LA FRASE

"EN ÉSTE PAÍS NO SE PUEDE TENER MENTALIDAD EMPRENDEDORA Y ARRIESGARSE EN LA BÚSQUEDA DE NUEVAS OPORTUNIDADES DE NEGOCIOS PORQUE ENSEGUIDA TE DESTRUYEN CON LA MÁQUINA DE IMPEDIR." (JOAQUÍN BENEGAS LYNCH)
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domingo, 5 de noviembre de 2023

EFEMÉRIDES

 

Un signo inequívoco de que la derecha teme perder una elección, es que empieza a ver fraude en todos lados, hasta en los feriados nacionales. Como si el hecho de que la gente se vaya de viaje aprovechando un fin de semana largo (y el Pre Viaje) y se olvide de ir a votar, fuera una práctica fraudulenta.

O como si los feriados nacionales o la fecha de las elecciones se supieran recién ahora, cuando pasaron las PASO y la primer vuelta de las elecciones generales, y como resultado de ellas, el macrismo se quedó afuera del balotaje y de golpe tiene que apostarle todas sus fichas a la candidatura de Milei, para no volver a perder contra el peronismo.

Lo cierto es que están pidiendo que se corra el feriado del lunes 20 (el día posterior al balotaje) por el Día de la Soberanía Nacional, que fue establecido en conmemoración de la batalla de Obligado en 1974 por la Ley 20770, y como feriado nacional en 2010, por el Decreto 1584 de Cristina.

Para peor, en 2017 (es decir, en el gobierno de Macri) se dictó la Ley 27399 para regular los feriados y días no laborables entre los que se lo incluyó como "trasladable" en su Artículo 1°; y por el Artículo 6° de la misma ley se dispuso  que "Los feriados nacionales trasladables establecidos por el artículo 1° de la presente cuyas fechas coincidan con los días martes y miércoles serán trasladados al día lunes anterior. Los que coincidan con los días jueves y viernes serán trasladados al día lunes siguiente.", o sea que cayendo en lunes, no hay necesidad de trasladarlo.

Pero lo más importante a tener en cuenta en éste caso no son solo los eventuales feriados, sino las normas que establecen las fechas en las que deben realizarse las elecciones nacionales, y donde y desde cuando están establecidas. 

Como por ejemplo el artículo 148 de la Ley 19945 (Código Electoral Nacional), que dispone que la convocatoria de la elección presidencial "...deberá hacerse con una anticipación no menor de noventa (90) días y deberá celebrarse dentro de los dos (2) meses anteriores a la conclusión del mandato del Presidente y Vicepresidente en ejercicio.".

Y si de acuerdo con lo que dispone la Constitución hubiera que hacer segunda vuelta (como ocurre en éste caso), el artículo 150 de la misma ley dispone  que se realizará dentro de los treinta (30) días de la elección general, según el texto introducido por la Ley N° 24444 en 1995. 

El artículo 53 del Código Electoral Nacional dispone que la convocatoria a las elecciones será hecha por el Poder Ejecutivo nacional fijando el día de la elección (según el texto de la Ley 25983, vigente desde el 2004), y es lo que hizo Alberto a través del Decreto 237 del 27 de abril, publicado el 28 de abril en el Boletín Oficial. 

En el artículo 3° de ese mismo decreto ya se fijaba (hace más de seis meses) el 19 de noviembre como la fecha de un eventual balotaje.  

lunes, 9 de mayo de 2022

UNA SOLUCIÓN EN BUSCA DEL PROBLEMA

 

El título del post no nos pertenece: lo leímos en Twitter, y nos pareció lo más ajustado que hay para la remanida discusión sobre la boleta única de papel que impulsa la oposición en el Congreso: la máxima que reza "si algo funciona bien, no lo cambies" aplica como pocas cosas a nuestro sistema electoral vigente -en sus grandes líneas- desde 1912. Por no mencionar que discutir reformas a ese sistema electoral supone -incluso por imperativo constitucional- niveles de consensos que no existen, y un grave aislamiento de la realidad social, y de cuáles son los problemas más graves que tiene hoy el país.

Los argumentos a favor del bricolage electoral son siempre los mismos, o sea escasos, tirando a nulos. Tanto que comienzan por trampear el debate, hablando de desterrar el fraude y garantizar la transparencia de los comicios, algo que -al parecer- solo se conseguiría con la boleta única de papel. Antes habían dicho lo mismo (y los mismos, o parte de ellos) del voto electrónico, lo cual da una idea cierta de la consistencia del planteo.

En éste tema como en todos, es pertinente empezar a llamar a las cosas por su nombre, y si hablamos de fraude, que sea fraude; es decir, falseamiento o alteración de la voluntad popular expresada en las urnas, cambiándola por trampas o triquiñuelas. No confundir con el clientelismo (cualquier cosa sea lo que se entienda por eso), como hicieron cuando las elecciones tucumanas en su momento, en una causa judicial bizarrra que llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Y fraude, lo que se dice fraude, no hay en la Argentina justamente desde 1912, cuando la ley Sáenz Peña aprobó el voto secreto; y luego desde 1946 cuando el peronismo terminó con el "fraude patriótico" de la Década Infame. Lo que hubo desde allí -aparte de los golpes de Estado, que arrancaron en 1930- fue proscripción de la mayoría electoral, elecciones condicionadas manteniendo proscripciones de algún candidato en particular (como con Lanusse) y elecciones anuladas, porque los resultados no eran del agrado del gobierno de turno, como con Frondizi. 

En todos los casos, en contra del peronismo, no a su favor: bastante gravoso es tener que soportar que los radicales olviden su propia historia de lucha contra el fraude para embarcarse en estas pavadas, como para tener que tolerar que además pisoteen la nuestra, acusándonos de fraudulentos.

Pero volvamos al principio: ¿cuál es el problema que pretende solucionar la boleta única, descartado el fraude electoral? Y decimos descartado porque ninguno de los dirigentes y partidos que la promueven hicieron jamás una denuncia donde y como corresponde (en la justicia electoral, aportando las pruebas del caso), por fraude electoral; sin contar que con el sistema electoral vigente ganaron las elecciones del 2015 (cuando eran oposición) en balotaje, y por un punto y medio, y en el 2019 fueron ellos los que organizaron la elección en la que perdieron en primera vuelta: ¿acaso un fraude electoral puede ser organizado por la oposición?

