LA FRASE

"EN ÉSTE PAÍS NO SE PUEDE TENER MENTALIDAD EMPRENDEDORA Y ARRIESGARSE EN LA BÚSQUEDA DE NUEVAS OPORTUNIDADES DE NEGOCIOS PORQUE ENSEGUIDA TE DESTRUYEN CON LA MÁQUINA DE IMPEDIR." (JOAQUÍN BENEGAS LYNCH)
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miércoles, 7 de marzo de 2018

IMPOSIBLE


Que haya una operación que supere a la fantástica operación que ya es la causa en sí, desde el principio al fin.

Y ensuciar algo que está más sucio que una papa, desde el primer momento.

Aunque en realidad, sí se puede.

Por ejemplo truchando el sorteo de los jueces que deberán sustanciar el juicio oral de la causa. 

viernes, 8 de diciembre de 2017

DE LO RIDÍCULO A LO PELIGROSO


El bochornoso fallo de Bonadío de ayer en la causa generada a partir de la no menos ridícula denuncia del fiscal bien podría figurar en una antología de los disparates jurídicos; más allá de sus obvias motivaciones e implicancias políticas. Sin embargo, entre las 491 fojas de dislates que su señoría escribó y/o copió de "El rincón del vago", nosotros destacamos algunas que nos parecieron llamativas, por lo potencialmente peligrosas.

Así entre las fojas 275 y 278 del libelo se pueden leer cosas como éstas: "Debemos señalar también que con la aparición del fenómeno del terrorismo internacional cambió la concepción clásica de estado de guerra, como así también fijar el tiempo de cuándo comienza y cuándo termina el conflicto y cómo se formaliza. En este sentido, se sostuvo, también, que: “... La aparición de este fenómeno ha cambiado diametralmente la concepción de qué es la guerra, cómo y cuándo se considera que aquélla ha comenzado, en qué consiste, cómo se manifiesta y hasta cuándo dura; y quién o quiénes son los sujetos con aptitud para ser actores en este campo (aunque no estén reconocidos formalmente como sujetos del Derecho Internacional) ...” (conf. GRABIVKER, Marcos - “El gran desafío actual: la lucha contra el terrorismo fundamentalista” 26 de diciembre de 2016).

También han referido autores internacionales, que ciertas conductas conllevan el homicidio indiscriminado de personas han sido consideradas como actos de guerra. Sobre este punto refirió Michael WALZER que: “... La imposición sistemática del terror sobre poblaciones enteras es una estrategia que se utiliza tanto en la guerra convencional como en la guerra de guerrillas y es un recurso del que se valen tanto los gobiernos establecidos como los movimientos radicales. Su propósito es destruir la moral de una nación o de una clase, socavar su solidaridad; su método es el asesinato aleatorio de personas inocentes. Esa aleatoriedad es la característica determinante de la actividad terrorista. (…) En la guerra, el terrorismo es una manera de evitar el combate con el ejército enemigo ...”. (WALZER M. - “Guerras Justas e Injustas, un razonamiento moral con ejemplos históricos” - traducción de Tomás FERNÁNDEZ AÚZ y de Beatriz EGUIBAR - editorial Paidós - 3ª ed. - Barcelona - 2001). A su vez, cuando éstas son ejecutadas, planeadas o apoyadas por agentes de un Estado, como en el caso del atentado a la A.M.I.A., pueden ser considerados como un “acto de guerra de agresión”, en el sentido clásico del "Ius ad bellum". 

En efecto, el apoyo logístico o financiero de un Estado a una organización “terrorista” para la realización de un acto que produce la muerte de personas, consideradas “enemigas” por éstos, simplemente por su condición de ciudadanos del Estado atacado, o bien por su pertenencia a un grupo social, etnia o religión, han sido considerados actos bélicos que, a su vez, han recibido una respuesta de autodefensa por parte del Estado agredido, en el caso de los atentados del 11 de septiembre de 2001, y una condena por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en las resoluciones N° 1.368 y 1.373 dictadas como consecuencia de ellos.

Sobre este punto el doctor Cornelius PRITTWITZ reflexionó que: “... El punto esencial debiera ser la cuestión (...) de si el ataque (...) se efectuó ‘desde el exterior’. Desde el punto de vista del Derecho Internacional parece del todo incierta la interpretación del término ‘ataque desde el exterior’: Si ello reclama una “dirección” de los ataques a través de otros Estados, si es suficiente el ‘apoyo’ de esos otros Estados o quizá basta su ‘tolerancia’. (...)" (las negritas son nuestras)

Como ven, Bonadío trata de fundamentar la delirante acusación del delito de traición a la patria tipificado en el artículo 119 de la Constitución Nacional y 214 del Código Penal ("La traición contra la Nación consistirá únicamente en tomar las armas contra ella, o en unirse a sus enemigos prestándoles ayuda y socorro") (la negritas otra vez son nuestras) en una presunta guerra en la que la Argentina fue agredida por Irán a través de un acto terrorista cometido por agentes de su Estado, sin declaración formal previa.


Y para eso no tiene menor idea que apelar a las hipótesis de conflicto que ha definido la política exterior de los Estados Unidos, con su tristemente célebre "guerra contra el terrorismo"; que fue el basamento teórico con el que pretendió cohonestar sus intervenciones armadas imperiales fuera de sus fronteras en las últimas décadas. Sin ir más lejos, el atentado a las torres gemelas fue la excusa perfecta para intervenir en Irak, y luego proseguir la cruzada en Afganistán.


Tal parece que como el gestor de todo esto con su denuncia (Nisman), Bonadío también es libreteado desde la embajada, a la cual es asiduo invitado y concurrente, en un momento muy particular del mundo, la región y el país; cuando Donald Trump acaba de sumar un elemento más para escalar la tensión en Medio Oriente al reconocer a Jerusalén como capital del Estado de Israel y trasladar su embajada.


Está muy claro desde el inicio que la denuncia de Nisman fue parte de una movida de la derecha norteamericana para contrarrestar los acuerdos de Obama con Irán, así como la "pista iraní" del atentado fue en sus comienzos, una "historia" acordada entre los gobiernos de Argentina, Estados Unidos e Israel para distraer la atención de otras (como la pista siria), por conveniencias vinculadas a sus intereses estratégicos y geopolíticos. Los de ellos, no los nuestros; que en todo esto somos el pato de la boda.


