LA FRASE

"EN ÉSTE PAÍS NO SE PUEDE TENER MENTALIDAD EMPRENDEDORA Y ARRIESGARSE EN LA BÚSQUEDA DE NUEVAS OPORTUNIDADES DE NEGOCIOS PORQUE ENSEGUIDA TE DESTRUYEN CON LA MÁQUINA DE IMPEDIR." (JOAQUÍN BENEGAS LYNCH)

sábado, 26 de noviembre de 2016

FEUDALISMOS


Resulta que ahora los gobernadores que “sabían trabajar en equipo” cuando los acompañaron en el acuerdo con los fondos buitres, el blanqueo de capitales y el saqueo del Fondo de Garantía de la ANSES, volvieron a ser “señores feudales” porque no los quisieron acompañar en el caprichito del voto electrónico.

Cuando acá los primeros señores feudales son ustedes, con un presidente que con la excusa de que los convenios colectivos de trabajo son viejos, en realidad quiere imponer la servidumbre de la gleba, bajo el eufemismo de la “flexibilidad laboral”.

Un presidente que disolvió el RENATRE y le devolvió al "Momo" Venegas y a los señores -esos sí que feudales- de la Mesa de Enlace el control del trabajo en negro y esclavo en el campo, para que pudieran seguir feudalizando tranquilos las relaciones laborales.

Y el principal feudo (Jujuy) lo gobiernan ustedes, con el encomendero Gerardo Morales que ha instaurado un Estado policial y mantiene presos políticos, contra todos los reclamos de organismos del país e internacionales.

Mientras despotrican contra el clientelismo, lo practican con destinatarios V.I.P, a los que les sacaron de encima miles de millones de pesos en impuestos, para incrementar sus ya colosales ganancias.

Ustedes no vinieron a combatir el fraude electoral, sino a organizarlo a gran escala; porque saben que de lo contrario no podrían ganar las elecciones, si siguen gobernando tan desastrosamente como hasta ahora.

Ustedes, que son los herederos de los que aprobaron el Estatuto Legal del Coloniaje, son los que quieren hacer otro “fraude patriótico” para perpetuarse en el poder, y propinarnos otra Década Infame.

Con éste mismo sistema vigente que tildan de fraudulento, ganaron las elecciones el año pasado siendo oposición, y el peronismo -que según ustedes es el que quiere hacer fraude, y se aferra al poder por todos los medios posibles- aceptó los resultados como debe ser en democracia, y les entregó el poder, habiendo perdido en el balotaje por menos de un dos por ciento de los votos.

Ustedes no vinieron a sincerar nada sino que llegaron al poder mintiendo, y lo siguen haciendo todos los días, ahora que son gobierno; proponiendo revoluciones de la alegría, segundos semestre, brotes verdes y luces al final del túnel que se demoran cada vez más, si es que algún día se dignan a aparecer. Lo que sí aparecen son sociedades off shore y cuentas ocultas, todos los días. 

No evitaron ninguna crisis como nos quieren hacer, sino que la generaron solitos, con las medidas que tomaron; porque lo que estaba mal lo empeoraron, y lo que andaba bien, lo hicieron mierda concienzudamente.

No vinieron a “unir a los argentinos” sino a profundizar lo que ustedes llaman grieta promoviendo el revanchismo, y ensanchando la peor de las grietas, que es la de la injusticia social y la desigualdad entre los que más tienen y los que menos tienen.

A ustedes no les interesa combatir la corrupción, sino eliminar la competencia para poder saquear impunemente el Estado; convertido en un aguantadero de CEO’s para seguir haciendo desde allí negocios para las empresas de las cuales provienen, y a las que van a volver apenas dejen la función pública.

Ustedes no pueden despotricar -como hace Macri- contra la cultura de la ventajita y el acomodo, porque son el resultado viviente de décadas de ventajitas y acomodos; a costilla del Estado y del bolsillo de todos los argentinos.