Todo eso sin contar los inconvenientes que trajo aparejados la boleta única allí donde se aprobó, como ocurre acá en Santa Fe donde rige desde 2011: mayor fragmentación de la oferta electoral, mayor preponderancia de las candidaturas de los famosos y personajes de la farándula (con ese sistema Miguel Del Sel estuvo a nada de ser gobernador dos veces, y dicen las malas lenguas que en una de ellas le birlaron la elección, con boleta única de papel y todo), aumento del porcentaje de votos nulos (por errores del elector) y en blanco, disminución del rol de los partidos en desmedro de los candidatos.

Además y como dijo Cristina en Chaco, acentúa los problemas de las llamadas "listas sábanas" (la lista completa ni siquiera se escribe en la boleta), y compromete la gobernabilidad porque segmenta y fracciona la elección en tantas elecciones simultáneas, como categorías de cargos hay en disputa: véase si no lo que pasa actualmente en Santa Fe, donde "el pacto de la boleta única" entre el Frente Progresista y el sector mayoritario de los senadores provinciales del PJ que co-gobernó entre 2011 y 2019 pretende seguir gobernando desde la Legislatura, aunque el gobernador sea Perotti.

Por no mencionar que esperpentos como Milei, con alta visibilidad mediática pero sin desarrollo político territorial en todo el país, verían acrecentadas sus chances de competir por la presidencia aunque luego no tuvieran sino un puñado de diputados o senadores que les respondan para impulsar sus proyectos en el Congreso: el país no está para tolerar más experimentos políticos. O que sin modificar el sistema de las PASO, cabe intuir que los que denuncian fraude estarían haciendo extensivas las sospechas a la competencia interna en cada partido o alianza (porque en ellas se vota con el mismo sistema), lo que sería el colmo de la incoherencia.     

Acaso éste efecto sea el buscado, como motivo real del impulso a la boleta única: un sistema político fragmentado y paralizado, sin mayorías sólidas que puedan impulsar transformaciones estructurales, y generando un escenario de liliputienses electorales donde todos se vean obligados a pactar en una suerte de "Moncloa criolla" para convenir "las tres o cuatro cosas en las que nos tenemos que poner de acuerdo todos los argentinos". Eso, o deslegitimar de antemano con denuncias al voleo de fraude electoral, otra posible candidatura de Cristina en el 2023, que la devuelva a la presidencia, si ése fuera su deseo.

PD: Si lo que quieren es evitar el fraude electoral, en lugar de impulsar el mamarracho de la boleta única podría empezar por modificar la distribución de las bancas en la Cámara de Diputados de la Nación, de modo de derogar la Ley 22847 de tiempos de Lanusse, devolverle a la provincia de Buenos Aires los más o menos 30 diputados de menos que tiene de acuerdo con su población, y que la CABA devuelva los 7 u 8 que tiene de más, calculados del mismo modo. (Más información al respecto, acá)

Tuit relacionado: 

jueves, 5 de noviembre de 2020

AGUANTE LA LEY SÁENZ PEÑA

 


Voto obligatorio, padrón general elaborado y depurado en cada elección por la justicia electoral, con período de tachas e impugnaciones. Nada de registros de electores que se abren en cada elección, manejados por los gobernadores de turno a su gusto y paladar.

Voto con boletas partidarias, y fiscalización en la mesa de autoridades designadas por la justicia electoral, y los partidos políticos que participan de la elección.

Cuarto oscuro sin maquinitas, voto electrónico ni cosas extrañas. Voto por correo solo en los casos taxativamente previstos, a ser contados al final, como todos.

Elección directa con el país como distrito único para la elección presidencial, y cada provincia como distrito único para la de senadores y diputados. Nada de colegios electorales.

Sistema proporcional D'Hont para la asignación de las bancas de Diputados, en relación directa con la cantidad de votos obtenidos por cada fuerza política.

Prohibición de difundir encuestas electorales, sondeos de opinión y bocas de urna desde ocho días antes de la elección, hasta tres horas después del cierre de los comicios.

Prohibición de efectuar avisos publicitarios de campaña más de 25 días antes de la elección, y luego solo se pueden hacer los que son emitidos gratuitamente, conforme a la distribución equitativa de espacios entre los partidos (mitad por partes iguales, mitad en proporción a los votos).

Escrutinio provisorio en las mesas receptoras de votos, con telegrama al correo, escrutinio definitivo en los juzgados federales y la Cámara Electoral Nacional para tratar las impugnaciones, decisión final del Congreso sobre la validez de la elección. 

Faltaría que volvamos a prohibir los aportes empresariales a las campañas de los partidos políticos como era en la reforma aprobada durante el gobierno de Cristina y luego permitidos en el de Macri, y que el financiamiento de las campañas sea íntegramente estatal, y podríamos decir que si nuestro sistema electoral no es perfecto, está bastante cerca de serlo.

Y si nos ponemos exigentes, modificar la representación en cantidad de bancas de los distritos en la Cámara de Diputados de acuerdo con su población, modificando la vigente -que por ejemplo favorece a la CABA y perjudica a la provincia de Buenos Aires- aun cuando se mantenga el "piso mínimo" por provincia que estableció la Ley 22847 (más información en ésta entrada).  Ni hablar que hay que votar los domingos, y podemos discutir si antes o después del asado. 

En todo caso, lo que es seguro es que al próximo que aparezca denunciando fraude al voleo y sin pruebas, o proponiendo reformas basado en lo que hacen "los países serios" se le da un sopapo con la mano abierta, para despabilarlo.

miércoles, 28 de agosto de 2019

MEJOREMOS LA FISCALIZACIÓN


Circula por las redes sociales por estos días un presunto "instructivo" para los fiscales del oficialismo para las elecciones generales del 27 de octubre; en el que -entre otras cuestiones- se los instruyea para que marquen o firmen los sobres que les entrega el presidente de mesa, con birome o lapicera de diferentes colores, según el caso.

La idea (si es que se la puede llamar así) sería que de ese modo y por alguna extraña razón, impedirían la maniobra que se denomina el "voto cadena".

Pues bien, sepan aquellos a los que les toque fiscalizar que tengan que compartir la mesa con un tarado que haga eso, que no es cuestión de recurrir o impugnar votos, o de votos nulos, porque no se trata de ninguna de las situaciones que contempla el Código Electoral en su artículo 101.

Es peor que eso, porque el que marca los sobres de esa manera que está cometiendo un delito, denominado "violación del secreto del sufragio", porque de ese modo es posible individualizar en el escrutinio de la mesa a quienes votaron de una determinada manera.

En efecto, el artículo 141 de la Ley 19.945 (Código Nacional Electoral) castiga con prisión de uno a tres años "...al que utilizare medios tendientes a violar el secreto del sufragio".

Así que estemos atentos, para hacer la denuncia ante el juzgado electoral correspondiente, si sucede: el que avisa no es traidor. 

