LA FRASE

"ACABO DE HABLAR CON ADORNI PARA PREGUNTARLE SI POR CASUALIDAD EN EL PENDRIVE DONDE TENÍA LOS DÓLARES DE LAS CRIPTOMONEDAS NO LE HABÍAN QUEDADO LOS 4 BILLONES DE PESOS QUE NOS ESTÁN FALTANDO." (SANTIAGO BAUSILLI)

martes, 26 de abril de 2016

CENSURA SIMBÓLICA

EL VIEJO CUENTO DE DEVALUAR PARA EXPORTAR MÁS


La imagen de apertura está armada con las capturas de pantalla de ésta nota de La nación, y de ésta otra de El Litoral, ambas de la edición de ayer.

En la tribuna de doctrina el "tano" Rattazzi le reclama al gobierno otra devaluación, porque considera que el actual tipo de cambio "ha quedado bajo", y eso desalienta las exportaciones y alienta las importaciones; al tiempo que toma nota de la recesión brasileña. 

Con ingenio digno de mejor causa, señala algo que es parcialmente cierto: un tipo de cambio bajo alienta la llegada de capitales golondrina, que vienen a hacer ganancias financieras de corto plazo y se van. 

Parcialmente cierto: los capitales golondrinas vienen más atraídos por la rigidez del tipo de cambio (o sea su estabilidad en un largo lapso de tiempo, "percibida" por el mercado), y la posibilidad de hacerse con ganancias fáciles con la conjunción de otras variables, como por ejemplo la tasa de interés: la "bicicleta" posibilitada por Sturzeneger entre las LEBACS y los contratos del dólar a futuro es un buen ejemplo, hay otros.

Y muy suelto de cuerpo, Rattazzi dice estar preocupado por "las economías regionales", que se perjudican (dice) por un tipo de cambio bajo; cuando la evidencia concreta post levantamiento del cepo y consiguiente devaluación es exactamente la contraria: ni la fruticultura, ni la lechería ni la vitivinicultura, ni otros sectores similares han reaccionado positivamente a la suba en el tipo de cambio.

Porque exportar más no depende de eso, ni de la eliminación de gravámenes como las retenciones, tal el cuentito eficazmente vendido por "Cambiemos" como promesa electoral la segunda, como anuncio/desmentida la primera.

De hecho el artículo del diario (por poco tiempo) del "Loco Lindo" demuestra también que el argumento "devaluemos para exportar más" es una falacia, y en el propio sector de Rattazi, la industria automotriz: las ventas al exterior de las empresas con sede en Santa Fe (básicamente General Motors con su planta de General Alvear, y las fábricas rafaelinas de válvulas) cayeron un impactante 47 % interanual, en el primer bimestre; pese a la devaluación y a la eliminación absoluta de las retenciones a las exportaciones industriales que dispuso Macri.

Porque exportar depende de las condiciones de mercado y demanda del producto, mucho más que del tipo de cambio o los impuestos que se cobren: si Brasil (principal destino de nuestras exportaciones en general, industriales en particular y automotrices en primerísimo lugar) se sigue cayendo a pedazos, aunque al dólar lo pongan a 30 pesos, la situación va a seguir igual, en cuanto al volumen de exportaciones refiere.

Lo que no va a seguir igual -por supuesto- es la tasa de ganancia de tipos como Rattazzi, que licuarían aun más su costo salarial ("alto en dólares", según dicen frecuentemente), y la levantarían con pala aun en un contexto recesivo, compensando vía aumento del tipo de cambio la caída en las ventas, y el aumento de otros costos como la energía, por los tarifazos.

La preocupación de Rattazzi por el aumento de las importaciones es risible, siendo como es el CEO de una multinacional con estructura de proveedores integrada y desarrollada de acuerdo con su propia lógica, y no con la de un modelo productivo de desarrollo nacional autónomo con -por ejemplo- una industria autopartista vigorosa que provea a las terminales automotrices que funcionan en el país, todas ellas filiales de multinacionales.

De hecho, el sector automotriz es -junto a la industria fueguina de electrodomésticos- el que genera la mayor presión importadora sobre el comercio exterior, y la mayor demanda de divisas; que presionan al tipo de cambio y agudizan el fenómeno de la restricción externa.

Lo interesante del pedido "disfrazado" de devaluación de Rattazzi es que desnuda que la apelación de Macri hace poco en Olivos a los 100 empresarios más importantes del país (entre ellos el propio CEO de Fiat) a invertir y mantener los empleos, va rumbo al más absoluto de los fracasos: seguirán despidiendo o suspendiendo personal cuando lo crean necesario, y demandando más concesiones del gobierno, cuando lo estimen conveniente para sus intereses.