No vinieron a “insertarnos en el mundo”, sino a convertirnos en un papelón mundial por una seguidilla increíble de torpezas diplomáticas y patinazos políticos. En todo caso habrán venido a abrirles las puertas del país de par en par a los capitales golondrinas y la especulación financiera internacional.

No iban a hacer que ningún trabajador pagara Ganancias, sino que ya hicieron que pasen a pagar el impuesto algunos que no lo hacían, y si prosperar el proyecto que envió Macri al Congreso, serían aun más.

Ustedes no quieren lograr la “pobreza cero”, sino que están haciendo que haya cada día más pobres, porque necesitan que así sea para poder bajar aun más los salarios.

Como los señores feudales.

viernes, 25 de noviembre de 2016

DESDE LA UIA SUMAN ARGUMENTOS A FAVOR DE UNA LEY ANTI-DESPIDOS


CRÓNICA DE UN FINAL ANUNCIADO


Tal como era de esperarse desde el inicio mismo de un procedimiento bochornoso, la Legislatura de la provincia destituyó de su cargo (bajo el eufemismo de "suspenderlo hasta el final de su mandato") a Gabriel Ganón, el Defensor General de la provincia.

En el tercero o cuarto intento (perdimos la cuenta) ensayado desde 2013 para acá, el oficialismo legislativo del FPCyS con el invalorable concurso de la mayoría de los senadores del PJ de la Fapnelco juntaron los votos necesarios; tras un proceso plagado de irregularidades en el que la conclusión estaba escrito de antemano.

Y tal como lo denunciaron en la propia Legislatura los diputados que votaron en contra, Ganón fue moneda de cambio del Frente Progresista con los senadores, porque en el mismo marco "suspendieron hasta el fin de su mandato" al Fiscal Regional de Reconquista Eladio García; un impresentable que llegó al Ministerio Público en la oleada de desembarcos radicales allí producida durante el gobierno de Binner, junto con el hijo de Barletta y el ex Fiscal Regional de Santa Fe Ricardo Fessia, y precedido por escándalos protagonizados ya en su paso como juez por el norte de la provincia.

El sólo hecho de haberlo mezclado en el baile con semejante personaje ya era un demérito para Ganón, a quien buena parte de la corporación política santafesina decidió echarlo por cumplir con sus funciones, para las cuales fue designado: asumir la defensa de los más débiles, víctimas frecuentes de la violencia institucional del Estado santafesino.

Y por ir de frente contra los bolsones de corrupción, gattilo y tortura fácil de la policía santafesina, la verdadera gestora de su remoción: desde que denunció las complicidades del ex jefe Tognoli con el narcotráfico, la banda de Los Monos y las barras bravas, las gorras se la tenían jurada a Ganón. Solo esperaban el momento propicio en el que sus argumentos fueran atendidos por el número suficiente de legisladores.

No menor fue el aporte de la impresentable Corte Suprema de Justicia provincial y su presidente Rafael Gutiérrez, que eligió escarmentar a Ganón por sus críticas al funcionamiento del Poder Judicial de Santa Fe. Corte que deberá ser ahora la que decida los recursos contra la remoción de Ganón.

Más allá del papelón institucional y de la situación personal de Ganón, lo preocupante es el mensaje mafioso que se lanza desde las instituciones a quienes siguen desempeñándose en el Servicio Público de la Defensa, y a los que aspiren a sucederlo en el cargo: ojo con meterse con el poder en todas sus formas, vista saco y corbata o gorra y uniforme, porque la van a pasar mal.

No es casual que la remoción de Ganón haya sido encabezada por el tenebroso senador Lisandro Enrico (UCR), una mezcla de Blümberg con Gerardo Morales, que  ayer mismo cargaba con el dudoso privilegio -por ejemplo- de ser uno de los pocos que se seguía oponiendo al proyecto que pena los despidos arbitrarios de docentes en las escuelas privadas. 

Enrico es el principal promotor del bochornoso paquete de leyes procesales que bajo el pretexto de ayudar a combatir la inseguridad, aniquilan garantías constitucionales, e institucionalizan la arbitrariedad policial; en una provincia en la que Ganón -precisamente-denunció y documentó desde el Servicio Público de la Defensa que la policía secuestra, desaparece y tortura. 