Un juego peligroso al que se sumó gustosa nuestra propia derecha (incluyendo la que controla las entidades más representativas de la comunidad israelí en el país), sin reparar debidamente en las posibles consecuencias; y en el que nosotros no tenemos nada para ganar, y todo para perder. 


Este marco teórico que Bonadío estampa en su bochornoso fallo es además el mismo bajo el cual el gobierno de Macri ha refritado la doctrina de la seguridad nacional de la dictadura, el "enemigo interno" (hoy corporizado en los mapuches, mañana puede ser cualquiera) y prepara una modificación del Decreto 727, reglamentario de la ley de defensa nacional firmado por Néstor Kirchner en el 2006; para habilitar la intervención de las fuerzas armadas en tareas de seguridad interior, y adaptar la doctrina nacional de defensa y el rol de su intrumento armado, a las hipótesis de conflicto ("las nuevas amenazas") del Pentágono y del Comando Sur del ejército de los Estados Unidos.  

miércoles, 11 de octubre de 2017

ESTAMOS CLASIFICADOS PARA EL MUNDIAL DEL DISPARATE


Bonadío, denunciado en su momento por Nisman por encubrimiento del atentado contra la AMIA, quedó encargado de juzgar la denuncia de Nisman contra Cristina, por encubrimiento del atentado a partir de la firma del memorándum con Irán.

Una denuncia (la de Nisman) absurda por donde se la mire, descalificada jurídicamente con duros términos por trece jueces y camaristas, sacada del archivo por el grupo de tareas del gobierno en Comodoro Py, violando las más elementales nociones del derecho y el principio de la cosa juzgada.

Nisman, que en vida fue el principal encubridor del atentado, teniendo a su cargo la investigación de la causa durante más de 10 años sin producir ningún avance significativo, porque partió de entrada de la premisa de ignorar la pista siri y seguir la iraní; conforme a los dictados de los servicios de inteligencia de EEUU e Israel, que a su vez acordaron con el gobierno de Menem el rumbo de la investigación.

Una denuncia que lo sobrevivió, para generar dos causas “mellizas” donde con base en los mismos hechos, se investigan dos delitos distintos: el encubrimiento y la presunta traición a la patria; y en éste caso a su vez y para mayor absurdo, tampoco se ponen de acuerdo ni los medios, ni los jueces, ni los fiscales de que están hablando.

Porque la Constitución es muy precisa al respecto en su artículo 119, cuando dice que “...la traición contra la nación consistirá únicamente en tomar las armas contra ella, o en unirse a sus enemigos prestándoles ayuda y socorro...”.

Que se sepa, no estábamos en guerra con Irán cuando se produjo el atentado, ni lo estuvimos antes, ni lo estamos ahora, 23 años después.

Y para el caso que se entienda que la “traición” devendría de la presunta asunción de la suma del poder público por Cristina por arrogarse funciones judiciales a través de la “comisión de la verdad”, el absurdo no es menor: la misma Constitución en ese caso en su artículo 29 equipara la pena a la de los traidores, pero no el delito; justamente esa es la razón por la que el artículo 119 es tan taxativo.

Sin necesidad de pasar siquiera por la puerta de ninguna Facultad de Derecho del país, basta con leer los dos artículos, así como los artículos 214 y 227 del Código Penal para comprender la diferencia, y el grado del disparate; a lo que hay añadir que si el delito fuese el de “concesión  de poderes tiránicos” (como se acusó a Perón en el 55’) lno se entiende porque no son juzgados los legisladores que aprobaron el memorándum, que además nunca entró en vigencia ni se puso en práctica.

Carrió –que no es senadora- plantea que si Cristina es procesada en esta causa por Bonadío (algo seguro, conociendo los antecedentes del sujeto), el Senado no debería dejarla asumir, justo ella que fue la autora de la Ley 25.320 (2000), conocida como “ley de fueros”, que establece el desafuero por la Cámara respectiva solo en caso de prisión preventiva, y no de un simple procesamiento.

Mientras todas estas payasadas ocurren, se tramita la causa oral por el verdadero encubrimiento del atentado a la AMIA en medio de la total indiferencia incluso de las autoridades de la DAIA y la AMIA, con el “Fino” Palacios (ex jefe de la Metropolitana designado por Macri) entre sus principales acusados.

El mismo “Fino” Palacios que Macri dice que le recomendaron el FBI, la CIA y el Mossad (los que aconsejaron apostar todas las fichas a la responsabilidad de Irán en el atentado), y que cuando fue designado además de espiar a los familiares de las víctimas del atentado al igual que Macri, era motivo de horror para Carrió; que decía que por esa -entre otras razones- no se juntaría con quien luego se juntó.

Ni hablemos del giro en la causa por la muerte de Nsman, donde las tramoyas judiciales apuntaron a la teoría del asesinato primero para pasar la causa al fuero federal, para luego involucrar a la Gendarmería en pericias absurdas y truchísimas, que pusieron al gobierno en deuda con la fuerza, por lo cual la tiene que bancar a como de lugar encubriendo su responsabilidad en la desaparición forzada de Santiago Maldonado.

Que decir del hecho de que el mismo gobierno que fogoneó con una auditoría de la Dirección Nacional de Vialidad (torciendo sus conclusiones, que dejaban en claro que no existían irregularidad) la insólita causa por “asociación ilícita” contra todo un gobierno que tramita Ercolini por las obras adjudicadas a Lázaro Báez, acaba de sacar un decretazo para privatizar Vialidad Nacional; y eximiendo a la sociedad anónima que ha de reemplazarla, de todas las normas públicas que le exigen hacer licitaciones para aprobar sus contratos, y de todos los controles que impone el régimen de administración financiera sobre sus actividades.

Todo un complejo entramado de arbitrariedades jurídicas para la historia universal del disparate, para darle una cobertura seudo legal a la persecución política contra Cristina; de la que no se bancaron que les ganara en las PASO cuando la daban por muerta (tanto que escamotearon el resultado tanto como pudieron), y que aun ganándole como anticipan las encuestas, tampoco se la bancan en el Senado llamando a las cosas por su nombre: estamos en manos de una verdadera asociación ilícita organizada para depredar el Estado, con rasgos autoritarios impropios de un gobierno democrático.

Tratan de proscribirla aun electa, como dignos herederos de la Fusiladora que son, que no solo derrocó al peronismo sino que a través del Decreto 4161/56 trató de instaurar el delito de opinión, prohibía nombrarlo y pretendió erradicarlo de la memoria de los argentinos y de la historia del país; como si no hubiera existido nunca.

