LA FRASE

"NO QUIERO DEJAR PASAR LA OPORTUNIDAD DE EXPRESARLE MI AGRADECIMIENTO AL PRESIDENTE MILEI, SIN CUYA INVALUABLE COLABORACIÓN ÉSTE TRIUNFO NO HUBIERA SIDO POSIBLE.
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viernes, 13 de septiembre de 2019

LA VUELTA AL MUNDO


Una de las banderas fundamentales de la campaña de "Cambiemos" en 2015 fue la necesidad de que la Argentina "volviera al mundo", y rompiera el aislamiento al que supuestamente la había condenado el kirchnerismo, "que solo mantiene relaciones fluidas con Irán y Venezuela".

"Volver al mundo" (sospechábamos por entonces, y pudimos confirmar en el gobierno de Macri) era reconectar al país con los mercados financieros internacionales por el canal de la deuda, para financiar un modelo de valorización financiera y fuga de capitales. "Mundo" eran "los mercados", y "los mercados" son Europa, Estados Unidos, Japón, y no mucho más.

La gestión de la política exterior estaría guiada -nos prometieron- por el más estricto profesionalismo, despojado de cualquier anteojera ideológica, poniendo como meta convertir al país "en el supermercado del mundo", y logrando que llegara al país "la lluvia de inversiones" atraída por la confianza que generaba el nuevo gobierno, por su sola asunción.

El fracaso en este renglón fue estrepitoso como, en general, en todos los rubros de la administración Macri que no estén directamente vinculados a la valorización financiera para la fuga, la destrucción del salario real y la precarización de la fuerza de trabajo, o la rapiña de los negocios de la runfla gobernante.

De modo que, como en todos los demás aspectos de su gobierno, en materia de política exterior y relaciones del país con el resto del mundo, Macri le dejará a su sucesor una pesada herencia, compleja para revertir. Y ahora que ya está de salida, es bueno puntualizar algunas de las aristas más controversiales de esa herencia, porque -entendemos- se proyectan con fuerza gravitante sobre el rumbo de la futura administración del país.

Para comenzar y al principio mismo de su gobierno, Macri rifó el amplísimo apoyo internacional cosechado por Cristina y Héctor Timmerman en la ONU en la pelea contra los fondos buitres, defendiendo el derecho de los Estados soberanos de reestructurar su deuda pública en condiciones compatibles con el crecimiento y la inclusión social.

Capitulando en toda la línea con Paul Singer y otros buitres similares (cuyo nómina total aun desconocemos) Macri no solo reintrodujo al país en un ciclo pernicioso de endeudamiento que condiciona seriamente su futuro, sino que sentó un pésimo precedente que dificultará gravemente en el futuro todo nuevo intento de reestructurar la gravosa deuda que deja como legado.

También nos introdujo de lleno en la lógica de las "relaciones carnales" con Estados Unidos (dando una vuelta de campana sobre su apoyo explícito a Hillary Clinton en la elección que ganó Trump), sin obtener a cambio siquiera contraprestaciones comerciales significativas: ahí están todavía el biodiésel, las exportaciones de carne, los famosos limones o los tubos de acero sin costura como los ejemplos más conocidos, pero no los únicos.

Y el alineamiento incondicional con los EEUU y sus objetivos de política exterior tuvo otras consecuencias: la lamentable posición asumida por el gobierno argentino en relación a Venezuela (convertida burdamente en tópico obsesivo de la discusión política interna) y el gobierno títere de Guaidó, y la reformulación de la doctrina de defensa nacional y el rol de las Fuerzas Armadas, para adaptarlas a la doctrina de las "nuevas amenazas" diseñada por el Comando Sur del ejército norteamericano.

A lo expuesto podríamos agregar el involucramiento en el conflicto del Oriente Medio secundando las posturas de Estados Unidos a Israel, con la absurda decisión de incluir como organización terrorista a Hezbollah, a la que ni siquiera la ONU considera así; y es una fracción política que integra el gobierno del Líbano, país con el que mantenemos relaciones diplomáticas y comerciales.

El caso Venezuela fue, a su vez, una etapa más de un proceso sostenido de destrucción de las instituciones de la integración regional como el Mercosur o la Unasur; que culminó con la firma del acuerdo de libre comercio con la Unión Europea en condiciones gravosas para el país y la región, y con la descarada intromisión abierta del fascista Bolsonaro en la política interna de la Argentina, a favor de la reelección de Macri: una devolución de favores por el rápido reconocimiento del gobierno argentino al golpe parlamentario contra Dilma Rousseff, y su silencio estruendoso ante la prisión de Lula, silencio que se reitera ahora, en la agresión contra Bachelet reivindicando a la dictadura de Pinochet.

