LA FRASE

"EN ÉSTE PAÍS NO SE PUEDE TENER MENTALIDAD EMPRENDEDORA Y ARRIESGARSE EN LA BÚSQUEDA DE NUEVAS OPORTUNIDADES DE NEGOCIOS PORQUE ENSEGUIDA TE DESTRUYEN CON LA MÁQUINA DE IMPEDIR." (JOAQUÍN BENEGAS LYNCH)
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miércoles, 13 de mayo de 2026

REFLEXIONES SOBRE LA MARCHA

Tal como se esperaba, la masividad y contundencia del reclamo por el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario se hizo sentir en todo el país, como expresión del rechazo a la política de ajuste del gobierno y del valor simbólico que tienen para muchos argentinos la educación y la universidad públicas. Milei y su gobierno hicieron su aporte para llenar las plazas, haciendo público el día previo otro tijeretazo a las partidas del presupuesto nacional, incluyendo las del sector.

Sin embargo, es necesario decir que así como estuvieron en las plazas muchos que jamás cursaron una carrera universitaria pero reconocen el valor que la universidad pública tiene en la vida del país, también faltaron muchos que hoy son parte de la vida en los claustros, pero que por alguna razón creen que el reclamo nada tiene que ver con ellos, que solo quieren poder dar clases o cursar y rendir sus materias y recibirse, sin problemas. 

O peor aun, creen que el reclamo está "politizado" y por ende no se suman a él, o concuerdan con el rumbo del gobierno. Cuestión distinta es el efecto que esas plazas llenas de gente movilizando reclamando puede tener o no en un gobierno que tanto le teme al pueblo en la calle, como no le suele hacer caso nunca, porque entiende la política de otro modo; como pasó con las marchas contra la ley de glaciares, o la reforma laboral.

Y éste último ejemplo viene bien para analizar las consecuencias políticas del reclamo, y sus posibilidades de ser atendido, en las actuales circunstancias: en el caso de las universidades -como pasó en su momento con las políticas de protección para la discapacidad- se está pidiendo que se cumpla con una ley porque el Congreso estuvo a la altura y la sancionó cuatro veces; mientras que en el caso de la reforma laboral el interesado en que la ley se cumpla -y accione en los tribunales a ese fin- es el gobierno; porque allí buena parte de la dirigencia política con representación en el parlamento dio su apoyo, porque participa del consenso de que era necesaria: esa disociación es la misma que priva de mayor sustento social y fuerza política a ambos reclamos, el universitario y el de los trabajadores.

Recordemos que antes de llegar a éste punto, los rectores universitarios con terminales en la UCR negociaban con el gobierno una aplicación "lavada" de la ley, y amenazaban a sus docentes (algunos lo concretaron) con descontarles los días de huelga cuando reclamaban por aumento de salarios, o con pedir la conciliación obligatoria. ¿No es acaso eso consistente con lo que dice la reforma laboral sobre el derecho de huelga?

La insularidad de los distintos reclamos sociales, sin nexos de conexión entre sí, contribuye a darle fortaleza al gobierno para resistirlos. Faltan vasos comunicantes entre las dirigencias de los distintos sectores, y más importante aun, entre los afectados por las políticas de ajuste libertarias: en la universidad el fenómeno se puede explicar por la pervivencia de aquella idea de la "isla democrática" que pudo -por ejemplo- convivir con la proscripción de la fuerza política mayoritaria del país y el consecuente falseamiento de la democracia, en tanto las sucesivas dictaduras le preservaran (hasta la noche de los bastones largos) el patio de juegos académicos.

Para el resto de la sociedad, cabe adaptar aquel poema de Martin Niemoller: primero vinieron por la universidad y no me preocupé, porque yo nunca fui a la universidad. Vemos a diario en los medios y las redes los testimonios de los "sorprendidos" porque los alcanzó la motosierra de la que se creían exentos, y pensaban que los ajustados serían los otros; porque ninguno termina de comprender del todo que para tener un país mejor y más justo es tan necesario que las universidades tengan financiamiento adecuado, como que los trabajadores tengan derechos y buenos salarios, se protejan la industria nacional y sus puestos de trabajo y se paguen jubilaciones dignas.

Lo que está faltando entonces es la pedagogía política necesaria para explicar que no es un problema de un sector u otro según sea el momento puntual en el que lo tronchan los dientes de la motosierra, sino de un modelo económico, político y social, que debe ser comprendido, abordado y resistido en conjunto. Es decir que los reclamos sectoriales - los de las universidades y los de todos- lejos de ser despolitizados, deben ser profundamente politizados, y encarados desde esa perspectiva.

Las concesiones de los propios afectados por las políticas de Milei-como los rectores universitarios- al discurso denigratorio de la política que baja desde el gobierno juegan también a favor de éste, tanto como la política está para algo más que para acompañar los reclamos: debe darles sentido, perspectiva de conjunto y músculo institucional, para poder concretarse. Como hizo Néstor para salir por arriba del laberinto de la crisis del 2001.

La expresión en términos de representación política y electoral de esa amalgama vendrá después, o mientras se hace docencia al respecto, y como su lógica consecuencia y derivación. No antes, apurada por la lógica de las candidaturas, las alianza y las encuestas. 

miércoles, 24 de abril de 2024

Y AL QUE NO LE GUSTA, SE JODE

 

Multitudinaria, gigantesca, colosal. Transversal, federal, de una punta a la otra del país. Heterógenea, plural, participativa y sin aparateadas. Demostrativa de que que no todo está perdido, que hay voluntad de lucha, y mientras la haya futuro y hay esperanza. Solo se trata de canalizarla, o de sumarse a ella con humildad.

También demostrativa de que no es cierto que los pibes están todos en la boludez, que marchar y poner el cuerpo en la calle en defensa de lo que se cree correcto no es una pérdida de tiempo, y que la sociedad argentina no va a aceptar mansamente que la despojen de sus derechos ni de sus conquistas.

