LA FRASE

"EL FLIPPER DE "LOS LOCOS ADDAMS" ME LO COMPRÉ PARA ENTRENARME PARA LAS REUNIONES DE LA MESA POLÍTICA." (MANUEL ADORNI)

viernes, 24 de noviembre de 2017

LA FAMOSA JUSTICIA DIVINA


PASEN MÚSICA


"En el 2014 no le hicieron nada al submarino, lo pintaron, le pusieron una bandera en el frente y lo largaron a navegar".

De ser así, los trabajadores de CINAR TANDANOR que dirigieron un emotivo mensaje a los tripulantes del ARA San Juan son unos hijos de puta que además de rascarse y no cumplir con su trabajo se rieron en la cara de ellos y sus familiares, la cúpula de la Armada un conjunto de irresponsables que lanzaron a navegar un barco que no estaba en condiciones de hacerlo, y Macri un cínico sin alma que les mintió en la cara a los familiares diciéndoles que la nave estaba en perfectas condiciones de navegar.

¿Ven todas las conclusiones que se pueden sacar de una afirmación de las tantas que circulan por los medios, donde se pone el foco en cualquier cosa menos en las implicancias humanas de la tragedia, las víctimas y el dolor de sus familiares?

Que Oscar Aguad era un inútil se sabía desde antes que el ARA San Juan zarpara en su último viaje, y en rigor, se supo desde siempre: el primero que lo sabe perfectamente es el propio Macri, que por algo lo puso antes en un lugar cuyo único objeto era satisfacer los deseos de Clarín para asegurar y ampliar sus negocios; hecho lo cual el "milico" dejó de ser ministro, y el ministerio fue disuelto.

Para tan corto fin, no se necesitaba nadie con las dotes de un estadista, como no se necesitaba la tragedia del submarino para confirmar que es un inútil, ni se necesita ahora poner el acento en su inutilidad, y la del gobierno en el tratamiento del tema.

Es un momento para levantar un poco la mira y ponerla en lo principal: en esos 44 argentinos que estaban simplemente haciendo su trabajo (un trabajo duro y riesgoso, que muchos no nos atreveríamos a hacer), cuando los sorprendió el destino. 

En ellos y en sus familias, que sufren y fueron maltratadas por un periodismo envilecido y por una comunicación oficial que puso más acento en el control de daños del episodio para el gobierno, que en la contención de los que estaban sufriendo el dolor de la incertidumbre por un ser querido. 

Aunque a veces cueste tenemos que ser capaces de discernir lo esencial de lo importante (como esclarecer que pasó con el submarino, y deslindar las responsabilidades del caso), pero que puede esperar.

Debería ser un consenso unánimemente establecido evitar la especulación política con las tragedias, pero bien sabemos que no es así; por eso es bizarro ver a los que trazaron un arco llegando al poder subidos en las muertes de Cromagnon para concluir agrediendo a la familia de Santiago Maldonado, quejarse por la politización de la desasparición del ARA San Juan.

No les importan las víctimas, ni las del submarino ni las de nada, y jamás les importaron; y por eso nosotros tenemos que evitar ser arrastrados al mismo barro; y si ellos no son capaces de abrir esa ventana de humanidad para dejar fuera de las disputas políticas ciertas cuestiones, hagámoslo nosotros: bastante malo y pernicioso para el país es ya el gobierno de Macri, como para que intentemos demostrarlo sobre la base del dolor de los que sufren la pérdida de sus seres queridos.

De hecho, por estos mismos días de tristeza, ese mismo gobierno está intentando llevar adelante a toda velocidad un programa de reforma que amenazan con cercenar derechos esenciales de los trabajadores, jubilados, docentes, investigadores y hasta deportistas argentinos; en una ofensiva cuyos blancos elegidos definen mejor que nada (y sin necesidad de apelar a golpes bajos) la naturaleza del proyecto político que nos gobierna.