O yendo más atrás en el tiempo, como los conservadores fraudulentos de antes de la ley Sáenz Peña y de la Década Infame, que se negaban a aprobar en el Congreso los diplomas de los legisladores opositores electos en los mismos comicios fraudulentos que ellos, por las mismas razones que ahora: que no queden voces en el Congreso que denuncien el saqueo del país, y su enfeudamientro al extranjero; hoy como entonces.



miércoles, 6 de septiembre de 2017

ES MÁS O MENOS POR AHÍ, JOACO...


...claro que exactamente al revés: Pato Bullrich y el gobierno protegen a los gendarmes en el caso Maldonado, porque les deben las gauchadas de las pericias truchas para tratar de demostrar que a Nisman lo mataron.

Tan truchas que ustedes anuncian por los diarios como van a salir, semanas antes de que estén terminadas.

sábado, 1 de abril de 2017

LAS VUELTAS DE LA VIDA


El juez Rafecas rechazando una denuncia por presuntos delitos cometidos por funcionarios del gobierno argentino al firmar un memorándum con un gobierno extranjero; con el argumento de que no existe delito, porque el memorándum en cuestión no se empezó a ejecutar.

¿Les suena conocido el tema?

A lo mejor de acá. O de acá.

Más información, acá.

viernes, 27 de enero de 2017

¡ATENTOS LOS FISCALES DE LA CAUSA NISMAN!


Imaginamos que ya lo están llamando al hombre, que debe tener la posta de como fue todo, y las pruebas para demostrarlo.

Así sabemos la verdad de una buena vez por todas.

¿O es otro que se largó de onda nomás a hablar al pedo, para quedar bien con los paisanos de la DAIA?

miércoles, 28 de septiembre de 2016

¡RENUNCIE, MONTONERO MOLDES, RE NUN CIE YA!


"...se advirtió que “la denuncia va extrapolando distintos pasajes de una conversación para, puntos suspensivos mediante, engarzar del modo más conveniente su contenido, sin importar su hora ni su fecha, como si, al igual que en ciertas novelas populares de hace algunos años, uno pudiera ir armando la crónica escogiendo la escucha que se desea poner a continuación. O bien se combinan comunicaciones telefónicas con otros discursos distanciados por meses, pero que son exhibidos como parte de un mismo y único contexto, de forma tal que todo remita a una misma alusión: se está hablando del encubrimiento”. 

Por ello concluí que habilitar la tramitación de una causa frente a tales antecedentes, era liberar el poder de las más coactivas de las herramientas del Estado de Derecho de una forma indiscriminada y errática. El alto número de medidas de prueba sugeridas por el Sr. Fiscal no venía a demostrar justamente la existencia de un campo fáctico y jurídico sólido que demostrase la fuerza de la denuncia, sino todo lo contrario. Su amplitud y diversidad era una suerte de fuego a discreción en procura de que, desde alguno de esos espacios de ataque, pudiera emerger un elemento que abonase el estéril terreno brindado por el denunciante. Evidentemente, una conducta procesal que no podía ser admitida, como jamás lo ha sido por esta Sala. De ahí que se evocara la posición que sobre el particular este Tribunal ha conservado en el tiempo al decir que “toda pesquisa debe desarrollarse con racionalidad y prudencia, de modo de aventar todo riesgo de lesionar las garantías de las que goza todo justiciable y que los hechos y probanzas de un supuesto delito, más allá del lógico avance de la causa, deben estar incorporados al fijar el objeto procesal de las actuaciones de forma de evitar que esta se convierta en lo que se da en llamar una excursión de pesca. 

De otro modo, se dijo ‘nos encontraríamos frente a la paradoja de que, en lugar de profundizar una investigación a fin de corroborar o descartar una circunstancia sospechosa que pueda presentar relevancia jurídico penal, lo haríamos ‘por las dudas’, a fin de localizar algún elemento sospechoso. Esta subversión del orden lógico de toda encuesta es la que se ha registrado en el caso. Se postula una minuciosa y detallada exploración… con la esperanza de que de ella brote en algún momento alguna mácula que permita sospechar la comisión de un ilícito. Y de allí una reiteración del ciclo. Idear nuevas diligencias que, en su curso, engendrarán otras, con el caro precio de avasallar garantías constitucionales.

Quizá cabría inaugurar este análisis interrogando las circunstancias que determinaron la génesis de tal audio, así como los pormenores de su obtención y divulgación. Quizá sería imperioso establecer si el Estado puede resultar beneficiado con el empleo de un elemento probatorio cuya validez fue puesta en tela de juicio. Quizá ese sería el punto de partida ineludible si ese audio se instituyera, como se propone, en una real prueba de cargo. 

Los restantes esfuerzos del Fiscal no se dirigieron a examinar la resolución apelada, las alegadas nuevas pruebas, los recursos deducidos; ni siquiera se enfocaron en encumbrar la denuncia del Dr. Nisman, quizá relevando elementos ya ponderados en la causa, como hizo el Dr. Pollicita. Por el contrario, lejos de todo debate previsible, el Dr. Moldes escogió ocupar parte de su memorial en criticar la actuación de la entonces Procuradora General del Tesoro, Dra. Angelina Abbona, evocando sus anteriores críticas respaldadas con referencias a programas televisivos, y en insistir en la ilegalidad de su intervención en esta causa. Una vez más, nada que pueda colaborar en la labor de este Tribunal que fue convocado por el fiscal recurrente, bien cabe destacar, con la aspiración de Poder Judicial de obtener una conclusión divergente a la adoptada por el Dr. Rafecas. 

Esto parece haberse extraviado en la presentación del Sr. Fiscal General quien, como él mismo dice “Haz cuanto digo pero no lo que hago”, demostró un notorio desprecio por las “formas procesales sustanciales” cuyo respeto paradójicamente demanda. Finalmente, sólo algunos pasajes fueron reservados para el objeto de la causa. Sin embargo, en una prosa inaudita para un funcionario llamado a litigar ante una Cámara Federal de Apelaciones, el Dr. Moldes al parecer consideró que las apreciaciones deslizadas por su inferior jerárquico eran más que suficientes para conmover el pronunciamiento apelado, pues nada dijo respecto del verdadero punto sometido a discusión. Da la impresión que escritos que fueron confeccionados para ser presentados en la anterior instancia recursiva hubiesen sido recuperados, editados y ornados, con el empleo de términos improcedentes, para ser acompañados en esta nueva ocasión. Sólo así se comprende que ellos aludan a situaciones, contiendas y discusiones ya zanjadas hace más de un año. 

