LA FRASE

"HICIMOS MÁS DE 16.000 REFORMAS Y SERÍAN 16.002 SI LOS KUKAS Y ZURDOS TERRORISTAS NO NOS HUBIERAN CAGADO LA LEY DE TIERRAS Y LA DEL MANEJO DEL FUEGO." (JAVIER MILEI)

martes, 27 de junio de 2017

LAS PASO SANTAFESINAS


A diferencia de la mayoría de los distritos del país, en Santa Fe habrá efectivamente competencia interna en las PASO en los principales espacios políticos; y salvo el caso del armado de Agustín Rossi (claramente referenciado en CFK y con clave nacional decididamente opositora a Macri), los alineamientos parecen hechos más pensando en las elecciones provinciales del 2019, que en las nacionales de éste año; tanto en los que juegan, como en los que decidieron quedarse al margen (Perotti y Bonfatti por ejemplo).

Hasta la propia fractura de la UCR encabezada por Corral parece más un intento radical de conseguir en “Cambiemos” lo que el socialismo que hegemoniza el Frente Progresista nunca quiso concederle (que el candidato a gobernador fuera un radical), que un alineamiento incondicional con el gobierno de Macri: si el nuevo experimento neoliberal fracasa, los radicales (al mejor estilo del pragmatismo peronista) ya encontrarán la forma y la oportunidad de despegarse de él, como si no lo hubieran alentado desde el principio, y sostenido en su desarrollo. Claro que no les será fácil, porque fueron dejando las pezuñas por todos lados.

En el FPCyS y más allá de la fractura de la UCR provincial, apareció sobre el filo del cierre la lista de los radicales disconformes con el modo como los trata el socialismo (que tienen en eso un punto de contacto con Corral), eligiéndoles los candidatos como viene pasando desde 2007; cuando Binner descartó a Fascendini (elegido por la convención provincial de la UCR) para imponer a Griselda Tessio como su candidata a vicegobernadora.

Ahora le arman una interna a Lifschitz que ante la negativa de Bonfatti de arriesgar su capital político en elecciones de resultado dudoso, impuso a un candidato (Contiggiani) que más allá de su origen radical, ni fue propuesto por el partido, ni perteneció nunca orgánicamente a él como dirigente o candidato. Como se ve, aunque los años pasen y los protagonistas roten, hay ciertas prácticas arraigadas en la alianza que gobierna la provincia desde hace una década.

El otro dato novedoso que arrojó el cierre de listas es (por raro que parezca) el ocaso electoral del socialismo, al menos a juzgar por las listas: desaparecido del escenario hasta 2019 Bonfatti (presidente del partido a nivel nacional, y su principal carta electoral), Binner -a quien se le vence el mandato como diputado- fue definitivamente jubilado tras el fracaso de la campaña por la tijerita hace dos años, y Alicia Ciciliani que está en la misma condición (política, no de salud) porque se le vence el mandato aparece recién en el tercer lugar de la lista, en zona de riesgo electoral.

Paralelamente en Rosario (el principal baluarte del socialismo) la lista “oficial” para concejales será encabezada por Pablo Javkin, un ex UCR y ex ARI (o ex Carrió, para ser más precisos); mientras que en Santa Fe tuvieron que jugar a Jatón, estrenado en la política hace apenas dos años como senador provincial, y sin trayectoria previa ni en el partido de la rosa, ni en ningún otro. ¿Acaso el agotamiento (biológico y político) de la “nomenclatura partidaria” que tanto denostró el expulsado Rubén Giustinianni ya no se puede ocultar?

En “Cambiemos” los acuerdos construidos desde la Rosada con Corral (el hombre de Sanz en Santa Fe) pasaron por encima incluso de los que le pusieron el cuerpo al experimento del PRO en la provincia; comenzando por las campañas de Del Sel y siguiendo por los “timbreos” de Marcos Peña, ya en tiempos de Macri presidente, como Angelicci o López Molina.

