LA FRASE

"EL FLIPPER DE "LOS LOCOS ADDAMS" ME LO COMPRÉ PARA ENTRENARME PARA LAS REUNIONES DE LA MESA POLÍTICA." (MANUEL ADORNI)

miércoles, 25 de marzo de 2020

LA PANDEMIA SOCIALISTA


Hoy a la tarde, un día después de la convocatoria de Perotti en Casa de Gobierno a los legisladores oficialistas y opositores de ambas Cámaras para intercambiar opiniones e información sobre el avance de la pandemia en la provincia, sesionó la Cámara de Diputados. Tenía que tratar el proyecto de ley de necesidad pública, entre otras cosas, en materia sanitaria; proyecto con media sanción del Senado desde el 5 de marzo, y que el Ejecutivo había enviado el 5 de febrero.

Pese a que en la reunión de ayer todo indicaba que la oposición (fundamentalmente el socialismo) tendría el gesto de grandeza de ayudar a la pronta sanción de la ley (sea votando el texto del Senado, sea votando otro que estaban consensuando con funcionarios del Ejecutivo y el Senado aceptaría), nada de eso pasó: los "dialoguistas" preocupados por "el emperador Perotti que pide facultades extraordinarias y la suma del poder público" no aceptaron modificar ni una coma de su despacho, y lo aprobaron por mayoría, volviendo la ley al Senado. 

Más allá de que eso demora aun más la sanción de la ley, es bueno que sepamos, al menos en líneas generales, de que estamos hablando, comparando los dos proyectos: el que tenía media sanción del Senado, y el que aprobó por mayoría hoy Diputados. Y también que sepamos los inconvenientes que se le generarían al gobierno, si termina prosperando éste último. Acá un repaso:

* El texto de Diputados solo permite al Ejecutivo renegociar contrataciones comprendidas en la Ley Nº 5188 (o sea, obras públicas), en base al "equilibrio contractual", como si las dos partes (contratista y Estado) fueran iguales, y tuvieran los mismos intereses. Y en caso de no lograrse un acuerdo, reprogramar los plazos pero garantizando en todos los casos la íntegra ejecución de las obras o trabajos comprendidos en esos contratos, o sea, los hechos durante el socialismo, aunque sean onerosos, inútiles, con sobreprecios, indexados por la Ley 12046 o con demoras injustificadas: ni la Cámara de la Construcción lo hubiera redactado mejor. Pensándolo bien, a lo mejor lo redactaron ellos. 

En el texto del Senado se hablaba de incluir también los contratos comprendidos en la Ley 12510 (por ejemplo los pactados en dólares en materia informática, o para el 911, los contratos para rubros varios con el Banco Municipal de Rosario), buscando "equilibrio entre la optimización de los recursos públicos y los intereses particulares" (o sea, el Estado paga cuando puede, como puede y con los recursos que tiene, porque tiene otras necesidades que atender). 

* En ambos textos se autoriza al Poder Ejecutivo a endeudarse en 8700 millones para cancelar deudas, pero en el de Diputados esos fondos tienen que ser usados para pagar deudas que la Provincia tenga con municipios y comunas, antes incluso que con los proveedores y contratistas, como contemplaba el texto del Senado. Incluso el texto de Diputados elimina el tratamiento especial de la deuda de la EPE con CAMMESA (la administradora del mercado mayorista eléctrico) por 2700 millones de pesos, que contrajo el socialismo al final de su gestión: ver más información acá

Uno de los efectos concretos de esto es que el gobierno de Perotti podría verse obligado a aumentar las tarifas de electricidad, justo el día que por Decreto 283 adhirió al DNU 311 de Alberto Fernández, por el cual suspende por 180 días el corte de servicios por falta de pago a los sectores sociales y económicos más vulnerables, con motivo de la emergencia por el coronavirus: ¿es posible tamaña desconexión -hablando de luz- con la realidad? 