Todo eso -y más- fue la marcha de ayer en todo el país en defensa de la universidad y la educación pública frente a la motosierra criminal de Milei. Un soplo de esperanza en un presente de agobio cotidiano.

Un hito más en un largo camino que ha de seguir con los actos del Día del Trabajador y con el paro general convocado por la CGT para el 9 de mayo; y con todas las movilizaciones que haya que hacer en defensa de los derechos amenazados o vulnerados por el plan económico de un gobierno nefasto, que le ha declarado la guerra a la mayoría del pueblo argentino. 

Gobierno cuyo presidente -en creciente proceso de pérdida de contacto con la realidad- creyó en su soberbia que con la insólita y bizarra cadena nacional del día previo desinflaría la convocatoria, y no hizo más que fortalecerla y multiplicarla.

Que fue sorprendido por el crecimiento de la convocatoria y solo acertó a intentar deslegitimarla por todos los medios, sin éxito. En realidad no por todos: lo que nunca se puede esperar de éste gobierno es que desactive la protesta social, resolviendo los problemas que la generan, y él mismo creó.

Por eso poco importan sus argumentos para deslegitimar éste y cualquier otro reclamo, porque donde haya una necesidad y ya no exista un derecho (porque se lo vulnera, amenaza o desconoce), deberá haber una reacción de la sociedad. Con sus dirigentes a la cabeza, o con el otro modo que todos sabemos.

Porque la extraordinaria respuesta de ayer del pueblo argentino -o por lo menos de la parte de él que no se resigna a ser la gallina desplumada que no grita- es también un llamado de atención a esa dirigencia dormida, especuladora o directamente cobarde; y a las instituciones formales que no atinan a dar respuesta a la angustia y los reclamos populares. 

Para que se pongan de una buena vez a la altura de las circunstancias, o se corran a un costado y dejen que otros tomen la posta. Tuits relacionados:

martes, 23 de abril de 2024

HOY SE MARCHA

 

Con epicentro en la Capital en la marcha que se desplazará desde el Congreso a Plaza de Mayo, hoy se movilizará en todo el país en defensa de la universidad y la educación pública, atacadas por el plan de ajuste del gobierno. Y sí, la marcha es contra el gobierno, contra sus políticas y -sobre todo- contra sus consecuencias para el país y su futuro.

La universidad pública y gratuita es una de las mayores construcciones sociales de la Argentina, y está claramente entre las cosas que nos distinguen en el mundo: es una plataforma y al mismo tiempo un símbolo de la movilidad social ascendente que caracterizó a nuestro sociedad como la más justa y equilibrada de América Latina, hasta que pasaron cosas. Como por ejemplo gobiernos que tomaron como blanco a atacar a la universidad y a la escuela pública.

Hoy tenemos que estar en la marcha todos los que alguna vez pasamos por la universidad, pero también los que están ahora, los que aspiran a ingresar algún día y los que nunca fueron, pero pudieron mandar a sus hijos. También los que reciben los beneficios de contar con un sistema universitario público, federal y gratuito extendido por todo el país, cosa que no muchos tienen tan en claro porque suponen que son temas que les resultan ajenos, y hay parte de culpa nuestra en no haber esclarecido suficiente que eso no es así.

La universidad está ligada inescindiblemente al futuro, el progreso y el desarrollo del país, el fortalecimiento de su cultura y de su identidad nacional, el crecimiento, la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la afirmación de un destino soberano para el país.

Y no creamos que ellos no lo saben: es precisamente por eso que la atacan, desfinanciándola hasta el extremo de poner en riesgo su funcionamiento, porque conviene a un modelo de país pequeño, una simple granja colonial abastecedora de alimentos baratos, y poco más.

Hoy se marcha entonces en defensa de la universidad pública y también para marcarle un límite a la derecha bestial que nos gobierna. Que por cierto, está más nerviosa por el alcance de la marcha de hoy en todo el país de lo que quiere admitir; tanto que ha apelado a todas las herramientas a su alcance -desde la mentira hasta la amenaza- para tratar de impedirla, o minimizar sus alcances.

Y tal como pasó con el paro general de la CGT del 24 de enero, la marcha de hoy será un punto de acumulación de los reclamos de todos los sectores sociales agredidos por las políticas del gobierno, y está muy bien que así sea: sin unidad en la lucha, no hay posibilidad de victoria.i

Acá en Santa Fe se marchará frente al rectorado de la UNL y allí estaremos, un rato antes de las 17 en la esquina de San Jerónimo y Boulevard Pellegrini -frente a la chopería- para los que se quieran sumar. Nos vemos ahí. 

Tuits relacionados:

viernes, 22 de noviembre de 2019

70 AÑOS DE PERONISMO



De acuerdo con lo dispuesto por la Ley 26.320, sancionada en 2007 durante el gobierno de Néstor Kirchner, hoy es el Día de la Gratuidad Universitaria.

La fecha se estableció en conmemoración al aniversario del dictado del Decreto 29.337 dictado por Perón en 1949, eliminando los aranceles universitarios y estableciendo la gratuidad de la enseñanza superior; para abrir las universidades a los hijos de los trabajadores como dice Perón en el video.

La medida fue después ratificada por la Ley 14.297 de 1954 y mantenida desde entonces, con la sola excepción de los períodos de dictaduras militares, que restablecieron los aranceles.

Al día y como parte de la leyenda negra que el odio gorila tejió sobre el peronismo (como por ejemplo sostener que no invertía en educación, porque le conviene mantener ignorante a la gente), hay quienes desconocen estos hechos; o suponen que la gratuidad universitaria fue instaurada por la Reforma de 1918, cosa que no es así: solo con el peronismo los hijos de los trabajadores argentinos pudieron acceder a la universidad, y hasta 1949 (31 años después de la Reforma), las universidades públicas argentinas seguían siendo aranceladas.