LA DERECHA NEOLIBERAL, EMPEÑADA EN REPETIRSE A SÍ MISMA


En varias oportunidades nos hemos ocupado acá de la posible venta de las acciones que tiene la ANSES en empresas privadas, y que integran los activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS); del cual representan más o menos el 13 % del total de esos activos. 

En la última de ellas hace unas semanas decíamos que la movida únicamente podía beneficiar a los accionistas mayoritarios de cada una de esas empresas (cuyas acciones vinieron subiendo por medidas que tomó el gobierno de Macri) para recomprarlas, y sacarse de encima un socio molesto como el Estado; con la posibilidad de -por ejemplo- tener ingerencia en en las decisiones de cada compañía, y la facultad de tener acceso a información calificada y confidencial sobre su giro, exclusivamente reservada a los accionistas e inaccesible para el público en general; e incluso en muchos casos para las autoridades públicas regulatorias.

Decíamos también que el planteo "privatizador" era extensivo a otras empresas propiedad del Estado o donde éste tiene participación (como YPF o ARSAT), y con la misma excusa que dio el menemismo en los 90': invertir los fondos obtenidos por la venta de las acciones, en mejorar la situación de los jubilados; en éste caso para pagar los juicios contra la ANSES por reajuste de haberes, la "genial ocurrencia" que deslizó la Corte en el fallo a favor de las provincias que reclamaban el 15 % de la masa precoparticipable que va a la seguridad social.

Propuesta que es -por supuesto- una engaña pichanga: vemos acá como Ambito Financiero estima en unos 65.000 millones de pesos el valor de las tenencias accionarias del Estado a través del FGS en 46 empresas, valor que era de 52.000 millones al asumir Macri. 

El 25 % de incremento obedece exclusivamente (como señalábamos en el post anterior) a que se trata en su mayoría de empresas beneficiadas por medidas tomadas por el propio gobierno: baste pensar que entre esas empresas están Banco Macro, Edenor, Siderar (Grupo Techint), Telecom, Pampa Energía, Grupo Galicia, Molinos Río de la Plata, Transener, Camuzzi Gas, Holcim (Juan Minetti), Aluar, Grupo Clarín, Metrogas, Ledesma y Alpargatas, para tener una idea de lo que estamos hablando. 

Sin embargo, también ayer en esta nota de Infobae nos daban cifras de los juicios entablados contra el Estado, y dentro de ellos los que soporta la ANSES, discriminando lo que están iniciados de los que ya tienen sentencia firme. Estos últimos representan montos a pagar por el fisco del orden de los 40.000 millones de pesos, de los que 12.500 ya están previstos en el presupuesto de éste año votado por el Congreso el año pasado.

Y si se toman los montos de las demandas en trámite, representan 240.000 millones de pesos, o lo que es lo mismo, casi cuatro veces lo que el FGS podría obtener vendiendo todas esas acciones, siempre y cuando al hacerlo en forma masiva no desplome su precio: vemos acá en Ambito de ayer que eso fue justamente lo que pasó en el Merval cuando se conoció el plan "reprivatizador" (casi todas las empresas del panel líder tienen parte de sus acciones en manos del FGS). Es decir que si por ese lado se piensa en solucionar el problema de los juicios, la mentira es del tamaño de la Casa Rosada.

Cosa que queda aun más clara si leemos esta nota de El Cronista, en la que nos enteramos que "..la colocación (de las acciones, aclaramos) se va a realizar ...con la misma lógica que la colocación de los bonos, todos a los mayoristas organizadores...”. además de -por supuesto- los accionistas mayoritarios de cada compañía que tienen opción preferente de compra. El propio artículo nos cuenta quienes serían esos "colocadores" de las acciones que se verían beneficiados quedándose con ellas:  Goldman, JPM, BlackRock, Merryl, UBS.

Es decir los mismos bancos que acaban de actuar como colocadores de los bonos de deuda emitidos para pagarles a los fondos buitres y otras yerbas, obteniendo más de 29 millones de dólares de ganancia en concepto de comisión, y otros 350 millones por adquirir esos bonos en el mercado secundario, ellos mismos. Y en el caso de BlackRock, un fondo de inversión con vínculos con el mismísimo Paul Singer y el Grupo Clarín (de cuyas acciones el FGS posee el 9 %). 

No olvidemos que si bien las acciones pudieron haber subido su precio si se venden en el exterior quiénes las compren lo harán en dólares, y por ende adquirirán esos activos en el país más baratos que antes de la devaluación: los 52.000 millones de pesos que representaban las acciones en diciembre eran 5361 millones de dólares al tipo de cambio de entonces, mientras que los 65.000 millones de pesos que esas acciones representan hoy, son "apena" 4440 palos verdes, al tipo de cambio de ayer. 