Bonus track: 


"Artículo 139. - Delitos. Enumeración. Se penará con prisión de uno a tres años a quien: ... b) Compeliere a un elector a votar de manera determinada;..." (Código Electoral Nacional). 

domingo, 14 de julio de 2019

lunes, 27 de mayo de 2019

NINGÚN ERROR



¿En serio quieren que creamos que la no inclusión de 430.000 jóvenes mayores de 16 o que los cumplirán el día de la elección fue "un error" del RENAPER (Registro Nacional de las Personas), que no comunicó las altas a la Cámara Nacional Electoral?

¿Justo en uno de los sectores en los que, según la unanimidad de las encuestas que circulaban hasta que se supo la fórmula "FF" Cristina le sacaba la diferencia más amplia a Macri en intención de voto?

¿Quieren que creamos que se equivocaron en eso los mismos que habilitaron por decreto el voto por correo de los residentes en el extranjero, donde la situación es a la inversa y la mayoría votarían por el actual gobierno?

¿Tan por boludos nos toman?

Vienen manejando el proceso electoral más viciado desde el retorno a la democracia, cambiando a su favor las reglas de juego en medio de la campaña, desde el decreto que prohibió las colectoras (recurrido en la justicia), hasta la ley que a pocas semanas del inicio de la campaña redujo a la mitad los espacios gratuitos de publicidad en los medios audiovisuales y -más grave aun. permitió el aporte de las empresas a los partidos políticos.


Todo indica que el gobierno más flojito de papeles democráticos desde 1983 intentará malversar la voluntad popular (que supone esquiva, y con razón), por todos los medios a su alcance; y que no aceptará mansamente el pronunciamiento de las urnas.

Por eso en lugar de preocuparnos tanto por las roscas, los cierres, las listas, las fórmulas y las alianzas que se dirimen en otros ámbitos, hagamos nosotros la parte que nos toca: por lo pronto y de acá al miércoles que viene (plazo hasta el cual se puede hacer el reclamo) asegurómonos de que todos los mayores de 16 años que quieran votar que conocemos, puedan hacerlo; y que los que no quieren, quieran, y nos voten.

Y después, además de militar en la campaña a nuestros candidatos, a fiscalizar, con compromiso militante, en las PASO, en la primera vuelta y todas las veces que haga falta.

A garantizar un triunfo tan amplio y contundente, que no deje lugar para ningún intento de fraude, del tipo que sea.

En estas cuestiones, ellos no cometen ningún error: todo lo que hacen está perfectamente planeado, y van a avanzar todo lo que les permitamos. Nosotros tampoco podemos darnos el lujo de cometer ninguno, porque para ganar no sobra ningún voto: todos son necesarios.

viernes, 12 de abril de 2019

"NO NOS VAMOS EN DICIEMBRE"


El régimen gobernante tiene una obsesión con modificar el sistema electoral, desde el primer día de su gestión; y no precisamente para transparentarlo: primero trató de imponer el voto electrónico (y estuvo a punto de conseguirlo, pero el proyecto naufragó en el Senado), luego insistió una y otra vez con legalizar los aportes de las empresas a las campañas de los partidos políticos; proyecto que tampoco cuajó pese a que fue uno de los pocos que Macri incluyó en el listado de temas a tratar en extraordinarias, y a que contaba con un guiño del bloque de senadores de Pichetto.

Solo en lo que va de éste año (el año de las elecciones) y por sendos decretos, Macri modificó el procedimiento del voto de los residentes en el exterior, de las fuerzas armadas y de seguridad afectadas al comando electoral y de los electores privados de libertadLa más controversial de las reformas fue la que, por otro decreto, permitía prescindirdel telegrama en el que se consignaban los resultados de cada mesa, para reemplazarlo por un escaneo del acta de escrutinio para transmitir digitalmente los datos. Este último fue parcialmente cruzado por la Cámara Nacional Electoral que hace pocos días ratificó la vigencia de los telegramas en una acordada, y dispuso además que se confeccionara un certificado con los resultados, firmado por los fiscales y que se enviaría en el sobre bolsa junto con el acta de escrutinio.

Todos los cambios que sí se concretaron fueron orquestados por decretos de Macri, en pleno desarrollo del año electoral y sin consenso alguno con el conjunto de las fuerzas políticas; como que todos fueron dictado con el único imperativo del interés y conveniencia electoral del oficialismo.

Como prueba de ello, ahora dicta el Decreto 259 (completo acá en el Boletín Oficial), por el que modifica el artículo 15 del Decreto 443 dictado en el 2011 por Cristina reglamentando la Ley 26.571 que instauró las PASO. La norma que ahora se modifica disponía que en el caso de las alianzas electorales, “En el acta de conformación de las alianzas pueden establecerse acuerdos de adhesiones de boletas de diferentes categorías para las elecciones generales, con otras agrupaciones políticas no integrantes de la alianza, siempre que las listas a adherir resulten ganadoras en sus respectivas elecciones primarias.”, es decir lo que se conoce como las “colectoras”: listas que se cuelgan de otras, como por ejemplo un candidato a gobernador que se “engancha” de las boletas de mas de una fórmula presidencial.

Que fue ni más ni menos que lo que hizo Gerardo Morales en Jujuy en el 2015, yendo en las boletas presidenciales de Macri, Massa y Margarita Stolbizer, gracias a lo cual ganó. El sistema, como decimos, estaba vigente desde el 2011 y atravesó todos los procesos electorales desde entonces no solo sin ser mayormente cuestionado, sino que cuando lo fue, la Cámara Nacional Electoral ratificó su validez; eso sin mencionar que el actual oficialismo nacional lo utilizó cuando le convino.

Pero ahora las cosas son distintas: crecen las versiones de que los diferentes sectores del peronismo unificarían una candidatura a gobernador de la provincia de Buenos Aires, con una lista provincial que podría “colgarse” de la boleta de más de un candidato presidencial, de los que participen de las elecciones generales tras haber ganado las PASO. Los intendentes bonaerenses tanto del FPV/PJ como del Frente Renovador son los principales promotores de la movida, porque suponen que de ese modo pueden enfrentar con mas chances de éxito la candidatura de María Eugenia Vidal a la reelección.

Precisamente es la gobernador bonaerense la que promueve la medida que Macri acaba de tomar como cuentan sin empacho acá en La Política Online. Una medida que es falso que, como se dice acá en Infobae (enlace) sea para “prohibir las candidaturas múltiples” en las PASO: el artículo 22 vigente de la Ley 26.571 señala que “Los precandidatos que se presenten en las elecciones primarias sólo pueden hacerlo en las de una (1) sola agrupación política, y para una (1) sola categoría de cargos electivos.”.

