LA FRASE
viernes, 6 de febrero de 2026
INDICADOR DEL FRACASO
lunes, 18 de agosto de 2025
PARITARIA VIP
lunes, 14 de abril de 2025
INCONSISTENCIAS
El FMI va a bancar que la reforma laboral y la previsional salgan por DNU si no pasan por el Congreso? Porque la que estaba en el DNU 70 ya fue declarada inconstitucional en dos instancias.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 13, 2025
Cómo piensan en el FMI que este gobierno va a sacar una modificación de la coparticipación federal sacándole fondos a las provincias, cuando la Constitución exige que se apruebe por ley con mayoría absoluta de los miembros de cada Cámara y ratificación de las 24 legislaturas?
— La Corriente K (@lacorrientek) April 13, 2025
La sensación que el Fondo le tira una soga ahora al gobierno para que llegue a las elecciones a ver si le va bien, mejoran sus bancadas en el Congreso y puede sacar las reformas después. Inviable en éste contexto.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 13, 2025
El FMI dice que los salarios están muy altos en dólares y pide licuarlos con una devaluación. Como cree que con eso un gobierno puede ganar elecciones?
— La Corriente K (@lacorrientek) April 13, 2025
Si devalúan y eliminan subsidios a las tarifas como pide el FMI como bajan una inflación que sigue subiendo?
— La Corriente K (@lacorrientek) April 13, 2025
El FMI le pide a Milei que haga lo que no pudo hacer Macri en 2017 (, profundizar el ajuste y hacer las reformas previsional, laboral e impositiva) habiendo ganado la elección de medio término suspendiendo el ajuste unos meses. Absolutamente irreal.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 13, 2025
No hay uno solo de los supuestos planteados por el FMI al otorgar el préstamo que tenga la más mínima posibilidad de cumplirse. Ni uno. Ni en términos estrictamente económicos, ni sociales ni políticos. Si tienen dudas, pregúntenle a Macri.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 13, 2025
Deprimiendo más aún salarios y jubilaciones apagan los principales motores de la demanda agregada. Más si siguen recortando el gasto público. Con que van a inducir el crecimiento, con exportaciones en medio de una caída del comercio mundial por la guerra de aranceles? Inviable.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 13, 2025
De dónde van a salir los dólares para el repago de la deuda, de Vaca Muerta con el precio del petróleo en baja, de la toma de deuda en los mercados de capitales con tasas en alza? Es todo un delirio lo del FMI. Como han sido todos sus planes desde 1956.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 13, 2025
Los gobernadores chupaculos de Milei como Pullaro van a bancar un recorte de la coparticipación para cumplir con el FMI?
— La Corriente K (@lacorrientek) April 13, 2025
Devalúan, aumentan tarifas y suben la tasa de interés mientras pisan salarios y podan jubilaciones. Y después te dicen que la inflación es un fenómeno exclusivamente monetario y el resultado de la puja distributiva. Delincuentes.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 13, 2025
viernes, 17 de enero de 2025
SUPERSTICIONES MONETARISTAS
Promoción no válida para los salarios. https://t.co/S0sl6hW1Mt
— La Corriente K (@lacorrientek) January 14, 2025
Hace poco decíamos en ésta entrada: "Ricardo Aronskind dijo hace poco en un reportaje radical que la etapa de caracterizar el fenómeno Milei no daba para más, porque era complejizar algo que era simple, en el sentido de que estaba brutalmente a la vista. Y agregamos nosotros, el personaje en sí es menor, su despliegue histriónico y discursivo habitual corresponde al terreno de la farsa, y en no pocos aspectos debería ser abordado desde la perspectiva de la salud mental. A lo que sí hay que prestarle atención -y mucha- es al proceso social, político y económico que se está desarrollando en el país del cual Milei es solo un instrumento. Es decir, analizar el comportamiento de los que realmente mandan.".
La reflexión vale también para el marco teórico desde el cual Milei pretende explicar la economía, y hacernos creer que actúa sobre ella, marco teórico que en la academia nadie toma realmente en serio y que el propio gobierno se encarga de desmentir con sus acciones a cada paso.
Así por ejemplo cuando nos explican que la inflación es un fenómeno monocausal, que se explica exclusivamente por la excesiva emisión monetaria para financiar el déficit fiscal generado por el también excesivo gasto público; y de allí que -en teoría- la receta para bajarla sea siempre el ajuste y recorte de los gastos y funciones del Estado.
Esas supercherías -que tratan de vincular inexorablemente los índices inflacionarios a la evolución de la base monetaria- son del mismo cuño que el "Banco Central independiente", zoncera analizada en su momento acá. Al que -dicho sea de paso- el presidente había prometido en campaña incendiarlo, por considerarlo el principal causante de la inflación.
Muy lejos de ello -y desmintiendo su propia teoría- su gobierno aumentó la masa monetaria hasta casi quintuplicarla, muy por encima del aumento del gobierno anterior, y no solo interviene en la fijación del tipo de cambio oficial -uno de los precios clave de la economía, dicho esto por el propio Milei-, sino que diseñó una tablita similar a la de Martínez de Hoz (el famoso "crawling peg") para manejar el ritmo de devaluación de la moneda frente al dólar; para usarla por un lado como ancla inflacionaria (desmintiendo así su propio diagnóstico monetarista), y para facilitar por el otro -como en los tiempos de Joe- la bicicleta financiera (rebautizada como carring trade") de Caputo y sus socios.
El mismo gobierno que encubre su brutal devaluación inicial o se la achaca al gobierno de Alberto diciendo que -al igual que con los tarifazos- lo único que hicieron ellos fue "sincerar los precios a los valores de mercado"; concepto que nunca aplican a los salarios: de hecho están interviniendo en el mercado del trabajo, forzando negociaciones a la baja y negándose a homologar aumentos por encima de la pauta oficial, algo que ya vimos en el gobierno de Macri con Sturzenegger (y antes con Cavallo en el menemato) y sus "metas de inflación esperada".
Es tan burda la superchería supersticiosa monetarista que el gobierno pretende que creamos que explica la inflación y sus causas, que Caputo salió a explicar el índice de inflación de diciembre (que dio por encima de sus cálculos previos, aunque siguieran profundizando la motosierra y la economía siga en una recesión que niegan) por una mayor aumento de la demanda agregada con motivo de las fiestas, al mismo tiempo que trata de que éste año no haya PASO, porque hasta por lo menos octubre no se notará la recuperación de los salarios, según sus propios cálculos.