Y fue eso lo que le terminó costando el cargo, con la complicidad de los "progresistas", o buena parte de ellos. Los mismos "progresistas" que lo hicieron jefe de policía de la provincia al ex comisario Tognoli.

Lo que los legisladores santafesinos (o al menos la mayoría de ellos, con las excepciones del caso) le están diciendo justamente a esta policía de gatillo y apremio fácil y mano en la lata es que ahora tienen carta libre y respaldo institucional para seguir con sus tropelías; en otra muestra de que no tienen la decisión política de llevar adelante las reformas aprobadas durante el gobierno de Obeid con el consenso de todo el arco político, sino que las están sacrificando en el altar de la presunta y supuesta seguridad que de ese modo conseguirán: una clara falacia, a juzgar por los resultados a la vista.

En un esquema tal Gabriel Ganón no podía seguir siendo Defensor General, y por eso lo destituyeron.

¿SE TERMINA LA ESCRIBANÍA DE MACRI?


Rumbo a cumplir su primer año de gobierno, Macri no podrá quejarse que en el Congreso le han puesto palos en la rueda, o piedras en el camino. Pese a no contar con mayoría propia -ni estar siquiera cerca de lograrla- en ninguna de las dos Cámaras, en menos de doce meses le aprobaron:

* El arreglo con los fondos buitres en condiciones desdorosas para el interés nacional, que abrió además las puertas del proceso de reendeudamiento.

* El proyecto “ómnibus” que incluía el blanqueo de capitales más generoso de que se tenga memoria, las herramientas para desguazar el fondo de garantía de la ANSES, la moratoria impositiva y la engañosa “reparación histórica” a los jubilados.

* El presupuesto del ajuste y el endeudamiento (falta la aprobación del Senado, pero tiene dictamen favorable).

* La “participación pública privada” que privatiza y extranjeriza los contratos del Estado y la obra pública, dejando abierta la puerta para hacer lo propio con los servicios públicos y los desarrollos científicos y tecnológicos liderados por el Estado. 

* Los pliegos de los dos mismos jueces de la Corte que Macri -en un procedimiento inédito en la transición democrática post dictadura- había designado “en comisión” por decreto.

* Proyectos presentados como la panacea y que luego se revelaron inocuos, como la “ley Pyme” y la devolución del IVA  a los jubilados y beneficiarios de planes sociales.

* Otros para la gilada o que obraron como inofensiva moneda de canje de los que realmente le interesaban al gobierno; como el acceso a la información pública, la ley del arrepentido, está en las gateras la regulación de la pauta oficial, y de no mediar la torpeza de Michetti en el Senado podría contar ya con la "ley del emprendedorismo".

Pero además no le rechazaron todavía ninguno de los DNU que dictó estando el Congreso en receso (porque se negó a convocar a extraordinarias) o cuando comenzó a sesionar; entre ellos el que establece las pautas de la “participación público privada” para las licitaciones de las energías renovables, el que fijó un nuevo régimen de redeterminación de precios para los contratos de obra pública, el que se cargó los artículos de la ley de medios que le molestaban a Clarín (que fue incluso aprobado) y el que le adjudicó 45.000 millones de pesos a la obra de soterramiento del Sarmiento que ejecutará su primo Calcaterra (el dictamen de rechazo de la comisión bicameral nunca llegó al recinto).

Vetó la ley anti despidos y los legisladores que la impulsaron ni siquiera intentaron insistir en la sanción rechazando el veto, para lo cual necesitarían menos votos que los que aportaron -por ejemplo- para aprobar el arreglo con los buitres el blanqueo o el presupuesto.

Envalentonado por tantos éxitos en fila (acaso la única excepción sea la ley del “empleo joven”, por la resistencia sindical), Macri acaba de enviar al Congreso para tratar en extraordinarias la reforma a la ley del mercado de capitales, y el nuevo régimen de riesgos del trabajo (ART), con un previsible recorte de los derechos de los trabajadores.

