LA FRASE

"EN ÉSTE PAÍS NO SE PUEDE TENER MENTALIDAD EMPRENDEDORA Y ARRIESGARSE EN LA BÚSQUEDA DE NUEVAS OPORTUNIDADES DE NEGOCIOS PORQUE ENSEGUIDA TE DESTRUYEN CON LA MÁQUINA DE IMPEDIR." (JOAQUÍN BENEGAS LYNCH)
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martes, 24 de noviembre de 2020

PERIODISMO FUNCIONAL

 


Desde los lejanos tiempos del menemismo para acá, debe haber pocos periodistas más funcionales a los intereses del poder real que Jorge Lanata. Ya por entonces, cuando soñaba con ser nuestro Bob Woodward ensamblado en La Salada adquirió todo un arte para dotar de cierta seriedad la irrelevancia de su discurso político, simplón, pavote y plagado de lugares comunes de la antipolítica.

Mientras el país era desguazado por un modelo brutal de exclusión social y saqueo del patrimonio nacional, Lanata adquirió experticia en conducir a parte de la audiencia "progre" a la vía muerta de la indignación moralista, poniendo el foco en la corrupción o las declaraciones juradas de los funcionarios.

Siempre amenazando con desatar el escándalo que conmovería los fundamentos del régimen (en tiempos que estábamos tan escasos de recambio político, que tras Menem llegó De La Rúa), para después terminar poniendo el foco en algún ignoto concejal del conurbano que amontonaba colchones en un galpón para los tiempos de elecciones, o en la declaración jurada de Barrionuevo -con el que luego serían grandes amigos-, mientras el futuro del país era hipotecado por décadas.

Y el cuadro no cambia porque alguna vez haya cometido la osadía de escribir libros de historia plagiando (mal) a otros, o firmara un documental sobre la deuda externa: siempre pensó -e intentó denodadamente que los demás pensaran- que la política es una mierda, que todos los políticos son iguales y que lo único que les interesa es la guita, sin tener la honestidad de admitir que, al menos en eso, tenía con ellos un fuerte rasgo en común.

Cuando comprendió que su público no era tan numeroso ni tan idiota como para financiarle sus aventuras empresariales y su holgado estilo de vida, dejó de lado todo escrúpulo -si es que alguna vez lo tuvo- y aceptó vivir de la billetera de Magnetto, como antes lo había hecho con la de Gorriarán Merlo. El kirchnerismo -como a tantos- lo "desangeló" y no fueron pocos los que se sorprendieron entonces descubriendo que debajo de la cáscara de piola, no había mucho más que un busca.

Acomodado en los medios del grupo más importantes de la Argentina(del que hasta el día anterior de aterrizar hablaba pestes), aceptó cumplir su papel en la demolición del kirchnerismo, y se jactó de haber contribuido a su derrota, y al triunfo de Macri. Durante los cuatro años de estropicio macrista, eligió dejar de lado el periodismo político de actualidad (que suponía hablar del gobierno al que ayudó a llegar al poder y su desastrosa gestión), para hacer revisionismo...del kirchnerismo.

Otra vez, como en los 90' o como cuando, en pleno 2001, fogoneaba el "que se vayan todos" y se entusiasmaba -como los troscos, con los que comparte más cosas de las que ambos están dispuestos a admitir en público- con las asambleas populares de las plazas porteñas, otra Lanata acudía en auxilio de los más poderosos, hablando de Cristina y la corrupción K, para no hablar de Macri y como su gobierno hacía mierda el país, concienzudamente.

Hoy, como tantos, fingen demencia y actúan como si esos cuatro años no hubieran pasado, la gente no hubiera votado como votó y no estuviéramos en medio de una pandemia; y desde su triste presente en el que pierde en el ráting -la medida de valor con la aceptaba ser juzgado, parafraseando a Macri y la pobreza- contra huevos crudos y bifes quemados, otra vez intenta levantar la mano y dar el presente, para lo que le gusten mandar. 

Por ejemplo para oponerse a un impuesto que él no deberá  pagar pero sus patrones sí, con argumentos propios de un monólogo de Enrique Pinti en "Salsa criolla". Es funcional así no ya el descrédito de la iniciativa o del gobierno que la impulsa, sino de la política en su conjunto: el mejor modo de disimular que la última apuesta política de Lanata y sus empleadores terminó en desastre, es generar una anomia anti-política, donde "son todos lo mismo".

Cosa que no es casual: en esas situaciones de excepcionalidad en las que se instala la idea de que la política es una gran farsa incapaz de dar respuestas a las demandas sociales, es donde los mandantes de Lanata (los que lo sostienen allí pese a los pobres números de audiencia) suelen obtener sus mayores beneficios. Tuits relacionados: 

sábado, 8 de agosto de 2020

CUANDO LO MODERNO ATRASA


Lanata y Pergolini son, por excelencia, los ejemplos de los presuntos "progres" de los 90' "desangelados (según la feliz expresión de Luis D'Elía) por el kirchnerismo: los "niños terribles" y rebeldes del menemato, que con el paso del tiempo ganaron años, y se mostraron tal cual eran, siempre.