Por un lado no se comprende cómo los mismos hechos que ya se discutieron ante esta sede, hoy, sin más elementos, puedan ser vistos desde tan resonantes figuras penales, sobre las cuales nada antes dijo el Sr. Fiscal de Cámara. No pretendo ingresar aquí en disquisiciones acerca de los motivos que pudieron inspirar tal propuesta, del mismo modo en que sigo sin hallar respuesta a la presurosa interposición del escrito por el cual, antes de todo tiempo, mantuvo en palabras el recurso del fiscal. Pero más allá de eso, definitivamente lo que no se logra entender es que el procurador haya ingresado en semejante debate normativo cuando él mismo reconoce, como posición mantenida pacíficamente por el Tribunal, que “en el proceso penal se investigan hechos y no calificaciones jurídicas”. De ahí que todo debate que pretenda imponerse en virtud de este aspecto significa equivocar el rumbo de lo que aquí importa discutir. Como si acaso variando la lente desde donde se lo indague sea posible hallar lo que no existe. 

Nunca fue obstáculo para el suscripto la calificación que el denunciante escogió al hacer su presentación. El Tribunal conoce el derecho diría el antiguo adagio. Si era otra la lectura jurídica que correspondía conceder a lo que, se vislumbraba, podía constituir delito, así se lo hubiese declarado, mas eso no ocurrió. Que hoy quiera llamársele traición a la patria lo que antes se denominó encubrimiento, pero que no haya materia sobre la cual convocar uno u otro título, por no haber proceder que reprochar, torna absolutamente improcedente el planteo introducido, como inoficioso pronunciarse más allá de lo hasta aquí dicho. 

Idéntica tesitura se replica en orden a los términos de la declaración que, según trascendidos periodísticos, habría vertido el ex agente de inteligencia, Sr. Antonio Stiuso, en la causa en la que se investiga el deceso de Alberto Nisman. Su interés y valor como eventual elemento probatorio, así como su potencial para fundar una opinión diversa, frente a los propios límites de esta instancia y al específico campo que definen estas actuaciones, se traducen en una evaluación impropia de este estadio, más allá de lo que a futuro pueda llegar a decidirse. 

Finalmente, no puedo soslayar el último agravio invocado por la pretensa querellante. No sólo porque es un imperativo de la magistratura dar contestación a todos los aspectos que generan un gravamen para el justiciable, sino porque es mi deseo insistir, una vez más, en aquello que ya dije en la anterior oportunidad. Las víctimas del atentado a la sede de la AMIA aguardan desde hace más de dos décadas justicia por los crímenes cometidos. Han llevado desde entonces una lucha incansable en pos de la búsqueda de la verdad de lo acontecido el trágico 18 de julio de 1994. Comparto ese ideal y acompaño esa fuerza. Comprendo sus reclamos y condeno sus obstáculos. 

Sin embargo, con igual franqueza, debo decir que no es este el camino para hacer realidad ese anhelo. No se debe caer en el entendible error de creer que insistiendo en estos carriles pueda arribarse a la verdad sobre los móviles y los responsables del mayor atentado terrorista en suelo argentino. Es necesario comprender que esa verdad no se va a lograr por esta vía elíptica. No tiene sentido ni puede brindar frutos los esfuerzos empeñados en estas contiendas marginales. Veo que se asiste a un panorama de disputas satelitales, donde se cuestionan los motivos de tal o cual decisión política o judicial, cuando todas las energías deberían concentrarse en un único punto: buscar el camino para que la causa AMIA avance hacia esa verdad. 

En otras arenas se disputarán las responsabilidades por el atentado de 1994, la de quienes obstruyeron el oportuno conocimiento de esa verdad, las consecuencias jurídicas de normas suscriptas por fuera de la Ley Fundamental y los motivos que llevaron a la muerte al fiscal del caso AMIA. Cada una de ellas será objeto de su propia historia”. Verdades, es cierto, hay muchas. Pero si de la que se trata en el caso es de aquella que permita conciliar ese reclamo de justicia que de manera interrumpida se hace oír desde hace 22 años, es en la primera de las arenas mencionadas donde corresponderá buscarla. De ahí que la lucha no debe estar en las fronteras de lo que constituye el punto neurálgico de preocupación para la nación, que es donde el dolor todavía late. Allí es necesario encauzar toda la pujanza porque esa verdad es la única que aliviará ese mal. 

Las restantes argumentaciones, vinculadas con “una calificación legal alternativa” tampoco serán abordadas aquí toda vez que, más allá de lo absurdo que resulta la posible adecuación de las conductas aquí denunciadas en el delito de traición a la patria -que, conforme lo entiende de modo unánime la doctrina nacional, presupone un estado de guerra internacional-, lo cierto es que no son las calificaciones legales el objeto del proceso, sino los hechos, independientemente de la significación jurídica que pudiere corresponderles, como bien lo expuso el propio fiscal 

Sin adentrarse a examinar la validez que correspondería otorgar a una escucha telefónica que no ha sido el producto de una orden judicial ni de la propia actividad de los interlocutores, y que fue dada a conocer por un periodista varios años después, lo cierto es que aquella carece de todo valor como elemento probatorio pues no aporta ningún dato relevante para la pesquisa. Así, no puede erigirse siquiera como un indicio idóneo para sustentar la pretensión de los recurrentes. Lo que no puede admitirse, sin embargo, es la reiteración sine die de intentos de “reabrir” una causa -que, como ocurre aquí, ha sido archivada luego de un minucioso y concienzudo análisis de los hechos denunciados-, sin incorporar a la pretensión ningún elemento de juicio nuevo que pueda resultar razonablemente idóneo para producir un cambio en la situación planteada al momento de decidirse tal desestimación. 

Tal como lo relató el juez de grado, es esta la tercera ocasión en la que se peticionó -fallidamente- el desarchivo de estas actuaciones. Parece asistir razón, en lo que aquí respecta, a la defensa de Timerman en cuanto a que se vislumbra aquí un intento por sustraer la pesquisa de manos de su juez natural, en el afán de que, con un magistrado diferente, la denuncia del fiscal Nisman tenga otra suerte. Dicha maniobra no puede ser tolerada."