Es decir, una verdadera liquidación organizada por el gobierno, para los inversores del exterior; tanto más tentadora cuanto más alto esté el dólar (por ejemplo si el gobierno cede a las presiones para volver a devaluar), o cuanto más bajo esté el precio de las acciones (por ejemplo si el mercado teme una liquidación masiva)..

Claro que para eso -y como se ocupan de señalarlo con preocupación las tres notas relevadas- deben sortear el escollo de la Ley 27.181, que exige autorización del Congreso para vender las acciones, con los votos de las dos terceras partes de los miembros de cada Cámara. Ley impulsada por Cristina, que nosotros calificamos acá como un "cepo a las privatizaciones", y que los hoy oficialistas votaron en contra en su momento.

¿Qué harán en tal caso el voluble Massa -ex director él de la ANSES, al que no se le ocurrió la idea de terminar con las AFJP_ y "Sanguchito" Bossio -otro ex director de la ANSES, y gestor en su momento del FGS- y sus respectivos bloques de legisladores?

¿Convalidarán el argumento de que parte de "la plata de los jubilados" se vaya por la canaleta de los negocios del gobierno de Macri con los bancos amigos, con la promesa de que "los jubilados estarán mejor"?

De cualquier modo, cualquier parecido de esta nueva ola privatizadora en ciernes con la de los 90' (en cuanto a los argumentos con los que se la pretende convalidar, y los beneficiarios del desguace del Estado) no son pura casualidad: la derecha parece empeñada en repetirse siempre a sí misma; aunque algunos (como Natanson) se empeñen en calificarla como "nueva".

lunes, 25 de abril de 2016

TWEETS POLÉMICOS

PUERTO NEGOCIOS


El organismo que diseña los principales proyectos de obra pública de la provincia no tiene sede propia, y necesita alquilar una. Bueno, ponéle.

Y llamaron a licitación en septiembre del año pasado (antes de las elecciones, el levantamiento del cepo y la devaluación, con sus efectos conocidos), con un presupuesto oficial de 98.000 pesos mensuales de alquiler, por 24 meses de contrato.

O sea, un total de $ 2.352.000, durante toda la vigencia del contrato.


La apertura se hizo en octubre del año pasado (o sea, siempre antes de las elecciones y del despelote económico que armó Macri con sus medidas, que aceleraron la inflación), y se presentaron 3 propuestas, con diferencias entre sí. 

Tanto que la más barata era de un 22 % menos que el presupuesto oficial, y la más cara, un 81 % por encima de él. 

Esa oferta correspondió a "Torre Puerto Santa Fe S.A.", que fue entre un 90,90 % y un 188,63 % más cara que la oferta más barata para el primer año de contrato, y entre un 81,33 % y un 172,25 %, para el segundo, antes del levantamiento del "cepo" y la devaluación: 



La oferta más barata fue desestimada "por no cumplir con las bases de la licitación", y la que le seguía en precio, "por no acompañar la garantía de oferta".

Esta oferta la hizo una de las principales inmobiliarias de la ciudad, especializada en administración de propiedades. ¿Resulta creíble que se hayan olvidado la garantía?

Ninguna de las 3 oferentes estaba inscripta en el Registro de Proveedores del Estado, pero eso está permitido en materia de alquileres. De allí a que "se olviden" la garantía, es medio como mucho: no debe ser -ni de lejos- la primera vez que esa empresa le cotiza inmuebles en alquiler al Estado.


Y sin embargo, después de un "fenomenal" descuento del 7,39 % (hecho además luego del golpe inflacionario que vino de noviembre en adelante, miren si tendría resto la oferta) "Torre Puerto Santa Fe" (única oferta en pie) se quedó con el contrato, a un precio que está un 69,45 % por encima de presupuesto oficial.

"Torre Puerto Santa Fe S.A." es una sociedad creada en el 2010 en la Capital Federal por los dueños del Casino del puerto de Santa Fe, es decir el Grupo Boldt (Tabanelli) y el grupo español Inverama. Tabanelli es uno de los tantos empresarios con cuentas off shore en paraísos fiscales, según veíamos acá

Sobre Boldt, siguiendo este enlace tienen la etiqueta correspondiente con todas las entradas del blog que detallan sus negocios con el Estado provincial desde 1984 en adelante. A los variadísimos rubros existentes (que van desde la impresión de las boletas únicas para las elecciones a la lectura electrónica de las apuestas, pasando por las obleas de la verificación técnica vehicular), ahora le sumaron el alquiler de propiedades y -dicen también las malas lenguas- acciones del diario "El Litoral"; compradas a Gustavo Víttori.


¡ES EL EMPLEO, ESTÚPIDO!