LA FRASE

"MIS DIFERENCIAS CON EL PRESIDENTE SON PÚBLICAS Y NOTORIAS, PERO QUIERO AGRADECERLE QUE ME HAYA DADO ESTA OPORTUNIDAD DE ORDENAR PERSONALMENTE UNA REPRESIÓN." (VICTORIA VILLARRUEL)
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viernes, 10 de abril de 2026

MARCIANOS

 

Cuando apareció como alternativa política el PRO (la nueva derecha moderna y democrática que nos describiera el inolvidable Natanson), su carta de presentación era que venían a ocuparse del "metro cuadrado" de proximidad de los ciudadanos: sus problemas cotidianos como tener un buen transporte público, conseguir banco para los hijos en la escuela pública, garantizar un sistema de salud pública de calidad. 

La promesa venía de la mano con la ilusión de la gestión sin ideología, y planteaba que era ésta la que nos empantanaba en discusiones estériles que no conducían a nada, cuando lo que había que hacer era simplemente arremangarse y ponerse a resolver los problemas concretos que afectaban a la gente común de carne y hueso. Sabemos bien -con el paso del tiempo- que quedó de esa promesa inicial: lo mismo que los 3000 jardines de infantes que se iban a construir con la plata del "Fútbol Para Todos".

Esa idea de la "utopía gestiva" prendió también en algunos de los nuestros (por así decirlo) y perdura hasta hoy, como si la ideología fuera indiferente a la hora de encarar problemas como la pobreza, la distribución del ingreso, el acceso al mercado del trabajo, el modelo de desarrollo productivo o los sistemas de protección social; lo que está harto demostrado es una falsedad: el modo con que esos problemas se encaren no será igual según sea el sesgo ideológico de quien gobierne, ni las herramientas para hacerlo ni la distribución social de los costos que las soluciones pensadas demanden. 

Y la ideología determina también y sobre todo, el orden de prioridades que se fija a la hora de listar los problemas de la sociedad, y cuáles deben ser atendidos antes que otros.  Un ejemplo claro es la teoría neoliberal del derrame, que supone que primero hay que atender los asuntos de la macroeconomía para estabilizarla, y luego preocuparse de los problemas cotidianos del hombre común: una excusa -poco elaborada, a decir verdad- para posponer reclamos y soluciones, priorizando intereses que son muy claros y que nunca -pero nunca- pueden esperar. 

En tiempos más o menos normales, la ajenidad y distancia de los que gobiernan con los gobernados irrita, y según convenga a sus intereses, es explotada por los medios para transmitir un discurso anti-política que socava la credibilidad de los gobernantes que no les son afines, y de las instituciones. En tiempos de crisis profunda como los que atravesamos, esa ajenidad es además inmoral y generadora de violencia social, que puede estallar de formas inimaginables.

Cuando gobernaba Cristina, toda iniciativa que trascendiera las urgencias de la cotidianeidad (como lanzar satélites al espacio o impulsar la investigación científica) era descalificada apelando al cualunquismo de decir que la gente tenía otras preocupaciones, que el gobierno desatendía. Pero en realidad esos gobiernos también se ocupaban (y antes) de lo cotidiano: construir satélites y lanzarlos al espacio no impidió pensar que había que construir cunitas y kits para los primeros meses de los recién nacidos; ni recuperar para el Estado el control de YPF hizo dejar de lado la necesidad de vivienda, y apareció el Procrear, y así podríamos citar miles de ejemplos. 

Estos tipos que hoy nos gobiernan están completamente alienados de la sociedad que deben dirigir desde el Estado, tanto que pretenden que todos vivimos como ellos, con sus urgencias y sus prioridades. No hablemos ya de Milei que vive en Narnia con su agenda funambulesca de viajes al completo pedo para recibir premios bizarros: veamos a Sturzenegger celebrando la importación de autos de alta gama mientras la gente no puede subirse a un colectivo a tiempo y viajar en condiciones dignas, o a Caputo recomendando sacar créditos hipotecarios en un país donde la gente se endeuda con mutuales, financieras y usureros para comer, pagar el alquiler o la deuda con la tarjeta de crédito que reventaron en el supermercado.

Tan lejanos de la gente común y sus dilemas como si fueran no ya de otra clase social o país, sino de otro planeta. Marcianos aterrizados entre nosotros, pero votados por terrestres, con un montón de problemas sin resolver, y de los que ellos jamás se ocuparán. Sin esa circunstancia, este experimento con seres vivos que nos está asolando nunca hubiera sido posible.

Hay ahí, en la constatación de ese hecho, en esa brutal alienación de quienes gobiernan respecto a los gobernados y en su contraste (la cercanía al universo de la gente común), todo un campo para explotar en el discurso político y en las propuestas para salir de éste desastre. Y el corazón de un programa de gobierno, que venga a poner en cuestión como se distribuyen los costos y los beneficios en nuestra sociedad, sin lo cual la misma participación política carece de sentido, y la oposición a éste caos será simplemente discursiva.

Tuits relacionados: 

miércoles, 12 de noviembre de 2025

GORILA CON NAVAJA

 

Para los que tenemos el hábito (o vicio) de leer a diario el Boletín Oficial, es frecuente encontrarse con productos salidos de la factoría de Federico Sturzenegger, el Licurgo de idioteces que se mete a reformar todo, hasta las cosas que no comprende. Sobre todo esas, con los resultados conocidos. Y el Boletín Oficial de ayer no fue la excepción: allí aparecieron publicados el Decreto 790 (que flexibiliza los controles sanitarios para las importaciones de productos animales y vegetales), y el Decreto 787, que refiere a las cuotas o aranceles que cobran los colegios privados (completo acá).

Por éste último decreto se deroga su similar 2417/93 y se le encomienda al Ministerio de Capital Humano proponer un sistema alternativo al del Decreto 2452/91 (ambos del primer gobierno de Menem), por el cual el Estado nacional autoriza los aumentos de cuotas de los colegios privados. Los fundamentos del decreto de Milei (que Sturzenegger redactó y propagandiza, pero no firma) dejan claro que el gobierno entiende a la educación como un bien transable en el mercado, como la ropa, los autos o las verduras.

En efecto, al dejar sin efecto el requisito de la previa autorización del Estado para los aumentos de cuotas de los colegios privados (luego de hacer referencia a una obviedad: las escuelas fueron transferidas a las provincias), dice por ejemplo lo siguiente: "Que dicha intervención, al exigir a los establecimientos la presentación de los montos de las cuotas y de la matrícula con anticipación, limita su capacidad de adaptación a las fluctuaciones del mercado, impidiendo que estos ajusten sus precios en función de la realidad económica y los costos operativos." (las comillas son del texto y las negritas nuestras, en todos los casos)

Para que no queden dudas, en el siguiente considerando señala que "Que esta situación (la intervención del Estado previo a aumentar las cuotas, aclaramos) constriñe el derecho de propiedad de los establecimientos educativos, quienes, al ser entidades privadas, deberían tener la libertad de fijar sus condiciones de contratación y los salarios de sus empleados, sin necesidad de autorización estatal.". Y éste otro lo termina de dejar perfectamente claro: "Que el principio de libre contratación debe ser resguardado, permitiendo a las instituciones educativas el derecho a definir sus políticas de precios y compensaciones, en el marco de una competencia leal y en función de las demandas del mercado.".

