LA FRASE

"YO NO PROMOCIONÉ AL UENO BANK, SOLO LO DIFUNDÍ." (SANTIAGO PEÑA)

martes, 27 de agosto de 2013

LOS AUMENTOS DE TARIFAS SE VAN POR EL CAÑO DE LA INEFICIENCIA


Leemos en el diario del Loco Lindo información del Censo 2010 desagregada por el IPEC, de la que surge que (según lo dice la imagen de apertura) el 44,1 % de los hogares de la ciudad de Santa Fe carece de cloacas, y el 8,71 % carece aun de agua potable.

En reiteradas oportunidades nos hemos ocupado acá del tema, analizando la gestión de Aguas Santafesinas S.A. (ASSA), y poniendo en contexto el marco en el cual fueron prestados en Santa Fe los servicios de provisión de agua potable y cloacas: privatizados en 1995 por el gobierno de Reutemann a favor de un consorcio extranjero (que formó Aguas Provinciales de Santa Fe), y estatizado nuevamente durante el segundo gobierno de Obeid (en 2006); que fue cuando se creó ASSA.

Tras el rotundo fracaso de la privatización (justamente por no cumplir la concesionaria privada con los planes de mejora y expansión de los servicios), hubo un cambio de enfoque de la gestión de la empresa estatal, cuando asumió el gobierno el Frente Progresista Cívico y Social en diciembre del 2007: el socialismo y sus aliados plantearon (y resolvieron) varios aumentos de las tarifas de ASSA (un promedio de dos por año desde el 2008); con el argumento de fortalecer los recursos de la empresa para poder hacer las obras necesarias para extender los servicios, dándoles cobertura a quienes no los tenían.

Los aumentos se sucedieron, tanto que las tarifas de ASSA aumentaron un 447 % en los últimos cinco años; pero el incremento de la tasa de cobertura en estos servicios tan críticos no estuvo ni por asomo en consonancia con semejante transferencia de recursos de los usuarios, a la prestadora estatal. 

Como lo comprueban las cifras que ahora se conocen de Santa Fe, una de las 15 localidades de la provincia comprendidas dentro del área de servicios de ASSA, la gestión del FPCyS en el área ha sido un rotundo fracaso: los aumentos de tarifas no derivan en mayores obras, e incluso la empresa apela al Fondo Soja que llega desde la nación (ver acá) para hacer las pocas obras que lleva adelante; y el gobierno provincial logró que la Legislatura creara un cargo solidario de hasta el 10 % de la facturación de cada usuario, para crear un fondo fiduciario destinado a financiar obras de cloacas: acá pueden ver los detalles. 

Si a eso le sumamos los aportes del gobierno nacional para la obra de cloacas de Santa Rosa de Lima (la obra pública de infraestructura básica más importante de las gestiones municipales de Corral y Barletta), y la financiación también nacional del acceso al agua potable de muchos barrios de Santa Fe a través del ENHOSA y Agua + Trabajo, tendremos en claro que la gestión del FPCyS no hizo demasiado para mejorar estos indicadores de los que dio cuenta el Censo 2010.

Pero para ser justos, como el Censo abarca el período 2001-2010 y comprende parte del período de privatización de los servicios (como se dijo, hasta el 2006), y otro bajo gestión estatal y con administraciones de distinto signo político (un año del gobierno de Obeid, casi seis de los de Binner y Bonfatti), renovamos el desafío hecho acá, para que nos aporten información sobre cuantos santafesinos (en éste caso la respuesta es más fácil, porque la información refiere sólo a la ciudad) accedieron desde diciembre del 2007 al agua potable y las cloacas; por obras financiadas y ejecutadas por el gobierno provincial o la municipalidad, con recursos propios.

Eso sí, al intendente no lo molesten para pedirle datos, que el tipo está para cosas más importantes: 


GANANCIAS, O COMO MOVER LAS PIEZAS


Que el tema del impuesto a las Ganancias sobre los salarios más altos es uno de los principales motivos de queja social, entre los que le hicieron perder votos al kirchnerismo, ya no entra en discusión.

Tanto como que encontrarle una solución al asunto no es tan sencillo (de hecho si así fuera, el gobierno lo hubiera hecho antes), por el peso que tiene el impuesto en la recaudación; de todo lo cual plantea un panorama bastante completo esta nota de Ambito Financiero.