No caigamos en la tentación de meter al doloroso episodio del San Juan en la grieta, respondiendo a las provocaciones del ejército de trolls rentados de Marcos Peña que intentan excluir sus responsabilidades tirándonos a nosotros el fardo como vienen haciendo en todo hace dos años, dejémoslos que se revuelquen en su propio lodo.

Y para el cloacal periodismo hegemónico nacional, nunca mejor dichas las palabras de Sergio Maldonado: si no tienen nada serio e importante que decir, mejor que pasen música.

LA DIFERENCIA ENTRE UN PLAN DE DESARROLLO Y UN PLAN DE NEGOCIOS


Leemos en La Política Online sobre las quejas de las compañías de seguros porque el gobierno les puso límites a través de la Comisión Nacional de Valores a las inversiones que pueden hacer en LEBAC´S; forzándolas de algún modo a reorientar sus carteras hacia los fondos comunes de inversión y fideicomisos que servirían para financiar los contratos para obras de infraestructura bajo el régimen de “participación pública privada”.

Si uno leyera la noticia fuera de todo el contexto de la política económica del gobierno de Macri podría pensar que estamos ante una medida que va por el rumbo correcto de acercar al sistema financiero entendido en sentido amplio, a la economía real, y alejándolo de la simple especulación financiera. Sin embargo, hay razones para dudar que sea así.

En primer lugar, porque la medida solo alcanza a las aseguradoras y no se extiende a los bancos, que son los principales tenedores de LEBAC´s y por ende quienes más se benefician con las altas tasas que viene fijando semana a semana para las mismas el Banco Central presidido por Sturzenegger.

Y en segundo lugar porque para beneficio de la economía en su conjunto sería mucho más provechoso que el festival de LEBAC´S se frenara porque contribuye a encarecer el financiamiento, y ha demostrado con creces ser un fracaso como estrategia anti-inflacionaria. Sin embargo, ocurre todo lo contrario: la bola de nieve sigue creciendo sin parar.

Pero además porque si la preocupación del gobierno fuera garantizar financiamiento a la producción y a la inversión que permitan aumentar la capacidad productiva, exportadora o generadora de divisas (posibilitando por ejemplo de ese modo el repago de la astronómica deuda que está contrayendo sin parar hace dos años), no hubieran liberado hace poco a los bancos de la obligación de destinar parte de sus depósitos a la línea de préstamos a las empresas a tasa preferencial que estableció Mercedes Marcó del Pont en 2012, durante su gestión en el BCRA.

Por el contrario la eliminación de esa obligación les deja a los bancos más margen de maniobra para seguir timbeando con las LEBAC´S cebando de ese modo la suba de tasas que los beneficias, porque también se los liberó en éste mismo gobierno del piso de intereses a pagar a sus depositantes a plazo fijo, y del techo a cobrar a sus deudores.

Al mismo tiempo, la precisión quirúrgica de la disposición de la Comisión Nacional de Valores dirigida a las aseguradoras (invertir en fideicomisos asociados a los contratos bajo el régimen PPP) autoriza a pensar que el gobierno les está dando una mano no a todas las empresas (por ejemplo a las Pymes), sino a sus amigos; sustituyendo la presunta “lluvia de inversiones” que esos contratos iban a garantizar para compensar la retirada del Estado -en plan de ajuste- del financiamiento de la obra pública, por el ahorro interno.

Un financiación que además será costosa, justamente por el alto nivel de las tasas provocado por las LEBAC´S y las libertades otorgadas a los bancos por la desregulación del mercado financiero; costos que luego serán cargados al Estado bajo el régimen PPP, sea con la entrega de mayores negocios (por ejemplo la operación de rutas por peaje, o la venta de electricidad al mercado mayorista con precios dolarizados), o del reconocimiento explícito de esos mayores costos, conforme a los cambios al sistema que veíamos acá.