Los fundamentos, son como mínimo, risibles. Así por ejemplo se señala en los considerandos del decreto: "Que la proliferación de las combinaciones de boletas, conocidas como “listas colectoras”, genera confusión en el electorado e inequidad entre los competidores." (y) "...ello conspira contra la emisión de un voto informado y afecta seriamente la calidad del proceso electoral como un mecanismo eficaz de rendición de cuentas y de elección entre alternativas de gobierno."; por lo cual afirma que "...resulta preciso delimitar claramente los alcances de la posibilidad de realizar adhesiones de boletas, armonizando el ordenamiento jurídico a los fines de evitar la confusión en el electorado y promoviendo la transparencia en los procesos electorales.

Los cambios al parecer no serían dictados por las necesidades electorales del gobierno, sino por la "opinión de los expertos", pues dice el decreto que "...la necesidad de ordenar la oferta electoral a través de la eliminación de los pegados múltiples o “listas colectoras” constituye una recomendación persistente de los expertos en la materia y un reclamo de las asociaciones de la sociedad civil abocadas a la mejora de la calidad de los procesos electorales." y que "...la eliminación de estas “listas colectoras” tiene por objetivos contribuir a la transparencia del proceso electoral y promover el fortalecimiento y la cohesión de los partidos políticos."; con lo cual de por sí dejan más claro aun que el Poder Ejecutivo se entromete en materia estrictamente reservada por la Constitución Nacional al Congreso de la Nación, en su artículo 77. 

Sabido es que toda la materia electoral y el régimen de los partidos políticos merecen un tratamiento especial por parte de la Constitución; al punto que prohíbe expresamente que se dicten DNU (decretos de necesidad y urgencia) en esas cuestiones en el artículo 99 inciso inciso 3) párrafo tercero, y exige que las leyes sobre ambas cuestiones sean aprobadas por la mayoría absoluta del total de los miembros de cada Cámara del Congreso (artículo 77 segundo párrafo).

Todo lo cual supone que son cuestiones que (como la reforma constitucional) exigen un alto grado de consenso entre las fuerzas políticas, porque se trata de las reglas de juego que aplican a todas, para garantizar la igualdad de condiciones en la competencia democrática, la transparencia de los procesos y la legitimidad de sus resultados. Pues bien, todo eso -que son más de 25 años de trabajosa construcción democrática- se está pasando a nado un régimen que deja muy en claro que hará todo lo que esté a su alcance (y todo es, literalmente, todo, hasta el fraude, si tiene la oportunidad) para sostenerse en el poder.

Para que no queden dudas de que el decreto es a pedido y a la medida de María Eugenia Vidal para evitar una derrota en la provincia de Buenos Aires, el decreto incorpora tres artículos más al texto vigente del Decreto 443/11; uno por el cual dispone que "Para las elecciones generales sólo se admitirá la adhesión de boletas entre agrupaciones que hubieran adherido sus boletas en las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias. En ningún caso se permitirá que a través de un acuerdo de adhesión UNA (1) misma lista de candidatos para las elecciones generales se encuentre en más de UNA (1) boleta...", y otro que señala que "En caso de simultaneidad de elecciones en el marco del régimen previsto por la Ley N° 15.262, cada agrupación política de orden nacional y cada agrupación de distrito sólo podrá adherir sus boletas con UNA (1) agrupación política de orden provincial de idéntica denominación. Únicamente cuando no participe en la elección UNA (1) agrupación de orden provincial con esas condiciones, podrán hacerlo con UNA (1) única agrupación de orden provincial de diferente denominación. De igual modo, no se permitirá que UNA (1) agrupación de orden provincial adhiera sus boletas con las de más de UNA (1) agrupación de distrito o nacional.".

El argumento (que se menciona en la nota de Infobae) de que Macri lo hace por decreto porque reglamenta una ley del Congreso (cuando esa reglamentación además cercena y no amplía el accionar de los partidos políticos, como pasaba con el texto vigente), o de que lo hace por esa vía porque no prosperó el proyecto que envió a las Cámaras es tan absurdo, que no resiste el mínimo test de razonabilidad constitucional; y hasta con los jueces que tenemos, el decreto no debería durar más que el primer planteo que se haga en su contra.   

En este contexto, y aunque estas trapisondas son al mismo tiempo una señal de debilidad porque trasuntan miedo a una derrota cercana y posible, adquiere pleno sentido la bravuconada del Jefe de Gabinete en su paso por Diputados para dar su informe, cuando les gritaba a los diputados kirchneristas “No nos vamos en diciembre”: el sub texto implícito no sería “porque vamos a ganar”, sino “Nos vamos a quedar, aun perdiendo”. Por lo menos lo van a intentar, que de eso no queden dudas. Va a haber que echarlos de un urnazo, nomás. Tuits relacionados: 

viernes, 18 de enero de 2019

FRAUDE POR GOTEO


Con prisa y sin pausa, sigue el operativo del gobierno de Macri para modificar las reglas del proceso electoral, por decisiones unilaterales y sin discusión alguna en el Congreso; donde solo habilita el diálogo con la "oposición responsable" para temas de mutuo interés, como permitir el financiamiento empresario en las campañas de los partidos políticos.

En apenas unos días, hizo pública su intención de avanzar -sin reformas legislativas- en la eliminación de los telegramas que confecciona cada autoridad de mesa del comicio y son cargados luego por el Correo para el escrutinio provisorio; y yendo más allá, el lunes pasado modificó por decreto de Macri el procedimiento para el voto de los argentinos que residen en el exterior, habilitando el voto por correo y la utilización de la boleta única, pasando en ambos casos por encima de facultades propias del Congreso.

Y tal como reza el dicho, como el frente blando permite avanzar, fue por más: en medio de la más absoluta inacción opositora y con escasa o nula repercusión en los medios, ayer salieron publicados en el Boletín Oficial otros dos decretos de Macri, modificando procedimientos electorales: por el Decreto 54 (completo acá) modifica el procedimiento de votación de los electores privados de libertad, y por el Decreto 55 (completo acá) establece un reglamento para la votación del personal de las Fuerzas Armadas y de seguridad afectado al Comando Nacional Electoral.

En ambos casos y con argumentos pueriles, anticipa la fecha del comicio para esos electores en un plazo a determinar de entre siete (7) y doce (12) días antes de las PASO y las elecciones generales, respectivamente. 