Tanto es así que el segundo en la lista es Luciano Laspina que de santafesino lo único que tiene es el lugar de nacimiento (acaso un canje de prisioneros con Alvarito González, que partió desde acá a depredar comarcas porteñas, hace años ya), y entró al Congreso por la ventana, tras la renuncia de Miguel Del Sel a su banca para irse a Panamá, y de allí a Midachi.

Y por si bastaran evidencias, el armado de Peña en la provincia detonó la lista opositora de Boasso, que con todo el derecho del mundo puede reclamar ser el titular de los derechos de autor de la movida radical en Gualeguaychú: fue el primer radical que se jugó por Macri en Santa Fe; vaya el ejemplo para los que suelen decir que el kirchnerismo paga mal a sus fieles. Eso sí: en el cierre de listas obtuvo el calificado aval de Usandizaga, lo que seguramente levantará un montón su intención de voto.

La interna del massismo santafesino es tan grotesca como su construcción, de la que ya se marginó el funcionario macrista de ARSAT Oscar “Cachi” Martínez. Tanto, que podríamos decir que en la competencia interna, la lista más seria es la de Amalia Granata. Digresión: los que suelen poner a Santa Fe como un ejemplo en el país de equilibrio, alternancia política y calidad institucional tendrán que explicar alguna vez como es al mismo tiempo uno de los distritos más permeables al aterrizaje de figuras mediáticas sin ningún compromiso o definición política previos.

En el PJ se registró la luz fugaz aparición de Oscar Schmid de la CGT nacional, que pasó, vio la puerta abierta en la sede partidaria de calle Crespo y se mandó para anunciar en compañía de Reviglio una candidatura que duró menos que la de Sanz a presidente, o que la presidencia del Adolfo de la que el ex gobernador fue ministro. ¿Será mufa el hombre? Sin embargo, alcanzó para que los senadores de la Fapnelco le soltaran la mano a Olivera, provocando su salida de la conducción del partido provincial.

Pero volvamos a Schmid: ¿En qué cabeza cabía que en el año en el que le coparon el palco y le destrozaron el atril, puteándolo a coro por no animarse a ponerle fecha a un paro contra Macri el tipo podía acumular políticamente al punto de ser una alternativa electoral, en una provincia atravesada por conflictos sindicales en los que la CGT  brilló por su ausencia, y en la que nunca tuvo trabajo territorial? Solo pudo concebirse tal idea desde la perspectiva de un “gordo” (en sentido amplio), incapaz de ver aun su propio ombligo.

Incluso los sindicatos santafesinos que se definieron políticamente se habían jugado ya por las otras dos listas que competían en la interna (luego apareció una tercera, la de los devotos de María Eugenia Bielsa); o sea que el fallido anuncio de Schmid ni siquiera pudo imantar apoyos sindicales. 

A diferencia de lo que ocurrió en Buenos Aires, en Santa Fe no hubo discusión sobre una lista de unidad, o que fuera cada uno con su propio sello: el congreso provincial del PJ resolvió que lo harían todos bajo su paraguas, habilitando las PASO para resolver las diferencias. Sin embargo, los armados de las dos listas principales que competirán en agosto (el bielsismo residual es siempre un misterio, como su fundadora) replican en buena medida la lógica con la que se bifurcó el peronismo en la PBA.

La lista de Agustín Rossi (que también se llamará “Unidad Ciudadana”) parece hecha en espejo con la de CFK, o armada con los mismos criterios: sumar mujeres para hacer realidad la paridad de género, y conjugar la representación territorial (va el presidente comunal de Chovet, por ejemplo) con la renovación de nombres, y la apertura a los sectores sociales golpeados por las políticas del macrismo; como científicos, dirigentes sindicales, representantes del movimiento cooperativo o las Pymes, referentes de organizaciones sociales y activistas de los derechos humanos.