* El texto de Diputados conmina al Poder Ejecutivo a cancelar, en un plazo no mayor a 60 días de concretar el endeudamiento, los saldos no transferidos a Municipios y Comunas del Fondo de Obras Menores correspondientes al ejercicio 2019 y anteriores, o los certificados por ejecución de obras por municipios y comunas en el marco de la Ley 13.751 (pavimentos urbanos). Con relación a lo primero, es bueno aclarar que en los 20 días finales del mes de diciembre del año pasado (sus primeros 20 días de gobierno) Perotti tuvo que cancelar las deudas que por ese concepto generó la gestión de Lifschitz con las municipalidades y comunas por los importes de los años 2016, 2017 y 2018.

Y con relación a lo segundo, el 61,63 % de los fondos para pavimentos urbanos fueron asignados el año pasado (año electoral) a municipios y comunas del Frente Progresista, y solo el 16,17 % del total a las del PJ. Para que se entiende: le piden a Perotti que se endeude para hacer en 60 días, lo que ellos no hicieron teniendo los recursos (bolsiqueados a las muncipalidades y comunas), durante más de tres años; y para pagar sus promesas de campaña con las cuales sus intendentes hicieron obras, para ganar las elecciones.

* En el proyecto del Senado la autorización al Ejecutivo para endeudarse para recomponer las existencias del FUCO (Fondo Unificado de Cuentas Oficiales) era por 16.000 millones de pesos, en el texto que aprobó Diputados ese importe baja a 7210 millones, o sea menos de la mitad. Esa diferencia -en menos- de 8790 millones de pesos para recomponer una "caja" que el socialismo dejó virtualmente en cero (con apenas 118 millones de pesos) a diciembre del 2019, es más que la suma de los dos fondos que creaba el proyecto original del Ejecutivo, para atender las necesidades sociales más urgentes: la emergencia sanitaria (antes del coronavirus) y la emergencia alimentaria (declarada incluso por ley nacional, con el voto favorable del socialismo, y adhesión de Lifschitz por decreto): ambos sumaban 5000 millones de pesos.

Otra vez explicamos: al alterar los cálculos del proyecto del Ejecutivo de un modo tan drástico, lo obligan a estrujar otras partidas del Presupuesto para atender esos gastos (por ejemplo incrementar los valores de la Tarjeta Única de Ciudadanía de la provincia para comprar alimentos), en medio de la emergencia por la pandemia coronavirus, y de la caída en picada de la actividad económica que conlleva.Y al mismo tiempo le prohíben afectar partidas de gastos de capital (obra pública por ejemplo) para gastos corrientes (insumos hospitalarios, comedores escolares y comunitarios).

* Los montos asignados al régimen de asistencia financiera a Municipios y Comunas son elevados de 3500 millones (del proyecto votado por el Senado) a 6500, financiados con endeudamiento. De esos 3000 millones de diferencia, 2436 (el 72,41 % de la diferencia) se repartirían entre Santa Fe y Rosario, ambas con gobiernos del FPCyS; a transferírseles en un plazo máximo de treinta (30) días de presentada la solicitud, pudiendo extenderse dicho plazo a un total de sesenta (60) días. 

El texto aprobado por Diputados prevé que la Comisión Bicameral que se crea pueda convocar a los funcionarios del Poder Ejecutivo a brindar explicaciones ante cualquier tipo de demoras en esos trámites. Y en ese caso, los funcionarios tendrán que dejar de lado lo que estén haciendo (por ejemplo atender la emergencia sanitaria) para ir a explicar por que no les dan plata a Javkin o Jatón; quienes además pueden adherir al régimen (según lo aprobado por los diputados del Frente Progresista) por decreto, sin intervención de los respectivos Concejos municipales: menos mal que era Perotti el que pedía superpoderes.