Con el agravante para el gobierno que no es fácil rebatir los argumentos efectistas, que contraponen por ejemplo lo que se paga por Ganancias en la cuarta categoría con la renta financiera (por el lado de los recursos), o con el "Fútbol Para Todos", el ejemplo emblemático que se elige habitualmente por el lado de los gastos.

Según la nota, la recaudación de Ganancias sobre los salarios rondará este año los 54.000 millones de pesos, o dicho en otros términos, unos 45 "Fútbol Para Todos"; y una suba del mínimo no imponible del 30 % (la medida que estaría en estudio en lo inmediato) significaría restarle al fisco recursos por 15.000 millones; que no se compensarían sino en una mínima parte por gravar parte de las rentas financieras hoy exentas (como la compraventa de acciones, o la distribución de dividendos empresariales).

La decisión de no gravar con Ganancias los plazos fijos (uno de los medios de ahorro en que se resguarda la clase media) tiene que ver además con evitar que los ahorristas saquen la guita de los bancos y sumen presión al dólar blue; y el artículo da cuenta de otras alternativas que se barajan, como aumentar el recargo por los gastos con tarjeta en los viajes al exterior.

Una decisión absolutamente racional (porque además es un modo de evitar más fuga de divisas) pero no exenta de costos políticos y por ende, electorales, de cara a octubre.

Aun cuando esa misma decisión permita disminuir la carga impositiva sobre los salarios de los trabajadores mejor remunerados, y de la misma clase media que viaja al exterior: el clima social y los términos del debate político son -hoy por hoy- favorables a la instalación del pensamiento mágico, que supone que se le pueden sacar recursos al Estado de un lado, sin compensarlos por otro; mientras se pretende que los servicios funcionen mejor.

También se habla de gravar a las mineras aumentando los derechos de exportación, otra medida absolutamente racional pero de dudoso futuro en los tribunales, considerando por un lado el régimen de privilegios fiscales vigente que data del menemismo (que les garantiza estabilidad fiscal por 30 años, desde que hicieron la inversión original); y por el otro como vienen los jueces últimamente, cuando de analizar asuntos que conciernen al poder económico se trata.

Y aunque reconozcamos que es difícil argumentar en el actual contexto (o por lo menos plantear un debate con cierta honestidad intelectual), recordamos lo dicho acá respecto al peso real en las finanzas del Estado nacional, de las exenciones hoy vigentes al pago de Ganancias, reiterando para ser más gráficos el cuadrito respectivo extraído del Presupuesto 2013:    


Claro está que la cuestión de Ganancias tiene que ser discutida desde la mira de la justicia distributiva del sistema fiscal, tanto como el de los ingresos del Estado para cumplir sus funciones; como un contexto más amplio que incluya por ejemplo el tema de los aportes patronales, como lo hace acá Artemio, y vinculado a su vez con otras cuestiones, como la fórmula de ajuste de las jubilaciones y pensiones, tal como lo hicimos acá. 

Obviamente que estas discusiones admiten además dos planos: el del laboratorio teórico, y el de las condiciones políticas reales, con un gobierno a la defensiva, y otra elección enfrente en poco más de 60 días.

Mientras intentan ganar terreno los trasnochados de siempre, sea presionando por una devaluación, o resolviendo problemas (como el del número cada vez mayor de asalariados que pagan Ganancias) por el lado del gasto, como los buenos muchachos de la Fundación Mediterránea que -en la misma nota de Ambito Financiero que venimos comentando- le apuntan a los subsidios a las tarifas de los servicios públicas.

Aunque uno comparte en líneas generales la idea de la "sintonía fina", imaginemos un escenario donde el gobierno pretenda compensar una merma en los recursos por aflojar la presión de Ganancias sobre los salarios, con un aumento de las tarifas a ciertos segmentos con capacidad de pagarlas, antes de octubre: habría que operar con la precisión de un cirujano y contra reloj, para que la solución (en términos electorales) no se vuelva problema.