Y siempre mirando el contexto, fue este mismo gobierno el que cambió el diseño del PROCREAR (que impulsaba a la industria de la construcción y sus derivados con préstamos a tasa subsidiada) llevándolo a un programa gestionado por los bancos bajo el ventajoso (para ellos) sistema de las UVAS, que para peor ahora quieren “securitizar” a través de la reforma a la ley que regula los mercados de capitales; permitiendo crear derivados financieros de los préstamos, negociables a través de letras o cédulas hipotecarias: exactamente el tipo de productos financieros que provocaron el estallido de la crisis de las sub-prime, en los países centrales, allá por el 2008, aun sin solución.

Vistas así las cosas, queda muy claro que nada más alejado de este gobierno que un plan global de desarrollo para transformar la estructura productiva del país, en el que se inserten los instrumentos financieros para apalancarlo, incluyendo el endeudamiento externo del sector público, que hasta acá viene financiando gastos corrientes en pesos, y la fuga de capitales.

Lo que parece en cambio más cercano es un modelo de valorización financiera que está muy claro en las medidas que vino tomando el Banco Central, en el perfil del endeudamiento y en la búsqueda sistemática de nichos de negocios para los bancos que son uno de los grandes respaldos de éste gobierno; quizás el más importante de todos. De allí también la insistencia en la “insustentabilidad del sistema previsional”, creando el clima propicio para el retorno de las AFJP.

jueves, 23 de noviembre de 2017

HAY QUE SER DESUBICADO


¿A quién se le puede ocurrir aprovechar una sesión donde se discutía una nueva ley de defensa de la competencia para hablar de una fusión gigantesca entre dos empresas que tienen posición dominante en sus respectivos mercados, para pasar a constituir casi un monopolio?

Estos kukas, siempre desubicados. 

BECAS UNIVERSITARIAS


Juan Manuel Abal Medina (foto) fue uno de los principales gestores del experimento Randazzo, llevado hasta el final en las PASO de agosto y en las generales de octubre, con los resultados conocidos: palo a palo con la izquierda, incluso perdiendo en Diputados, donde la lista quedó quinta en los cómputos finales.

Como consecuencia de lo cual se quedará afuera del Congreso a partir de diciembre cuando se vence su mandato como senador por la provincia de Buenos Aires para el que no había sido electo, sino que asumió como suplente de Aníbal Fernández.

Pero el hombre -del sector "dialoguista" del Senado, habitual coequiper de Pichetto incluso en las conversaciones del pacto fiscal sin que se sepa bien a cuento de que-  no se quedará sin conchabo: en el Boletín Oficial de hoy está publicado el Decreto 949 (completo acá), por el cual Macri lo designa como miembro de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU), por 4 años a partir del 10 de diciembre de éste año; es decir cuando finaliza su mandato.

La designación recae cuando todavía es Senador y Abal Medina es designado a propuesta del Senado, conforme lo prevé el artículo 47 de la Ley de Educación Superior 24.521, con lo que debemos suponer que los senadores consideraron que se trata de una personalidad "de reconocida jerarquía académica y científica", requisito que exige la ley.

A menos que lo que se esté premiando sea otra cosa.

AHORA NADIE SE HACE CARGO DEL ENGENDRO


Cuando el gobierno blanqueó que pensaba impulsar una reforma laboral profunda (luego de haberlo desmentido por escrito Marcos Peña en el Senado, dijimos acá que el proyecto marcaba una piedra de toque hacia el interior de todos los sectores del peronismo; y nos preguntábamos como se podía votar algo por el estilo -que cercena derechos fundamentales para los trabajadores- y seguir llamándose peronista, o peor aun, blandir el peronómetro contra otros.

Pichetto (el líder del pronismo, o peronismo PRO Macri) dijo públicamente entonces que ellos en el Senado iban a respaldar lo que acordara la CGT, es decir que si la CGt rechazaba la reforma, la iban a rechazar.

La CGT -sabemos- se sentó a negociar la rendición con el gobierno, habiendo aceptado desde el vamos que los derechos laborales son un problema para el país, que debe ser resuelto prioritariamente para remover uno de los principales obstáculos para el crecimiento: ese es el eje conceptual de las reformas, conteste con todo el discurso y la praxis del gobierno de Macri en estos dos años de gobierno; en los que eligió a los trabajadores como sus enemigos, blancos predilectos de sus críticas y de sus medidas.