Claro que no todas fueron rosas: veíamos acá como cuando se votó en el 2015, durante el segundo gobierno de Cristina, una reforma a la Ley 24.521 de Educación Superior estableciendo la absoluta prohibición "...de establecer cualquier tipo de gravamen, tasa, impuestos, arancel o tarifa sobre las carreras de grado en las universidades públicas."  las bancadas del PRO en ambas Cámaras (Diputados lo había votado en 2013) votaron en contra.

Se entiende: por entonces Macri decía en campaña que no entendía por qué razón durante los gobiernos de Néstor y Cristina se habían creado tantas universidades, y ya en el gobierno, Vidal sostuvo que era cosa sabida que ningún pobre llegaba a la universidad.

En todo caso si eso fuera así, no será culpa del peronismo, que hace ya 70 años hoy se ocupaba de igualar las oportunidades reales, para que llegaran. Tuit relacionado: 

lunes, 10 de septiembre de 2018

HAY GASTOS Y GASTOS


En esta nota de Luis Secco en Infobae de hoy a la que corresponde la imagen de apertura, se hace referencia a las modificaciones al presupuesto nacional de este año introducidas por la Decisión Administrativa 1605 del Jefe de Gabinete Marcos Peña (completa acá).

Aclara Secco que a través de ella el gobierno (a días de enviar al Congreso el presupuesto 2019 que negocia con parte de la oposición) aumenta el gasto en 40.000 millones de pesos, pero el déficit fiscal se incrementa en algo más de 18.000 millones, porque al mismo tiempo se incrementan los recursos en unos 22.000 millones, redondeando las cifras.

Lo que no dice Secco -porque no le permitiría llevar agua para el molino del ajuste- es cuáles son los gastos que terminan inclinando la balanza: no son por ejemplo las jubilaciones y pensiones o su ajuste por la ley de movilidad modificada el año pasado, porque los 15.000 millones menos de contribuciones del Tesoro que recibe la ANSES se compensan con la misma cantidad de fondos que le llegan de aportes patronales, tras los aumentos de salarios de los trabajadores registrados en las paritarias.

La diferencia está en otro lado, que Secco no menciona; más concretamente en los 12.000 millones de pesos adicionales que hay que transferirle a CAMMESA (la compañía administradora del mercado mayorista de electricidad) para pagarles a las generadoras los precios de la energía dolarizados (en especial a las petroleras, el gas que se usa para la generación), y los 10.000 millones de pesos más que le demandarán a la ex ENARSA las importaciones de combustibles y gas, que se pagan en dólares, como consecuencia de la devaluación; mientras el gobierno celebra el reinicio de las exportaciones de gas.

Y el déficit adicional de 18.000 millones de pesos que se genera se cubre con emisión de deuda (LETES), por lo que se puede decir que el gobierno toma deuda para financiar su decisión de dolarizar las tarifas y el precio de generación de la energía, y todo so potenciado por la devaluación que sus políticas causaron.

Como dato de color, las modificaciones que introdujo Peña al presupuesto tienen su propio sistema de premios y castigos: mientras se disminuyen en 350 millones las partidas de la pauta publicitaria oficial, en 1191 millones de pesos las transferencias a Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) y en 1639 millones las destinadas a las universidades nacionales en conflicto, se liberan 1872 millones de pesos para las obras sociales sindicales, de los fondos retenidos para la Cobertura Universal de Salud (CUS); acaso esperando de ese modo conseguir que el triunvirato de la CGT levante el paro convocado para el 25, o advertir a los comunicadores del sistema mediático que empezaron a tomar la distancia del gobierno, que el chorro se puede cortar.

Palo y zanahoria que le dicen.

domingo, 2 de septiembre de 2018

QUE SEMANITA


Pará un cachito, ¿no era que Cristina es la candidata que más le conviene a ustedes porque polarizan con la grieta y le ganan, y coso?

¿Tan seguros están que de acá al año que viene, cuando se cierren las listas, ya consiguieron que el gordo Bonadío eleve todas las causas a juicio oral, la llamen a juicio, la condenen en al menos uno y al fallo lo confirme una Cámara?

Eso sin considerar - claro está- que todo esto sea puro humo para la gilada que los vota, con ninguna posibilidad de salir del Congreso. 

Igual, feo lo de la sorora Lospennato, eh, eso no se hace: Cristina votó a favor de la legalización del aborto, che.


¿O sea que como la devaluación tiró al piso los precios de las acciones de las empresas argentinas algunas salieron rápido a recomprar las que habían vendido, por ejemplo capitalizando obligaciones negociables emitidas como deuda?

¿Y entre ellas están TGS (Transportador de Gas del Sur), Pampa Energía, el Banco Macro, el Supervielle, el Galicia y Sociedad Comercial del Plata?

Porque da la puta casualidad que de todas esas empresas tiene acciones el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES. 

¿A cuánto estamos de que los accionistas mayoritarios le ofrezcan recomprárselas por monedas para sacarse de encima al Estado?


Es verdad: los vamos a echar a patadas en el culo a todos ustedes.

Y los que no se vayan del país, los vamos a meter presos cuando volvamos, por delincuentes.

Como vos, sin ir más lejos.


¿Cómo "se mete", no es él el causante del conflicto al recortarles el presupuesto?

Poco le duró el compromiso, porque al día siguiente ya estaba prometiendo más ajuste, para que el FMI le libere más guita del stand by.


¿Vos decís más o menos uno como vos, que en un año de gestión acumule una inflación del 41 % y una caída del PBI del 2,6 %, así?

Para eso nos quedamos con Dujovne, mirá.

Ah, no, pará...



Pero no, campeón, que va, como se te ocurre.

