LA FRASE

"EN ÉSTE PAÍS NO SE PUEDE TENER MENTALIDAD EMPRENDEDORA Y ARRIESGARSE EN LA BÚSQUEDA DE NUEVAS OPORTUNIDADES DE NEGOCIOS PORQUE ENSEGUIDA TE DESTRUYEN CON LA MÁQUINA DE IMPEDIR." (JOAQUÍN BENEGAS LYNCH)
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lunes, 29 de junio de 2026

"NO VAN A PODER CAMINAR POR LA CALLE"

 

La ocasión puede ser cualquiera en estos dos años y medio: la ley bases, la reforma laboral, los acuerdos con el FMI, el intento de moción de censura contra Adorni, el pago a los fondos buitres o el súper RIGI: las frases hechas se repiten en cada oportunidad: "No van a poder caminar por la calle", "La historia los juzgará", "El pueblo les va a pedir cuentas".

Por supuesto y como bien sabemos, nada de eso pasa, ni pasó tampoco durante el gobierno de Macri, cuando al igual que ahora asistíamos todos los días a una nueva ignominia, a una nueva entrega de la riqueza nacional o al enésimo cercenamiento de algún derecho. De lo que resulta que esas frases hechas que solemos repetir en estos casos no son más que una expresión de catarsis por el agobio, sin demasiado correlato con la realidad.

Podrá decirse que la sociedad -o buena parte de ella- no reacciona frente a lo que está pasando en el país porque está despolitizada, o porque tiene urgencias más concretas que atender, como llegar a fin de mes, pagar las cuentas o conservar su empleo. Se podría contestar -con justeza- que la solución a esos dilemas solo puede venir de la política, como es la política (o una forma concreta de ella) la que los trajo.

Y también se podría acotar que en realidad la sociedad nunca está despolitizada, sino politizada en distintos sentidos, según los momentos históricos: el "Que se vayan todos" del 2001 fue una forma (infantil y simplista) de politización, como vivimos otra en los años kirchneristas, y como el desencanto democrático que nos trajo a Milei es otra forma de politización.

O que el gorilismo y su persistencia (más incluso que el propio peronismo) como identidad política y social determina y condiciona atavismos y comportamientos patológicos, pero lo cierto es que detrás de todo eso y del consenso social pasivo al saqueo del país y el despojo de sus habitantes hay una idea (brumosa pero la hay) del país que quieren, y una más clara aún, del que no quieren. Para simplificar se podría decir que es ése país que durante décadas expresó el peronismo, al menos en las mejores versiones de su tradición histórica.

Por otro lado tampoco podría decirse que exista estrictamente un vacío de representación, que detone el hartazgo social contra el sistema político: los que votamos en contra de éste gobierno y lo que representa (o a favor de otro modelo e idea de país) no podemos decir que nuestros representantes en el Congreso nos hayan defraudado violando su mandato electoral. Son senadores y diputados, no comandos de la Guardia Republicana ni combatientes de las organizaciones armadas de los 70': participan de las discusiones, denuncian, argumentan, votan en contra de la casi totalidad de las iniciativas del gobierno...y pierden.

Y pierden porque más allá de que pueda existir la Banelco (ahí están casos como Kueider para comprobarlo), lo que está funcionando todas las semanas en el Congreso es la Moncloa del 70 % de las que nos hablaba Larreta: los que acompañan sistemáticamente las iniciativas del gobierno es porque comparten su orientación y contenido, o porque saben que en rigor las impulsa el círculo rojo y no quieren confrontar con intereses tan poderosos, o por la suma de los dos factores. Lo que nos lleva otra vez a la cuestión del vacío de representación: si la sociedad (o buena parte de ella) no les exige rectificaciones a sus representantes, es porque -de un modo u otro- buena parte de ella entiende que están haciendo lo correcto, aunque a nosotros nos parezca horrible. 