Les guste o no a los dirigentes de la CGT (y a quienes intentar ensayar alguna forma de comprensión o justificación de su postura), sentándose a acordar con el gobierno retoques al proyecto original para hacerlo menos horrible (ya que ni con mucho esfuerzo puede afirmarse que sea bueno, o ayude a generar empleo de calidad y bien remunerado, pues ese nunca fue el propósito real) lo que la central sindical hizo en primer lugar es convalidar ese discurso y esa praxis oficial; que agreden directamente a la base social a la que deben representar.

Y esto no lo decimos nosotros (anticipándonos a alguna crítica del tipo “critican al sindicalismo porque no entienden como funciona, porque no son sindicalistas), sino los propios sindicatos y organizaciones de trabajadores nucleados en la CGT, a lo largo y a lo ancho del país: la Corriente Federal de los Trabajadores y la mayoría de las delegaciones regionales de la CGT, entre ellos.

Es evidente además que la reforma laboral es parte del acuerdo político de Macri con los gobernadores de todos los signos políticos, a menos que el gobierno se exponga a una derrota parlamentaria por no contar con los apoyos de los legisladores que les responden, sin los cuáles ni con la composición actual del Congreso ni con la futura, ningún proyecto puede plasmarse en ley. La hipótesis no parece posible.

Pues bien, como decíamos antes, el proyecto de reforma laboral aterrizó en el Congreso y llegó la hora de la verdad: el pronismo pichettista quiere aprobar su tratamiento antes de que llegue Cristina al Senado (todo un síntoma revelador de cómo son realmente las cosas), pero para eso quiere que los gordos de la CGT den la cara en las comisiones, bancándolo explícitamente.

Y parece que los muchachos de la CGT (que nunca dieron un comunicado oficial explicando lo que acordaron con el gobierno, y las razones por las cuáles lo hicieron) no lo harían en los tiempos que exige el cronograma anti-Cristina diseñado entre el gobierno y sus espadas en el Senado (Pichetto y Pinedo, en ese orden), porque se van al Vaticano a ver al Papa.

Lo que supone toda una definición sobre las bondades de la reforma para el conjunto de los trabajadores: salvo el gobierno, ninguno se anima a bancarla en público, en un debate en el Congreso, ni en los medios ni en la calle; acaso porque además de llover las críticas, temen que les tiren encima con el fantasma de la Banelco, que en este caso parece ni siquiera haber sido necesaria. A menos que la hayan reemplazado las transferencias on line a cuentas off shore, que es lo que está de moda. 

O sea, un auténtico engendro del cual nadie -salvo el gobierno, por supuesto- se reconoce progenitor o copartícipe, pero que todo indica marcha hacia su aprobación en ambas Cámaras del Congreso para convertirse en ley.

A menos -claro está- que el massismo en descomposición cumpla con su promesa de votarlo en contra (conociendo los antecedentes, nos animamos a suponer que lo que están haciendo en realidad es subirse el precio en la negociación), y Pichetto con la suya de no respaldarlo, si no lo hace la CGT públicamente.

Si las cosas se dan como lo marca la lógica (es decir, que ninguno de los nombrados cumpla con su palabra, como es su modus operandi habitual) y al triste precio de la resignación de derechos para los trabajadores argentinos, podría empezar a definirse la polémica sobre quien es realmente peronista dentro de “los peronismos”.

No sea cosa que luego de entregar el marrón en estas cuestiones medulares, al día siguiente salgan oliendo a rosas como si nada hubiera pasado, y a blandir de nuevo el peronómetro para distinguir entre réprobos y elegidos de “la reconstrucción del peronismo a tono con los tiempos que corren”, y paparruchadas por el estilo.

Ojalá nos desmientan.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

DECIR PELOTUDECES ES GRATIS. IR A LA UNIVERSIDAD TAMBIÉN, GRACIAS A PERÓN