(Textos sacados del fallo de la Cámara Federal rechazando el planteo de la DAIA y el fiscal Moldes de reabrir la denuncia de Nisman contra Cristina, que archivara el juez Rafecas. Completo acá)

viernes, 9 de septiembre de 2016

MANIFIESTO IMPOTENTE DE LA ARGENTINA GARCA



miércoles, 2 de marzo de 2016

CONTÁNOS MÁS, MAU


Contános por ejemplo como tenés acceso a información privilegiada del expediente -que nosotros desconocemos- que a pesar del secreto del sumario, te permite tan contundente afirmación.

Porque hasta el momento en que vos hablabas en el Congreso, la causa seguía en el mismo estado en que está desde su inicio: sin hipótesis concluyentes, pero con la mayoría de las pruebas e informes médicos y periciales (salvo, claro, los de las querellas particulares) que apuntan al suicidio.

Y hasta ayer al empezar tu discurso en el Congreso, las pruebas que había en el expediente eran las mismas de siempre salvo -claro está- el testimonio del ex espía Stiusso.

¿Tuviste acceso Mau, vos, a lo que declaró Stiusso?. Testigo confiable si los hay, ya que hasta hace poco estaba prófugo de la justicia y se desconocía su paradero y de repente decidió volver al país, declarar en la causa e involucrar a Cristina y su gobierno. Que lo rajaron de la SIDE, pero ahora no están en el poder; porque estás vos, Mau: debe ser el famoso "efecto confianza", o lo sedujo tu magnetismo irresistible.

Estaría bueno que nos ilustraras más sobre las cosas que "empiezan a aclararse" en el caso Nisman porque así dicho, sin mayores precisiones, y nada menos que en el mensaje del presidente al Congreso medio que sonó como una intromisión del Ejecutivo en la justicia, para darle a una causa judicial una orientación política, con fines políticos. Fijáte, manejálo. 

Y hasta podría dar lugar a que algún mal pensado que nunca falta suponga que tuviste algo que ver en el giro del expediente: la venida de Stiusso, su testimonio y el súbito cambio de opinión de la jueza Palmaghini (insospechada de kirchnerista: le revisamos el Facebbok); que hasta hace una semana rechazaba el planteo de la querella de los familiares y la ex esposa de pasar la causa al fuero federal; y de golpe -post Stiusso, casi en simultáneo con tu sugestiva frase en el Congreso- decidió declararse incompetente y (ahora sí) pedir que intervenga la justicia federal.   

Donde es muy probable (ojo: probable, a lo mejor no es seguro) haya un Bonadío, un Lijo u otro por el estilo dispuesto a -ponéle, es una suposición- citarla a Cristina, a ver si consiguen lo que no pudieron hasta acá con los Hotesures, y están intentando con el dólar futuro, donde la acusan de los perjuicios que supuestamente le causó ella al Banco Central, con la devaluación que dispusiste vos, Mau. ¿No es raro? 

Son cosas que se van sumando viste, y en el medio de todo, tu comentario en el Congreso; en un discurso en el que dedicaste las dos terceras partes a la "pesada herencia" recibida del gobierno de Cristina, y deslizaste -tanto que casi patinaste- su complicidad con el narcotráfico.

Una herencia tan pero tan pesada, tan pero tan gravosa y tan pero tan jodida para tu gestión, que la vas a tener que publicar en Internet porque de lo contrario la gente no la conocería en profundidad. ¿No es raro Mau, que no la palpen ellos mismos, sin necesidad de ayuda, en su vida cotidiana, sin necesidad de que se la cuenten, o se la expliquen?

¿No estarás cayendo vos también en el vicio de "construir un relato" sin reflejo en la realidad, no? Y ojo que no anotamos en ese sentido el "apagón estadístico" del INDEC: apenas se reponga Todesca, seguro que se pone las pilas con todo, y lo deja andando joya nunca taxi.

Deberías haber sido más claro Mau, por lo que dijiste, por el ámbito, por tu investidura, por la ocasión. 

Porque de lo contrario suena -es una interpretación posible, ojo, abierta al debate, eh- como que no te alcanzan los Massas, los Pichettos, los Urtubeyes y los Bossios dispuestos a "colaborar con la gobernabilidad", y hace falta algo más. Una Cristina presa, ponéle.

Para deslegitimar no solo al pasado gobierno y su gestión -por si a la gente se le da por empezar a comparar, viste como es, la gente-, sino cualquier liderazgo opositor a tu gobierno, Mau. O uno que cuestione el acuerdo con los fondos buitres, ponéle.

Algo así como que acomodan las cosas para tenerla a Cristina ocupada recorriendo los tribunales y la atención de los medios y la gente puesta en eso; mientras ustedes ganan aire para aprobar rapidito el arreglo con los buitres que -dicho sea de paso- deberían defenderlo por la positiva, no por la amenaza de "es esto, o el ajuste brutal". 

Porque además de ese modo dan la idea (ojo: siempre nos estamos moviendo en el terreno de las interpretaciones personales y subjetivas, eh) que no tienen "Plan B", y que si eso falla, a los botes. O al helicóptero, Mau.

Porque no me vas a decir que no tienen argumentos para defender la brillante negociación que llevaron adelante Prat Gay y Caputo (¿algo que ver con el primo, Mau?), que pusieron de rodillas a Paul Singer y todas las demás aves de rapiña.

¿O no, Mau, no fue tan así, y si la cosa se discute ampliamente, con los argumentos y los números en la mano, se les complica? ¿A ustedes, al "mejor equipo de los últimos 50 años"?

Vamos Mau, no jodas, como dijiste ayer en el Congreso: demostrános que pueden ser mejores que eso, dále. 