AUNQUE SEA A MEDIAS, ÁMBITO FINANCIERO NOS DIO PELOTA


Hace un tiempo en éste post lanzábamos una propuesta: que cuando aparecen estos paracaidistas húngaros (como decía Néstor) con soluciones milagrosas, como si nunca hubieran tenido nada que ver con nada, estaría bueno que los medios tuvieran que poner un zócalo obligatorio contándonos quien es y que fue el quía en cuestión.

Vemos en la imagen de apertura que Ambito (sin ser un medio audiovisual, y por ende, no pone zócalos) recoge parcialmente la idea, al contar que los amigazos Marx y Pereyra De Olazábal fueron funcionarios, y los cargos que ocuparon; sin ocultarlos bajo el consabido mote de "expertos".

Faltaría para completarla que al pie de la nota nos contaran en que gobierno fueron funcionarios, y algún que otro hecho relevante de su gestión, de modo de poder evaluar desde que lugar hablan cuando hablan.

Porque está todo bien con eso de descartar a priori el argumento ad hominem, pero tampoco la pavada.  

lunes, 26 de agosto de 2013

NOSOTROS LO SUGERIMOS HACE RATO, Y NO NOS DIERON PELOTA: DEL SEL LO REEMPLAZARÍA AL DADY POR MELCONIÁN


Se veía venir antes (lo sugerimos acá hace rato); y más ahora que el Dady le dio con un caño a la Tota: cuando vuelva el Midachi, lo suben al escenario a Melconián, y así lo uniforman todo en amarillo PRO.

Es más: ésa  sería la verdadera razón por la cual el tipo bajó su candidatura a diputado por la provincia de Buenos Aires, sobre el cierre de listas; para poder dedicarse de lleno a las tablas.

Y arrancó con todo, como para ganar el cásting sin discusión, si no fijáte acá los chistes que hace con el tema de los fondos buitres y la deuda externa. 

¡En tu cara Redrado, vos que estudiabas teatro y pasabas las facturas del profesor a la cuenta del Central!



LO QUE LANATA NO TE MUESTRA: CAMPAMENTO DE MILICIAS SOCIALISTAS ENTRENANDO PARA EL ASALTO AL CUARTEL MONCADA

FONDOS BUITRES: LOS ESCUCHAMOS, MUCHACHOS



El fallo de la cámara estadounidense haciendo lugar al reclamo de los fondos buitres por US$ 1330 millones cayó en el medio de los análisis sobre las repercusiones de los resultados de las PASO, y cuando todo el mundo ya empezó a gastar a cuenta de la "transición", el fin de ciclo y los presidenciables para el 2015.

Sin embargo, no se escuchó que ninguno haya dicho ni pío al respecto, y la única repercusión que hubo por acá fue el indisimulado festejo de los medios hegemónicos por la noticia, como si en vez de ser un problema para el país lo fuera exclusivamente para el gobierno.

Puestos a analizar los resultados de las primarias de agosto, hay una amplia coincidencia (entre oficialistas y opositores) en que el gobierno fracasó en su estrategia centrada en alertar sobre los riesgos de una vuelta al pasado (el fantasma del 2001), porque las demandas de la gente tienen que ver más con el futuro, y con los problemas del presente.

Y también se dijo acá en varias oportunidades que la cuestión de la deuda externa (una de las políticas estructurales más importantes del kirchnerismo en estos 10 años) dudosamente le aporte al gobierno réditos electorales, de modo que tampoco hay que esperar que lo haga de cara a octubre.

Sin embargo, el episodio del fallo a favor de los buitres demuestra hasta que punto es dificultoso establcer un corte tan abrupto entre presente, pasado y futuro: si fuera confirmado, abriría el paso a reclamos de otros acreedores que no ingresaron al canje para cobrar la totalidad de sus deudas al valor nominal más los intereses corridos desde el defáult del 2001; e incluso planteos similares por parte de los bonistas que sí ingresaron a los canjes del 2005 y 2010, aceptando quitas importantes y plazos de pago amplios, que se extienden hasta el 2038.

Ni más ni menos que la posibilidad concreta de volver a entrar en cesación de pagos, retrotrayéndonos así al 2001; dando por tierra con un ejemplo en el que el kirchnerismo les dejaría sus sucesores encaminado un tema que heredó.