El gobierno de Macri también cargará con el dudoso honor de ser el que (contrariando el mandato constitucional) abandonó la causa Malvinas y el reclamo de soberanía, para entablar también "relaciones carnales" a cambio de nada con el Reino Unido, al que incluso llegó a darle injerencia en los procesos de reequipamiento de nuestras Fuerzas Armadas, en otra bochornosa claudicación de soberanía; completada más tarde con adjudicaciones de áreas petroleras a compañías británicas, en el Mar Argentino.

Lejos de la sobriedad y el profesionalismo prometidos en campaña, y por el contrario, alineados bajo los más estrictos parámetros ideológicos de alineamiento con las directrices de política exterior de los Estados Unidos, el gobierno de Macri no dejó chapucería internacional por hacer, incluyendo roces con China y Rusia, cuyas inversiones e intereses en el país cuestionó por el solo hecho de haberse gestado durante el kirchnerismo; para acto seguido salir a mendigarles apoyo financiero, cuando fracasaron todas su otras alternativas.

Y para concluir, pero no menos importante: Macri también será recordado como el presidente que trajo de nuevo al FMI al país, embarcándonos en el préstamo más grande de nuestra historia y de la de ellos, estructurado como un gigantesco y desembozado aporte de campaña a su reelección, objetivo en el que también ha fracasado; legando para el futuro no solo la deuda de 57.000 millones de dólares que deberá afrontar el próximo gobierno, sino su reinstalada capacidad de injerencia en el diseño de nuestra política económica, con todo lo que eso significa.

Encima coronó el fracaso con un default en ciernes que convierte a su gobierno (y al país con él) en un paria a los ojos de aquellos a los que dirigió todos sus esfuerzos de seducción: en meses después de que las calificadores de riesgo le dieran la distinción de considerar a la Argentina como "mercado emergente", el mismo sistema de "validación de calidad" calificó a la deuda argentina en "default selectivo" primero, para quitarle la condición de "emergente" después. Mejor imagen gráfica de su rotundo fracaso, medido en sus propios términos de éxito, imposible de conseguir.

jueves, 6 de diciembre de 2018

EL REPOSO DEL GUERRERO


LA CARROZA SE CONVIRTIÓ EN CALABAZA



No pasaron 72 horas desde que el último jefe de Estado extranjero dejó el país después de la cumbre del G20, y aterrizamos en la realidad: volvió a subir el dólar, se disparó el riesgo país, y se desplomaron los bonos de deuda y los ADRS de las empresas argentinas en Wall Street.

No conforme con que Macrón le cerrara a Macri en la cara la puerta de un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el MERCOSUR, se supo que la UE volverá a subir los aranceles a las exportaciones argentinas de biodiésel; con lo cual éstas perderían el único mercado que les queda: pese a las promesas de Trump de eliminar los altísimos aranceles que le impuso al producto para su ingreso a los Estados Unidos, estos siguen firmes.

Con lo cual las plantas procesadoras están todas paralizadas, y se temen que empiecen con despidos; y esa parálisis suma a la caída en picada de la industria (junto con la construcción), el consumo y las ventas (de inmuebles, autos, motos, electrodomésticos e incluso artículos de consumo masivo)

Moody’s critica la política del Banco Central porque tendrá efectos devastadores en el nivel de actividad (ya se sabe que la industria acumula seis meses de caída estrepitosa), y pide profundizar el ajuste, y eliminar el único control de capitales que existe: el encajecito que aprobó hace poco el BCRA a los bancos, para los préstamos en dólares que reciban del extranjero.

Los supuestos avances para distender la guerra comercial entre Estados Unidos y China (que algún apresurado obsecuente de acá se animó a atribuir a la pericia de Macri como mediador) están por verse, los chinos no confirman ningún acuerdo, y Trump alardea tuitiando que, o se someten a sus dictados, o les sube los aranceles.

Como resultado, se desploma Wall Street y las bolsas internacionales, y no son pocos los que advierten que estaríamos a las puertas de otra crisis internacional de proporciones; frente a la cual (advierten incluso economistas del palo del gobierno) la Argentina está particularmente desprotegida, por medidas de Macri y su administración.

Para colmo, Carrió se la para de manos a Bullrich y su “doctrina Chocobar”, aunque hasta acá el fascismo del gobierno no le preocupaba: señal de que empieza a calentar motores para rajarse del barco oficialista, o que pega para negociar.

También Carrió (y en cierta medida la UCR) se oponen al proyecto de ley para permitir el aporte de las empresas al financiamiento de las campañas de los partidos políticos que envió Macri a extraordinarias, por una razón muy sencilla, que nada tiene que ver con la honestidas y la transparencia: si prosperara, en la interna de “Cambiemos” perderían 1000 a 1 con el PRO en la disponibilidad de recursos. Por suerte, Mass,a Bossio y Pichetto acudirían en auxilio de Macri y el gobierno, aportando los votos que sus aliados le niegan: ellos también están ávidos por pasar la gorra electoral.

