demanda por la deuda externa que no entró en los canjes de 2005 y de 2010. De acuerdo a los chimentos, Argentina la ofrecería pagar con nuevos bonos, con vencimientos hasta 2045.

Consumado este ajuste contra los trabajadores, el Papa Francisco se encargaría de convocar a los argentinos a la misericordia. Más adelante –  en julio – vendría al país. Como cuando Juan Pablo II vino, en 1982, a predicar la rendición de Malvinas, Buenos Aires volvería a “vale(r) una misa”.

Primera aclaración necesaria: lo entrecomillado es cita textual, no agregamos una coma; lo único nuestro son las negritas. Y esta necesaria aclaración sobre la agenda papal, donde la pifia es disculpable: probablemente en el PO no estén suscriptos a L'Osservatore Romano; por razones obvias, y hay cosas que se les escapan; aunque Clarín o La Nación-hoy por hoy- están más al tanto de lo que hace a diario Francisco.

Uno lo lee, una vez, dos veces, tres y no termina de saber si se trata de una joda, si le pegó mal el champú que se tomó con Chiche Gelblung, o si el hermano que escribe en Clarín le dijo algo así como: "che, me piden del diario que tire fruta con que se viene una devalueta en Semana Santa, pero yo no me quiero incendiar poniendo la firma, dále vos que total nadie te toma muy en serio". 

O lo mandaron -otra posibilidad- a poner blanco sobre negro (apelando a su natural capacidad didáctica) a explicarle a la gente el pliego de demandas de los que especulan con el dólar blue, y el hombre se pasó de rosca con la sinceridad.

En cualquier caso, si los efectos de la devaluación serían tal cual él los describe -sobre todo en cuanto a quien gana y quien pierde- (cosa que cualquiera que entiende algo de economía, sabe que es más o menos así), este pibe hacer rato que debería haberse hecho kirchnerista.

Porque lo que él llama "cepo cambiario" (adoptando la terminología del hermano que escribe en Clarín) es algo más que eso: es justamente el conjunto de medidas que el gobierno vino tomando desde octubre del 2011 contra las sucesivas corridas cambiarias, para no devaluar (provocando los efectos que él mismo señala), y restringiendo la fuga de capitales(acotando el acceso al mercado de divisas, impidiendo atesorar dólares), como así también la remisión de utilidades y dividendos al exterior de las empresas extranjeras en el país.  

Acá hay datos sobre esto último en el 2012, y acá Artemio tira data sobre la brusca frenada a la fuga de capitales, en el mismo período.

De modo que en éste caso otra explicación posible es que, agotados los profetas del apocalípsis o los economistas bolaceadores de la derecha, ahora recurren a los idiotas útiles de la izquierda, siempre tan dispuesto a cumplir ese rol.

viernes, 8 de marzo de 2013

TODO LO QUE SIEMPRE QUISISTE SABER SOBRE EL CHAVISMO, Y NO TE ATREVÍAS A PREGUNTAR


Después de las amplias coincidencias entre Binner y Macri en fustigar el populismo chavista, y expresar sus deseos de mantenerse lo más alejados posibles de él; leemos al líder de la izquierda argenta en el diario de Hadad: "El balance que ha dejado la historia es que los movimientos nacionales han fracasado en conquistar una efectiva autonomía nacional, pero es incuestionablemente que dejaron un campo más amplio para el desarrollo del capitalismo, no solamente el nacional sino también el extranjero." (el subrayado es nuestro)

Sigue: "La disparada de los precios del combustible posibilitará una redistribución de ingresos mediante variados programas sociales, pero también una serie de nacionalizaciones que serán pagadas generosamente, lo cual es una forma de descapitalización del país. En el caso del Banco Santander, se realizó por necesidades de este grupo, acosado por la crisis financiera internacional. (otra vez los subrayados son nuestros, habría que preguntarle a Techint que piensa de la generosidad del chavismo pagando indemnizaciones)

En otro plano, el chavismo estatiza el movimiento sindical, que bajo el impulso inicial del nacionalismo había cobrado cierta independencia, y establecido un régimen de arbitraje obligatorio. Como ocurriera con todos sus antecedentes históricos, el empeño del chavismo ha sido impedir una evolución política independiente de la clase obrera. (uia, esto lo escuchamos en algún lado. Sí, acá, allá por 1945, a los hermanos Codovilla)

Los límites de esta política se manifiestan en la falta de industrialización del país, en la dependencia creciente de la renta petrolera y en la desorganización económica. El propio distribucionismo ha entrado en crisis, como consecuencia de los problemas cada vez mayores de PDVSA. La muerte de Chávez traslada la tarea del ‘ajuste’ (devaluaciones) a sus sucesores, que carecen para ello de la autoridad del líder. Esta muerte abre una crisis en los métodos de poder, en momentos en que el nacionalismo económico de cuño capitalista desnuda sus limitaciones. La nueva situación política devuelve la función de arbitraje a las fuerzas armadas, en el marco de una intensa convulsión de las masas del chavismo. (están convulsionadas porque se murió Chávez, justamente)

La izquierda ha vivido a la sombra del chavismo. No aparece como una alternativa política.  Tiene el desafío ahora de discutir la nueva situación que crea la desaparición de Chávez y el agotamiento del proyecto nacionalista, para ofrecer una posibilidad superadora."