Un caso particular es el de Patricia Mounier, secretaria general del SADOP y tercera en la lista: mujer, sindicalista y docente, además de unir en sí las luchas del “Ni una menos” y contra los recortes en educación, le suma la larga pelea de su propio sindicato por conseguir en la provincia una ley contra los despidos arbitrarios; cuyo principal escollo fueran justamente algunos de los senadores que hoy impulsan la candidatura de la ex jueza Rodenas.

Del otro lado y al igual que sucedió en la PBA, la lógica del armado parece estar enfocada más en “cerrarle el paso” al kirchnerismo al control del PJ provincial (algo que no está en disputa, al menos en ésta instancia), que en aportar a una estrategia opositora a Macri. Habrá que ver incluso cuantos de los que estuvieron en el lanzamiento de Rodenas protagonizan su campaña, y desde que lugar. El Movimiento Evita por lo pronto, ya se bajó.

El indulto al sector de UPCN que fugó al macrismo en el 2015 (posibilitando los triunfos de Lifschitz en la provincia, y de Corral en la ciudad) se extendió a concederle el segundo lugar en la lista detrás de la jueza; lo que genera la duda respecto a si el resto del “peronismo no k” santafesino está tomando distancia a priori de una posible derrota en las PASO y por eso no se compromete con la lista, o admite implícitamente que no tenía derecho a reclamar para sí ese lugar en función de su desarrollo político previo.

Rodenas se estrenó en la arena política haciendo pucheritos porque Rossi (dice) pretende atribuirse en Santa Fe el monopolio de la oposición a Macri desde el peronismo; lo que recuerda berrinches parecidos ante Cristina del peronismo “dialoguista” estilo Urtubey, Pichetto y Bossio, o del peronismo silente estilo Randazzo: si hasta el día anterior era jueza y por ende no podía opinar de política ni participar activamente de ella, no puede pretender que la identifiquen desde ese lugar, ni como opositora ni como adherente al gobierno de Macri, o a ningún otro.

Y lo mismo cabe para los senadores provinciales del PJ, principales impulsores de su candidatura: si hasta ayer la política nacional les chupaba un huevo porque estaban concentrados en defender sus quintitas locales sin hacer olas (¿o acaso alguien los registra en la línea de defensa de los santafesinos y santafesinas agredidos por tarifazos, despidos y cierres de empresas?), y llevan segundo en la lista a un candidato que en 2015 (año de la elección que depositó a Macri en la presidencia) compitió en Santa Fe con los colores del PRO, no pueden pretender ahora que se los considere una referencia para los que no les gusta Macri, aunque sean los que tampoco la quieren a Cristina.

Agustín Rossi no se atribuyó el monopolio de nada; en todo caso dijo lo suyo desde el principio (que es lo mismo de siempre, porque estuvo parado siempre en el mismo lugar), y suplió un vacío de representación para los que desde Santa Fe y desde el peronismo quieren frenar a Macri y sus políticas. Si otros se suman a esa idea, aunque sea desde otro lugar en las PASO del PJ o aunque recién hayan llegado a la política, bienvenidos sean.

lunes, 26 de junio de 2017

SARAZA DEPORTIVA


“Que el monto que involucra la contratación de esta última etapa tiene consonancia y razonabilidad en virtud de los especiales antecedentes que reúne la empresa a contratar, con destacada experiencia, integrada por un equipo de profesionales argentinos con una larga trayectoria en el desarrollo de Espacios Temáticos, Centros de Interpretación, Exhibiciones y Museos, como el Museo de la Pasión Boquense, el Museo del Club-Atlético River Plate(El precio de más de ocho millones y medio estaría bien porque los tipos hicieron los museos de Ríver y de Boca) 

“Que si bien los cálculos técnicos a realizar pueden referenciarse en mediciones, esta etapa contiene una fortísima dosis de contenido intelectual y creativo, lo que no resulta medible a modo de escala aritmética, las tareas de diseño final de exhibiciones y áreas temáticas, arquitectura interior, desarrollo de contenido y la gráfica y comunicación llevan consigo un alto grado de creatividad y desarrollo artistico;” (O sea se puede medir, pero no se puede)

