LA FRASE

"EL FLIPPER DE "LOS LOCOS ADDAMS" ME LO COMPRÉ PARA ENTRENARME PARA LAS REUNIONES DE LA MESA POLÍTICA." (MANUEL ADORNI)
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jueves, 26 de diciembre de 2019

PONIENDO ESTABA LA GANSA


Junto con la ley de emergencia que comentábamos el martes acá, Omar Perotti envió a la Legislatura provincial una reforma tributaria, así como anteriormente había ingresado la addenda al Pacto Fiscal de Macri que firmaron las provincias con el gobierno de Alberto Fernández; por la cual suspenden el cronograma de rebaja de impuestos provinciales, para recomponer sus finanzas.

Es que al igual que ocurre en la nación, la solvencia fiscal del Estado en todas sus jurisdicciones para poder atender los compromisos que demanda la emergencia debe darse no tanto por el lado de la contención de los gastos (que la debe haber cuando sean superfluos o prescindibles), como por el de la recomposición de los ingresos; recayendo en este caso el mayor de los esfuerzos sobre los sectores con mayor capacidad contributiva.

Así como en la ley nacional se introdujeron cambios en las retenciones, en el Impuesto a los Bienes Personales no afectados al proceso productivo (manifestación objetiva de la riqueza) y en el ajuste por inflación de los balances de las empresas para el pago de Ganancias, en la provincia las reformas impulsadas por Perotti aportan dos novedades relevantes: la industria transformadora de cereales y oleaginosas pasa a pagar Ingresos Brutos con una alícuota del 2 % (hasta ahora pagaban el 0,25 % por un acuerdo de Lifschitz con las Bolsas que operan en la provincia), y todas las actividades y operaciones de los bancos se unifican en la alícuota del 7 % del impuesto, cuando hasta hoy oscilaban en rangos menores.

Se trata entonces de captar recursos de dos de los sectores más ganadores con el modelo macrista (uno de ellos líder en el país, cual es el complejo cerealero y oleginoso del sur provincial), mientras al mismo tiempo se prolonga el régimen de estabilidad fiscal para las Pymes, de modo tal que las empresas de ese rango (en especial las industriales) no vean tocadas las alícuotas de Ingresos Brutos que vienen pagando, que se mantendrían iguales: un alivio para empezar a recomponer el tejido industrial dañado por las políticas del macrismo, en un sector que es importante tomador de empleo.

También hay cambios para los monotribustistas, caso en el cual el ajuste del impuesto mínimo a pagar para cada categoría está por debajo de la inflación; y para los propietarios rurales con menos de 50 hectáreas (es decir los pequeños productores), caso en los se mantienen vigentes los valores del Impuesto Inmobiliario Rural.

En los demás casos (o sea cuando las propiedades superen esa cifra) los aumentos del tributos van en escala creciente cuanto mayores sean las propiedades, llegando al 40 % en los mayores, donde también es mayor el valor de convergencia de los avalúos fiscales con los precios del mercado inmobiliario, otro ítem a tomar en cuenta para la liquidación del impuesto. 

Otra medida que, al igual que la emergencia, contrasta con los estereotipos que desde el socialismo se difundieron en campaña en forma de "campaña del miedo", y que aun hoy se siguen usando para esmerilar la imagen del nuevo gobierno. Y otra disputa interesante que se viene en la Legislatura al discutirse las reformas.

sábado, 8 de diciembre de 2018

POR UN TRANSPORTE LIBRE DE HUMO



Ahora resulta que extrañan los subsidios nacionales al transporte público, después de 12 años de quejarse que a Santa Fe la discriminaban, en relación con la Capital Federal y el conurbano bonaerense.

Y también extrañan el fondo sojero, creado con el 30 % de las retenciones a las exportaciones de soja, que votaron en contra en el Congreso, tal como tampoco votaron el DNU 206/09 de  Cristina que lo creóPero eso sí: durante los 9 años que duró, no se privaron de adherir, y recibir la guita, hacer obras con ella y sacarles fotos; sin aclarar de donde venía la mosca.

Ahora quieren poco menos que plantear que están haciendo la reforma agraria, porque les van a cobrar más de Inmobiliario Urbano en sus inmuebles a los bancos y a las cerealeras. O sea: por sus propiedades, no por sus negocios. De hecho, a los bancos les rebajaron Ingresos Brutos para -por ejemplo- promover los sensacionales créditos hipotecarios ajustados por UVA.

Ni hablemos de cobrarle -ponéle- más de Inmobiliario Rural al campo, no señor: por el contrario, en el mismo video se jactan de que seguirá sin pagar Ingresos Brutos como pasa desde 1992, por los pactos fiscales firmados durante el menemismo. Impuesto que sí le cobran a la industria.