Tampoco podemos cometer nosotros el error de crear el vacío de representación donde no lo hay (o no está tan claro que lo haya), o contribuir al clima anti-político (en el que los poderosos intereses que sostienen a Milei podrían medrar con más facilidad aun de lo que lo están haciendo), sosteniendo que las instituciones no sirven para nada, que el Congreso está de adorno y cosas similares. Entre otras cosas, porque la consecuencia lógica de ese discurso es la impotencia política, y la abstención electoral, que ya de por sí viene batiendo marcas históricas en las últimas elecciones; y porque ese discurso de la anti-política cala más hondo en los sectores sociales que fluctúan con su voto de una elección a otra, que tanto acompañaron a Cristina como a Milei dependiendo de su situación personal, o su percepción de cual podía ser la solución a sus problemas. 

Menos podemos caer en el error del internismo, porque no se pueden reducir los términos de la disputa política (aun la interna, en el propio campo de pertenencia) a la cuestión de los liderazgos, armados y candidaturas; a menos que algunos nos estén distrayendo con eso para no discutir cosas más importantes: se puede sospechar que la cosa viene por ahí cuando todos hablan del discurso de Máximo Kirchner en Parque Lezama, pero ninguno dice nada -ni siquiera para decir si está o no de acuerdo- con lo que dijo respecto a la imprescindible reestructuración de la deuda externa (incluyendo la contraída con el FMI) para superar la crisis.

Que no es otra cosa que lo que venía diciendo Cristina antes de que la privaran de su libertad y sus derechos políticos, invitando -sin mayores resultados, habrá que decirlo- a debatir esas cuestiones. Por eso pedir por su libertad no es un planteo político excluyente de todos los demás, sino su síntesis más acabada: porque ella hablaba de lo que -en su ausencia forzada- nadie o casi nadie parece querer hablar (y allí si podría hablarse de vacío de representación); aunque no se ahorren dardos en la disputa minúscula. Y otros prefieren poner el acento en los lazos familiares (con un discurso idéntico al del sistema de medios dominantes que operan como intelectualidad del régimen), antes que en la coherencia política del discurso.

lunes, 16 de febrero de 2026

LA LEY HUÉRFANA

 

Un cuarto de sigloatrás la "ley Banelco" aprobada en el Congreso nacional desataba un escándalo que terminó precipitando -junto con el "corralito" y la implosión de la convertibilidad- la caída del gobierno de De La Rúa, y una de las más profundas crisis de nuestra historia.

Durante mucho tiempo -quizás hasta hoy- el episodio quedó asociado a un caso de sobornos y subsumido en él; caso en el que el gobierno de entonces les pagó con fondos reservados de la SIDE a un grupo de senadores peronistas para que votaran a favor de la ley. Sabido es que en la justicia (como pasa siempre que el involucrado en delito no es Cristina ni ningún funcionario de sus gobiernos) finalmente todo quedó en la nada. 

De lo que se habla poco (casi nada) es del contenido de la ley: una reforma laboral flexibilizadora impulsada a pedido del FMI y de los grandes grupos empresarios. Como la de ahora, claro que no tan grave ni regresiva, o mejor dicho: lo era, pero la actual se sale de toda escala. Y como suele pasar cada vez que se produce un caso (real o presunto, para el caso lo mismo da) de coimas o sobornos, conocemos los nombres de los sospechosos de cobrarlos, pero jamás de los que los pagaron: es como si al dinero del caso se lo hubieran encontrado en la puerta de la casa en una canastita, como a Moisés. 

Hace poco volvió a pasar con el voto del senador Kueider en la ley de bases; nadie se preocupó mucho por saber quienes le pagaron la coima para que votara una ley escrita por los estudios jurídicos que asesoran a los principales grupos económicos del país. Los mismos que redactaron la reforma laboral que ya tiene media sanción del Senado, y que el gobierno de Milei quiere aprobar esta misma semana. 

Reforma laboral a la que ahora parece que le "descubrieron" con fingida sorpresa un artículo introducido en el debate en el Congreso entre gallos y medianoche, de resultas del cual a los trabajadores que padezcan una enfermedad o accidente (vinculado o no con sus tareas) se les dejarán de pagar sus salarios íntegros.

42 senadores votaron el artículo (una amplia mayoría), pero al parecer nadie sabe quien lo puso en el texto, y los empresarios niegan haberlo pedido; y da la casualidad -justo, señora, vea- que caga a los trabajadores desde arriba de un pino. Como todo el resto del articulado de la ley, digamos.