Si uno se atiene estrictamente no a lo que el gobierno dice, sino a lo que hace, evitará caer en supercherías como el monetarismo, la independencia del Banco Central o la no intervención del Estado en la economía, y comprenderá como son realmente las cosas, o por qué suceden. Entenderá por ejemplo por qué si la inflación no fue menos al 2,5 % en diciembre, igual Milei le ordena al BCRA "independiente" que baje el ritmo del "crawling peg" a la mitad, profundizando el retraso cambiario y -al mismo tiempo- volviendo a poner en marcha la bicicleta del "carry trade". Para lo cual mantiene las tasas de interés.
Como fenómeno social que es (cosa que estos chamanes tratan de que olvidemos a menudo) la economía refleja las pujas sectoriales, y los intereses en pugna en una sociedad: hoy por ejemplo al interior del bloque que apoya al gobierno se libra una lucha cada vez más visible entre los que pujan por mantener el tipo de cambio oficial bajo para dolarizar excedentes por vía financiera y fugarlos, y los sectores exportadores que pujan por una devaluación que le permita maximizar sus ganancias.
Sin embargo hay algo en lo que los dos sectores están plenamente de acuerdo: si hay un precio de la economía que no debe ser "sincerado" y el Estado debe intervenir -si es necesario- para mantenerlo lo más bajo posible, es el salario. Porque el principal pase de magia de estos prestidigitadores conceptuales y estafadores consuetudinarios a.k.a. "escuela austríaca" y chantadas similares, es ocultar la puja distributiva, sus perdedores (que somos la mayoría) y -sobre todo- sus ganadores, que son los menos, pero más poderosos.
Como diría Inodoro Pereyra: ahí está el huevo, y no lo pise. Y las supersticiones monetaristas -en las que solo puede creer el orate de la Rosada y acaso quizás también Sturzenegger- son funcionales a ese plan, porque hacen que la sociedad pongan el ojo (y los enojos) en la política, los políticos y el Estado o los empleados públicos, y no en la verdadera "casta"; que no solo está atravesando indemne el experimento con seres vivos que gobierna el país hace 13 meses, sino que ve a diario acrecentados sus privilegios.
Tuits relacionados:
Pará, pará, pará ¿vos me estás diciendo que el Banco Central independiente (que ya no existe porque lo quemaron como prometió Milei en campaña) fija el ritmo de devaluación de la moneda de acuerdo a instrucciones que recibe del presidente?
— La Corriente K (@lacorrientek) January 15, 2025
Arrugaron. No se animaron por temor al desarme de posiciones en pesos.
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) January 16, 2025
Larga vida al carry trade. pic.twitter.com/x1qcCEJigx
sábado, 3 de febrero de 2024
PARA LA PATRIA CONTRATISTA SI HAY CLÁUSULA GATILLO
Todo aquel que esté medianamente informado, sabrá que en la provincia de Santa Fe vienen muy complicadas las negociaciones en paritarias del gobierno de Pullaro con losgremios docentes y de otros sectores de trabajadores estatales, por la negativa de la nueva administración a cumplir los acuerdos firmados en el gobierno de Perotti para compensar a los salarios la pérdida sufrida por los índices inflacionarios.
El núcleo álgido de la discusión está en el reajuste que la provincia debe pagar a sus empleados por la inflación de diciembre pasado, que los trabajadores deberían haber cobrado con sus haberes de enero, que están percibiendo por estos días. Eso no sucedió, y el gobierno de Pullaro ofrece cancelar la deuda en dos cuotas por planillas complementarias, "cuando los recursos de la provincia lo permitan".
Es decir, desconoce acuerdos paritarios firmados y homologados -y como tales, de cumplimiento obligatorio-, y los quiere reemplazar por un "cuando podamos", mientras la inflación aumenta, y es imposible saber si dicen la verdad o mienten sobre los recursos de la provincia porque no actualizan la información disponible en el portal de la provincia (ver acá) más allá del mes de octubre del año pasado, último dato cargado por la gestión anterior.
Pero a diferencia de los empleados públicos y docentes provinciales, hay otros sectores a los que les fue mejor en las paritarias, tanto que obtuvieron ahora sus propias "cláusulas gatillo", y del nuevo gobierno santafesino. Como las empresas contratistas de obra pública, a juzgar por el Decreto 60 firmado el pasado 26 de enero por Pullaro y sus ministros Enrico y Olivares, cuyas imágenes ilustran el post:
Como pueden ver, lo que hace el decreto es atender a un pedido de la Cámara Argentina de la Construcción Delegaciones Santa Fe y Rosario, hecho en abril del año pasado a Perotti, para que se modificara el Decreto 3599/02 que reglamenta la Ley 12046 de redeterminación de los precios de los contratos de obra pública.
La modificación -que contó con dictamen del locuaz Fiscal de Estado- consistió entre otras cosas en disponer que "En caso que la redeterminación se produzca por el cumplimiento de los 90 (noventa) días previstos en el párrafo anterior, los nuevos valores redeterminados se aplican sobre el último mes del mencionado período.". (se refiere al período transcurrido desde una redeterminación de precios anterior)
En la misma línea, se dispone que "En cada redeterminación, y siempre que ésta corresponda, se aplica la fórmula que se detalla en el punto 6), con lo que se obtienen los nuevos Costos Netos redeterminados de los ítems o grupos de ítems de la obra. Estos son de aplicación sobre el faltante de obra a ejecutar, a partir del mismo mes en el que se produce la variación y hasta tanto se verifique alguna de las situaciones planteadas en el primer párrafo del presente punto.". (las negritas son nuestras en ambos casos)
Hasta acá, las redeterminaciones de precios (es decir, el reajuste del valor de los contratos de obra pública por los aumentos de costos) se producía en esos casos a partir del mes siguiente al del período considerado, con lo cual a partir de ahora la "cláusula gatillo" es casi en tiempo real, y sobre una base de cálculo mayor. Sin planillas complementarias ni pago en cuotas, "según las posibilidades financieras de la provincia": eso queda reservado para los sueldos de sus trabajadores, digamos.