Básicamente unos garcas que adscriben en pleno al corpus de ideas dominante del establishment argentino (al cual sirven), y que en determinado momento de sus trayectorias asumieron la presunta defensa de ciertas causas políticamente correctas (como los derechos humanos), pero que si se los raspa un poco, se cae en la cuenta de que no creen en ellas, y lo hicieron por conveniencia.

Como por ejemplo cuando -los dos- despotricaban contra la concentración de medios o el grupo Clarín, y hoy trabajan para ellos sin problemas, o se asocian en negocios, según sea el caso. Por eso no sorprende que en una entrevista en radio Mitre (una de las naves insignias del grupo) a la que pueden acceder completa acá en Infobraden engre los dos -y con un aporte ocasional de Martín Tettaz- desarrollen el combo completo de gorileadas, ignorancia, prejuicios y lugares comunes de la derecha argentina sobre las leyes laborales y la problemática del empleo, a partir de la sanción de la ley de teletrabajo.

Como otros empresarios, Pergolini salió a cruzar de plano la ley con insultos de variado calibre hacia los legisladores que la votaron, pero sin demasiados argumentos concretos: lo que queda claro es que en realidad, lo que le molesta a él y a Lanata y a los otros empresarios que se quejaron, es que el Estado regule, y que exista una ley; no sus alcances o artículos puntuales. Es decir, en palabras de Héctor Recalde, una visión decimonónica que en realidad reniega del concepto mismo del derecho laboral, en tanto conjunto normativo pensado para defender  la parte más débil de la relación, que es el trabajador.

Lanata y Pergolini hace tiempo ya que son empresarios, y no de los mejores, aunque sí de los más genuinos en términos del empresariado promedio del país: reniegan de las regulaciones y controles estatales, protestan por la presión fiscal, evaden impuestos, aprovechan todos los resquicios y recovecos de las leyes para su beneficio, precarizan gente, y quieren poder despedirla sin pagar indemnizaciones, como de hecho han hecho; dejando tras de sí un reguero de juicios laborales, de los que -por supuesto- se quejan porque son "una industria". 

Es decir, conceptualmente no tienen ninguna diferencia con Cristiano Ratazzi, Paolo Rocca, Magnetto o cualquier garca de la Mesa de Enlace (tanto que Lanata evoca con nostalgia las reformas laborales flexibilizadoras de los 90'), pero en un punto son funcionales a éstos: que ellos digan determinadas cosas, puede permear ese discurso en determinados sectores, que los creen "distintos". Ese es el rol que cumplen, y lo hacen bien.

Basta escuchar el reportaje de Lanata a Pergolini sobre la ley de teletrabajo para advertir que el tipo tiene muy claro que lo que hacen los que trabajan para él bajo esas condiciones es "trabajo", pero lo que no quiere es que ese trabajo esté regulado por el Estado, con las pautas del derecho laboral. En una parte desliza la idiotez común de "hay empresas que son como una comunidad", como si eso disimulara que en esas empresas -como cualquiera- hay algunos que son los propietarios de los medios de producción, y otros que les venden su fuerza de trabajo, generando plusvalía.

Y por supuesto, no dejan pasar el lugar común de que al empresario hay que sacarle de encima el peso de las regulaciones legales del Estado porque "da trabajo", como si una empresa fuera una ONG, y no una organización con fines de lucro, pensada al solo efecto de ganar guita, utilizando a esos fines los distintos factores de la producción, entre ellos la fuerza laboral: los empresarios la toman de quien la ofrece, a cambio de un salario, que tratará de que sea lo más bajo posible, para incrementar su ganancia.  

En el diálogo se lo menciona también -como un empresario modelo, ejemplo a seguir en esto de "abrir mentes" y "ensanchar los límites"- a Marcos Galperín, y la mención por supuesto, no es casual. Estos chantas (y garcas) trafican la idea de que son poco menos que Bill Gates o Steve Jobs, que -se piense lo que se piense de ellos- usaron las neuronas para crear o inventar cosas, las desarrollaron y las pusieron en marcha.

No simplemente se limitaron a organizar los factores de la producción con otras pautas, pero respetando la principal: la maximización de los beneficios deviene de la reducción de los costos, y el salario es un costo, que debe ser reducido todo lo posible, para maximizar las ganancias. Aunque la mona se vista de seda (de "emprendedorismo" o "nuevas plataformas"), mona queda; y sobrevuela sobre todo esto el espíritu de la economía de plantación.

Tan claro está que Lanata se asombra de que la ley haya salido con el consenso de los sindicatos, y contra la opinión de los empresarios: claro, Jorge, como todo el derecho laboral. Que petulancia la del Congreso y los legisladores que votaron la ley, como van a hacer una norma que regula una modalidad de trabajo, consultando a los representantes de los trabajadores, habráse visto.

Si se toman el tiempo de escuchar el reportaje, podrán extraer otras perlas, como las ideas que ésta gente tiene de como funcionan en definitivas la democracia y el sistema de representación político, pero lo más relevante es lo antes dicho: desde una presunta modernidad y aggiornamiento a los avances tecnológicos, la idea que tienen del mundo del trabajo y los trabajadores, no difiere mucho de los que explotaban minas de carbón en Inglaterra cuando Marx escribió "El Capital". 

sábado, 11 de agosto de 2018

BOLUDEÁME QUE ME GUSTA


¿Guién so' vó, gallego, accionista de Pampa Energía, de Repsol o de alguna otra petrolera?