Además en el caso del personal afectado al Comando y al igual que lo hiciera con los residentes en el exterior, introduce la boleta única en reemplazo de las boletas partidarias, oficializadas por la justicia electoral; y hasta realiza (por decreto) la calificación de los sufragios (válidos, nulos, recurridos, impugnados), algo que es materia propia del Congreso de la nación y está legislado en el artículo 101 del Código Electoral Nacional Ley 19.945.

Otro tanto sucede con la anticipación, en ambos casos, de la fecha del comicio: si bien el artículo 53 del Código establece que la convocatoria a elecciones es atribución del Poder Ejecutivo, de acuerdo con la reforma que hizo al mismo la Ley 27.120 (2015), las elecciones de autoridades nacionales deben realizarse el cuarto domingo de octubre anterior a la finalización de los mandatos, sin perjuicio del caso en que haya que realizar un balotaje para la elección presidencial; y aun en esos casos, este debe hacerse 30 días después de la primera vuelta (artículo 150).

Que decir de la implantación de la boleta única: lo ya señalado para el caso de los residentes en el exterior, que la modalidad del voto es competencia exclusiva del Congreso nacional y debe establecerse por ley, como que el artículo 62 y siguientes de la misma Ley 19.945 establecen sus características, y por ende no se trata de un resorte sujeto a la decisión del Poder Ejecutivo.

En el caso del voto de los residentes en el exterior, el gobierno impuso los cambios por decretos apelando a una pseudo "delegación" de atribuciones del Congreso que no era tal, porque la misma Ley 24.007 que se pretendía reglamentar remite supletoriamente en todo lo no previsto al Código Nacional Electoral.  

Ahora y para el caso del voto de los electores privados de libertad, el Decreto 54 se presenta como una reglamentación del artículo 3 Bis del Código, incorporado por la Ley 25.588 (2004), pero su contenido claramente se extralimita de lo que dicha norma regula, para incursionar en otros aspectos.

Y en el caso del reglamento para la votación del personal afectado al Comando Nacional Electoral, el Decreto 55 ni siquiera se presenta reglamentando norma alguna sancionada por el Congreso, como si en materia electoral el Poder Ejecutivo tuviera alguna zona de reserva exclusiva de competencia; cosa que la Constitución rechaza de plano.

El tamaño y reiteración de las irregularidades (que marcan todo un rumbo que el gobierno le ha dado al proceso electoral, y es muy claro: permanecer en el poder, a como de lugar) hacen más estruendoso el silencio y la inacción de la oposición, enredada en su disputa de alianzas y candidaturas. Es hora de que despierten ya, antes de que sea tarde. 

martes, 15 de enero de 2019

FRAUDE POSTAL


Días pasado y a propósito de la idea del gobierno nacional de modificar las normas y procedimiento del escrutinio provisorio de las elecciones, eliminando los telegramas y la intervención del Correo, decíamos en ésta entrada: "En ninguna de las notas que dan cuenta de la intención del gobierno de modificar el sistema (en pleno año electoral, a meses de las elecciones, sin consulta con los partidos políticos) se hace la menor mención a que para eso estén pensando en enviar al Congreso un proyecto de ley, modificando los artículos señalados del Código Nacional Electoral; proyecto que además y de acuerdo con lo dispuesto por el artículo 77 segundo párrafo de la Constitución Nacional, debería ser aprobado por mayoría absoluta del total de los miembros (no de los presentes) de cada Cámara. 

Y para el caso que alguna mente afiebrada (de esas que abundan en los despachos oficiales y las cercanías del presidente) suponga que pueden hacerlo por DNU, cabrá recordarles que la misma Constitución veda expresamente recurrir a esa herramienta tratándose del régimen electoral (artículo inciso 3) tercer párrafo CN)."

Debemos reconocer que la creatividad de los genios jurídicos que rodean a Macri nos superó, o al menos eso es lo que se desprende del Decreto 45/19, que modifica el procedimiento para el voto de los argentinos residentes en el exterior (completo acá en el Boletín Oficial de ayer); valiéndose del artilugio de modificar el Decreto 1138/93, que reglamentó en su momento la Ley 24007 (1991), que habilitó el voto de los argentinos que viven en el exterior. 

La modificación consiste sustancialmente en habilitar el voto por correo (incorporando todo un capítulo nuevo a la reglamentación), reemplazar las boletas de los partidos por la boleta única en papel y disponer que no se divulguen los resultados de la elección en el exterior durante el escrutinio provisorio, sino cuando se realice el escrutinio definitivo por la justicia electoral. La identidad del elector no se acreditaría mediante la presentación del DNI como en todos los demás casos, sino por "declaración jurada"; sin que se contemplen sanciones en caso de falseamiento.

Como ven, modificaciones sustanciales al procedimiento electoral decididas por el Poder Ejecutivo por decreto, sin pasar por una discusión en el Congreso nacional, en pleno año electoral, sin consenso con los partidos políticos y, si bien con efecto acotado a los 360.000 argentinos residentes en el exterior inscriptos en el Registro Electoral, avanzando sobre cuestiones que el gobierno vino planteando como reforma electoral, sin obtener consenso.

La reforma además pone en un cono de sombras esos votos, que no son pocos: recordemos que la mayoría de las encuestas vienen hablando de una elección presidencial que se resolvería en segunda vuelta, y que el balotaje del 2015 se resolvió por apenas 678.000 votos de diferencia, sobre más de 26 millones de electores que sufragaron: si todos esos votos del exterior fueran a uno de los candidatos (hipótesis improbable, que usamos al solo efecto del análisis), podían volcar la elección; que de todos modos se aviroza disputada y controversial. Ni hablar si ese puñado de votos determina que la elección se resuelva en primera vuelta (de acuerdo con las pautas del artículo 98 CN), o debe diferirse a una segunda.
  
Decíamos que el gobierno (Macri, en el decreto) aduce que lo único que está haciendo es reglamentar la Ley 24.007 de 1991 que habilitó el voto de los argentinos en el exterior, y utilizar la habilitación que le daba la misma en su artículo 5: "El Poder Ejecutivo nacional dictará la reglamentación de la presente ley, la que deberá prever las facilidades necesarias para asegurar un trámite sencillo, rápido y gratuito a quienes deseen acogerse a sus prescripciones, tanto en cuanto a la inscripción en el Registro de Electores Residentes en el Exterior como en cuanto al acto de emisión del sufragio.".