Tuit relacionado:
Cuánto nos habrá costado esta tapa, @serdelfino? Porque que la pagamos con la nuestra no quedan dudas. https://t.co/j6OUvzALdO
— La Corriente K (@lacorrientek) February 1, 2024
jueves, 1 de febrero de 2024
DAÑO SINCRONIZADO Y EL ORIGEN DE LA INFLACIÓN
La Secretaría
de Comercio de la Nación, hoy a cargo del consultor de empresas Pablo
Lavigne, a través de la Resolución 51
/2024, dejó sin efecto una
serie de Resoluciones y Disposiciones que tenían como objetivo la protección de
los consumidores, normativas que habían sido dictadas anteriormente en
concordancia con lo dispuesto por el artículo
42 de la Constitución Nacional, el cual – nunca está demás recordar- establece
que “Los consumidores y
usuarios de bienes y servicios tienen derecho, en la relación de consumo, a la
protección de su salud, seguridad e intereses económicos; a una información
adecuada y veraz; a la libertad de elección, y a condiciones de trato
equitativo y digno……”
La derogación de normativa protectoria
se produce en un marco económico catastrófico para todos aquellos que tienen
ingresos en pesos, luego que el actual Gobierno Nacional dispusiera una
devaluación demencial del 118%. Esa
devaluación récord, y como era de elemental comprensión, inmediatamente se
trasladó a todos los precios de la economía, provocando una estampida inflacionaria que pulverizó
los salarios (que hoy tienen menos de la mitad del poder adquisitivo que tenían
en el mes de Noviembre pasado), y alcanzando una inflación del 25,5% en un solo
mes, Diciembre de 2023. Un índice mensual sideral, considerado un “éxito” por
un Presidente que estuvo y está fuera de realidad, como reconocen propios y
extraños.
A esta programada demolición de los
salarios, se le agrega como decíamos, la derogación de normativa
protectoria. Es decir que a la reducción inevitable y profunda del consumo
de bienes y servicios por la licuación de los ingresos de la población, se le
suma la decisión del Gobierno de perjudicar aún más a ese consumidor o usuario
emprobrecido, favoreciendo al sector fuerte y concentrado de la relación de
consumo, el sector empresario, ya que se elimina cualquier límite en los
precios y en la rentabilidad, y se derogan obligaciones elementales como la de
información que hacen a la calidad de servicio.
Para sintetizar por materia algunas de las
60 normativas que quedan sin efecto, comenzaremos por las Entidades bancarias y financieras.
Se derogan diversas Resoluciones que
eran aplicables a dicho sector, entre ellas queda sin efecto la Resolución
134/98, que establecía la obligatoriedad para las entidades bancarias y financieras de informar
mensualmente entre otros conceptos, la
tasa de interés anual y efectiva mensual aplicada en saldos
deudores, intereses punitorios, interés
por extracciones o adelantos de dinero en efectivo, cargo mensual por gastos de
administración, cargo anual por uso de tarjetas de crédito o gastos de envío de
resumen y tarjetas.
Por derogación de la Resolución 313/98, las entidades financieras tampoco
tendrán la obligación de dar a conocer el
Costo Financiero Total de las operaciones de crédito hipotecario destinado a la
adquisición de viviendas. Y derogada la Resolución 387/99, en los créditos prendarios sobre
autos cero kilómetro, las Entidades ya no tienen la obligación de informar
trimestralmente el costo financiero total y el valor
de la cuota total de las operaciones. Por lo tanto, esa
información ya no podrá publicarse para que los consumidores puedan acceder a
esa información elemental y necesaria.
En la misma dirección abusiva, se deroga
la Resolución 46/2004, eliminando la
posibilidad del usuario de elegir entre distintas compañías aseguradoras por
seguros de vida para la cobertura de saldos deudores.
Recordemos una vez más
que el artículo
42 de la CN establece el derecho de los usuarios “……a una información adecuada y veraz; a la libertad de elección,…”.
En otros sectores también continúa
la supresión de derechos. Por ejemplo
por derogación de la Resolución 54/2000, los
prestadores de medicina prepaga ya no deberán informar
periódicamente el valor
total de la cuota mensual que cobran para los distintos planes, ni
períodos de carencia (Resolución
60/2000).
Las escuelas privadas,
por derogación de la Resolución 678/99, ya no tienen la obligación de
informar el valor de la cuota mensual que perciben por la prestación
del servicio educativo para cada nivel de enseñanza. Tampoco las universidades privadas deberán informar
los precios que perciben por el servicio (derogación Resoluciòn 8/2003).
Como se deroga la Resolución 75/2002, las compañías de seguros en las
pólizas de automotores , no tendrán la obligación de informar a la Secretaría
de Comercio el valor mensual de los premios de los seguros que ofrecen y el
valor asegurado en relación a los mismos.
Se deroga la Disposición Nº
10/2014, por lo que se deja sin efecto el “Régimen
Informativo de Precios”,
mediante el cual todas las empresas productoras de insumos y bienes finales
cuyas ventas totales anuales en el mercado interno superaba determinado monto
(grupos concentrados - formadores de precios) debían informar mensualmente los
precios vigentes de todos sus productos.
Y en relación a bienes de
primera necesidad como los alimentos,
y su comercialización a través de los Supermercados,
son varias las Resoluciones que se derogan para que las cadenas tengan a mano
la fijación a placer de precios, abastecimiento y aumentos en perjuicio de
consumidores cautivos y obligados a consumirlos.
Se derogan las Resoluciones 1/2020 y 42/2020, que contenían el modelo y
convenio de "Precios Cuidados" para supermercados mayoristas, y la
Resolución 190/2021 que otorgaba facultades a los inspectores de la Secretaría
de Comercio para la medición del cumplimiento del abastecimiento en las
góndolas. También se deroga la Resolución 283/2021, que estableció el Sistema de Fiscalización de Rótulos y
Etiquetas (SiFIRE) , con el objetivo de evitar rotulación, etiquetas o envases engañosos en relación a la veracidad
o precisión de la información contenida, como peso, componentes del
producto, etc.
Por supuesto que no hay límite alguno
para la fijación de precios, lo que abre la puerta a la inevitable
cartelización entre las grandes cadenas, de modo que nadie venderá tal producto
a menos de tal precio.
Y mientras éste Gobierno llega hasta a derogar
la Disposición 11/2023 que aprobó un reglamento de actuación para prevención y solución del
sobreendeudamiento de las y los consumidores, por otro lado se ocupa de
resguardar los derechos de los realmente débiles, derogando para ello la
Resolución 4/2012 que establecía la fiscalización, verificación y control de la
Secretaría de Comercio sobre Papel
Prensa S.A (Grupo Clarín y Diario La Nación) a causa de las acciones de
propiedad del Estado Nacional. Las prioridades son claras por si alguien
todavía tenía alguna duda.