* Hay un artículo (el 32) del texto aprobado por mayoría en Diputados que está hecho pensando exclusivamente como llenar de plata ese barril sin fondo que es la Municipalidad de Rosario, tras 30 años de gestiones socialistas: establece que los saldos pendientes de devolución que posean los Municipios de Primera Categoría (sólo lo son Santa Fe y Rosario, y Corral no tuvo anticipos porque estaban peleados) en concepto de anticipos o adelantos extraordinarios de coparticipación recibidos antes del 31 de diciembre de 2019, o sus refinanciaciones, serán devueltos en sesenta (60) cuotas iguales mensuales y consecutivas, o sea le dan cinco años a Javkin para devolver los 2050 millones de pesos que Lifschitz le regaló a Mónica Fein, solo durante el año pasado, en plena campaña electoral y hasta dos días antes de dejar la Casa Gris. El mismo texto le da a Perotti solo tres (3) años para devolver lo que tenga que pedir prestado para "llenar" el FUCO que el socialismo vació en el mismo año, y le bajan la autorización para endeudarse a esos mismos fines, a menos de la mitad como vimos antes. 

Eso sin contar que la forma de pago de la deuda financiada, la pone el Municipio (Rosario) y no la provincia; y que para compensar en Jatón la plata que no le dieron a Corral el año de las elecciones (porque era candidato, pero por Cambiemos), aprobaron que "...aquéllos Municipios de Primera Categoría que no tengan saldos pendientes de devolución o amortización a la fecha de sanción de la presente ley en concepto de anticipos o adelantos extraordinarios de coparticipación recibidos antes del 31 de diciembre de 2019 (Santa Fe, el único en esas condiciones), deberán recibir –si así optaren- un anticipo extraordinario en idénticas condiciones financieras a las mencionadas en el párrafo anterior..." (o sea si lo piden hay que dárselo, y lo pueden devolver como quieran, en cinco años. Las negritas son nuestras).

* Para sostener el congelamiento de tarifas que Perotti dispuso por Decreto Nº 69/20 (ver más información acá)  en el proyecto del Poder Ejecutivo  se contemplaba usar los recursos provenientes de la toma de créditos para recomponer el FUCO. En lo aprobado hoy por el socialismo y sus aliados en Diputados disponen que debe hacerlo modificando el Presupuesto vigente, que lo armaron ellos antes de irse. O sea, para ponerlo fácil: tiene que elegir entre comprar barbijos o aumentar los fondos de los comedores escolares, o congelar las tarifas, porque para todo no le va a alcanzar. Repetimos lo dicho más arriba: esto fue votado ayer, mientras Perotti por el Decreto 283 adhirió al DNU 311 de Alberto Fernández, por el cual suspende por 180 días el corte de servicios por falta de pago a los sectores sociales y económicos más vulnerables, con motivo de la emergencia por el coronavirus.

* Y hablando de sectores vulnerables: en el texto de Diputados se dice que se faculta al Poder Ejecutivo a garantizar progresivamente la absoluta gratuidad del boleto educativo en todos los niveles y modalidades, pero ad-referéndum de las Cámaras Legislativas. O sea, lo facultan pero no lo facultan. Es tal la miserabilidad política de éste gente que, sin reparar en que las escuelas no tienen clases y los chicos están en su casa en cuarentena, lo único que les importa es que Perotti no pueda cumplir por sí lo que fue una de sus principales promesas de campaña. Ni que decir que la viabilidad del boleto educativo gratuito también depende del financiamiento que tenga el gobierno: si se lo retacean a la mitad, se complica. 

* En el colmo de la hipocresía, el texto aprobado en Diputados crea un fondo especial de 6000 millones de pesos para afrontar la emergencia por el coronavirus, después de que en la reunión de ayer en la Casa de Gobierno se enteraron (por boca del propio Perotti) que él ya lo había creado por los Decretos 269 (del 18 de marzo) y 271 (del 20 de marzo), dictados en el marco del artículo 27 de la Ley 12510; que dice así: "El Poder Ejecutivo puede disponer la incorporación al presupuesto de autorizaciones para gastos no previstos o para los cuales los créditos aprobados hubieren resultado insuficientes, para atender hechos de fuerza mayor o excepcionales que requieran la inmediata atención del Estado. Estas disposiciones deberán ser comunicadas al Poder Legislativo con los antecedentes que sustentan la decisión adoptada, antes de ser puestas en ejecución.".