Ah, no, pará: cierto que les van a subir la alícuota de Ingresos Brutos a las cerealeras, pero por las ventas en el mercado interno; porque por su facturación de exportaciones se comprometieron a mantenerlas exentas, al firmar el pacto fiscal con el gobierno de MacriEl mismo en el cual el gobierno nacional ya les advertía que iba a eliminar el fondo sojero, a reducir los subsidios al transporte y a modificar la fórmula de ajuste de los haberes de jubilados y pensionados.

Se enojan porque dicen que de cada 100 pesos de impuestos que paga el sector agropecuario, 90 se los queda el Estado nacional; cosa que no pasaría si no hubieran eliminado el fondo sojero (reiteramos: formado con las retenciones que apoyaban no pagar), y si ellos les cobraran Ingresos Brutos y un Inmobiliario Rural acorde al valor de mercado de los campos, ponéle.  

En realidad, las retenciones (a las que, no nos vamos a cansar de reiterarlo, ellos se oponían) las pagan las malvadas cerealeras exportadoras, y se las descuentan a los productores del precio que les pagan por la cosecha: en otros tiempos, esto el socialismo te lo solucionaba proponiendo crear una Junta Nacional de Granos, o algo por el estilo. Ah, no, pará: cierto que Juan B. Justo y Palacios estaban en contra de toda intervención del Estado en el manejo de la economía, porque -decían- terminaba encareciendo los precios para los consumidores. 

Y todo este circo es para -dicen- recaudar unos 900 millones de pesos para compensar la caída de los subsidios nacionales al transporte público, que este año deberían ser unos 3700 millones, o sea: tres empanadas para dos.

De esos 900 millones, 385 deberían venir (según el mismo proyecto que propagandizan) de aumentar del 5 al 10 % el porcentaje de la recaudación del Impuestos de Sellos (que el campo no paga) que se destina al Fondo Provincial del Transporte. Sí, ese fondo que subejecutan, mientras aumentan el boleto de colectivo interurbano dentro de la provincia, dos o tres veces por año, todos los años, desde el 2007.

Lo raro es que un proyecto tan maravilloso no lo haya incluido Lifschitz en el presupuesto que el Senado le acaba de votar por unanimidad y casi a libro cerrado, sin incluir en ningún lado los prometidos 1500 millones de pesos de subsidios al transporte automotor que anunció el ministro Saglione, y no aparecen por ningún lado.

¿No será una venta de humo de cara a la interna socialista por la candidatura a gobernador todo esto, no? 

sábado, 21 de julio de 2018

NO LO VEMOS EN ÉSA, EH


Ustedes no se acuerdan, porque eran muy chicos, pero en la década del 90' Reutemann firmó todos los pactos fiscales que impusieron Menem y Cavallo; con la férrea oposición entonces de quienes hoy gobiernan la provincia: radicales, socialistas y sus socios menores.

Esos pactos fiscales contemplaban que las provincias (Santa Fe entre ellas) rebajaran la alícuota del impuesto sobre los Ingresos Brutos (principal recurso tributario propio) a determinadas actividades, o directamente lo eliminaran en otros casos, como pasó con la producción agropecuaria en todas sus formas, y con las empresas exportadoras que tienen sede en la provincia.

Desde entonces, no pagan Ingresos Brutos en virtud de esos pactos fiscales que los gobiernos del Frente Progresista nunca denunciaron (pese a haberse opuesto a ellos cuando estaban en el llano, y haber hecho varias reformas tributarias), y que se vencían en diciembre del año pasado.

Precisamente cuando se estaban por vencer, Macri les planteó a los gobernadores su renovación, o por lo menos de sus principales disposiciones; entre ellas las exenciones o rebajas en Ingresos Brutos para muchos sectores de la economía, entre ellos los más beneficiados con la devaluación y la quita o rebaja de la retenciones, como el campo y las exportadoras.

Lifschitz no solo que lo firmó, sino que se apuró a hacerlo ratificar por la Legislatura, entre gallos y medianoche y en una polémica sesión por la oposición de los gremios estatales, a los que Bonfatti (presidente de la Cámara de Diputados) les había prometido que lo rechazarían.

La ratificación se operó por la Ley 13.748 de febrero pasado, que ven abajo, con la parte pertinente de lo firmado por el gobernador de Santa Fe en relación a los exportadores:


Los tratamientos diferenciales en la alícuota de Ingresos Brutos (cobrándoles más a las empresas que no estando radicadas en Santa Fe, facturan acá) los eliminaron enseguida de un plumazo, con la Ley 13.750, sancionada unos días después de la ratificación del pacto fiscal.

