LA FRASE
"MIS DIFERENCIAS CON EL PRESIDENTE SON PÚBLICAS Y NOTORIAS, PERO QUIERO AGRADECERLE QUE ME HAYA DADO ESTA OPORTUNIDAD DE ORDENAR PERSONALMENTE UNA REPRESIÓN." (VICTORIA VILLARRUEL)
domingo, 26 de mayo de 2019
TWEETS POLÉMICOS
No será mucho "Refundación"? https://t.co/r79Ygqa8O2— La Corriente K (@lacorrientek) 24 de mayo de 2019
Y cuando había arrancado, muchachos? https://t.co/umdz944ijL— La Corriente K (@lacorrientek) 24 de mayo de 2019
"A guardar las escrituras" https://t.co/6ygz5rpie3— La Corriente K (@lacorrientek) 24 de mayo de 2019
Y de Vidal no decimos nada, o transfirieron la bonaerense y no nos enteramos? https://t.co/xCybE6cJlg— La Corriente K (@lacorrientek) 24 de mayo de 2019
En todos lados se cuecen habas, @catanpeist: https://t.co/dIXgiV3cw9— La Corriente K (@lacorrientek) 24 de mayo de 2019
Y nosotros queriendo entrar a la OCDE. ¿Entendés lo que hay que hacer para conseguirlo?: https://t.co/tadydmqRVY— La Corriente K (@lacorrientek) 24 de mayo de 2019
Es al revés chicos, es por parcialidad, si no no se recusa: https://t.co/lHlqmTHW5G— La Corriente K (@lacorrientek) 24 de mayo de 2019
Claro, no pudieron aprobar los pliegos de jueces e iban a aprobar el desafuero, hacé el favor volvé con Bonelli: https://t.co/RmgJ26RFby— La Corriente K (@lacorrientek) 24 de mayo de 2019
Como tuvieron éxito con la científica, ahora siguen con el bombero. Ni se nota muchachos, métanle nomás: https://t.co/pIZkg2EAmI— La Corriente K (@lacorrientek) 24 de mayo de 2019
A comprar fasos, Carmela: https://t.co/z40q4S3zXy— La Corriente K (@lacorrientek) 24 de mayo de 2019
¿Y Boston?: https://t.co/AkwluVQsmX— La Corriente K (@lacorrientek) 24 de mayo de 2019
Listo gordo, ya te autorizaron, podés ir yendo nomás: https://t.co/DUSdzUW1tC— La Corriente K (@lacorrientek) 25 de mayo de 2019
Andá a chequearlo a la concha de la lora: https://t.co/KvNhvxfBsn— La Corriente K (@lacorrientek) 25 de mayo de 2019
Es mucho más pobre desde que gobiernan ustedes, Pau, queréte un poco. https://t.co/ePIw26qnik— La Corriente K (@lacorrientek) 25 de mayo de 2019
Hablando de falopa, ojo, te deja así https://t.co/7kWjYrxqkx— La Corriente K (@lacorrientek) 25 de mayo de 2019
O sea, al prestanombre de los Macri, en la venta trucha de Mac Air. https://t.co/KzRDH0BHXG— La Corriente K (@lacorrientek) 25 de mayo de 2019
No te vimos en la plaza hoy, bancando los trapos. Estaba fresco para los viejitos? https://t.co/PKHrcWpA7K— La Corriente K (@lacorrientek) 25 de mayo de 2019
La patria es de otros https://t.co/8XcR86UB6U— La Corriente K (@lacorrientek) 25 de mayo de 2019
Pero Silvia, que decís, si el cura los cagó a pedos https://t.co/yjUEoPoGO4— La Corriente K (@lacorrientek) 25 de mayo de 2019
Ay, perdón por no estar a la altura de Manu, trataremos de mejorar. https://t.co/LOzZq7JE75— La Corriente K (@lacorrientek) 25 de mayo de 2019
Pero Robert, que decís, si no te podés poner de acuerdo ni con el Cuarteto Leo de Alternativa Federal. https://t.co/J6v1nso9xN— La Corriente K (@lacorrientek) 25 de mayo de 2019
Durísima autocrítica del gober, @serdelfino. Bien por él. https://t.co/ScIUV7PYhd— La Corriente K (@lacorrientek) 25 de mayo de 2019
Alivio, apareció y estaba viva. Suspendan la búsqueda. https://t.co/JifnWmFaN2— La Corriente K (@lacorrientek) 25 de mayo de 2019
Este es feliz porque es el ultimo con vos en la Rosada https://t.co/qwUsijkGtb— La Corriente K (@lacorrientek) 25 de mayo de 2019
Pará; rey de la aptitud y la honestidad https://t.co/6Pkp3yDyK4— La Corriente K (@lacorrientek) 25 de mayo de 2019