Después de los decretos (ya comunicados a la Legislatura), el Ejecutivo ingresará un mensaje para que lo autoricen a endeudarse para financiar ese programa. ¿Lo votarán o seguirán apostando a que todo se le incendie al gobierno, y por ende a los santafesinos?

Mientras tanto acá en el diario de Miguel (¿o era de Nahuel?) dicen que le autorizaron "a Perotti" (no a la provincia, no al Ejecutivo: a él, al mismo que no lo nombran nunca aunque sale en conferencia de prensa por el coronavirus dos veces por días) a endeudarse por 37 millones de pesos. Evidentemente el que hizo la nota no sabe sumar, porque si contamos los montos de operaciones de crédito público autorizadas en el texto votado da más (exactamente 39.816 millones), pero si restamos los 12.366 millones ya votados en el Presupuesto en noviembre del año pasado (que quedan iguales en el texto) son menos: 26.450 millones. 

Y de ese total, 13.210 millones van a la provincia, 4540 a los municipios y comunas, y los restantes 8700 que son para pagar deudas, a repartir, pero con prioridad para que las que cobren primero sus deudas sean los municipios y comunas. Aun considerando todo eso como "plata para Perotti" sumarían 21.910 millones, no 37.000: hay una diferencia de 15.090, o lo que es lo mismo: dos veces y media (en menos) de los fondos que ya dispuso Perotti para afrontar la emergencia por el coronavirus


10 MESES DE UN ACIERTO



A poco más de tres meses de comenzado su gobierno y con un mandato de cuatro años por delante, es prematuro y aventurado hacer un balance de la gestión de Alberto Fernández al frente del Poder Ejecutivo nacional; lo que por otro lado solo puede hacer sopesando las difíciles circunstancias en las que le toca desempeñarse, circunstancias que la crisis desatada por la pandemia no hace sino agravar dramáticamente.

Sin embargo, hay si ya, a esta altura de los acontecimientos, una certeza: el hombre está demostrando dar la talla para el desafío, y (esto podemos decirlo con más certeza aún) que esté él en la Casa Rosada y no el tilingo que nos (des) gobernó los cuatro años anteriores es un gran alivio para la inmensa mayoría de los argentinos, incluyendo a los que no lo votaron. Esta certeza además se puede constatar en algunos sondeos de opinión que están circulando.

El manejo de la crisis por parte de AF puede tener los matices que toda gestión de gobierno tiene, y ciertamente no está exento de críticas puntuales. De lo que hablamos es de la impresión general: hay un presidente al mando, que se hace cargo del problema sin esquivarle el bulto, que está dispuesto a utilizar todas las atribuciones que la Constitución confiere a su cargo, y que no busca excusas, o desplazar culpas en la sociedad.

Por el contrario, cuando la sociedad tiene culpas (como las de los tarados que insisten en violar la cuarentena), pone en marcha los mecanismos institucionales para que asuman las responsabilidades que eso conlleva: hay presidente, hay gobierno, hay Estado, y eso se nota.

Se nota en la orientación de las medidas, como el Ingreso Familiar Extraordinario, o la suspensión de la desconexión de los servicios por falta de pago, o la prohibición del cierre de cuentas corrientes por el libramiento de cheques sin fondos, dispuestos por los DNU 311 y 312 publicados hoy en el Boletín Oficial (completos acá y áca). 

Insistimos: se podrá discutir la letra chica de las medidas, si 10.000 pesos del IFE  son pocos o muchos, si se debieron haber pagado antes, esto o aquello. Pero lo que está claro es que se gobierna pensando en la gente, o al menos en la que peor la está pasando, ese es el sentido general. Y la gente siente que el gobierno no los odia, ni los culpa, ni se olvida de ellos, lo que no es poco, considerando de donde venimos, en el pasado inmediato.

Y en este marco de reflexión, no podemos dejar pasar por alto la reacción que ha despertado en el macrismo psiquiátrico, y en ciertos sectores de gorilismo/pensamiento derechoso irreductible, la venida de los médicos cubanos que vienen a aportar su experiencia en la crisis: si no fuera porque se producen en una situación de virtual catástrofe global, moverían a la risa por su ridiculez.