Y además, el Gobierno hace docencia en
la Resolución 51, explicándonos la real causa de la inflación, y la
necesidad por ello de “……….
la eliminación de todas las trabas y obstáculos al comercio que solo han
generado incrementos en los costos de transacción para los proveedores y
el consecuente encarecimiento de los precios de los bienes y servicios para los
consumidores.”
Las causas de la inflación estaban allí, en las normas que protegen a los consumidores. Seguramente a partir de la Resolución 51, la inflación bajará a menos del 1 % mensual.
domingo, 6 de agosto de 2023
UN TIMMING DEL CARAJO
Una tiempista del carajo la Flavia Royón. https://t.co/qPUYIWYmwE
— La Corriente K (@lacorrientek) August 5, 2023
Tras las PASO estaremos todos muertos. https://t.co/foHeuEYgZp
— La Corriente K (@lacorrientek) August 5, 2023
Que lo pase a nafta porque faltan 9 días para las PASO que funcionan en la práctica como una primera vuelta.
— La Corriente K (@lacorrientek) August 5, 2023
Gente sorpresa descubriendo que la segmentación de las tarifas no era esa maravilla por la que tiraron postas durante más de una década.
— La Corriente K (@lacorrientek) August 4, 2023
El voto de ellos -contrariamente a lo que nos quieren hacer creer- es el más ideologizado de todos. Tanto, que han demostrado un millón de veces que son capaces de pegarse un tiro en el dedo gordo del pie votando en contra de sus propios intereses, con tal de que no ganemos nosotros.
En cambio el voto nuestro -contra lo que muchos de los nuestros creen- es, en buena medida, un voto que hay que ganárselo, haciendo algo concreto que el votante perciba como favorable para sus intereses. Y está bien que así sea: de eso se trata la política, y te compromete a ser mejor, y ser fiel al mandato. De allí que la adhesión al peronismo (que se suele identificar con lo racional, y ciertamente tiene componentes de ese tipo) es pura y perfectamente racional: la gente que votó y vota al peronismo lo hizo porque -básicamente- les mejoró sus vidas.
Estas elecciones no van a escapar a esa lógica, que está incluso por encima de las "polarizaciones", "terceras vías" y "apariciones sorpresivas" como Milei, porque es la "grieta" real, que divide al país desde 1945. Y es la forma particular que entre nosotros ha asumido la lucha de clases, la puja distributiva, o el nombre de fantasía que le quieran dar.
Por no entender la primera parte, en el 2015 no alcanzó con agitar el fantasma del peligro que entrañaba un gobierno de derecha, aunque ese fantasma se haya corporizado y nos quedáramos cortos. Y por no entender la segunda, en el 2021 nos fue como nos fue, y perdimos cuatro millones y medio de votos, pese a todas las advertencias (comenzando por las de Cristina) en contrario.
De allí que no se entiendan algunas cosas que están pasando, de cara a unas PASO que se vienen en apenas una semana, y que funcionarán en la práctica -como ha sido desde su instauración en 2009- como una virtual primera vuelta. Tanto, que desde el propio gobierno expresan preocupación por la reacción de "los mercados" el día después.
No se entienden por ejemplo -desde esa lógica, estrictamente política y electoral, que al fin de cuentas es la que debería usarse en estas circunstancias- las devaluaciones administradas a pedido de ciertos sectores exportadores (vulgarmente llamadas "dólar soja", "dólar maíz" o similares) que sin un correlato en cambios en el esquema de retenciones, terminan disparando el precio de los alimentos esenciales como la carne, el pan o la leche, a días de una elección.
Como tampoco se entienden -en ése contexto, y en el de una inflación anualizada del 120 % y un retroceso distributivo ostensible de los sectores de ingresos fijos- los aumentos de combustibles, y los nuevos esquemas tarifarios fijados para la luz y el gas, que están derivando en boletas pesadísimas, a pocos días de ir a las urnas.
Y menos que menos se entiende que los anuncios de políticas de ingresos para los sectores populares (los que peor la están pasando, y son la parte fundamental de nuestra base electoral) se pospongan para el día después de las PASO, que según como terminen éstas, es posible que no llegue nunca. Como si -otra vez- para imantar votos alcanzara -simplemente- con agitar el fantasma de "la vuelta de la deecha", y los riesgos que entraña.
Algo nos dice que esa estrategia -que ya falló una vez- podría volver a fallar. Ojalá nos equivoquemos.
martes, 18 de abril de 2023
¿SON O SE HACEN?
Claro, no es que se rascan el higo, no vayan a creer: miran y analizan, ojo. https://t.co/C34TGktANt
— La Corriente K (@lacorrientek) April 17, 2023
Pero si ayer el Jefe de Gabinete dijo que estudiaban alternativas para compensar la pérdida de poder adquisitivo de los salarios. Y hoy dijo que evalúa ser candidato a presidente. Vos decís que habla puras boludeces todo el tiempo? https://t.co/Bl1Rywiv2k
— La Corriente K (@lacorrientek) April 17, 2023
Pero no hay ancla salarial a la inflación, no señor, quien dijo. https://t.co/d3wTqtIJDU
— La Corriente K (@lacorrientek) April 17, 2023
Pero el relevamiento había que hacerlo afuera del gabinete, mamu. https://t.co/8Qy2n9UzU0
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
O sea hacer, no están haciendo nada. Lo podemos confirmar entonces. https://t.co/RV3rtfYB7Q
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
Ajá. Y pensás hacer algo al respecto, o te arruga la ropa? https://t.co/mp4xoJ2uEh
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
Quince días atrás, cuando aun no se conocía el índice de precios al consumidor de marzo, decíamos en ésta entrada que, mirada en perspectiva histórica, la cuestión del salario seguía siendo la mś relevante en términos políticos, económicos y sociales; con sus lógicas consecuencias electorales, tanto si es bien atendida como si se la abandona al juego "de las fuerzas del mercado". Sobre éste último, remitirse a los resultados de las legislativas del 2021 y las reiteradas advertencias de Cristina, lamentablemente desoídas por el gobierno.