Que sigan los éxitos.

¿Estábamos hablando de los negocios personales, no?



¿Vos decís el litio, así como Mauricio dice que se puede hacer con el gas de Vaca Muerta, llegando a exportar 30.000 millones de dólares al año?

¿Me querés explicar como sería eso si este mismo gobierno eximió por decreto a los exportadores de traer las divisas al país para liquidarlas acá?



¿Algo así como Papel Prensa, decís vos?



A ver, Joaco, vamos despacito a ver si nos entendemos: la Cámara de Senadores tiene tres (3) senadores por provincia, dos (2) en representación del oficialismo y uno (1) por la oposición.

La Capital Federal lo mismo, o sea que son 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 24 distritos por 3 senadores cada uno, son 72 senadores.

La mitad más de todo los miembros del cuerpo (no solo los presentes) son 72 dividido 2: 36 + 1: 37.

Treinta y siete (37), no treinta y ocho (38).

La Cámara de Diputados tiene 257 integrantes, la mitad más uno serían 129 diputados. 129, no 138.

¿Lo agarraste? Bien, no lo sueltes.



Pero Lila, que decís, si hubiera demasiados dólares, en lugar de subir, tendría que bajar.

Está bien que nunca administraste ni un quiosco, pero ¿no te explicaron como funciona la ley de la oferta y la demanda?



Cría buitres, y te sacarán los ojos.

viernes, 24 de agosto de 2018

EXTRAÑO MODO DE FESTEJAR



En el año del centenario de la reforma universitaria de 1918 (declarado además así por un decreto del propio Macri) las 57 universidades nacionales de todo el país llevan 14 días consecutivos de paro docente en reclamo de mejoras salariales y mayor presupuesto para el sector; un reclamo que ya trasciende a los trabajadores de la educación universitaria para proyectarse al conjunto de la comunidad, demandando una respuesta del gobierno.

Incluso la mayoría de los rectores (salvo, claro está, los más incondicionalmente alineados con el gobierno nacional) apoyan y alientan el reclamo, porque lo padecen en carne propia: la ridícula oferta salarial de un 15 % en cuatro cuotas para los docentes es el correlato de la sub-ejecución de las partidas presupuestarias para los gastos de funcionamiento corrientes de las universidades (las transferencias acumulan un retraso de varios meses); circunstancia que colocará en breve a muchas de ellas en la situación de no poder pagar ni siquiera regularmente los ya depreciados salarios a los docentes y personal de apoyo. Consecuencias directas e inmediatas de los compromisos draconianos asumidos por el gobierno con el Fondo Monetario Internacional.

Ni hablar de que la inversión pública en el sistema universitario en obras de infraestructura o equipamiento está completamente paralizada, y la misma situación se observa en el sistema nacional de ciencia y técnica, del cual las universidades son además parte: el paulatino vaciamiento del CONICET y la Agencia Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas son parte principal de las políticas del gobierno e “Cambiemos”, desde la misma asunción de Mauricio Macri.

La “campaña del miedo” del balotaje presidencial se vio así empequeñecida por las políticas concretas del gobierno nacional para la educación, la ciencia y la tecnología; y el vaciamiento y la asfixia presupuestaria de las universidades y los centros e institutos de investigación científica de todo el país son parte de un plan global de integración periférica, reprimarizada y dependiente al mundo de un país para el que se nos propone como destino “ser el supermercado del mundo”, y ni tan siquiera eso pueden garantizar cumplir.

En cese contexto, la paralización total del sistema universitario es otra cara de la moneda de una realidad en la que el gobierno de Macri desguaza y poda deliberadamente todo intento de desarrollo científico y tecnológico autónomo del país; como lo comprueban la paralización del plan nuclear, la hibernación del plan satelital o el retaceo de recursos a ARSAT o INVAP, ejemplos claros de los logros de los que los argentinos somos capaces; y en los que los docentes, científicos e investigadores universitarios han tenido también destacada participación.

El gobierno de la “nueva derecha moderna y democrática” del que nada se esperaba en materia de defensa de la educación pública de calidad, nada está dando; por el contrario pugna desesperadamente por hacer ingresar al país a la OCDE (cuyas pautas de “evaluación” viene aplicando ya) para hacer tabla rasa con la prohibición establecida por el artículo 10 de la Ley de Educación Nacional 26.206 que establece que “El Estado nacional no suscribirá tratados bilaterales o multilaterales de libre comercio que impliquen concebir la educación como un servicio lucrativo o alienten cualquier forma de mercantilización de la educación pública.”.

En ese contexto, es penoso el papel que viene cumpliendo la UCR, que asiste en silencio a la destrucción de uno de sus mayores capitales simbólicos y bastión institucional: la educación pública, gratuita y de calidad como herramienta de integración, cohesión y movilidad social; y dentro de ella, las universidades nacionales.

El estruendoso silencio radical al respecto incluye a sus organizaciones “juveniles” como la Franja Morada, que por mucho menos durante el gobierno de De La Rúa presionó para la salida de López Murphy: ¿tienen acaso más lealtad con el PRO y el acuerdo que llevó a “Cambiemos” que con su propia tradición partidaria?

Aunque pensándolo bien, no debiera sorprender en una fuerza que, en tiempos recientes, se opuso al establecimiento de la gratuidad de los estudios universitarios de postgrado, y a la consagración del derecho de los docentes universitarios a tener un convenio colectivo de trabajo y paritarias, con el argumento de la “autonomía universitaria”; principio que por cierto las políticas de ajuste como las que lleva adelante Macri convierten en letra muerta. Y tampoco olvidemos que bancaron el uso de la fuerza pública dentro de las universidades, sin orden judicial, como hizo Morales en Jujuy; al mejor estilo de "la noche de los bastones largos".