¿Por qué no te vas un poquito a la mierda, garca importado? 

Como si acá no tuviéramos autoabastecimiento en ese rubro.


¿Esta viene a ser la versión económica de "La crisis causó dos nuevas muertes", o lo de echarle la culpa a Cristina y el kirchnerismo medio que ya está un poco gastado, chicos?

No sé si se alcanzan a dar cuenta del todo, pero en su afán de blindarlo a Macri poniendo siempre las culpas afuera de los desastres que arma él acá, no estarían reparando en que el argumento no da mucha confianza que digamos respecto a la solidez del gobierno y su programa económico, manéjenlo.


Granata: "Lo de Robbie Williams quedó en el pasado, ahora me tengo que conformar con ver si le puedo morder el monedero al viejito éste, son tiempos de crisis".

Albino: "Ojalá haya traído mis forros de porcelana, así le hago sentir algo duro. Todo sea por la causa.".


Si es por preferencias personales, nosotros quisiéramos que explote una bomba atómica así se viene el pulso electromagnético, y todos los forros que viven de curar por Internet como vos se funden y tienen que ir a vivir abajo de un puente.

Pero los efectos serían un poco más amplios, y capaz que nos jodemos nosotros también. La felicidad nunca es completa.


Pónganse de acuerdo, muchachos, los otros dicen que fue un tuit de Donaldo, y para ustedes son los cuadernos.

¿O sea que vos decís Burgueño, que venía todo bárbaro hasta que el gobierno se pegó un tiro en el dedo gordo del propio pie lanzando al agente Centeno y sus Gloria viajeros del tiempo?


Esto debería ser la tapa principal de todos los diarios, y no le dieron el lugar que se merece, pese a que -para nosotros- es la noticia del año: Barrionuevo devolvió algo que no era suyo.

Eso sí, si fuéramos Gioja, además de hacer un inventario para asegurarnos de que no falte nada, cambiamos de inmediato todas las cerraduras, y las claves de las alarmas. PJ prevenido vale por dos.  



Pero gordo, que decís, si Cristina no era candidata.

Y si lo hubiera sido, el argumento no justifica la decisión.

Peor aun: la hace parecer más pelotuda. 


Lo de Perotti absteniéndose en la votación por la legalización del aborto fue impresentable, es verdad. Pero chiques: ustedes tenían un (1) solo diputado, y votó en contra.

Si alguien no puede correr a nadie con críticas a la tibieza, en general, y por lo que hizo en el Congreso en éste tema, en particular, son ustedes.

Quiéranse un poquito.


¿Es una impresión nuestra, o en la primera frase del tuit hay un dejo de autocrítica?

Opinan los expertos.

lunes, 21 de mayo de 2018

POSTALES DE FIN DE CICLO

martes, 21 de noviembre de 2017

LA TEORÍA DEL PEREJIL


"Mauricio, tenemos que hacer algo para disipar la idea de que solo combatimos la corrupción kirchnerista y con la nuestra no hacemos nada"

"¿Por qué, Marcos, hubo algún problema?"

"Y, viste, saltó lo de Toto Caputo con el bono a 100 años que lo compró la off shore donde está él, y lo de los contratos de Aranguren con la Shell, o sea..."

"Bueno, busquen a un  perejil de los nuestros del que podamos prescindir, al que lo agarren en algún curro menor y listo, lo sacrificamos y hacemos una conferencia de prensa diciendo que vamos a ir hasta el hueso sin importar quien caiga, o cosas así por el estilo" 

"Pero ¿de qué nivel de perejil estamos hablando?"

"Nivel chiquitaje digamos, alguno de algún área no muy importante donde a su vez necesitemos tapar otro quilombo que nos haya explotado con esto de las reformas, que se yo, ponéle lo del impuesto que iba al deporte, o algo así"

"A mí me parece que quedaría mejor que en lugar de "descubrirlo" nosotros le tiremos el hueso a un medio amigo, así de paso nos mostramos sensibles a la labor del periodismo de investigación, o una cosa de esas"

"Perfecto, hablálo con alguien de Clarín y que lo saquen en lo del gordo Lanata, así de paso los blanqueamos un poco para que no les peguen diciendo que llevamos dos años en el gobierno y nunca nos investigan a nosotros"

"Perfecto, ya tengo a alguien en mente, es el boludo perfecto para este tipo de casos" 

"Lo único aseguráte de que no sea ninguno de la familia, con eso no se jode" 

"Dejálo por mi cuenta, no se hable más"  

viernes, 21 de julio de 2017

"¡SHO SOY UN ROCKSTAR DEL PERIODISMO Y ME CAGO EN TODO! ¿ENTENDÉS NENNNNEEE?"