LA PATRIA Y LOS OTROS
Se puede recuperar el espíritu que nos animó a todos los argentinos y argentinas sin distinciones en el Bicentenario. Siento no solamente que lo podemos hacer, sino también que lo tenemos que hacer.#EsConTodos #EsConTodas pic.twitter.com/zmQZ9yYwwn— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) 25 de mayo de 2019
Creemos no equivocarnos si decimos que ayer dio toda la sensación de que el verdadero festejo por el 25 de Mayo estuvo en Merlo, en el acto de lanzamiento de la fórmula que componen Alberto Fernández y Cristina, más que en el desvaído Te Deum de la catedral porteña por la mañana. Y no es simplemente porque en Merlo estuvo el calor popular que brilló por su ausencia en el acto oficial, sino por algo más, que se puede sentir en las tripas más que explicarlo con palabras: ayer recordamos que tuvimos patria, y sentimos que podemos volver a tenerla.
En el aniversario de la llegada de Néstor Kirchner al gobierno, y a 9 años de aquel Bicentenario inolvidable (que Cristina recordó emocionada como su último momento de profunda felicidad), se generó un arco entre el nacimiento del kirchnerismo, y el futuro inmediato del país; que se dirime este año en elecciones cruciales.
El contexto es difícil, tanto como el de aquel 2003, y acaso más; pero es justamente el recuerdo de lo que empezó entonces -como lo recalcaba Alberto Fernández en su discurso- lo que espolea la esperanza, en este presente amargo. La esperanza en la existencia de una alternativa para salir de la crisis, y volver a festejar el Día de la Patria sintiendo que ella, la Patria, nos incluye, nos cuida, nos cobija y no nos expulsa, ni nos deja librados a nuestra suerte.
Por contraste, la apabullante soledad custodiada de Macri y su gobierno en una Plaza de Mayo vacía por la mañana, nos dejaba a las claras que este gobierno no despierta en realidad adhesiones profundas por lo que hace, y hace rato ya que no genera esperanza por lo que podría hacer.
Y no se trata de que no exista un "macrismo social" en el que pivotea el experimento neoliberal que depreda al país desde 2015, o que no haya un importante sector de la sociedad que comparta el núcleo duro de los valores y las ideas que son la matriz del actual gobierno, sino de otra cosa. En lo que posiblemente sea (para nosotros, cada vez más convencidos de que es así) su último 25 de Mayo como presidente Macri estuvo solo, sin contacto con el pueblo que gobierna, en una plaza vallada, y ni siquiera rodeado de los que lo apoyan, en la ciudad que gobernó ocho años, y lo proyectó a la presidencia. Pasó a días de haber intentado generar una mística del ajuste, con la plataforma virtual de los "defensores del cambio".
La soledad de Macri y el vacío de la Plaza militarizada son datos potentes, que no se explican simplemente porque la derecha no gana la calle, ni moviliza multitudes ni pone micros para llegar a los actos, o no regala choripanes, según la vulgata gorila instalada: nada impedía que los "ciudadanos de a pie" (como les gusta definirse) se sintieran convocados por sí mismos a tomar una bandera, y acercarse a la Plaza a saludar a su presidente, el del gobierno que ellos eligieron. Pero no pasó. Y eso es, en buena medida, porque más que adherir a éste gobierno, odian al anterior; y del actual solo esperan lo que ya consiguieron: que impidiera la prolongación de la permanencia del "populismo" en el poder. Para peor, ha entrado en crisis el "No vuelven más".