Porque hay que ser claros en éste punto: aunque la Cámara de Diputados se tomara el trabajo de eliminar la norma controvertida del texto que va a votar, y el proyecto vuelva al Senado para que allí decidan si aceptan el cambio o no, y aun lo aceptaran, la ley de reforma laboral seguiría siendo una perfecta y completa mierda esclavista, flexibilizadora y perjudicial para los derechos e intereses de los trabajadores (registrados o no, actuales o futuros), por donde se la mire.   

Leyes aprobadas mediante sobornos, Congresos vallados con amplios despliegues represivos propios de una dictadura, debates express y poco claros, toqueteos promiscuos hasta el momento mismo de la votación en los textos, orfandad de autores públicos que asuman una iniciativa parlamentaria y puedan defenderla con argumentos, trámite legislativo a los cachetazos sin participación de la sociedad civil, argumentos falseados.

El menú completo que se despliega cada vez que el Congreso va a votar una ley impresentable, que atiende a intereses privilegiados, minoritarios y bien concretos, que se cuidan bien de aparecer en público confesando la autoría del esperpento de ocasión. Una dinámica a la que la actual reforma laboral no es ajena.

Y una muestra de que la degradación de nuestra democracia (que a 50 años del último golpe ha llegado a su punto más bajo de descomposición) no solo radica en la política, que ciertamente carga con buena parte de responsabilidad al respecto. De hecho, la parte mayor en ello la tienen los que nunca son votados ni se remiten al juicio de la ciudadanía (que también aporta lo suyo votando cualquier cosa sin siquiera arrepentirse a veces), pero terminan ganando con (casi) todos los gobiernos; y reclamando también -en todos los gobiernos, pero sobre todo en los que afectan sus intereses- mayor calidad institucional.

lunes, 29 de diciembre de 2025

EL CONSENSO DEL AJUSTE

 

jueves, 9 de octubre de 2025

OTRA AGACHADA DE PULLARO

 

En la sesión de ayer la Cámara de Diputados de la Nación no pudo convertir en ley el proyecto que venía en revisión del Senado, por el cual se modifica la Ley 26122, que reglamenta el control por el Congreso de los decretos de necesidad y urgencia (DNU), los decretos delegados y los de promulgación parcial de leyes vetadas.

La iniciativa tenía por objeto restringir la atribución del presidente de dictar este tipo de normas (en especial los DNU), y establecer -por ejemplo- que tiene un plazo determinado de vigencia transcurrido el cual caducan si no son ratificados por el Congreso; para lo que se requeriría la aprobación de ambas Cámaras y no como es actualmente, en que la norma queda convalidada con el voto favorable de al menos una de ellas.  

En la votación en general el proyecto obtuvo 140 votos positivos (95 de ellos de Unión por la Patria), 80 negativos y 17 abstenciones; es decir que no alcanzó los dos tercios de los votos de los presentes (pensando a futuro en un seguro veto de Milei), pero sí la mayoría especial requerida por el artículo 99 inciso 3) de la Constitución Nacional: mayoría absoluta del total de los miembros de cada Cámara, lo que en Diputados son 129 votos positivos o afirmativos.

Pero como dijimos el proyecto no pudo ser convertido en ley y deberá volver al Senado -como quería el gobierno para ganar tiempo y esperar la renovación de bancas de diciembre-, porque en la votación en particular del artículo 3 (que establecía el citado plazo de caducidad de los DNU a los 90 días si no son aprobados por el Congreso), el dictamen de mayoría obtuvo 127 votos (entre ellos otra vez, 95 de Unión por la Patria), es decir dos menos de los exigidos por la Constitución para su aprobación.

Para que eso suceda, fue decisivo el concurso de algunos de los gobernadores que le volvieron a salvar las papas al gobierno de Milei, como los de Misiones, Tucumán, Santa Cruz, San Juan y Salta; y de buena parte de los diputados de la UCR, que se abstuvieron o se ausentaron a la hora de la votación, tal el caso de Martín Tetaz o Facundo Manes; que antes de la sesión protagonizó otro escándalo, esta vez con el presidente de la Cámara Martín Menem, de quien dijo haber recibido amenazas.