“Que la construcción y generación del Museo del Deporte excede el levantamiento edilicio y realización material, implica la acción conjunta y cohesión de saberes por parte de arquitectos, diseñadores, realizadores audiovisuales, técnicos digitales, animadores, pedagogos y comunicadores que conjugen, al unísono y en un todo, ciencia, arte, tecnología, historia y esparcimiento;” (Saraza mal conjugada)

“Que el servicio a encomendar, entonces, contiene un importante e inmedible aporte intelectual, que se amalgama con lo artístico y es una decisión coincidente con el enfoque cultural y pedagógico que et Estado ha decidido arbitrar para el Museo;” (es inmedible, pero coincide con otra cosa)

“Que, por otra parte, la empresa propuesta es la realizadora de la Etapa 1 y 2 del Anteproyecto, lo que hace indispensable para el normal desarrollo del proyecto la contratación del mismo grupo de profesionales y así lograr una continuidad de tos equipos de trabajo;” (O sea, los contrataron porque ya los habían contratado antes, durante el gobierno de Bonfatti, también en forma directa y por otros $ 1.161.500)


TE VAN A VOLVER A CAGAR, PERO POR LO MENOS TE AVISAN


Se suele decir que el de Macri (como todo gobierno neoliberal) es un gobierno sin presente: ante la falta de resultados concretos de gestión para exhibir, el discurso político del oficialismo se centra en el pasado o en el futuro.

En el primer caso apelando siempre a la excusa de la “pesada herencia recibida” para explicar la falta de resultados, y ofreciéndose como la garantía para impedir el retorno de la bestia populista.

En el segundo, para pedirnos sacrificios y esfuerzos hoy, para poder alumbrar un mañana venturoso, con metas que se van corriendo: el segundo semestre, la luz al final del túnel.

O al menos así era hasta hace un tiempo, cuando ya ni se hacen las habituales promesas difusas de que “estamos mal, pero vamos bien y vamos a estar mejor”.

Por el contrario, cada día con mayor asiduidad voceros oficiales u oficiosos del gobierno, y los propios medios hegemónicos que forman parte del dispositivo político del oficialismo nos están diciendo que “Cambiemos” necesita un triunfo en las elecciones de éste año, para sentirse legitimado para emprender un ajuste feroz, más profundo incluso que el que ya hizo.

Por supuesto que la ingeniería comunicacional del duranbabismo aconseja no mentar en público y con todas las letras la soga de ese ajuste en la casa de los ahorcados/posibles ajustados (jubilados, beneficiarios de planes sociales, empleados estatales, usuarios de los servicios públicos); pero si se saben leer las señales, ahí están.

La televisación del fútbol será gratis pero hasta el momento en el que se abran las urnas, y se cuenten los votos: a partir de entonces las consecuencias de haber eliminado el “Fútbol Para Todos” se harán sentir en los bolsillos.

El presidente (nos cuentan) recogió al vuelo las sugerencias de los Melconianes varios que reclaman atacar el déficit fiscal drásticamente, y les pide a sus ministros un fuerte recorte de gastos (que tendrá impacto social, no caben dudas al respecto) para el 2018, cuando las elecciones sean un recuerdo.

Acaso en un intento de simplificar el análisis de los resultados de las elecciones presidenciales del 2015, o de ganarse la simpatía de los que votaron a Macri y hoy se sienten defraudados, nosotros mismos solemos caer muchas veces en la teoría del “engaño” de los votantes; tomando como ejemplo paradigmático las desmentidas del propio Macri en el debate televisivo entre los candidatos al balotaje, a las advertencias de Scioli sobre lo que haría. La propia Cristina lo hizo hace poco en el reportaje en C5N, y por la misma senda transitó el documento de presentación de "Unidad Ciudadana".