En buena medida es porque son cubanos (hay gente con su cerebro congelado en la Guerra Fría), y más que nada, porque llegaron de la mano de Cristina, lo cual nos remite a aquel momento crucial, hace 10 meses atrás, cuando ella misma anunciaba en el video que abre el post, la decisión que sacudió el tablero político del país, y desembocó en el triunfo electoral del 27 de octubre, y la instalación de Alberto Fernández como presidente, en la Casa Rosada.

En ese tipo de reacciones seguramente pensó Cristina cuando decidió dar un paso al costado, y que fuera Alberto y no ella el que encarnara la principal candidatura. Es posible conjeturar hoy, en medio de la pandemia, que algunas medidas duras que se están tomando porque son inevitables (como la cuarentena), serían más desobedecidas aun, si la presidenta que las adoptara fuera Cristina.

Por eso, desde ese lugar también, la decisión que tomó hace 10 meses fue más que acertada. Tuit relacionado: 

TWEETS POLÉMICOS

martes, 24 de marzo de 2020

NO OLVIDAR, NO PERDONAR


Un 24 de marzo distinto, sin marchas, sin gente ganando la calle para dar testimonio de la memoria viva y presente, que clama verdad y justicia.

Con más de uno que, como en la metáfora del dedo y la luna, señala que los que están en la calle son, como hace 44 años, los milicos.

Sin advertir que, escenografías aparte, nos atraviesa hoy el mismo conflicto que nos atravesaba entonces: de un lado los que creen en los valores colectivos, la solidaridad, y una sociedad y un Estado que nos contenga a todos, en especial los que sin esa ayuda, no pueden solos.

Del otro, los cultores del "sálvese quien pueda", "yo, argentino". Los que tranquilizaban su conciencia diciendo (y diciéndose a sí mismo) "si vos no andás en nada raro, no te va a pasar nada".

Si no confundimos el dedo y la luna, aun en este 24 de marzo de calles vacías y gente encerrada en sus casa para protegerse de otra amenaza, concreta pero invisible, lo podremos ver.

E imaginar sin demasiado esfuerzo que estarían haciendo los 30.000 hoy: seguramente ayudando donde hiciera falta, o simplemente acatando solidariamente la consigna de quedarse en casa. Ellos, que hicieron de ganar la calle una forma de militar, y de militar una elección de vida.

Porque en definitivas de eso se trataba entonces, y se trata hoy: si existe un "nosotros" que nos involucra a todos (o por lo menos a las grandes mayorías), y que hacemos para construirlo.

O si impera la ley de la selva, y cada uno mira su propio ombligo; sin importarle en lo más mínimo lo que les pasa a los demás.

De allí que hoy, 44 años después de aquel día trágico, el mejor homenaje que les podemos hacer es seguir su ejemplo, y poner lo que tengamos de poner de nuestra parte, aun en estas circunstancias (sobre todo en medio de ellas) para construir una sociedad regida por los valores por los que ellos abrazaron la militancia.

NO HAY MAYOR SOLIDARIDAD QUE PAGAR IMPUESTOS


Ayer nomás y a propósito de las enseñanza que debiera dejarnos la crisis del coronavirus, decíamos acá: "Y ya que hablamos de empresarios y para concluir: recordemos a los que hoy, mientras todos estamos angustiados y preocupados, aumentan los precios, especulan con insumos críticos, despiden empleados, desabastecen y luego (y antes y después, y siempre) piden rebajas de impuestos, reglas de juego claras para invertir y se alzan como voces autorizadas para decirle a los gobiernos que es lo que tienen que hacer.".

El mismo día -ayer- leíamos en Infobraden que un grupo de los más poderosos empresarios del país lanzan una iniciativa "solidaria" para recaudar 100 millones de dólares, y destinarlos a la compra de respiradoras y otros gastos necesarios en la infraestructura sanitaria, para hacer frente a la emergencia. 