En fin, soñar no cuesta nada, sobre todo con eso de que el chavismo está agotado, y la izquierda está en condiciones de ofrecer una alternativa superadora.

Especialmente considerando como les fue en las elecciones de octubre del año pasado (imagen choreada de éste post de Artemio): 


En fin, ánimo muchachos, que la revolución (como dice Wermus) está a la vuelta de la esquina.

¿Después de todo, qué son ocho millones de votos de diferencia?

lunes, 24 de diciembre de 2012

A PREPARAR LAS REMERITAS...


...con la leyenda "Yo te ví escribir en el diario de Hadad".

Lo que sí, si la rebelión popular contra el impuesto a las Ganancias (que propone eliminar, para todos, lo que incluye a los gerentes de bancos o los CEO's de las empresas) apenas alcanzó para llenar cuarta Plaza de Mayo el miércoles pasado, la revolución va a tener que esperar un poco más.

Y lo más interesante es el "se anuncia" que pagarían Ganancias las indemnizaciones por despido: ¿cuál es la fuente de éste muchacho, el hermano que escribe en Clarín?

Después se enojan cuando les dicen que se prestan todo el tiempo a ser los idiotas útiles de la derecha; lo cual es injusto: son idiotas, pero inútiles.

domingo, 7 de agosto de 2011

MENOS CALLE QUE LA ANTÁRTIDA


En la onda de los reportajes ligeros al candidato que viene ensayando Clarín desde las elecciones porteñas; hoy le toca el turno al candidato a presidente del Frente de Izquierda y los Trabajadores (un fallido importante el nombre, eh), José Saúl Wermus (a) Jorge Altamira.

Probablemente al reportaje -aunque lo firme un tal Canosa- se lo haya hecho su hermano, el columnista económico del GDA, otro Wermus, (a) Ismael Bermúdez.

Altamira nos cuenta que nació en un hogar peronista (o sea que no le faltó contención familiar), y de chico se enojaba con una maestra porque era muy gorila. Ahora parece que no, aunque es poco probable que viva: si Altamira tiene 69 años, su maestra debió ser Rosario Vera Peñaloza.

El hombre confiese su pasión futbolera por Huracán, probablemente para demostrar que no todo en la vida es la lectura de las obras completas de Trotsky, las asambleas de la Facultad de Sociales o los paros del subte.

Pero en el afán de mostrar barrio se expone: dice que el mismo día que Huracán salió campeón por primera (y hasta hoy única) vez en su historia, él se perdió la vuelta olímpica porque estaba en una marcha en la embajada de Chile, solidarizándose con el gobierno de Salvador Allende, derrocado por el golpe de Pinochet ese mismo día.

La verdad, suena a sanata para que a los pibitos del PO les quede claro que él no cede ante las tentaciones burguesas, el moderno "opio de los pueblos" que sería el fútbol, para dejar de cumplir los deberes militantes.

Pero resulta que el golpe contra Allende fue el martes 11 de septiembre del 73', y Huracán se consagraba campeón  el domingo 16, pese a perder 2 a 1 contra Gimnasia.

Es comprensible: el hombre se crea una pequeña épica personal (acorde a su historia de luchador), en la que la vida lo pone ante una disyuntiva fatal: ¿ir a la cancha a ver a su equipo salir campeón por primera vez en su historia, o ir a la embajada a solidarizarse con el gobierno caído el día del golpe, cumpliendo su deber militante?; y no lo duda: falta a la cancha, y cumple con el deber que mandaba la revolución.

Pero supongamos que Altamira tuvo un pequeño error de fecha, y es cierto que participó de una marcha organizada el mismo día que Huracán salía campeón.

Si el Globo fue campeón aun perdiendo, fue porque había acumulado ventaja sobre su perseguidor, que era Boca, de modo que todo hincha de Huracán que se preciara de tal, esperaba ansioso el día de dar la primera vuelta olímpica.

Todo hincha, menos Altamira, que participó justo en ese momento de una marcha a una embajada, organizada un domingo, y no cualquiera: el domingo que se definía el campeonato de fútbol, en la Argentina.

Y después se preguntan los troscos porque les cuesta trabajo llegar al 1,5 %.

El recuerdo futbolero de Altamira en el reportaje seguramente lo pondrá a él alto en la estima de los militantes del PO que creen estas cosas.

Piensen ustedes que después de ese día, la vida no le dio otra alegría igual por el lado del fútbol, ni hablemos por el lado de la política, pero seamos piadosos: él no podía saberlo entonces; si aun hoy cree que el colapso del capitalismo es inminente, imagínense en 1973. 

Para nosotros en todo caso el reportaje con evocación futbolera revela que Altamira es un señor mayor, que con el paso del tiempo se fue consolidando como un pelotudo importante; y que tiene menos barrio que la Antártida.