Pese a eso (o quizás por eso) el silencio de los candidatos opositores (sobre todo los más expectables, los que ya se están probando la pilcha de presidenciables para el 2015) es estruendoso: ni siquiera Ernesto Sanz, que esbozó la teoría de que todo se pudra para que a la UCR le mejoren los números, se creyó obligado a contarnos que piensa al respecto, o como lo manejaría si fuera gobierno. 

Raro, en una campaña que transcurrió bajo el eje de la queja opositora por la herencia de problemas (como la balanza energética, o las tarifas de los servicios públicos) que les dejaría el ciclo kirchnerista.

Porque hay que agregar además (cuando nos dicen que hay que dejar de mirar el pasado y concentrarse en la agenda del futuro) que si hay un tema que tiene que ver con el futuro, es éste: Cristina se irá en el 2015 y tiene aseguradas las reservas del BCRA para pagar los vencimientos de deuda que caen hasta entonces (ver acá), pero el futuro presidente tendrá que diseñar su propia estrategia al respecto, y sus sucesores también. Aun sin contraer nueva deuda, y con un peso decreciente de la que ya existe y fue reestructurada sobre el PBI (mérito de los canjes del 2005 y 2010), los vencimientos llegan hasta el 2038.  

La reestructuración de la deuda externa llevada adelante por el kirchnerismo en 2005 y 2010 fue algo más que sacarse de encima una mochila muy pesada, que gravitaba sobre la economía nacional como una espada de Damocles desde el golpe del 76', al estallido de la convertibilidad en el 2001: fue la condición necesaria de posibilidad para el despegue de la economía argentina en la última década, invirtiendo drásticamente las prioridades del gasto público, y de las principales variables macroeconómicas. 

Tanto que desde entonces (medido en términos de PBI y de peso sobre las cuentas fiscales) los servicios de la deuda disminuyeron drásticamente, mientras se triplicaba la inversión en educación y seguridad social, y se decuplicaba la inversión en obra pública, con los efectos conocidos sobre el consumo, el empleo y la inversión: una cosa no hubiera sido posible sin la otra.  

Por esa razón por ejemplo un eventual pago al contado del reclamo de los fondos buitres que litigan en los EEUU representaría hoy al tipo de cambio oficial unos 7581 millones de pesos, o sea apenas el 44,66% de lo que el gobierno nacional invertirá este año en la Asignación Universal.  

Pero el impacto de los fallos a favor de los fondos buitres debe medirse más allá de su gravitación en las cuentas públicas: ponen en tela de juicio la política de reestructuración de la deuda llevada a cabo en los últimos años, que como se dijo fue uno de los pilares del crecimiento; y si se revirtiera no estaría lejano el retorno al ciclo negativo anterior al 2003.

Fíjense que por estos días algunos están que trinan por un aumento del gasto público en más de 23.000 millones de pesos por encima de lo previsto en el presupuesto, que se financió íntegramente con los recursos que se liberaron al no tener que pagar éste año el cupón PBI (3500 millones de dólares), que se dispara cuando la economía crece más del 3,26 % anual: un ejemplo actual que ilustra lo que pasa cuando uno tiene que pagar menos en concepto de deuda, aunque en éste caso sea consecuencia de que la economía creció menos el año pasado.

Cuando se conoció el fallo original de Griesa en el reclamo de los buitres, contábamos acá como habían votado los opositores los dos canjes de deuda (la Ley 26.017 para el del 2005, la 26.547 para el del 2010); acá y acá pueden ver las respectivas actas de Diputados.

El repaso histórico arroja constataciones sorprendentes, como que los radicales (hoy silentes ante el fallo de la Cámara yanqui) votaron mayoritariamente a favor en ambos casos, y los socialistas en contra o se abstuvieron, pese a lo cual Binner dijo (cuando el embargo de la fragata Libertad) que a los fondos buitres había que pagarles. A lo mejor por eso no apoyaron los canjes: ante el silencio reinante, sólo podemos suponer.

Y no es que los opositores no hayan hablado de la deuda en la campaña: por el contrario, muchos de ellos plantearon que era el momento oportuno para volver a salir a los mercados a tomar deuda, tanto pública como privada (que luego siempre termina siendo pública, y de hecho pesa sobre las cuentas del balance de pagos).

