LA FRASE

"EL FLIPPER DE "LOS LOCOS ADDAMS" ME LO COMPRÉ PARA ENTRENARME PARA LAS REUNIONES DE LA MESA POLÍTICA." (MANUEL ADORNI)

martes, 27 de mayo de 2014

HABLEMOS DE COLONIZAR LA JUSTICIA


Hace poco hablábamos acá sobre la red de protección mediática urdida por las gestiones provincial y municipal a cambio de una generosa inversión en pauta publicitaria; que servía -entre otras cuestiones- para que se hablara mucho sobre los temas nacionales (en total paralelo con la agenda de los principales medios opositores porteños), y poco y nada de lo que pasa en la ciudad o en la provincia; aunque las cosas que pasan sean muy pero muy similares.

Con lo cual se dan casos de ostensible doble vara, como el que mencionábamos en el post anterior sobre el aumento de los viáticos y sueldos de los funcionarios políticos. 

O como el caso al que refiere la columna editorial del diario del Loco Lindo (completa acá) del domingo; referida a la elección de los conjueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en una sesión del Senado en la que los radicales -¿quiénes si no?- hicieron un escandalete arguyendo (con el apoyo de "destacados constitucionalistas") que se necesitaban dos tercios de los votos de los presentes porque pueden reemplazar eventualemente a jueces para los que la Constitución exige ése requisito (la votación terminó 39 a 21 a favor de los propuestos por el Ejecutivo).

La propia columna reconoce que la CN no contempla la figura de los conjueces, sino que es una creación posterior para resolver casos de ausencia o vacancia en un tribunal; y también reconoce que la supuesta "movida" no le reportará al gobierno ningún beneficio en lo inmediato, porque aun tras la muerte de Carmen Argibay, la Corte tiene 6 miembros, uno más de los que dispuso la Ley 26.183 (impulsada por Néstor Kirchner en el 2006) como conformación definitiva, a partir de lo cual recién habría que cubrir vacantes.

Tampoco en caso de excusación de alguno de los jueces que hoy están habría que apelar a los conjueces, sino primero ir a un sorteo entre los camaristas federales de todo el país; no obstante lo cual la nota dice que  lo que el gobierno busca es un "programa de cubrir una probable retirada, asegurando una composición amigable de los espacios claves de la Justicia".

Pero además dice que "el empecinamiento oficialista en contradecir el espíritu de la Constitución, los reclamos de un mínimo consenso en designaciones de tal rango, y las prerrogativas del Congreso como ámbito de representación de la ciudadanía, para lo que más sirve es para volver a poner en evidencia la catadura y los propósitos del actual gobierno. Y contribuir al sistemático socavamiento de las instituciones que el kirchne rismo ha convertido en el precio de su vocación hegemónica y faccional.".

¿Qué pasa mientras tanto en estas materias acá, en la invencible provincia de Santa Fe?

Pasa que desde el 2007 para acá y con la llegada al gobierno del Frente Progresista, radicales, socialistas y sus socios menores se han dado una sistemática tarea de "colonización" de la justicia provincial; digitando concursos para cubrir todo tipo de cargos allí, que terminan invariablemente recayendo en manos de militantes, funcionarios y ex funcionarios de la UNL, la municipalidad y la gestión provincial.

Incluyendo al hijo de Barletta, a dos ex dirigentes de FUL y FUA como fiscales regionales, un ex funcionario de Corral (Poretti) investigado en la justicia por hacer un allanamiento ilegal junto con Tognoli, el ex Fiscal de Estado de Binner, la esposa del actual rector de la UNL, la esposa del presidente de la Corte Suprema de Justicia, y muchos otros.

Como un listado de jueces subrogantes (que asumen en los juzgados vacantes, hasta que se cubren) con ignota trayectoria previa en la magistratura (como el publicitado Vienna), o que le deben al gobierno provincial todos sus ascensos ; y le retribuyen fondeando las causas que comprometen a sus funcionarios (como Pegassano con Vorobioff), o a sus aliados políticos y económicos (como García Troiano, que ejecutaba los desalojos de campesinos en el norte pedidos por dirigentes de la Federación Agraria, aun cuando una ley provincial lo prohíbe).

Nombramientos aprobados -la mayoría de las veces- con la complicidad de los senadores del PJ untados con la Fapnelco (que ahora mojarían con Massa), o apelando al democrático y republicano recurso de dejar caer por falta de quórum las convocatorias a la Asamblea Legislativa; para que los pliegos queden aprobados sin discutir, por el mero transcurso del tiempo.