Convencénos de que ustedes no necesitan cortinas de humo para tapar nada, porque los argentinos ya puedan palpar los beneficios de la "revolución de la alegría" en el empleo, el consumo, los salarios, las expectativas. ¿O no?

sábado, 29 de agosto de 2015

"UN" FISCAL, CLARO. EL QUE ORGANIZÓ LA MARCHA DE LOS PARAGUAS


Leemos en Infobosta: "el fiscal de Cámara, Ricardo Sáenz, adhirió al recurso interpuesto por la querella y abrió todo el abanico de posibilidades en torno a la hora de la muerte del fiscal Nisman al advertir que "falleció en el curso del fin de semana de los días 17 y 18 de enero en su casa de Capital, en dudosas circunstancias que aún se investigan". El fiscal deja entrever por lo menos dos hipótesis: la de homicidio, donde Lagomarsino podría haber sido partícipe; y el delito de ayuda al suicidio, en caso de probarse que el fiscal Nisman se suicidó." (las negritas son de ellos)

¿O sea que el "un fiscal" es éste mismo que figura con el circulito amarillo acá abajo, el día de la marcha de los paraguas?:


viernes, 22 de mayo de 2015

INVERSIÓN DE LA CARGA DE LA PRUEBA


Sobre las conclusiones de los peritos médicos forenses en el caso Nisman, leemos en Clarín: "Los oficiales no pudieron demostrar con evidencia física que se trató de un suicidio y por tanto tampoco descartar la hipótesis del asesinato...".

Sobre el mismo tema, leemos en Página 12 a los propios peritos: "En dos temas esenciales, los expertos del Cuerpo Médico Forense mantuvieron sus diferencias con la teoría de la familia de que a Nisman lo mataron: no hay “certeza pericial” –dijo la mayoría– “de que se haya tratado de un hecho homicida..

Ninguna de las observaciones contenidas en los aspectos médico-legales del informe técnico elaborado por la querella, en forma individual o en conjunto, indican con certeza pericial médico-legal” que la muerte de Nisman “se haya tratado de un hecho homicida”. Así dice la respuesta de los trece peritos oficiales (dos de la Policía Federal, diez del Cuerpo Médico Forense y Mariano Castex por la defensa) a la primera pregunta de una lista de 25 que formuló la fiscal Fein a los especialistas..". (las negritas son siempre nuestras)

Hasta donde sabíamos, el homicidio es un delito, y el suicidio no. En todo caso lo será la inducción al suicidio (artículo 83 del Código Penal), del cual no hay un sólo caso conocido de condena en la historia judicial argentina.

Y también hasta donde sabemos, la causa Nisman está en trámite en un juzgado penal, donde se investigan delitos, o sea, hechos tipificados como tales por el Código Penal.

En ese marco, la amplia mayoría de los peritos médicos y forenses intervinientes (13 sobre 15) concluyeron en que no hay certeza o evidencia científica de que se haya tratado de un homicidio; y en que tampoco los dos disidentes (los representantes de la querella) acercaron ningún elemento concreto para demostrar que se estuviera ante un homicidio.  

Confirmando así lo dicho en las primeras horas de la muerte del fiscal, cuando se afirmaba que no existían evidencias de la participación de terceras personas en el hecho.

A menos que en la "justicia Clarín" se invierta la carga de la prueba, y el juzgado, la fiscal y los peritos se tengan que dedicar no a investigar un delito, sino a probar algo que no es delito; y si no lo lograran, se tendría por probado que hubo un delito, aunque no se sepa quien lo cometió.

Son los bretes en los que se mete uno cuando se quiere pelear con la realidad, porque no le gusta como es.

domingo, 26 de abril de 2015

CASO NISMAN: NESTORNAUTAS PREGUNTA


1) ¿La jueza Arroyo Salgado, está trabajando en su juzgado, o está con licencia y a veces va de onda?
2) ¿La mamá de Nisman, además de experta en bancos y depositaria de armas, trabajó de alguna cosa con anterioridad?
3)¿ El abogado de Lagomarsino, se atiende con la misma fonoaudióloga que Bonelli?
4) ¿Lagomarsino, es alfarero o usa guantes de latex?
5) ¿El comando iraní-venezolano entrenado en Cuba, va a participar en el Bailando?
6) ¿Cuando Fein y Arroyo Salgado se carearon, estaban también Patricia Bullrich y Laurita Alonso?
7) ¿El GPS del Audi que usaba Nisman, dice todo el tiempo:"recalculando"?
8) ¿El video de Lorenzetti de apertura del año judicial, fue adulterado borrándose las fotos de las felinas?
9) ¿Los fiscales de la República estarían organizando la marcha del orgullo macho?
10) ¿Wally estaría preocupado por la suba de ventas de "¿Dónde está Stiuso?"?
11) ¿Los seguros de Nisman, ya los cobró su madre o quedó algo?
12) ¿El periodista Pachter ya fue ajusticiado por el comando iraní-venezolano entrenado en Cuba, o no lo hicieron por no tener la 22?

viernes, 27 de marzo de 2015

A OTRA COSA MARIPOSA


Perdieron el primer set 6 a 1: Canicoba Corral, Lijo, Servini de Cubría, Rafecas, Ballestero y Freiler coincidieron en que la denuncia de Nisman contra Cristina tenía poco sustento, era inverosímil, o lisa y llanamente un disparate. "La nada misma", sintetizó uno de los camaristas. 

Solo el camarista Farah  trató de sostener lo insostenible, adhiriendo a la curiosa teoría del fiscal Moldes de proseguir la investigación "por las dudas".

Disgresión: la Cámara que falló ayer es exactamente la misma que confirmó el procesamiento de Boudou y a Bonadío al frente de la causa Hotesur, justo -pero justo, vea- un día después de la marcha del 18F.  

De allí que la afirmación del mediático fiscal Sáenz (uno de los promotores de la marcha de los paraguas) de que esto demuestra la crisis de la justicia (esto, no otras mil cuestiones más graves) porque con saber a que Cámara toca para saber de antemano como saldrá la cosa, es poco menos que risible.

Un papelón más, entre tantos de la viudas de Nisman; como fue un papelón su denuncia (dicho esto en vida, cuando la presentó), otro papelón su actuación en la investigación de la causa AMIA, y otro papelón su bochornoso manejo de los fondos públicos que se le otorgaron para eso.

Papelones que se suman al de los fiscales que impulsaron una marcha reclamando justicia cuando son los responsables de garantizarla, convirtiendo en héroe civil a un ñoqui, promotor de ñoquis y putañero -por decir algo leve-; que juegan abiertamente en política en contra del gobierno y con el propósito de sumarse a cuanta operación destituyente se ponga en marcha, sea desde los medios, sea desde el propio "partido judicial"; mientras reclaman contra "las interferencias del poder político en la justicia".

Para las cumbres del papelón, ayer el fiscal Sáenz (¿no tiene trabajo éste muchacho, que pasa con las causas que tiene a su cargo, nadie se lo pregunta?) avisándoles por Twitter a Selma y Patty (léase Laura Alonso y Pato Bullrich) que "se comentaba en tribunales" que la Cámara iba a confirmar el fallo de Rafecas.