Entre los gobernadores colaboracionistas con Milei (una vez más y van) hay que contar a Pullaro, no solo porque los diputados por Santa Fe del PRO (partido que integra la alianza oficialista en la provincia, y es presidido por la vicegobernadora Scaglia, que encabeza la lista de candidatos a diputados nacionales de Pullaro por "Provincias Unidas" para el 26) Bongiovanni, Figueroa Casas (convencional constituyente junto con Pullaro en la reforma de la Constitución provincial) y Laspina votaron en contra del proyecto en general y en particular, y Núñez estuvo ausente. 

La diputada radical Melina Giorgi ("la" representante de Pullaro en la Cámara de Diputados de la Nación) se abstuvo en la votación en general (al igual que Mario Barletta) y votó en contra en la votación del artículo 3, con la clara intención de evitar que fuera sancionado alcanzando la mayoría especial que requiere la Constitución por la materia de que trataba el proyecto. Barletta en cambio -acaso envuelto en vapores etílicos- votó sorprendentemente a favor el artículo 3, luego de haberse abstenido en la votación en general.

Repárese en que esta nueva agachada de Pullaro (que recorre el tramo final de la campaña tratando de esgrimir un discurso opositor al gobierno de Milei) ni siquiera puede justificarse en una estrategia definida en conjunto entre los integrantes de las comparsa autodenominada "Provincias Unidas": los diputados cordobeses que responden a Llaryora y Schiaretti votaron a favor del proyecto, junto con -por ejemplo- el bloque de Unión por la Patria.

Imagen (corresponde a la votación del artículo 3) y tuit relacionados:



viernes, 12 de septiembre de 2025

VETO A VETO

 

jueves, 21 de agosto de 2025

COLGADO DEL TRAVESAÑO

 

Al momento de subir este post, la Cámara de Diputados de la Nación había insistido en los proyectos de emergencia en discapacidad y aumento extraordinario para los jubilados vetados por Milei, pero en el segundo de ellos estuvo a solo dos votos de conseguir la mayoría que exige la Constitución en esos casos para que la ley quede firme, si también se conseguían los dos tercios en el Senado.

El gobierno logró zafar de lo que hubiera sido una derrota mayor que la que sufrió con la emergencia en discapacidad, con la oportuna ayuda de algunos gobernadores del PRO y la UCR con los que La Libertad Avanza había cerrado acuerdos para ir en listas comunes en sus distritos, como los de Mendoza, Chaco y Entre Ríos, y otros saltimbanquis de ocasión como el de Santa Cruz (aliado de Pullaro en la recién estrenada "tercera vía federal") y los misioneros manejados por Rovira. 

Fueron también decisivas a esos fines algunas mascaritas sueltas sin futuro político posible, que en consecuencia quedaron libres para venderse al mejor postor, como María Eugenia Vidal; y en la misma sesión se partió el bloque oficialista con la fuga de cuatro de sus miembros, que pasaron a revistar en las filas de los que escuchan ofertas, según les convenga.

La sesión (y la jornada toda) estuvieron marcadas por el escándalo de corrupción que salpica al propio Milei, a su hermana y a los Menem ("Lule" y Martín, el presidente de Diputados) por pedido de coimas a los laboratorios y droguerías prestadoras de la Agencia Nacional de Discapacidad, y es muy posible que a estas horas el titular del organismo (y abogado personal del presidente) cuyos audios denunciando los curros se difundieron, haya dejado su cargo; lo que no haría más que confirmar la veracidad de lo que cuenta en ellos, y que nadie del gobierno se encargó hasta ahora de desmentir, como si lo hicieron -por ejemplo- con el asunto del reloj de la hermanísima presidencial.

Más allá de las peripecias de la causa judicial que se inició a partir de la denuncia de Gregorio Dalbón con el tema, en términos políticos el escándalo le pega en la línea de flotación a un gobierno que acumula resultados negativos de la gestión (en especial en el plano económico) y trata de contrapesarlos con la vieja receta del PRO y la oposición "republicana" a los gobiernos de Néstor y Cristina: reflotar viejas causas judiciales contra el kirchnerismo, para demonizarlo y de paso convertirse en los cruzados en la lucha contra la corrupción; un discurso que desde lo de Libra en adelante se le hacía difícil sostener, y a partir de los audios (con la familia Menem en estelar protagonismo), prácticamente imposible.