Algo dijimos en su momento acá al respecto, y a ello nos remitimos: sin descartar de plano la teoría del “engaño”, sería un grave error político suponer que ella sola explica el cúmulo de votos que obtuvo Macri para llegar a la Rosada. Las causa fueron múltiples y más profundas, como se señaló entonces.

Sin embargo y aun tomando como buena la idea de la “estafa electoral” , todo indica que en el caso de las elecciones de éste año será difícil poder volver a hablar de eso cuando se nos está advirtiendo que el gobierno saldrá a buscar el voto para luego interpretarlo como un mandato para hacer lo que siempre quiso: profundizar el ajuste.

Más aun: hay quienes sostienen que el gobierno se comporta como si fuera inmune a los resultados electorales (algo de eso deslizó Dujovne, el ministro comentarista), e incluso computando la posibilidad de perder las elecciones, ratificó su rumbo de antemano.

Así las cosa entonces y -reiteramos- aun admitiendo que la primera vez muchos fueron “engañados” si vuelve a pasar (como dicen) ya no podremos ni podrán echarle la culpa a Macri y al gobierno: será pura y exclusiva responsabilidad de cada uno, y de lo que decida hacer con su voto.

Como se suele decir, “el que avisa no es traidor”. Es más, si sabés ver, hasta te están diciendo que para que dejen de cagarte, no los tenés que votar:



domingo, 25 de junio de 2017

EL DESEMPLEO EN TIEMPOS MACRISTAS



El lunes pasado en "Y nadie hace nada" por la FM Chalet 100.9 entrevistamos a Hernán Pablo Herrera, politólogo del CEPA y autor (entre otros) del muy recomendable blog "Ya está", sobre la problemática del desempleo en la Argentina; a partir de la difusión de las últimas cifras del INDEC. 

Por encima de la discusión sobre la "estacionalidad" de la medición o la consistencia de los indicadores, Hernán centró el análisis en las causas estructurales que impactan sobre la dinámica del empleo, como consecuencia directa de las políticas económicas del gobierno de Macri.

Y desde ese lugar, las cifras que marcan una importante destrucción de puestos de trabajo (registrados o no) desde que gobierna "Cambiemos" no deben sorprender, porque además en cierto modo niveles altos de desempleo (comparados con los del período kirchnerista) son un objetivo buscado por la política económica, para disciplinar los reclamos del resto de la fuerza laboral por mejores salarios y condiciones de trabajo.

Tal como lo marca Hernán en el reportaje, el gobierno ha optado explícitamente por impulsar el crecimiento pivoteando en sectores (como el agroexportador, la minería y el sector financiero) que no se caracterizar por "derramar" empleo en grandes cantidades, para compensar la pérdida de empleos industriales, en especial en las Pymes. 

PRIMER CLIP DE CAMPAÑA

SUSPENSO CON FINAL CANTADO


Al final llegó el cierre de listas y se develó el misterio menos misterioso de todos: Cristina será candidata; haciendo quedar en off side a todos los que -contra toda la lógica que marcaba el devenir del proceso político- dijeron que no lo iba a ser; y contra el deseo de los que no querían que lo fuera, con variados y especiosos argumentos que van desde proclamar su muerte política, a "sacarla para cuidarla".

Cristina manejó los tiempos hasta el final y el filo de los cierres, condicionando los movimientos de todos (dicho esto no por nosotros, sino por los propios protagonistas, como Massa), como debe ser: en política: el que maneja los tiempos mantiene la iniciativa y define como se juega. 

En el medio hubo varios que se marearon y -para variar- se perdieron; como Alberto Fernández que pasó -sucesivamente- de inventor del kirchnerismo que reclama en los medios por la patente y los derechos de autor, a operador del massismo, demiurgo del post kirchnerismo en versión randazzista a vocero oficioso de CFK (fue el primero en anunciar que sería candidata, varias horas antes del anuncio oficial) en apenas semanas.