El domingo pasado decíamos acá que, con el tiempo transcurrido a la vista y las acciones (y sobre todo inacciones) del gobierno en la materia, ya había que empezar a hablar de otra cosa. De un plan deliberado de depresión del nivel de los salarios medidos en dólares para "corregir distorsiones y desequilibrios", para ser más precisos. O de hacerle el trabajo sucio a Larreta o Bullrich.
Y si tuviéramos que juzgar por las declaraciones de los funcionarios nacionales -incluyendo el propio presidente- habidas desde que se conoció el 7,7 % de inflación del mes pasado, deberíamos decir que tuvimos razón, y nos quedamos cortos.
Desde Gabriela Cerrutti que dijo -al dar a conocer el índice- que la inflación empezaba a marcar una tendencia a la baja, hasta el presidente que dijo que a él le preocupa la inflación y sabe lo que es ir a comprar al supermercado, pasando por la ministra de Trabajo que dice que los salarios no perdieron contra la inflación en el primer trimestre del año o el jefe de gabinete que dice que "estudian alternativas" para recomponerlos y es desmentido en horas por la ministra que descartó una suma fija con carácter extraordinario, no sabés con cual quedarte.
Que decir del Secretario de Comercio, que cree que sigue siendo panelista de los programas de la tele y su única función es contarnos como lo cagaron los formadores de precios, incumpliendo los acuerdos de precios. Lo que no le impidió al gobierno darles a los exportadores otro "dólar soja", con el compromiso de ...no aumentar los precios.
Pero lo peor es que, mientras todo este vodevil grotesco transcurre y la gente común se preocupa porque le resulta cada día más complicado llegar a fin de mes, la política sigue en un Festilindo de candidaturas, alianzas, fotos y lanzamiento; y el "albertismo" -si es que tal cosa existe- insiste con la reelección, y por las dudas avisa que tiene un "Plan B" si el presidente se baja, que sería la candidatura...del jefe de gabinete. Como si los números de la economía en lugar de desplomarlos, los potenciaran.
Y después estos mismos tipos se preguntan como es posible que haya gente (incluso algunos votantes del FDT en 2019) que esté considerando votar a Milei, o meter una feta de salame en el sobre. Porque para variar, cuando Cristina habló de la "insatisfacción democrática" o del riesgo de la fragmentación política tampoco la escucharon, como si ignorándola el problema dejara de existir.
Algo así como suponer que la multitudinaria marcha a tribunales del jueves pasado en apoyo de Cristina no existió, porque la TV pública no la cubrió. Así les va, y así nos va.
domingo, 16 de abril de 2023
EL PLAN DE LA DERROTA
Pensemos que el 7,7% de inflación de marzo viene con un 9% en alimentos y bebidas, pero antes del "dólar soja 3" que alcanza a las "economías regionales". Y los gobernadores de la Región Centro piden extenderlo a la lechería. Sí así no ganamos deberíamos dejar de intentarlo.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
Pero el relevamiento había que hacerlo afuera del gabinete, mamu. https://t.co/8Qy2n9UzU0
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
Debimos haber sospechado que la estrategia electoral de Alberto era perder las elecciones desde el mismo momento en que planteó su reelección, y aún hoy no ha desistido del intento.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
Si contra toda evidencia empírica hay quienes aún sostienen que haber llevado a Alberto de candidato fue una idea genial porque si no no se ganaba, no nos asombremos que el tipo se la crea, e insista con la reelección.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
Dejar volar la inflación no es por falta de plan económico: es el plan del kulfismo sin Kulfas (a.k.a. Frente Renovador) de licuar salarios para "corregir los desequilibrios"' que dejó el kirchnerismo en 2015, al tener los salarios más altos en dólares de América Latina.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
Desde los tiempos de Todman que no se ven los niveles actuales de servilismo con los enviados imperiales.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
Que caro nos está saliendo el experimento para comprobar que el PJ Capital, el massismo, las viudas de Randazzo y Lavagna y el Evita son todos unos inútiles, eh. Cosas que sabíamos desde 2005 por lo menos, en algunos casos.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
Lo de "Braden o Perón" era una promoción limitada, se ve. Braden era empresario minero, además. https://t.co/DGzl7h5vfo
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
O sea hacer, no están haciendo nada. Lo podemos confirmar entonces. https://t.co/RV3rtfYB7Q
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
Ajá. Y pensás hacer algo al respecto, o te arruga la ropa? https://t.co/mp4xoJ2uEh
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
Echen ya a éste pelotudo carísimo. Y no pongan a nadie en su reemplazo, que es lo mismo. https://t.co/pxwu701n5q
— La Corriente K (@lacorrientek) April 14, 2023
Capaz que el congelamiento de retenciones, los tres dólar soja, los aumentos de combustibles, del gas y la luz algo tengan que ver con el 7,7 % de inflación general y el 9 % en alimentos y bebidas, eh. Habría que verlo.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 14, 2023
¿Y el kirchnerismo además de pedirle a Cristina que sea candidata no le piensa pedir nada al gobierno en el resto de su mandato, como hacer algo con la inflación ponéle? Porque por éste camino el "operativo clamor" suena a pedirle a CFK que se inmole levantando el muerto.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
Ejecutar en nombre del peronismo el plan económico de la AEA y Paolo Rocca. Si así no ganamos las elecciones deberíamos dejar de intentarlo.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
Cerrutti diciendo que se avizora una tendencia a la baja en la inflación, cuando el 7,7 % de marzo a es anterior a los aumentos que se vienen en el gas y la luz por la baja de los subsidios. Viven en una nube de pedos de anís estrellado.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
El "tremendo esfuerzo" que está haciendo Massa debe ser para llegar al 10 % de inflación mensual. De otro modo no se entiende.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
Si el único ancla inflacionaria es el salario y no está funcionando, no es un plan antiinflacionario: es una plan para licuar salarios. Las cosas por su nombre.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
Sostener a Massa para que aplique el mismo plan de Guzmán y Kulfas, con algún retoque menor. Sostener la persecución judicial contra Cristina. Correr al costado a Macri, guillotinado por las encuestas. Empezó el mandato de Larreta, sin necesidad de ganar las elecciones.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
Que haya que recordar que una inflación alta aumenta la pobreza y empeora la distribución funcional del ingreso, con sus lógicos reflejos electorales (como se vio en las legislativa 2021) denota lo lejos que está éste gobierno de cualquier cosa a la que se pueda llamar peronismo.