La insustentabilidad del plan económico del gobierno alcanzó también su plan político, si es que tal cosa existe y va más allá de hacer anti-kirchnerismo explícito: Milei perdió el control del Congreso que supo exhibir en sus comienzos (cuando logró aprobar la ley bases con facultades extraordinarias incluidas) y deberá resignarse a que la agenda allí la fijen otros, quedando limitado a resistir colgado del travesaño a fuerza de vetos cuyo sostenimiento se le hará en el futuro cada vez más difícil. Y por difícil entiéndase caro: la sombra de la Banelco flotó ayer sobre varios de los discursos en Diputados, y habrá que ver si aun así es tan sencillo conseguir Kueiders disponibles, aun subiendo las tarifas. 

Poco ayuda a la gobernabilidad de Milei la feroz interna del otrora "círculo de hierro", que ha estallado en forma de carpetazos (como los audios del titular de la ANDIS), fracturas en el Congreso, operaciones del periodismo a sobre del régimen y renuncias: el fuego amigo contra el gobierno no solo proviene de los bancos o los fondos de inversión que juegan a la corrida contra el peso cuando Milei y Caputo tienen cada vez menos balas para frenarla, sino de los mismos en los que el presidente descansaba el juego político de su administración, como su hermana o Santiago Caputo, el monje negro que opera a la vista del público.

Es prematuro decir quien capitalizará en las urnas este cuadro de situación y cual es el daño real que le terminará causando al gobierno en las elecciones, pero lo cierto es que  la oposición real, concreta, persistente y consistente (es decir, el peronismo/kirchnerismo y la izquierda) hizo lo que tenía que hacer, cumpliendo con las responsabilidades institucionales que le tocan, y usando las herramientas de que dispone.

Que son ni más ni menos que lo que se juega en octubre: las bancas del Congreso. Por lo que habrá que hacer campaña no solo asumiendo la representación de los dañados por las políticas de Milei y su gobierno (jubilados, discapacitados, médicos, docentes y alumnos universitarios, científicos, trabajadores), sino insistiendo hasta crear conciencia en la sociedad sobre lo que está en juego: no pueden volver a darle un cheque en blanco a un gobierno insensible, autocrático y también corrupto, afilando con su voto los dientes de la motosierra. Porque después será tarde para arrepentimientos.

Tuits relacionados:

viernes, 8 de agosto de 2025

AYUDA MEMORIA

 

jueves, 7 de agosto de 2025

DERROTAS


En la sesión de anoche de la Cámara de Diputados de la Nación la oposición le propinó a Milei y a su gobierno una de las derrotas más contundentes desde que comenzó su mandato: logró imponer un temario con temas que el oficialismo quería evitar a toda costa, llevar la sesión hasta el final para tratarlos -frente a los intentos libertarios por pudrirla-, y vencer en las doce (12) votaciones que llegaron al recinto.

La goleada en contra que recibió Milei es una derrota en toda la línea, tanto así que incluyó el rechazo de cinco (5) decretos delegados que firmó como parte del plan de desguace pergeñado por Sturzenegger: los que disuelven o transforman organismos como Vialidad Nacional, el INTI, el INTA, la Agencia Nacional de Seguridad Vial y el Instituto Nacional del Teatro, o la desregulación de la marina mercante y el tráfico naval de cabotaje.

En estos casos rige el mismo procedimiento establecido en la Ley 26122 para el control por el Congreso de los DNU y aun falta el pronunciamiento del Senado para que los decretos sean derogados, pero nada hace suponer que allí la suerte del gobierno será distinta, no se requieren mayorías especiales para rechazarlos y a diferencia de las leyes, Milei no puede apelar a la herramienta del veto para insistir en sus decretazos.

También le dieron sanción a leyes que recomponen las partidas presupuestarias del sistema universitario y del hospital Garrahan, las que sí deberán completar su trámite en el Senado; pero por mayorías tan amplias que hacen suponer que quedan a cubierto de posibles vetos presidenciales.