Y la degravación de Ingresos Brutos a las exportadoras (como ven resaltado en celeste) fue ratificada, y para cobrarles ese impuesto la provincia debería denunciar el pacto que firmó hace 8 meses, y ratificó por su Legislatura hace 5. 

Motivos le sobran: no le están financiando el total del déficit de la Caja de Jubilaciones, ni le pagan la deuda resultante del fallo de la Corte Suprema en la causa por los fondos coparticipables que iban a la ANSES.

Pero algo nos dice que eso no va a pasar.

jueves, 8 de marzo de 2018

LAS PERLAS DEL PRESUPUESTO (1º PARTE)


Recién ahora está disponible el presupuesto analítico de la provincia para este año con el mayor grado de desagregación de las partidas; y como es costumbre de éste blog, vamos a hacer una serie de entradas destacando las “perlitas” más significativas que dejan sus cifras. Acá van algunas:

* La provincia piensa recaudar $ 37.008.971.000 en concepto de impuesto sobre los Ingresos Brutos, $ 5.510.880.000 por impuesto de sellos y $ 4.238.291.000 por Impuesto Inmobiliario, de los que solo $ 1.410.494.000 (apenas la tercera parte del impuesto) corresponden al Inmobiliario Rural.

Datos a tener en cuenta considerando que en el pacto fiscal Lisfchitz se comprometió a bajar Ingresos Brutos y Sellos, y subir el Inmobiliario para cubrir el bache de recaudación: por cada peso que Santa Fe recauda por ese impuesto, recauda 26,24 pesos por Ingresos Brutos.

* Como consecuencia de los cambios impositivos regresivos introducidos en la reforma tributaria nacional, la rebaja de retenciones y la distribución de los recursos prevista en el mismo pacto fiscal, Santa Fe recibirá más por coparticipación del impuesto al cheque ($ 3.063.510.000) que por la suma de la coparticipación de Bienes Personales ($ 656.080.000) y las partidas del Fondo Federal Solidario (FFS) formado con el 30 % del producido de las retenciones a las exportaciones de soja y sus derivados; concepto por el cual recibirá $ 2.211.328.000.

* Como se dijo acá (enlace al post anterior), el presupuesto contempla aportes del gobierno nacional para financiar el déficit de la Caja de Jubilaciones y Pensiones por 1062 millones (cifra que se mantendría invariable hasta el 2020), contra $ 2.996.926.000 que tendrá que poner el Tesoro provincial de Rentas Generales para cubrir el resto del déficit.

Es decir que pese a haber firmado el pacto fiscal donde estaba el compromiso nacional de financiar el déficit de la Caja sin necesidad de la “armonización” de los sistemas, el propio gobierno provincial tiene claro que la nación financiará solo el 26,16 % del déficit, en el mejor de los casos; porque siempre es mayor que el previsto al presentarse el presupuesto, y el aporte nacional es fijo.

* Los subsidios nacionales a las tarifas del transporte automotor de pasajeros por colectivos que llegan a través del SISTAU sumarán 2000 millones de pesos, un aumento del 0,25 % respecto a lo presupuestado el año pasado (con una inflación del 24,8 %), y del 8 % respecto a lo ejecutado en el 2016, con una inflación acumulada de más del 76 % desde entonces; lo que denota claramente la caída en términos reales de los subsidios, y explica los aumentos en el precio del boleto.

* El subsidio provincial al transporte (consistente en una afectación con ese fin de una parte de lo recaudado por el impuesto de Sellos) 275.544.000: parece poco para contrarrestar los aumentos de costos como el combustible, que presionarán las tarifas a la laza. Recordemos que las tarifas del transporte interurbano de pasajeros de media distancia de jurisdicción provincial las fija el gobierno de Santa Fe.

* El nuevo Banco de Santa Fe pagará a la provincia en concepto de canon por ser su agente financiero $ 221.993.000, y solo por la recaudación de los impuestos provinciales (sin contar otros servicios por los que cobra, según el contrato) percibirá en concepto de comisión por retribución de sus servicios por $ 472.223.420: una ganancia del 121,72 % sobre el canon.

* El Ministerio de la Producción piensa gastar $ 16.561.000 en alquiler de stands en diferentes ferias y muestras, sin que sepamos cuanto de esa plata estará destinada al stand de la provincia en Expoagro (que arranco en unos días), y cuanto piensan gastar en total en la muestra.

* Por contraste, piensan recaudar apenas 300.000 pesos por multas aplicadas por la Secretaría de Comercio provincial por infracciones a las leyes de abastecimiento, defensa del consumidor, defensa de la competencia y lealtad comercial: se ve que los controles van a estar durísimos este año.