Y seguramente no se ahorrará en fiscal Moldes el papelón de apelar a Casación, a ver si los camaristas dan finalmente curso a la denuncia, acumulando otro papelón como el que ya protagonizaron en el caso Blaquier.

No menor al papelón de los medios apretando públicamente en los días previos a los camaristas para influir en su decisión; para luego decir que fallaron como fallaron, porque los apretó el gobierno; y papelón también el culebrón de cuentas secretas, gatos VIP, cajas de seguridad y manejos turbios en que se ha convertido la causa por la muerte de Nisman.

Papelón -por cierto- en el que ya ni los más acérrimos medios opositores, le pueden atribuir culpa al gobierno: Lagomarsino, su abogado, Arroyo Salgado, la jueza, los peritos y la fiscal se las están arreglando bien solitos, para consumarlo. 

Terminar -más tarde o más temprano- en un papelón para ser el destino final de toda operación consistente en perseguir móviles políticos (influir en las elecciones, esmerilar y hasta destituir a un gobierno) apelando exclusivamente al poder extorsivo de los medios; sin poder salir de la calesita: tapa de diario con denuncia explosiva, oposición que levanta la denuncia y va a la justicia, juez o fiscal que toma la denuncia y arma una causa, medios que ponen en tapa que la justicia investiga su denuncia, opositores que van a los medios a contar como la hicieron; y así hasta el cansancio.

Papelones que después terminan -una y otra vez- en papelones electorales, que luego sorprenden a los protagonistas de ambos papelones.

miércoles, 25 de marzo de 2015

A LO MEJOR SI LO LEEN EN CLARÍN, LO CREEN


El lunes pasado y a propósito de las razones de la denuncia de Nisman contra Cristina, decíamos acá: "...están vinculadas a la durísima oposición de los sectores de la derecha republicana más recalcitrante de los EEUU contra el giro dado por Obama en su política exterior promoviendo un acercamiento con Irán, para intentar acuerdos sobre el desarrollo del plan nuclear; lo que motivó por ejemplo que el Congreso yanqui (dominado por los republicanos) recibiera a Netanyahu, contra la opinión de la Casa Blanca, en un intento por torpedear las conversaciones.

Sin olvidar tampoco que ese mismo sector político de la ultraderecha republicana yanqui recibe buena parte de su financiación para campañas electorales de los fondos buitres que litigan contra el país en los tribunales extranjeros (en especial el de Griesa) para torpedear los canjes de deuda; y se hace tiempo para financiar ONG'S "republicanas" como Vittal Voices, de la que forma parte la propia Alonso. 

De modo que tenían un doble interés en que se gestara la denuncia de Nisman: para convencer a su gobierno de que no se puede negociar con un régimen (Irán) que organiza atentados terroristas en todo el mundo, ni prestarle ningún tipo de ayuda a otro (Argentina) que los encubre aunque afecten su propio territorio, y encima no quiere pagar sus deudas.". (las negritas son nuestras)

Ayer -apenas dos días más tarde- leíamos en Clarín a la ¿periodista, operadora del Mossad? Natasha Niebeskikwiat: "El 29 de mayo de 2013, el fallecido fiscal Alberto Nisman asestó su primer golpe contra el Memorandum de Entendimiento firmado entre Cristina Kirchner y el ex presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad, con la presentación ante el juez Rodolfo Canicoba Corral de un dictamen de 500 páginas en las que acusaba a Irán de haber montado una red terrorista en Sudamérica.

Nisman hablaba de bases de inteligencia persa infiltradas también en Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, Colombia, Guyana, Trinidad y Tobago y Surinam. Sin embargo, ese texto sigue retumbando en los Estados Unidos. La semana pasada, la Argentina quedó involucrada en los embates republicanos contra Barack Obama, por su diálogo con Teherán junto a otras potencias occidentales por el programa nuclear persa. “Venezuela fue el puente necesario con Argentina para fortalecer las relaciones con Irán”, se dijo en una sesión especial sobre el país caribeño que tuvo lugar en una comisión del Senado." (las negritas son nuestras)

¿Qué pasaba en mayo del 2013, cuando Nisman emitió su "dictamen" (con el seguro asesoramiento de la embajada, a la cual consultaba habitualmente) sobre la supuesta red terrorista montada por Irán en América latina?

No podía referir -como era la excusa- al memorándum de entendimiento con la Argentina, porque ya en febrero -tres meses antes- había sido discutido y aprobado en el Congreso, y no le tocaba a él dictaminar formalmente en el planteo de inconstitucionalidad intentado en la justicia.

Lo que pasa era que por entonces la Corte de Apelaciones del Estado de Nueva York discutía el recurso de revisión de la Argentina contra el fallo de primera instancia de Griesa que hacía lugar a la demanda de NML (Paul Singer) y otros fondos buitres (financistas de las campañas electorales de los "halcones" republicanos); con su singular interpretación del "pari passu" que llevaba a pagarle el 100 % de lo que reclamaban, por encima de los acreedores que ingresaron al canje.

lunes, 23 de marzo de 2015

EL MUERTISMO SE RESISTE A MORIR


Hace poco más de un mes y cuando el caso Nisman estaba en la cresta de la ola de su potencial político de daño al gobierno, nosotros decíamos acá que el asunto respondía a una lógica ya trillada, y destinada a consumirse más tarde o más temprano; por un conjunto de factores que van desde lo específicamente comunicacional en sí, hasta las complejas determinaciones de la política, la economía y la sociedad; donde se terminan imponiendo otros factores para configurar las opciones electorales.

El "muertismo" como estrategia (es decir, el intento de utilización política de una muerte, en contra de alguien o algo) suele tener siempre corto vuelo, y no puede sustituir elementos de mayor densidad; como tener a la mano sujetos sociales concretos cuya representación asumir, a través de un liderazgo, una construcción y un proyecto político concretos, para constituirse en alternativa real a otros preexistentes.

La Argentina de los años kirchneristas provee numerosos ejemplos para demostrarlo, desde las marchas de Blümberg hasta el 18F, pasando por los cacerolazos urbanos y los piquetes agrarios.

