LA FRASE

"YO VENÍA AHORRANDO BÁRBARO HASTA QUE TUVE QUE EMPEZAR A PAGARLE HONORARIOS A LA ESCRIBANA PARA DIBUJARLA." (MANUEL ADORNI)

miércoles, 27 de marzo de 2019

TWEETS POLÉMICOS

EL MUSEO DEL DESPILFARRO


Sobre la faraónica obra del "Museo del Deporte" de Rosario te contábamos hace unos días acá que en solo un día (el 22 de enero pasado) el Ministerio de Obras Públicas de la provincia había aprobado tres (3) "redeterminaciones de precios, y decíamos: "Pasando en limpio todo, una obra que fue adjudicada en febrero del año pasado en $ 73.588.773,48 pasó a costar $ 168.320.360,94 en agosto del mismo año: un aumento del 128,73 % en apenas seis meses. 

Y de una obra que tenía un plazo de ejecución de un año, transcurridos 11 meses (hasta enero pasado) faltaban ejecutarse $ 131.736.470,02: el 78,26 % del precio "redeterminado" del contrato, sin contar "redeterminaciones" posteriores a agosto del año pasado." (las negritas son nuestras)

Muy errados no estábamos porque siguieron llegando "redeterminaciones", "adicionales de obra" y "trabajos complementarios", como muestran las resoluciones cuyas imágenes ilustran el post, las dos del pasado 18 de febrero, también del ministro de Obras Públicas.

Resoluciones por las cuales en solo un mes (de agosto a septiembre del año pasado) la obra pasó de costar $ 168.377.562,70 a un total de $ 205.531.084,37: un aumento del 179,30 % en relación al valor original del contrato, en apenas siete (7) meses, entre febrero y septiembre del año pasado.

Solo entre agosto y septiembre del año pasado y de acuerdo a las "redeterminaciones" la obra pasó de costar $ 150.168.955,66 a los ya indicados $ 168.377.562.70: un aumento de más de 18 millones, o del 12,12 %, en solo un mes.

Monto "redeterminado" del cual -según las resoluciones- restan ejecutar $ 176.214.559,26, o lo que es lo mismo: el 85,74 % del nuevo precio total del contrato, cuando resta una semana para que se cumpla el plazo original de finalización de la obra, el 3 de abril próximo.

Una obra que (sumando todas sus etapas) nos está costando por ahora, solamente por ahora como diría Marcelo Araujo ya que de deportes hablamos, $ 892.607.490,01. 

O lo que es lo mismo: 3,9 veces el presupuesto total de la Secretaría de Deportes de la provincia (incluyendo los sueldos del personal, los gastos de funcionamiento y las becas a los deportistas), 19,02 veces el importe específicamente destinado por la provincia a becar deportistas en las diferentes especialidades, y  57,57 veces los fondos que el Ministerio de Desarrollo Social recibe de la Lotería de Santa Fe para el fomento del deporte.


TELÉFONO PARA EL ENACOM


Según contó Horacio Verbitsky  en su nota de "El cohete a la luna" del fin de semana pasado, una de las derivaciones inesperadas del "Stornelligate" fue que en los allanamientos del juez Ramos Padilla a las propiedades de Marcelo D'Alessio aparecieron carpetas que revelaban tareas de espionaje sobre María Eugenia Vidal; y en esa documentación se contaba como la gobernadora de Buenos Aires habría invertido 600.000 dólares provenientes de los fondos reservados de la provincia, en comprar acciones de América TV que eran de propiedad del hermano de Daniel Vila.

De ser cierta la información, surge a primera vista que Vidal habría cometido el delito de malversación de caudales públicos, al darle a fondos del Estado un fin distinto de aquel para el cual están destinados (artículo 260 del Código Penal); más aun si la compra de las acciones fue a nombre propio o de un tercero que haría las veces de su testaferro. Por muy "reservados" que sean los fondos, no se pueden usar para andar comprando la propiedad de empresas de medios, menos a nombre suyo. Eso sin perjuicio de otras derivaciones penales del caso, como por ejemplo la posibilidad de que se trate de lavado de dinero de origen ilícito, o que no se puede declarar.

Sin embargo, la cuestión es muy interesante también porque no se trata de las acciones de cualquier empresa, sino de una licenciataria de servicios de comunicación audiovisual, con licencia otorgada por el Estado; y como tal, regida por la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA), vulgarmente denominada "ley de medios". En ese sentido, es un lugar común suponer que el DNU 267/15 dictado por Macri a los pocos días de haber asumido el gobierno derogó por completo la ley, pero en realidad no fue así: amputó los artículos que lesionaban los intereses de Clarín y otros grupos multimedios (como el de Vila-Manzano), pero otras disposiciones subsisten hasta hoy.