Nada habría que objetar al respecto si “Cambiemos” tuviese mayoría propia en ambas Cámaras, como consecuencia de que la voluntad popular decidió darle más legisladores para imponer su agenda política propia. Quizás ni siquiera en ese caso los medios hablasen de “la escribanía macrista”, porque tanto así han cambiado los tiempos y lo que ayer estaba mal, hoy es perfectamente lógico y normal.

Pero no son así las cosas: la menguada representación parlamentaria del oficialismo no podría haber llegado a tanto sin el decisivo concurso de todos los sectores de la “oposición responsable y constructiva”, encarnada en Massa, Pichetto, Bossio y Urtubey; y buena parte de los gobernadores del PJ y los partidos provinciales.

Que por supuesto hicieron en cada caso la pantomima de “negociar para introducir cambios” en los proyectos que eran de interés relevante para Macri, cambios que luego se revelarían puramente cosméticos e insustanciales: ¿o acaso alguien puede recordar un puñado de diferencias sustantivas entre las iniciativas que el gobierno envió al Congreso  y las que éste terminó sancionando?

Sin desconocer cierto pragmatismo hijo de la necesidad (como en el caso de algunos gobernadores), lo real es que muchos opositores no tenían demasiadas ganas de oponerse al avance de los proyectos de Macri en el Congreso, porque comparten su fondo y su esencia; aunque después (como pasa ahora con el Frente Renovador) se asombren o se quejen de sus efectos.

El aporte opositor en ese sentido fue mucho más que una contribución a la gobernabilidad: le dieron al gobierno herramientas esenciales para consolidar este modelo de exclusión social, destrucción del tejido industrial, valorización financiera y fuga de capitales: por si todo lo apuntado fuera poco, el Senado se apresta a aprobar los pliegos de Sturzenegger y los demás miembros del directorio del Banco Central.

A medida que se le allanaba el camino en el Congreso, los indicadores de la gestión de Macri (en especial los económicos y sociales) fueron empeorando cada vez más, y sin embargo eso no produjo ninguna alteración de la dinámica con la que viene funcionando el Congreso: encapsulado en su propia lógica, no procesa los conflictos de la sociedad ni los expresa; y la disociación del microclima que allí impera con la realidad social es cada vez más profunda.

Hasta que sucedió una de dos cosas, o quizás las dos: el gobierno mordió más de lo que podía masticar apurando la sanción del voto electrónico, o el bloque de senadores del FPV-PJ (y buen parte de los gobernadores que se expresa por su intermedio) leyeron que Macri gastó rápidamente su crédito social a partir de los pésimos resultados de la gestión, y decidieron no darle un cheque en blanco que hoy no estarían dispuestos a darle ni siquiera todos sus votantes.

Como fuere y por lo que fuere, decidieron -afortunadamente- no dar despacho favorable al voto electrónico, por entender que el proyecto además de tener serias objeciones de los expertos por vulnerar la transparencia y confidencialidad del sufragio, atentaba contra sus propios intereses políticos.

Para el gobierno, una sonora derrota política en un tema que el propio Macri personalmente convirtió en prioritario, más allá incluso de la voluntad de algunos de sus socios, como la UCR y su estructura territorial.

El futuro dirá si se trata de un hábito que no termina haciendo al monje (se verá pronto, en las extraordinarias recién convocadas), o marca un cambio de tendencia en la relación entre el gobierno y algunos sectores de la "oposición responsable" en el Congreso, cuyas cabezas visibles (como Pichetto) sufrieron una brusca desautorización.

jueves, 24 de noviembre de 2016

EL MEJOR EQUIPO DE LA CONCHA DE LA LORA










LA AUTOCRÍTICA DE MACRI


Estaba más o menos claro que la sesión especial impulsada por la oposición para hoy fracasaba en lo tocante a los cambios en Ganancias, fuera porque se enfrascaba en una discusión reglamentaria sobre si eran o no necesarios los dos tercios de los votos para tratar los proyectos que tenían dictamen de comisión, o porque tenía que conseguir el milagro de armonizar en pleno recinto los más de 15 proyectos existentes sobre el tema; entre los que -por cierto- no se encontraba ninguno de Massa, que lo presentó en los medios pero no en la Cámara, donde corresponde.