Mercado, precios, demandas, condiciones de contratación: uno lee el decreto y parece que no estuviera hablando de educación. Aunque es cierto que de eso, poco, tirando a nada. Coherente con la visión de Milei (que respalda los delirios del reformador) y de Sturzenegger, que de eso (educación) entiende poco, y de la vida en general, casi nada.

Tanto que ignora (o pasa deliberadamente por alto) que la intervención del Estado en la fijación de las cuotas de las escuelas privadas se remonta por lo menos a la Ley 13047 (Estatuto del Docente Privado) de 1947 (primer gobierno de Perón), por cuyas disposiciones el Estado (que ya venía subsidiando colegios privados, en mayor o menor medida) trató de asegurarse que esos fondos se destinaran primordialmente a pagar sueldos, y lo mismo sucediera con los importes de las cuotas que pagaban los padres de los alumnos. De allí que en un capítulo específico y en sus artículos 18 a 26 todas esas cuestiones (cuotas o aranceles pagados por los padres, subvención del Estado y salario del personal) están inescindiblemente vinculadas.

Así por ejemplo su artículo 21 dispone que por lo menos la mitad de los ingresos de los colegios por cuotas o aranceles deben destinarse al pago de los sueldos de su personal, y el artículo 24 que los subsidios del Estado se deben otorgar cuando el establecimiento demuestra que con sus ingresos por cuotas o aranceles, no puede pagar los salarios mínimos establecidos para su personal por la misma ley. Ignora también el decreto pergeñado por Sturzenegger que para tratar estas y otras cuestiones  la ley crea el Consejo Gremial de la enseñanza privada, que aun hoy funciona.

Dado que el decreto dice -y esto si es cierto- que las escuelas nacionales fueron transferidas a las provincias, es necesario aclarar que por ejemplo en Santa Fe rige -desde 1968- la Ley 6427 y sus normas reglamentarias, que establecen pautas similares: el Estado interviene en la fijación de las cuotas, vinculando su monto a la existencia o no de subvención estatal y  su monto, y a los salarios del personal docente; porque la ley les garantiza a los educadores privados el mismo salario que perciben sus similares de las escuelas públicas, en idéntico cargo o función. Por eso el SADOP (sindicato que agrupa a los docentes privados) participa de la paritaria provincial docente, y también de la paritaria nacional, desarticulada por Milei.

Es interesante que en su delirio (aprobado por Milei con su firma) Sturzenegger (un gorila munido de una navaja con mucho filo) deja traslucir que los salarios de los trabajadores deben ser fijados unilateralmente por los patrones: ¿acaso tuvo un lapsus revelando uno de los propósito finales de la promocionada reforma laboral en la que seguramente estará trabajando también, recopilando borradores enviados por las cámaras empresarias?

Será interesante ver lo que sucede de acá en más con esta "reforma estructural" en particular, cuando las cuotas de los colegios se empiecen a disparar, o sus propietarios reclamen en las provincias que el Estado no las autorice más, ni se meta con ellas. Aunque muchos no lo sepan ni lo imaginen (sobre todo en el universo de papis y mamis que se verán afectados) es ni más menos que exactamente lo que votaron. Tuits relacionados:

miércoles, 9 de julio de 2025

STURZENEGGER Y ESTADO, ASUNTOS SEPARADOS

 

Si el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, el argentino gorila es el único animal que les da oportunidades a Federico Sturzenegger para destrozarlo todo, en tres gobiernos diferentes. Y el tipo no las desaprovecha: ante el inminente vencimiento de las facultades extraordinarias otorgadas a Milei en la ley bases, se fueron llenando las ediciones diarias del Boletín Oficial con decretazos que ejecutan otra fase del plan de la motosierra del topo que está -efectivamente, como prometió- destruyendo el Estado desde adentro.

Vialidad Nacional, la Agencia Nacional de Seguridad Vial, el Instituto del Cáncer, el Instituto de la Agricultura Familiar, los fondos fiduciarios de Desarrollo Regional, Manejo del Fuego y Desarrollo Productivo. Antes habían corrido la misma suerte o parecida el Banco Nación, los medios públicos, el Plan Procrear, el Garrahan, el INTI, el INTA: nada se salva, nada se rescata, ni se mejora, ni se refuncionaliza. Todo es curro y cajas de la política, menos los curros reales, como la deuda para financiar la fuga de capitales: de hecho, el mismo lunes se publicó un DNU por el cual Milei autorizó emitir deuda por 50 billones de pesos, para rollear los títulos públicos en poder de los bancos.

Inútil es buscar en los decretazos salidos de la usina de calamidades de Sturzenegger algo parecido a un argumento racional en el que se sustenten las medidas: simplemente se alega la necesidad de desburocratizar el Estado, eliminar regulaciones que se califican como innecesarias, ampliar la libertad de los argentinos, dejar que el mercado resuelva los problemas porque lo hará más eficazmente, y paparruchadas similares, y no mucho más.

O algunos desatinos sueltos, como por ejemplo lo que pasó con la desregulación del sector eléctrico, instrumentada por el Decreto 450 publicado éste lunes en el Boletín Oficial. La norma se basa -según dicen sus considerandos- em el artículo 162 inciso b) de la Ley 27742 (ley de bases) que estableció como uno de los fines de la delegación de facultades del Congreso en el Poder Ejecutivo "Asegurar la libre comercialización y máxima competencia de la industria de la energía eléctrica, garantizando a los usuarios finales, la libre elección de proveedor;..." (las negritas son nuestras). A tono con ese disparate el decreto (que modifica las Leyes 15336 y 24065 que rigen el servicio público de electricidad en todas sus fases) dice la siguiente idiotez: "Que sin afectar el carácter local de la distribución de energía eléctrica, se fortalecen las herramientas regulatorias para que el usuario pueda libremente elegir su proveedor y se extienda la libre contratación en el mercado eléctrico.". O sea elegir quien te da luz en tu casa o empresa, como elegís que celular o zapatillas comprarte. 

Cuando Milei era apenas un panelista televisivo y llamaba la atención por sus dotes de showman, y ya siendo candidato, se viralizó el video de apertura, en el cual explicaba gráficamente lo que pensaba hacer con el Estado si llegaba al gobierno, y por eso -en buena medida- muchos lo votaron, sin detenerse a pensar un minuto en las posibles consecuencias: quizás les pareció que simplemente se trataba de un loquito arrancando papeles en un pizarrón, que los hacía reír, y no mucho más. Bueno, ahora estamos en el punto en el que la cosa se puso seria, y algunos empiezan a lamentar las consecuencias, aun habiendo acompañado al gobierno "dándole herramientas de gobernabilidad", como la ley bases.

Gente perspicaz -o autopercibida como tal- con años en la política como Pichetto, Cobos, Randazzo o Stolbizer, que descubren que no fue tan buena idea darle facultades extraordinarias a un demente, o dicen muy sueltos de cuerpo que jamás pensaron que realmente las fuera a usar. En ese sentido se parecen bastante a los que votaron a Milei con la idea de que "no va a hacer lo que realmente dice", en fin, casos de salud mental. O en el caso de la "oposición razonable" (que incluye a buena parte de los gobernadores), se trata de gente que comparte el rumbo del gobierno y cree -como Milei- que no había otro posible, pero ahora se empiezan a bajar del barco porque -como dijo Cristina- se dio vuelta el reloj de arena.