Peor aun si el muerto del caso (en ésta oportunidad. Nisman) ve desvanecerse su potencial de utilización política en una ordalía de amarillismo periodístico y sordas disputas judiciales y económicas entre familiares y "allegados"; que han logrado colocar la dimensión estrictamente política del asunto (y dentro de ella, su utilización contra el gobierno) en un plano cada vez más secundario, a los ojos de la opinión pública.

Conste que no nos interesan acá ni los deslices de la vida privada del ex fiscal, ni sus preferencias u orientaciones sexuales, sino puntualizar que las miserias humanas que todos tenemos -y que en su caso se han documentado y difundido profusamente por los medios y las redes sociales- han lesionado la imagen de héroe impoluto con que los medios opositores lo revistieron, para darles un guía espiritual a los cruzados del anti-kirchnerismo. 

Ante la acumulación de evidencias, desde esos mismos medios y desde el partido judicial se intenta sostener su inverosímil denuncia con respirador artificial, con argumentos rebuscados; y al sólo efecto de que penda como una espada de Damocles sobre Cristina, el gobierno y los candidatos oficialistas, en plena campaña electoral.

En ese tren, se llega a practicar un inverosímil ejercicio de matemáticas para decir que "fue sostenida por tres fiscales" (incluyendo al propio Nisman); argumento que repiten a coro Van Der Kooy en Clarín y Morales Solá en La Nación, obviando un hecho elemental: tal extremo fue necesario porque antes la desestimaron por insustancial cuatro jueces, desde Lijo a Rafecas, pasando por Servini de Cubría y Canicoba Corral. 

Sin embargo y con entusiasmo digno de mejor causa, los gemelos fantásticos de las columnas mellizas de cada domingo (casi, casi como si respondieran a un plan rigurosamente trazado, vea señora) intercalan uno que otro pseudo argumento entre un desierto de fuentes comprobables, y un océano de potenciales; para intentar convencernos que ya nadie duda que a Nisman lo mandó a matar el gobierno, por su conmocionante denuncia contra la presidenta; que más tarde o más temprano será corroborada, pruebas más, pruebas menos.

En un punto es natural que así sea: si se les ha presentado -en un año electoral- nada menos que la oportunidad de arrojar un cadáver a los pies del kirchnerismo para inflingirle un daño irreparable, no la van a soltar tan fácilmente; porque podría ser la bala de plata, y luego de usada, comprobar que se han quedado sin cartuchos.  

Sin embargo, la propia realidad se empecina en  desmentirlos y no precisamente por alguna estrategia comunicacional del oficialismo: la sustancial merma -en apenas un mes- en la concurrencia a los homenajes a Nisman, y las movidas opositoras (arremangándose para intentar una construcción electoral, en lugar de esperarlo todo de la tapa de los diarios; aunque esa construcción esté orquestada desde allí), estaría indicando que las preferencias electorales estarán determinadas por otras cuestiones; como es habitual.

Más interés para el análisis político tiene -sin embargo- tratar de determinar que fue lo que impulsó a Nisman a su funambulesca denuncia; máxime sabiendo -como debía saberlo él, mucho antes de que nos enteráramos nosotros- que cargaba con demasiados esqueletos en su placárd, que lo harían vulnerable a una "contraofensiva".

Sin ir más lejos de estar hoy vivo, estaría afrontando seguramente denuncias en su contra por malversación de caudales públicos, peculado, exacciones ilegales y delitos varios vinculados a su condición de funcionario público; sin entrar siquiera a incursionar en el ámbito de su vida privada.

Y es en torno a esa incógnita (el por qué de su denuncia contra Cristina) que los mellizos Van Der Kooy y Morales Solá -acaso sin proponérselo, habituados como están a prescindir del bisturí o reemplazarlo por la motosierra para operar- proporcionan algunas pistas.

Que están vinculadas a la durísima oposición de los sectores de la derecha republicana más recalcitrante de los EEUU contra el giro dado por Obama en su política exterior promoviendo un acercamiento con Irán, para intentar acuerdos sobre el desarrollo del plan nuclear; lo que motivó por ejemplo que el Congreso yanqui (dominado por los republicanos) recibiera a Netanyahu, contra la opinión de la Casa Blanca, en un intento por torpedear las conversaciones.

Ese mismo sector político (que invitaba seguido a Nisman a conferenciar en los EEUU sobre la amenaza iraní) que tiene fluidos vínculos acá con sectores de la oposición que son confidentes de la embajada; y vienen utilizando promiscuamente la muerte del fiscal en contra del gobierno: Laura Alonso, Patricia Bullrich y Elisa Carrió (hoy embarcada en delirios místicos sobre uranio enriquecido, agentes venezolanos y comandos iraníes); todas compartiendo actualmente el submarino amarillo que pilotea el niño Mauricio.

Un espacio cuyos diputados y senadores nacionales acaban de enviar la semana pasada sendas cartas al Congreso de los EEUU y al Departamento de Estado, solicitándoles que reconsideren la política de acercamiento con Irán, por ser un país que financia y apoya al terrorismo: los hijos pretendiendo enseñarles a los padres su oficio.

Sin olvidar tampoco que ese mismo sector político de la ultraderecha republicana yanqui recibe buena parte de su financiación para campañas electorales de los fondos buitres que litigan contra el país en los tribunales extranjeros (en especial el de Griesa) para torpedear los canjes de deuda; y se hace tiempo para financiar ONG'S "republicanas" como Vittal Voices, de la que forma parte la propia Alonso.   

De modo que tenían un doble interés en que se gestara la denuncia de Nisman: para convencer a su gobierno de que no se puede negociar con un régimen (Irán) que organiza atentados terroristas en todo el mundo, ni prestarle ningún tipo de ayuda a otro (Argentina) que los encubre aunque afecten su propio territorio, y encima no quiere pagar sus deudas.

En reciprocidad, desde el PRO acá les devuelven gentilezas reclamando un arreglo ya de la disputa con los buitres -antes incluso de que asuma el próximo gobierno-, lo que en buen romance significa pagarles el 100 % de lo que reclaman. 

Mientras la investigación de la muerte de Nisman permanece estancada en medio de una disputa de dinero -y vaya uno a saber que cosas más- entre Arroyo Salgado y Lagomarsino, sería interesarte posar la mirada en ésta otra cuestión; para tratar de establecer quien movió las palancas para impulsar al ex fiscal a hacer una denuncia, más allá de lo hasta acá supuesto de los servicios de la ex SIDE desplazados por la purga que ordenó Cristina en diciembre.