Repasando la nómina de los promotores de la iniciativa, coincide casi exactamente con el famoso "grupo de whatsapp" que estos mismos empresarios armaron en plena campaña electoral, para apoyar la reelección de Macri; o sea, de un gobierno que suprimió el Ministerio de Salud, y desfinanció al Estado en general, y al sistema de salud pública en particular. Y lo desfinanció atendiendo los reclamos y exigencias de esos mismos empresarios, que siempre piden lo mismo: rebajar impuestos, y achicar el gasto público. 

La misma nota da cuenta de que la poderosa Asociación Empresaria Argentina (AEA), el "club" que agrupa a los empresarios más poderosos del país, "bendijo" los esfuerzos coordinados de las autoridades de distintos niveles, con prescindencia de colores políticos, para hacer frente a la emergencia: un gesto que da cuenta cabal de como se ven a sí mismos estos personajes, y cual es el rol que creen que deben cumplir en la sociedad, algo así como el "sello IRAM de calidad" de la política, y la gestión de la cosa pública.

Lo cierto es que, si esos empresarios que organizan ahora una campaña solidaria por intermedio de la Cruz Roja (o colgándose de su prestigio, para ser más precisos) y auditada por una invariable consultora que da el sello de transparencia y honestidad en el manejo de los fondos (la pregunta sería quien se los da a ellos), pagasen en tiempo y forma todos los impuestos que deben pagar acorde a sus ingresos, ganancias y capacidad contributiva, estas "campañas solidarias" no serían necesarias, y no habría que apelar a ONG's, por más prestigiosas que sean: bastaría un Estado activo y bien financiado con recursos genuinos, aportados por los que más tienen, actuando para socorrer a todos, especialmente a los que menos tienen.

No es, ciertamente, una ideas novedosa, ni trasnochada, ni pura ocurrencia nuestra: de hecho esto es precisamente lo que se estaba discutiendo ahora en los propios países centrales, cuando sobrevino la pandemia. Eso, sin contar con que estos muchachos (que capan un mosquito al vuelo) plantear hacer donaciones, porque luego pueden deducirlas de los impuestos que tienen que pagar.

Estos mismos empresarios presionaron (no tuvieron que hacerlo mucho, a decir verdad) para que el gobierno de Macri gestara el más amplio y generoso blanqueo de capitales de la historia argentina del cual se benefició personal y familiarmente el ex presidente y sus empresas; sin la obligación (por primera vez) de repatriar lo blanqueado. Solo poniendo la lupa fiscal en esos patrimonios "negros" ocultos en el exterior (en su mayoría en paraísos fiscales), y cobrando los impuestos consiguientes, hay recursos de sobra para afrontar la pandemia, y más también.

La solidaridad dejémosla para otros, o en todo caso: que la pongan en práctica pagando impuestos. Tuit relacionado:

lunes, 23 de marzo de 2020

TWEETS POLÉMICOS

PARA RECORDAR CUANDO ESTO PASE


Cuando todo esto pase -porque va a pasar, más tarde o más temprano- no tratemos simplemente de olvidarlo, espantando los recueros de la pandemia como se espanta una mosca. Hagamos un ejercicio de memoria y recordemos, para que nos haya servido. Y en ese ejercicio recordemos:

* A los que se la pasan puteando todo el tiempo al Estado y sus trabajadores, para quejarse por cualquier cosa reclamando porque "yo pago mis impuestos", suponiendo en su supina ignorancia que los impuestos funcionan como una especie de jubilación privada  o seguro de renta: lo que yo pago (si lo pago) queda acreditado en una cuenta a mi nombre, y en función de lo que pago, es lo que puedo exigir, como si fuera un servicio privado.

* A los que, por el contrario (aunque no pocas veces suelen ser los mismos) llegan hasta a cortar rutas para no pagar un impuesto, o ante cualquier disconformidad con el gobierno predican la rebelión fiscal, o evaden, o apelan a un contador ingenioso para pagar menos de lo que que les corresponde, y cuando hay problemas reclaman ambulancias, patrulleros, enfermeras, camas en los hospitales, servicios. 