También estaba estaba claro que la "emergencia social" -como se dijo acá- debía tener cambios incluyendo el financiamiento, lo que la devolvía al Senado y dificultaba la sanción antes del final del período ordinario de sesiones.

Sin embargo ambos proyectos provocaron alguna reacción del gobierno: apuró un proyecto por Ganancias que era intragable porque empeora la situación en lugar de mejorarla, y puso a Carolina Stanley a negociar con los "movimientos sociales" para tumbar la emergencia social votada por el Senado, cosa que consiguió: vemos acá en Ambito Financiero que en el proyecto acordado entre las organizaciones y el gobierno no está el aumento de emergencia para los beneficiarios de la AUH que se reclama, y del millón de puestos de trabajo reclamados se pasó a un aumento progresivo de 210.000 beneficiarios de "Argentina Trabaja": ¿la versión para los pobres del millón de créditos hipotecarios para vivienda prometidos en campaña?  

Ni hablemos que la extensión de la emergencia social hasta el final del gobierno de Macri (que se votaría en extraordinarias, si se cumplen los acuerdos) implicará un refuerzo de partidas por 30.000 millones de pesos hasta entonces: si se lo tamiza por la inflación futura, y se lo divide por la cantidad de trabajadores informales, el "esfuerzo" del gobierno parece como todos los esfuerzos de Macri: poco.

Lo que nos lleva a reiterar lo dicho: "...visto desde acá (nos podemos equivocar, como cualquiera), parece que toda la movida tiene otros propósitos, que no son estrictamente los de atender la situación apremiante de los más castigados por las políticas de Macri: ...Desde el resto de las organizaciones convocantes de la protesta e impulsoras del proyecto, vaya uno a saber cual es la idea: quizás presionar al gobierno para terminar de cerrar algunos acuerdos, u obtener que se abra alguna billetera, con la promesa de tener unas fiestas en paz. En todo caso, nada que parezca que el macrismo no pueda tolerar, ni digerir tranquilo; en tanto sigue avanzando con sus políticas de exclusión."

Macri decidió cortar por lo sano y cerrar la caja de Pandora de un Congreso con temario abierto hasta fin de año (si hubiera prorrogado las sesiones), y convocó a extraordinarias, pero en la convocatoria metió de todo: según el Decreto 1194 (completo acá cen el Bolet{in Oficial) entran las modificaciones a Ganancias (tomando como base el Mensaje que él mismo envió al Congreso), el "Régimen de Emergencia Social y de las Organizaciones de la Economía Popular" (¿acaso con algún reparto de chapas de nombre extraño?), el Presupuesto, el voto electrónico, las reformas a la Ley 26.831 de Mercado de Capitales y todos sus "chiches" anexos (un auténtico caballo de Troya que deroga los delitos contra el orden económico y flexibiliza las normas anti-lavado), los cambios al régimen sobre Riesgos del Trabajo (Ley 24.557), la ley del "emprendorismo" (una mezcla flexibilización laboral y offshorización encubiertas), el régimen de publicidad oficial y los acuerdos pendientes para designar funcionarios, entre ellos los miembros del directorio del Banco Central. 

Paréntesis sobre el voto electrónico: la genial muñeca política de Marcos Peña endilgándole a Cristina la exclusividad de la oposición al voto electrónico logró el milagro de la rebelión del bloque de senadores contra Pichetto, que pone al proyecto oficial al borde de caerse. A menos que se piense que todos los senadores (Perotti y Abal Medina incluidos, entre otros) decidieron de golpe realinearse con Cristina.

Acaso la amplitud del temario de extraordinarias fijado por Macri sea otra vuelta de tuerca sobre aquélla metáfora del modo de ocultar un elefante, o el modo de asegurarse de que en definitivas no se trate nada, o solo lo que le interesa al gobierno, y a las apuradas. 