Porque de ser otra cosa (por ejemplo advertir que se equivocaron, o subestimaron hasta donde podía llegar el experimento libertario), la solución -como lo advierten los tuits de Germán Martínez y Julia Strada que cierran el post- es muy sencilla: rechazar en el Congreso todos y cada uno de los decretos dictados por Milei en uso de las facultades extraordinarias delegadas, conforme al procedimiento establecido por la Ley 26122, que es exactamente el mismo que rige para que el Poder Legislativo ejerza el control de los DNU's (decretos de necesidad y urgencia).     

Lo que supone que el Poder Ejecutivo, dentro de los diez días de dictado un decreto de delegación legislativa debe someterlo a consideración de la Comisión Bicameral Permanente (artículo 12 de la ley), y esta debe debe expedirse acerca de su validez o invalidez el dictamen al plenario de cada Cámara para su expreso tratamiento (artículo 13). Si el Jefe de Gabinete no remite en el plazo establecido a la Comisión Bicameral Permanente los decretos ésta se abocará de oficio a su tratamiento (artículo 18). 

De acuerdo con el artículo 20 de la misma ley, si se vence ese plazo sin que la Comisión Bicameral Permanente haya elevado el correspondiente despacho, las Cámaras se abocarán al expreso e inmediato tratamiento del decreto de que se trate, y si ambas Cámaras (que lo tratan por separado) lo rechazan, el decreto queda derogado (artículo 24 de la ley).

Como la misma Ley 26122 aclara -por si hiciera falta- en su artículo 25, el mecanismo de control que establece no obsta a que el Congreso en uso de sus facultades ordinarias derogue las normas de carácter legislativo (es decir los DNU's y los decretos delegados) emitidos por el Poder Ejecutivo. Lo que significa que rechazar y derogar todos y cada uno de los decretazos de Milei y Sturzenegger (pronunciamiento de las Cámaras que además el presidente no puede vetar, porque son resoluciones y no una ley) no es excluyente con tratar en Diputados el DNU 70/23 y rechazarlo como ya hizo el Senado por amplia mayoría, y derogar la ley de bases en su totalidad, sin conformarse con que se hayan vencido las facultades extraordinarias que le daba al presidente.

Pero ya, ahora, no esperar al 2027, antes de que los daños que está haciendo éste gobierno sean irreparables. Menos lamentaciones y arrepentimientos o asombros en las redes sociales, y más culo en las bancas y manos levantadas en el Congreso. Tuits relacionados:

martes, 12 de noviembre de 2024

NECESIDADES

 

En campaña y también en el gobierno, Milei definió a la justicia social como una aberración. Antes Carlos Rosenkrantz había descalificado la idea de Evita de que donde hay una necesidad, existe un derecho.

Ahora se suma Federico Sturzenegger tratando de reversionar brutalmente la idea de la abanderada de los humildes, para que no queden dudas: en donde exista una necesidad, el mercado tendrá una oportunidad de generar negocios para resolverla. Aunque en realidad no lo dijo así, porque al mercado lo que le interesa esencialmente es la primera parte: generar el negocio.

Estas idioteces no son nuevas, y son del mismo cuño de otras, como la idea de que, desaparecida la obra pública, los vecinos deberían organizarse para resolver los problemas de infraestructura si necesitan asfalto, agua potable o cloacas, o a escala mayor, rutas, hospitales o centrales energéticas.

En un punto habría que agradecerle al Ministro de Cosas su sinceridad brutal, que nos evita entrar en las discusiones bizantinas y gaseosas a las que nos quieren llevar todo el tiempo sobre la transparencia, la corrupción o los presuntos curros que denuncian por todos lados, mientras los perpetran ellos.

Sturzenegger está exponiendo -con la impunidad que lo caracteriza y lo ha protegido hasta acá de un destino carcelario harto merecido- la idea básica del neoliberalismo: el mercado como nuevo Dios, como elemento rector central organizador de la sociedad, que asigna prioridades, recursos...y hasta necesidades. Porque es sabido que en su máxima expresión en la sociedad de consumo la especialidad del mercado es ésa: crear necesidades, para luego ofrecer los productos que pueden resolverlas.  

Que no haya podido hasta acá -básicamente porque no quiso y porque al contrario las creó- resolver necesidades básicas insatisfechas como el hambre o la pobreza, nos debería dar una pista clara de la trampa: el proyecto político, económico y social de ésta gente es imponer a sangre y fuego la ley de la selva, pero en esta oportunidad con la trampa publicitaria -no hay producto exitoso de mercado que se precie que no venga precedido de una eficaz propaganda- necesaria para convencernos a todos (o a la mayoría) de que estaremos entre los más fuertes, los que podrán sobrevivir en la feroz competencia. 

De hecho, el éxito electoral de Milei se basó precisamente en eso: la percepción de millones de argentinos de que los ajustados por la motosierra serían otros, y de que ellos poseían las habilidades necesarias para sobrevivir y prosperar en la selva, y más aun, que esas habilidades eran necesarias porque eran las que requería el mercado.

Que gente como Milei, Rosenkrantz o Sturzenegger defiendan y apologicen como justo y necesario un orden social que los tiene entre los ganadores es hasta cierto punto lógico, esa defensa es pura racionalidad lógica instrumental. Que lo hagan pelagatos que son la carne social que ese modelo tritura cada vez que se pone a andar porque están entre los costos prescindibles -necesariamente prescindibles- de su aplicación, es más complejo de entender.

Cuando Evita decía que donde existe una necesidad -es decir, una demanda insatisfecha de cosas esenciales- nace un derecho, estaba marcando todo un camino para la praxis política en la misma línea de aquello -también de su cosecha- de que el peronismo sería revolucionario, o no sería nada: el derecho a ser satisfecho en las necesidades básicas que nace para todos los que carecían -y carecen- de lo básico le impone a la política la obligación de hacer lo indispensable para hacerlo realidad.

Y en la sociedad capitalista desigual, desequilibrada e injusta siempre -siempre- los medios para satisfacer esas necesidades los tienen los que no padecen ninguna, y por eso proponen -como Sturzenegger- que el que mejor (si no el único) las puede resolver es el mercado, que son ellos. 

De allí que la tarea de la política (al menos la que se piensa en clave nacional, popular y democrática) es romper con esa lógica, para sacarles a los que más tienen, lo que no están dispuestos a dar. Todo lo demás es puro cuento, como el del mercado que resuelve todas las necesidades.

Tuit relacionado:

lunes, 26 de agosto de 2024

EL NEGOCIO DE LA TRANSPARENCIA

 

El miércoles pasado se publicó en el Boletín Oficial el Decreto 747 (completo acá), por el cual se derogaron los Decretos 1187/12, 1189/12 y 1191/12 de Cristina, y el Decreto 823/21 de Alberto Fernández. Por ellos se disponía la obligatoriedad para todas las reparticiones del Estado nacional de contratar con YPF y Aerolíneas Argentinas y sus empresas asociadas los bienes y servicios que éstas brindan, con el Banco Nación el pago de haberes del personal y con Nación Seguros la cobertura de seguros de organismos oficiales.