Derecho a la dignidad y a la integridad personal. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la dignidad como sujetos de derechos y de personas en desarrollo; a no ser sometidos a trato violento, discriminatorio, vejatorio, humillante, intimidatorio; a no ser sometidos a ninguna forma de explotación económica, torturas, abusos o negligencias, explotación sexual, secuestros o tráfico para cualquier fin o en cualquier forma o condición cruel o degradante.” (Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, artículo 9)

“Derecho a la vida privada e intimidad familiar. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la vida privada e intimidad de y en la vida familiar. Estos derechos no pueden ser objeto de injerencias arbitrarias o ilegales.” (Ley 26.061 artículo 11)

“Derecho a la dignidad. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a ser respetados en su dignidad, reputación y propia imagen. Se prohíbe exponer, difundir o divulgar datos, informaciones o imágenes que permitan identificar, directa o indirectamente a los sujetos de esta ley, a través de cualquier medio de comunicación o publicación en contra de su voluntad y la de sus padres, representantes legales o responsables, cuando se lesionen su dignidad o la reputación de las niñas, niños y adolescentes o que constituyan injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada o intimidad familiar.” (Ley 26.061 artículo 22)

La programación de los servicios previstos en esta ley deberá evitar contenidos que promuevan o inciten tratos discriminatorios basados en la raza, el color, el sexo, la orientación sexual, el idioma, la religión, las opiniones políticas o de cualquier otra índole, el origen nacional o social, la posición económica, el nacimiento, el aspecto físico, la presencia de discapacidades o que menoscaben la dignidad humana o induzcan a comportamientos perjudiciales para el ambiente o para la salud de las personas y la integridad de los niños, niñas o adolescentes” (Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, artículo 70)

Quienes produzcan, distribuyan, emitan o de cualquier forma obtengan beneficios por la transmisión de programas y/o publicidad velarán por el cumplimiento de lo dispuesto por las leyes 23.344, sobre publicidad de tabacos, 24.788 —Ley Nacional de lucha contra el Alcoholismo—, 25.280, por la que se aprueba la Convención Interamericana para la eliminación de todas las formas de discriminación contra las personas con discapacidad, 25.926, sobre pautas para la difusión de temas vinculados con la salud, 26.485 —Ley de protección integral para prevenir, sancionar, y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales— y 26.061, sobre protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes así como de sus normas complementarias y/o modificatorias y de las normas que se dicten para la protección de la salud y de protección ante conductas discriminatorias” (Ley 26.522, artículo 71)

"Será reprimido con prisión o reclusión de uno a cinco años e inhabilitación especial por doble tiempo: 1. El funcionario público que, con abuso de sus funciones o sin las formalidades prescriptas por la ley, privase a alguno de su libertad personal;" (artículo 144 Bis inciso 1) del Código Penal)

"Será reprimido con prisión o reclusión de 5 a 15 años, el que sustrajere a un menor de 10 años del poder de sus padres, tutor o persona encargada de él, y el que lo retuviere u ocultare." (artículo 146 del Código Penal)

(Las negritas son nuestras)

jueves, 1 de junio de 2017

¡PARÁ, PARÁ, PARÁ....!


¿Vos decís entonces que la justicia no es independiente, y que el que determina quien va preso y quien zafa es Macri?

Dolor república. 

lunes, 12 de septiembre de 2016

LOS LONJAZOS SIEMPRE DUELEN MÁS EN CUERO PROPIO

jueves, 25 de agosto de 2016

LO QUE CUESTA MANTENER UN DEPARTAMENTO EN MIAMI



Según leemos en El Destape Lanata concurrió a los tribunales para testimoniar a favor de Héctor Magnetto en la querella por difamación que el CEO del Grupo Clarín le iniciara a Víctor Hugo Morales. Lo propio hizo Majul. Siguiendo el enlace pueden acceder al texto completo de la declaración, de la que nosotros destacamos algunos párrafos.

Cuando le preguntan a Lanata como lo impactaron las declaraciones de Víctor Hugo contra Magnetto, afirma que se preguntó "sí tenía pruebas para apoyarlas", justo -pero justo, vea- él, el rey del híper-recontrachequeado, que jamás diría algo sin tenerlo fehacientemente comprobado. Pero hay más: el gordo manifiesta haberse sorprendido en su momento por el "cambio tan vertiginoso" de opinión de Víctor Hugo sobre el kirchnerismo, y lo atribuye sin dudar a que recibía generosa pauta oficial del gobierno: ¿acaso se estaba mirando al espejo?

Preguntado por el juez si para vertir sobre sus opiniones sobre VHM recibía algún tipo de instrucciones de sus patrones del Grupo, contestó indignado que eso era un "desconocimiento absoluto de como funciona una redacción" o "proyección del deseo personal de una redacción que funcione con comisarios políticos tal como funcionaban las redacciones de los diarios de los países comunistas", agregando además que "después de 40 años de carrera profesional es público que no recibo ni recibí instrucciones de nadie". 

Es decir entonces que éste recio luchador por la libertad de expresión estaba allí para darle su apoyo a don Héctor de puro gaucho nomás, y por sus propias convicciones. De la existencia o no de instrucciones de Gorriarán Merlo a la redacción de Página 12 en sus tiempos no dijo nada, con lo cual nos dejó ayunos sobre si entonces había o no comisariatos políticos en los medios.    

Le preguntaron si recordaba el momento en el que expuso en televisión el mapa de los medios y como se conformaba el conglomerado Clarín, y se negó a responder la pregunta "porque no tiene nada que ver con el objeto de la audiencia", y que en todo caso en la parte superior Youtube tiene un buscador para esos fines. Que fue lo que usamos nosotros para encontrar el video de apertura, sin preguntarnos el porqué del "cambio tan vertiginoso" de opinión de Lanata sobre Magnetto y el Grupo Clarín, algo que a esta altura de los acontecimientos está por demás de claro. 