Los números de las votaciones de anoche registran -sistemáticamente- un engrosamiento de las filas opositoras, al mismo tiempo que un adelgazamiento de los acompañamientos al oficialismo en el Congreso: no pocos radicales y hasta algunos sueltos del PRO eligieron ausentarse, votar a favor de los proyectos o abstenerse; señal de que los tiempos de conseguir dadores de gobernabilidad gratis (o a cambio de favores) han terminado para Milei, y deberá tomar nota de ello.

Que LLA (siguiendo la ley inexorable del gorilismo argentino) se fagocitara al PRO en los cierres de listas en los distritos más importantes (como la CABA y la PBA) no parece haber redundado para Milei en un reforzamiento de sus apoyos en el Congreso, sino más bien todo lo contrario: el abandono por parte de Macri de su empresa unipersonal antes conocida como PRO disparó muchos emprendimientos unipersonales y pymes ex amarillas, de legisladores que ya no se sienten obligados a secundar las estrategias de un conductor que no conduce, y suponen por el contrario que quedaron habilitados para ir por la suya y ver que es lo que más les conviene.

Por otro lado el debutante bloque de Seita (la Manaos de derecha armada por algunos gobernadores radicales y del PRO como posible recambio del establishment ante el desgaste de Milei y el experimento libertario) eligió sumarse a la mayoría opositora, haciendo -como siempre hacen quienes lo integran- seguidismo de las encuestas que reflejan (en teoría) los cambios del humor social, que hoy estaría virando hacia el hartazgo con Milei y su rumbo de gestión. 

Por contraste, el peronismo/kirchnerismo se mantuvo consecuente en su actitud opositora al gobierno como desde el primer día, aportó (junto con la izquierda) los dos tercios de los votos juntados para propinarle estas fuertes derrotas en cadena al gobierno y habrá que ver si puede capitalizarlo en las urnas. Por lo pronto, su actitud coherente estuvo más a tono con los reclamos sociales que se hicieron sentir por los daños causados por las políticas de Milei, y debiera darle -en un escenario ideal- un plus de credibilidad como la verdadera oposición al desastre gobernante.

El otro dato relevante de la jornada es el abandono del oficialismo, consecuencia de la extraviada línea de conducción política de los hermanos Milei (hablar de "triángulo de hierro" a estas alturas es ficcional): los "héroes" dispuestos a inmolarse en el Congreso en defensa del gobierno son cada vez menos, y si se miran las votaciones de ayer, a Milei se le estará haciendo cada vez más cuesta arriba sostener sus vetos ya firmados, y los que piense instrumentar en el futuro. 

Por aquello de los "climas de época" (que tantas satisfacciones le diera hasta acá al gobierno para imponer su programa), las votaciones de anoche influyen en las por venir en las Cámaras, como por ejemplo las que deben darse para evaluar los vetos presidenciales a la prórroga de la moratoria previsional, el aumento a los jubilados y la emergencia en discapacidad.

Habrá que ver como procesa el porrazo Milei, que no se ha caracterizado hasta acá por la racionalidad, y otro dato a considerar es que el DNU 70 (la viga maestra de gobernabilidad del plan libertario) sobrevivió al vendaval opositor en Diputados; lo que deja claro que es el que más le interesa al poder económico (que redactó sus cláusulas), y que por otro lado hay opositores recién estrenados anoche en ese rol que siguen (o esperan) sus instrucciones, para obrar en consecuencia.

viernes, 11 de julio de 2025

RELOJ DE ARENA

 

miércoles, 27 de noviembre de 2024

ASÍ ES DIFÍCIL ENDEREZAR LO TORCIDO

 

"De allí que sean claves los pasos que se den de ahora hasta las elecciones del año que viene, para seguir manteniéndose al margen del cambalache dominante en la política nacional, con un mismo lodo donde todos están manoseados: contribuir (por acción u omisión) a que se apruebe el pliego de Lijo para la Corte Suprema solo contribuirá a la estabilización del régimen y a la idea que intentan instalar de un pacto de impunidad (idea con la que el único que acumula es el PRO), y expone una estrategia (la de tener jueces que te deban favores) que ya fracasó en los gobiernos kirchneristas con Bonadío y los demás jueces de la servilleta de Comodoro Py." (Posteo completo, acá).

