LA FRASE

"¿QUIÉN DE USTEDES NO AHORRÓ PLATA VIVIENDO COMO UN MENDIGO EN LOS OSCUROS AÑOS DEL KIRCHNERISMO PARA PODER GASTARLA SIN CULPA AHORA, CUANDO EN EL PAÍS SE RESPIRAN AIRES DE LIBERTAD?" (MANUEL ADORNI)

domingo, 8 de diciembre de 2013

MENTES BRILLANTES



Leemos en El Cronista: "El diputado radical por Mendoza Julio Cobos aseguró hoy que los levantamientos de las fuerzas policiales en reclamo de mejoras salariales, que se iniciaron en Córdoba y se replicaron en varias provincias, respondían a la "inflación" y alertó que las protestas pueden tener "un efecto contagio".
"La ciudadanía tiene dos problemas: la inseguridad y la inflación. Y la inflación está causando inseguridad", afirmó el ex vicepresidente en diálogo con FM Blue.
El legislador consideró que los policías tienen "sueldos relativamente bajos" y se "ven estresados buscando complementos a sus sueldos a través de servicios extraordinarios".
"Eso hace que la situación económica sea asfixiante y termine explotando", opinó Cobos, para luego subrayar que cuando las fuerzas de seguridad se rebelan "lo delincuentes hacen lo que quieren".".

O sea que según éste cráneo los policías no sólo están sindicalizados de hecho (y de la peor manera), sino que está justificado que dejen a los ciudadanos librados a su propia suerte ante la delincuencia, abandonando sus funciones, porque el sueldo no les alcanza.

Un razonamiento curioso proveniente de alguien que siempre se proclamó con orgullo ex liceísta: ¿será entonces que los golpes de Estado se producían porque los militares reclamaban aumentos de sueldos y los gobiernos democráticos no se los daban, y no les quedaba otro recurso a mano para ganarle a la inflación?

Imaginemos si el ejemplo cunde: los colectiveros o conductores de trenes ganan poco y por la inflación no les alcanza, entonces se bajan con el vehículo en marcha y que los pasajeros se estrolen.

O los médicos de los hospitales públicos abandonan una cirugía en la mitad, con el paciente abierto, y que se arreglen las enfermeras; siempre que justo en ese momento no empiecen un paro. Y así podríamos seguir.  

Pero Cleto no está sólo, eh: acá el hermano de Altamira en Clarín expone la misma teoría; que suena como una especie de llamamiento a que todas las fuerzas de seguridad provinciales y federales que aun no se han rebelado lo hagan; digamos.

A lo mejor a eso responde el título de la nota: "Una tormenta perfecta".

¿Descripción o deseo?