También cayó en la volteada el Decreto 1030/16 de Macri en cuanto estableció la excepción de presentar garantías en los procesos licitatorios cuando el oferente sea una jurisdicción o entidad perteneciente al Sector Público Nacional o cuando se trate de un organismo provincial, municipal o del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La medida -diseñada por Federico Sturzenegger- se quiso justificar con los presuntos hechos de corrupción que se le atribuyen a Alberto en la contratación de seguros a través de un promotor amigo, pero como siempre sucede con  la derecha y su preocupación por la corrupción, esta es una excusa para imponer sus políticas, que en la mayoría de los casos consisten en hacer o habilitar negocios.

Lo primero que hay que decir es que el decreto se funda en el mega DNU rechazado por el Senado, y pendiente de tratamiento en Diputados. Señala en sus considerandos: "Que por el artículo 50 del citado Decreto N° 70/23 se estableció que las empresas en las que el ESTADO NACIONAL sea parte accionista no gozarán de ninguna prerrogativa de derecho público ni podrá el mismo disponer ventajas en la contratación o en la compra de bienes y servicios, ni priorizar u otorgar beneficios de ningún tipo, alcance o carácter en ninguna relación jurídica en la que intervenga.".  

Hay ahí una clara mirada ideológica: al Estado como tal y a sus empresas no le debe caber ninguna ventaja, cosa que respecto al capital privado es al revés: allí todas las ventajas, exenciones, privilegios y franquicias no solo son admisibles, sino deseables. Ahí está el RIGI de la ley bases, sin ir más lejos, para comprobarlo.

Luego de describir cuáles eran esas ventajas en cada uno de los decretos derogados y que reseñamos antes, continúa diciendo el decreto de Milei "Que la imposición de la obligatoriedad de contratar con empresas en las que el Estado Nacional sea parte accionista resulta ser un beneficio en los términos del artículo 50 del Decreto N° 70/23." y "Que dicha excepción resulta ser una ventaja, en los términos del artículo 50 del Decreto N° 70/23, para las empresas en las que el ESTADO NACIONAL sea parte o si el cocontratante es un organismo provincial, municipal o del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires". Chocolate por la noticia, pero resulta que ahora eso sería malo, muy malo, y el criterio de maldad lo define un DNU de Milei, ya rechazado por el Senado nacional y solo vigente porque Diputados no lo trata.

Acto seguido, el decreto ordena que todas las jurisdicciones y entidades del Sector Público Nacional deberán remitir a la Jefatura de Gabinete y al Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado (o sea, a Sturzenegger) un informe sobre los contratos o convenios vigentes celebrados en el marco de los decretos derogados, y los acuerdos celebrados entre sí por reparticiones del Estado nacional. O sea: ni siquiera saben cuáles son esos contratos, pero ya decretaron que están mal, o peor aún, que posibilitaron actos de corrupción, simplemente porque se contrata con organismos o empresas públicas.

En ese informe, las áreas del Estado deberán tener en cuenta que, de acuerdo con el artículo 5 del decreto, "...se entenderá que existe ventaja, beneficio o preferencia otorgado por las jurisdicciones y entidades comprendidas en el inciso a) del artículo 8° de la Ley N° 24.156 (organismos estatales, aclaramos) cuando en un procedimiento de selección mediante licitación o concurso público o privado se hayan establecido criterios de selección favorables o puntajes diferenciales, de forma directa o indirecta, a las entidades comprendidas en el inciso b) del artículo 8° de la Ley N° 24.156 o se haya celebrado una contratación directa con las entidades comprendidas en el inciso b) del artículo 8° de la Ley N° 24.156.".

Y en caso que constaten casos en los que hubo tales "ventajas", deben -en el plazode un año- rescindir todos los contratos y convenios que dispongan ventajas u otorguen preferencias o beneficios de acuerdo con lo expresado, e impulsar procedimientos de selección con el fin de procurar la provisión de bienes o servicios. Ahí está el huevo y no lo pise, diría Inodoro Pereyra: constatar si se contrató con una empresa u organismo público no debería demorar mucho, pero las áreas que lo hayan hecho tienen hasta un año para rescindir los contratos -aunque la presunta causa de rescisión sea conocida de inmediato-, e incluso el artículo 7 del decreto las faculta "...en los casos en los que se estime conveniente, a ampliar y/o prorrogar, por el plazo máximo de un (1) año a partir de la entrada en vigencia del presente decreto, aquellos contratos celebrados en el marco de los Decretos 1187/12, 1189/12, 1191/12 y 823/21." (los derogados).

O sea: el problema no es si los servicios o bienes que se le prestan o suministran al Estado son buenos o malos, caros o baratos, sino que los suministra una repartición o empresa pública, y en consecuencia se presume que hubo corrupción, y hay que rescindir los contratos, A menos que sean convenientes, en cuyo caso los pueden prorrogar, aunque haya habido "ventajas". Un compendio de idioteces, solo posibles en una mente afiebrada como la de Sturzenegger.

Que por supuesto tiene aires de Licurgo, y cree que inventó el agujero del mate: ya el artículo 10 del reglamento de Contrataciones del Estado nacional establece ciertas conductas -que hacen presumir corrupción o maniobras dolosas- como causales de rechazo de las ofertas, y su artículo 18 dispone la revocación de los actos administrativos del procedimiento de contratación -entre otras causas- cuando se hayan "...incluido cláusulas cuyo cumplimiento sólo fuera factible por determinado interesado u oferente, de manera que el mismo esté dirigido a favorecer situaciones particulares...".

Lo que ocurre es muy simple: no les interesa la corrupción, ni les preocupa la transparencia, sino simplemente tener un Estado bobo, coto de caza para los negocios privados. Hace unos años atrás, decíamos en ésta entrada que las disposiciones que ahora fueron derogadas "Se trata ni más ni menos que un uso inteligente de los recursos del Estado, y de su poder de compra. Las normas del "compre estatal" sufrieron los mismos avatares que las del "compre argentino": se impulsan en los gobiernos populares, se derogan o simplemente ignoran durante los gobiernos del neoliberalismo, como ocurrió con el Decreto 1189/12 durante el gobierno de Macri.". 

domingo, 17 de junio de 2018

BANCO CENTRAL: SALE UN EJEMPLAR DE MUSEO Y LLEGA UN ESPECIALISTA EN FUGA DE CAPITALES


Por A. C.

Hay cambios en el mejor equipo. Pero el mejor equipo ya mandó al país al descenso. Desataron una inflación imparable, destruyen la actividad industrial y el empleo a través de una apertura importadora irracional que no se aplica ningún país del mundo. Tomaron deuda externa en los mercados por 110 mil millones de dólares y nos endeudan además con el FMI en 50 mil millones de dólares.

La situación cambiaria es explosiva, mientras dolarizaron las tarifas de los servicios y los combustibles, tarifazo demencial e impagable en beneficio de empresas propias y de sus amigos. La balanza comercial (exportaciones versus importaciones) arroja la mayor diferencia negativa de la historia.