— La Corriente K (@lacorrientek) April 15, 2023
jueves, 19 de enero de 2023
ESTALLÓ EL VERANO
Baja de 154.000 planes sociales, aumento del monotributo, recompra de títulos de la deuda, subsidios al campo por la sequía. Hay como un patrón, ¿no?
— La Corriente K (@lacorrientek) January 18, 2023
No se trata de que no sean importantes el riesgo país, el dólar blue o el valor de los bonos soberanos, sino de que estamos en año electoral, y nadie vota pensando en eso, sino en como hacer para llegar a fin de mes. Si siguen en la nube de pedos sin ver eso, estamos fritos.
— La Corriente K (@lacorrientek) January 18, 2023
Argentina, ese raro país donde los consumidores son convencidos por los medios de oponerse a los controles de precios y ponerse del lado de los empresarios que los aumentan. O como el antiperonismo no te mata pero te deja boludo para siempre.
— La Corriente K (@lacorrientek) January 18, 2023
Intentar seducir a los que jamás nos votaron ni nos votarán, y mandar al trotskismo a los que nos votaron y critican al gobierno por no hacer lo que votaron. Si con un plan tan genial no ganamos las elecciones en primera vuelta, deberíamos dejar de intentarlo.
— La Corriente K (@lacorrientek) January 18, 2023
La nueva derecha moderna y democrática que le da un cargo a Cyntia Hotton.
— La Corriente K (@lacorrientek) January 17, 2023
Seguir diciendo 8 años después y contra toda evidencia que lo de Nisman fue asesinato, bien. No investigar un intento de asesinato contra Cristina que fue filmado por televisión, bien. Fondear la causa de los viajeros a Lago Escondido, bien. Acá no entiende el que no quiere.
— La Corriente K (@lacorrientek) January 17, 2023
Controles de cargas en las rutas por la Mesa de Enlace, bien. Controles de precios en los supermercados por los camioneros, mal. Acá no entiende el quiere.
— La Corriente K (@lacorrientek) January 17, 2023
Ya quisiéramos tener modo el 10% de la tenacidad que por estas horas muestra el periodismo ensobrado defendiendo a los supermercadistas contra los controles de precios.
— La Corriente K (@lacorrientek) January 17, 2023
¿El fiscal que lleva la causa Nisman piensa llamar a declarar a todos los irresponsables que afirman que fue un asesinato para que aporten datos y pruebas, o hablar al pedo sigue siendo gratis en éste ispa?
— La Corriente K (@lacorrientek) January 18, 2023
...para impedir el regreso de Perón al país. Ampliamente merecedor del homenaje de los radicales.
— La Corriente K (@lacorrientek) January 18, 2023
El "lawfare" (nuevo nombre de la persecución gorila al peronismo) forzó el paso al costado de Cristina en 2019, y la candidatura de Alberto. Y ahora logró correr a Cristina para abrirle paso a Massa. Pensar que el peronismo empezó con el rescate popular de un preso político.
— La Corriente K (@lacorrientek) January 19, 2023
miércoles, 9 de noviembre de 2022
LA CARIDAD EMPIEZA POR CASA
Yo para bajar la inflación empezaría por no hacer una devaluación a la medida de cada sector que la pide, y no aumentar los precios regulados o que el Estado puede controlar, como las tarifas, las prepagas y los combustibles. Yo, eh: https://t.co/xlvuwwLl1T
— La Corriente K (@lacorrientek) November 8, 2022
Hay tantos diagnósticos sobre las causas de la inflación, como inflación. Hay inflación de diagnósticos, digamos: según sea la escuela económica que se adopte, la inflación es consecuencia del gasto público, el déficit fiscal y la emisión monetaria, las expectativas, la concentración de la economía, los mercados imperfectos, la puja distributiva o -como diría el amigo Rinconet- un mix de todo: "un fenómeno complejo y multicausal", en términos más académicos.
Claro que según sea el diagnóstico que se adopte, serán las medidas que se propongan para atacarla: para la ortodoxia todo pasa por reducir el gasto público para disminuir la necesidad de financiarlo vía emisión, rebajar impuestos y -aunque esto se diga menos- abrir la economía para fomentar la competencia. En ésto último coinciden (¿curiosamente?) algunos heterodoxos cuando analizan los efectos de la inflación en algunos rubros, como los textiles.
Sea cual sea en definitivas la postura teórica que se adopte respecto a la inflación, lo cierto es que el Estado "controla" o "regula" de modo directo o indirecto (por acción u omisión) ciertos precios básicos de la economía, que terminan incidiendo en la formación de los otros precios, y por ende en la inflación.
Algunos de esos precios son directamente fijados por el propio Estado, como las tarifas de los servicios públicos tradicionales (luz, gas, agua, transporte), o en otros el Estado tiene la pretensión de regularlos como fue el caso de los servicios de internet, telefonía móvil y televisión por cable o vínculo satelital; que no pueden ser prestados sin una licencia, permiso o autorización estatal.
Lo raro del caso -en la Argentina y con éste gobierno- es que mientras litiga en la justicia para conseguir afirmar su autoridad para regular los precios y mitigar los aumentos en el segundo caso, los aumenta en el primero, cuando depende de él mismo y no necesita venia judicial. Lo mismo hace con otros servicios regulados como la medicina prepaga, que fue objeto de una polémica al interior de la coalición oficialista en la que se dio algo curioso: Cristina los criticó, Massa (el ministro de Economía) le dio la razón, pero los aumentos siguen en pie.
El Estado también controla -o debería hacerlo- otras áreas de la economía, como el sector externo y las exportaciones. Lo que en un país con el perfil productivo de la Argentina, es decir, en esencia, materias primas agropecuarias y eventualmente energía (gas y petróleo). En contextos de alta inflación en términos internacionales (como el actual), el Estado debería adoptar medidas para desacoplar los precios internos de los internacionales, evitando así importar inflación, que se sume a los ya altos niveles de la que existe en el país.
Sin embargo, este gobierno se autolimitó desde el comienzo de su mandato (cuando logró que el Congreso sancione la ley de emergencia) en su capacidad de poner altos derechos de exportación (retenciones), e incluso ha persistido (con Guzmán y ahora con Massa al frente de la gestión económica) en las políticas "ofertistas" para con los sectores exportadores, como si ganar mercados internacionales dependiera del nivel de los derechos de exportación que el país aplica a sus ventas externas, y no de la demanda de los productos que el país exporta.