El razonamiento es falaz: reglamentar las leyes sancionadas por el Congreso es, ciertamente, una atribución constitucional del Poder Ejecutivo (artículo 99 inciso 2) CN), pero no desnaturalizando o alterando su espíritu: la misma Ley 24.007 dispone en su artículo 4 que "Esta ley queda incorporada al Código Electoral Nacional que será de aplicación supletoria en todo lo no previsto en ella."; de modo tal que la modalidad del voto (por ejemplo por correo), las formas de acreditación de la identidad del elector o las características de las boletas (las partidarias aprobadas por la justicia electoral, o la boleta única) sólo pueden ser las que regula el Código, o una ley que lo modifique, no un decreto del Poder Ejecutivo.

De hecho, luego de la sanción de la Ley 24.007, otras reformas al Código Electoral nacional contemplaron la situación de los argentinos residentes en el exterior que votan, ratificando así que se trata de competencia propia del Congreso: en 2009 la Ley 26.571 (la que incorporó las PASO) incorporó un párrafo final al artículo 32, por el cual se impone la obligación de remitir copia electrónica de los padrones a las representaciones diplomáticas y legaciones consulares del país en el exterior. Antes se había incorporado al artículo 15 el inciso 3), que menciona al registro de los argentinos residentes en el exterior, como uno de los que componen el Registro Nacional Electoral.  

La norma es una muestra más de que el régimen macrista no se entregará así nomás, y tampoco está dispuesto a jugar con armas limpias y reglas de juego claras, aunque eso le cueste una derrota que no parece dispuesto a admitir. También es un indicador de que no tienen tanta confianza ciega en el triunfo y la reelección de Macri como quieren transmitir en público los referentes de "Cambiemos", empezando por el propio presidente.

Lo que preocupa es el silencio y la inacción de la oposición frente a estas maniobras, que seguramente continuarán: mientras siguen discutiendo las posibles alianzas, frentes, posicionamientos o candidaturas, los principales referentes opositores deberían confluir en acciones concretas para detener estos intentos solapados (y no tanto) de fraude electoral), y comprometer a actuar en conjunto para garantizar la transparencia de las elecciones, y el respeto por la voluntad popular. Tuits relacionados:

martes, 8 de enero de 2019

PERO NO RECONOCEN A MADURO


Leíamos en la tribuna de doctrina que el gobierno tiene decidido "informatizar" el escrutinio provisorio de las elecciones, eliminando el telegrama de cada mesa, y la intervención del Correo en el repliegue del material electoral desde cada lugar de votación, desde donde se transmitirían los resultados. Y dicen además que lo piensan hacer simplemente modificando los contratos vigentes con el Correo y con la empresa encargada del escrutinio.

Los argumentos que dan para la reforma son muy curiosos, como la demora en la carga de los resultados que se van conociendo en la noche misma del comicio, o la forma despareja en que se cargan por distritos o provincias. Esto último es particularmente llamativo, porque en el balotaje presidencial del 2015 (ejemplo que cita el artículo) por esa razón primero Macri acumulaba una ventaja de más de 10 puntos, que luego se redujeron a poco más de dos, o sea que el kirchnerismo (oficialismo por entonces) habría manejado la carga de los datos, pero a favor de la entonces oposición.

Que decir de lo que ocurrió en las PASO de las legislativas del 2017, cuando el gobierno tardó un mes en admitir que habían perdido en la provincia de Buenos Aires con Cristina; y acá en Santa Fe hablaban de un amplio triunfo de "Cambiemos", que luego sería derrota a manos de la lista del PJ, o sea al revés que en el 2015: en esos casos (cuando los hoy "reformadores" eran responsables del escrutinio eran gobierno, y por ende responsables de la carga de datos) manejaron la carga de acuerdo con sus conveniencias electorales.

Por supuesto que esto no implica desconocer que el escrutinio provisorio que se da a conocer cargando los telegramas no tiene ningún valor legal (sino simplemente satisfacer la curiosidad pública por los resultados, y desalentar especulaciones), porque el que cuenta es el escrutinio definitivo, que hace la justicia electoral.

Sin embargo, eso no significa que se pueda eliminar, sin más, la confección de los telegramas transcribiendo los resultados del acta de escrutinio, o la intervención del Correo, porque ambos están previstos en el Código Electoral Nacional Ley 19.945. 

En efecto. dice el Código en artículo 104: "Cierre de la urna y sobre especial. Seguidamente se procederá a cerrar la urna, colocándose una faja especial que tapará su boca o ranura, cubriéndose totalmente la tapa, frente y parte posterior, que asegurarán y firmarán el presidente, los suplentes y los fiscales que lo deseen. Cumplidos los requisitos precedentemente expuestos, el presidente hará entrega inmediatamente de la urna y el sobre especial indicado en el artículo anterior en forma personal, a los empleados de correos de quienes se hubiesen recibido los elementos para la elección, los que concurrirán al lugar del comicio a su finalización. El presidente recabará de dichos empleados el recibo correspondiente, por duplicado, con indicación de la hora. Uno de ellos lo remitirá a la junta y el otro lo guardará para su constancia. Los agentes de policía, fuerzas de seguridad o militares, bajo las órdenes hasta entonces del presidente de mesa, prestarán la custodia necesaria a los aludidos empleados, hasta que la urna y documentos se depositen en la oficina de correos respectiva."

Y completa en su artículo 105: "Comunicaciones. Terminado el escrutinio de mesa, el presidente hará saber al empleado de correos que se encuentre presente, su resultado, y se confeccionará en formulario especial el texto de telegrama que suscribirá el presidente de mesa, juntamente con los fiscales, que contendrá todos los detalles del resultado del escrutinio, debiendo también consignarse el número de mesa y circuito a que pertenece. Luego de efectuado un estricto control de su texto que realizará confrontando, con los suplentes y fiscales, su contenido con el acta de escrutinio, lo cursará por el servicio oficial de telecomunicaciones, con destino a la Junta Electoral Nacional de Distrito que corresponda, para lo cual entregará el telegrama al empleado que recibe la urna. Dicho servicio deberá conceder preferentemente prioridad al despacho telegráfico. En todos los casos el empleado de correos solicitará al presidente del comicio, la entrega del telegrama para su inmediata remisión. El Presidente remitirá una copia del telegrama a la Dirección Nacional Electoral del Ministerio del Interior." (las negritas son nuestras)

En ninguna de las notas que dan cuenta de la intención del gobierno de modificar el sistema (en pleno año electoral, a meses de las elecciones, sin consulta con los partidos políticos) se hace la menor mención a que para eso estén pensando en enviar al Congreso un proyecto de ley, modificando los artículos señalados del Código Nacional Electoral; proyecto que además y de acuerdo con lo dispuesto por el artículo 77 segundo párrafo de la Constitución Nacional, debería ser aprobado por mayoría absoluta del total de los miembros (no de los presentes) de cada Cámara.