El déficit fiscal (recaudación versus gastos) y cuasi fiscal (resultado financiero del Banco Central, reservas versus letras), muestra una dimensión de deuda monumental que se agrega a los 160.000 millones de dólares en que endeudaron al país. Solo en LEBAC, y sin computar otros títulos en pesos y en dólares emitidos por el gobierno de Macri, la deuda por éstas letras supera el billón doscientos mil millones de pesos.

En relación al Sr. Sturzenegger y su gestión en el Banco Central, ya nos hemos ocupado anteriormente en varias ocasiones en éste blog. Su monetarismo arcaico, sus ostensibles deficiencias técnicas y de imagen, su incomprensión pavorosa de la realidad del mercado y sus agentes, su ignorancia sobre factores externos relevantes. Todo ello sumado a sus públicas indecisiones y permanentes cambios de marcha, que causarían gracia si no le hubieran causado tanto daño a la economía del país y a la gran mayoría de la población.

Como cuando juraba la no intervención del BCRA en el mercado cambiario, teniendo que salir a las pocas horas a intervenir fuertemente ante el desborde en el precio del dólar que sus propias declaraciones producían.

A su inolvidable anterior desempeño como Secretario de Política Económica durante el gobierno de De la Rúa, corralito de su autoría incluido, se suma ahora el nuevo galardón de su gestión en la era Macri, en la que entre otros logros, deja su cargo del Banco Central con un dólar de casi $30, mientras que en Diciembre de 2015 el dólar cotizaba $9,70.

Y en su reemplazo, llega al Banco Central el Sr. Luis Caputo incondicional empleado del JP Morgan y del Deutsche Bank, quien era hasta ahora el encargado del “regreso del país a los mercados internacionales”.

El regreso a los mercados no fue muy feliz para los intereses del país, porque de la lluvia de inversiones prometidas, Caputo no consiguió ni una gota. Su gestión solo puede exhibir una toma de deuda récord de 110.000 millones de dólares, incluyendo la emisión el año pasado de un bono de deuda a cien años, operación catalogada en el Financial Times como la locura más grande en materia económica.

Pero la locura no es gratuita según agentes del mercado local, quienes sostienen que en la toma de ésta deuda de más de cien mil millones de dólares, Caputo percibió en concepto de comisiones el 1% de los montos en juego, reconocimiento de servicios que por supuesto no se facturan, sino que se transfieren a paraísos fiscales, terreno en el que el Sr. Caputo resulta de una idoneidad indiscutida. En su larga actividad profesional privada, siempre estuvo dedicado a facilitar la salida sin declarar del país de importantes capitales, sumas sacadas en negro a través de sociedades offshore de las que era y continúa siendo titular.

viernes, 15 de junio de 2018

EL GOBIERNO ATENDIDO POR SUS PROPIOS DUEÑOS


jueves, 14 de junio de 2018

LA LETRA CHICA DEL EMPOME


"Uno de los ejes centrales de nuestro plan económico es acelerar el ritmo al que venimos reduciendo el déficit primario del gobierno nacional desde 2016. Reafirmamos nuestro compromiso con alcanzar el equilibrio fiscal y llevaremos a cero el resultado primario del gobierno nacional en 2020." (Se terminó el "gradualismo" y volvió el "déficit cero", como en tiempos de Cavallo y el gobierno de De La Rúa. No como otros, que no vuelven más, pero por las dudas...)

"Consideramos que el esquema fiscal de mediano plazo elegido garantizará que la deuda pública bruta como porcentaje del PBI caiga a partir de 2018, alcanzando el 55,8 por ciento del PBI hacia fines de 2021. Estamos comprometidos también a llevar adelante un manejo proactivo de la deuda para alargar la madurez de los títulos, optimizar el costo de nuestros pasivos y aumentar el porcentaje de la deuda pública nacional denominada en pesos." (Después de dos años y medio de endeudarnos a lo pavote con acreedores privados del exterior en moneda dura, van a ver como reestructurar esa deuda para patearla para más adelante y que la paguen los futuros gobiernos de la "pesada herencia"; nos vamos a seguir endeudando pero en pesos y en el mercado local, porque en el exterior nos cortaron el chorro)

"Si las circunstancias cambiaran y los resultados económicos fueran peores a los anticipados, estamos preparados para identificar medidas adicionales que nos permitan alcanzar nuestros objetivos de déficit primario para 2018 y 2019. Por otro lado, si los resultados económicos y fiscales evolucionan de manera más positiva que lo anticipado, estaremos preparados para llevar adelante una eliminación más acelerada de los impuestos distorsivos, de manera de sostener el crecimiento y la inversión (en línea con el sendero establecido en la reforma tributaria adoptada a fines de 2017)." (Versión "Puede fallar", en stand by con el FMI. En ese caso -es decir, si es ajuste hacer caer la economía, y compromete la recaudación y la meta fiscal- la solución es...más ajuste. En cambio si creciéremos lo que van a hacer es...bajar impuestos. Increíble como los instrumentos son inmunes a los resultados)

"Este ritmo de convergencia hacia un presupuesto balanceado del gobierno nacional irá acompañado por el esfuerzo de las provincias, cuyo balance primario consolidado se espera que pase de - 0,4 por ciento en 2017 a un superávit de 1/4 por ciento del PBI hacia el final del período del acuerdo Stand-By." (Que no se crean los gobernadores que en el baile está solo Macri: los metió a todos, lo sepan o no)

"Continuaremos avanzando en la reducción de los subsidios a la energía y el transporte con el objetivo de aumentar la proporción del costo de producción de esos servicios cubierto por el precio pagado por los consumidores, desde el 80 por ciento en 2017 hasta 90 por ciento en 2020, en promedio, para el gas, y desde 60 por ciento en 2017 hasta 90 por ciento en 2020, en promedio, para la electricidad." (¿Te quedó claro que seguirán aumentando las tarifas, o hay que hacerte un dibujito?)

"Continuaremos con nuestros esfuerzos para racionalizar el empleo público, que se irá reduciendo a través de: (i) no renovar cargos en puestos no prioritarios, (ii) congelar las nuevas contrataciones en el gobierno nacional durante dos años, y (iii) eliminar las posiciones redundantes. Nuestro objetivo es que el gasto en personal caiga de 3,2 por ciento del PBI en 2017 a 2,7 por ciento hacia el final del programa. Reduciremos el gasto en compras de bienes y servicios por parte del gobierno nacional un 15 por ciento en términos reales durante 2018 en relación a 2017 y continuaremos con este proceso en 2019." (Es decir que si no alcanza congelando vacantes, despedirán empleados, congelarán sueldos o los depreciarán en términos reales frente a la inflación. Lo que vienen haciendo, bah. Y además le sacarán a la demanda agregada del conjunto de la economía, el impulso del gasto público)

"Continuaremos ejecutando los proyectos de obra pública esenciales para dinamizar la competitividad de nuestro país, pero pospondremos aquellos que no lo sean. Reduciremos las transferencias asociadas con el déficit operativo de las empresas públicas que no están relacionadas con las tarifas de servicios públicos desde su nivel actual de 0,1 por ciento del PBI en 2017 hasta casi cero en 2021." (Adiós a toda la obra pública, con el solo recurso de decir que no es esencial para promover la competitividad del país; a menos que se refieran a los metrobuses. Y adiós a los subsidios a Aerolíneas, ARSAT y todas las empresas del Estado, así después dicen que no son viables, y hay que privatizarlas)