Como por ejemplo su artículo 24, que al regular las condiciones de admisibilidad para ser titular de una licencia de medios audiovisuales  dispone que, durante toda la vigencia de la misma, sus titulares deben "Poder demostrar el origen de los fondos comprometidos en la inversión a realizar..." (inciso d), y en el caso de las personas físicas, "...deberán acreditar el origen de los fondos en tanto comprometan inversiones a título personal..." (inciso e); además de prohibir expresamente que puedan ser titulares de licencias cualquiera que sea "..magistrado judicial, legislador, funcionario público ni militar o personal de seguridad en actividad." (inciso h).

Pero supongamos que en la operación denunciada por Verbitsky, Vidal no figura como accionista o compradora de acciones, sino que apeló a un testaferro: pues bien, también este debe demostrar el origen de los fondos con los que compra, y en caso de detectarse un fraude, es causal de caducidad de la licencia (artículo 108 inciso e) de la LSCA). La misma sanción se aplica en el caso de que la transferencia de acciones de una sociedad licenciataria de un medio no fuera autorizada o aprobada por la autoridad de aplicación, es decir el ENACOM (inciso f) del mismo artículo 108). 

Y en los casos en que haya recomposición societaria en la persona jurídica titular de la licencia, porque por ejemplo uno de sus accionistas vende sus acciones (como sería en este caso el hermano de Vila), la autoridad de aplicación debe declarar la caducidad de la licencia si advierte que el comprador no puede ser propietario de medios (artículo 52 de la ley), por ejemplo por ser funcionario público. 

Para asegurarse de que este tipo de maniobras no ocurran, la Ley 26.522 dispuso en su artículo 56 (aun vigente) que los titulares de licencias deben inscribir a sus accionistas en un registro habilitado al efecto en la autoridad de aplicación, constituyendo el incumplimiento falta grave (artículo 56), lo mismo que la falta de actualización de la información; lo que puede derivar en multa, suspensión de publicidad y/o caducidad de  la licencia (artículo 106 inciso h)).

En sentido concordante, el artículo 72 establece como obligaciones de los licenciatarios de medios "Brindar toda la información y colaboración que requiera la autoridad de aplicación y que fuera considerada necesaria o conveniente para el adecuado cumplimiento de las funciones que les competen;..." (inciso a) y "...poner a disposición, como información fácilmente asequible, una carpeta de acceso público a la que deberá sumarse su exhibición sobre soporte digital en internet. En la misma deberán constar:...Los titulares de la licencia o autorización,..." (inciso e) apartado (i)).

Disuelta la AFSCA, el DNU 267/15 la reemplazó por el ENACOM, cuyo directorio tiene un presidente (hoy Silvana Giúdici) y tres miembros designados por el Poder Ejecutivo (esta semana renunció uno, ¿tendrá que ver con esto?), y otros tres designados por la Comisión Bicameral de Servicios de Comunicación Audiovisual, de los cuales a su vez uno corresponde al oficialismo, de modo que los opositores son solo dos: el massista Claudio Ambrosini, y el del PJ "Alternativa Federal", ex senador y a su vez empresario de medios  en Jujuy, Guillermo Jenefes.   

Hasta donde se sabe, ninguno de ellos recogió el guante de la denuncia de Verbitsky, aunque más no fuera para averiguar que hay de cierto en ella, y si Vidal es o no accionista de América TV, por sí o por interpósita persona. No queremos pensar que si no lo hicieron, es por algún tipo de especulación política para no malquistarse con el medio, o con la gobernadora.

Como fuere, sería bueno que los legisladores de la oposición (de la real, no la de cartón pintado, como dice Cristina) averigüen como es la cosa pues, como se dijo, se trata de información que debería estar disponible públicamente (no está en la página del ENACOM), y los licenciatarios están obligados a suministrarla.

martes, 26 de marzo de 2019

LISTO, CERREMO' TODO Y VAMOLÓ


INVERSIONES SOSTENIDAS


Como muestra la imagen de apertura, el gobierno provincial destaca como un logro importante los 1,9 millones de dólares en 11 años (2008-2019) invertidos en el equipamiento del Laboratorio provincial. Serían exactamente 172.72,27 dólares por año, 

Así dicho (y destacado en la noticia) pareciera un montón de plata, pero en ese mismo año 2008 en el que se inicia el período tomado en cuenta, la provincia contrató un stand en Expoagro por cuatro (4) días, del 5 al 8 de marzo ambos inclusive; y pagó por ese stand $ 4.200.000, de acuerdo al Decreto 419 firmado el 22 de febrero de ese año por Binner.