O como si dependiera del nivel del tipo de cambio -que en todo caso incide en la rentabilidad de los que exportan-, como pareciera sostenerlo el gobierno al administrar devaluaciones sectoriales (el "dólar soja", ahora el que beneficiaría a las "economías regionales"), que obviamente en una economía bimonetaria como la nuestra y sin desacople vía retenciones, solo alimentan la inflación. Los resultados de esa política están a la vista: en un contexto de alta inflación persistente, los precios de los alimentos y bebidas (bienes de consumo esenciales de la canasta básica, inelásticos a las variaciones de la demanda por esa razón) rankean alto, por encima incluso del promedio general inflacionario.
Por otro lado, sin que los precios de los combustibles (costo difundido si los hay) estén estrictamente regulados por el Estado, éste puede incidir en sus niveles porque controla el 51 % del paquete accionario de YPF, la petrolera que controla más de la mitad del mercado de comercialización de los mismos en el país, y única de tales empresas que tiene integrado en el país todo el ciclo de extracción, producción, distribución y comercialización. Y lejos de usar esa "posición dominante" para contener los aumentos, la petrolera controlada por el Estado nacional suele liderarlos.
Tampoco el Estado controla o fija de modo directo los salarios, pero por un lado es empleador (con lo cual fijando los salarios de sus trabajadores marca una pauta), y por el otro homologa los acuerdos salariales pactados en paritarias entre los sindicatos y las cámaras empresarias; con lo que se reserva una "llave" para determinar -de un modo indirecto- los niveles de variación de la masa salarial.
En el contexto precedentemente reseñado, si el gobierno (como pasa) se sigue oponiendo al pago de una suma fija independiente de los aumentos pactados en paritarias para que los trabajadores vean compensada en parte la pérdida de poder adquisitivo de sus salarios frente a la inflación, o fija cortapisas y restricciones inadmisibles para el "refuerzo alimentario" destinado a los sectores más vulnerables (y más afectados, justamente, por la alta inflación en alimentos) no se trata simplemente -en nuestra opinión- de que esté adhiriendo a una visión ortodoxa de las causas de la inflación, que las haría centrar en el gasto público y los salarios.
Se trata de que, además de no tomar ninguna medida concreta de las que están a su alcance para frenar la inflación, está convalidando un patrón distributivo regresivo, en el que los salarios son el ancla de la inflación, que el propio gobierno alimenta desde otros lugares -según lo expuesto- por acción u omisión. Así las cosas, nadie debería sorprenderse de que, por un lado, subsista la alta inflación, y por el otro, se pierdan elecciones. Tuits relacionados:
Cristina criticó los aumentos de las prepagas, Masa dijo que estaba de acuerdo con ella pero los aumentos siguen en pie. Acá no entiende el que no quiere.
— La Corriente K (@lacorrientek) November 8, 2022
Y en la edición de hoy de "Reculando en chancletas frente a los extorsionadores": https://t.co/J2npJBdgp4
— La Corriente K (@lacorrientek) November 8, 2022
sábado, 22 de octubre de 2022
LA CHANCHA, LOS VEINTE Y LA MÁQUINA DE HACER CHORIZOS
Si ceden a ésta apretada es la vergüenza final: https://t.co/olRnYc7FUA
— La Corriente K (@lacorrientek) October 21, 2022
Leemos acá en La Política Online que, con el trasfondo de la discusión del presupuesto 2023 en el Congreso hay una puja por el mecanismo de reintegro de lo pagado por las empresas en concepto de impuesto a las Ganancias, como consecuencia del ajuste por inflación de los balances.
Señala el artículo: "En el Presupuesto del 2022 que se cayó por el rechazo de la oposición a votarlo, se prorrogaba el sistema que rigió hasta el 2021 que permitía deducir de ganancias el ajuste por inflación en tres años consecutivos. Esto permitía al Estado morigerar el impacto fiscal de las medidas y a las empresas productoras que toman deuda en el exterior, como las petroleras, les facilitaba la operación.".
"Cuando se cayó el presupuesto el ajuste por inflación pasó a debitarse en una sola cuota. Esta opción beneficia a los bancos y son los que despliegan por estas horas un intenso lobby sobre los diputados para que no incluyan en el Presupuesto la modificación que permita el regreso de las tres cuotas. Fuentes del Ministerio de Economía confirmaron que según sus cálculos mantener el sistema actual de un sólo debito en lugar de prorratearlo en tres años le genera una pérdida al fisco de unos 300 mil millones de pesos.".
"La diferencia entre los sectores económicos se da porque el impacto del ajuste por inflación tiene efectos diferentes según el tipo de balance que tengan las compañías. Aquellas en la que el activo monetario es mayor al pasivo monetario (como los bancos), están más expuestos en sus balances al impacto de la inflación y esto les genera una pérdida que pueden deducirla del impuesto. Les sirve anticipar el pago y ganarle a la inflación.".
"Las compañías que tienen más pasivos monetarios que activos monetarios y que realizan inversiones intensivas y tomas préstamos en el exterior, como las petroleras, están obteniendo una ganancia producto de la inflación y deberían pagar más. Por eso, prefieren prorratear en tres cuotas el pago porque les gravan las ganancias generadas por efecto de la inflación.".
Hace muchos años atrás y a propósito del reclamo empresarial por el ajuste por inflación de los balances de las empresas, decíamos en ésta entrada: "Según nos comentaba nuestro amigo Diego Rubinzal (al que consultamos sobre el tema) el ajuste por inflación para las empresas en Ganancias es algo muy complejo porque la ley ya lo contempla para ciertos aspectos que tienen que ver con rubros que componen el patrimonio o activo de las empresas, y el pasivo.Y también nos decía que el ajuste generalizado por inflación terminaría favoreciendo a las empresas que están más "líquidas", es decir que más allá de su situación patrimonial, tienen gran flujo de facturación constante.".
"No hace falta ser Diego Rubinzal para darse cuenta que en esa situación están muchas de las empresas que tienen posición dominante en el mercado, y por ende captan niveles de facturación importante, que se traducen obviamente en utilidades significativas. Y que además en muchos casos son formadoras de precios, y pueden a su vez (como compradores con poder privilegiado de negociación) minimizar sus costos, fijando precios para los insumos que necesitan. Algo que un trabajador no puede hacer con su salario, o sus bienes patrimoniales.".