Que decir de la UCR y la Franja santafesinas, que nos han dado nuestros dos últimos intendentes (hoy uno de ellos embajador de Macri en Uruguay), semillero de dirigentes y funcionarios del radicalismo que hoy pueblan el gobierno nacional, el provincial y la justicia.

Funcionarios como Cantard, ex decano de Derecho, ex rector de la UNL y ex Secretario de Políticas Universitarias de Macri, hoy diputado nacional; que frente al reclamo docente por mejores salarios y mayor presupuesto responde que el problema de las universidades es que tienen demasiados docentes; en lugar de pensar como hacer para que tengan cada ve más alumnos. Por el contrario, el gobierno nacional evalúa por estos días congelar o recortar los montos de las becas del Progresar, para que le cierren los números del déficit fiscal comprometido con el FMI.

Empezábamos el post diciendo que estamos en el año del centenario de la Reforma (que extraño modo de festejarlo que eligió "Cambiemos"), y no nos vamos a cansar de repetirlo: aquel movimiento de los estudiantes de las clases medias acomodadas de su tiempo se planteó como objetivo democratizar la Universidad, abriéndola al pueblo; pero la gratuidad es una conquista del peronismo; que mal que les pese fue el que le garantizo recursos suficientes del financiamiento público para que desarrollara sus cometidos.

Como el último gobierno peronista (al que por estos días ellos acusan de ser una asociación ilícita), que estableció por la Ley 26.075 el compromiso de destinar a la educación, la ciencia y la tecnología no menos del 6 % del PBI, y sobrepasó la meta, llegando al 6,51 % de un PBI que se duplicó entre el 2003 y el 2015.

Ese mismo gobierno que creó 17 nuevas universidades nacionales en 12 años, sin preguntarse “para que tantas universidades”, y para que pudieran acceder a la educación superior universitaria los hijos de los trabajadores; esos que para María Eugenia Vidal no llegan nunca a la universidad. Tuit relacionado:

jueves, 1 de febrero de 2018

MÁS QUE NADA ES UN TABÚ CONSTITUCIONAL


Ponéle que el salame éste no sepa que la gratuidad de la educación universitaria no la puso la Reforma del 18´, sino Perón en 1949.

Y ponéle que te ponés a discutir la imbecilidad que plantea en la nota respecto al caso de España, donde el Estado -según el mismo cuenta- redujo en un 30 % el presupuesto universitario, y los estudiantes empezaron a pagar aranceles; cosa que a él le parece maravillosa y digna de imitación.

Pero que no sepa que la gratuidad de la enseñanza universitaria está garantizada por el artículo 75 inciso 19) de la Constitución desde 1994, es medio como mucho.

martes, 9 de enero de 2018

A 100 AÑOS DE LA REFORMA UNIVERSITARIA


Este martes apareció publicado en el Boletín Oficial (completo acá) el Decreto 5 de Macri, por el cual se declara a éste 2018 como el "Año del Centenario de la Reforma Universitaria". Entre sus escuetos fundamentos se señala que "...dicha Reforma tuvo sus orígenes en el movimiento estudiantil que se inició en el año 1918 en la Universidad Nacional de Córdoba, REPÚBLICA ARGENTINA, y que sentó las principales bases del actual Sistema Universitario Nacional, tales como la autonomía universitaria, el cogobierno, la extensión universitaria, la libertad y periodicidad de las cátedras....".

No es casualidad que el que lo redactó (seguramente alguna pluma radical de la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación) haya omitido entre las bases fundamentales de nuestro sistema de educación superior a la gratuidad (hoy consagrada con rango constitucional en el artículo 75 inciso 19) CN), porque no se la debemos a la reforma sino al peronismo; más específicamente al Decreto 29.337 firmado por Perón el 22 de noviembre de 1949.

Pero más acá en el tiempo, es oportuno recordar que así como los estudiantes de 1918 no levantaron entre sus banderas la gratuidad de la educación universitaria (lo que marcaba así los límites de clase del movimiento, protagonizado por sectores medios en ascenso), quienes hoy reivindican su legado y sus aliados políticos aun siguieron y aun hoy siguen oponiéndose a la gratuidad: cuando en el 2013 se sancionó la modificación de la Ley 24.521 de Educación Superior (a partir de un proyecto presentado por Adriana Puiggrós) para garantizar la absoluta gratuidad de los estudios de grado prohibiendo la imposición de cualquier gravamen o tasa a los mismos, los diputados de la UCR estuvieron ausentes o se abstuvieron en la votación, mientras que los del PRO directamente votaron en contra.

Ya en el gobierno de Macri en mayo de 2016, un juez en lo contencioso administrativo (el mismo que había fallado a favor de Clarín contra la ley de medios) declaró inconstitucional la reforma por afectar "la autonomía universitaria", y las autoridades del Ministerio de Educación (por entonces el radical santafesino "Niky" Cantard era el Secretario de Políticas Universitarias) consintieron el fallo, desistiendo de la apelación. 

Unos meses antes, aun durante el gobierno de Cristina, la Mesa Nacional de la Franja Morada repudiaba con el mismo fundamento (la violación de la "autonomía universitaria") la aprobación del convenio colectivo de trabajo de los docentes universitarios; con lo cual se emperantaban con las peores tradiciones históricas del movimiento estudiantil, cuando confrontó con los trabajadores, como en 1945 y 1955.

No es de extrañar entonces que la presidenta de la FUA, elegida como diputada nacional por "Cambiemos", debutara en su banca votando la reforma previsional que le metió la mano en los bolsillos a los jubilados, modificando la fórmula de ajuste de los haberes.

Como tampoco es de extrañarse que la UCR (un partido que reivindica la reforma del 18' como parte de su legado histórico) haya decidido conformar una alianza con la derecha dueña del país, apoyando como candidato a presidente a quien decía en campaña que no entendía para que eran necesarias "tantas universidades", y se convirtió en el primer presidente argentino egresado de una universidad privada. 