Un sistema de reparto de prebendas que ahora cierra filas para pedir la destitución del Defensor General Ganón, por haber asistido al acto de conmemoración del 24 de marzo, o por haber cuestionado al presidente de la Corte provincial.  

De modo que ejemplos de cosas relacionadas con la justicia mucho (pero mucho ,eh) peores que una discusión teórica sobre cuantos votos se necesitan para nombrar a un conjuez de la Corte Suprema, sobran en Santa Fe. Y de intentos de "colonizar" la justicia, ni hablemos: basten los señalados en párrafos anteriores. 

Lo que no abundan son tantos editoriales del Loco Lindo denunciándolos.

MILAGROS DE ÉPOCA


Lo que consigue Walter Saavedra: que el "Turco" Cherep pise un lugar donde enseñan periodismo.

lunes, 26 de mayo de 2014

¿PIENSA EL LADRÓN QUE SON TODOS DE SU MISMA CONDICIÓN, O HAY INTERNA ENTRE BABOSOS?



EL HUMOR DE BETTY LA FEA


Leyendo el reportaje a Beatriz Sarlo en Página 12 de hoy daría la sensación que estaría haciendo sus primera armas en el stand up, o algo por el estilo.

Y no tanto por la parte en la que, hablando de la AUH dice que "Como la asignación no es universal, significa que hay más chicos pobres y eso no es para alegrarse"; y no se entiende muy bien a donde apunta: ¿hay que darles la asignación a los chicos pobres que tienen tristeza, para que sea verdaderamente universal, habría más pobres por ese motivo?, en fin.

Lo que es decididamente hilarante es ésta parte: "Sarlo imagina que le será difícil al kirchnerismo continuar como estructura fuera del Estado. “El radicalismo y el socialismo han conseguido mantenerse, pero no creo que el kirchnerismo pueda.".

Según Betty, los radicales y socialistas no sólo han logrado mantenerse (lo cual ya sería materia de debate para por ejemplo ver mantenerse en qué condiciones), sino que lo han hecho fuera del Estado.

Con lo cual tendremos que pensar que los cargos en el Congreso (empezando por el tercer senador por la minoría inventado en la reforma del 94') y su correspondiente dotación de cargos de asesores, becas, contratos, pasajes y viáticos no son "el Estado".

Y otro tanto podemos decir de la Auditoría General de la Nación, el Consejo de la Magistratura (otros dos inventos del pacto de Olivos), los gobiernos municipales que conducen (como el de Rosario hace más de 20 años en el caso del socialismo, los de Santa Fe, Córdoba y otros en el de la UCR), las universidades nacionales (donde reinan hace 30 años, en algunos casos ininterrumpidos) o la justicia; como está pasando acá en Santa Fe desde el 2007.

La "intelectual" Sarlo, perdida en las brumas del pensamiento superior, acaso ignore no sólo que esos ámbitos "son" Estado, sino que están invadidos desde hace años por bandadas de radicales y socialistas que -si hay algo que los caracteriza- es que son verdaderas larvas devoradoras del presupuesto público.

Larvas que en Santa Fe -sin ir más lejos- han cuadruplicado la planta de personal político, tanto en la provincia, como en la municipalidad; y la han rodeado de todo tipo de privilegios y beneficios

Juzguemos entonces la calidad intelectual de esta "intelectual" que luego teoriza sobre ese mismo Estado que -supinamente- desconoce; como le pasó hace un tiempo y a propósito de lo mismo (el supuesto ascetismo radical-socialista) al fabricante de medias Tomás Abraham.

UN FIN DE CICLO DIFERENTE


El impactante marco de convocatoria popular del acto de ayer hace algo más que poner en entredicho el lugar común que dice que -de un tiempo a ésta parte- el  kirchnerismo perdió la calle: expresó en el espacio público un compromiso de vastos sectores sociales con un proyecto político, y con el liderazgo de quien lo conduce.

Tres elementos importantes en cualquier análisis político (proyecto, liderazgo y adhesión social), que no pueden ser dejados ligeramente de lado ni siquiera poniendo en tela de juicio los números de la convocatoria, o el carácter espontáneo u organizado de la masiva concurrencia.