Eso, sin contar con los perdurables efectos de una pedagogía política autodenigratoria, que antecede al actual gobierno, pero de la cual Macri y sus funcionarios son cultores decididos: ese discurso que baja desde el poder diciéndonos todo el tiempo que somos incorregibles, incurables, condenados al fracaso, incapaces de llegar a donde otros han llegado, malacostumbrados a vivir por encima de nuestras posibilidades; sin estar dispuestos a hacer el esfuerzo necesario. Sí, justo ellos dicen eso, así son. Y si uno cree eso, es lógico que no sienta ganas de festejar nada en el Día de la Patria, cuando no se siente parte de ella, como si fuera un exiliado, en su propio país.
En Macri y los de su clase, esa ajenidad es comprensible: no creen en la patria (tanto que no juró por ella al asumir), porque no es algo que se pueda escriturar como una propiedad; y porque es una zona de riesgo en la que no queda más remedio que vivir, poniendo a buen resguardo en otras patrias (más que nada, paraísos fiscales) sus más preciadas posesiones. Aun cuando se comporten como los dueños del país, carecen de ese vínculo emotivo y movilizador que une a un hombre con la tierra en la que ha nacido, y en la que aspira a vivir hasta el final de sus días; y con la gente que la habita.
Pero la pintura de las imágenes del Día de la Patria no sería completa si no dijéramos que hubo otros, muchos, millones, que no estuvieron ni en la Plaza por la mañana, ni en Merlo por la tarde; y tampoco tuvieron ganas de seguir alguno de los dos actos por la tele o las redes sociales; agobiados como están por el peso de una realidad que lastima y preocupa.
Es seguro que entre esos muchos hay quienes han votado a Macri, y hoy están desencantados, y sienten que la crisis que generó el gobierno en el que creyeron se los lleva puestos, sin distinguir colores políticos. Sobre ellos y todos los compatriotas que la están pasando mal reflexionaba ayer Alberto Fernández a modo de cierre de su discurso, convocando a convencerlos, sobre la base de un idea sencilla pero potente: si pudimos sacar al país adelante una vez, podemos hacerlo de nuevo.
Sin desconocer las enormes dificultades que se presentan, pero con la confianza de haberlo hecho, y la esperanza que genera Cristina y todo lo que ella representa. Se abre una etapa decisiva que requiere de nuestro compromiso militante`para hacer realidad lo que ella misma decía, justamente en aquellos días felices del Bicentenario: la Patria es el otro. Con la sencillez y la enorme profundidad de esa consigna movilizadora del peronismo, desde siempre: construir la grandeza de la Patria, y la felicidad del pueblo; porque para nosotros una cosa no se concibe sin la otra, y carece de sentido.
sábado, 25 de mayo de 2019
OCULTANDO EL CISNE NEGRO
El tenebroso episodio de la masacre de San
Miguel del Monte conmociona, pero también debería llamar a la reflexión, desde
más de un ángulo posible. El primero y más
obvio, la apremiante necesidad de la democracia argentina de saldar una de las
deudas más pesadas de su transición post dictadura: la definitiva
democratización de las fuerza policiales y de seguridad, para adaptarlas a
mínimos estándares compatibles con la vigencia de los derechos y garantías
constitucionales.
Un tema que
abordamos en extenso acá en su momento, y respecto del cual nos remitimos a lo
dicho.
Sin embargo, esa
deuda que ha sido transversal a todos los gobiernos (con ensayos de saldarla
nunca llevados a fondo, para ser justos) se vio gravosamente aumentada como la
deuda externa en el actual gobierno; en el que las políticas de gatillo fácil
de las fuerzas policiales cuentan no solo con la anuencia o la vista gorda del
poder político, sino con su beneplácito y encomio: los policías bonaerenses que provocaron la muerte de los cuatro jóvenes no fueron más que otros Chocobares, convencidos de
que lo más adecuado es disparar primero, y preguntar después.