"Con la Ley de Reparación Histórica asumimos un compromiso, al cual seguimos vinculados, para trabajar con la comisión parlamentaria correspondiente para introducir mejoras en el sistema de pensiones que lo hagan financieramente sostenible y más justo tanto para las generaciones actuales como para las futuras. Vamos a amortizar activos de los fondos de pensión que se encuentran actualmente en posesión del gobierno como un medio para ayudar a financiar el pago de pensiones, incluyendo aquellas en la Ley de Reparación Histórica. En el caso que la actividad económica crezca menos de lo esperado y la recaudación tributaria se viera afectada, identificamos una suma equivalente a 0,2 por ciento del PBI de medidas adicionales (especialmente en infraestructura) que podrían ser tomadas para cumplir con nuestras metas fiscales. "Por el momento, el valor de los activos de los fondos de pensiones incautados en 2008 se distribuirá a lo largo del tiempo como ingresos para compensar parcialmente el gasto futuro en pensiones." (Se van a seguir fumando el Fondo de Garantía de la ANSES que les dejó la "pesada herencia", comenzando por desprenderse de las acciones en empresas privadas. Y si la economía cae -como es previsible con estas políticas de ajuste- volverán a meterle la mano en los bolsillos a los jubilados como con la reforma previsional de diciembre pasado, con la meta final de volver al sistema de capitalización de las AFJP, cuando del FGS ya no queden ni las migas) 

"No esperamos que la reducción de las transferencias discrecionales a las provincias lleven a un aumento del déficit a nivel provincial. La Ley de Responsabilidad Fiscal aprobada hacia fines de 2017 contribuye a alcanzar un sendero fiscal sostenible para el gobierno nacional y las provincias. Según la Ley, el aumento previsto en las transferencias automáticas a las provincias alcanzará para compensar la reducción anticipada en transferencias discrecionales. Además, la Ley establece que el gasto primario no puede aumentar en términos reales. Esto implica que, por primera vez en muchos años, prevemos que la posición fiscal consolidada de las provincias mostrará equilibrio fiscal en 2018 y superávit hacia el final del acuerdo de Stand-By." (Es decir que el pacto fiscal que firmaron los gobernadores en noviembre del año pasado fue el preludio no solo de la reforma previsional, sino de la vuelta al FMI. Así lo entendió Macri, y de eso los tiene agarrados de los huevos para que aporten votos en el Congreso para aprobar el Presupuesto 2019, y bancar el ajustazo que se viene) 

"Adicionalmente, dada la incertidumbre económica existente, contemplamos asignar más recursos a las "Asignaciones Universales para Protección Social" (programas de asistencia social de alta calidad específicamente diseñados para proteger a los más vulnerables) en caso de que las condiciones sociales empeoren. Por lo tanto, tenemos la intención de incluir en nuestro plan una salvaguarda para permitir un gasto adicional de hasta 13.500 millones de pesos en 2018 y el equivalente a 0,2 por ciento del PIB por año en estos programas altamente focalizados y bien administrados." (El "refuerzo" de la AUH es el que resulta de indexar su valor de acuerdo con la Ley 27.160, modificada por la ley de emergencia previsional, y la "salvaguarda" del gasto social adicional no es ni la mitad de lo que piensan ajustar en sueldos del Estado nacional)  

"Redoblaremos nuestros esfuerzos para reducir la inflación, que tantos males ha causado a nuestra población. Con ese fin, seguimos comprometidos con un marco de metas de inflación para la política monetaria. Si bien la política monetaria logró reducir la inflación en la segunda mitad de 2016 y en 2017, la disminución de la misma fue menor a la que deseábamos." (Vuelven las metas de inflación, y a largo plazo. Debe ser por el gran éxito que hasta acá han tenido. Y la disminución de la inflación fue tan menor, que en lugar de disminuir sube)

"Para reforzar nuestro compromiso con una inflación baja y estable, fortaleceremos el Banco Central. Antes de marzo de 2019, enviaremos al Congreso un proyecto de ley para dotar al Banco Central de una nueva Carta Orgánica. Reforzará la estabilidad de precios como el mandato principal del BCRA. Brindará al BCRA la autoridad para establecer, con consulta al Ministerio de Hacienda, las metas de inflación con una anticipación de tres años. Proporcionará motivos bien definidos y limitados por los cuales el Presidente, el Vicepresidente y los miembros del directorio pueden ser destituidos de sus puestos. Suspenderá la financiación directa o indirecta del Banco Central al Tesoro y reducirá la exposición crediticia del Banco Central al gobierno de manera predecible y por etapas. Aclarará el estado legal de las reservas internacionales del BCRA, que solo deberían servir para implementar políticas cambiarias y monetarias." (O sea, volvemos al la carta orgánica de Cavallo en 1992, le encomendamos al BCRA como única misión aquella en la que viene fracasando estrepitosamente hace dos años y medio, pero a los inútiles que están más los topos del FMI que quieran poner los blindarán para que el futuro gobierno no los pueda rajar. Y dejamos de lado esas locas ideas del kirchnerismo de usar las reservas para pagar deuda, por ejemplo)

"El Ministerio de Finanzas tienen la intención de recomprar gradualmente una porción significativa de Letras Intransferibles del Ministerio de Hacienda en poder del Banco Central, comenzando en junio de 2018. El objetivo es reducir la deuda neta del Ministerio de Hacienda con el BCRA en por lo menos USD 25.000 millones para mayo de 2021, este es un Criterio de Ejecución Cuantitativo dentro del programa (Tabla 2). El BCRA, a su vez, se compromete a reducir la vulnerabilidad asociada a un stock excesivamente grande de LEBAC, y a fomentar la re-intermediación del sector financiero. Con este fin, el repago de los pasivos del gobierno en poder del Banco Central se utilizará para quitar pesos del mercado, lo que disminuirá la dependencia del Banco Central de la emisión de LEBAC para este fin." (O sea el Tesoro rescata al Banco Central de la torpeza de Sturzenegger al armar una bola gigantesca de LEBAC's, y la deuda pasa a ser del tesoro y la garpamos todos, y engrosa los pasivos cuya atención regular requiere de mayores ajuste fiscales)

"Como parte de nuestro marco de metas de inflación estamos completamente comprometidos con un tipo de cambio flexible y determinado por el mercado. Nos proponemos limitar las ventas de reservas internacionales a períodos en que haya una clara disfunción del mercado. Incluso en esos casos, planeamos absorber las presiones externas a través de un tipo de cambio flexible y ventas de divisas muy limitadas para acomodar las presiones del mercado cambiario." (O sea como te digo una cosa te digo la otra, o todo lo contrario, dependiendo si los amigos del gobierno quieren comprar o quieren vender; como viene pasando desde que anunciaron que iban a la libre flotación, y dejaban de intervenir)