Randazzo decidió llevar hasta el final su experimento, y competir por la misma categoríac que Cristina; por si quedaran dudas de qué es lo que lo mueve, a que juega y cual es su principal motivación política; que no es precisamente enfrentar a Macri.

Su candidatura nace hasta semánticamente de un equívoco: "Cumplir la palabra" remite al disparate original del 2015, cuando -justamente- cumpliendo su palabra, como no fue candidato a presidente y no le habilitaron la interna, se fue a su casa, sumando otro de los factores que condujeron a la derrota. 

Por si fuera poco, que mencione la importancia de la palabra alguien que permaneció mudo un año y medio, mientras Macri depredaba al país, es como mínimo curioso. No vamos a entrar acá a decodificar la reunión con Cristina, que varía según la versión de quien la cuente: corresponde ya al pasado, y todo indica que las líneas de fuerza del proceso de fractura ya estaban tendidas, y poco podía hacerse -vistos los objetivos diferentes que cada uno perseguía- confluir en una sola lista. 

La compañía de Taiana (el frustrado candidato presidencial del Evita, bajado en su momento por el "baño de humildad") en la fórmula de senadores de CFK es no solo un mensaje a las bases que sus dirigentes traicionaron jugando a cualquier cosa (por ser buenos): se trata también de un candidato al cual se hace difícil correrlo desde el "honestismo" o las denuncias por corrupción; como seguramente harán con Cristina Stolbizer u Ocaña desde las dos listas del oficialismo.

La lista de diputados (con un criterio que ha replicado acá en gran medida Santa Fe Agustín Rossi) es una fuerte apuesta a la renovación, junto con la presencia de candidatos ya instalados (Espinoza, Scioli); con participación importante de las mujeres y de dirigentes sindicales (Siley, Yasky), algo que siempre se le criticaba por defecto al kirchnerismo.

Las urnas dirán (por supuesto) si la estrategia fue acertada (como toda apuesta alta, genera temores de que salga mal), y si es por gustos, desde acá hubiéramos deseado que Héctor Recalde renovara su banca. Se pueden entender las razones de no ofrecerle al gobierno el flanco débil de pegar por el lado de "la mafia de los juicios laborales", pero no deja de tener un gusto amargo sentir que en el contexto en el que se dieron las cosas, Macri te bochó un candidato. 

Massa terminó armando su estrategia en función de Cristina y diciéndolo explícitamente, poniéndose como meta "volverla a frenar": mejor confesión de su total integración al dispositivo político del oficialismo, y del fracaso para hacer pie en el electorado peronista, no se puede pedir. Desde esos movimientos y definiciones se entiende la alianza con Stolbizer, .en busca del voto desencantado de "Cambiemos".

Parado en ese lugar, nos sirve: así como en el 2015, vuelve a dividir el voto oficialista, para facilitar el triunfo de la oposición. Entonces el del FPV, hoy del anticristinismo (expresión en clave actual del viejo antiperonismo), que es la verdadera identidad de Cambiemos.

Los que pedían autocrítica y no encerrarse en la propia percepción de la realidad, no supieron salir de esa encerrona para leer casi ningún dato duro de la realidad; y el primero y elemental era que. si Macri gobernaba como se esperaba (y lo está haciendo), la gente iba a pedir alternativas, no autocríticas.

Hechas estas reflexiones apuradas por el cierre de las listas, quedará para otra oportunidad analizar grandes mitos contemporáneos que quedaron -siendo benévolos- puestos en entredicho por los acontecimientos: la emergencia de Massa como líder del peronismo "renovado" digitado desde la Casa Rosada, la implosión del kirchnerismo y el nacimiento del post kirchnerismo, el ostracismo político de Cristina, y la unidad de la CGT (los triunviros van en tres listas distintas, por dentro y por fuera del PJ) para darle apoyatura gremial al "peronismo de Perón" que superaría la anomalía kirchnerista.

Ahora con las listas sobre la mesa, es el momento de ponerse el aceite verde, y salir a la cancha.