Lo que vino después (los recortes al presupuesto universitario, el abandono de la meta del 6 % del PBI garantido en educación, ciencia e investigación científica, el intento de desmontar la paritaria de los docentes universitarios como la del resto y el desfinanciamiento de la ciencia y la investigación con el mismo ministro del gobierno de Cristina), no fueron sino consecuencias lógicas y previsibles de esa decisión.

Eso sin contar con que el país asistió en estos dos años a la intromisión de la fuerza pública en las universidades sin autorización judicial ni requerimiento de las propias autoridades académicas, violando la autonomía universitaria y lo dispuesto por el artículo 31 de la Ley 24.521, en Jujuy (bajo un gobierno de la UCR) y en el Comahue, entre otros casos; tristes remedos de la "noche de los bastones largos" que no merecieron el repudio de los que reivindican el movimiento de 1918 desde las filas de la UCR y su brazo universitario.  

A los pocos meses de la reforma nacida en Córdoba en aquel 1918 y bajo el clima del primer gobierno elegido por el pueblo desde 1853, llegarían las represiones de la Semana Trágica en Buenos Aires en 1919, y los sucesos de la Patagonia en los dos años siguientes, con el aplastamiento por el gobierno de Yrigoyen de la protesta de los peones laneros: signos claros de que la universidad no puede democratizarse por completo al margen de lo que le suceda al país en su conjunto.

Después corrió mucha agua bajo el puente y el movimiento reformista chocó contra sus propios límites mientras se sucedían en el país las interrupciones del orden constitucional y por la universidad pasaban "la noche de los bastones largos" que clausuró la experiencia de la ínsula democrática del reformismo que convivió sin problemas con la propscripción de la fuerza política mayoritaria, el "Cordobazo", la aparición de "la juventud maravillosa", y la larga noche de la dictadura; que descargó en las universidades su furia represiva como uno de sus blancos predilectos, junto con las fábricas y lugares de trabajo. 

A 100 del manifiesto liminar de 1918, sigue pendiente la discusión por el modelo de universidad que queremos, en un modelo de país que también debemos definir y construir, aspectos que están inescindiblemente unidos entre sí: para una granja colonial que solo aspire a ser "el supermercado del mundo" (y a veces ni eso consigue) sobran no solo universidades como dijo el presidente en su campaña, sino que también sobran universitarios, científicos, técnicos y satélites.

Pero nunca esa discusión puede ser (acaso como lo pretendieron los reformistas del 18', o como luego se direccionó el movimiento reformista) al margen del devenir histórico del pueblo argentino en su conjunto, y de la realización de nuestro destino nacional, y el aporte que a ello puede hacer la universidad, que encuentra en eso su razón de ser y su justificación histórica.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

DECIR PELOTUDECES ES GRATIS. IR A LA UNIVERSIDAD TAMBIÉN, GRACIAS A PERÓN

viernes, 24 de junio de 2016

"¿PARA QUÉ QUEREMOS TANTAS UNIVERSIDADES?"


Por gentileza del amigo Pablo Bolcatto nos llega un estudio del Instituto de Estudios y Capacitación (IEC) de la Conadu, sobre la ejecución del presupuesto de las universidades nacionales al 20 de mayo pasado.

Tal como lo muestra el gráfico de apertura, en los últimos años vino creciendo el financiamiento de las universidades públicas con origen en los recursos del presupuesto nacional, medido en términos de su comparación con el PBI.

Con la llegada al gobierno de "Cambiemos" la cosa cambió drásticamente, y existen varios indicadores para comprobar como se viene dando un proceso progresivo de asfixia presupuestaria de las universidaes.

Lo primero que podemos ver es el ritmo de la ejecución del gasto, en el período considerado de éste año (hasta el 20 de mayo):


Es decir que dentro de un gobierno que viene ajustando por el lado de "pisar" gastos del Estado, las universidades se ven aun más perjudicadas: su ritmo de ejecución de partidas es aun menor que el del promedio del sector público.

Tal como se aclara en el estudio, de los 56.632 millones de pesos de presupuesto asignados al conjunto de las universidades nacionales, un 94 % se maneja a través de transferencias de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU), que dirige el ex rector de la UNL Albord Cantard. El resto son transferencias desde los distintos ministerios, destinadas a la ejecución de diferentes programas.

O al menos en teoría: de acuerdo con el estudio, los ministerios de Modernización, Seguridad, Hacienda y Finanzas, Cultura, Comunicaciones, Salud, Medio Ambiente y la Jefatura de Gabinete no transfirieron un centavo hacia las universidades nacionales de los fondos que tienen destinados para ellas en el presupuesto, hasta el 20 de mayo pasado. Y otras 5 carteras (Presidencia, Defensa, Producción, Trabajo y Desarrollo Social) llevan transferidos a esa fecha  apenas un 3 % de los fondos asignados.

El siguiente gráfico lo muestra, desagregado por programas y grado de ejecución de las partidas: 


De un total de 88 programas que comprenden a las universidades, 59 no tuvieron ni un centavo de ejecución de partidas, y otros 15 tuvieron un ritmo que oscila entre el 0,1 % y el 20 %, transcurridos casi 5 de los 12 meses del ejercicio.

Tal como se puntualiza en el informe, en buena medida esa "sequía" de fondos obedece a la decisión intrumentada por el Decreto 336/16 de Macri, de que todos los convenios de colaboración con universidades nacionales que no se renovaran al 29 de febrero pasado, serían cancelados. 