Cuando le preguntaron si conocía que Magnetto estuviera involucrado en causas judiciales contestó que "recuerdo la de Papel Prensa, no sé si prosperó, porque era verdaderamente un invento"; y que si bien había sido muy crítico del rol de Papel Prensa, "una cosa es criticar la formación de la empresa, y la otra el absurdo de decir que se obtuvo bajo tortura". 

Está mal informada la mega-estrella del periodismo de investigación: ya en marzo del 2015 el fiscal de la causa le pidió al juez Ercolini la indagatoria de (entre otros) el mismo Magnetto, por darle verosimilitud a la presunción de que la empresa fue rapiñada a sus propietarios en el contexto de delitos de lesa humanidad; y esta misma semana una pericia contable (argucia pensada por el juez para hacer zafar a Magnetto, Mitre y Ernestina de las indagatorias) determinó que fue adquirida a precio vil, mientras sus propietarios eran detenidos, encarcelados y torturados. 

Para peor, Lanata afirma que lo único que sabe de la causa Papel Prensa son citas "presumiblemente textuales publicadas en su momento por medios del aparato de propaganda k": raro que no se le haya despertado la curiosidad en éste caso (como en otros) por ir al juzgado e intentar acceder al expediente, para conocer de propia mano como venía la causa, debe ser por falta de tiempo y no de interés, seguramente. Además el juez es un amigo, y no le hubiera negado el favor.

Preguntado si tiene conocimiento de que Osvaldo Papaleo, su hermana Lidia y Rafael Iannover estuvieron secuestrados durante la dictadura, repregunta si Papaleo era el mismo que fue colaborador de López Rega; de lo que se debería inferir que si así era, a su criterio se justificaba que lo secuestren y torturen. Interesante teoría, asombrosamente parecida al "algo habrán hecho" de los años de plomo.

Cuando el juez la pregunta si tiene conocimiento de que desde los medios del Grupo se haya orquestado una campaña de desprestigio contra Víctor Hugo contesta que no, pero que cree que "frente a las agresiones del gobierno el grupo fue bastante prudente", y que si él lo hubiera manejado (es decir, si hubiera ocupado el lugar de Magnetto) "yo no hubiera permitido que durante años se me llamara secuestrador de niños, luego se demostrara que era un error y nadie me pidiera disculpas".  

Raro, porque siendo director del hoy fenecido "Crítica de la Argentina" el 5 de abril del 2009 (al fundir el diario) se despedía de sus lectores diciendo que: "Es gracioso y patético verse corrido por izquierda por Clarín: que el diario que convivió e hizo grandes negocios con los militares (Papel Prensa, junto a La Nación), gerenciado por la señora que se sospecha apropiadora de hijos de desaparecidos, que implementa el terror como política laboral (no tiene, por ejemplo, comisión interna) sostenga en un artículo sin firma que Crítica “ moderó últimamente su posición sobre Kirchner” es tan torpe que resulta cándido..."

El diario que montó ilegalmente Radio Mitre, que obtuvo Canal 13 del menemismo y logró la fusión monopólica del cable con Kirchner nos acusa de falta de independencia. Clarín no soporta que no le tengan miedo. Me hubiera gustado, al menos, dar esta pelea con Roberto Noble, su creador, y no con su lobbista Héctor Magnetto y el genuflexo señor Kirschbaum, cada día más encorvado por decir que sí. Nada de lo que digan sobre nosotros cambiará la imagen que ustedes tienen al mirarse al espejo"." (las negritas son nuestras)

Pareciera desconocer además que la causa que involucra a la viuda de Noble por la presunta supresión de identidad y apropiación de sus dos hijos no puede ser sobreseída porque el delito es permanente (mientras la identidad real no sea restituída se sigue consumando), y el cotejo de ADN de los hermanos solo pudo hacerse con las muestras existentes en el Banco Nacional de Datos Genéticos.

No es la primera vez que éste personaje saca la cara por el patroncito: allá por diciembre del 2014 fue a la justicia junto a otros conchabados del multimedios (Longobardi, Magdalena, Nelson Castro, Fernández Díaz, Leuco, Morales Solá, blank y Van Der Kooy) para impedir la adecuación de oficio del Grupo a la ley de medios, ordenada por la AFSCA. En una resolución insólita un juez les hizo lugar y dispuso una cautelar que la que le permitió a Clarín llegar al inicio del gobierno de Macri, sin ajustarse a la ley.

Las agachadas del personaje (un pesetero toda su vida, dispuesto a lo que fuera por guita) no sorprenden a nadie a esta altura, ni siquiera a los zombies que consumen el paco informativo que les suministra desde sus programas de radio y televisión; y que hoy por hoy ayuda a sostener el relato de la "revolución de la alegría" de un gobierno de gestión espantosa. En todo caso su declaración en la causa contra Víctor Hugo no hace más que correr los límites de la degradación a la que es capaz de llegar, pero no mucho más que eso.

domingo, 27 de diciembre de 2015

ESTREMECEDOR


Como si no bastara con el despliegue de un plan económico que implicó en lo inmediato una brutal transferencia de ingresos a favor de los sectores más concentrados de la economía, sin ninguna compensación a las clases populares; salvo la asombrosa cifra de 400 pesos para los beneficiarios de la AUH y la jubilación mínima.