Que Macri no los
haya recibido en la Casa Rosada como a Chocobar obedece más a la conmoción
social que provocó el caso, que a sus deseos íntimos, o sus convicciones sobre
cual sea la mejor política en materia de seguridad. Sin embargo y al igual que
con tantos otros casos de gatillo fácil, la red mediática de construcción de
sentido social cerró rápidamente filas en defensa de los asesinos, culpabilizando
a las víctimas: hubo al respecto episodios ciertamente bochornosos, pero para
nada sorprendentes.
Todo eso crea un
caldo de cultivo propicio para que, sumado a discursos tenebrosos como el de
Patricia Bullrich sobre la portación de armas, los Chocobares que abundan en
las fuerzas de seguridad provinciales y federales se sientan impunes, y más que
protegidos, estimulados a resolver las cuestiones siguiendo su propio criterio,
y con la estricta lógica de las armas.
Pero en éste caso
en particular hay otro costado que nos interesa resaltar acá, porque habla de
las miserabilidades de la política y del periodismo cómplice, que no repara en
que en el medio de todo quedaron truncadas vidas humanas, para peor con mucho
camino por recorrer: por mucho que se recalque la responsabilidad del gobierno
nacional y en particular de Patricia Bullrich en la instalación de un discurso
irresponsable en la materia, no puede dejarse de lado que la responsable
política directa de los policías que dispararon sobre los pibes de Monte es la
gobernador de Buenos Aires, María Eugenia Vidal.
Y no solo por una
cuestión de dependencia funcional de los policías asesinos, sino porque jamás
hizo el más mínimo gesto público para diferenciarse de las brutalidades de
Macri y Bullrich en materia de políticas de seguridad, y por el contrario las
avala; usufructuando políticamente los beneficios del discurso “manodurista”:
entre las numerosas (pero nunca enumeradas) “mafias” que Vidal dice estar
combatiendo nunca figura la policía corrupta y de gatillo fácil, y no ha
mostrado -a diferencia de la imagen pública que quiere proyectar- la más mínima
sensibilidad con las víctimas de la violencia institucional, que hoy exhibe en
el país y en su provincia registros más propios de una dictadura, que de un
gobierno democrático.
Tanto como la de
Macri o Bullrich y más, la responsabilidad de Vidal en los hechos de San Miguel
del Monte es inocultable, y por eso son muy burdos y evidentes los intentos de
buena parte del periodismo (incluyendo a algunos de este lado de la grieta,
como el “Gato” Sylvestre) por disimularla, o lisa y llanamente esconderla.
Y este nos parece
un dato político no menor en estos momentos, en los que se barajan todo tipo de
rumores sobre el desistimiento de Macri de su intento de reelección, para
declinar la candidatura del oficialismo en María Eugenia Vidal: más allá de lo
que se opine al respecto (al menos acá somos escépticos), es ostensible el
esfuerzo del “círculo rojo” por preservarla de lo que puede transformarse en el
“cisne negro” que recaiga sobre su figura y dinamite parte del diferencial
electoral que -dicen, seguimos siendo escépticos- tiene sobre la de Macri, para
mejorar las chances del oficialismo. O para tentar a esa parte de la oposición
(Massa, Lavagna, Alternativa Federal) que estaría dispuesta a acompañarla, si
decidiera dar el salto, o si alguien lo decidiera por ella.
Al menos para
nosotros (y creemos que para muchos) Vidal es tan siniestra como Macri, si no
más; porque puede mostrar un rostro “amable” y un origen de clase que no genere
rechazo, como el visible garca que es el presidente, y que denota en cada gesto
y palabra. Y no representaría ninguna diferencia política en relación al
presidente: tiempo atrás dijo para quien quisiera oírla que seguiría su misma
política económica, y si algo demuestra la masacre de Monte es -entre muchas
otras cosas- es que si de credenciales democráticas y apego a los derechos
humanos y las garantías constitucionales hablamos, María Eugenia Vidal viene
tan flojita de papeles como Mauricio Macri.
viernes, 24 de mayo de 2019
TRADUCCIÓN
No diga "Se acelera la fuga de capitales porque pierde Macri y se van".
Diga "Repuntan inversiones de argentinos en el exterior por la incertidumbre electoral".
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