* El subsidio provincial a los hospitales rosarinos será -en principio- de $ 1.723.915.000, lo que representa un 10,77 % del presupuesto del Ministerio de Salud y más que el Ministerio de Innovación y Cultura y las Secretarías de Estado de Hábitat y Energía, juntos.

* El gasto en publicidad oficial será de $ 908.504.000, un 0,47 % del gasto total aumentando su participación relativa (que era del 0,38 % en 2017, año electoral) y un aumento del 24,89 % respecto al año pasado; o sea: ahí aplican la inflación real y no la “meta recalibrada” del 15 %, como a las paritarias. ¿Parte del costo del operativo reelección del gobernador?

La cifra representa más de cinco (5) veces el presupuesto del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva; que viene decreciendo su participación en el reparto de la torta presupuestaria, y Lifschitz vetó una ley que establecía un aumento gradual de esa participación, con el argumento de que no hay plata.

jueves, 2 de noviembre de 2017

LA CORTE SUPREMA LE EXPLICA A LIFSCHITZ LA LETRA CHICA


Pasó desapercibido en medio de las repercusiones de los anuncios de Macri en el CCK y de la presentación posterior del paquete impositivo por Dujovne, pero este martes la Corte Suprema de Justicia de la Nación falló en contra de la provincia de Santa Fe en una “acción declarativa de certeza” interpuesta por la multinacional Bayer, para que se declaren inconstitucionales las normas provinciales que establecen una alícuota diferencial del impuesto sobre los Ingresos Brutos para aquéllas empresas que operan en la provincia, sin estar radicadas acá.

El fallo (completo acá) se basA en la idea de que con esa alícuota diferencial las provincias (porque también hubo otra sentencia igual en contra de Chaco) establecen “aduanas interiores” que están prohibidas por la Constitución, “interfiriendo en el libre comercio” entre sí.

La resolución tiene la firma de todos los cortesanos, incluyendo los santafesinos Lorenzetti y Rosatti; y le significará una enorme devolución de dinero en concepto de impuestos que tuvo que pagar Bayer por sus ventas de medicamentos y productos farmacéuticos, y productos químicos para el campo y la agroindustria en Santa Fe.

Pero el momento en el que finalmente sale no es menor: contaba con dictamen de la procuradora fiscal destacada ante la Corte ya en mayo del 2015 (o sea hace dos años y medio), pero los supremos estamparon su firma en la sentencia horas después de que Macri pidiera en el CCK “terminar con las aduanas interiores”, y minutos luego de que Dujovne especificara que se refería -oh, vaya, que coincidencia- a las alícuotas diferenciales de Ingresos Brutos que cobran algunas provincias a las empresas que están radicadas en otras; y explicara que esa era una de las razones por las que en la reforma tributaria se plantea discutir con las provincias como reducir o eliminar el impuesto.

Cuando Macri hizo sus anuncios el lunes, el gobernador Lifschitz (que deberá resignar una importante masa de recursos como consecuencia del fallo, al que otras empresas seguramente se acogerán) pedía conocer “la letra chica”. Ahí los cortesanos le alcanzaron una lupa, para que la vea mejor.

sábado, 22 de abril de 2017

POR UNA VEZ, ESTAMOS DE ACUERDO CON ESTOS MUCHACHOS


Esto ya no da para más: tienen que volver a ponerle las retenciones, y si es posible, móviles.

Tienen que pagar Ingresos Brutos, impuesto del cual están eximidos en Santa Fe desde 1992.

Y tienen que pagar de Inmobiliario Rural lo que corresponde al valor de mercado de los campos, no con los actuales avalúos que no se modifican desde 1993. 

sábado, 26 de noviembre de 2011

TEMA PARA PELEARSE Y TEMAS PARA ARREGLAR


En lugar de pelearse entre peronistas por la presidencia de la Cámara de Diputados, o arreglar con los socialistas para cumplirle los deseos a Bonfatti, ahí tienen los compañeros diputados un tema interesante para arreglar (entre ellos y con los socialistas), y para pelearse (con los que la juntan con pala y no dejan una moneda de impuestos).

Si le ponen tanta pila como a la rosca por la presidencia de la Cámara, y alcanzan tanto "diálogo y consenso" como con el Presupuesto 2012, la creación de cargos o los pliegos de la Defensoría del Pueblo, lo sacan al toque.

Por lo menos si van a rosquear, que sirva para algo, no para seguir haciendo papelones, jugando de suplentes en el Frente Progresista, para entrar cuando les faltan los titulares a los radicales y socialistas:


Es curioso el criterio que tienen algunos sobre los temas por los que hay que pelearse, y los temas por los que hay que arreglar.