Como si no fuera suficiente con el desembarco de esos mismos grupos concentrados para copar las estructuras del Estado y ponerlas a su servicio, y con el anuncio de nuevas medidas clásicas de un ajuste tradicional, como el aumento a las tarifas de los servicios públicos.

Como si no les hubiera bastado con una blitzkrieg de “gestos de autoridad” para “demostrar que no necesitan pedirle permiso a nadie para gobernar”, atropellando una ley diferente o una institución cada día, empezando por el Congreso y la propia Corte Suprema de Justicia.

Como si no alcanzara con haber anunciado una brumosa “emergencia en seguridad” cuyos alcances aun hoy desconocemos (pero suponemos conferirá carta blanca para la “mano dura” y las compras sospechosas), o un “protocolo de la protesta social” cuyos efectos ya pudieron verse en el conflicto de los trabajadores de Cresta Roja.

O como si no fuera inquietante para el registro de la memoria histórica la reaparición de un lenguaje y métodos de acción de evocación castrense, como la “intervención” y la ocupación por la fuerza pública de un edificio para desalojar a los allí estaban por su condición de “militantes”.

Como si todo eso –que corresponde estrictamente a las acciones del propio gobierno de Macri- fuera poco, se despliegan en paralelo un conjunto de hechos que son todo menos casual, en los que es inevitable no ver las garras de un poder mafioso que excede al del Estado; pero que ha condicionado a todos los gobiernos.

Ayer comentábamos acá el caso de la presunta aparición de la nieta de “Chicha” Mariani, y lo que nosotros conjeturábamos -a esta altura casi estaríamos en condiciones de aseverarlo- se trata de una cada vez menos solapada tentativa de minar la credibilidad de Abuelas y del Banco Nacional de Datos Genéticos; con vistas al desenlace de la causa de los hijos de la dueña de Clarín.

Y hoy nos desayunamos con la noticia de la ¿fuga? de una cárcel bonaerense de los hermanos Lanatta, elevado uno de ellos a la categoría de estrella televisiva en plena campaña electoral de cara a los comicios de éste año; para implicar directamente a Aníbal Fernández como autor ideológico del triple crimen de General Rodríguez.

Acá Oscar Cuervo en su blog hace una ajustada secuencia de los hechos, y de sus probables implicancias, todas ellas inquietantes; y Vidal (la Heidi de la campaña electoral) anuncia la remoción de la cúpula del Servicio Penitenciario bonaerense, la misma que funcionaba con el gobierno de Scioli y ella ratificó, y la misma que le permitió a Lanata (con una sola t) entrevistar al hoy prófugo en la cárcel; como parte de la operación contra Aníbal.

Mientras tanto el multimedios (al que en un rapto de lucidez Luis D’Elía calificó alguna vez como “una pistola puesta en la cabeza de la democracia”) pretende que creamos que la fuga es un “vuelto” de los penitenciarios bonaerenses, por la “emergencia carcelaria” que iba a declarar Vidal; como si las cárceles de la provincia no estuvieran hace años en emergencia. O como si con la fuga de Lanatta (¿aparecerá muerto en circunstancias sospechosas tal vez?) tuviéramos que ganar nosotros (dado qye ya embarró en campaña a nuestro candidato a gobernador), que ellos.

Incluso exculpando al gobierno de Vidal -y por carácter transitivo al de Macri- de toda responsabilidad en la fuga, las posibles conclusiones del episodio no son menos inquietantes; sino más bien lo contrario.

Porque como decíamos al principio, ya es bastante problemático organizarse para enfrentar un programa de gobierno que se avizora nefasto (confirmando los peores pronósticos de la campaña) y logra colocar tras de sí a un formidable bloque de poder (como que ese programa expresa cabalmente sus intereses), como para además ponerse a pensar que tipo de operaciones tendrá en la manga ese poder oculto y paralelo, de lo que a diario se está revelando como un verdadero “gobierno en las sombras”.

Ojo: un “gobierno en las sombras” al cual el gobierno formal -por decisión del propio Macri- ha decidido uncir sus destinos desde el principio y aun antes, desde la gestación de su candidatura y la campaña electoral. Un apoyo que puede terminar costándole caro, más tarde o más temprano.

Y cuya influencia sobre las percepciones sociales y las opciones electorales –siempre sujeta a discusión teórica- no debe hacernos perder de vista que donde más influyen es en las instituciones del Estado; como se puede comprobar en estos días con múltiples ejemplos.

Un poder “detrás del trono” de tintes mafiosos, cuyos tiempos parecen ser más urgentes, y cuyo apetito por avanzar en la reconquista o consolidación de posiciones se está revelando voraz, dispuesto a devorarse todo sin dejar ni las migas; como se está viendo en los avances sobre la justicia y las instituciones en los casos de Papel Prensa y la ley de medios.

Es como si supieran o supusieran -como vaticinó fallidamente Escribano en el 2003- que el gobierno de Macri no estuviera destinado a durar mucho tiempo; o agotará rápidamente su luna de miel con la sociedad, a partir de las medidas (fundamentalmente en el campo económico) que ya está desplegando, y las que vendrán después. 