Como vemos entonces, los causantes y beneficiarios de la inflación quieren provechar sus consecuencias, para seguir obteniendo beneficios, y que el Estado (o sea, todos nosotros) sea el pato de la boda. De éstas cuestiones también se habla (o debiera hablarse) cuando se dice que la inflación es consecuencia o resultado de la puja distributiva; o por lo menos con estas cuestiones algunos podrían tener más en claro quien gana y quien pierde en esa puja: de accederse al lobby de los bancos, el Estado resignaría 300.000 millones de pesos en recaudación, que bien podrían destinarse a mejorar jubilaciones, la AUH o los demás programas sociales, por decir algo.
En el caso de los bancos, son los eternos beneficiarios, con todos los programas económicos, en todos los gobiernos y sin importar las circunstancias de crisis o bonanza por las que atraviese el país. De hecho, en estos tiempos están haciendo pingües ganancias prestándole al Estado a tasas siderales, en un marco macroeconómico en el que las tasas suben como estrategia para intentar -sin éxito hasta acá- frenar la inflación.
Y ahora además quieren licuar el costo fiscal que les significan esas ganancias, acumuladas en ése contexto, con la excusa de la inflación, y haciéndole perder una masa importante de recursos al Estado, justo cuando todos -el gobierno, la oposición, los empresarios, el FMI-hablan de garantizar el equilibrio fiscal o la reducción del déficit, pero solo atacando los gastos públicos, sin hablar de los ingresos.
sábado, 13 de agosto de 2022
¿Y?
La asunción de Sergio Massa en el Ministerio de Economía absorbiendo otras áreas para unificar en un solo mando la política económica estuvo rodeada de la expectativa más propia de un recambio presidencial, que de gabinete. Como un virtual jefe de gobierno, el flamante ministro copó la comunicación oficial, y el presidente quedó a un costado, más desdibujado aun de lo que ya estaba; o dedicado a lo que parece gustarle más: comentar la realidad, sin especificar como piensa transformarla.
Como ocurrió por ejemplo cuando ayer se conoció el índice de inflación de julio, el más alto desde abril de 2002, que llega el acumulado del año a más del 46 % en solo siete meses, y a un 71 % interanual. Por supuesto que el índice refleja un período en el que Massa aun no era ministro y por ende no cabe atribuirle responsabilidad en él. Pero Alberto sí ya era presidente, el mismo presidente que prometió una guerra contra la inflación, que nunca llegó siguiera a que -de parte del gobierno- se disparara el primer tiro.
Y para completar el panorama, tampoco se sabe que piensa hacer al respecto el nuevo ministro de Economía, más allá de las concesiones conceptuales al discurso monetarista que subyacen en la idea de que creer que el problema se puede resolver (o empezar a resolverse) cortando la asistencia financiera del Banco Central al Tesoro, o ajustando el gasto público.
Para peor -o no casualmente-, entre los que más contribuyen a incrementar la inflación están los principales sponsors de Massa. Su propio secretario de Producción (De Mendiguren) viene de la industria textil, que lidera las remarcaciones; y el nuevo ministro festejó como un éxito la renovación de deuda en pesos con los bancos, con una tasa efectiva anual superior al 90 %, casi 20 puntos por encima de ya alta inflación.
El gobierno podría también -sin que sea excluyente- abordar el problema de la inflación vía la política de ingresos, pero hasta acá lo único parecido a eso son los anunciados (y aun no concretados) bonos a los jubilados que complementarían el aumento trimestral derivado de la aplicación de la ley de movilidad, que se financiaría con un anticipo de Ganancias a cuenta de lo que deben ingresar el año próximo las empresas que más han ganado.
Antes de festejar a cuenta de la medida (que ciertamente no compensa el deterioro salarial), téngase en cuenta que esos recursos faltarán el año que viene (porque las empresas lo deducirán de lo que pagan éste año), que la fórmula de actualización de los haberes previsionales se alimenta (entre otros componentes) de la parte del producido de la recaudación impositiva destinado a la ANSES y por ende esa circunstancia tirará a la baja futuros aumentos trimestrales por movilidad, y que la solución que ideó Massa fue, en rigor, para archivar definitivamente el impuesto a las rentas inesperadas que Guzmán y Alberto anunciaron, pero jamás apareció por el Congreso.
No hay bonos especiales para los trabajadores registrados -insólitamente la CGT rechazó la alternativa al mismo tiempo que lo hizo la UIA-, el Consejo del Salario se reunirá recién la semana que viene para ver como queda el SMVM, y lo que sí se está poniendo en marcha -porque lo anunció Massa entre sus primeras medidas- es un aumento de tarifas mayor aún que el que había diseñado Guzmán, porque se dejará de lado la "segmentación" por ingresos, y se promete una baja más sustancial del gasto en subsidios: que no se diga que de ese modo se compensa el efecto inflacionario de la suba de las tarifas, porque eso ya se lo oímos a Sturzenegger en tiempos de Macri, y sabemos como terminó la cosa.
Concluyendo: los cambios detonados con la llegada de Massa al gabinete, hasta acá. no modifican el panorama conocido en tiempos de Guzmán, antes bien parecen agravarlo, en términos sociales. Y si no se van a tomar medidas para cambiar eso -cosa que a ésta altura parece que será así-, no es demasiado pedir que se dejen de comentar la realidad, diciendo que les preocupa.
Tuits relacionados:
"Veo lo que pasa...y me preocupa". ¿Y nada más?: https://t.co/AJRiSBm5sN
— La Corriente K (@lacorrientek) August 12, 2022
"Criticó". "Para ver qué está pasando". https://t.co/4RIUeO0QDD
— La Corriente K (@lacorrientek) August 12, 2022
"Tiene que". https://t.co/mc10LhEkVf
— La Corriente K (@lacorrientek) August 12, 2022
"Hay que" https://t.co/5H5k8JCLRY
— La Corriente K (@lacorrientek) August 12, 2022
"Detectó" https://t.co/xKngdXI3HW
— La Corriente K (@lacorrientek) August 12, 2022
Ya dan por perdido agosto. Perfecto, quedamos así. https://t.co/u1Ho5b55f1
— La Corriente K (@lacorrientek) August 12, 2022
Bueno máquina, arranquen de una vez que nos comen los piojos. https://t.co/ALZpiol4hS
— La Corriente K (@lacorrientek) August 12, 2022






