"Aquélla noche de septiembre de 1955, mientras los doctores, hacendados y escritores festejábamos ruidosamente en la sala la caída del tirano, en un rincón de la antecocina ví como las dos indias que allí trabajaban tenían los ojos empapados de lágrimas.
Y aunque en todos aquéllos años yo había meditado en la trágica dualidad que escindía al pueblo argentino, en ese momento se me apareció en su forma más conmovedora. Pues, ¿qué más nítida caracterización del drama de nuestra patria que aquella doble escena casi ejemplar?
Muchos millones de desposeídos y de trabajadores derramaban lágrimas en aquellos instantes, para ellos sombríos.
Grandes multides de compatriotas humildes estaban simbolizadas en aquellas dos muchachas indígenas que lloraban en una cocina de Salta."
ERNESTO SÁBATO (1911-2011), "El otro rostro del peronismo"