También por discrepancias en la coalición oficialista estaría a punto de naufragar el “proyecto anti barras bravas” con el que nuestro presi ojitos de cielo quiso salir del papelonazo del Ríver-Boca mudado a Madrid; mismo destino que correría su anunciado proyecto sobre alquileres, que “se olvidó” de incluir en extraordinarias: cuando se de cuenta seguro lo enmienda, él no es de andar faltando a su palabra así como así.

Eso sí: lo que no correría peligro es el proyecto sobre Papel Prensa que presentaron “Sanguchito” Bossio y Marco Lavagna a la medida (y a pedido) de Clarín y La Nación, porque obviamente que el oficialismo lo acompañará: nada mejor que colaborar con la impresión del diario de Irigoyen, que permite leer buenas noticias que te levantan el ánimo cuando te das cuenta que la carroza del G20 se transformó de nuevo en la calabaza de la dura y áspera realidad cotidiana. Tuit relacionado:

sábado, 1 de diciembre de 2018

¿ES NEGOCIO EL G20?


"Importancia del foro y presidencia para la Argentina

La Argentina ejercerá la presidencia para el próximo periodo anual ¿Qué importancia tiene esto para nuestro país? En primer lugar, el G20 le permitió en otros momentos instalar la discusión sobre la necesidad de un marco para las reestructuraciones de deuda de los países. De hecho, en el G20 de 2014, se mencionó en el comunicado final de la cumbre “el progreso realizado en el reforzamiento de la disciplina y la previsibilidad de los procesos de reestructuración de la deuda soberana”, junto con un punto referido a “Asuntos para mayores acciones”, donde se indican “los retos que plantean los litigios y con el fin de reforzar el orden y la previsibilidad de los procesos de reestructuración de las deudas soberanas”."

"Como contracara, esta cumbre encuentra a nuestro país estrechamente ligado a los lineamientos del FMI, lo que se refleja en un limitado margen de maniobra que hace poco esperable planteos innovadores o discordantes de la hegemonía mundial. En este mismo sentido, la reciente frase del Ministro Dujovne (“esto nunca se había hecho en la Argentina sin que caiga el Gobierno”) parece mostrar el verdadero objetivo del Ejecutivo Nacional: cumplimos con el ajuste del FMI y seguimos gobernando."

"En segundo lugar, y en el mismo sentido que lo mencionado anteriormente, las posiciones pre acordadas de varios países emergentes permitieron, en otras cumbres, la discusión sobre los paraísos fiscales, la necesidad de regulaciones e incluso las críticas a la economía financiera actual y el impacto sobre estos países. En 2009, por caso, en el marco de la crisis financiera internacional, lograron que el G-20 reemplazara al G-8 como el principal escenario de discusión en materia económica, y China, India y Brasil serían miembros permanentes y obtendrían una mayor representación en la estructura del FMI. Es difícil imaginar estos debates en la reunión actual. "

"Como tercer punto, la guerra comercial entre EEUU y China le da marco general al actual encuentro. La Argentina, como presidente del G20, solo atina a ser un espectador de tales discusiones. Vale mencionar que recientemente se llevó a cabo la cumbre de APEC (Foro de Cooperación Asia-Pacifico) que cerró sin acuerdo final justamente por la disputa entre estos dos gigantes. Mike Pence, el vicepresidente estadounidense, amenazó a China con más aranceles si no modifica su política comercial a lo que el presidente chino, Xi Jinping, contestó acusando a EEUU de ser “contrario a las leyes económicas y al sentido de la historia. En el orden regional, la relación comercial con Brasil parece no mostrar un devenir atractivo. Jair Bolsonaro, recientemente electo presidente, no vendrá a la cumbre y ha manifestado poco interés en la relación comercial con nuestro país."

"Argentina ha planteado tres ejes estratégicos para el ejercicio de su presidencia: el futuro del trabajo, la infraestructura para el desarrollo y un futuro alimentario sostenible. En estos aspectos, y a nivel local, Argentina no recorre el camino de la inclusión, sino todo lo contrario: se visualiza una considerable pérdida de puestos de trabajo y junto con ello se instalaron debates para “modernizar” convenios colectivos con el único objetivo de flexibilizar derechos laborales, el ajuste en la obra pública difícilmente logre cumplir con el objetivo de “infraestructura para el desarrollo” y la desregulación de los precios de los alimentos –junto con el desarme de organismos de control como el SENASA- hacen dudar de la existencia de planificación local para un futuro alimentario sostenible. "

"El “futuro” del trabajo en nuestro país parece sombrío teniendo en cuenta que los últimos datos de empleo registrado en el segundo trimestre del 2018 muestran un aumento de la tasa de actividad, pasando del 45,4 al 46,4% entre 2017 y 2018, así como también un incremento de la desocupación del 8,7 al 9,6%2 para el mismo período, con pocas expectativas de un cambio positivo en el mediano plazo. En este mismo sentido, las estimaciones sobre desocupación del propio FMI para el 2019 llegan al 10,9%."