Como ese día el dólar cotizaba para la venta a $ 3,17, eso significa que gastó 1.324.921,13 dólares por montar un stand cuatro días, en la feria organizada por Clarín y La Nación. O lo que es lo mismo, 7,67 veces la inversión que dice haber hecho ese mismo año, para equipar el Laboratorio Industrial Farmacéutico.

Si tomamos en cuenta la cotización promedio de cierre del dólar ayer ($ 42,96) los 172.727,27 dólares de inversión en el LIF de este año serían $ 7.420.363,51.

Como desde el año 2010 no existe información oficial disponible para saber cuanto cuesta el stand que la provincia monta todos los años en Expoagro, no podemos hacer la misma comparación del ejemplo anterior.

Pero sí podemos comparar la inversión que este año se haría en el Laboratorio (juzgada como relevante por el socialismo), con lo que el mismo gobierno de Lifschitz piensa gastar en publicidad oficial, de acuerdo con el presupuesto 2019 aprobado por la Legislatura.

Que son exactamente $ 1.006.447.000, o unos 23.427.537,24 dólares (si, casi 23 y medio palos verdes); o sea, 135,63 veces lo que piensan invertir o invirtieron este año en el LIF.

O sea y para que se entienda: en solo un año (éste) van a gastar en publicidad oficial, medido en dólares, 12,33 veces que lo que invirtieron en once (11) años, en equipar el laboratorio productor de fármacos de la provincia.

EL NEGOCIO DE LA GRIETA


La idea de una “tercera vía” por encima de la grieta entre kirchnerismo y antikirchnerismo cuyo principal exponente era Sergio Massa, se contraponía en parte con la idea del “post kirchnerismo” o “peronismo postkirchnerista” que alentaban ciertos sectores del PJ (gobernadores, el bloque del Senado, la CGT); hasta que terminaron convergiendo en “Alternativa Federal”, por el simple y senciilo hecho de que -contra todos sus pronósticos- Cristina sigue estando vigente, y el kirchnerismo no desapareció como pensaban.

El peronismo “perdonable” o “conversador” estuvo tres años buscando un candidato que midiera para competir con ella, hasta que apareció Lavagna, y Pichetto fue hacia allí entusiasmado no por sus números en las encuestas, ni por su sonrisa encantadora, ni su insuperable magnetismo, cualidades todas en las que no suele posar sus ojos el rionegrino.

Más bien lo impulsaron los apoyos “de peso” que el ex ministro traía consigo: Clarín (en retribución por los servicios prestados por su hijo presentando lo que sería la ley que refuerza el monopolio en las encuestas, y ante el derretimiento de Macri como opción, Techint, Arcor (Pagani lo llevó hace poco nada menos que a la Fundación Mediterránea, la cuna del cavallismo: lo que pueden dos balances negativos, tras décadas de juntarla con pala),  la AEA en suma, sectores de la UIA (sobre todo la COPAL). Es decir los representantes de las fracciones del capital cuyas empresas se ven perjudicadas con las políticas del macrismo, aunque lo de Clarín va por otro lado, y responde a su lógica de siempre, aquella que tan bien explicara Pirillo, el ex dueño de La Razón.

La idea de la candidatura de Lavagna es sencilla: instalarla para succionar votos “sueltos” del derretimiento de Macri y evitar que migren hacia Cristina impidiendo así que gane en primera vuelta, mientras relegan al presidente al tercer lugar para colarlo al Pálido en un balotaje contra Cristina, y una vez allí, ganarle con la suma de los votos del núcleo duro del macrismo.

Más allá de los mecanicismos que hay siempre en suponer que la sumatoria de dirigentes o apoyos “importantes” se traslada automáticamente a los votantes, la política es siempre representación de intereses, lo asuma o no; aunque lo disocie entre la etapa electoral y la del gobierno, asumiendo la representación de unos en una instancia, y gestionando la satisfacción de los otros, en la siguiente: consultar al respecto la experiencia de Menem en el 89’ con el “salariazo” y la “revolución productiva”, y más recientemente la de Macri en el 2015 con la “pobreza cero” y la “revolución de la alegría”.

Pero si se disocian ambos aspectos y una vez en el gobierno, sobrevendrán las tensiones, los desencantos u las crisis. Si uno mira quienes apoyan a Lavagna (y quienes se mueren por salir a hacerlo, como el “Coti” Nosiglia y buena parte de la UCR que quiere abandonar el Titanic de “Cambiemos”), tiene más o menos en claro para donde van: concretar de una buena vez la Moncloa fallida de los inicios del gobierno de Macri, reeditando el pacto del 2002 con el retorno al poder de los restos del bipartidismo con el apoyo de fracciones importantes del capital; con la idea de que si subís al bote a los que tienen el poder para hacerte saltar por los aires, te van a dejar gobernar tranquilo, en tanto gestiones sus intereses. Una nueva versión de la lección que aprendió Menem tras el fracaso de Alfonsín, con el plan Bungue y Born primero, y la convertibilidad y las privatizaciones, después. 