Pero incluso en aquéllos casos en que sí se transfirieron partidas a las universidades (básicamente las que están a cargo de la SPU), las cifras arrojan conclusiones interesantes, como se puede ver en éste otro gráfico:


Lo que se puede ver en esas cifras es que las transferencias de la SPU se limitan casi exclusivamente a los fondos necesarios para pagar los sueldos, y en mucha menor medida, para afrontar los gastos de funcionamiento (por ejemplo el pago de los servicios básicos): el gráfico muestra que en la comparación interanual con el primer trimestre del año pasado, los giros de partidas para afrontar gastos de funcionamiento cayeron un 41 % en términos nominales, cuando todos los servicios aumentaron sideralmente, por decisión del propio gobierno.

Y también queda claro que existe la decisión explícita de no transferir fondos a las universidades, para otra cosa que no sea pagar sueldos: ni desarrollo de maestrías, ni aportes para proyectos de desarrollo, ni siquiera para la conectividad digital.

Pensar que algunos talibanes como Espert le exigen al gobierno que profundice el ajuste. 

sábado, 21 de mayo de 2016

DESDE EL GOBIERNO PIDEN PACIENCIA: AFIRMAN QUE NO SE PUEDE CAMINAR Y MASTICAR CHICLE AL MISMO TIEMPO


Además dieron a conocer el cronograma oficial de preocupación por la educación: este año se piensan dedicar a los jardines de infantes, el 2017 a las escuelas primarias, el 2018 a las secundarias, y para el 2019 les tocaría a las universidades.

Así que a armarse de paciencia gente, a todos les va a tocar, es cuestión de saber esperar nomás.

viernes, 13 de mayo de 2016

DOLORES, LIBERTADES, Y SOBRE TODO FALTAS


Días pasados un juez contencioso administrativo federal declaró inconstitucional la norma que establece el ingreso irrestricto a las universidades nacionales, más específicamente el artículo 7 de la Ley 24.521, modificado el año pasado por la Ley 27.204, que establece que "Todas las personas que aprueben la educación secundaria pueden ingresar de manera libre e irrestricta a la enseñanza de grado en el nivel de educación superior. Excepcionalmente, los mayores de veinticinco (25) años que no reúnan esa condición, podrán ingresar siempre que demuestren, a través de las evaluaciones que las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o las universidades en su caso establezcan, que tienen preparación o experiencia laboral acorde con los estudios que se proponen iniciar, así como aptitudes y conocimientos suficientes para cursarlos satisfactoriamente.Este ingreso debe ser complementado mediante los procesos de nivelación y orientación profesional y vocacional que cada institución de educación superior debe constituir, pero que en ningún caso debe tener un carácter selectivo excluyente o discriminador.."

Sobre el fallo, leemos: "Pablo Cayssials es el juez que impidió que el Grupo Clarín deba adecuarse de oficio a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. En esta oportunidad, respecto al acceso irrestricto, consideró que “la enseñanza superior no debe ser generalizada, sino sólo disponible sobre la base de la capacidad; capacidad que habrá de valorarse con respecto a los conocimientos especializados y la experiencia de cada cual”Una formal sutil de defender las restricciones. Aunque todo ello, por supuesto, como dice el fallo, “sin perjuicio de las nobles intenciones que motivaron al Congreso Nacional”.

Así, con diversas consideraciones de igual tenor, el juez declaró la inconstitucionalidad del acceso irrestricto. Notificó luego la sentencia a las partes y se sentó a esperar la apelación. Pero ella nunca llegó. En su reemplazo, los abogados del Ministerio de Educación presentaron un escrito en el cual comunicaron al tribunal que “habían recibido instrucciones de no apelar la sentencia dictada”. Y además, como si fuera poco, informaron que según el gobierno debería “mantenerse dicho criterio en casos similares en los cuales se halle en contradicción los artículos de la Ley de Educación Superior cuestionados”. Es decir, cualquier universidad que plantee al igual que la UNLaM la inconstitucionalidad de la ley, recibirá la complacencia del gobierno como respuesta."  (las negritas son nuestras)
La postura del Ministerio de Educación de la nación al consentir es fallo es coherente con la de los legisladores del PRO que votaron en contra la ley en el Congreso (Michetti se ausentó del recinto a la hora de su tratamiento en el Senado). Las dos terceras partes de los diputados de la UCR también se ausentaron del recinto a la hora de votarla en 2013, cuando obtuvo media sanción: ver acá más información al respecto

Como se puede ver siguiendo el enlace en el post anterior, también se opuso de frente a la reforma la Franja Morada, que días después presionaba a su gobierno (el de Macri) para que no designara Secretario de Políticas Universitarias a un ex productor de Fantino, logrando colocar en su lugar al ex rector de la UNl, Albord "Niky" Cantard; el mismo que ahora instruyó a los apoderados del ministerio para no apelar todos los fallos judiciales que tumben la reforma; siguiendo una vieja costumbre radical: ganar en los tribunales lo que perdieron en el Congreso. Y acá el ministro Bullrich (reformista del 18, del 18 %) les hace el aguante.

Y esa fue la última vez que se supo de estos buenos muchachos de la Franja, emitiendo opinión sobre asuntos trascendentes para las universidades: no han opinado (o por lo menos que se sepa hasta acá) sobre el prolongado conflicto docente y el ridículo ofrecimiento salarial que hizo el gobierno nacional en las paritarias del sector. Una postura acorde con enlace al haberse opuesto en su momento a la aprobación del Convenio Colctivo del sector, con el mismo argumento con el que ahora se fulmina por inconstitucional la reforma de la ley: la "autonomía universitaria". Faltó entonces, su palabra en tan espinosa cuestión.

Tampoco han dicho nada sobre el torniquete presupuestario que el gobierno de Macri ("su gobierno") les aplica a las universidades nacionales, que están penando para poder pagar sus gastos de funcionamiento gracias a los tarifazos de luz, gas y agua. Menos que menos han hablado sobre el ridículo "refuerzo" de 500 millones para todo el sistema; menos del 1 % de aumento sobre las partidas establecidas en el presupuesto nacional para las 53 universidades nacionales. Otra falta, que quieren disimular ahora subiéndose a las marchas que se hacen en todo el país contra el ajuste en las universidades.