"Esperamos que el efecto combinado de nuestro programa económico y del apoyo del FMI permita reconstruir rápidamente la confianza en nuestro país, favoreciendo una reducción del costo de financiamiento y promoviendo el retorno de la entrada de capitales. Ambos factores, junto con un tipo de cambio real más depreciado, deberían facilitar un aumento en la inversión de capital y la creación de empleo. Se espera que el crecimiento para 2019 sea de alrededor del 2 por ciento. El fortalecimiento de la inversión y mayores esfuerzos en el programa para disminuir las distorsiones probablemente llevarán, en el mediano plazo, a una aceleración del PIB potencial, respaldada por una mayor formación de capital, un aumento en la oferta de mano de obra y mayor eficiencia y productividad. Las perspectivas de la balanza de pagos son buenas, ya que nuestro programa de políticas probablemente conduzca a una rápida reversión del reciente aumento del déficit en cuenta corriente. Es probable que el déficit en cuenta corriente baje al 3,6 por ciento del PIB en 2020, una cifra que debería financiarse cómodamente con los flujos de inversión extranjera directa. Se esperan además entradas de inversiones de portafolio, que, como se discutió anteriormente, el Banco Central tiene la intención de absorber a través de un aumento en el stock de reservas internacionales." (O sea que seguirán adelante con el modelo de valorización financiera, rezando al cielo para que no explote, pero ya ni ellos se animan a dar garantías. De atacar las inconsistencias estructurales -como el déficit de cuenta corriente- con medidas concretas, ni noticias. Controles de capitales, ni hablar)

"Las asociaciones de participación público-privada (PPP) financiadas por el Gobierno serán tratadas como adquisiciones públicas tradicionales. Las obligaciones del gobierno nacional asociadas con las asociaciones público-privadas se registrarán de forma transparente en las cuentas fiscales y se medirán como parte del déficit del gobierno nacional a medida que se produzcan (en base caja)." (El Fondo no les peló la "contabilidad creativa" de los PPP porque no comen vidrio, y saben que más tarde o más temprano, como reparo, o como bonos de deuda, la tutuca la termina poniendo el Estado; o sea todos nosotros)

"El gasto social a los efectos del programa se computa como la suma de todo el gasto del gobierno nacional (corriente y de capital) en los siguientes programas de protección social: Asignación Universal para Protección Social, que incluye los siguientes subprogramas: Asignación Universal por Hijo, Asignación por Embarazo, y Ayuda Escolar Anual. Asignaciones Familiares Activos, que incluye Asignación Prenatal, por Adopción, por Hijo, por Hijo Discapacitado, por Maternidad, por Matrimonio, por Nacimiento, y Ayuda Escolar Anual. Asignaciones Familiares Pasivos, que incluye Asignación Prenatal, por Cónyuge, por Hijo, por Hijo Discapacitado, y Ayuda Escolar Anual. Asignaciones Familiares Sector Público Nacional, que incluye Asignación Prenatal, por Hijo, por Hijo Discapacitado, por Maternidad, y la Ayuda Escolar Anual." (Es decir que la famosa "mirada de protección de los más vulnerables" que haría a éste stand by con el FMI "distinto a todos los anteriores" está limitada a esos programas. O sea que todas las partidas de Salud, Educación y Desarrollo Social, y las pensiones no contributivas, serán podadas sin asco) 

(Las negritas son nuestras, el original acá)

viernes, 8 de junio de 2018

FONDO DE OLLA


En dos años y medio de gestión, el mejor equipo de los últimos 50 años lo consiguió: son -sin discusión alguna, al menos para nosotros- el peor gobierno de nuestra historia democrática; construido con la ideología, el pensamiento y las políticas económicas de la última dictadura. Sorprendente que fallaran (?).

Ayer los muñecos de ocasión (Sturzenegger y Dujovne, los Paladino del FMI y los bancos) aparecieron para anunciar con bombos y platillos un acuerdo con el Fondo y un grupo de bancos (¿pondrán plata de onda, o a la misma "tasa barata" del Fondo? Para saber nomás, vieron) por 50.000 palos verdes; de acá al 2020, con un desembolso inicial y tramos posteriores sujetos a la evaluación del cumplimiento de las duras condicionalidades que el gobierno dijo que no impondrían: un feroz ajuste de 390.000 millones de pesos, a cifras de hoy.

Como decíamos, en la conferencia de ayer Tonto y Retonto (o no tanto, porque la propia la tienen afuera a buen resguardo) nos recordaron aquello de Tu Sam ("puede fallar"): admitieron que la economía crecerá "solo un 1,4 %" este año (lo que en criollo supone admitir una recesión machaza con caída del producto en el segundo semestre, el de las eternas promesas fallidas), que ya no tendrán metas de inflación (o sea, se disparará a las nubes como consecuencia de la liberación total del dólar y nuevos tarifazos para reducir el déficit) y que al precio del dólar lo fijará el mercado, como ya venía siendo desde que comenzó la corrida. El viejo y querido "Somos unos inútiles, pero dénnos otra oportunidad de mejorar".

Por contraste, su modestia les impidió reconocer el principal y casi único éxito logrado hasta acá en sus metas de política económica: una brutal transferencia de los asalariados y sectores de ingresos fijos al capital y a los fugadores de divisas, y una correlativa pérdida del poder adquisitivo del salario, que volverá a perder por goleada frente a la inflación: en la semana en el que las consultoras que informan para el REM subieron las previsiones por encima del 27 %, el gobierno le prometió a la CGT que Macri dictará un DNU "permitiendo" acuerdos paritarios que lleguen al 20 %, o ajuste hacia ese nivel en los que cerraron siguiendo la pauta del 15 %. Acá está publicado en el Boletín Oficial de hoy.  

Dujovne dijo ayer que el ajuste comprometido no afectará a los sectores más vulnerables, porque por primera vez se insertó en un acuerdo con el FMI una cláusula que le permitiría al gobierno aumentar el gasto social, si resultara necesario. Para variar, miente: como hemos dicho varias veces acá, no hay modo de llevar el déficit fiscal de su actual nivel medido contra el PBI al 1,3 % comprometido para el año que viene en el acuerdo, sin producir dolor social.

Dicho de otro modo: reducir en 390.000 millones de pesos el gasto público (el doble de la mayor cifra que se manejaba antes del anuncio, como conjetura periodística, y cuatro veces el "ahorro" que produjo la reforma previsional) sin  despedir empleados públicos, congelar o directamente reducir salarios, jubilaciones, pensiones y asignaciones, paralizar la obra pública, acelerar el ritmo de reducción de los subsidios a las tarifas de los servicios públicos (disparando así nuevas subas), o rifar activos públicos susceptibles de privatizarse es -lisa y llanamente- imposible. El que diga lo contrario miente, como puede comprobar cualquiera con solo analizar la distribución de los gastos del Estado nacional.

El acuerdo compromete una reforma de la carta orgánica del Banco Central que pasaría por el Congreso (¿o a la primera resistencia Macri mete un DNU para imponerla?) para "reforzar su autonomía", es decir, tumbar la reforma introducida por Cristina en el 2012, volver al mandato único (combatir la inflación como único objetivo del BCRA), dificultar la remoción por un futuro gobierno de los directores (generando así un enclave colonial del neoliberalismo y los bancos en el corazón del Estado argentino) y garantizar una clara orientación de la política monetaria, monitoreada por los bancos y el FMI.

Digamos que una mezcla entre el viejo sueño de Rudi Dornsbuch allá por el 2002 de delegarle el manejo de los resortes claves del país a un comité de expertos, con el Banco Central de Niemeyer en la anterior "Década Infame" (esperemos que esta, que ya es infame, no llegue a década).