"Con relación al desarrollo de infraestructura, durante 2018 la obra pública sufrió un recorte de $14.225 millones, que significa un ajuste nominal del 8% en relación al 20173 y real de más del 50%. Asimismo, recientemente se ha votado un presupuesto para el año 2019 donde el mayor recorte se lo lleva la inversión pública con un ajuste nominal de más de $17.000 millones, que implica un retroceso de casi 9 puntos porcentuales respecto del 2018 y en términos reales un ajuste del 32%4. Por último, la desregulación de los principales precios de los alimentos en la Argentina han tenido impacto: mientras que la inflación alcanza 39,5% a octubre de 2018, el precio de los alimentos alcanza casi 46%, afectando principalmente a los sectores de menores ingresos. Este efecto es el resultado de la desregulación de productos como trigo, aceite y combustibles."

"Inversión Extranjera Directa en la Argentina 

En Gobierno Nacional prometió en los primeros meses de su mandato la llegada de inversiones. En el G20 de 2016, el propio Presidente de la Nación pidió “financiamiento a largo plazo” para potenciar “el impacto positivo de las inversiones”, además de mencionar que “me sentí gratamente sorprendido por los elogios del presidente de China, como por el presidente de Estados Unidos. Es el entusiasmo que despierta al mundo que Argentina este de vuelta”6. Luego de las reuniones bilaterales del G20 en 2017, Macri indico “Este es el momento perfecto para invertir en Argentina”7. Los datos que se presentan a continuación ilustran el escaso éxito de las intervenciones mencionadas."


"Política comercial exterior de la Argentina con los países del G20

Asimismo, Cambiemos apostaba a mejorar el rendimiento de las exportaciones a partir de estrechar vínculos del presidente con los principales presidentes del mundo. Adicionalmente, se implementó la quita de retenciones al agro, la industria y la minería y se implementó una progresiva apertura importadora."

"Es posible analizar una serie de conclusiones del resultado de comercial exterior de la Argentina, comparando los primeros diez meses de importaciones. En primer lugar, en términos globales, las mismas crecieron 15% en la relación comercial del segmento de países mencionado. El mayor aumento se percibe en vehículos (68%), particularmente influenciado por la relación comercial con Brasil. En este sentido, y tal como menciona el informe “Situación del Complejo Automotriz” elaborado por CEPA9, este aumento de importaciones se produce en un escenario de retracción de la producción nacional, por lo que la participación de los importados en las ventas de vehículos en la Argentina alcanzó el 71% de las ventas."

"Adicionalmente, se percibe un sensible aumento en las importaciones de Bienes de Consumo (33%). Este es un eje central que explica la caída de la producción industrial, que llego a -11,5% en octubre último en la comparación interanual. Entre Bienes de Capital y Piezas para Bienes de Capital de capital, el crecimiento es nulo. Los Bienes Intermedios tuvieron un crecimiento relativo, del orden del 14%. Pero, al igual que en el caso del sector automotriz, este crecimiento va acompañado de la caída de la producción industrial, por lo que se percibe una creciente utilización de insumos importados en la producción industrial."


"Es posible concluir que, en términos globales, las exportaciones cayeron 10% en la relación comercial del segmento de países mencionado. Este resultado se encuentra influenciado particularmente por la caída de Productos Primarios y MOA, cuyas retracciones alcanzan -33% y -17%. Esto se debe a la sequía principalmente."

"Las exportaciones de productos industriales (MOI) solo crecieron 3%, distinguiéndose también aquí la reducción de la producción industrial. Finalmente, se percibe que en un escenario de disputa de precios de combustibles, aumentaron las exportaciones de Combustibles 122%, fundamentalmente se explica por aceites crudos de petróleo cuyas ventas al exterior se incrementaron en 1.332 millones de dólares." 

"En definitiva, Argentina tiene centralidad en este encuentro del G20 sólo por su carácter de anfitrión, ya que incluso las decisiones que se adopten en el marco del mismo no tendrán incidencia sobre el desarrollo de las políticas económicas locales, que han sido diseñadas y controladas por el FMI y su único fin es la estabilización macroeconómica mediante un severo ajuste fiscal, tal como reconocen los mismos funcionarios del organismo."

miércoles, 17 de octubre de 2018

¿EN QUÉ QUEDAMOS?


¿No era que al país se lo saca adelante trabajando, y que con cada día que no se trabaja el país pierde miles de millones de pesos?


Todos los días se aprende algo nuevo.