Y en consecuencia hay que apresurarse a atar todos los cabos que dejaron sueltos, y borrar los rastros de toda operación emprendida. De ser así, que ellos sepan cosas que nosotros no sobre lo que se viene, no deja de aportar para el cuadro sea aun más estremecedor e inquietante.  

lunes, 12 de octubre de 2015

REVOLUCIONARIA TEORÍA


La democracia es "el gobierno del pueblo" ¿no?

O sea que en democracia al que gobierna lo vota el pueblo, y el que saca más votos, gana la elección y gobierna ¿sí?

Y es posible que para gobernar de acuerdo con su plan (votado por la mayoría, o que obtuvo más votos que los otros que competían en la elección), necesite aprobar una que otra ley.

Para lo que necesita votos en el Congreso, Parlamento, Legislatura, Asamblea o como se llame el órgano legislativo; que -como su nombre lo indica- es el que hace las leyes.

Y en democracia ese órgano -al igual que el Ejecutivo- se integra de acuerdo con el voto del pueblo: por lo general, el que saca más votos, tiene más legisladores.

Y esos legisladores -elegidos por el partido o fuerza del presidente o jefe de gobierno- se supone que van al Poder Legislativo para votar -no solamente, pero sí fundamentalmente- las leyes que propone el Poder Ejecutivo.

Así funciona la cosa en cualquiera de los países que algunos llaman "serios", o en las democracias "modelo a imitar".

Y si funcionan de otro modo (por ejemplo si el presidente no puede imponer sus leyes en el Congreso) es porque no logró sacar los votos necesarios para tener los suficientes legisladores propios; y poder aprobar las leyes que le interesan: es la democracia, estúpido, diría alguien.

Ahora bien, una vez sancionada la ley (con el voto de los legisladores oficialistas, por acuerdo entre estos y de la oposición, porque se impuso una mayoría opositora y el presidente no la vetó, o le rechazaron el veto) esa ley se debe cumplir, porque por eso es ley: es obligatoria.

Y los jueces están exactamente para eso: para hacerla cumplir.

Salvo el caso excepcional en que crean que viola la Constitución, y siempre y cuando la propia Constitución les haya dado el poder de evitar la aplicación de la ley en esos casos.

Algo que es discutible que nuestra Constitución (su texto escrito al menos) les haya dado a todos y cada uno de los jueces a lo largo y a lo ancho del país, tal nuestra costumbre jurisprudencial.

Pero aun dándola por buena, que un juez decida no aplicar una ley es la excepción (o debería serlo), la regla es precisamente que se asegure que se cumpla.

O al menos todo esto era así hasta que Lanata alumbró su revolucionaria teoría sobre la democracia.

Que consistiría en que el presidente tiene que enviar a Congreso las leyes que quieren los otros (los que perdieron con él las elecciones) y no él, y para el caso en que sea terco e insista con proponer leyes por su cuenta y siguiendo su voluntad (y el plan de gobierno que obtuvo mñas votos en las elecciones), los legisladores de su partido o fuerza política, deben rebelarse y no votarlas.

Y si nada de eso ocurre, los jueces tienen que abstenerse de aplicarlas.

Porque lo dice Lanata, y listo.

Recién ahí -sí y solo sí se dan todas estas premisas- estaríamos (al parecer, y si no nos perdimos en el razonamiento) ante una verdadera democracia.

martes, 1 de septiembre de 2015

SI VAN A DEJAR LA CAMPAÑA EN MANOS DE LANATA, LES VA A IR PEOR


Que el operativo de deslegitimación a priori del triunfo electoral del FPV en octubre haya comenzado con las elecciones tucumanas y ya se esté desplegando de cara a las del Chaco de éste mes, no tienen tanto que ver con el calendario electoral, como con el hecho de que en el llamado "Norte Grande" (NOA + NEA) el oficialismo construyó la mitad de la diferencia que obtuvo sobre "Cambiemos" en todo el país.

En ese sentido el "fraude" que intentan instalar en el caso tucumano y ya preanuncian en el chaqueño (donde perdieron las PASO para gobernador por un contundente 60 % a 37 %) es pariente directo del "robo de boletas" que denunciaban en el conurbano bonaerense; donde se construyó la otra mitad de los más de 3,2 millones de votos que separaron a Scioli de Macri.

La delegitimación del triunfo del FPV que se viene orquestando bajo el estigma del fraude funciona con el "clientelismo" profusamente mostrado por Lanata el domingo en su programa como Plan B; sin que los termocefálicos promedio de la audiencia cautiva de los medios opositores reparen en que o existe uno y funciona eficazmente, o es un desastre y hay que apelar al otro.

Dicho de otro modo, si el dispositivo clientelar cumple su objetivo de enajenar o condicionar la conciencia de los votantes para que elijan al que el aparato les indica (bajo la amenaza de perder favores, o la promesa de obtenerlos), no es necesario orquestar un fraude a gran escala; para tergiversar los resultados de la elección en favor del oficialismo.

Es lo mismo que pasaba con el blanqueo de capitales: o es una puerta abierta para la entrada de capitales manchados con sangre y provenientes de la droga, el tráfico de armas y la corrupción, o es un completo fracaso porque no ingresó un solo dólar; pero las dos cosas juntas al mismo tiempo, imposible.