También se prevé la emisión de un bono de 25.000 millones de dólares para rescatar la mitad del sotck de LEBAC's en circulación, es decir que entre todos pagaremos con más deuda el experimento monetarista de Sturzenegger; cuyo poder (como corresponde en una verdadera meritocracia) hacia el interior del gobierno crece en relación directa con su torpeza y sus fracasos.

El acuerdo contempla la "libre flotación" del tipo de cambio, lo que supondría -si no a partir de hoy, en el mediano plazo- otra corrida contra el peso y la aceleración de la devaluación; a menos que el dique de 5000 palos de las reservas ofrecido por el Central los días previos sea reemplazado por el ingreso de fondos especulativos que vuelvan a apostar al "carry trade". De todos modos, para arriba, quieto o para abajo, el precio del dólar será fijado por los grandes jugadores del mercado (bancos, exportadores, fondos de inversión) de acuerdo a su conveniencia e intereses, y a su poder de fuego. ¿El gobierno? Bien, gracias, aliviado del peso de tener que pensar en una política monetaria, y llevarla a cabo; otros lo harán por él.

El monto total que aportarían el FMI, los otros organismos multilaterales y algunos bancos (de cumplirse en su totalidad las condicionalidades planteadas) equivale a cinco veces la deuda que canceló Néstor Kirchner con el Fondo en 2005; a lo que hay que sumarle el bonazo de canje por las LEBAC's, que transformará déficit cuasi fiscal y rubro negativo en el balance del Banco Central, en deuda directa del Tesoro, nominada en divisas: ya se puede saber hoy que el futuro gobierno podrá quejarse -y con razón- de la pesada herencia recibida de Macri.

El anuncio del acuerdo provocará seguramente las reacciones previsibles en "los mercados": baja del riesgo país, posible ingreso a la condición de "mercado emergente", suba de los bonos de la deuda y de las acciones de las empresas argentinas que cotizan en las bolsas del país y el exterior; e incluso una coyuntural baja o estabilización del dólar.  Nada nuevo bajo el sol, López Murphy también tuvo sus quince minutos de fama, y ya sabemos como terminó.

Párrafo aparte sobre lo ocurrido ayer, para otro bochornoso papelón (y van) de la conducción de la CGT, yendo al pie de una invitación de Dujovne, el devaluado Quintana (a Marcos Peña hasta de eso lo corrieron) y un cuatro de copas del gabinete de Triaca (como te ven, te tratan, diría Mirtha Legrand); en una reunión en la que el objetivo real era pedirles que bancaran el acuerdo con el FMI, más que frenar un fantasmagórico paro general que ni siquiera habían lanzado, y que ahora quedó en el limbo hasta el martes.

Dato no menor hablando de paro: los gordos y el triunvirato habían prometido un paro si Macri vetaba la ley contra los tarifazos, cosa que el presidente ojitos de cielo hizo incluso antes de que fuera comunicada, batiendo todos los récords. En respuesta, la peor conducción de la CGT de la historia no solo no cumplió con su promesa, sino que no hizo la más mínima mención al veto o a los tarifazos en su escueto comunicado, en el que sin embargo se hicieron tiempo para incluir en su modesto pliego de reclamos (ah, en que quedaron los tiempos de los programas de La Falda y Huerta Grande) un pedido por los fondos de las obras sociales. 

¿Acaso habrá que pensar en entronizar a Claudio Beloccopit de Swiss Medical, al frente de la central, dado que como busca el gobierno para el Banco Central, parece haber invertido la prioridad de su mandato y sus objetivos?

En ese contexto, la reunión del consejo directivo días pasados con Pichetto y el bloque dador voluntario de gobernabilidad del PJ en el Senado adquiere otro relieve: ¿se trataba de que los senadores apoyasen un paro y plan de lucha que la CGT nunca estuvo dispuesta a llevar a cabo, o de transmitirle a su conducción que el ajuste pactado con el FMI tiene un guiño de los gobernadores y sus ramificaciones legislativas en el Congreso?

Gobernadores que -dicho sea de paso- le están retaceando por éstas horas a Gioja la concurrencia de sus delegados al congreso del PJ nacional en Ferro para resistir la intervención de Barrionuevo, y que no podrán sacarle el culo a la jeringa del ajuste (o no podrán escaparse de adoptar definiciones al respecto), cuando el presupuesto 2019 aterrice en el Congreso; a menos que también en ése caso Macri opte por la vía lateral de prorrogar el actual, metiendo los tijeretazos que impongan las condicionalidades a que se ha comprometido con el Fondo. En ese tren, descubrirán que "aportando gobernabilidad" a Macri no han hecho otra cosa que afilar la cuchilla con la que serán degollados, porque las metas de ajuste fiscal pactadas con el FMI comprometen el gasto nacional, y el de las provincias.  

Como fuere, la discusión institucional de las implicancias del acuerdo va por un carril, y las reacciones sociales frente al ajuste, por el otro; como lo demostraron la masiva marcha al obelisco en repudio al acuerdo (de la que la CGT se automarginó) y la marcha federal de los movimientos sociales, en la que tuvo una presencia discreta. La central obrera hace rato desistió de ser canal de expresión de la protesta, pero tampoco sirve como dique para encapsularla y contenerla.

Salvo un giro de último momento en la reunión del martes de su consejo directivo, la nueva defección (y van) de la CGT pone a las CTA (que ya lanzaron un paro para el jueves 14), la Corriente Federal de los Trabajadores y a Moyano (que está dando su propia pelea en la paritaria de Camioneros) en la disyuntiva de coincidir en la acción en lo inmediato, y en pensar una estrategia más perdurable a futuro: ¿no habrá llegado el momento de crear entre todos otra CGT paralela como tantas veces ha pasado en nuestra historia, para nuclear a los sectores más combativos del sindicalismo, y disputarle con más eficacia la representatividad del movimiento obrero; si es que los números no les dan para dar la pelea por la conducción que reemplace al triunvirato en el próximo confederal?

En este panorama, en el que en las dos estructuras más emblemáticas del peronismo (la CGT y el PJ nacional) ha fracasado estruendosamente la estrategia de "la unidad con todos adentro" sin otro plan que sumarle gobernabilidad a Macri, nadie se extrañe ni se enoje si vastos sectores sociales siguen viendo a Cristina como la casi excluyente referencia opositora, o la única en condiciones de hacerse cargo del fiambre. Aviso antes de que alguno se enoje: hablamos de percepciones sociales, no de construcciones electorales o candidaturas; aunque el tiempo para que todas esas variables converjan en el espectro opositor, se agota aceleradamente al calor de la crisis.

Para terminar, el cierre con el FMI vuelve a colocar a Macri en el dilema de convertirse en Menem (es decir, oxigenado con apoyo externo del endeudamiento para prolongar su estadía en el poder), o De La Rúa: un presidente débil al que cada dirección que intenta, más le consume su capital político, profundizando la crisis. Los tiempos por venir dirán si la insustentabilidad inherente al modelo macroeconómico de "Cambiemos" (que el acuerdo con el Fondo no resuleve, sino que agrava) termina o no poniendo en marcha el motor del helicóptero.