Y para el caso que alguna mente afiebrada (de esas que abundan en los despachos oficiales y las cercanías del presidente) suponga que pueden hacerlo por DNU, cabrá recordarles que la misma Constitución veda expresamente recurrir a esa herramienta tratándose del régimen electoral (artículo inciso 3) tercer párrafo CN).

¿Acaso un gobierno temeroso de perder que está toqueteando las leyes electorales (como en la provincia de Buenos Aires) a pocos meses de la elección cargará en su ya manchada foja de servicios democráticos y republicanos, con denuncias de fraude y atropello institucional, mientras amenaza con no reconocer -por ejemplo- al gobierno de Nicolás Maduro, elegido por el pueblo venezolano? Tuis relacionados: 

lunes, 14 de agosto de 2017

EL BOCHORNO FINAL


Después -con la cabeza un poco más fría- vamos a hacer un análisis más finos de los resultados en Santa Fe y en el resto del país.

En caliente a ésta hora -son más de las 3 de la mañana- la sensación es de profundo asco por la vergüenza que dan estos tipos, que se llenan la boca hablando de transparencia, democracia, república e instituciones.

En una elección que se les presentó favorable en muchas partes del país, decidieron ir por todo (como decían que íbamos a hacer nosotros), y manipular alevosamente los datos; en especial en la provincia de Buenos Aires y acá en Santa Fe.

Si nos manejamos por sensaciones (y algunos datos concretos) están perdiendo en los dos distritos, y no lo quieren aceptar, porque le armaron el circo más temprano a Macri para festejar, y están pensando en la tapa de los diarios de hoy, del país y del extranjero.

Y en la apertura de los bancos y casas de cambio, de paso, como no.

Tampoco es casual que en los dos distritos la principal referencia opositora sea el kirchnerismo: acaso como una inmejorable metáfora de éstos tiempos políticos, mientras muchos "opositores" a Macri se fueron a dormir temprano, nosotros estamos acá, dando la pelea.

Massa felicitó al gobierno por su triunfo en Buenos Aires cuando se llevaban escrutadas el 18 % de las mesas, y Schiaretti -que perdió en su provincia- dijo que la polarización le había rendido frutos al gobierno.

Que estén tratando de esconder los resultados allí donde gana el kirchnerismo (como en Buenos Aires) o el PJ pero con una cabeza de lista k (como el "Chivo" Rossi en Santa Fe) demuestra cual es el voto que les duele: en otros distritos (como en Tucumán o Formosa, incluso en el Chaco) perdieron feo cargaron los datos de una, y listo.

A partir de mañana tenemos otro tema más para tachar de la lista de esos que ya no tenemos que discutir más con cierta gente: el fraude electoral. 

Lo único que falta es que usen este bochorno para propagandizar el voto electrónico.    

sábado, 8 de julio de 2017

EN MI BARRIO ESTO SE LLAMA CAGAZO. A CRISTINA, PARA SER MÁS PRECISOS


Todo comenzó con un tuit del "Turco" Asís, tal como lo señala acá Oscar Cuervo. Ayer aparecieron dos notas en los medios dando cuenta de la noticia: ésta de Liliana Franco en Ambito, y ésta otra de La Política Online.

Las versiones son todas coincidentes en un punto: por instrucción expresa de Macri funcionarios del gobierno sondearon en la justicia la posibilidad legal de suspender las PASO convocadas para el 13 de agosto; con resultado negativo: fueron establecidas con carácter obligatorio por la Ley 26.571 (2009), aun cuando uno o varios partidos no las utilicen para seleccionar a sus candidatos.

Poco interesan los entremeses de la movida (si hablaron o no con Lorenzetti, que pasa con los jueces de la Cámara Nacional Electoral que en la semana cuestionaron la adjudicación del escrutinio a INDRA, el rol de Servini de Cubría cuya estabilidad en el cargo pende de un hilo por su edad y el fallo de la Corte al respecto), pero lo cierto es que en los días previos Macri venía instalando la idea, sobre la base del costo de la elección.

Pero las razones profundas son muy otras, y las dice con más o menos claridad la nota de la Política Online, o más bien "la" razón: Cristina, y sus posibilidades cada vez más concretas de ganar en la provincia de Buenos Aires.

Hoy por hoy no hay ninguna encuesta -ni siquiera las pagadas por el gobierno- que no la coloque ganando, o segunda a una distancia de "Cambiemos" inferior al margen de error; lo que supone que en el gobierno están leyendo las elecciones como decíamos acá: "...si Cristina gana aunque sea por un voto (y ese es el modo correcto de leer las cosas, eludiendo la trampa de comparar ésta elección con el 54 % del 2011), el gobierno estará derrotado aunque gane en la sumatoria total del país, bajo el mismo sello...".

Saben perfectamente bien que en el actual contexto político las PASO operarán como una encuesta precisa, que validará o desmentirá a todas las que andan circulando, dando una radiografía más concreta de cara a las elecciones de octubre. Y ya empiezan a dudar del acierto de su estrategia de polarizar con Cristina, y de haber inflado la candidatura de Randazzo: es mucho más posible que así contribuyan a dividir el voto anti kirchnerista, que a morderle votos a CFK.

Saben también que los movimientos del dólar se trasladarán a precios, además de los que provocará el aumento de las naftas, y los de la luz y el gas. Incluso todo indica que esos factores dispararán más despidos, porque hay Pymes y otras empresas que ya no pueden seguir soportando las alzas de costos; así como el alza de los precios de los alimentos básicos impactarán en los sectores populares y de ingresos fijos.

Es decir, precisamente todos los sectores del electorado a los que está interpelando Cristina y la propuesta de "Unidad Ciudadana". Son concientes del efecto social que provocan sus políticas (que en cierto punto -el de la reducción del salario real- es deseado), pero están empezando a preocuparse por los efectos políticos.

Son concientes también de la fragilidad de un esquema macroeconómico atado con el alambre del endeudamiento y el ingreso de capitales golondrinas, que ya están desarmando sus posiciones en LEBAC´s´para pasarse al dólar y acelerar la fuga: un triunfo de Cristina en agosto podría acelerar la dinámica del proceso, transmitiendo la idea de que el gobierno perdió el control de las variables, porque no controla el tablero político en su totalidad.

Desde allí se entienden las absurdas operaciones de ésta semana con la "ley de responsabilidad penal empresaria" y el pedido de desafuero de De Vido; que no son sino apelaciones al núcleo duro de sus votantes (en el conurbano profundo todas esas cuestiones tienen nula incidencia electoral); para que no se les escapen hacia Massa o Randazzo, agrandando así la diferencia por la cual triunfe Cristina sobre los candidatos de "Cambiemos".