Lo primero en tanto remitiría a un estéril debate estadístico que obviaría el hecho indiscutible de que -al menos hoy por hoy- en el espectro opositor nadie puede soñar con acercarse a ese nivel de convocatoria política en el espacio público; y de hecho justamente por esa razón, ni siquiera lo intentan: la estética de campaña del multimarcas UNEN es bastante aleccionadora al respecto.

Lo segundo porque además de plantear una dicotomía ya superada en la evolución del debate político desde -por lo menos- 1945: aun cuando el despliegue masivo de adherentes que ganaron la calle fuese en su totalidad la resultante de un complejo aparato organizativo, no deja de ser un signo de vitalidad política que no muchos pueden mostrar.

Una concurrencia que no sólo llenó la plaza (y otro tanto o más que acompañó desde su casa, a lo largo y a lo ancho del país, siguiendo el acto por la tele o en las redes sociales), sino que lo hizo en un contexto de alegría que trasciende con mucho el festival artístico añadido al acto político.

En ese sentido las miles de personas reunidas ayer en la plaza destacan nítidamente (en términos de mensaje político) sobre los presuntos dos millones de firmas recogidos por el massismo en su cruzada contra el proyecto de nuevo Código Penal: en un caso existe la convencida adhesión a un proyecto y a un rumbo que ya hace 11 años conduce al país; en el otro, un acto que exige poco compromiso vital con definiciones políticas (poner la firma en una planillita), acicateado por un oportunismo político de corto vuelo (está reiteradamente comprobada ya la acotada incidencia de la cuestión de la seguridad en términos electorales); y de dudosa capitalización integral por sus promotores.  

Podrá apuntar alguno que la medida de gestión más trascendente tomada por Cristina previo al acto de ayer (el aumento del 40 % en el valor de la AUH) incidió directamente en su convocatoria y en el clima festivo; y quizás no le falte razón, aun cuando probablemente por otros motivos: para los que son beneficiarios o para los que -sin serlo- adhieren fervorosamente al kirchnerismo, la decisión importa y estimula porque supone la ratificación del núcleo duro de un proyecto político; cuando desde los medios y la oposición se insiste en que el gobierno produjo un viraje, y conduce un ajuste ortodoxo que recaería sobre los más humildes. 

Hay en la masiva concurrencia de ayer a la plaza mucho de intuición popular en la percepción del momento político que vive el país; que supone leer las acechanzas presentes y futuras a la continuidad del rumbo iniciado aquél 25 de mayo del 2003, y la necesidad por contrario imperio de sostenerlo con el cuerpo, ganando la calle.

Esa misma intuición popular percibe que la oposición al gobierno, a medida que se aceleran los tiempos del almanaque hasta los plazos electorales, se vuelve cada día más virulenta pero no consigue ganar el espacio público para dar la disputa: hasta en el propia representación institucional del Congreso los planteos, las posturas y las estrategias están claramente pensadas para la comodidad de los estudios de televisión.

Una tentación a la que no pueden escapar ni siquiera quienes -desde el sindicalismo opositor- sí ganaron la calle hace poco más de un mas en un paro nacional, que no supieron luego capitalizar para acumular políticamente: basta ver los derrapes posteriores de Moyano en un indetenible plano inclinado de decadencia; o a Pitrola ausente del recinto (al que tanto deseaba ingresar la izquierda para plantear sus demandas) cuando se discutía la ley contra el empleo no registrado, para cumplir con un compromiso televisivo en los medios del Grupo Clarín.

Por si fuera poco, el episodio de la carta papal puso en claro una vez más que son los medios los que editorializan y conducen a la oposición al gobierno, con los límites que ello supone: disponer de una amplia generosidad de espacios allí no necesariamente garantiza coagular políticamente una masa de adhesiones para ser competitivos en términos electorales; y antes bien, las experiencias recientes en la Argentina, indican todo lo contrario.

Claro que llenar una plaza con miles de personas no garantiza ganar elecciones, ni mucho menos; y para el kirchnerismo la transición hasta la cita con las urnas está llena de riesgos, como que además debe afrontar el desafío y la responsabilidad de la gestión; y el otro -no menor- de definir su candidato, cuando Cristina no puede serlo.

Aun así, lo que demuestra el acto de ayer es que a 11 años de gobernar la Argentina (no cualquier país, no en cualquier contexto) sigue estando en carrera, lo que no es poco.

EL KIRCHNERISMO PERDIÓ LA CALLE