"Después del experimento con seres vivos que está asolando a la Argentina hay que volver al gobierno por las urnas -no hay otro modo-, pero no basta con organizar una arquitectura electoral eficiente y esperar que el desgaste del régimen haga el resto: hay que darle ya, desde el llano, otro significado al voto futuro que le vamos a pedir a la ciudadanía. Que no es otro que su sentido real, el que nunca debió perder: cambiar las cosas en serio, para transformar una realidad injusta y lacerante para millones de compatriotas.".

"Lo que involucra recuperar palabras que fuimos dejando de lado por seguir los consejos de los asesores de campaña y consultores de imágenes, para hablar claro, llamar a las cosas por su nombre, y ser como ellos dicen que somos, pero por algún extraño complejo, nunca nos terminamos de animar a ser. La propuesta no está exenta de riesgos, claro está, pero se trata de tensionar positivamente a la democracia en busca de su sentido profundo, para detener su progresivo vaciamiento y su prostitución que la está convirtiendo en un significante vacío, desprovisto de sentido, que termina generando engendros como Milei.".

"No podemos seguir jugando a que: a que hay democracia, a que tenemos instituciones, a que rige la Constitución, a que nos preocupan la pobreza o la desigualdad, a que seguimos siendo un país soberano, o con los atributos de tal. Hay que intentar algo distinto y alguien tiene que hacerlo, por nosotros, por el país, por su futuro y el de la inmensa mayoría de sus habitantes. Hay que dejar de llorar proscripciones y persecuciones -que existe, quien puede dudarlo-, y forzar al régimen a desnudarse, y verse obligado a instrumentarlas realmente para defender sus privilegios:..". (Posteo completo, acá).

jueves, 10 de octubre de 2024

EMPATE CATASTRÓFICO

 

Con un final casi cantado, se repitió con la ley de financiamiento universitario lo que se había dado con el aumento a los jubilados: la Banelco y otros métodos similares del gobierno le dieron a Milei un blindaje al veto en el Congreso, en contra del reclamo sectorial, y de los apoyos sociales que cosechó.

Una pintura de la Argentina de nuestros días, en los que la disociación entre la calle y el palacio son cada vez mayores, y conforme la crisis se agrava, las instituciones parecen incapaces de darle cauce y respuesta. Hasta que todo decante, para peor, como en el 2001.

Los "héroes" que se hicieron acreedores a otro asado en Olivos (¿lo habrá?) fueron más o menos los mismos de la vez pasada: cuatro de los cinco radicales del caso jubilados repitieron sus votos de aquella vez, más alguna oportuna ausencia aportada por el peronismo antiperonista de Córdoba y Catamarca (una de sus diputadas fue la única de las 99 del bloque de "Unión por la Patria" que se ausentó), y especialmente el peronismo libertario de Jaldo en Tucumán, que sumó 3 votos a favor del veto.

Breve disgresión partidaria: mientras el PJ marcha hacia un proceso de renovación de autoridades con Cristina involucrada, mantuvo la coherencia opositora de la inmensa mayoría de sus legisladores pese a la interna en marcha, y los que se cortaron solos son los mismos (como el "cordobesismo") que se automarginaron de esa disputa; blanqueando así que no les interesa ser parte de la discusión interna, tanto como armar colectoras que fuguen votos peronistas, para ser funcionales a un nuevo triunfo gorila.

Por ello una de las primeras medidas de la nueva conducción partidaria (que seguramente encarnará Cristina) que se elegirá en noviembre debería ser intervenir los distritos díscolos, y expulsar a los tránsfugas sin  esperar que renuncien, como Randazzo. Porque como decía Perón, en política como en la guerra, no se puede cargar con peso muerto. 

Pero las elecciones legislativas de medio término son dentro de un año, algo que en la Argentina de Milei (en proceso acelerado de descomposición social, económica e institucional) es un siglo. Con una encerrona institucional y un juego de suma cero que se describe en los tuits de apertura, y que parece tender a estabilizarse como modus vivendi del sistema, hasta que algo lo haga estallar por los aires. Otra vez: como en el 2001. 