Esa misma "clientela" política y mediática que le cree a Lanata y que jamás pensaría en votar al kirchnerismo tampoco parece percibir otra brutal contradicción en la que incurrió el discurso y la praxis política opositora, en apenas semanas.

Contradicción que consiste en pasar de reivindicar públicamente políticas centrales del gobierno (como YPF, la AUH, la recuperación de los fondos de las AFJP) porque los "focus group" demuestran que gozan de amplio consenso social y quieren disuadir temores respecto a su continuidad en caso de ser gobierno, a plantear que el kirchnerismo es un régimen casi sin ningún respaldo social genuino, que sólo puede sostenerse en el poder mediante el fraude o el clientelismo o -como se señaló antes- ambos a la vez.

Si nadie apoyara al gobierno por buenas razones (vinculadas con políticas públicas concretas, que se tradujeron en mejoras objetivas de la propia situación y del contexto general), la oposición no debería andar haciendo todo el tiempo piruetas dialécticas entre "continuidad o cambio"; y podría explicar con franqueza y ante una amplia audiencia dispuesta a escuchar, sus reales planes para el país, en el caso de llegar al gobierno. 

Claro que estas sutilezas son ocultadas por los medios opositores a una "audiencia hablada", que prefiere la papilla conceptual digerida y que necesita que la tele le enseñe a pensar o entender como funciona el mundo; para ahorrarse el trabajo de intentar hacerlo por ella misma.

La bochornosa "excursión a los indios ranqueles" de Lanata y su equipo el domingo (que seguramente seguirá generando nuevas entregas de acá a octubre) opera sobre un trasfondo cultural preexistente (al igual que lo fue en su momento el significante "campo" durante la revuelta agrogarca) que viene de lejos en nuestra historia, y la atraviesa.

Más precisamente desde el dilema sarmientino de "civilización y barbarie", pasando por "los 14 ranchos" con que el mitrismo estigmatizaba al interior, la Argentina inmigratoria del centro del país (esa parte que -en ese mismo imaginario- representa "la mitad del país que mantiene a la otra mitad"), hasta llegar a las "provincias inviables" de Cavallo. 

Así expuesto el libreto televisivo (devenido por el seguidismo opositor de la agenda de los medios en hoja de ruta política), parece desconocer que cuanto más burdos son los estereotipos y las estigmatizaciones que se ensayan, menos chances tienen de generar empatía entre los "rescatados" por la tele (antes incluso que por la política) de las garras del clientelismo explotador de la pobreza: pensemos en Carrió que, hablando de "legitimidad segmentada" y "emprender una cruzada para liberar a nuestros hermanos de la  pobreza", pasó del 23 % de los votos en el 2007, al 1,82 % en el 2011. 

Y si se pasan de rosca (como es inevitable estando Lanata de por medio) corren el riesgo de aumentar el rechazo, incluso entre quienes adversan al gobierno: no sería muy bien visto entre la gente del interior del país -sean o no oficialistas- que los medios porteños los muestren como burros, o negros cabeza que venden su voto por un puñado de pesos o una casa, mientras están cada vez peor porque no saben elegir a los que los gobiernan.

Menos si lo dice un porteño banana como Lanata, puesto siempre en modo "yo, que me las sé todas, te cuento como es", para convencerlos de que voten a otro porteño banana que responde al estereotipo si los hay, como Macri.

Pueden tener éxito acotado en audiencia/electorado que ya tienen seguro, y no necesitan fidelizar, por lo que la estrategia elegida es un claro dispendio de recursos, simbólicos y políticos. 

Después podemos discutir en extenso sobre lo que representa en realidad el clientelismo y sus complejas relaciones (sobre lo que se ha dicho y escrito hasta el cansancio), o las condiciones de racionalidad instrumental del voto de cada persona o grupo social.

Diremos simplemente que cabe preguntarse cuan racional sería el voto de quien obtuvo un préstamo del Procrear para construir su casa propia, y vota a los que proponen liquidar las acciones y demás activos del Fondo de Garantía de la ANSES con que se fondea el programa; o de quienes consideran a los subsidios a las tarifas como un derecho adquirido al que no quieren renunciar (mientras protestan contra los "choriplaneros") y votan al que les promete poder comprar dólares sin restricciones o aliviarles la carga de Ganancias, pero aumentará las tarifas eliminando los subsidios para compensar el agujero en las cuentas; lo que les reduciría sus ingresos disponibles para ahorrar comprando dólares. 

En la campaña electoral más operada mediáticamente de nuestra historia (en la de 1946 los medios audiovisuales no existían o no tenían la potencia que alcanzaron después), cabe aplicar al despliegue de ese dispositivo mediático para intervenir con un sentido definido en la disputa política, las mismas reglas que rigen para ésta: cuanto más se radicaliza el discurso, menos posibilidades de captar nuevos adherentes se tiene.

Al error estratégico que apuntaba acá Oscar Cuervo de plantear la campaña en términos de peronismo y antiperonismo (regalándole el peronismo al FPV, y a Scioli la posibilidad de crecer con votos de Massa, De La Sota y Rodríguez Saá), le suman ahora el de delegar el comando de una campaña que requiere bisturí, en un operador de motosierra como Lanata.

A no lamentarse entonces después si las cosas en octubre no salen como es pensado; y sobre todo, a no pudrirla cuando lo comprueben fehacientemente al abrirse las urnas.