La pregunta entonces para el “lavagnismo” (más allá de encuestas y disquisiciones sobre estrategias y balotajes) es el para que se está armando como alternativa, y ahí empiezan los problemas: ¿acaso para dejar que todo explote finalmente por los aires (y si es antes del cambio de gobierno, mejor), que Macri haga el trabajo sucio de no contener más el dólar, y de ese modo licuar salarios, favorecer a los productores de bienes transables en desmedro de los que apuestan a la bicicleta financiera, generar el “salto exportador” de los que tienen escala (Techint, Arcor) y la reforma laboral por otros fines, sin pasar por el Congreso?

Todo indica que la cosa va más o menos por eso lado. Por eso Lavagna no puede acordar (ni lo intenta) con los sectores más combativos del sindicalismo que resisten al actual modelo (el moyanismo, la Corriente Federal, las CTA), sino con los que fueron uno de sus principales soportes con su inacción: Barrionuevo y la CGT de los “gordos”, o los “independientes”.

Pero como para los sectores populares que todo vuele por los aires antes del final del mandato de Macri no es una opción (porque en definitivas son los que siempre pagan los platos rotos de las disputas entre las distintas fracciones del capital), el dilema político argentino queda exactamente en el mismo punto que estaba antes de la aparición del hombre de las medidas: quien representa a los agredidos y excluidos por las políticas de Macri, fuera de las fracciones más importantes del capital que se han mencionado y promueven la candidatura Lavagna. 

Porque incluso en éste esquema con salarios deprimidos y depreciados en dólares, el alivio del “costo laboral” para las Pymes que viven del mercado interno es de muy relativa importancia, aunque bajaran las tarifas, un tema del que Lavagna habla poco y nada: ¿qué haría por ejemplo al respecto, bajarle la palanca de los subsidios a Tecpetrol (la petrolera de Techint que opera en Vaca Muerta), pesificar las tarifas del gas en boca de pozo o las de las distribuidoras donde el holding de Paolo Rocca tiene intereses y negocios?. ¿Qué piensa hacer con los formadores de precios que se apropian de niveles insólitos de rentabilidad, en especial en la producción y comercialización de alimentos básicos de la canasta familiar? 

La agudización de la crisis aumenta la polarización agostando la tercera vía, y condiciona estos experimentos, porque agranda la verdadera grieta: la de la desigualdad social y la distribución del ingreso, la grieta económica y social, que tiene consecuencias políticas, en las identidades, en las pertenencias, en las opciones electorales. Como las viene teniendo desde 1945, en un sentido u otro.

Y en esa línea, es poco lo que puede ofrecer Lavagna, por muchos y esplendentes que puedan parecer sus apoyos. Por el contrario, todo indica que su apuesta es a sostener esa grieta (sino a profundizarla), apostando por otra versión del “derrame” neoliberal, que es el “rebote”, del nivel de actividad desde el piso o subsuelo en el que la dejará el macrismo, con módicas posibilidades de recomponer empleos y salarios; pero siempre corriendo de atrás porque el “metro patrón” es el costo de los salarios en dólares, la verdadera herencia de Macri que para los apoyos reales de Lavagna no es pesada, sino todo lo contrario.

Desde ese ángulo de análisis, revisitemos al Lavagna que se fue del gobierno en 2005: quería planchar paritarias porque estaba fracasando en la lucha contra la inflación, quería eliminar subsidios y subir tarifas y hablaba de cartelización en la obra pública, pero no en la producción, distribución y comercialización de alimentos o bienes esenciales: recordemos su disgusto con los boicots de Kirchner a Coto y Shell, por ejemplo. 

Todo eso sin considerar la cuestión del poder, es decir la discusión sobre los intentos de la política por preservar su autonomía y eventualmente parársele de manos al poder económico, o limitarlo con regulaciones públicas y orientaciones de la política económica, básicamente de ingresos. El entusiasmo de cierto progresismo con el señor de las medias autoriza a pensar que nada de todo esto pasaría, de llegar al gobierno: no sea cosa de que por aventurarse en aguas procelosas, se echen a perder ciertos quioscos legislativos.

Sería interesante discutir estas cuestiones con los entusiastas de Lavagna (que antes lo fueron, sucesivamente, de Randazzo o Felipe Solá, y algunos incluso hasta de Massa, es decir. la agrupación "Cualquiera Menos Cristina"), mas interesante (mucho más) y productivo que los reales o presuntos errores del kirchnerismo en el gobierno o en la campaña electoral que llevaron al triunfo de Macri en 2015.  

lunes, 25 de marzo de 2019

TWEETS POLÉMICOS