El manifiesto liminar de la Reforma Universitaria hablaba de que "los dolores que nos quedan, son las libertades que nos faltan". A los muchachos de la Franja (reformistas si los hay) les está faltando -en medio de tanto dolores nuevos, que avanzan sobre libertades alcanzadas- algo. Dignidad, ponéle.

martes, 3 de mayo de 2016

"ALGO" ESTÁ BASTANTE CERCA DE "NADA"


Los docentes universitarios llevan semanas de paro porque les hicieron una oferta salarial ridícula, y ahora se las "mejoraron" en dos puntos. Hasta ahora, no le dieron ni cinco de pelota al conflicto que mantiene paralizadas las universidades.

La UBA aprobó su presupuesto hasta agosto nada más, porque con el tarifazo no tiene garantizado poder pagar los servicios más allá de esa fecha, con los recursos asignados en el presupuesto.

El presidente se reúne con el CIN (el consejo de rectores de las universidades nacionales) para anunciarles que les dará un refuerzo presupuestario de 500 millones de pesos, para hacer frente a los gatos de funcionamiento (pagar la luz, el agua y el gas, ponéle) y "hacer obras".

El presupuesto del sistema universitario en su conjunto aprobado el año pasado por el Congreso es de $ 53.342.271.000, o sea que el "refuerzo" de Macri (que justificó una conferencia de prensa) representará -cuando les llegue- un 0,93 % más; cuando se está hablando de una inflación anual que podría rondar el 40 %.

Y eso fue el "corazón" del acto de Macri hoy, así que imagináte el resto.  

Acá y acá podés leer un compilado de las "bolufrases" de Mau, que volvió sobre viejos éxitos: "nos dejaron en Banco Central sin reservas" (pese a que sin ellas y el swap con China no hubieran podido levantar el cepo), "heredamos una economía al borde del colapso" (cuando crecía al 2,1 % el año pasado, con un desempleo del 5,9%), "no se crea empleo de calidad hace 5 años" (hasta la AFIP y el SIPA lo desmienten), "cuando se intentó la doble indemnización en el gobierno de Duhalde fracasó" (cuando desde 2002 a 2007 que rigió, hizo bajar la tasa de desocupación del 22 % al 8,5 %), y "el problema que tienen las Pyme es que nunca han tenido apoyo crediticio"; cuando su gobierno llevó las tasas de interés a las nubes, y desmanteló la línea de financiamiento productivo obligatorio que los bancos debían otorgar a las empresas, para financiar inversiones, con acento en las Pymes.

Además llamó a Massa a que "no acompañemos al kirchnerismo en esto" (la ley antidespidos y la doble indemnización), con lo cual quedó claro que la única oposición que ve somos nosotros, y que con Massa son lo mismo, y así se sienten: parte de un "nosotros".

A esta altura del partido es difícil saber que es más preocupante: si las prioridades que fija Macri en su gobierno (el "refuerzo" a las universidades es un buen ejemplo), o el tono alienado de la realidad (tipo un de De La Rúa chinchudo) con el que lo defiende.

lunes, 16 de noviembre de 2015

¿"CAMBIEMOS" CAMBIÓ?: EDUCACIÓN Y UNIVERSIDADES


Cuando se votó en el 2005 la ley de financiamiento educativo que permitió llevar la inversión en educación, ciencia y técnica al 6,8 % del PBI Esteban Bullrich (hoy eventual ministro del área si gana Macri) votó a favor, pero advirtiendo que además de invertir más recursos, había que garantizar la calidad.

Macri -que por entonces era diputado- estuvo ausente de la sesión en Diputados como se lo recordó ayer Scioli en el debate, y los 37 votos en contra que tuvo el proyecto en la Cámara fueron todos de los diputados de la UCR; hoy aliada al jefe de gobierno porteño en “Cambiemos”; con el argumento de que la ley avanzaba sobre la autonomía de las provincias.

Al discutirse el mismo año la Ley 26.058 que restableció la enseñanza técnica en todo el país tanto el PRO como la UCR votaron en contra con el argumento de que previamente debía derogarse la Ley Federal de Educación del menemismo; pero cuando al año siguiente se votó la Ley de Educación Nacional 26.206, que la reemplazó y estableció -entre otras cuestiones- la obligatoriedad de la enseñanza secundaria; la UCR y el PRO volvieron a votar en contra.

Desde que llegó al gobierno de la CABA en el 2007, el PRO no privatizó las escuelas públicas de la ciudad -no hubiera podido aunque quisiera- pero dispuso cada vez menos recursos para la educación pública: Educación fue perdiendo participación relativa en el gasto total en forma constante desde entonces, año tras año.

Es decir entonces que la supuesta tensión entre inversión para garantizar masividad y búsqueda de la calidad educativa, la resolvió restándole recursos a la educación: están presentes aun las protestas de los alumnos por las condiciones edilicias de algunas escuelas, y el episodio de las aulas contáiner.

En el 2013 se discutió en la Cámara de Diputados el proyecto de Adriana Puiggrós que modificaba la Ley de Educación Superior para garantizar la absoluta gratuidad de la enseñanza de grado en las universidades públicas, y la eliminación de las restricciones para el ingreso. Gabriela Michetti -entonces diputada, hoy candidata a vice de Macri- votó en contra, al igual que el resto de la bancada del PRO.

Hace unos días el Senado completó la sanción del proyecto y Michetti -ahora senadora- se ausentó de la sesión para no volver a votar en contra, cosa que sí hicieron los restantes senadores del PRO.

¿Hay que creerles que les preocupa la calidad de la educación cuando ni siquiera han demostrado que les interese su financiamiento y su gratuidad como garantía del acceso más amplio para todos?