Algunos, para cancelar con deuda nueva los vencimientos de la reestructurada y no tener que apelar a las reservas del Central (receta ya ensayada muchas veces en el pasado, con los resultados conocidos); y otros, con la excusa de tomar préstamos para obras de infraestructura o financiar inversiones, liberando de ese modo las partidas previstas en el presupuesto para esos fines, para destinarlas a pagar la deuda, y no tener que usar las reservas (recordemos además el culebrón de Redrado autoacuartelado, con el fugaz respaldo radical).     

Claro que aun en ésta última variante (recordamos a Barletta hablando de pedir 40.000 millones de dólares para mejorar los trenes), parecen no haber tomado nota de que la época del dólar barato y las bajas tasas de interés en el mundo, parece estar llegando a su fin: la FED considera que los estímulos que dio al crecimiento de la economía ya fueron suficiente, subió las tasas y empieza a aspirar dólares; que se van de los emergentes, como Brasil.

Lo que impone un panorama en el cual endeudarse es, como mínimo, imprudente; amén de que sería endeudamiento adicional al de los canjes, y eso modifica a futuro el perfil de la deuda (plazos, intereses, vencimientos) y su gravitación sobre las cuentas públicas. Los 90' también fueron una época dulce para endeudarse a tasas supuestamente baratas (los socialistas en la municipalidad de Rosario se prendieron entusiastas al festival de endeudamiento público)

Como se ve entonces este asunto de los buitres (planteado hoy como un dolor de cabeza para el gobierno) en realidad es algo de lo que deberían preocuparse los que quieren suceder a Cristina, y dar alguna señal de lo que piensan hacer al respecto, porque según el camino que tomen, nos estarán dando una idea más o menos aproximada del rumbo que tomarían, en caso de ser gobierno.

Así que los escuchamos atentamente muchachos, somos todo oídos. 

domingo, 25 de agosto de 2013

UNA FUERTE APUESTA A LA INDUSTRIA


El gobierno de la Provincia de Santa Fe, como lo viene haciendo desde diciembre de 2007 en que asumiera Hermes Binner, continúa hoy con el gobernador Bonfatti, aplicando una política de enormes inversiones de recursos provinciales para favorecer  a la producción industrial.
Como puede verse en ésta nota titulada “La Provincia entregó $200.000 para financiar las pymes de la región”,continúa la importantísima y sistemática inversión de fondos del gobierno provincial destinados a la actividad productiva, y en éste caso, en el marco de un programa denominado “Más Pymes, Más Producción”.
Y no hay error en el título. Son $200.000 destinados a las Pymes, una enorme cifra que marca a las claras las prioridades de la gestión del gobierno provincial.
Por eso, emocionado visiblemente, el ministro de la Producción de la provincia, Carlos Fascendini (a quien la historia provincial guardará en un lugar de privilegio), “entregó en Rosario un cheque de 200 mil pesos a la Dirección de Asistencia Técnica (DAT), para el financiamiento del Programa “Más Pymes, Más Producción”, mediante el cual, un equipo de técnicos visitará 500 firmas industriales en los próximos noventa días, para relevar sus principales demandas, así como promover servicios y fuentes de financiamiento disponibles para el sector privado.“
Si los técnicos del organismo van a relevar 500 firmas industriales, y disponen de una suma de $200.000, eso significa que el gasto promedia los $400 por cada empresa relevada.
Una inversión notable, astronómica, que seguramente permitirá una evaluación técnica profunda de cada planta fabril, estudiando posibilidades de mejoras en la productividad, una más conveniente inserción en la cadena productiva y las alternativas de diversificación o complementariedad con otras Pymes en la búsqueda de nuevos mercados, tanto nacionales como extranjeros. Incluyendo, como se remarca en la nota, ensayos técnicos y de laboratorios. Y todo por $400.
La nota no aclara si son muchos los técnicos que van a participar de cada relevamiento. Pero contando con $400 por cada planta a la que concurran, entendemos que el gobierno provincial deberá hacer otro esfuerzo económico –más allá de los $400 del programa-  para cubrir los gastos de traslado de los empleados de la Dirección, sobre todo si por ejemplo, la planta industrial a relevar se ubicara en Reconquista, Tostado o Rafaela. 

Una provincia normal, y un gobierno que prioriza -ante todo-  una gran inversión en la actividad industrial.