El miedo -que no es zonzo- los lleva a intentar movidas desesperadas, como llevarse puestas las leyes electorales apretando/rosqueando con los jueces; y esperemos que no los haga pisar el palito de la tentación del fraude electoral. 

lunes, 28 de noviembre de 2016

RECORDATORIO


Ahora que el voto electrónico naufragó en el Senado, es una buena oportunidad para recordar que no podría haber llegado hasta esa instancia, si previamente no hubiera sido aprobado en Diputados.

Y para recordar también que tratándose de leyes electorales, la Constitución Nacional en su artículo 77 segundo párrafo exige que sean aprobadas por la mayoría absoluta (más de la mitad) del total de los miembros de cada Cámara; así como que en esa materia el Poder Ejecutivo no puede dictar decretos de necesidad y urgencia (DNU), según el artículo 99 inciso 3). 


Lo que supone que sin el acuerdo de al menos una parte de la oposición, el gobierno nunca podría haber avanzado ya en Diputados con el voto electrónico como lo hizo, y como dan cuenta las imágenes del acta respectiva, que ilustran el post: 152 votos a favor.

Pese a que en el transcurso del debate desfilaron los mismos expertos y organizaciones que luego lo harían en las audiencias del Senado, señalando las mismas inconsistencias e irregularidades del sistema, y advirtiendo que vulneraba el secreto del sufragio, y el respeto por la voluntad del elector.


No obstante eso, muchos diputados opositores acompañaron el proyecto fetiche de Macri, incluso algunos que lo votaron favorablemente, para luego criticarlo, como Margarita Stolbizer. O los socialistas y progresistas varios, que propagandizan las ventajas de la boleta única en papel, como hay acá en Santa Fe.

Incluyendo también al massismo con su jefe a la cabeza, y el bloque de "Sanguchito" Bossio (incluido también él), el que canaliza la indignación porque a Scioli lo mandaron al bombo, votándole todo a Macri.


Ahora que desde la oposición empiezan a despegarse de Macri porque le sienten olor a cala y a nardo, es bueno que recordemos como hasta hace no mucho tiempo, hacían la venia y le votaban todo en el Congreso: la sesión en Diputados fue el 19 de octubre, es decir hace apenas 40 días. Que rápido cambian las cosas.

Para que no nos quieran vender gato por liebre, o algún presidente liebre, después de habernos vendido ya uno gato, en el balotaje del año pasado. ¿Vieron?


sábado, 26 de noviembre de 2016

FEUDALISMOS


Resulta que ahora los gobernadores que “sabían trabajar en equipo” cuando los acompañaron en el acuerdo con los fondos buitres, el blanqueo de capitales y el saqueo del Fondo de Garantía de la ANSES, volvieron a ser “señores feudales” porque no los quisieron acompañar en el caprichito del voto electrónico.

Cuando acá los primeros señores feudales son ustedes, con un presidente que con la excusa de que los convenios colectivos de trabajo son viejos, en realidad quiere imponer la servidumbre de la gleba, bajo el eufemismo de la “flexibilidad laboral”.

Un presidente que disolvió el RENATRE y le devolvió al "Momo" Venegas y a los señores -esos sí que feudales- de la Mesa de Enlace el control del trabajo en negro y esclavo en el campo, para que pudieran seguir feudalizando tranquilos las relaciones laborales.

Y el principal feudo (Jujuy) lo gobiernan ustedes, con el encomendero Gerardo Morales que ha instaurado un Estado policial y mantiene presos políticos, contra todos los reclamos de organismos del país e internacionales.

Mientras despotrican contra el clientelismo, lo practican con destinatarios V.I.P, a los que les sacaron de encima miles de millones de pesos en impuestos, para incrementar sus ya colosales ganancias.

Ustedes no vinieron a combatir el fraude electoral, sino a organizarlo a gran escala; porque saben que de lo contrario no podrían ganar las elecciones, si siguen gobernando tan desastrosamente como hasta ahora.

Ustedes, que son los herederos de los que aprobaron el Estatuto Legal del Coloniaje, son los que quieren hacer otro “fraude patriótico” para perpetuarse en el poder, y propinarnos otra Década Infame.

Con éste mismo sistema vigente que tildan de fraudulento, ganaron las elecciones el año pasado siendo oposición, y el peronismo -que según ustedes es el que quiere hacer fraude, y se aferra al poder por todos los medios posibles- aceptó los resultados como debe ser en democracia, y les entregó el poder, habiendo perdido en el balotaje por menos de un dos por ciento de los votos.

Ustedes no vinieron a sincerar nada sino que llegaron al poder mintiendo, y lo siguen haciendo todos los días, ahora que son gobierno; proponiendo revoluciones de la alegría, segundos semestre, brotes verdes y luces al final del túnel que se demoran cada vez más, si es que algún día se dignan a aparecer. Lo que sí aparecen son sociedades off shore y cuentas ocultas, todos los días. 

No evitaron ninguna crisis como nos quieren hacer, sino que la generaron solitos, con las medidas que tomaron; porque lo que estaba mal lo empeoraron, y lo que andaba bien, lo hicieron mierda concienzudamente.

No vinieron a “unir a los argentinos” sino a profundizar lo que ustedes llaman grieta promoviendo el revanchismo, y ensanchando la peor de las grietas, que es la de la injusticia social y la desigualdad entre los que más tienen y los que menos tienen.

A ustedes no les interesa combatir la corrupción, sino eliminar la competencia para poder saquear impunemente el Estado; convertido en un aguantadero de CEO’s para seguir haciendo desde allí negocios para las empresas de las cuales provienen, y a las que van a volver apenas dejen la función pública.

Ustedes no pueden despotricar -como hace Macri- contra la cultura de la ventajita y el acomodo, porque son el resultado viviente de décadas de ventajitas y acomodos; a costilla del Estado y del bolsillo de todos los argentinos.

No vinieron a “insertarnos en el mundo”, sino a convertirnos en un papelón mundial por una seguidilla increíble de torpezas diplomáticas y patinazos políticos. En todo caso habrán venido a abrirles las puertas del país de par en par a los capitales golondrinas y la especulación financiera internacional.

No iban a hacer que ningún trabajador pagara Ganancias, sino que ya hicieron que pasen a pagar el impuesto algunos que no lo hacían, y si prosperar el proyecto que envió Macri al Congreso, serían aun más.

Ustedes no quieren lograr la “pobreza cero”, sino que están haciendo que haya cada día más pobres, porque necesitan que así sea para poder bajar aun más los salarios.

Como los señores feudales.