La nueva “emergencia social” es a los que la impulsaron lo que el bono navideño para la CGT: el ansiolítico que pretende calmar los reclamos, al tiempo que revalida su rol como interlocutores privilegiados del gobierno para la administración del conflicto social: una especie de seguros anti-saqueos, digamos. 

En la misma línea los empresarios firmaron el pacto anti-despidos hasta marzo (lo que visto de otro lado supone que a partir de entonces, tienen piedra libre), exactamente igual al que ya incumplieron antes, pero ahora con la firma de la CGT que no había querido firmar el anterior, por su poca seriedad. Habrá que ver si los que le vendieron paz social al gobierno pueden cumplir con su parte del contrato. 

La caída a pique de la economía, el cuestionamiento al modelo de Macri y sus políticas, la recesión y sus consecuencias en el empleo, el salario, la distribución del ingreso y el entramado productivo, el rol de la oposición y la conformación de una alternativa en serio al desastre que nos gobierna, todas esas te las debo; como diría el presidente.

Que mientras tanto gana tiempo y sigue firme aunque el Titanic siga directo hacia el iceberg (ver su discurso en la UIA), aunque alguno dirá que hay que valorar que supo hacer autocrítica.

EL 8,82 % MÓVIL


Leíamos ayer en Página 12 que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES vendió sus acciones en Petrobras a Pampa Energía, la empresa del empresario "M" Marcelo Mindlin; que es a su vez dueño de Edenor, una de las distribuidoras eléctricas beneficiarias del "indulto" de 19.000 millones de pesos por deudas por compra de electricidad a CAMESSA, y beneficiaria también de los aumentos de tarifas dispuesto por el gobierno de Macri. 

Con los 1200 millones de pesos que le tocaron en el "pagadios" ya le alcanzaba para la mitad de lo que desembolsó por las acciones, sin contar lo que le reporten los aumentos de tarifas: en el mismo artículo se dice que los 156 millones de dólares que obtuvo el FGS por sus acciones (al tipo de cambio de ayer, unos 2457 millones de pesos) serán destinados al pago de la "reparación histórica" a los jubilados, tal cual lo preveía la ley del blanqueo.

En ésta entrada anterior nosotros mostrábamos como los números presentados por Basavilbaso (el CEO de la ANSES) en el Congreso no cerraban por ningún lado en cuanto a los ingresos provenientes del impuesto especial del blanqueo, por lo que forzosamente el gobierno se vería forzado a vender activos del Fondo de Garantía para poder pagar la "reparación"; que según sus cálculos ascendería en 2017 a 6273 millones de dólares, o lo que es lo mismo y siempre al tipo de cambio de ayer, unos 98.800 millones de pesos.

Ayer también hurgábamos en las cuentas del Ministerio de Hacienda y Finanzas, para ver cuanto se llevaba recaudado del "impuesto especial" del blanqueo y nos encontramos con esto:

  
Esos casi 6265 millones de pesos representan apenas el 6,34 % del monto calculado por el mismo gobierno de la "reparación histórica", y si sumamos lo que pagó Pampa Energía por las acciones, llegamos a la friolera del 8,82 % , Poco ¿no?

O en todo caso un indicativo de que el desguace del Fondo (al que además le están haciendo suscribir todo el tiempo Letras y bonos del Tesoro a tasa cero) comenzó y no se detendrá, porque al menos si miramos los ingresos del blanqueo en términos de impuestos, el gobierno no tiene como pagar la "reparación histórica".

Y por si todo esto fuera poco, al promover la reforma del artículo 20 y concordantes de la Ley 26.831 (que tutelan los derechos de los accionistas minoritarios) con la nueva ley del mercado de capitales que envió al Congreso, lo primero que consigue es bajar más aun el precio de las acciones que tiene el Fondo de ANSES en todo un abanico de importantes empresas privadas.

Que es lo que realmente les interesaba desde el principio a los accionistas mayoritarios de cada una, razón por la cual se incluyó en el blanqueo un artículo que derogara la Ley 27.181, por la que Cristina había logrado imponer un "cepo" a la venta de las acciones del FGS en esas empresas.