* A los Espert  Milei, Broda, Boggiano y demás "libertarios", para los cuales la solución siempre, en cualquier contexto, es no gastar, cobrar menos impuestos, no emitir moneda, no regular, dejar que cada uno haga lo que quiera y como quiera sin injerencia del Estado, y dejar todo en manos de la mano invisible del mercado. Porque van a volver y seguir con sus idioteces, como si nada de todo esto hubiera pasado.

* A sus primos hermanos del infantilismo trosco, que en medio de una crisis de proporciones descomunales y de proyecciones indeterminadas, se miran el ombligo y amenazan con marchar el 24 de marzo aun contra la opinión de las Madres y las Abuelas, se oponen a que las Fuerzas Armadas o de seguridad hagan tareas de apoyo en la emergencia, o piden que sesione un Congreso en el que solo tienen tres diputados y ningún senador, al solo efecto de tener pantalla y visibilidad en medio del desastre, como si fueran Bart Simpson.

* A los que aplauden a los trabajadores de la salud pero votaron al PRO que desfinanció la salud pública, cada vez que enfrentaron una urna, o que piensan replicar el aplauso con otros trabajadores por su rol en la emergencia, pero los putean si reclaman por sus salarios o derechos laborales, o hacen huelga para conseguir lo que piden. 

* A esos trabajadores como los cajeros y repositores de los supermercados, los que fabrican lo que comemos, los que atienden en las farmacias, en fin, todos los que en estos días siguen teniendo que trabajar con riesgo de contagiarse, porque sus tareas son imprescindibles. Acordémonos de ellos siempre, no solo para calcular cuanta plata pierde el país porque no van a trabajar en un día de paro general.

* La importancia de la solidaridad, lo que significa y lo que reclama de nosotros, que a veces es hacer lo necesario y más, otra simplemente hacer la parte que nos toca y otras (como ahora), simplemente no hacer nada y quedarnos en casa. Más voluntariado para ayudar donde, como y cuando hace falta y podemos ser útiles, y menos voluntarismo creyendo que ayudamos haciendo lo que queremos o lo que nos parece que hay que hacer, aunque sea exactamente lo contrario que la situación aconseja y reclama, o se nos pide.

* Aprender a distinguir, en concreto y en cada caso, que es lo crítico y esencial en una sociedad y que es lo que no lo es, quien y como lo define, cuáles son las prioridades en un país y como se establecen. Recordarlo la próxima vez que alguien proteste porque se restringen actividades o comportamientos en los que no nos va la vida, como poder comprar dólares o viajar al exterior.

* Revisar permanentemente la visión que tenemos del mundo y sobre nosotros mismos, para no manejarnos con réprobos y elegidos determinados de antemano, ser cuidadosos con los modelos de otros países que proponemos como ejemplo a seguir y, sobre todo, desterrar la idea de que somos un país de mierda. En todo caso, tendremos alguna gente de mierda, que es otra cosa.  

* Reivindicar nuestro sistema político y nuestras instituciones, en especial el presidencialismo, que se replica hacia adentro y en escala local en los gobernadores y los intendentes. Hagámoslo cada vez que alguien vuelva a plantear delirios parlamentaristas, o se queje de la excesiva concentración de poderes en una persona. Y pensemos también en los que estuvieron a la altura de las circunstancias y los que no, los que hicieron lo que les correspondía y más, y aquellos a los que, en plena crisis, les tembló la mano para cerrar un shopping o un casino por miedo a perder votos, o a la queja de los empresarios.

* Y ya que hablamos de empresarios y para concluir: recordemos a los que hoy, mientras todos estamos angustiados y preocupados, aumentan los precios, especulan con insumos críticos, despiden empleados, desabastecen y luego (y antes y después, y siempre) piden rebajas de impuestos, reglas de juego claras para invertir y se alzan como voces autorizadas para decirle a los gobiernos que es lo que tienen que hacer.