De hecho, éste nuevo triunfo pírrico de Milei le hizo quemar más cartuchos, y fortalecer una alianza con Macri en la que ninguno de los dos se quiere, pero están condenados a vivir juntos, compartiendo la suerte de este experimento con seres vivos, hasta el final. Siameses neoliberales que no pueden separarse, sin correr riesgo de vida.

Aunque nadie puede ser tan tonto de creer que las alianzas que Milei logró articular para sostener su decretocracia son fruto de su muñeca política, más que de las presiones del círculo rojo por sostenerlo, para que complete con su motosierra el tronchado final de lo que queda de la Argentina peronista.

Por tercera vez: la cercana posibilidad de un final con convulsiones sociales y económicas con repercusiones institucionales al estilo del 2001 (cercana no quiere decir inminente, sino posible y verosímil) es consecuencia de otro comportamiento también endémico, que es el de nuestra élite económica: anteponer su voracidad por encima de toda otra consideración al punto de llevarse puestas en el camino -entre otras muchas cosas- a las instituciones.

Tuits relacionados: 

lunes, 19 de agosto de 2024

COSAS AL COMPLETO PEDO

 

El Congreso nacional no encuentra el tiempo para tratar en Diputados el DNU 70 rechazado por el Senado, y terminar de tumbarlo; dándole al gobierno la oportunidad para seguirlo usándolo para lo que se le antoja, como por ejemplo insistir con las SAD aun en contra de fallos de la justicia. (*)

Tampoco tiene tiempo para aprobar de una buena vez una nueva fórmula de ajuste de los haberes de los jubilados, y un aumento de emergencia que les compense -al menos en parte- el deterioro de su poder adquisitivo sufrido desde que asumió Milei. 

En la misma situación estaba hasta esta semana -en que se votó en Diputados- el refuerzo del presupuesto de las universidades nacionales, pero terminó resuelto de un modo que es lo mismo que si lo hubieran dejado de lado.

Tuvo tiempo, en cambio, para discutir la supresión del derecho de huelga de los docentes bajo el eufemismo de declarar a la educación (a la que se le niegan recursos) "servicio esencial", la libre portación de armas por particulares y el ingreso de tropas extranjeras al país. (¿Pato Bullrich necesitará refuerzos de los marines para reprimir la protesta social?).

Y también para declarar que hubo fraude en las elecciones de Venezuela, como si fuera un tribunal electoral. A la inversa, todavía no encontró el tiempo para tratar el DNU de Milei que aumentó en más de 100.000 millones de pesos los fondos reservados de la SIDE, mientras que el gobierno desde que el decreto salió, ya gastó más de 80.000 de esos millones, justo cuando asistimos al festival de cine íntimo con plataforma en celulares de ex funcionarios y sus contactos.

Tampoco consideró necesario tratar si correspondía expulsar a los diputados que fueron a visitar a los genocidas a la cárcel, porque al parecer no sería tan grave como tocar una teta mientras uno está en un zoom. Así las cosas, no parece que por estos días diputados y senadores están haciendo muchas cosas productivas que justifiquen gastar el dinero que se gasta en sus salarios.

Si tendría -al parecer- tiempo para aprobar los pliegos de Lijo y el otro impresentable como él propuestos por Milei para integrar la Corte Suprema.

Lo raro es que nunca aparecen entre las reparticiones públicas que están al completo pedo, y deberían caer bajo los dientes de la motosierra. En fin, será el signo de los tiempos.

(*) Valgan las mismas consideraciones para la justicia, que no quiere investigar quienes estuvieron realmente detrás del atentado contra la vida de Cristina, y en especial a los impresentables de la Corte Suprema, que tienen aposentadas sus nalgas sobre la causa promovida por la CGT en la que se trata el capítulo de la reforma laboral del DNU, que ya tiene el rechazo amplio y expreso del Senado. 

Y que nada han dicho de que el gobierno se pase los fallos judiciales de primera y segunda instancia en contra de las SAD por el forro, y siga insistiendo con el tema.

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